El discurso politicamente incorrecto de Pamela David

El discurso politicamente incorrecto de Pamela David
Dos cosas dijo Pamela David en estos días en su programa por lo cual la criticaron y mucho por todos lados, sobre todo en los
programas que se perciben de progres. Y no siendo ella un santo de mi devoción, en esta la voy a defender.
Primero, dijo que muchos de los jóvenes que se drogan son después quienes nos roban. !Qué barbaridad para la pseudo progre
argentina! ¿Acaso no es cierto? No es verdad que de los delincuentes que roban y matan muchos están drogados? ¿Quién puede
discutir eso? La droga, cierto es, no hace al individuo un delincuente, pero no hay dudas de que potencia y deshinibe al que
lo es. No es politicamente correcto decirlo en estos tiempos, pero esa es la verdad.
Y luego se metió con los homosexuales. !Para qué! Le saltaron todos a la yugular. Ella simplemente dijo que no estaba segura
de si vestir con ropa de cama ilustrada con un personaje homosexual sería conveniente para su pequeño hijo. El presidente de
la Comunidad Homosexual Argentina le salió al cruce mal, como si hubiese dicho que mueran los putos. ¿Acaso Pamela David no
tiene derecho a pensar que su pequeño niño podría ser influenciado de alguna manera a conductas que ella no considera las
mejores? ¿Tiene derecho a pensar que la homoasexualidad no es la mejor elección sexual? Porque una cosa es que se discriminen
a los homosexuales, se los aísle o se los maltrate, y otra muy distinta es que tengamos que querer que nuestros hijos sean
gays. Que si lo son los amaremos como a cualquiera, pero ¿no tenemos derecho a querer que nuestros hijos sean heterosexuales?
¿Debemos estimularlos para que sean gays a riesgo de ser catalogados de retrógrados y fascistas?

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Dos cosas dijo Pamela David en estos días en su programa por lo cual la criticaron y mucho por todos lados, sobre todo en los programas que se perciben de progres. Y no siendo ella un santo de mi devoción, en esta la voy a defender. Primero, dijo que muchos de los jóvenes que se drogan son después quienes nos roban. !Qué barbaridad para la pseudo progre argentina! ¿Acaso no es cierto? No es verdad que de los delincuentes que roban y matan muchos están drogados? ¿Quién puede discutir eso? La droga, cierto es, no hace al individuo un delincuente, pero no hay dudas de que potencia y deshinibe al que lo es. No es politicamente correcto decirlo en estos tiempos, pero esa es la verdad. Y luego se metió con los homosexuales. !Para qué! Le saltaron todos a la yugular. Ella simplemente dijo que no estaba segura de si vestir con ropa de cama ilustrada con un personaje homosexual sería conveniente para su pequeño hijo. El presidente de la Comunidad Homosexual Argentina le salió al cruce mal, como si hubiese dicho que mueran los putos. ¿Acaso Pamela David no tiene derecho a pensar que su pequeño niño podría ser influenciado de alguna manera a conductas que ella no considera las mejores? ¿Tiene derecho a pensar que la homoasexualidad no es la mejor elección sexual? Porque una cosa es que se discriminen  a los homosexuales, se los aísle o se los maltrate, y otra muy distinta es que tengamos que querer que nuestros hijos sean gays. Que si lo son los amaremos como a cualquiera, pero ¿no tenemos derecho a querer que nuestros hijos sean heterosexuales? ¿Debemos estimularlos para que sean gays a riesgo de ser catalogados de retrógrados y fascistas?

