Posts etiquetados como ‘hombres’
Marzo 10, 2008 | Por betina-pascar | Claves: amor, encuentros, hombres, humor, mujeres, vivencias | # Enlace permanente

¿Cómo decirle a alguien – con quien saliste una vez – que no te interesa volver a verlo, sin herir sus sentimientos?.
La persona en cuestión te resultó agradable, simpática, la charla amena…y punto. Su locura y la tuya no son compatibles en este momento de la vida. Buscás otra cosa.
Cuando se despiden él amaga con concertar una nueva cita , y vos sólo querés esconderte debajo de la mesa. Encontrás una salida elegante y le tirás un: “No sé cuándo puede ser, no puedo programar con anticipación. Nos vamos hablando.” Sin embargo, él no se queda conforme y a los diez minutos de despedirse, te manda un mensaje a tu celular: “Me gustó conocerte”. Vos dudás si responder o no. Finalmente un escueto “¡Gracias!”, es devuelto a través del mismo medio al celular de él. Cinco minutos tarda en volver a sonar la casilla de mensajes de tu celu . Leés: “A vos,¿ no te gustó conocerme?” …
¿Qué hacer?. Decir que “sí” da pie para que él piense que querés un nuevo encuentro; no contestar es de mala onda….El tiempo pasa y vos seguís pensando. No querés hacerlo sentir mal, pero tampoco que te siga mandando mensajes o te invite nuevamente. ¡Tierra, tragame!.
Personalmente, la peor situación que me tocó vivir en relación a este tema fue el año pasado. Había conocido un interesante cincuentón, salimos una vez a tomar café y hubo onda. Así, que arreglamos para volver a salir el sábado siguiente; el plan era ir, en principio, a ver la muestra de Les Luthiers en el Centro Cultural Recoleta al mediodía. Indio (así su apodo), pasó a buscarme puntualmente. Era un día de calor intenso en pleno invierno. Recorrimos toda la exhibición abrazados, riéndonos y pegados uno al otro. Cuando salimos del lugar, Indio me pregunta : “Qué hacemos?. “No sé, decidí vos”. “Bueno, vamos a almorzar. Yo te quiero invitar y preparar un asadito en mi casa”.
Subimos a su auto y a mitad de camino, veo que Indio empieza a transpirar.
-Me siento mal - dice.
- Sacate el saco, por ahí te bajó la presión.¿ Querés que vayamos a una farmacia a que te la tomen?” – le pregunto.
- No, no. Mejor me voy a la guardia del Hospital Italiano…
- Bueno, te acompaño. No te voy a dejar ir solo…
- No, no. Decime dónde te dejo.
Yo no entendía nada. Obviamente me bajé donde estábamos y le pedí que me llame después para ver qué le habían dicho. En el apuro olvidé mis anteojos de sol nuevos en su auto.
Horas más tarde , preocupada lo llamé al celu y me dijo que le habían recetado vitaminas. Nunca más supe de Indio. Ni de mis anteojos de sol, que le pedí por mail que me los hiciera llegar aunque sea en un taxi!.
Reflexionando sobre lo ocurrido, una amiga afirmó que a Indio seguro le agarró descompostura y se fue…cagando. Otra supone que tal Indio no era otro que Paja Brava. Yo todavía no entiendo qué ocurrió, pero ¡quiero mis anteojos de sol!…
Y a vos ,¿te pasó algo similar? ¿qué dijiste?, qué te dijeron?
Marzo 6, 2008 | Por betina-pascar | Claves: amor, hombres, vivencia | # Enlace permanente
Navegando por internet – al fin y al cabo mi hijo tiene razón cuando le dice a quien quiera escucharlo que yo me la paso trabajando, o en el gimnasio o en la computadora – webeando en otras páginas encontré una selección de artículos de “Sex Humor”, revista en la que hice mis primeras colaboraciones free lance como periodista.
A veces tengo una marcada tendencia a volver para atrás, revisando con cierta melancolía etapas de mi pasado, como si intentara, de esta forma, ir cerrando capítulos de él. Esta vez no fue la excepción; así recordé que mis primeros pininos en la profesión se produjeron a la par de mi primera historia de amor, hace ya más de veinte años. Fue con Claudio, un gesellino radicado en Baires, bohemio y baterista. Por su “culpa” , me ligué una bofetada de mi vieja, la única de mi vida, cuando una noche no volví a dormir a mi casa y tampoco le avisé. Lo que más me dolió no fue el bife sino que mi mamá se enojó tanto conmigo que no me habló por dos semanas. Y para que mi vieja no hable, les aseguro, que debía estar muuuy enojada!.
Volviendo a Claudio , después de separarnos (¿o fue por éso que nos separamos?), él se fue a vivir a Mar del Plata. Sin proponérnoslo siempre que yo estaba de vacaciones en esa ciudad nos cruzábamos en distintos lugares, de pronto se aparecía en el Casino o estaba andando en skate por la Rambla con Gaby, su hijo mayor. Nunca perdíamos el contacto. Al tiempo supe que él volvió a la capital, ya los dos estábamos casados, sin embargo esporádicamente nos hablábamos por teléfono o nos encontrábamos en cualquier sitio , siempre de casualidad. Como la última vez que lo vi. Fue justo ocho años atrás ; yo estaba a punto de parir, venía del obstetra con Eduardo, mi entonces marido, y tenía que hacer tiempo para entrar a la psicóloga. Pero Edu estaba apurado, así que me dejó en la esquina de Santa Fe y Anchorena y se fue. Recuerdo que en el mismísimo instante en que yo veía como Eduardo se alejaba por Anchorena, de repente por Santa Fe lo veo acercarse a Claudio.
