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La clave de la felicidad

Según publica Noticias Yahoo en el día de ayer, un estudio realizado en los Estados Unidos reveló que las personas más altas son más felices, en promedio, que las petisas.

El texto asegura :”Los datos del Gallup-Healthways Well-Being Index (Indice de Formas de Bienestar Gallup) indicaron que las personas más altas estaban más satisfechas con sus vidas y eran más propensas a emociones positivas como el disfrute y la felicidad y menos proclives a sensaciones como la ira, la tristeza y el estrés.

En promedio, los hombres que dieron a sus vidas la calificación más negativa era más de tres cuartos de pulgada más bajos que el promedio, indicaron los investigadores en un comunicado. Cada pulgada adicional de altura tiene el mismo efecto en el informe de satisfacción personal con la vida que un 4 por ciento de aumento en el ingreso familiar, calcularon los expertos. Los hombres que no se graduaron en la escuela secundaria son en promedio más de 1 pulgada más bajos que aquellos de estatura promedio y hasta 2 pulgadas más bajos que el varón promedio con estudios secundarios completos.

Las diferencias fueron apenas menores entre las mujeres. La principal razón por la cual las personas más altas se sienten mejor es que tienen mayores ingresos, están mejor educados y tienen mejores puestos de trabajo, indicaron los autores. Las personas con más educación tienen mayores ingresos y mejores puestos de trabajo, además de que ganan más dinero…”




Obviamente no hay mucho para agregar : el estudio es contundente. ¿Qué me queda, entonces?…Adiós a la terapia,al clonazepan y a las horas dedicadas a insistir en estirarme con Pilates. ¡Tanto tiempo y esfuerzo malgastado!!.¿Y para qué?, si lo que natura no da…

¡Maldita genética!.

Sin embargo, buscando en la web algo que aliviara tanta desazón (¡siempre se encuentra algo alentador en internet, por eso me gusta tanto…!), me topé con el Blog “Mujerlive.com”, http://www.mujerlive.com/index.php/2007/07/27/a-las-mujeres-les-gustan-los-hombres-altos donde se explica claramente por qué a las mujeres de estatura “normal” no nos gustan los hombres muy altos.

Recomiendo leer el post completo, pero les comento que algunos motivos que se citan tienen que ver tanto con dificultades técnicas (como que los altos no pueden escucharnos o vernos bien desde ahí arriba, ¡pobrecitos!), como así también con prejucios culturales que tienen su mayor base en esa leyenda urbana acerca de que el tamaño del miembro viril es inversamente proporcional a la estatura de quien lo porta. Claro que esta duda- como nos aclara Mujerlive.com- puede ser despejada rápidamente.

Más allá y más acá de cualquier broma, no creo que la felicidad radique en la belleza, ni en la juventud, y mucho menos en la estatura o en las medidas de los cosos, delanteras y/o traseros.De todas formas, convengamos que dichos “valores” funcionan en la época actual como el dinero. Si bien no garantizan bienestar absoluto…¡¡cómo ayudan!!…

Ahora bien, ni jóvenes ni altos, ni musculosos: Sean Connery (en la foto como protagonista de la película que marcó mi vida), junto con Al Pacino son a mi modesto entender los hombres más hermosos que existen sobre la faz de la tierra.

Desconozco mayores datos acerca de los atributos de ambos. Aunque admito que – sólo para verificar la teoría antes expuesta – me gustaría…

¿Qué personaje actual del arte, la cultura, el deporte o la política (¿habrá alguno en este último rubro?), despierta tus fantasías o te gustaría conocer?

La Pollera Amarilla – Gladys La Bomba Tucumana

Todos somos especiales

Una de las mejores cosas que tienen los blogs es la velocidad con que llegan los mensajes y las respuestas. Y en este sentido, poder contribuir con campañas solidarias o ser eco de causas que de otra forma no trascienden nos permite aportar un pequeño granito de arena contra tanta indiferencia cotidiana, donde los temas importantes siempre se ven postergados ante las urgencias.

Alguna vez desde este mismo blog posteamos por los chicos en situación de calle y empezamos a dar forma a un proyecto que lamentablemente por distintos motivos nunca vio la luz. Pero rescato, sin embargo, la intención y el esfuerzo que nos movió y la buena repercusión que esta idea tuvo entre la gente , muchos de los cuales eran comentaristas nuestros en ese momento. Después, por iniciativa de Andrés , del blog La Baulera, muchos bloggers de esta comunidad nos sumamos para difundir,generar conciencia y pedir justicia por Bruno, un nene secuestrado en Rosario hace diez años. Asimismo, otros blogs,como el de Andy y Camekill (Cinco para el peso y Misionlandia respectivamente) ,lograron coordinar el envío de diversos elementos a una escuela de Misiones; y no hace tanto Oscar Cani (Una vida de película) y algunos más recolectamos ropa y juguetes que , parece, hicieron felices a las personas que viven en el Cotolengo Don Orione.

Así podría seguir haciendo historia y confirmando esa teoría de que “la unión hace la fuerza” , pero prefiero ir directamente al grano: en esta oportunidad la piedra fue lanzada por Feripula, de http://deferipula.blogspot.com/2008/07/eufemismo.html# , y levantada en estos pagos por Alyx (Recuerdos de medianoche) y por Susani (Movilidad reducida y otros percances).

