Final de juego (game over)
I. Prólogo y aclaración
Por padecer una “anorexia ideatoria posteril profunda”, término acuñado por la experimentada bloggera Baterflai de http://mantantirulirula.blogspot.com , me he visto obligada a refritar un viejo post mío publicado en el mes de marzo.
No es lo que más me gusta hacer, pero diferentes hechos motivaron esta determinación. A saber : Iván me demandó por no percibir los correspondientes derechos de autor al permitirme postear sus reflexiones; carezco de una abuela como la de Mochuelo que pueda aportar alguna teoría sobre la vida moderna; no poseo la creatividad ilimitada de Gubavo, ni las dudas existenciales de Nayru, ni la sensibilidad de Ro; no he viajado por el mundo como Gloria, y mucho menos me animaría a publicar mis experiencias sexuales como la Sweet (¡tampoco creo que sean tan interesantes!).Sigo, en mi casa no tengo yacarés como Morggan ni un axolotl como Roru, y para colmo de males ni siquiera tengo el don de la poesía que despliegan muchos de ustedes; o el humor de otros. Es decir, simplemente no me quedó otra…
Les cuento que sólo modifiqué algunas partes del post original y agregué contenido multimedia (¡en mi infancia bloggeril no tenía aprobada esa materia!) ,pero decidí no borrarlo del archivo porque deseo conservar ahí los comentarios de los primeros amigos que me leyeron – como Myriam, Eternauta, Treintaañero, Bibi, Rubén, Vani y Hernán – cuando me embarqué en esta loca aventura. De algún modo, tal vez éste sea un pequeño agradecimiento a ustedes que siempre están ahí (mmm,¿zafo si digo éso?…).
Sea como fuere, prometo para la próxima un post inédito …o no. Dicen que la anorexia ideatoria puede llegar a ser una enfermedad progresiva. Y hasta mortal. Inclusive,contagiosa.