Pobreza y trabajo infantil (Día de Acción del Blog ‘08)
El propósito es unir esfuerzos para apuntar a la toma de conciencia y a buscar posibles soluciones a la misma, a través de nuestras diversas miradas y saberes. Es decir, a través de nuestra personal manera de encarar los temas. Este año, el tópico elegido nos toca muy de cerca: la pobreza. Por eso, este blog suma su pequeño granito de arena, y respostea un texto escrito en el mes de Marzo, con algunos pequeños agregados y mínimas variaciones. Si querés saber más sobre el Día de acción del Blog, ingresá acá: http://blogactionday.org/ES ” … Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños no.Ahora es el momento, sus huesos están en formación, su sangre también lo está y sus sentidos se están desarrollando. A él nosotros no podemos contestarle mañana, su nombre es hoy”. (Gabriela Mistral) Vivimos en una sociedad alterada, sin ley, sin códigos morales que nos sustenten. Nos acostumbramos a observar como meros espectadores pasivos hechos que, de tan repetidos, ya nos parecen normales. Aunque no lo sean. Tal es el caso de los chicos en situación de calle. Ellos no saben de leche chocolatada a la hora de la merienda, ni de intercambiar figuritas con sus amigos; en muchos casos ni siquiera asisten a la escuela. La pobreza es en nuestro país es la principal causa del trabajo infantil. Según informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) , y UNICEF , existen más de 200 millones de niños de todo el mundo que están expuestos a la violencia, la explotación y los abusos – incluídas las peores clases de esclavitud laboral – en comunidades, escuelas e instituciones. La erradicación del trabajo infantil es uno de los principales desafíos actuales ya que el daño que ocasiona en el desarrollo de los niños su temprana incorporación al mundo del trabajo les impide disfrutar de su infancia, causándoles frecuentemente daños físicos y psicológicos que persisten toda la vida. En las ciudades, los chicos se desempeñan como cartoneros, vendedores de flores, malabaristas callejeros, mendigos, y están más expuestos al contacto con drogas de todo tipo y su consumo. Es necesario dar a conocer y crear conciencia sobre los riesgos y consecuencias que significa la problemática de estos chicos. Es imprescindible crear un compromiso personal, institucional y social para hacerle frente. Y es urgente. No hay tiempo para seguir hablando: se necesita actuar ya. Los chicos no pueden esperar. ![]()