Se trata de apoyar a nuestros deportistas que están compitiendo en los Juegos Paralímpicos de Beijing hasta el 17 de septiembre. En este torneo,que ya ha otorgado varias medallas a nuestros atletas, participan más de 4 mil deportistas con capacidades diferentes.

Ellos son verdaderos ejemplos de vida, de fuerza y voluntad. Nosotros debemos ser los encargados de concretar la tan mentada integración de la diversidad. Porque todos formamos parte de una misma sociedad. Y porque finalmente todos y cada uno de nosotros somos especiales.

¿Alguna vez te detuviste a pensar cuántas cosas hubieras sido capaz de realizar si tan sólo hubieras confiado en vos o , al menos, hubieras tenido cerca a alguien que te hubiera dicho : “hacelo,vos podés lograrlo”?.

Por eso, desde acá, vaya toda mi admiración y mi apoyo a quienes nunca – pero nunca – se dejan vencer por las dificultades. Con las capacidades que tengan. Y con las que no también…

” Puedes llegar lejos,
a las estrellas alcanzar
hacer tus sueños realidad.
Y puedes volar alto,
sobre las alas de la fe,
sin mas temores por vencer.
Puedes llegar.”

reach higher – Gloria Estefan

MARCHA DE MI BRONCA

“Por tanta mentira y tanto desastre organizado,
por la esperanza encarcelada,
por los que a plena luz del día sacan a pasear su hipocresía,
porque matan con descaro pero nunca nada queda claro,
porque roba el asaltante pero también roba el gobernante”.

Por…
la injusticia,
la cobardía,
la mediocridad,
la ansiedad,
el miedo que paraliza,
“las ausencias definitivas y transitorias
la rutina,
la miseria y los miserables” ,
(*)
el paso impiadoso y cruel del tiempo,
la dependencia (en sus múltiples sentidos),
las cosas que no salen cuándo y cómo las planifico,
mis propias y variadas limitaciones,
mi autoexigencia,
mi impulsividad,
mi fiaca,
mis dudas,
tus dudas.

Por lo que quiero hacer y no puedo,
por lo que debo hacer y no quiero…

“Bronca de la brava y de la mía,bronca que se puede recitar…”

Hoy necesito responder con voz ronca a mi bronca y a mi fe.
Deposite acá la suya. A lo mejor, por ahí, ¿quien le dice?…



Notas cortitas y al pie:

1. lo que está “entre comillas” corresponde a la letra de la canción “Marcha de la Bronca”, de Miguel Cantilo;
2. el (*) pertence a un pasaje del poema “Defensa de la alegría “, de Mario Benedetti
3. Mención especial a Roxana , del blog “Primero lo importante”, porque su post “Haré” (http://blogsdelagente.com/que-audaz/2008/8/26/hare-) , inspiró el mío.

El domingo 31,¿qué pensás hacer?

Aunque tal vez nos cueste admitirlo, bloggear es un vicio para muchos de nosotros; una adicción que nos ocupa una importante porción de nuestro tiempo. Escribir, leer, fijarnos quien subió un nuevo post o responder comentarios son actividades que concentran gran parte de nuestra atención durante el transcurso del día. De casi todos los días.

Por cierto, los motivos que nos llevan a esta situación merecerían un análisis más profundo que no viene al caso realizar ahora, pero que en más de una oportunidad nos hemos planteado desde nuestros propios espacios. ¿Somos lo que escribimos?, ¿Qué hacemos acá?, ¿nos mantienen los lazos afectivos?, ¿Hay resonancias?, ¿es una cultura de lo efímero?, ¿hay sobreactuación de los sentimientos?,¿el anonimato permite decir cualquier cosa?…son algunos de los inevitables interrogantes que nos hacemos. De todas formas, lo real y concreto es que – como dijo un blogger – “con o sin máscaras nadie quiere perderse este baile”.

Asimismo,con frecuencia suele suceder que las ausencias prolongadas empiezan a inquietarnos y hasta llegamos a odiar a los que “osan” borrar sus blogs porque en ese acto de “suicidio” , como dijo Morggan , nos matan también a nosotros, los que leíamos y comentábamos en dichos blogs. Pareciera que duelen las pérdidas, aunque sean virtuales…

Cada uno de nosotros llegó hasta acá por diversas razones. Y por ellas mismas estamos y nos mantenemos.

Para compartir experiencias, el próximo domingo 31- en conmemoración con el Día Internacional del Blog – se llevará a cabo el 1er. Encuentro Virtual de Bloggers hispanos. ¡Sí, no tenés que ir a la pelu ni comprarte pilcha nueva!;desde nuestras casas, haciendo lo que más nos gusta y mejor sabemos, vamos a “reunirnos” virtualmente .

Algunas de las actividades interactivas previstas para este evento son chats, foros,video conferencias, exposiciones de libros sobre la blogósfera, artículos recomendados (biblioteca bloguera), guía de eventos blogs, etc..También vamos a poder publicar el post de nuestra autoría que más nos gustaría dar a conocer, y estarán “presentes” especialistas en temas relacionados con las Tecnologías de la Información y Comunicación (Tics) en la era digital, quienes tratarán temas relativos a la blogósfera y debatirán e intercambiarán opiniones con los bloggers.

