interrupción voluntaria del embarazo y su debate

interrupción voluntaria del embarazo

Liliana Mizrahi

Hace pocos días recibí un mail de una mujer de 25 años (desconocida) diciendo:

“Estoy desesperada. Tengo 25 años, estoy embarazada y no quiero tenerlo. Se lo dije a mi marido con total claridad, pero no se cuidó ni me cuidó. Yo ahora quiero estudiar y trabajar. No es el momento en que quiero criar y disponer de tiempo para una criatura. ¿cómo me hizo esto?

Tengo claro que no deseo un hijo, pero ¿qué hago? Por favor estoy desesperada. Pido ayuda. ¿adónde puedo llamar, quién me puede ayudar a salir de esto? Tengo ganas de matarme”.

Yo le contesté dándole un teléfono dónde la informen, la ayuden a pensa y le informen acerca del uso del misoprostol.

Un debate sobre la interrupción voluntaria de la gestación merece una discusión inteligente. Se trata de aprender a pensar en cosas que quizás no hemos pensado, por ejemplo: el derecho de las mujeres a decidir con libertad sobre su propio cuerpo y sobre sus maternidades. Un debate inteligente incluye cuestionamientos, preguntas, búsquedas. Aprender a escuchar las razones de lxs otrxs.

Debatir no es pelearse, insultarse o gritarse ¡asesinxs!. Se trata de entender y comprender de qué se trata esta realidad y poder ponernos en el lugar de la mujer.

Un debate sobre el derecho a decidir las propias maternidades, por las mismas mujeres, requiere una mirada realista: el aborto existe, no es algo que va a suceder, el aborto es una realidad que se practica a diario en buenas o, en pésimas condiciones. Las mujeres, (pobres y ricas), abortan cuando no quieren ni pueden asumir gestaciones accidentales y no deseadas. Transgreden mandatos  ancestrales de una iglesia que debería estar en penitencia. Una iglesia sin autoridad moral, pero cree que sí la tiene.

Las mujeres carenciadas mueren. Las que pagan una buena atención médica siguen viviendo.

En la pedofilia (delito encubierto por la misma Iglesia), los curas pedófilos también se creen con derechos sobre los cuerpos de los niños a su cargo. Y también los matan con su abuso de poder perverso y cruel. Los matan en vida con el manipuleo de sus cuerpos y sus almas. Se mata de muchas maneras, con balas, con palabras, con mentiras, violando. Hay mucha gente muerta caminando por la calle.

¡Por suerte! Las mujeres ya no se someten a mandatos arcaicos, que las ignoran como sujetos de su propia vida, y dueñas de sus propios cuerpos. En una marcha a favor de la despenalización escuché a las mujeres cantando y saltando:

¡saquen sus rosarios de nuestros ovarios!

¿entonces, qué hacer con esta realidad conflictiva y tensa?

Un debate inteligente sobre la interrupción voluntaria del embarazo (I.V.E.) exige una mirada que permita ver la compleja totalidad social que rodea y atraviesa el tema.

Sabemos que: No hay anticonceptivos seguros, (salvo las píldoras), no hay educación sexual real en las escuelas, y por lo visto, no mucho en las familias, o sea: hay ignorancia, la peor enfermedad. La iglesia condena todo lo que pueda condenar: el profiláctico, los anticonceptivos, la pastilla del día después, la educación sexual, las consejerías, el aborto. Hay culpa, vergüenza, miedo, malentendidos entre las mismas mujeres, sentimientos generados por la penalización y  criminalización del aborto. Esto afecta seriamente la salud mental de las mujeres, colocándolas en un lugar lapidario, y sometidas a mandatos patriarcales fuera de toda realidad y verdad. Mandatos injustos.

Una mujer que no quiere, no desea tener un hijo, es mejor que no lo tenga. ¿porqué debería someterse?¿porqué no se la considera sujeto de derecho?

Los dogmas, los prejuicios, los clichés y estereotipos, las etiquetas, las certezas falsas bloquean, paralizan y debilitan la evolución del pensamiento. Le quitan esa tonicidad crítica del pensamiento que crece y ahonda, en busca de significados profundos.

El pensamiento dogmático pierde flexibilidad, sutileza y sensibilidad. Es un pensamiento pre-cocido de antemano. Cuyo sentido, en muchos casos, se perdió.

Quedamos bloqueadxs, idiotizadxs a la espera de una verdad… una revelación que no sucede.

Yo creo que para pensar el tema hay que detenerse, parar un poco, y observar el relato que construye  la narrativa social, política, religiosa, educativa… el relato que se va construyendo, en esta compleja sociedad contemporánea.

Liliana Mizrahi

lmizrahi@pachami.com

500,000 abortos al año

500.000 abortos al año

por Liliana Mizrahi

Abortos: 500. 000 al año. El 40% de los embarazos termina en una interrupción voluntaria de la gestación. Las mujeres no se someten a la prohibición, que pesa sobre ellas de elegir con libertad sus maternidades y decidir sobre sus cuerpos.

