El Héroe – Capítulo VIII
8
Alto en el camino
Harziful desde niño había deseado a Habnna, pero ella jamás se había enterado. Ya de adulto, había conocido a varias prostitutas en distintos burdeles, pero jamás había tomado esposa, aunque su ama más de una vez lo había alentado a hacerlo. En otras palabras, la vida sexual de Harziful jamás había alcanzado la frecuencia y la calidad que tenía desde que viajaba con Lilith.
Las únicas tiendas de toda la caravana pertenecían a Lilith y Asmodeo. Los demás hombres dormían a la intemperie. Pero cada noche, luego de cenar, Lilith invitaba a Harziful a su tienda y allí practicaban posturas y actividades que Harziful ni siquiera sabía que eran posibles. A veces, cuando la luna brillaba en el cielo estrellado, llegaban a disfrutar del placer de sus cuerpos sobre las rocas del desierto. Así pasaron los días hasta que llegaron a orillas del Eufrates. Una vez que lo hubiesen cruzado, estarían finalmente en la ciudad de Uruk.
-Mañana entraremos en la ciudad –dijo Lilith-. Si Effeo está vivo y llegó hasta aquí lo encontraremos. Si no es así, ¿Qué harás? ¿Volverás a Menfis?
-No lo sé, pero no lo creo. Si no encuentro a Effeo, lo más probable es que continúe camino con ustedes.
-Me alegra que me lo digas. Verás, yo conocí a Gilgamesh. No es nada de lo que dice ser. Si Effeo llega a él lo más probable es que se sienta defraudado.
-Se generó demasiadas expectativas en la imagen de su padre.
-Me lo has dicho. ¿Alguna vez estuviste en Uruk?
-No.
-Es una ciudad grande y poderosa. Eso la salvó de Adam.
-¿A qué te refieres?
-Nos quedaremos en la ciudad un par de días. Allí nos reaprovisionaremos y los hombres podrán descansar y estar con prostitutas. Uruk está dedicada a Ishtar. Allí el sexo en público, el sexo entre hombres, el sexo entre mujeres, los hombres que se visten de mujeres, todo es muy común. De la misma manera era en Sodoma y Gomorra, al sur de Edén. Eran ciudades más pequeñas, prácticamente enormes burdeles casi sin defensa. Luego de que yo me fui de Edén, a Adam todo aquello que le hablara del sexo como una actividad libre y placentera le resultaba ofensivo. No hay prostíbulos allí. Entonces interpretó que la libertad sexual de estas ciudades atacaba a su dios. Su antepasado, en realidad. Abraxas. Adam era descendiente de Abraxas, aunque no en forma directa. Desde hace generaciones en Edén el nombre de Abraxas fue prohibido por sus propios descendientes, quienes lo elevaron caprichosamente a la categoría de dios. Mi familia siempre supo de la relación entre Adam y Abraxas. Mi matrimonio fue arreglado para mantenerlo vigilado y para darle bienestar al pueblo. Ni siquiera él lo sabe, pero soy una Uisal, como lo fueron mi madre y mi abuela. Sin revelar mi condición, logré que Edén se convirtiera en el mejor lugar donde cualquier hombre puede vivir. Harta de que Adam desconociera mi capacidad, le grité en la cara el nombre de su “dios” y partí. En represalia, Adam formó el ejército de los Egrégores. Y para probarlo, ordenó destruir Sodoma y Gomorra desde sus cimientos. Uruk hubiese corrido la misma suerte, de no ser por sus milicias y por Gilgamesh.
Todas estas ideas daban vueltas por la cabeza de Harziful cuando entraron a Uruk al día siguiente. Luego de indagar un poco en la gente de la ciudad, logró enterarse que un extranjero de nombre Effeo había estado allí hasta unos días atrás y se había entrevistado con el rey, y que otros dos lo acompañaban. Luego habían partido rumbo a Edén.
![]()
- 15 Comentarios
- 5 votos
- Reportar este Posteo


Edén??? Sonó Effeo!! Se hubiera quedado en Uruk!!! a disfrutar un poco de la vida… Masoquista!