Ya sabés. El domingo 31,entonces, durante las 24 hs., sólo tenés que ingresar a la dirección: www.diadelblog.com y ser parte de este proyecto que apunta al desarrollo y la evolución de la blogósfera hispana a través de la interacción de todos los bloggers.

Si querés conocer más detalles de las actividades o dejar tus sugerencias,
podés escribir a info@dialdelblog.com , o visitar la página oficial del evento (www.diadelblog.com) . ¡Todos podemos colaborar difundiendo o aportando ideas!.

Cabe señalar que esta iniciativa surgió de un grupo de bloggers de Argentina, Ecuador y España, y que hoy cuenta con la colaboración de voluntarios de diferentes países del mundo.

Y vos…¿te lo vas a perder?

Que suerte – Violeta Rivas

Livin’ la vida loca

Yo no creo en otras vidas. No somos gatos. Creo que tenemos una y es ésta. Sin embargo, por pura curiosidad ingresé a un sitio, donde con un clik me “analizaron” quién fui en mi vida anterior y mi “diagnóstico” fue el siguiente:

“No sé quién eres ahora, aunque lo presiento, pero eras hombre en tu última encarnación terrenal. Naciste en algún lugar cerca del territorio que ahora se conoce como Gales aproximadamente en el año de 1525. Tu profesión pudo ser músico, artista, poeta, bailarín. Breve descripción psicológica de tu vida anterior: Siempre te gustó viajar e investigar. Probablemente fuiste embajador, espía o mensajero. Lo que tu vida pasada te ha enseñado para el presente: Has logrado vencer los celos y enojos que hay en ti, luego puedes elegir a alguien que será tu guía. Debes comprender que muchas debilidades son causadas por el miedo y la auto culpa”.

Esta última semana fueron días de intensos viajes internos: personas y situaciones del pasado retornaron a escena y pusieron mi vida en perspectiva. Y esa pregunta que flota sin animarnos a enunciarla en voz alta: “¿Qué hubiera pasado si…?”, seguirá sin respuesta.Y está bien que así sea ya que – como dice la frase – ” el ayer no tiene remedio, el mañana es un misterio, pero el hoy es un regalo por eso lo llaman presente”.

Yo estoy convencida de que a la vida hay que salir a conquistarla activamente. Las casualidades no existen sino que es uno mismo quien va minuto a minuto – a puro ensayo y error – forjándose su propia historia. Algunos con mayor o menor audacia, ninguno somos inocentes.

Como todo tiene que ver con todo, la charlas mantenidas con Ale Sweet, Morggan, Nayru y con Gloria, amigas virtualmente reales, me hicieron reflexionar sobre lo que somos y lo que parecemos,fuera y dentro de los blogs. Mi conclusión es que,en definitiva, no somos tan distintos, sólo que a veces recurrimos a máscaras para protegernos y no quedar tan expuestos; pero más temprano que tarde, si rasgamos un poquito, tod@s mostramos nuestra verdadera esencia.

Confieso que a mí me hubiera gustado ser deportista, pero en esta vida y en la anterior parece que en el reparto de habilidades no me tocó esa suerte. Es más, agregaría que me fue absolutamente negada ya que carezco de toda coordinación motriz. Soy torpe por naturaleza.

Entonces – ya que estamos soñando – si pudiera elegir para la próxima, yo querría volver a ser mujer y ser tenista profesional. Y rusa, de las buenas…eh. Y ganar todos los torneos, mientras mi pollerita blanca se mueve con el viento y deja ver mis piernas largas e infernales.

Sé que te estás muriendo de ganas (¡¡aunque lo niegues!!) , por saber quién fuiste vos en tu vida pasada. Ya va, ya va… Te paso el link para que lo averigües.Es: http://www.portalmix.com/misterios/vida.shtml.

Y ahora que vos también ya sabés qué fuiste y quién sos, te pido que pienses qué te gustaría ser en “tu próxima vida”. Dejá volar tu imaginación y animate a jugar.

Los comentarios filosóficos o que contengan la archi-cursi frase: “lo mismo que en ésta vida “, se autodestruirán en 60 segundos.

Y recordá que en cualquier vida podrás ser lo que te animes, “sólo existe un obstáculo: tú mismo” (Paracelso)

Livin la Vida Loca – Ricky Martin

Razón de vivir

ULTIMAS NOTICIAS – martes 19 agosto 2008 - 09:39

Buenos Aires – T12.4°ST12.4°H72%

El cura Grassi llegó a los tribunales de Morón para enfrentar el juicio en su contra

De Angeli justifica los reclamos del campo: “El Gobierno todavía no resolvió nada”

Un atentado suicida dejó al menos 43 muertos en Argelia

Murió el joven que se había electrocutado al subir al techo de un tren

Cromañón: crónica de una tragedia que llega hoy a Tribunales

Convencía a ancianos con demencia senil de internarse en un geriátrico y les robaba todo

Triple crimen: apuntan al socio de una de las víctimas




Iván,

“Serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar,valor para cambiar aquellas que podemos, y sabiduría para reconocer la diferencia”.

Que nada perturbe tu calma.

(Y que nunca me faltes…Amén).



“Razon De Vivir” -Victor Heredia

Razon de vivir – Victor Heredia

Detrás de los muros…¿los diferentes?

