Amor en sepia
“Ladislao, ¿estás ahí?”
“Two drifters… after the same rainbow’s end…”
(“Dos vagabundos… detrás del mismo final del arco iris…”)
———————
Hoy recordé nuestros “te amo”,
la estación de micros, la Torre de los Ingleses,
mi mirada celeste recorriéndote voraz,
mis dedos trepando por tu espalda,
tus manos inquietas, desesperadas.
Un beso largo, y otro, y otro más…
El atardecer naranja
de una ciudad que desaparece a nuestro paso,
gente que late, que nos mira, que no está.
Callao y Corrientes, Pippo,“La noche de las librerías”, un cd…
Tu voz ronca , tus ojos negros, tu perfume, tu piel.
Tus ganas y mis ganas. Mis ganas y las tuyas.
Ganas rojas de pasión,
ganas que no saben de tiempos ni de dudas,
ganas que sólo esperan encontrarse.
Una habitación en rosa.
Violines que suenan, mariposas violetas en la panza,
flechas y Cupido danzando a nuestro alrededor…
Promesas en verde esperanza. Buen presagio…¿Será?.
Secretos que se develan entre susurros y caricias.
Rayos de luz blanca colándose por la ventana.
Mañana con olor a tostadas de domingo y el horóscopo del diario.
Un café cerca del Congreso.
Un dolor de oídos. Tu calor, tus historias.
Un abrazo largo, y otro, y otro más…
Mi lucha contra tu pullover azul.
Tu cuerpo pegado al mío. Mi cuerpo pegado al tuyo.
Tu voz ronca , tus ojos negros, tu perfume, tu piel.
Después …
(¡no debería existir el “después” para los enamorados!),
después vinieron oscuras discusiones,
el ocre de la desconfianza.
Tus miedos + mis miedos
Suma nefasta de estúpidas inseguridades.
Me quedé con tu amor en sepia
y un rosario de “adioses” sin palabras.,
con este final previsible,
con la tristeza, la pena y la memoria
de unas imágenes desteñidas por el tiempo.
Hoy recordé nuestros “te amo”
y enseguida recordé que juré no recordarte,
que borré de tu existencia toda prueba.
Hoy recordé tu amor en sepia:
huellas mentales ajadas,
traicioneras, delatoras,
manchones grises en mi cielo raso
gritan que, alguna vez,
en ésta o en otra vida,
sólo fuimos dos vagabundos
detrás de un arco iris…
