Archivo para la categoría ‘filosofía’

A que nos sacamos la careta…¿dale?

No se pierda la OCLOCRACIA…

Unas cuantas semanas atrás leía…

Barreda y el garantismo.

“Hay quienes se quejan ahora por la liberación del odontólogo Barreda, como también ocurrió hace poco con el asesino y violador Elicabe y con quienes mataron al fotógrafo Cabezas.

“En realidad, la queja debería dirigirse puntualmente contra la ideología que dio lugar a la ley del «dos por uno», cuyos mentores fueron, respectivamente, el entonces presidente Raúl Alfonsín y Eduardo Zaffaroni, actual ministro de la Corte Suprema, designado en ese cargo por el kirchnerismo.

“Esa nefasta ley que provocó la prematura liberación de incontables criminales de todo tipo fue una directa consecuencia de la aplicación de la ideología garantista, parte sustancial del autodenominado «progresismo».

“Una ideología que pese a toda la experiencia negativa acumulada perdura en diversas normas de nuestra legislación penal, en la mentalidad de ciertos jueces y en la enseñanza de numerosas facultades de Derecho, causando graves daños a la sociedad.

“Barreda, simplemente, es un beneficiario más de esa ideología y probablemente no de los más peligrosos. Los culpables de esta triste situación son otros.”

me pareció una visión acertada…pero tibia…y no sólo a mí me lo pareció, porque hubo un comentario posterior con el que estoy más de acuerdo:

Abolicionismo penal en la Argentina

Se­ñor Di­rec­tor:

“La carta publicada el pasado domingo bajo el título «Barreda y el garantismo», escrita por el señor Roque A. Sanguinetti, ha precisado con acierto que el aumento de la delincuencia en su número y agresividad, sufrida por el país desde el año 1984 en adelante, se debe principalmente a una política cuya ideología tendió a la descriminalización.

“Parece conveniente apuntar que esa política aplicada en nuestro país luego de ser rechazada en los países de Europa central, fue mal llamada aquí «garantista» debiendo haber recibido el nombre que le pusieron los inspiradores originales de la teoría, o sea, «abolicionista», pues las «garantías» son derechos que les otorga la Constitución Nacional a los ciudadanos. En cambio, los caminos hacia la impunidad delictiva, que constituye la disminución a su mínima expresión de la sanción penal, tratan de destruir la acción punitiva del Estado, base fundamental de la organización social en tanto custodia de los valores éticos fundamentales de ésta. Precisamente, esta postura aplicada en nuestro país debe ser denominada «abolicionista», o sea, disminución del sistema penal hasta donde pueda ser impuesto.

“El gobierno del doctor Alfonsín promulgó de inmediato, al hacerse cargo, diversas leyes que el Congreso rápidamente aprobó. Entre otras normas, se dictaron aquellas que ampliaron excesivamente el régimen de la excarcelación de los acusados detenidos por ser hallados prima facie culpables de diversos delitos. La misma ley estableció que cualquiera que fuera el delito reprochado, transcurridos dos años sin que se hubiese dictado sentencia, debía ponerse en libertad a cualquiera que hubiese sido acusado del homicidio más horrendo. Se estableció también que los condenados hasta 3 años de prisión no cumplieran hasta en dos oportunidades con la pena impuesta por el juez. Prácticamente se derogó al igual el sistema de agravamiento de la pena a los reincidentes en el delito, se redujo en una tercera parte la pena que estaban cumpliendo los delincuentes llamados comunes; a los subversivos se les disminuyó la sanción a la mitad del tiempo.

“Luego se derogaron varios delitos y se disminuyeron las penas de otros muchos, como en el caso de las lesiones, el uso de armas de fuego, diversas clases de hurtos, robo con violencia en las personas, todo tipo de estafas, ocupación ilegal de inmuebles, apología del crimen, etcétera.

“En 1987 se disminuyó la posibilidad de incomunicación de los detenidos de 10 días a 6 días.

“Debe destacarse que la llamada ley de «dos por uno» que aún hoy sigue beneficiando, por la aplicación del principio de benignidad, a delincuentes de la peor laya fue aprobada durante el gobierno del doctor Menem, siendo derogada durante la presidencia del doctor De la Rúa en el año 2001.

“Por último es importante resaltar que como conclusión de la destrucción que se produjo de muchas disposiciones penales y procesales protectoras de la población, la Argentina hoy es el único país en el que una persona puede, contando desde los 17 años a los 38 años, cometer ocho delitos, ser descubierta e investigada por esos mismos delitos, por los que les correspondería condena y a pesar de ello no recibió prisión por un solo día.

“Sugiero que una próxima e inevitable reforma al sistema penal integralmente considerado se ocupe en primer término del tratamiento de recuperación moral de los menores, para cuya impunidad deberá fijarse una edad más baja a la hoy vigente.