El acceso a los anticonceptivos es casi imposible, porque en las salas de ginecología y obstetricia no hay, y si se los encuentra puede ser que ya estén vencidos. Tampoco avisan con tiempo y carteles, en las salitas o servicios, cuándo se colocan los DIU. Las mujeres tienen que ir de un hospital a otro, a hacerse las ecografías para después recibir o no, un DIU, que tampoco es un anticonceptivo seguro. Las ecografías hay que pagarlas y las mujeres pobres no pueden.

Entre otros, el tema es la desigualdad.

Muchas mujeres, a pesar de la criminalización del aborto, pagan bien y se lo hacen en un buen consultorio, después van a la farmacia, pagan sus pastillas anticonceptivas, también pagan y les colocan un DIU, pagan e interrumpen su embarazo. La desigualdad está entre las mujeres que pueden pagar y las pobres.

Las mujeres que mueren de embarazos caseros infectados, son las mujeres más carenciadas, sin información, sin cuidados médicos, penalizadas por interrumpir una gestación, sin ningún tipo de protección ni cuidado. Mujeres vulneradas y vulnerables.

Las mujeres no estamos en igualdad de condiciones.

La desigualdad no se da sólo entre mujeres pobres y mujeres con dinero.

La desigualdad, se da también en la interna de la pareja. Las mujeres, no logran negociar un encuentro sexual como ellas quieren, por ejemplo con profiláctico.

Las mujeres tenemos el mandato ancestral de cuidar al otro, agradarle y satisfacerlo y esto mismo se traslada a la vida sexual y se repite en la cama.

La Educación Sexual, que es ley, no se instrumenta ni se aplica en colegios, ni en instituciones educativas. No se dicta como materia, no se dan charlas. No hay asesoramiento ni consejería. Los jóvenes aprenden el sexo viendo pornografía, aprendizaje casi violento y sin ternura, aprenden lo que pueden, pero no saben cuidarse, ni saben cómo hacer prevención.,

Las mujeres siguen abortando, la información acerca del uso del misoprostol

ha conseguido disminuir las muertes maternas por legrados clandestinos y mal hechos. Si bien hay muertes, no tantas. Con el misoprostol pueden tener hemorragias pero no infecciones , y no mueren.

La sociedad argentina ya tiene la madurez para debatir y decidir la despenalización del aborto, o la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). El momento es propicio, la Iglesia no tiene autoridad moral, pedofilia mediante.

La falta de una ley que eduque y proteja la vida de la mujer , su derecho a recibir educación sexual, anticonceptivos y asesoramiento, son formas mayúsculas de violencia de género, de violencia contra los jóvenes en general, mujeres y varones.

¿Hasta cuándo las argentinas viviremos o moriremos así?

lmizrahi@pachami.com

24 de marzo 1976-2010

Hace ya 34 años. No es poco tiempo. Sin embargo seguimos en la búsqueda y la necesidad de reparar el tejido social roto, las instituciones democráticas desordenadas pero en crecimiento, los conflictos políticos, parte de una democracia que se afianza, la mirada crítica cada vez se va ampliando y favorece a más y más personas que nos vamos dando cuenta de la realidad.

Yo era muy joven, 30 años, cuando fue el golpe. No me daba mucha cuenta, sentía miedo, instintivamente no alcanzaba a reconocer los alcances de la realidad. Hasta que nos atravesó el primer secuestro, una desaparición, un robo, ¿qué había sido?  Pancho Bellagamba desaparecido, y después empezaron a irse del país, volaban los amigos, los colegas, los compañeros con los que estudiaba y trabajaba. Mi vida se despobló repentinamente.

Y otro secuestro más, Alberto Pargament, mi amigo, supervisábamos juntos. Y no supimos nunca más de ellos.

Mucha gente se psicotizaba del dolor, de la impotencia, de miedo en re conocer la realidad. No entendíamos. Entendíamos y no entendíamos. Viajamos. En Europa, en Israel nos hablaban de campos de concentración. ¡¿Campos de concentración en la Argentina?! Están locos, era algo increíble.

Entonces… era verdad lo que decían los militares: que Argentina era el blanco de una campaña difamatoria. ¿campos de concentración dónde? no podía ser de ninguna manera.

En casa se reunía mucha gente. Nos preguntábamos por Pancho, por Alberto, por otros que íbamos sabiendo. ¿Qué estaba pasando?

Un día me llama por teléfono un paciente para preguntarme si estoy bien, porque había leído en un diario que había una Liliana Mizrahi desaparecida, psicóloga, casada con un ingeniero. Ella, Liliana,  había sido ayudante mía en Psicología General, cuyo titular era Antonio Caparrós. Me anoté a propósito con ella. Sentí una gran curiosidad por conocer a alguien con mi mismo nombre y apellido. Ella también quería conocerme, porque cuando íbamos a votar en la facultad, siempre había alguna confusión y lo único que nos diferenciaba era el segundo nombre. Yo soy Liliana Regina y ella era Liliana Graciela.

Hoy quiero recordarla. Ya no está. Desapareció. La desaparecieron a ella y al marido.

