Olvídalo, Cariño
Olvídalo, Cariño (Folletín por entregas)
Capítulo I: Karen, a la noche
El tipito que estaba con el Rafa tenía una terrible jeta de boludo, pero se notaba que era capanga. El Rafa me llamó y me hizo cruzar Salta por mitad de cuadra, decí que a esa hora ya no pasan tantos bondis, porque sino iba a ser imposible.
-Karen, el señor es el Subcomisario Méndez, y tenía ganas de hablar con vos –me dice el Rafa.
-¿Y para qué? –pregunto yo como una pelotuda.
-Para probar la mercadería, claro –dice el gordo de mierda ese y se pone a reir.
Hace cinco años que estoy en la calle. Yo antes tenía una vida normal, ¿sabían? Hasta que cumpí los dieciocho. Es que antes era prostitución infantil y nadie quiere quedar pegado en eso. A los dieciocho lo conocí al Rafa. El Rafa es un caballero. Yo sé que tiene otras, pero yo soy la preferida. Y te lo firmo donde quieras, eh. Mujer, blanca, linda, joven, buen lomo y argentina. En Constitución cotizo como loca. Así que tengo un buen lugar y me lo gané. Ojo que me costó, eh. Al principio las trabas estaban como locas, no querían saber nada conmigo. La de veces que me quisieron cagar a trompadas, menos mal que el Rafa me defiende. Y yo ahí, siempre, firme y segura. Al final les terminé ganando. Más de uno me dijo que con este lomo podría laburar en un privado en el centro, pero yo no le haría eso al Rafa. No lo voy a cagar, él siempre me cuida. Este laburo es jodido, y sin alguien que te cuide podés terminar muy mal. Y el Rafa me tiene como una reina. Aunque cada tanto me encuentre con este tipo de sorpresitas más que desagradables. Este Méndez representaba lo peor del negocio. Era un tipo gordo, petiso, seboso, que transpiraba como un hijo de puta. Hace rato que pasó el medio siglo. Anda de jetra para que se note que tiene chapa, sabelo, ¿quién se iba a dar cuenta sino? Tiene la jeta llena de pozos de varicela y una sola ceja que va del ojo izquierdo al derecho. Ya tener que coger con tipos como ese era bastante malo. Pero a este encima me lo tenía que garchar gratis.
El chaboncito del telo casi mas le hace la venia, forro del orto. Nos vamos a una de las mejores habitaciones, me pone en cuatro en el borde de la cama y parado en el suelo me empieza a dar por delante desde atrás. Después de un rato bombeando siento que la saca y le pregunto:
-¿No vas a acabar?
-Jejeje, ahí no, putita –me contesta el hijo de puta y sin aviso me la manda con todo por el ojete. Hijo de puta, no lo tengo listo para eso. Me quieren saltar las lágrimas, pero no grito. No le voy a dar el gusto a este pedazo de cabrón.
Méndez acaba y se las toma. Yo me quedo en el telo lavándome. Me hizo sangrar. Salgo a la calle rengueando. Atiendo otros dos tipos, pero la verdad que no doy más, me dejó hecha mierda. Que me perdone el Rafa, pero por hoy bajo la persiana. ¿Dónde carajo se metió el Rafa?
Me voy caminando por Lima y Paracas para el lado del puente. Cruzo para Hornos, hago una cuadra y escucho gritos. Son el Rafa y Méndez. Están discutiendo.
No alcanzo a escuchar lo que dicen. Por las dudas me quedo en el molde y trato de que no me vean. El que grita es el Rafa. Grita y gesticula. Méndez está fumando. Parece más tranquilo.
De golpe saca un fierro y le raja un tiro en la frente al Rafa.
- 26 Comentarios
- 4 votos
- Reportar este Posteo


hola Cain! espero poder leer esta historia entera, usted sabe como soy me voy y vuelvo sin avisar ja, pero siempre siempre me sorprende, usted sabe, que mas que su comentariasta soy su fan, besotes!