La sola mención de la palabra nos asusta, nos aleja. La rechazamos como si se tratara de una enfermedad contagiosa. Porque nosotros somos “normales”, claro. Y ellos no.

Si consultamos el significado de la palabra “locura” en el diccionario encontramos la siguiente definición: “ son aquellos comportamientos que se desvían de las normas sociales establecidas…La conducta se desplaza fuera de lo racional y las consecuencias de los propios actos (objetivamente absurdos e inútiles o completamente instintivos), no se tienen en cuenta”.

Antiguamente se creía que esta privación del juicio se debía a situaciones sobrenaturales o demoníacas, o como un castigo divino que debía soportar el hombre por la culpa de sus pecados. Ya en la Edad Media los leprosos, temidos y repudiados por los demás, eran excluidos y encerrados; después le tocó el turno a los que sufrían enfermedades venéreas; o los que sobrevivían a guerras y pestes.

Sin embargo, fue en el Renacimiento con la leyenda de “la nave de los locos” que erraba por los mares con su cargamento de “anormales” e “indeseables” , donde se pretendió eliminar del territorio a estos seres molestos que ponían en riesgo la seguridad de los ciudadanos.

El Humanismo invertirá los papeles y será la locura la encargada de criticar, analizar y juzgar a la razón, poniendo en evidencia que una no podría sobrevivir sin la otra. Pero llegamos así al siglo XVII donde la razón triunfará por medio de la violencia y se dominará a la locura a través del encierro, con el llamado “Hospital de los locos”. A partir de entonces, ni la ciencia y la civilización han sido capaces de ofrecer nada más que la marginación ( y en este término se pueden incluir tanto el manicomio como la cárcel), en las cuales la “desviación” encuentra su justa ubicación: separar al “anormal” del contexto social. Detrás de los muros, el aislamiento y la diferencia.

Sin embargo, la locura además de un desorden fisiológico es un problema social y económico, por eso no resulta casual que los manicomios comenzaran a estructurarse con el inicio de la Revolución Industrial, a principios del siglo XIX, con un nuevo elemento discriminante . Ahora la anormalidad, enfermedad o desviación estaría en relación directa con la interferencia para el desarrollo productivo.

Según el denominado “antipsiquiatra” italiano, Franco Basaglia :” los locos etiquetados como “diferentes” son internados en casas de salud , verdaderas “sepulturas definitivas del alma” , mientras el cuerpo sigue viviendo, definitivamente condenados a la no recuperación de su identidad”. Porque, siguiendo a este autor, ” a los neuropsiquiátricos va la gente que no tiene voz; es decir, los pobres, los desheredados, y aquellos individuos de las clases pudientes, en este caso, también desheredados del amor de los suyos, quienes los condenaron, por conflictivos, molestos y problemáticos, a ser ovejas negras, primero, y carne de manicomio después”.

Franco Basaglia propone entonces restaurar el diálogo con el llamado loco y recuperar a la locura como una propiedad social común, analizando la lógica oculta de estas contradicciones y la ideología de sus encubrimientos y manipulaciones.

Por su parte, Foucault afirma que escribir sobre la locura desde un punto de vista histórico implica en la relación de incluidos y excluidos y dar cabida y posibilidad de expresión a los últimos, es decir, repensar su relación con el mundo y crear un espacio donde el silencio pueda comunicarse.

Ahora bien, toda esta larga introducción fue sólo una excusa para contarles el verdadero propósito de este post. Sucede que desde hace unos meses algunos profesionales del Hospital Neuropsiquiatrico Moyano, en forma conjunta con la Cátedra Comunicación Comunitaria de la carrera de Comunicación de UBA y con la colaboración de un grupo de pacientes internadas y externadas , están construyendo una radio comunitaria. El fin de la misma es que se convierta en un puente, un lazo que posibilite unir lo que se quiebra en general para esta población :su vínculo con la comunidad.

Por eso ,hoy este grupo, coordinado por la Lic. Silvia Maltz, necesita nuestro aporte de material tecnológico – cables, micrófonos, parlantes, etc. – para que se concrete el mencionado proyecto.

“Comunicación y salud mental conforman un cruce indisoluble, no es uno sin otro – afirma la Lic. Maltz – la palabra hace un hecho y los hechos y acontecimientos conforman nuestro suceder como sociedad. Será la radio un dispositivo terapéutico en tanto facilite un espacio de comprensión de situaciones y conductas que seguramente servirá como espejo de resoluciones grupales. Entonces, ahí se cobrará identidad”.

Para que detrás de los muros no haya sólo aislamiento y diferencia. Para que – retomando a Basaglia – le devolvamos la palabra a los excluidos y pueda producirse el auténtico cambio porque ellos podrán hablar y exponer sus necesidades de afecto; necesidades de interacción con el entorno y necesidad de comprensión como persona que sufre.

Para que desaparezca el prejuicio de que dentro están los malos y fuera los buenos.

Para que sea un intercambio de voces. La tuya, la de ellos, las nuestras…

Si vos podés colaborar, o querés recibir mayor información, ponete en contacto con el siguiente mail : Radialmoy@yahoo.com.ar

“Balada para un loco” – Astor Piazzolla y Amelita Baltar

SOCORRO:¡EMPEZARON LAS VACACIONES!