Tuve muchos encuentros / desencuentros, con gente que la buscaba y la busca y me encuentran´a mí, que no soy ella.

Incluso me llamó un paciente sintiéndose feliz del re encuentro y tan decepcionado al reconocer el desencuentro. Me escribieron cartas, porque encontraron algún libro mío. Cartas donde le hablaban a ella, del libro que escribí yo, y celebrando que estuviera viva, pero no. Me llamaron por telefono desde el Norte del país, entusiasmada una compañera del secundario de volver a encontrarla, de creer que la re encontraba, pero ahí estaba yo, dandoles explicaciones, compartiendo haberla conocido y lamentando tanto, tanto, la desaparición, la ausencia, la muerte.

Hubo un tiempo largo en el que usé mi anterior apellido de casada y me saqué el Mizrahi, por miedo.

Empecé a sentir que me podían confundir y que me podían chupar. Me aconsejaron guardarme, en mi casa, pero no moverme mucho, porque ya se conocían errores en detenciones y otros horrores.

¿Qué habrá sido de Liliana Mizrahi? lo lamento tanto. cuando alguien me llama, creyendo que soy ella, escucho con atención, me intereso, tengo disponibilidad para conversar, siento que debo hacerlo. Y siempre termino con una sensación rara, indefinible y siempre termino con pena.

Hoy mi homenaje es para ella. Para Pancho, Para Alberto, para los que se fueron y no volvieron al país, para los que tuvieron que huir por los techos, para los que estuvieron escondidos y guardados como varios amigos.

El 24 de marzo es un día de reflexión, de memoria, de duelo. Es un día, de un pasado presente, un pasado que se hace presente casi todos los días. Siguen apareciendo represores, torturadores, agentes de inteligencia, amigos de Videla como Duhalde, cómplices.

El 24 de marzo es un día argentino, sólo nuestro y hace 34 años que estamos tratando de concientizar ese pedazo terrible de nuestra historia, nuestra peor historia, la más horrible, la más difícil, la más horrorosa. No podemos olvidar. No debemos olvidar. Es peligroso olvidar. La memoria es buena. Nos permite repasar lo vivido, comprender más profundamente lo que sucedió. Y de ese modo, no repetir. La memoria es imprescindible si queremos crecer como democracia. Recordar y entender. Porque en cada aniversario, somos y no somos los mismos. Y en cada vuelta de memoria, crecemos.

Vamos argentinos a la Plaza, que es nuestro ágora, donde podemos estar juntos, llorar juntos, sentirnos menos solos, más fuertes, tomados de las manos, acompañando a las madres, a las abuelas, a los hijos recuperados. Con esperanza. la reparación es posible y está en marcha.

Todos Juntos, por un ¡Nunca Más!, sincero, profundo, para nosotros, para nuestros hijos y nietos, y para las generaciones venideras, un país con sus cuentas saldadas.

APUNTES SOBRE LA REALIDAD ARGENTINA

Apuntes provisorios sobre nuestra realidad argentina 1

 

La vida de las sociedades, en las que dominan las condiciones modernas de producción, se presenta como una enorme acumulación de espectáculos.” Guy Debord

 

Construcciones de la realidad

 

El espectáculo social se va armando, se planifica, diseña, piensa, no es espontáneo ni improvisado. Nada queda librado al azar. Se trata de jugadas, movidas en el tablero de la realidad circunstancial, coyuntural, y también de la vida.

Son construcciones de la realidad, como fueron Auschwitz, El Olimpo, Dachau o la ESMA. Las Malvinas y los desaparecidos, el derrumbe de las torres y el derrumbe de la Argentina del 2001. Nada fue espontáneo, nada pasó, todo se hizo. Nada queda al azar, todo es planificado, pensado y desarrollado.

 

Además, no se trata de diseñar situaciones más humanas.

Lo humano no es lo importante, aunque se nombre y se reitere en los discursos, lo humano es lo menos importante. Lo que importa es, tener cámaras, micrófonos, titulares, y hacer ruido, mucho ruido. Micrófonos, autos blindados, mucha prensa y dinero. El dinero es fundamental.

 

La sociedad del espectáculo, convierte en espectáculo la realidad social, la política, la intimidad. Ahora está bien mostrar. El pudor es antiguo. Todo puede exhibirse como en un show espectacular. El espectáculo tiene protagonistas, actores de reparto, comparsas, coros y también chivos emisarios.

 

El “espectáculo”, en tanto espectáculo, nos obliga a distanciarnos de la realidad, y convertir en “espectáculo” la realidad. Todo es show: desde Tinelli a  D´Elia, de Bergoglio a Bergman, desde Mirta Legrand a la mona Jacinta, desde Milagro Sala a Macri, peligrosos payasos, todos o casi todos son farándula.

 

La realidad así, (distanciada emocional y psicológicamente) adquiere tintes de ficción.

El punto de la cuestión es la “autodestructividad”.

 

Como pasó con Redrado creemos que estamos viendo un circo, una parodia o un culebrón.