“Todo delito deberá tener una sanción que no necesariamente sea privativa de libertad. No hace falta aumentar las penas, basta en general aplicar las que la ley prevé. Sí parece indispensable modificar la parte general del Código Penal para que las sentencias judiciales se cumplan y no sean en muchos casos letra muerta, convirtiéndose en el hazmerreír de la delincuencia.”

Roberto Durrieu
Profesor titular consulto de la Universidad Católica Argentina

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SAQUÉMONOS LA CARETA, Y EMPECEMOS A HACER LO QUE CORRESPONDE. AL SINVERGÜENZA, CASTIGO. A MUCHOS DE LOS POLÍTICOS, LA ESPALDA Y EL OLVIDO. A ESTOS JUECES, DESCRÉDITO.

LA CASA SE CAE CUANDO LOS CIMIENTOS ESTÁN MAL PUESTOS…Y LAS AUTORIDADES SON LOS CIMIENTOS DE LA SOCIEDAD EN QUE VIVIMOS.

Teorías cosmológicas…


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Nebulosa del catálogo Messier, M78

Nebulosa del catálogo Messier, M78

***




***Don Carlos era un fanático cazador de cometas. Y como buen hombre dedicado a lo suyo trataba de no mezclar las haciendas. Y el cielo siempre fue de mezclar todo…así que él se decidió a dejar bien en claro qué era y qué no era un cometa. Para ello tomó un lindo cuadernillo y volcó en él sus conocimientos y los de otros también, por qué no? acerca de esas cosas molestas que lo hacían ensartarse como loco haciéndole creer que sí cuando no no no, no lo eran.

Así nació el catálogo Messier de los NO COMETAS.

Luego, el mundo que siempre es ingrato, lo hizo famoso por dicho catálogo y no por los cometas que descubrió.

Cuando al pie de una hermosa nebulosa le ponen la sigla M78, por ejemplo, le están contando que es el objeto número 78 del catálogo de Charles Messier…

Sí, la vida es así, te hacen famoso por las cosas que realmente no te interesan y que has apartado expresamente de tu búsqueda…

*****estrella-18***

Hay una teoría que establece que si alguna vez

alguien descubre exactamente para qué es el universo

y por qué está aquí,

al instante desaparecerá y será sustituido por algo

aún más extraño e inexplicable.

Hay otra teoría que afirma que esto ya ha ocurrido.

Douglas Adams,
El restaurante del fin del Universo

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Fábula adulta



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  fabuladulta ***Smile*************************************

 

MT:Sobre la decadencia del arte de mentir

ESTE SÍ QUE ES TEMA DE ACTUALIDAD… LOS INVITO  A LEER Y MEDITAR

Ensayo para ser leído y discutido en reunión del club de historiadores y anticuarios
de Hartford, propuesto para el premio de treinta dólares (1).
Ahora publicado por primera vez.

OBSERVEN BIEN, NO PRETENDO insinuar que la costumbre de mentir haya sufrido
decadencia o interrupción algunas… no. Y es que la mentira, en tanto virtud y principio, es
eterna; la mentira en tanto recreación, respiro y refugio en tiempos de necesidad, la Cuarta
Gracia, la Décima Masa, la mejor y más segura amiga del hombre, es inmortal, y no
desaparecerá de la faz de la tierra mientras exista este club.
Mi queja se refiere sólo a la decadencia del arte de mentir. Ningún hombre de principios,
ninguna persona en sus cabales, puede ser testigo de la forma de mentir torpe y descuidada
de la época presente, sin dolerse de ver tan noble arte así prostituido. En presencia de tan
nutrido grupo de veteranos, naturalmente abordo el terna de manera tentativa; soy como
una solterona tratando de enseñar puericultura a quienes han sido madres por milenios. No
me quedaría bien criticarlos a ustedes, caballeros, pues todos son mayores que yo —y
superiores a mí en este asunto— y, por ende, si de vez en cuando parezco hacerlo, confíen
en que, en la mayor parte de los casos, lo hago con espíritu de admiración más que por
buscarles los defectos. Es más, si ésta, la más bella de las bellas artes, hubiera recibido en
otras partes la atención, el aliento, la práctica consciente y el desarrollo que ha recibido en
el presente club, no necesitaría yo pronunciar este lamento o derramar lágrima alguna. No
lo digo para adularlos: lo digo en un espíritu de reconocimiento y apreciación justos.
(En este punto había tenido la intención de mencionar nombres y dar ilustraciones de
especimenes precisos, pero los indicios observables a mi alrededor me aconsejaron evitar
los detalles y ceñirme a las generalidades.)
   No existe hecho más firmemente establecido que el de considerar la mentira como una
necesidad de nuestras circunstancias…por tanto, la deducción de que es una virtud, por
sabida se calla. Ninguna virtud puede llegar a su máximo esplendor sin ser cuidadosa y
diligentemente cultivada…; por ende, se cae de su peso que ésta debería enseñarse en las
escuelas públicas, al calor del hogar, y hasta en los periódicos. ¿Qué posibilidades tiene un
mentiroso ignorante y poco cultivado al lado de un experto educado? ¿Qué posibilidades
tengo yo con Mr. Pe…. un abogado? Mentiras juiciosas es lo que el mundo necesita. A
veces pienso que sería aún mejor y más seguro no mentir en absoluto, que hacerlo con falta
de juicio. Una mentira torpe y poco científica suele ser tan poco efectiva como la verdad.
Veamos ahora qué opinan los filósofos. Observen este venerable proverbio: “Los niños
y los tontos siempre dicen la verdad”. La deducción es obvia: “Los adultos y los sabios
nunca la dicen”. Parkman, el historiador, comenta: “El principio de la verdad se puede
llevar hasta el absurdo”. En otro lugar del mismo capítulo escribe: “Es viejo el dicho de que
no se debe decir la verdad todas las veces, y aquéllos cuya conciencia enferma los preocupa
y los lleva a la violación habitual de la máxima son imbéciles y latosos”. Las palabras son
fuertes, pero verdaderas. Nadie podría vivir con alguien que todo el tiempo ande diciendo la
verdad; pero, gracias a Dios, nadie tiene que hacerlo. Alguien que a toda hora dice la
verdad es simple y llanamente un ser imposible e inexistente; jamás ha existido.
Claro que hay quienes piensan que jamás mienten: pero se equivocan… y esta ignorancia es
uno de los aspectos que nos hacen sentir vergüenza de nuestra mal llamada
civilización.Todo el mundo miente, todos los días, a toda hora; despierto, dormido, en los
sueños, en medio de la dicha, en su hora de dolor; aunque no mueva la lengua, ni las
manos, ni los pies, ni los ojos, con la actitud expresa el engaño… y lo hace ex profeso. Aun
en los sermones… pero basta ya de la cantinela.
En un país distante, donde viví hace tiempos, las mujeres solían salir a hacer visitas con
el pretexto humanitario y noble de quererse ver, y cuando regresaban a sus casas exclamaban con voz de contento:
—Hicimos dieciséis visitas y he aquí que catorce personas habían salido.
 