Llegó el día. Por dos semanas no tendremos que levantarnos a las 6.00 para preparar viandas, podremos decirle adiós a las fiestitas escolares, a las reuniones de padres, a intentar en vano que el guardapolvo quede planchadito y sin una arruga, a sacarle punta a los lápices, a repasar las reglas gramaticales y a ayudar a resolver situaciones problemáticas…

Ahhhh… hoy comenzó el receso escolar de invierno. El viernes pasado sobrevivimos estoicamente a la misma situación de los años anteriores: el patio de la escuela colmado de -¿blancas?- palomitas,docentes y directores ansiosos, y los infaltables padres que te pisan y te empujan para intentar obtener la mejor foto de su bebé que ya pasó hace rato el metro y medio. Por fin, a las ocho y media de la mañana sonó el timbre, se izó la bandera y empezaron la serie de interminables, aburridos, discursos que destacaron la labor cumplida durante el primer semestre del año y los objetivos que se alcanzaron.

En tanto – dadas las bajas temperaturas- algunos chicos no dudaban en hacer globitos y formas con el vapor que salía de sus bocas violáceas,mientras otros castañeaban con sus dientes derechitos a fuerza de la bendita ortodoncia , y los de más allá intentaban en vano que no se les vuele la bufanda.

Rutina inevitable que preanuncia el comienzo de las vacaciones de invierno…

El soñado descanso de invierno. Ya no deberemos intentar despertar a nuestros hijos canturreándoles dulcemente aquella canción de María Elena Walsh: “… A levantarse dijo la rana , mientras espiababa por la ventana.Tira con tirita y ojal con botón”. Eso nunca funciona igual, a lo que le sigue un seco : “Dale, Ivanchu, levantate que se te va el micro”. Nada. Estos chicos nos obligan a que optemos por el nunca bien ponderado , aunque efectivísimo “Plan C” : el consabido reto de todos los días : “¡¡¡Neneeeeeeeeee,tenés 3 minutos para vestirte, lavarte los dientes y tomar la chocolatada. Y no me pongas esa cara…eh!!!”.

Sí,mamis,llegó el deseado receso de invierno… Ahora, sólo nos resta pensar, meditar, concentrarnos en las preguntas tan temidas: ¿qué hago con el nene?. ¿Con quién lo dejo hoy?. Algún faltazo puedo pegarme al laburo, pero no demasiados ya que el horno no está para bollos. No hay que abusar: el trabajo es sagrado. Como los hijos.

¡Los hijos!. ¡Tenemos por delante dos semanas para disfrutar con ellos!. Quince días en que se podrá a prueba nuestra inagotable imaginación para planificar salidas gasoleras, ésas que nos permitan ir “a algún lado” sin gastar demasiado dinero.. .¿Habrá?.

Mmmm, a ver, pensemos: algún día cederemos y pasaremos la tarde en esos locales de comida chatarra (¿qué no hace una por su chiquito?) . ¡Total!, ¿a quién podría joderle hacer esas interminables colas en los Mc Donald’s o los Burguer para obtener la Cajita Feliz que asegura la propia felicidad de nuestros vástagos?….Bien, otro día soportaremos ese maldito dolor de espaldas que nos queda luego de seis líneas seguidas en el bowling. Eso sí: jamás ganarles porque se pudre todo!!. Y la otra posibilidad: las visitas de los amiguitos del nene. Es cierto que te destrozan la casa, pero al menos lo entretienen y no se te va más que un paquete de galletitas!.

Después, dos veces en la semana , como siempre, seguirá con su rutina de entrenamiento. “El equipo de mini básquet requiere de tu presencia, y vos sabés mi vida, lo importante que es formar parte de un equipo. Así es, va más allá del juego: tiene que ver con la solidaridad, el compañerismo, el apoyo mutuo… todos nobles valores que mami quiere inculcarte. Y además , hay que tener en cuenta que en el club sólo gastarás $4.- en el buffet. O ni eso si te llevas la merienda de casa.

¿Y qué tal si aprovechás las “vacas” y empezás a estudiar piano o guitarra?.¡Podés llegar a ser famoso como Charly García!…Bueno, o como Richard Clayderman. No, señor,por más que proteste a la foniatra va a seguir yendo aunque esté de vacaciones.Ahora por caprichoso se queda sin figus de “Ben 10″ hasta fin de año… ¡Qué tanto!…

¿Al cine?,¿hoy?..pero si fuimos en abril!. . Naaaaa, mejor andá a buscar tu bici, aprovechemos que no llueve y todavía no se inundó la calle, y nos vamos a dar unas vueltitas por la plaza. No seas injusto,¿cómo que no estás disfrutando tus vacaciones?. ¿No cantaste con mamita ayer simulando un karaoke?. ¿No te llevé a ese bendito pelotero para que te entretengas 8 horas ( y vuelvas bien cansado)?. ¿No valorás aquella visita a la veterinaria de la esquina para ver los conejitos y los perritos?…Y si, estaban enjaulados, qué pretendías… ¿ir a Temaikén?. ¿Y las tardes que te deslizaste con tu monopatín por la bajadita de Arenales y Pueyrredón? … ¡Es bueno hacer ejercicio. ¡No podés decir que yo,tu mami, no se mata trabajando para darte lo mejor de lo mejor!.

