Olvídalo, Cariño/2
Tengo miedo. No pude pegar un ojo en toda la noche. No sé que mierda hacer. Vi todo. La cabeza del Rafa en el suelo era una pelota roja de sangre. Méndez llamó por el celular y al toque aparecieron dos patrulleros que limpiaron toda la mugre. Hasta baldearon la calle. A la media hora no quedaba rastro del Rafa, apenas una mancha rojiza que no terminaba de salir. Yo me metí en un zaguán a media cuadra. Hubiese salido rajando pero si me movía de ahí me veían. No sé si Méndez no me vio. En un momento apuntó para el zaguán, pero o no se dio cuenta de que estaba ahí o se hizo el boludo. Antes de las dos de la mañana la calle estaba libre. Yo vivo con el Rafa. Vivía, bah. Cuando vi que ya no pasaba nada salí con cuidado y me fui caminando por Herrera hasta el departamento. Me quedé encerrada toda la noche. No tenía la más puta idea de lo que iba a hacer. Me fumé un porro a ver si me calmaba pero fue peor. No pude dejar de pensar. Sin el Rafa estoy bien jodida. No tengo quién carajo me cuide. Las trabas me van a hacer mierda, no me van a dejar que pare nunca más en Constitución. Y este Méndez no tengo idea si me vio o no. Si me vio cagué. No sé qué hacer. Necesito ayuda. El balero me funciona a mil. Todo el mundo sabe que vivo acá. Tarde o temprano van a caer. Si por lo menos conociese alguien en la yuta, pero ni eso. A menos que… ¿Cómo se llamaba ese pibe de la primaria? Miguel. Miguel Rocha. Lo vi una vez hace un par de años. Estaba parado en la esquina de Corrientes y Malabia. Creo que ya era Cabo Primero, o algo así. No sé en que andará ahora. Pero a lo mejor me sirva. De chico estaba loco por mí. Mierda, ¿cómo lo ubico a este chabón? Féisbuk. La Colorada me hizo sacar una cuenta en Féisbuk. ¿Para que mierda querés que me haga una cuenta en Féisbuk? Todo el mundo está en Féisbuk, nena, me contestó. ¿Será que al final la Colorada tenía razón? Voy a la compu, casi nunca la uso, en realidad era del Rafa, pero al menos aprendí algunas cositas. Abro el féisbuk y pongo Miguel Rocha en búsqueda. Me aparecen unos cuantos, pero tengo suerte: el tercero de la lista es el mío. Pido que me acepte como amiga y le dejo un mensaje. “Marce, soy Paula Lucena del Tomás Guido, necesito tu ayuda urgente por favor”. A los cinco minutos encuentro que aceptó mi petición y que me mandó un mensaje. “¿Qué pasa Pau? Agregame al msn así me contás bien. marocha2342@hotmail.com” Lo agrego y al toque me acepta y empezamos a chatear. Miguel Rocha dice: Qué pasa Paula? Cómo andás tanto tiempo? Karen Bombacha Veloz dice: Como el culo Miguel Rocha dice: Sí, pero no estoy más en la calle. Laburo en una oficina ahora. Karen Bombacha Veloz dice: Buenísimo Miguel Rocha dice: Pero contame qué te pasa, mujer, así no puedo ayudarte! Karen Bombacha Veloz dice: Por acá no puedo. Por favor, tengo que verte, estoy desesperada!! Miguel Rocha dice: Ok, está bien. Dónde nos vemos? Karen Bombacha Veloz dice: Te parece en lo de Guss Miguel Rocha dice: Dale, a las doce estoy allá. Besito. Bye. Ya está. Espero que este pibe me pueda ayudar… Qué raro. No lo lloré al Rafa.
Capítulo II: Karen, de día
. Seguis en la yuta?
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Necesito verte YA!!![]()
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? A las doce?
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te sigo, morocho…