Con ello no querían decir que les había parecido malo que las catorce hubieran salido;
no, ésta era sólo una manera de querer decir que no estaban en casa… y su modo de decirlo
expresaba lo mucho que les había gustado el hecho. Ahora bien, su pretensión de querer ver
a las catorce —y a las otras dos con las que habían tenido menos suerte— es la forma de
mentira más común y más suave, que se ha descrito muchas veces como desviación de la
verdad. ¿Fue justificable? Claro que sí: fue hermosa y fue noble, pues su objetivo no fue
obtener beneficios propios sino procurar un placer a las dieciséis personas.


El traficante de verdades empedernido manifestaría con franqueza que no quería ver a
esas personas… y sería un burro, pues infligiría un dolor del todo innecesario. Y, además,
esas mujeres de aquel lejano país… pero, no importa, tenían miles de agradables maneras de
mentir, producto de sus impulsos nobles, que daban crédito a su inteligencia y honor a sus
corazones. Qué importan los detalles.
Los hombres de aquel lejano país eran, sin excepción, mentirosos. Hasta su saludo era
una mentira, porque a ellos no les importaba cómo estuviera uno, a no ser que fueran
empresarios de pompas fúnebres. Al preguntón normal le daban una respuesta mentirosa
también, pues uno no hace un diagnóstico concienzudo de su estado sino que contesta al
azar, y por lo general se equivocaba de cabo a rabo. Le mentían al empresario de pompas
fúnebres, diciéndole que la salud les estaba flaqueando… mentira totalmente loable, pues no
cuesta nada y complace al otro. Si un extraño lo visitaba a uno y lo interrumpía, con los
labios uno pronunciaba un caluroso: “Encantado de verte” y con el corazón, un más
caluroso: “Ojalá estuvieras con los caníbales y fuera hora de la cena”. Cuando se iba
alguien, se decía con lástima: “í,Ya te tienes que ir?”, seguido por un ‘Volvemos a hablar”,
pero no se hacía ningún daño con ello, porque no se engañaba a nadie ni se infligía lesión
alguna, mientras la verdad los habría hecho desgraciados a los dos.
           Me parece que esta forma cortés de mentir es un arte amable y fascinante, que debe
cultivarse. La perfección más elevada de la cortesía no es más que un hermoso edificio,
construido, desde la base hasta el techo, con las modalidades doradas y graciosas dcl
embuste altruista y caritativo.