O también, puede ser que la realidad, se convierta en un reality y sabemos que lo que estamos viviendo es una realidad pero, paradojalmente, la miramos y lo vivimos como si fuera una ficción, pero resulta que… es real. Banalizamos. Minimizamos. Somos superficiales. Nos olvidamos. Repetimos.

 

¿El simulador es un traidor en potencia?

 

Los traidores tienen ese no sé qué…

¿se acuerdan de Astiz infiltrado entre las Madres, que a su vez lo cuidaban?

 

Un traidor/a es al comienzo un simulador/a. En principio…, es un simulador hasta que se desenmascara.

 

El sentimiento que tiene el simulador/traidor, es de una omnipotencia muy grande, tal que intenta insuflar al yo, la dimensión de un paradigma.

Pretende transformarse en un arquetipo.

 

El simulador, tiene (alguna) conciencia de su trampa. Ha burlado la realidad con la apariencia y necesita que ratifiquen la infalibilidad de su disfraz.

 

La omnipotencia es una cara de la autodestructividad.

 

Cuando nos damos cuenta que estamos frente a un traidor o traidora, creo que es mejor no banalizarlo, ni dejarlo pasar sin trascendencia. Creo que conviene detenerse, profundizar en su significado y su efecto social, sobre los otros, en su costo en salud y tiempo para todos nosotros. Los traidores son costosos, nos dañan, dejan marcas.

 

Nos merecemos estudiarlos, porque ya nos estafaron muchas veces, unos/unas cuantos/as.

 

La repetición de estafas y traiciones

 

La repetición es un indicador del no-aprendizaje de la experiencia, de la no-transformación, de no haber ahondado en los significados de las cosas que vivimos.

De no haber comprendido ni entendido.

La repetición es un síntoma que indica que no se ha comprendido concientemente y en profundidad de qué se trata, la realidad que vivimos.

 

¿Quizás si hiciéramos una lista, por ejemplo, de Traidores a la Patria, estaríamos más advertidos y sabríamos con qué instrumentos contamos?

Cuando pienso que lo voté a Cobos, me quiero morir.

.

¿Se concentran las conciencias?

 

¿Existe una mirada crítica, una percepción más fina que nos permita re conocer el actor, el loco, el simulador o el idiota de turno?

 

Esta sociedad del espectaculo es una condición sine qua non, para el logro de la dispersión distractiva. Dispersión negadora, perversa por lo desviada y destructora, que nos lleva invariablemente a vivencias inseguridad, temor, amenazas y confusión.

La vivencia que se busca, se induce y se manipula es la de estar un poco, o del todo “a la deriva”. Y no es real, no estamos a la deriva.

 

                                                                                            B.A. 11 de febrero de 2010

 

Agradecería a los que me mandaran, nombres de traidores y traidoras, así nos vamos concientizando.

 

 

 

 

La Inteligencia en la sociedad del espectáculo 2

 

                                                                                              Por Liliana Mizrahi

 

Lo que a mí me interesa de verdad, y de lo que quiero hablar, es de la inteligencia.

Sí la inteligencia, es decir la capacidad de inteligir, (buscar etimología), darse cuenta, tomar conciencia, entender, comprender la totalidad y poder conceptualizarla.

 

¡Claro! Por supuesto que es más trabajo. Y es más difícil tener una mirada menos condicionada, menos  inducida, más autónoma. Es más fácil abrir la boca y recibir la información/ des-información, masticada, casi digerida y no pensar, repetir lo que dicen los otros y contagiarse.

 

El sutil mandato de no pensar.

 

La sociedad del espectáculo, es una cultura del “achicamiento de cabezas”, o sea una cultura de la jibarización y del “pensamiento humillado.

La idiotización.

La cretinización, diría Edgar Morín.

Si no lo sabemos, y no estamos atentos y con las antenas bien paradas, de a poco, de a poco, nos van idiotizando.

 

¿Cómo nos idiotizan?

Nos atacan la percepción de la realidad, el sentido común, la percepción de nosotros mismos, la percepción del otro. Nos atacan la capacidad y el coraje de cuestionar ideas, políticas, decisiones, hacer preguntas, generar dudas, re-preguntar hasta el cansancio y seguir buscando, hasta empezar a entender.

 

En vez de eso, nosotros, pichones ingenuos, abrimos la boca y nos dan la noticia, el comentario, la opinión y el mandato de no pensar, ya que para pensar están ellos, los medios, los líderes de opinión (como Nelson, Morales Solá, Magdalena, Mirta o Bergman)

 

¡Ciudadano argentino! no se deje jibarizar, no deje que le achiquen la cabeza, le aplasten la inteligencia o que se la sorban en pajita, o que lo convenzan de que no es importante pensar, no se deje convencer. Pensar e inteligir es importante, créame.

 

Los medios (que además son terroristas, en tanto generan miedo, hipertrofian las noticias, generan confusión, inseguridad, terror), quieren y necesitan que usted les crea. Lo que pasa es que muchas veces mienten. En general, mienten. Mienten.

 

Jibarización-Represión

 

¡Ojo!! jibarización es represión.