¡Qué sorpresa!…Nos abrazamos tanto como mi panzota de 9 meses lo permitió, y le propuse tomar un café rápido antes de entrar a mi sesión. Por supuesto aceptó. Nos pusimos al día con las novedades, aunque la mía era obvia y ocupaba mucho espacio en esa mañana calurosa de verano. El tiempo pasó volando, y a mí se me empezaba a hacer tarde. Así que no quedó otro remedio que volver a la realidad. Claudio me acompañó hasta la puerta del consultorio de la terapeuta, y allí tuvo un gesto que me conmovió. Al despedirnos, en lugar de besarme la mejilla que yo le ofrecía, se agachó , me rodeó con los brazos la panza y la besó. Después nos miramos largo a los ojos; yo estaba impactada, quería preguntarle : “¿Qué fue eso?”, pero no me pareció oportuno y sólo murmuré un tibio: “Suerte”, mientras él se iba por la misma avenida por donde había llegado.
Dos días después de ese encuentro nació Iván. Dos años después me fui a vivir al exterior. De nuevo en Argentina, intenté ubicarlo , pero fue en vano. Su papá no me quiso decir dónde vivía y a su hermana tampoco pude localizarla… así que le perdí el rastro.
Lo que nunca voy a perder es el recuerdo de los primeros mimos, nuestras gloriosas cenas en la cantina griega “Takis”, varios casettes (¡qué antigüedad!), donde tardes enteras nos grababámos – yo tocando (o destrozando) la guitarra y él improvisando una batería con el bombo y otros objetos – y lo más importante: su voz en esa cinta, entonando aquella canción de amor que compuso para mí.
Clau, donde quiera que te encuentres , espero que estés bien!…
(Foto: Claudio y yo, según pasaron los años…)
Marzo 3, 2008 | Por betina-pascar | Claves: hombres, humor, vivencias | # Enlace permanente

Buceando en la psiquis masculina, he llegado a la conclusión de que los hombres piensan, pero no dicen exactamente lo que sienten sino que lo manifiestan de una manera distinta. Aquí – en exclusiva – decodifico el discurso de los hombres para que todas las mujeres sepan …
Cuando ellos dicen… (en realidad quieren decir…)
Capítulo I: Sobre relaciones que empiezan o terminan
1. “Estoy saliendo con alguien, pero podemos ser amigos”. (Vení a casa y después vemos)
2. “Todavía no me separo…es por mis hijos” . (Por mis hijos, por la guita, porque me planchan la ropa y me cocinan…Es decir, no me pienso separar nunca)
3. “Sos demasiado para mi, no te quiero cagar”. (Uy, a ver si de ésta me enamoro!…)
4. “ A mí me gustan las mujeres que no fuman, miden más del 160, pesan menos de 45 kilos, y son puntuales” . (En verdad necesito una muñeca inflable)
5. “Bebé, no me siento bien. No te enojés, me voy a la guardia del hospital”. (Después de todo el vino que tomé en la cena, si lo hacemos hoy voy a pasar un papelón. ¡Mejor me rajo!)
6. “Qué agresiva sos, así no vas a encontrar pareja”. (Esta mina tiene demasiado cerebro)
7. “No quiero más salidas vacías”. (No sé qué corno quiero)
8. “Busco alguien que me mueva el piso”. (Yo sólo quiero voltearme minas)
9. “Solucioná tus problemas y después hablamos”. (TUS problemas me recuerdan MIS problemas y eso es insoportable para mi)
10. “Estoy en pareja, ¿te prendes y hacemos un trío?”. (Me gusta el vino y la joda y lo tomo sin soda porque así pega más, pega más)
11. “Soy chapado a la antigua”. (Mirá, soy machista y vos vas hacer lo que yo te diga)
12. “No me gustan las mujeres que gritan , rasguñan, o hablan cuando hacen el amor”. (Yo no puedo disfrutar ni a gancho)
13. “Soy un poquito obsesivo … ¡espero que no te joda!”. (Tengo algunos problemitas psicológicos, pero no soy malo)
14. “Yo me ocupo mucho de mis hijos”. (¡Con esta frase la enganché seguro !)
15. “Nos hablamos”. (Cuando ella se baje del auto, borro su número de teléfono)
16. “No sos vos, soy yo”. (Nunca encontraré a una mujer como mi mamá)
17. “Sos hermosa, encantadora, inteligente, absolutamente fantástica”. (Pero veamonos cada 15 días… o mejor nunca más. No estoy preparado para comprometerme en una relación afectiva)
18. “Estoy en crisis con vos”. (Me rompiste mucho las pelotas, lo siento: se terminó para siempre)
Continuará….
Ultimos Comentarios