Lo que me parece execrable es la incidencia, cada vez mayor, de verdades brutales.
Hagamos lo que esté en nuestras manos para erradicarlas. Una verdad injuriosa no vale más
que una mentira injuriosa. Ninguna debe ser enunciada jamás. El hombre que dice una
verdad injuriosa por miedo a que no se salve su alma si hace lo contrario, debería pensar
que esa clase de alma estrictamente hablando no vale la pena salvarse. El hombre que dice
una mentira para sacar a un pobre diablo de un lío, es aquel del que los ángeles sin duda
dicen: “Loor, he ahí un alma heroica que pone en peligro su propio bienestar para socorrer
al vecino; exaltemos a este mentiroso que muestra tanta magnanimidad”.
Una mentira injuriosa no es digna de encomio; así como, y también en el mismo grado,
no lo es una verdad injuriosa.., hecho reconocido por la ley del libelo.
Entre otras mentiras comunes tenemos la silenciosa: el engaño que se hace simplemente
quedándonos callados y ocultando la verdad. Muchos defensores a ultranza de la verdad
caen en tal defecto, al imaginarse que no están siendo mentirosos si no dicen expresamente
una mentira. En aquel país lejano donde alguna vez residí, existía una persona encantadora,
una dama cuyos impulsos eran siempre elevados y puros, y cuyo carácter les hacía honor.

Un día que estaba comiendo allí, comenté, de modo general, que todos mentimos. Ella se
sorprendió y dijo:
—No todos.
Como esto sucedía en tiempos posteriores al Pinafore, no respondí lo que naturalmente
liaría, sino que dije con franqueza:
—Sí, todos.., todos somos mentirosos; no hay excepciones.
Aparentando estar muy ofendida, dijo:
— ¿Me incluyes también a mí?
—Ciertamente –dije—, creo que tú hasta clasificas como experta.
Entonces respondió;
—¡Cá1late! ¡Los niños! —de modo que cambiamos el tema en consideración a la
presencia de los infantes, y seguirnos hablando de otras cosas. Pero tan pronto se retiraron
éstos, la dama muy entusiasmada volvió al tema y dijo:
—Tengo por regla de vida nunca decir una mentira, y jamás me he apartado de ella ni en un
solo caso.
Yo le contesté:
—No quiero herirla o faltarle al respeto de ninguna manera, pero es imposible haber
dicho más mentiras que las suyas desde que ha estado aquí. Y mc ha ocasionado mucho
dolor, porque yo no estoy acostumbrado a eso.
Ella me pidió un ejemplo.., sólo uno. Entonces dije:
—Bien, aquí tiene el duplicado vacío de un formulario que el hospital de Oakland le
envió con una enfermera que vino aquí a cuidar a su sobrinito en su grave enfermedad. En
este formulario hacen toda clase de preguntas relacionadas con la conducta de la enfermera:
¿Se durmió alguna vez en su vigilia? ¿Alguna vez olvidó dar la droga?, etc. Le advierten
que sea muy cuidadosa y explícita en sus respuestas, porque la buena marcha del servicio
depende de que las enfermeras sean multadas o se las castigue por las faltas cometidas.
Usted me contó que estaba fascinada con esa enfermera, pues tenía mil cualidades y un solo
defecto: que no podía confiarse en que arropara a Johnny lo suficiente mientras él esperaba
en el aire frío a que ella le tendiera la cama caliente. Usted llenó el duplicado de este papel
y lo envió al hospital por conducto de la enfermera. Cómo respondió usted a la pregunta
“¿Fue culpable alguna vez la enfermera de un acto de negligencia que pudiera dar como
resultado que el paciente se resfriara?”. Vamos, aquí en California…, todo se decide con
una apuesta: diez dólares contra diez centavos a que usted mintió cuando contestó esa
pregunta.
—¡No la contesté; la dejé en blanco! —dijo ella.
—Eso mismo… usted dijo una mentira silenciosa; dejó que se infiriera que no había
encontrado ningún defecto en ese punto.
-¿Oh, era eso una mentira? ¿Y para qué mencionar su único defecto siendo ella
tan buena…? Habría sido cruel —dijo ella.
Contesté:
—Uno siempre debe mentir cuando puede hacer un bien con la mentira, y su impulso
fue correcto, pero su juicio pobre; esto es el producto de una práctica poco inteligente.
Ahora observe el resultado de esta desviación inexperta suya. Usted sabe que Willie, el hijo
de Mr. Jones, está gravísimo, pues padece de fiebre escarlata. Resulta que su
recomendación fue tan entusiasta que esa muchacha está allá cuidándolo, y sus familiares,
que estaban exhaustos, se confiaron y se quedaron profundamente dormidos las últimas