Mr. Brooks

Despenalización al consumo personal de drogas

Cuando se habla de despenalizar el consumo de drogas (no la comercialización) aparecen dos posturas encontradas: quienes están a favor y quienes están en contra. Los primeros sostienen que una persona es libre de hacer lo que quiera entre cuatro paredes, de forma privada, y que nadie, ni siquiera el Estado, se puede entrometer con las conductas privadas de las personas. Los otros, sostienen que drogarse puede perjudicar a terceros, y la ley que se busca aprobar dice claramente que se permitiría el consumo siempre y cuando esa conducta no perjudique a terceros, por eso no se es libre de drogarse delante de niños, por ejemplo, sino sólo en la privacidad del hogar. Entonces, el quit de la cuestión no es si la gente debe o no tener el derecho a drogarse o a matarse si quiere, sino si el consumo, en la privacidad del hogar, puede afectar o no a otras personas. Ahí están las diferencias entre unos y otros. Los que están a favor, suelen poner como ejemplo al individuo que decide, en privado, fumarse un porro de marihuana, y ahí yo creo que tampoco habría diferencias de criterio entre unos y otros: aunque estemos en contra del consumo y creamos que la marihuana es dañina, pocos creerán que quien fume en su hogar pueda ser una amenaza para la sociedad. Pero resulta que la ley no despenalizaría sólo el consumo de marihuana, sino de todo tipo de drogas, y la pregunta es: ¿Es lo mismo un rico de vida acomodada que en la tranquilidad de su departamento se fuma un porro, que un adolescente de la Villa 31, sin trabajo ni estudio, con una pistola a la mano y muchas carencias a cuestas que se tira una línea de cocaína, heroína o LSD? ¿Estamos seguro de que ese muchacho, desesperado por la necesidad de droga en su sangre y sin dinero para comprarla no saldrá a la calle con un chumbo a robar?, ¿estamos seguros que no lo hará bajo la influencia de esa misma droga y que quizá no tenga conciencia de lo que puede hacer con el arma, quizá matar a una posible víctima? Aquí los que apoyan la despenalización dirán: tomar drogas no te hace delincuente, lo hace la pobreza y la mala vida. Es verdad, pero, ¿podemos asegurar que las drogas no hacen a un delincuente más peligroso, al deshinibirlo y enajenarlo de la realidad? Ese creo que es el tema. Y dicho todo esto, aún sigo sin estar seguro de si se debe o no despenalizar el consumo personal de drogas.

“El hombre es más básico”

Frase de rutina de las feministas: “El hombre es más básico”. Con esa frase, parecen definir peyorativamente al hombre, como si las mujeres, menos “básicas”, fueran de una inteligencia superior. Sin embargo, esto es un error. Primero, porque el hombre no es más básico, sino que es más sencillo, que no es lo mismo. El hombre usa toda la complejidad de su pensamiento para resolver una sarta de ecuaciones o un algoritmo complejo, pero no para responder a dónde quiere ir o para decidir qué ropa ponerse. La mujer sí. Y esto no tiene por qué ser mejor. Es sabido que la mejor respuesta suele ser la más sencilla. Que complejidad no quiere decir superioridad. Que muchas respuestas rebuscadas no hacen otra cosa que esconder una solucion sencilla. Pero gente: !esto hace a la complementaridad de los sexos! A las mujeres les viene bien alguien que simplifique lo que con tesón ellas se encargan de complejizar, y al varón le viene bien alguien que de tanto buscar intencione solapadas o acciones colaterales a veces encuentre una y le facilite a éste salir de su pensamiento de rutina un poco mas lineal. En resumen: el hombre es más sencillo, no más básico. Y esto no significa inferior.

Quiero ver pitos en la tele!

El día 4 de octubre, en el programa “Duro de domar”, la periodista Julia Mengolini

dijo tal cosa argumentando que eso no pasaba a causa de la dominación masculina

imperante en la sociedad. Estas reflexiones vinieron al caso por el desnudo cuasi

frontal de Cinthia Fernández en el programa Showmatch. Entonces se armó un debate y

la mencionada periodista se declaró a favor de los miembros masculinos en

televisión, lo cual no se daba por esa dominación cultural del hombre. Primero,

digamos que en la tele se ven a diario tanto desnudos parciales femeninos como

masculinos (cierto es, con cierta preponderancia femenina), lo que no se ve, al

menos hasta ahora, es lo que la sexy Cinthia inauguró: la exhibición de genitales.