Si a usted le achican la cabeza, tienen menos ideas, menos asociaciones, menos preguntas, menos alternativas de entender, menos búsquedas: se da menos cuenta de todo.

 

Depende infantilmente del pensamiento de los otros y nos contagiamos el discurso, los prejuicios, las creencias, los malentendidos, el odio, se contagia como un virus.

Y usted se queda sin generar su propio pensamiento.

Piensa como le dicen que tiene que pensar. Obedece, sin saber que está obedeciendo.

Y cuanto menos piense mejor. De esa manera se organiza el rebaño humano.

 

Pensar es un peligro, para aquellos que aman el achicamiento totalitario de cabezas.

Es una forma muy buena para el control social.

 

Entonces: el espectáculo, la mirada engañada, la jibarización, la represión, todo esto y mucho más pueden hacernos, es decir, nos hacen, nos hacen menos inteligentes.

 

Cuando hablo de inteligencia, pienso en un espacio crítico en el que se pueda liberar  para que crezca la inteligencia, ante el grotesco de la estupidez, la frivolidad, y los condicionamientos que impone la neurosis humana

 

La realidad social es dividida, parcializada, desmenuzada y controlada.

Algunos aspectos se minimizan o banalizan, otros se hipertrofian hasta confundir la parte con el todo, otros se escinden o disocian, como si no tuvieran nada que ver entre sí, y desaparecen.

 

¿Estamos condenados a tener una “mirada engañada”, una mirada atravesada y  colonizada por la mirada del otro, de los medios, de las cámaras?

 

¿nos damos cuenta de lo que estamos viendo y viviendo?

O ¿lo banalizamos una vez más?

 

Una parte importante de la sociedad argentina padece (sin saberlo ni creerlo) esta patología de la “mirada engañada”, la mirada atravesada por los valores de una clase dominante, que parece ser dueña de la verdad y así… genera una falsa conciencia social.

 

Así, la unidad y la totalidad se confunden y se pierden, porque se toma la parte por el todo.

 

En el mundo del revés, lo verdadero es un momento de lo falso.

 

                                                                                            Buenos Aires, 11 de febrero 2010

La Trampa

La Trampa

Acerca de la violencia invisible

por Liliana Mizrahi

La violencia invisible, sutil, larvada es con mucha frecuencia ejercida con las mujeres como agresión cotidiana, doméstica. Yo la pienso como una trampa, la trampa. Hablamos de una de las formas que asume la violencia de género, donde la inteligencia, la percepción, la conciencia es obnubilada de diferentes formas.

Puede tomar la forma externa de una comunicación no-verbal, o bien comunicación verbal indirecta. Se ejerce a través de la mirada, los silencios, los suspiros, gestos, la cara de culo, la ausencia de respuestas a las demandas femeninas, el malotrato silencioso, sin golpes, sin gritos, sin palabras.

Acciones que generan malestar en la otra y que la inducen a errores y confusiones, que son resultantes de conductas inducidas por el otro/a. La inducción de la violencia no es tan sencilla de re conocer.

Testimonios:

“Jamás olvidaré las miradas duras de mi madre, mirada con la cual lograba “disciplinarme”, llenarme de miedo y ejercer control sobre mis conductas, de ahí debo haber quedado sensible a las miradas, mi marido también tiene una mirada fuerte que me hace temer que me abandone o me sancione”.

“Las críticas de mi marido son incesantes, es hipercrítico, es casi la única forma de comunicación conmigo. Es devastador. Confieso que por momentos pienso en suicidarme, desaparecer, huir.

Tengo miedo, lo sé y me genera grandes incertidumbres y dudas acerca de nuestra relación, acerca de si me ama o no. Creo que tantas, tantas críticas me llevan a equivocarme más y padecer su intolerancia hacia mis errores.”

La invisibilidad del acoso psicológico impide que la agredida pueda reaccionar con coherencia, queda descalificada y humillada, porque en ese mismo acoso se generan malentendidos, se desacredita cualquier argumento para defenderse.

Muchas veces, en la práctica clínica, observo que el pensamiento de la mujer se detiene. La mujer se bloquea y actúa de manera condicionada, usando respuestas automáticas que ya conoce y no puede, ni sabe, ni se le ocurre, cómo implementar otras respuestas más creativas y preservadoras de ella misma.

Estoy hablando de una trampa invisible, que se constituye en la dinámica del vínculo, todos los días, en cualquier lugar y en cualquier ocasión. Sin aviso, la mujer puede caer en esa trampa en cualquier momento inesperado, hasta para ella misma.

En esa trampa, es fácil caer y difícil salir. Es una trampa difícil de reconocer, identificar y sustraerse de ella.

La Trampa, se hace visible a través de los síntomas con los que el cuerpo comienza a tener. Síntomas de que “algo está pasando”: insomnio, dolores de cabeza cada vez más intensos, dolor de estómago, sensaciones de depresión, apatía, desgano.

Se trata de una experiencia realmente destructora, sin embargo, y con frecuencia, su destructividad es minimizada, o banalizada o descalificada por su propia invisibilidad.

Los síntomas del cuerpo, se leen como algo que viene de otra realidad, y no tiene nada que ver con lo que la mujer, inútilmente, intenta denunciar.