catorce horas, dejando a su hijo querido con plena confianza en esas manos fatales, porque
usted, al igual que el joven George Washington, tiene reputación de… sin embargo, si usted
no tiene mejor programa, mañana vengo para que asistamos juntos al entierro, porque, claro
está, supongo que usted sentirá un peculiar interés en el caso de Willie…; un interés
personal, de hecho, como la persona que lo llevó a la tumba.
Pero todo eso se perdió. Antes de que yo llegara a la mitad de lo que iba a decir, la
mujer se montó en un coche y a treinta millas por hora se embocó hacia la mansión de los
Jones para salvar lo que quedara de Willie y relatar cuanto sabía de la enfermera fatal.
Todo
lo cual era innecesario, pues Willie no estaba enfermo; yo había mentido.
Pero en todo
caso, ese mismo día envió unas palabras al hospital para llenar el espacio vacío que había
dejado sin contestar, y estableció los hechos, además, de la manera más franca y directa.
Bien; como ustedes pueden ver, el problema de esta mujer no estaba en que mintiera,
sino en que no lo hiciera de manera juiciosa. En ese caso debió haber contado la verdad, y
haberle compensado a la enfermera con una alabanza fraudulenta más adelante. Podría
haber dicho: “En un aspecto, la enfermera es el non plus ultra de la perfección: cuando está
de guardia, jamás ronca”. Casi cualquier mentirilla agradable le habría sacado el veneno a
esa complicada pero necesaria formulación de la verdad.
La mentira es universal.., todos mentimos; todos tenemos que hacerlo. Por tanto, lo
sabio es educarnos con diligencia a fin de mentir de manera juiciosa y considerada; a fin de
mentir con un buen propósito y no con uno pérfido; a fin de mentir para ventaja de los
demás y no para la nuestra; a fin de que nuestras mentiras sean aliviadoras, caritativas y
humanitarias, y no crueles, letales o maliciosas; a fin de mentir de manera agradable y
graciosa, no torpe y tonta; a fin de mentir con firmeza, franqueza y desfachatez, con la
cabeza en alto, sin vacilaciones ni torturas, sin actitudes pusilánimes, como si nos
avergonzara el gran deber que tenemos de hacerlo. Sólo así nos desharemos de la verdad
hedionda y pestilente que está corroyendo la tierra; sólo así seremos valiosos, buenos y
bellos, moradores meritorios de un mundo en el que incluso la naturaleza benigna suele
mentir, excepto cuando promete mal tiempo. Sólo entonces…, pero no soy más que un
pobre estudiante nuevo de este arte gracioso, y no soy nadie para instruir a este club.
Hablando en serio, creo que es imprescindible examinar con inteligencia qué tipos de
mentiras son las mejores y más saludables, dado que todos tenemos que mentir y que todos
mentimos; y qué tipo de mentira es mejor evitar.
Considero que esto es algo que con toda
confianza puedo poner en las manos de este club de expertos, una entidad madura, a la que
puede ponérsele el epíteto a este respecto, y sin adulación inmerecida, de “Maestra
Emérita”.
(1) No acepté el premio.

MARK TWAIN

NEUROTEOLOGÍA. REGALO DE CUMPLEAÑOS PARA ABELITO

Desestress

“El camino prohibido es el más transitado” (Abel Desestress)

En el día de tu cumpleaños te decimos que te queremos mucho. Que te extrañamos y que lo mejor que podemos hacer por vos es emularte, difundir tus pensamientos, tenerte presente.

Abrazo grande a nuestra imagen de tí.

La llamada neuroteología o neurología mística o religiosa (estudiada en España, entre otros muchos, por neurólogos como F. J. Rubia o Francisco Mora) es hoy una temática científica que responde a evidencias objetivas y no tiene nada que ver con todo aquello que pudiéramos calificar en general como “esotérico”.

Evidencias científico-neurológicas permiten constatar que las representaciones y emociones religiosas (y, más ampliamente, conectadas con lo metafísico, lo filosófico, lo cósmico …) se producen neuronalmente por activación de ciertas localizaciones corticales precisas entre los lóbulos frontales, temporales y el sistema límbico.

Hoy en día se han buscado incluso las bases genéticas que estarían en la raíz evolutiva de los comportamientos religiosos.
“A Dios no lo siguen por convicción, si no por tradición, costumbre, hábito o comodidad de no tener que pensar”(Abel Desestress)

CONSEJOS NO SOLICITADOS



Book Club

Los farmacéuticos no se distinguen por su sentido del humor. Su trabajo les exige poner cara seria, incluso grave, porque tratan con enfermos, y la enfermedad no es o no debiera ser cosa de broma.

Sin embargo, yo conocí a un farmacéutico canadiense con tan buen humor que ni se alteró cuando lo llevaron preso por vender remedios sin receta. Por encima de su diploma universitario había colgado un letrero aún más grande, que decía:

Tarifa
Dar un consejo: $ 5
Recibir un consejo: $ 10


No me refiero al consejo que se pide al médico, abogado, maestro, asistente social u otro consejero profesional, quien ha sido debidamente entrenado para aconsejar sobre asuntos especializados. Me refiero a los consejeros aficionados, los que se empecinan en dar gratuitamente consejos no solicitados sobre el estilo de vida que debiéramos adoptar.

Entre estos consejeros espontáneos se distinguen los arquitectos, dictadores, sacerdotes y suegros de ambos sexos. Yo lo afirmo con autoridad, porque tengo parientes arquitectos, he vivido bajo dictaduras, he escuchado sermones, y me he oído a mí mismo aconsejar a mis infortunados yernos y nueras.