Qué generación estamos criando. No me gusta decirlo, pero nosotros no éramos así. Había más respeto. ¡¡Los chicos de hoy son tan ingratos!!…

En fin,¿cuánto falta para que empiecen de nuevo las clases?




Dedicado especialmente a Iván, y a mi amiga Sandra que hace de la docencia una forma de vida. Y a todos los chicos y a todas las maestras, tan desvalorizadas a veces, quienes con pocos recursos pero mucha creatividad y pasión le ponen el cuerpo y el alma todos los días a la difícil y hermosa tarea de ayudarnos a educar a nuestros hijos. Y – ¿ por qué no? – a todas nosotras, madres y mujeres argentinas, por motivos más
que obvios.

¡¡ Felices vacaciones!!

Les Luthiers – “La gallina dijo Eureka!

Fotos mías: de hermanas y exilios

Todos los días cuando me levanto acaricio la cadenita que me regalaste – y desde ese día nunca saco de mi cuello – como si de esa forma pudiera establecer cierto contacto con vos. Como una suerte de comunicación cómplice y secreta.

Cosas de la vida – y la economía de nuestra bendita Argentina – hicieron que tuviéramos que separarnos. Ocho años atrás, me veo tratando de calmar a los chicos con frases tan tontas como: “Sus papás son muy valientes porque deciden irse a probar suerte a otro país”; y recuerdo que antes de subir al auto que te llevaba a Ezeiza me dijiste : “¿Qué voy a hacer sin vos?, sos mi mano derecha”. Te odié por irte y por llevarte a mis sobrinos.


Te odié proporcionalmente al inmenso amor que tengo por ustedes, mis hermanas. Es una obviedad decir que amo a toda mi familia, pero por mis hermanas siento algo especial. Las tres somos tan parecidas y tan distintas a la vez. Tan unidas y a veces tan desencontradas. Es que cada una tiene su particular manera de enfrentar – o escapar – a la realidad, según su personalidad: vos a pura lágrima y mal humor, Gra con su generosidad incondicional pero imponiendo siempre la autoridad que le confiere la primogenitura, y yo la más impulsiva y delirante. Entonces, pensar que una de mis hermanas no estuviera cerca mío me resultaba francamente insoportable.

Cosas de la vida – de la desesperación, del desempleo y la incertidumbre- hicieron que al año siguiente también yo tuviera que emigrar y emprender el mismo largo viaje que vos, el viaje de quien busca un horizonte mejor, una esperanza. Así nos reencontramos en una nueva geografía: Israel. Estábamos nuevamente juntas, pero la alegría de volver a abrazarte se desteñía por la tristeza de saber que irremediablemente había perdido otros abrazos.

Porque el que emigra queda partido. “Emigrar es una transgresión, es subvertir el mandato de destino común, y eso tiene consecuencias tanto para el que se va como para el que se queda” (*).

Y ahí estábamos nosotras, envueltas en ese calor asfixiante de la primavera israelí. Y las caras nuevas que aparecían ante mí como una sucesión interminable de imágenes que no lograba procesar, y los millones de trámites por hacer, y los miedos que provoca lo extraño y el sentirse ajeno…

Estábamos juntas, pero ya no éramos las mismas. Vos estabas tratando de elaborar tu propio duelo y de insertarte en ese nuevo espacio. Yo ya no gozaba del privilegio de ser ” tu mano derecha”. Y es que, en verdad, en ese momento yo no tenía manos, estaba perdida y sin eje. ¿Quién podría sostener a quién?.

No es fácil aprender a vivir desgarrado de tu historia, tus afectos, ni de los olores y colores de tu lugar de origen. El dolor que provoca el desarraigo es inmenso y la angustia también. Y esa pregunta, esa pregunta que no tiene respuesta, pero que insiste una y otra vez : ¿Por qué a mí?.

Sin embargo, a pesar de todo hay que seguir. Hay que vivir, y adaptarse es el gran desafío. Al principio todo lo cotidiano se convierte en una sorpresa con final desconocido: desde ir al supermercado hasta encontrar un jardín para el nene, desde reconocer el nuevo sabor de las comidas (o encontrar comida que asemeje el sabor a la que estábamos acostumbrados), tratar de establecer nuevos vínculos que hagan de soporte frente a las ausencias, entender el nuevo idioma, la nueva cultura, la nueva idiosincrasia…

Al perderse la rutina – ¡cómo se empieza a extrañar la “maldita” rutina! – y hasta que se generen nuevos hábitos, lo inesperado cobrará un valor absoluto; cada día se convertirá en una prueba que no cualquiera logrará superar con éxito. Como me pasó a mí.

Entonces, armé mis valijas y decidí volver a la Argentina. Sé que me odiaste por irme y por llevarme a tu sobrino. Sé que te sentiste impotente por no poder retenerme, y tal vez – muy humano al fin – hayas sentido una mezcla de envidia y bastante alivio cuando despegó el avión que me regresaba a mi historia y a mi destino, que también fue el tuyo….Pero se trata de elegir y decidir, nada más ni nada menos. Vos decidiste quedarte, yo regresar.