Ahora, sin poner en duda la existencia de cierta dominación masculina, la realidad

en cuanto al punto que nos convoca es, creo, otra muy distinta, y hace simplemente

a la naturaleza, otra vez distinta, del hombre y la mujer, y es que los hombres

quieren ver mujeres desnudas en la tele y las mujeres (y los hombres) no quieren

ver pitos en la tele. Tan simple como eso. O Julia Mengolini declara algo que en la

realidad no aprobaría o es una excepción a la regla general. Si en una oficina, por

ejemplo, y porque la situación vale casi para cualquier lugar, una mujer se

desnuda, los hombres allí presentes se reunirán alrededor de ella y la vitorearán y

aplaudirán; si un hombre se desnuda en el mismo lugar, las mujeres citas allí

mirarán para otro lado, lo insultarán y lo tratarán de pervertido. Esa es la

verdad, con obvias excepciones que no niegan la aseveración. Volviendo al tema en

la tele, hay montones de ejemplos. Yo recuerdo ahora algo que pasó en un programa

que busca talentos de EEUU: allí, un participante masculino se bajó los pantalones

y todos lo reprobaron: las mujeres del jurado pedían que se tape e incluso la

jurado Paula Abdul se levantó y se fue, ofendida. Entonces no nos engañemos ni

cataloguemos de machismo cualquier cosa. El feminismo, que su aporte hizo al

progreso de la sociedad, se desmerece cuando personas, aún inteligentes y

talentosas, desvirtúan totalmente su proclama.

Mr. Brooks

Jugar demasiado (a los videojuegos) afecta percepción de la realidad

“Uno de los efectos más recurrentes de jugar por mucho tiempo (a los videojuegos) fue el reflejo de presionar botones aun cuando no se tiene un control en las manos, pero otros sujetos también afirmaron ver barras de vida sobre la cabeza de la gente, menús o simplemente experimentar una percepción alterada de la realidad, acotada por ilusiones ópticas o sensaciones atípicas”.

¿Y qué les pasará a aquellos que juegan mucho tiempo a videojuegos de guerra o de armas?

Ver en: http://ar.levelup.juegos.yahoo.net/noticias/15223/ESTUDIO-jugar-demasiado-afecta-percepcion-de-la-realidad/

La marcha de las putas

En respuesta a lo que dijo cierto funcionario de que las mujeres, para no ser atacadas sexualmente, deberían dejar de salir a la calle vestidas conmo putas, las chicas reinvindican su derecho a salir a la calle vestidas (o no vestidas) como a ellas bien les parezca. De allí la consigna de los carteles que enarbolaban y que dice “escote si, escote no, eso lo decido yo· Y esto me invita a una reflexión:

Primero, quiero dejar muy en claro que yo creo que nada justifica un ataque sexual a la mujer, por más desnuda que esté o por más provocativa que ella se vista. Nada.

Pero a la hora de aprobar que las féminas salgan a las vista de los hombres con media teta al aire o con la raya del culo a todas vistas, debo decir que no me parece conveniente. Es como el millonario que tiene su coche último modelo y su rólex  divino en su muñeca, y lo bien que hace en lucirlo, y el derecho que tiene a hacerlo, pero… lucirlos en medio de una villa no sería apropiado, sería como gozar al que no puede acceder a eso. Y bueno, con el sexo es igual, no hay derecho  a refregárselo al que no lo tiene, por más dueña de su cuerpo que sea la mujer. Es una cuestión de no incitar o provocar. Y por más que el carente no deba acceder a lo que no es suyo ni se le ofrece, no está bueno mostrarle el paquete de la forma más atractiva. Es como comer dulces delante de un niño: tengo derecho, yo me lo compré, pero ¿está bien comerlo delante del que no puede hacerlo?