Los consejeros aficionados suelen tener buenas intenciones: creen sinceramente saber cómo deberían vivir los demás, aunque a ellos mismos no les vaya muy bien, tal vez porque no les queda tiempo para examinarse a sí mismos. Yo he sufrido a editores que me decían qué libros tendría que escribir; a alumnos que me enseñaban qué y cómo enseñar; y a colegas que criticaban mis planes de investigación, aunque ellos mismos no investigaban.

De todos los consejeros, los más peligrosos son los que abusan de su poder económico o político para instruir a pueblos íntegros sobre la forma en que debieran gobernarse o dejarse gobernar. Por ejemplo, los gobernantes y embajadores de grandes potencias han pretendido dar lecciones de democracia al resto del mundo, aunque ellos mismos no hubieran sido electos democráticamente, y aún cuando toleraban o apañaban a dictadores amigos. Ejemplos famosos: Henry Kissinger y Condy Rice.

Para no ser menos, grandes banqueros internacionales y famosos economistas les han dictado a sus clientes nacionales recetas pretendidamente universales para desarrollarse con independencia de los recursos, historias y aspiraciones de sus pueblos. Sólo una profunda y amplia ignorancia de la historia, unida a la soberbia que confiere el poder, puede producir tales disparates. ¿Qué puede saber el burócrata sentado en su despacho en Washington, Londres o París sobre lo que necesita y lo que quiere y puede hacer una persona que vive en un mundo lejano y ajeno?

De todos los consejeros, los más ridículos son los que pretenden planear en detalle la vida de todo un pueblo. Entre ellos descuellan los teólogos integristas y los utopistas sociales. Los primeros han pretendido regular las vidas privadas sin tocar la sociedad, como si las virtudes y los pecados fueran totalmente independientes de las circunstancias sociales.

No hay costumbre tan arraigada que no sea afectada por una revolución social, tal como la abolición de la esclavitud o la emergencia de la producción en masa. Ni hay santo que salga incólume de un campo de concentración, ni delincuente que prospere en una aldea.

En cambio los utopistas sociales, tales como Fourier, Owen y Saint Simon, se propusieron cambiar la sociedad de raíz, arrancando las causas de la injusticia social. Imaginaron sociedades perfectamente justas, y al mismo tiempo tan perfectamente ordenadas y reglamentadas que hacían imposibles tanto la iniciativa individual como la invención de nuevas instituciones.

Se explica: ninguno de esos pensadores se enteró de la única lección que puede enseñar la historia, a saber, que todo cambia. Además ninguno de ellos tuvo la experiencia necesaria para afrontar problemas prácticos. (Robert Owen fue excepcional: era empresario industrial y fundó dos comunas que funcionaron durante un tiempo: Lanark en Gran Bretaña y New Lanark en los E.E.U.U.)

Aunque muy diferentes entre sí, tanto los fanáticos religiosos como los utopistas sociales compartieron una característica: pretendieron encuadrar bajo un régimen y en detalles las vidas privadas. O sea, se propusieron eliminar la libertad individual: la libertad de conciencia y de palabra, de elegir ocupación, residencia y esposo, de concebir niños e ideas, de comer y beber, etcétera. Todo estaba previsto minuciosamente. En otras palabras, unos y otros fueron antiliberales.

En resumen, desconfiemos de los consejos no solicitados que nos ofrecen personas que no están capacitadas para darlos, y que acaso sólo se propongan manipularnos para acrecentar su autoestima o su poder político, económico o cultural. Éste es mi consejo.

Y puesto que mis lectores no me lo han pedido, harán bien en desconfiar de él.

100 Ideas
El libro para pensar y discutir en el café
Mario Bunge

Mario Bunge, nacido en Bs.As. en 1919, se doctoró en ciencias físicomatemáticas, obtuvo quince doctorados honoris causa y pertenece a cuatro academias. Fundó la Universidad Obrera Argentina, la revista Minerva, la Society for Exact Philosophy y la Asociación Mexicana de Epistemología. Fue profesor titular en las universidades de Buenos Aires, La Plata y Nacional Autónoma de México, así como profesor visitante en cuatro universidades norteamericanas y cinco europeas. Es autor de más de quinientos artículos y más de cincuenta libros sobre ciencias y filosofía, entre ellos Foundations on Physics, La investigación científica, Ciencia, técnica y desarrollo, Treatise on Basic Philosophy (en 9 tomos), Filosofía de la Psicología (con Rubén Ardila), Fundamentos de la biofilosofía (con Martín Mahner), Buscando filosofía en las ciencias sociales, Las ciencias sociales en discusión, La conexión sociología-filosofía, Diccionario filosófico, Crisis y reconstrucción de la filosofía, Emergencia y convergencia y Chasing reality. Algunas de sus obras han sido traducidas a doce lenguas. Actualmente prepara un libro sobre filosofía política.
Está casado con la matemática Marta Cavallo y tiene cuatro hijos, todos ellos profesores universitarios: Carlos (físico), Mario (matemático), Eric (arquitecto) y Silvia (psicóloga).