El vínculo hostil se ha naturalizado, se vive a diario como natural y la mujer auto-referencia lo que le pasa: “debo ser yo…”.

“Durante años deseé matar a mi hermana, toda la infancia, quería salirme de ella y su capacidad de manipuleo para humillarme, burlarse y silenciar lo que me hacía. Mi madre consideraba que yo era exagerada y que en realidad no pasaba nada de lo que yo decía. No era así. ¡Sos una exagerada! ¿qué te hizo? me decía.”

Todavía me sorprende la capacidad de negar la violencia, la crueldad, el sadismo, la perversión de alguien muy destructor, larvado destructor, que a la vez puede ser simpático, seductor, amable y hasta generoso. Por alguna razón, (habría que pensarlo), la “cuestión depredadora” no se ve, no se identifica, salvo por los resultados. Sí se siente.

“La mujer de uno de mis mejores amigos, es alcohólica en carrera, y cuando ya ha bebido bastante, comienza a ejercer una agresión fuerte, a través del sarcasmo y la ironía. Si se le dice algo, contesta que está hablando en broma y que no tenemos sentido del humor y mi malestar va en aumento, no puedo salirme yo creo que voy a encontrar alguna puerta.”

“Mi padre se obstinaba en hacerme hacer tareas inútiles y degradantes, me excluía de la toma de decisiones, silenciaba los asuntos del negocio, de los cuales yo podría aprender algo, sin embargo me excluía de aquellas situaciones en las que verdaderamente podría crecer. ¿Porqué? le pregunté una vez, “No es cosa de mujeres”. Qué paradoja. Me llevó mucha terapia, años para darme cuenta que mi propio padre, atacaba envidiosamente mi crecimiento. Me dí cuenta de esto en terapia, no hubiera podido sola y me liberé.”

Lo realmente grave, serio o severo de esta violencia invisible es que el agresor psicológico, invade al otro, allana su subjetividad, se mete en su psiquismo. Logra una intrusión activa que deteriora el territorio psíquico de la agredida.

“Es como si metiera la manota en mi cabeza y pierdo toda lucidez”

Se pierden límites morales, religiosos, cívicos. Se pierden los límites de cualquier orden.

La violencia debe continuar, el perverso, psicópata la necesita para vivir. Vive de la humillación del otro. Se trata del poder, el dominio, el control, la manipulación, los diferentes mecanismos de depredación, a través de los cuales se apropian de la vida del otro. La trampa es invisible, intangible, pero no es indolora.

Siguen apareciendo otros síntomas: inhibición intelectual, bloqueos y restricciones para pensar la realidad.

La autoestima es baja, muy baja. Esto aumenta la vulnerabilidad y facilita el dominio y el control. Las dificultades para autoafirmarse van en aumento. El sujeto en la trampa, es un ser vulnerable que además “no se da cuenta” de lo que está pasando, de lo que le hacen, es autoreferencial y cree que la culpa la tiene ella, y el victimario se lo confirma.

“Cuando yo estaba en la trampa, estaba atontada, parecía idiota, me costaba pensar, consulté por eso, me sentía deprimida, cansada y confusa. Empecé a enfermarme. Por eso fui a terapia, ahí fue la terapeuta que descubrió que estaba sometida a un maltrato que ni siquiera reconocía como tal. Mi familia me decía; él es como es y no lo vas a cambiar y no es un mal hombre, vos tenés que distraerte, sos vos que le das demasiada importancia a las cosas. ”

“La perversión es un arreglo defensivo contra la psicosis o la depresión profunda”.

M. France Hirigoyen.

Cuando el perverso, el manipulador, el controlador, se va quedando sin su víctima, puede ser que comience a deprimirse o esté más agresivo aún.

¿La perversión? Se trata de reconocer tácticas y estrategias que tengan como objeto degradar al otro/a, humillarlo y confundirlo, en un tono verbal que hace dudar, si la realidad que vivimos es o no es, y creemos vivir algo que no es como lo sentimos.

Faltas reiteradas de respeto, mentiras, omisiones, dobles mensajes, verbales, no verbales.

La confusión no es tonta, permite imponer la voluntad del perverso, sus creencias, sus actuaciones. La víctima del perverso, en general se paraliza, se atonta, se estupidiza, no entiende, razón por la cual también es degradada, excluída, controlada…

Una tarea que me parece fundamental es reconocer el dominio y cómo se establece, como se logra neutralizar la propia voluntad, como se debilita yoicamente al otro.

Identificar La Trampa y los pactos subyacentes entre víctima y victimario. La víctima contribuye a la continuidad de la trampa. Tácticas y estrategias que conducen y re conducen a la trampa perversa, por ejemplo: se proyecta en el otro la responsabilidad del problema.

“¿Yo qué te hago? Sos vos, que sos demasiado sensible, susceptible. Inventás cosas que no son. ¿no ves que sos una tarada? Decía mi hermana tranquilamente. Y yo con toda la culpa y el horror de ser la loca de la familia.”