No estés enojada conmigo, hice lo que pude y estoy donde realmente quiero estar. Además, ya sabés … “los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera….”. ¿O acaso yo no te perdoné la patada en el estómago que me diste a los 10 años, entre otros padecimientos de hermana menor….¿Y acaso no le perdonamos a Gra que nos aterrorizaba de chicas, amenazándonos con ponernos pupilas en un internado?. ¿Y ustedes no me perdonaron cuando las hice recorrer los cien barrios porteños para elegir la ropa de mi casamiento y las dos juraron que no me iban a volver a acompañar más a ningún lado?. ¿Y no estuvimos juntas cuando ella se operó de la nariz, o cuándo la otra se recibió, ó cuando nacieron nuestros hijos; o cuando nos peleamos con nuestros maridos y ex maridos?. Y…La lista sería interminable porque creo que nunca nos fallamos, no hay reproches entre nosotras.

Por eso,Ro, hermanita loca y arisca, compañera leal, nerviosa y gritona, quiero que sepas que cada visita tuya a esta casa – tu casa – me llena de alegría, pero cada nueva despedida reaviva las tristezas de las anteriores. Es inevitable que eso ocurra.


Estoy triste. Mañana estarás volviendo a tu otra casa. La nuestra recuperará su ritmo normal, sus ruidos habituales, sus risas y peleas de todos los días…

Y yo seguiré acariciando la cadenita que me regalaste (ésa que nunca saco de mi cuello), y desafiando el tiempo y el espacio, la distancia y los distanciamientos, igual voy a estar al lado tuyo para decirte cuánto te quiero , te extraño y te necesito.

Siempre juntas, siempre cerca…

(*) Del libro “Emigrar”, de Claudia Yelin

Para los que se fueron y volvieron…

(”Vuelvo”, de Mario Benedetti,cantado por Nacha Guevara)

Para los que nunca se irán del todo …

(”Casi una zamba”, por Silvina Garré)

Silencio,hospital

Los últimos diez días tuve que pedir licencia en mi trabajo para cuidar a mi mamá, recientemente operada de un pie y en reposo absoluto. Diez largos días en los cuales tanto mi madre como yo misma confirmamos mi poca vocación para el noble trabajo de enfermera.

Cumplida mi labor como tal y antes de retomar mi laburo me vi en la obligación de justificar las faltas en un hospital público ya que el médico laboral no se hizo presente en mi domicilio a fin de constatar que efectivamente yo me encontraba allí… como debiera haber ocurrido de no ser por el simple detalle que yo trabajo en una dependencia del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Uno de los grandes “lujos” que me permito dar en la actualidad – bah, el único - consiste en pagar una prepaga por motivos que no voy a detallar en este momento, pero que se relacionan con la obra social de los municipales y que todos ya conocen. Por eso, confieso que la última vez que había asistido a un hospital a atenderme – ya que como profesional de la salud mental hice pasantías y cursos varios en algunos de ellos, tanto en capital como en provincia - fue hace 9 años, a fin de realizarme el examen pre nupcial.

En dicha oportunidad, nos tocó ir con Edu, mi (ahora ex) marido al Hospital Rivadavia, ubicado en la calle Las Heras y Austria. Cabe destacar que yo estaba por casarme; después de 7 años de concubinato y un embarazo de 6 meses había logrado convencer al susodicho para que me tomara por esposa. ¡¡Nada podía parecerme mal en ese momento!!.

De modo que, después de subir escaleras y recorrer laberínticos pasillos, llegamos al lugar donde nos extraerían sangre para la prueba. La enfermera nos recibió con una mala noticia:

- Sólo disponemos de una jeringa y aguja para sacar sangre, la otra que tenemos es para inyectar insulina. ¿Quién va a usar cuál?.- preguntó sin inmutarse.

Yo, rápida de reflejos, lo miré a Edu de reojo y sin esperar su respuesta canté pri:

- La jeringa y aguja para sacar sangre es míaaaaaa! – exclamé.

Al fin y al cabo, primero están las damas y yo, además, llevaba un hijo en mi vientre – pensé como para no sentirme tan culpable.

Edu se bancó la extracción estoicamente y sin quejarse. Tal vez hubiera sido preferible contratar los servicios de Drácula para esos menesteres porque después empezó literalmente a gotear sangre. Gota tras gota lentamente iban resbalando por su brazo hasta terminar estrellándose contra el dudosamente oscuro piso del nosocomio.

- ¿Podes ponerle un algodón? – supliqué a la enfermera.

- No, no disponemos de algodón.

- Una curita?, algo… ¿no ves que está sangrando?

- No disponemos de curitas.

- ¿Podemos pedir en otro servicio del hospital?. ¿Dónde puedo conseguir una?

- En el kiosco que está enfrente – respondió ella y siguió haciendo sus cosas, con absoluta indiferencia y desidia.

Y ahora que lo pienso, tal vez por eso no funcionó nuestro matrimonio. .. ¿Habrá sido una señal?. Estábamos a un paso de dar el “sí” y ahí estaba Edu, a pura sangre, sudor y lágrimas… El es un tipo fuerte, a quien no le gusta hacer escándalos ni reclamar. Así que, sin dar muchas vueltas me dijo:

- Vamos hasta el kiosco, Pu (antes de casarnos acostumbrábamos a llamarnos cariñosamente el uno al otro como “Pu” o “Pupi”) . No te hagas drama, yo estoy bien.