El planeta Sol, el planeta Luna…

Este pobre hombre, de aspecto superatractivo, fue condenado a llevar sobre sus espaldas el peso de todo el Universo. El señor Atlas, tal el apelativo como se lo ha conocido, salió perdidoso de una guerra local entre los titanes y los dioses del Olimpo. Como Titán que era, tuvo el encargo obligatorio de llevar el firmamento y la esfera de Tierra en sus espaldas, y en sus hombros el pilar que los separaba. Si bien Ayn Rand, filósofa y escritora rusa, dice que llegado el punto “Atlas se encogió de hombros”(su novela publicada en Estados Unidos en 1957), este buen hombre pasó a la historia como el portador de las esferas celestes.

El tema básico de la novela es “la importancia de la mente razonadora de cada individuo en la vida humana”. La historia de La rebelión de Atlas presenta el conflicto de dos antagonistas fundamentales, dos escuelas opuestas de filosofía, o dos actitudes opuestas hacia la vida. Identificadas en forma breve se podría llamarlas el eje “razón-individualismo-capitalismo” versus el eje “misticismo-altruismo-colectivismo”.

Este tema es una especialidad de Surreal y por lo tanto allí tienen que ir a curiosear si quieren (a mí me gustó mucho).

Lo que yo les quería contar es que según los antiguos el Sol y la Luna eran planetas. ¿Empédocles? No. Una cuestión de conceptos.

Pitágoras (sí, el mismo del teorema) había postulado que la tierra no era plana sino esférica. Y lo había dicho en el ¡siglo VI ANTES DE CRISTO!, de modo que lo de lo Colón suena a marketting.

Como siempre, la moda se renueva y se agarra lo viejo y se lo recicla. Aristóteles (384-322 a.c.) aseguró que el Universo consistía en unas esferas concéntricas de cristal sobre las cuales estan situados los planetas, con la Tierra en el centro. En el exterior se encontraba la esfera de las estrellas fijas, perfecta e inmutable.

De ese modo estaba claramente establecido que había siete planetas: MERCURIO, VENUS, MARTE, JÚPITER, SATURNO, LA LUNA Y EL SOL !!!! Todo lo que se movía independientemente de las estrellas fijas ¡ERA PLANETA!, y la esfera fija era absolutamente inmutable.

Por suerte, en 1572 apareció una Nova en la constelación de Casiopea, hecho que ayudó a superar esa concepción aristotélica de invariancia absoluta. El descubridor fue un danés, astrónomo él, que se llamaba Tycho Brahe y que observó también el paso de un cometa entre las imaginarias esferas de cristal. Empezaba a desbaratarse el sistema cristalino…

En el número de los tontos…

En el número de los tontos,
hay una secta de hipócritas que se dedican continuamente a engañarse a sí mismos y a engañar a los otros,
más a los otros que a sí mismos,

aunque de hecho se engañan más a sí mismos que a los otros.

Y son éstos los que reprenden a los pintores, porque estudian los días de fiesta cosas atingentes al verdadero conocimiento de todas las figuras con que se muestran las obras de la naturaleza y,
solícitamente, se ingenian en adquirir ese conocimiento hasta donde les es posible.

Aforismo de Leonardo Da Vinci que él aplicó a los críticos y que yo aplicaría a los remedos de políticos, que no lo son en verdad, sino aprovechadores del poder público.

¿Cuándo dejarán las fiestas para estudiar los verdaderos problemas que aquejan a nuestra naturaleza, en nuestro país?

SÍ, HAY GENTE QUE ESTÁ AL GAS…













argentino.com.ar estamos en
Argentino.com.ar


ÑUKE ♫♫♫♫





Podés ver la imagen completa, con su reflejo, porque hay paz y sosiego en el agua.
Cuando quieras verte a tí mismo, completo no olvides que se necesita paz y sosiego interior para poder lograrlo. Así también nos ocurre como Nación. Cuando tenemos la suficiente tranquilidad de espíritu, notamos que no todo está perdido. Hay ejemplos de capacidad, de honestidad, de amor. En la nota siguiente publicada en agosto de 2006, se ve que algunos argentinos pueden mejorarle la vida a los demás y también mejorar el medio ambiente. No se llenaran de plata con este invento pero otros estarán mejor y nos darán paz y sosiego para vernos completos. Ojalá…

**********************************************************************************************En un trabajo conjunto con el INTI

Diseñaron una estufa de leña mucho más eficiente

Utiliza una energía sustentable y, además, no contamina

Viernes 4 de agosto de 2006
Diseñaron una estufa de leña mucho más eficienteEstufa multifunción (www.mmjsrl.com.ar): calienta, cocina y hornea Foto: Gentileza MMJ

Según datos del Enargas, en el país hay alrededor de 6.650.000 familias usuarias de gas natural. Basta con recordar este dato, que revela que gran parte de la población carece de acceso al combustible, para apreciar rápidamente la trascendencia del desarrollo tecnológico que exhiben -con innegable orgullo- Francisco Borrazás y Jorge Dartiguelongue.