Un modo de que la perversión sea efectiva es hacer que la otra pierda sus puntos de referencia, su pertenencia grupal, sus interlocutores o seres de confianza y también el control sobre sí misma.

La depredación psicólogica y emocional se apoya en la capacidad de “desmontar” el aparato psíquico, desestructurar al otro/a, debilitarlo y neutralizarlo. Esto se logra. No hay respeto, ni compasión. El perverso siente una verdadera alegría al hacer sufrir, se divierte, le gusta, dice que no hace lo que hace y, si lo hace, no es para tanto.

He tratado a muchas mujeres de esta patología, la trampa sádica, y he podido ayudarlas por su propio compromiso con la terapia y con la realidad. Es una tarea que lleva tiempo, pero los resultados son maravillosos. Salir de la trampa, es deslumbrante. La libertad es siempre deslumbrante.

Liliana Mizrahi.

Setiembre 2009

Aborto: más información, menos riesgo

Aborto

Más información

Menos riesgos

Este es un proyecto que puede salvar la vida de muchas mujeres y, para que eso resulte así, se decide poner en manos de las mujeres mismas la información que tienen el derecho de tener, y así tomar las propias decisiones, solas o con quienes quieran compartirlas.

Se trata de una línea telefónica, a la cual las mujeres interesadas pueden llamar o mandar un mensaje y preguntar todo lo que necesitan saber sobre aborto y tomar sus propias decisiones a conciencia y sin riesgo de vida.

El teléfono es: [011] 156 664 7070. todos los días.

En esa línea telefónica se puede obtener información sobre aborto con medicación.

No dan consejos.

No recomiendan.

Brindan información de la OMS. La Organización Mundial de la Salud y de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología. Sitios que se pueden consultar en Internet.

El uso de medicamentos para realizar abortos seguros lleva más de 20 años como práctica establecida y es recomendada por la OMS y otros organismos por su seguridad, eficacia y bajo riesgo de muerte y aún ausencia de complicaciones.

Muchas mujeres no saben que este método existe y las que saben algo, tienen una información incompleta y confusa.

Según el Ministerio de Salud de la Nación Argentina, el 60% de las mujeres no planificó su embarazo.

Hace años, la principal causa de muerte de embarazadas, en nuestro país, deriva de las prácticas abortivas inseguras.

Estas muertes son evitables. ¿cómo?

Ofreciendo información sobre aborto seguro y poniéndola en manos de mujeres.

La OMS y la Federación Latinoamericana de Obstetricia y Ginecología recomiendan el uso de la droga Misoprostol como un método seguro y sencillo para abortar. Usado correctamente produce una dilatación del cuello del útero y a las horas un aborto espontáneo, o sea de esas características. Esta droga es usada en Ginecología para inducir partos, dilatar el cuello y producir contracciones uterinas.

El control médico es mínimo, como en los abortos espontáneos. Esta droga es usada por millones de mujeres, en todo el mundo. Es un verdadero avance tecnólogico, pero con casi nada de información en Argentina.

Las mujeres tenemos derecho a decidir con libertad sobre nuestros cuerpos y nuestras maternidades. El Estado no puede castigarnos, poner trabas o condenarnos a muerte por abortos inseguros y peligrosos.

L@s que se oponen a la descriminalización del aborto, tiene sus valores respetables y es bueno que sean coherentes, pero no que obliguen a las mujeres a someterse a leyes o normas que coartan su libertad para decidir.

Ninguna mujer quiere abortar, ninguna.

Las mujeres somos seres libres de decidir si queremos reproducirnos o no.

Recuerden el número de Teléfono de Aborto Seguro y el nombre de la droga.

15 66 64 70 70. Misoprostol.

Esta información fue tomada de los prospectos que recibí en una reunión del Colectivo Feminista que lanza esta línea telefonica y reproduce esta información.

El stress nacional o el cansancio argentino

El stress nacional o el cansancio de los argentinos.

Por Liliana Mizrahi

Muchos argentinos estamos cansados, muy cansados.

Argentinos al borde de un ataque de nervios… de stress, de frustración, de bronca, de confusión. Muchos nos sentimos manipulados por psicópatas, inducidos por los medios, confusos y abrumados por las campañas y sin saber en quién confiar.

En síntesis, estamos desamparados, abrumados de mentiras y estafas, o bien ausentes, lo más lejos posible.

Los políticos siguen sus intereses sin tener demasiado en cuenta a la gente, sin cuidar sus palabras, sin mesurar su interacción pensando en el efecto nocivo sobre el otro.

¡Piedra Libre! Para mí y para todos mis compañeros.

Me detuve a descansar un poco y no lo logré. Me detuve a observar:

Mucha gente está abrumada por las tensiones pre electorales y post electorales.

Campañas obscenas por la montaña de dinero que deben haber costado, campañas obscenas por la falta de ideas, de programa, de propuestas.

Para mí una de las preguntas es: ¿los argentinos que votaron a De Narvaez, Macri, qué votaron? Qué ideas, qué proyectos, qué programa, qué…

Pienso desordenadamente y me pregunto ¿las campañas en cuanto costo económico no deberían estar reguladas, acotadas?