¡Yo sí me hacía drama!. Pero ¿a quién iba a reclamarle? ¿qué iba a reclamar?… Así que tomé a mi futuro ex marido del otro brazo y despacito, bajando escaleras y recorriendo laberínticos pasillos por donde Edu fue dejando su huella de sangre A factor RH positiva, salimos a la calle.

Nueve años después estoy de nuevo en un hospital público. Esta vez es el Rawson, en el barrio de Barracas, cerca de los neuropsiquiátricos Borda, Tobar García y Moyano, donde yo trabajé apenas me recibí de psicóloga. Mi destino es el Servicio de Medicina Laboral, al fondo por el pasillo. Pero bien al fondo, eh. Mientras camino y camino y camino veo que la infraestructura edilicia no difiere mucho de cómo recuerdo era el Rivadavia . Pero hoy yo estoy sola. Bueno, sola es una forma de decir porque cuando arribo a la sala más de cien personas se acomodan cómo y dónde pueden en las pocas sillas que hay . Me dirijo a la Ventanilla de Informes.

- Tengo que justificar los días. ¿Dónde voy?

- Hacé la fila, es por orden de llegada – me indica un hombre sin levantar la vista del diario.

Resignación. Trato de encontrar algún rincón donde apoyarme y alcanzo a ver una silla en una punta. Por suerte traje el mp3, el cuadernito para escribir y algo para comer por si me agarra hambre. Sé por mis compañeras de la oficina que la espera es larga en ese lugar, y vine prevenida. Igual me gana la desesperación y a la hora de estar allí mando un sms a mi jefa: “Socorro. Jamás saldré de aquí”, vengan a rescatarme”. A lo que Gaby me responde: “Tranqui, Bet. Relajate y gozá. Todos debemos pasar por esa experiencia para saber qué se siente”.

Relajación. Si alguien no conoce el significado de la palabra “bizarro”, debiera haber estado allí para descubrirlo. El humo de la quema de los pastizales se cuela por los ventanales del lugar, donde el calor del mediodía empieza a apretar. Y la patética visión de los protagonistas de esa escena, de la que soy parte, parece sacada de alguna película de Fellini.

Resistencia. Frente a mí, una nena de unos 4 años juega con su dedo en la nariz hasta que finalmente logra sacar su preciado tesoro y termina estampándolo en la pared de dudoso color ¿amarillo? ante la atónita mirada de los presentes. Otra mujer de por ahí comienza a toser tan fuerte que si no le prolongan la licencia es posible que ella deje sus pulmones en parte de pago. Mi vecina de la derecha, me codea y sin más preámbulos comenta: “ Yo sé de dónde viene este humo insoportable. Viene de Botnia. Y nos va a matar a todos”. “¿Ah, si?”, le respondo sin ganas. Pero ella sigue: “ A una compañera le negaron la licencia y a la semana murió”. “Ah, si?”, le respondo sin ganas…

Súplica. Nunca en mi vida deseé tanto que alguien pronunciara mi nombre como en ese momento. Las horas pasan con una lentitud pasmosa, irritante, como el ambiente que me rodea. Por fin, soy atendida y en un acto triunfal le entrego al médico el certificado que me había extendido once días antes la cirujana que operó a mi mamá y que justificaba mis faltas. Eso era todo lo que me retenía allí como a una rehén.

Reclamo. Por supuesto, antes de irme del lugar– al fin y al cabo yo no soy Edu - vuelvo a pasar por la Ventanilla de Informes para presentar mi queja dado que en diez días el médico laboral no se había hecho presente en mi casa como corresponde.

Decepción. La respuesta fue un latigazo : “No hay médico en tu zona. Diez médicos renunciaron, así que cuando faltes vas a tener que volver por acá”. Dicho esto, el hombre continuó leyendo el diario. Desidia e indiferencia, lo mismo que casi diez años atrás, en el Rivadavia. Vaya manera más elegante de decirme: “Jodete, hermana”.

Angustia. Entonces la remanida frase “Es peor el remedio que la enfermedad” cobra infinito sentido. Es decir que el castigo por “enfermarme” será tener que perder más de cuatro horas esperando para mostrar allí un simple certificado.

Silencio. Empiezo a caminar y caminar y caminar por el pasillo del hospital hasta que por fin encuentro la salida. La de la calle, al menos. Me siento agobiada y triste. Agobiada por la sensación de frustración y triste por la impotencia que genera comprobar -aunque yo ya lo sé, distinto es vivirlo claro – que en una década nada cambió. Ni los edificios, ni los recursos, ni los insumos ni el trato…

Final. Sin querer respiro profundo, mastico bronca y trago olor a no sé qué. Pregunto a un tachero dónde está la parada del colectivo 95, y él me indica un lugar pasando la avenida. Mis ojos siguen el camino que dibuja en el aire su dedo índice y llegan a divisar a lo lejos, entre el smog propio y el humo ajeno que invade esta ciudad, los viejísimos edificios que albergan a los pacientes psiquiátricos. No quiero ni imaginar cómo estarán esos hospitales por dentro. Y dudo – de verdad dudo – si realmente cada uno de nosotros , los de adentro y los de afuera, habitamos el lugar que verdaderamente nos corresponde.