Con el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), estos dos innovadores -el primero, “casi” ingeniero agrónomo, y el segundo, ex “Puma” y ahora economista y empresario de riesgo- diseñaron y fabrican una estufa multifunción de leña (sirve también como cocina y horno, y puede agregársele un termotanque) tres veces más eficiente que una salamandra y ocho más que un hogar de leña.

“Pudimos hacer un aparato que tiene un 95% de eficiencia de combustión y un 75% de eficiencia de transmisión de calor”, detalla Borrazás, el “padre de la criatura”.

La historia comenzó cuando el INTI Patagonia detectó las malas condiciones de calefacción que existían en su zona de influencia. Debido a un aumento en el precio del gas envasado, se estaba utilizando leña en condiciones muy precarias, lo que se traducía en depredación de bosques y aumento de enfermedades pulmonares, especialmente en niños, por el humo que invadía el interior de las casas.
“El INTI de Neuquén detectó el problema, se lo presentó a Jorge y luego nos conectó -recuerda Borrazás-. Yo diseñé un prototipo y lo probamos en el Centro INTI de Energía. Con todo el instrumental que tiene, fue como poner a punto un automóvil: cambiábamos cosas, medíamos la proporción de dióxido de carbono que liberaba y todo lo demás, hasta que llegamos a hacer un aparato muy eficiente que, además, produce cuatro veces menos dióxido de carbono que el mínimo exigido por la norma canadiense que aplicamos.”

Un desafío personal

Borrazás, que lleva 20 años diseñando estufas, empezó a interesarse en el tema para enfrentar un desafío personal: calefaccionar una casa propia sin tener que gastar mil litros de gasoil mensuales para hacer funcionar la losa radiante. Viajó a los Estados Unidos, buscó asesoramiento en la Universidad de California en Santa Bárbara, siguió en Finlandia y finalmente se puso a experimentar.
“Seguí por ese camino sin que nadie me hiciera caso, hasta que el precio del gas empezó a subir”, comenta.
Ñuke, como se llama la estufa -empleando un vocablo que significa “madre” en mapuche-, empezó a diseñarse en marzo del año último. Entre otras cosas, posee un sistema especial de inyección de aire y baldosas que retienen el humo y queman todo el alquitrán, los gases venenosos y el dióxido de carbono.
“Nuestro objetivo es ofrecer una alternativa a los productos del petróleo -dice Dartiguelongue-. Y, con leña, pensamos que no hay nada que tenga el rendimiento de estas estufas.”
Según mediciones efectuadas en una localidad cercana a El Bolsón, el modelo más chico puede calentar una casa de 45 metros cuadrados. “Con dos grados bajo cero afuera, teníamos 18 grados en el interior”, afirma Borrazás. El modelo más grande calefacciona unos 100 metros cuadrados.

Para el licenciado Mario Ogara, director técnico del Centro INTI de Energía, “hay rendimientos comparables en gas, pero en leña es muy superior a todo lo disponible en el mercado. El secreto probablemente está en haber bajado sustancialmente los costos”.

¿No es antiecológico usar madera para calentar casas?

“No -responde Borrazás-, siempre que se reforeste. No hay que tocar el bosque natural, por supuesto. En el INTI hemos probado con madera de eucaliptus, por ejemplo. Es un excelente combustible, anda muy bien y crece muy rápido. Y en la Patagonia, donde hay un arroyo crece de todo sin ningún problema, lo que pasa es que hay que organizar un poco, algo que estamos consiguiendo con la ayuda del INTA. Por otra parte, estamos trabajando para que todos los desperdicios de madera, que se queman a cielo abierto, se puedan compactar para hacer troncos artificiales.”
Y agrega Dartiguelongue: “Por otro lado, la leña no alcanza porque se usan estufas y hogares que la consumen rápidamente. Un metro cúbico de madera, que dura cuatro o cinco días en una estufa común, tarda quince en quemarse en una de éstas”.
A través de licitaciones, ya se entregaron 300 estufas Ñuke a comunidades mapuches de la provincia de Neuquén. También serán incorporadas en 4000 viviendas rurales que están en construcción en Chubut.
Sin embargo, ambos emprendedores siguen trabajando con el INTI (”es una herramienta extraordinaria”, opina Dartiguelongue). Esta vez, para diseñar un modelo que “queme” biodiesel o aceites vegetales. “Después, habría que convencer a McDonald s de que done el aceite usado…”, bromea Borrazás.

Nora Bär
LA NACION

La única crisis

Wushu

Hay tanta cosa por leer…por saber…

Pareciera que ya está todo pensado y meditado…

Si esto fuera cierto…¿Por qué seguimos cometiendo errores? ¿Por qué no nos acordamos de las soluciones? ¿Es que no las leímos, nadie se atrevió a decirnoslas?

¿Somos tan extraordinarios que las soluciones viejas no nos sirven?

Entonces…

Busquemos…

Morgana

Wushu





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