El Éxodo

Éxodo

Este libro ocupa un lugar muy importante dentro de la Biblia. Tal es así que ha sido llamado el “Evangelio” del Antiguo Testamento. Su importancia se debe a que narra aquellos acontecimientos que hicieron de Israel el Pueblo de Dios: la salida de Egipto, el paso del Mar Rojo y la Alianza del Sinaí. El nombre de este libro, Éxodo, justamente significa “salida”.

Una novedad de este libro es que presenta la liturgia pascual de los judíos, que rememora y actualiza aquellos grandes hechos del pasado, así todas las generaciones de israelitas pueden revivir la salida de Egipto y renovar el compromiso asumido por el Pueblo de Dios en el Sinaí.

Por eso, el libro del Éxodo es un testimonio nacido de la fe, ya que reconoce que la existencia de Israel como nación no es obra de los hombres, sino una creación de Dios.

Los grandes temas del Éxodo están presentes en toda la Biblia. Los profetas se referirán a ellos al anunciar un nuevo Éxodo y una nueva Alianza más admirables que los primeros (es decir, los que son narrados en el libro del Éxodo). Este nuevo Éxodo vendrá con Jesucristo. Y el Nuevo Testamento presenta al antiguo Éxodo como una prefiguración de la obra redentora de Cristo, la verdadera “Pascua”, que selló con su sangre “una Alianza más excelente”.

I. Situación inicial de Israel en Egipto – Moisés

Los israelitas no sólo padecían la opresión y explotación de los egipcios, sino que el faraón mandó matar a sus primogénitos para evitar que siguieran creciendo y adquiriendo poder.

Moisés es el personaje más representativo del Éxodo. Fue salvado de morir de pequeño y educado como egipcio en la corte por la hija del faraón, pues Dios lo había elegido para que le ayudara en la liberación de Israel. Además, Moisés fue un maravilloso instrumento en la formación del Pueblo de Dios. A través de él Dios liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto y los invitó a hacer. 

Moisés Zarza

II. Las plagas

Las plagas son signo de la intervención de Dios para que los israelitas se liberaran de la esclavitud. Las primeras nueve plagas son fenómenos naturales en Egipto, vistos como causados por Dios. El agua del río Nilo que se convierte en sangre corresponde al tiempo en que el agua se vuelve rojiza por la contaminación del limo acumulado y los microbios, de modo que huele mal y no se puede beber. El pueblo de Israel ve un milagro en las plagas, ya que suceden en el momento y la forma que ordena Moisés, portavoz de Dios.

Dicho esto, las diez plagas son:

  1. El agua convertida en sangre.
  2. Las ranas.
  3. Los mosquitos.
  4. Los tábanos.
  5. La peste sobre el ganado.
  6. Las úlceras.
  7. La tormenta.
  8. Las langostas
  9. Las tinieblas.
  10. La muerte de los primogénitos.

III. Noche de pascua y paso del mar Rojo

La palabra “pascua” significa “paso”. Es el paso de la esclavitud a la libertad; de una vida angustiosa a una vida nueva. Paso que empezó a preparar la cena del cordero y terminó al cruzar con éxito el mar Rojo librándose de los egipcios. De ahí que el paso del mar Rojo sea figura del Bautismo que nos libra de la esclavitud del pecado y nos da una nueva vida con Dios.

Moisés Mar 

IV. La alianza con el Pueblo de Dios

Dios se reveló al pueblo de Israel en la montaña humeante, entre relámpagos y estruendo de trompetas. Dios le prepuso ser su pueblo y establecer una alianza con Él. Las revelaciones en que Dios se da a conocer, como en este caso, mediante signos visibles, se llaman teofanías.

La revelación de Dios en la Nueva Alianza es muy distinta. Dios se manifiesta pequeño y humilde; solidario con los pobres y salvador de pecadores; invitándonos a adorarlo entre cariños maternos y cantos de ángeles. La alianza del Sinaí es figura de la nueva alianza establecida con Cristo como mediador y con la Iglesia como nuevo Pueblo de Dios.

V. El decálogo o los diez mandamientos

Dios nos ofrece los diez mandamientos como camino de vida. Se les llama decálogo, que significa “diez palabras”, y los pone literalmente en nuestras manos, pues podemos contarlos con los dedos. Son principios morales universales en el tiempo y en el espacio. Las tres grandes religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islamismo) los consideran cimientos de la comunidad humana.

El decálogo fue para los israelitas un mensaje de libertad, una ley que regía su relación con Dios y con quienes tenían cerca. Los diferenciaba como pueblo consagrado a Dios, al enfatizar el amor a Dios sobre todas las cosas, y los protegía del culto a dioses falsos y de lastimarse unos a otros, para poder construir una comunidad libre y solidaria.

Jesús habló de los mandamientos en varias ocasiones y con sus enseñanzas los renovó y llevó a plenitud su sentido. Basta recordar “ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Los diez mandamientos son:

  1. Yo soy el Señor tu Dios… no tendrás otro Dios fuera de mí.
  2. No tomarás en vano el nombre del Señor, tu Dios.
  3. Acuérdate del sábado para santificarlo.
  4. Honra a tu padre y a tu madre.
  5. No matarás.
  6. No cometerás adulterio.
  7. No robarás.
  8. No darás falso testimonio contra tu prójimo.
  9. No desearás a la mujer de tu prójimo.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.

Moises Tabla

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, , agustín dijo

Querido grupo: me alegra un montón entra a la página y verlos que estás moviendose. La verdad es que se nota que el grupo esta VIVO y me hace felíz. Les mando un gran cariño.

P.D: Juan cambia el perfil ajjajajjaja

Agustín.