¿No debería existir alguna reglamentación que contenga tanta desmesura y desperdicio?

Yo espero que un político sea una persona seria, comprometida, estudioso de la realidad social, con prioridades claras, pero no es así. La mayoría de ellos hace lo que quiere, dice lo que quiere, amenaza, hace alianzas, rompe alianzas, dice algo y se desdice, nadan en un mar de contradicciones y mentiras con gran estilo. Es difícil saber por dónde andan.

La gente, mucha gente está cansada. Tienen problemas económicos, tienen que sobrevivir, tienen que cuidarse del dengue, de la gripe estacional, de la bronqueolitis, de la gripe A, no hay una razonable infraestructura hospitalaria, o de dispensarios barriales a los que acudir. Los laboratorios lucran con la enfermedad, los políticos siguen en campaña, ahora para el 2011.

Los chicos se mueren de hambre, viven en el barro, las madres hacen equilibrio y malabarismos para darles de comer una comida diaria, se desesperan por la droga. Cantidades de adolescentes perdidos, sin escolaridad, vagando por las calles, víctimas del paco, mientras se despliegan campañas publicitarias poco serias, indiferentes, ausentes de los lugares que mas necesidades tienen.

Vivimos una realidad obscena, en la que siempre pierden los mismos: los pobres. Gana el hambre de los pobres y la estupidez de los ricos. Gana la indiferencia glacial hacia el otro.

Gana Berlusconi, el payaso asesino.

Hablo con mucha gente, voy a transcribir alguna de las cosas que escuché.

“Estoy cansada de la corrupción y la mentira, de todas las expectativas frustradas, de las promesas incumplidas, de la falta de diálogo maduro y la abundancia de agravios. Tengo cáncer, lucho por mi superviviencia y todo esto me hace muy mal, trato de estar lo más lejos posible, pero no siempre puedo. Es una gran decepción que hace mal”. (66 años, abogada)

“La decepción no es que pierdan los K. La decepción es que pierden los trabajadores, los pobres, los excluidos. La decepción es que ganen los Macris y que la gente no se de cuenta de lo que eso significa”. (35 años, verdulera)

“La realidad política argentina y mundial también es abrumadora. Yo trato de no enterarme. Fui militante, estuve en la cárcel y ahora dije ¡basta con esta manga de mentirosos y vacíos! Esto es lo peligroso, es gente vacía además de doble.

Son dobles, tiene los dobles grotescos que les inventó Tinelli y ellos pueden darse vuelta en cualquier momento, son reversibles”. (40 años, maestro mayor de obras, desocupado)

Creo que hay una “globalización de la violencia”, hecho mundial al que conviene estar atento.

“A mí lo que me cansa más es la inestabilidad, la falta de políticas de largo plazo. La única política de largo plazo que veo es el aumento de pobres. ¿La pobreza es una política de largo plazo? Por lo visto sí. Eso me frustra y me cansa.”(37 años, maestro titular)

“A mí se me quedaron asociadas las elecciones en Argentina y el golpe en Honduras. ¿la gente se dará cuenta de lo que significa esto en un contexto más amplio? No sé.” (50 años, empleado de un banco)

“Yo veo tanta careta, slogans de campaña, chamuyo barato, Imágenes, imágenes, el montón de dinero que se gastó, ¿esa plata de dónde sale? ¿cuántos centros de salud se podían haber construido? Me decepciona mucho, si pudiera me iría, pero adónde?” (29 años, empleado)

“Me cansa el bajón, el palazo que es que ganen Macri y sus secuaces, todo es light, liviano, sin densidad. Los medios engañan, desinforman, hacen cualquier cosa.”(38 años sin trabajo)

“De esta campaña de mierda, deberíamos aprender los más posible. Pensé en un Manual del Buen Candidato, en el que estén reguladas obligaciones y derechos de los políticos que presentan su candidatura. Manual en el que se sancionen los agravios entre ellos. Presenten programas, ideas, proyectos para que el electorado piense. Otro tipo de contacto con la gente, un lenguaje y conductas respetuosas entre ellos y con la ciudadanía. No cualquier cosa. Hay que cuidar a los ciudadanos, Dar el ejemplo. Después no sabemos de dónde salen los problemas de conducta de los adolescentes. Deberían ser demandados y sancionados cuando no cumplen sus promesas. Hay una fórmula final en los juramentos que dice: …y si así no lo hiciera, que Dios y la Patria me lo demanden. Dios no sé, pero se los debería demandar, por estafadores morales.” (44 años, maestra)

“El Yo se satura y no puede procesar todo lo que recibe, imágenes, slogans, mentiras, promesas. Creo que la consecuencia es la ausencia, ausentismo. Se borran.” (27 años councelor)

Se daña la democracia, la gente se aleja de lo político-social, está saturada, apenas puede con lo propio, espera apoyo, ayuda, comprensión, alguna forma de amparo. Se daña porque se ataca el deseo de participar, que se maten entre ellos, yo me ocupo de lo mío.

Gana la desmovilización cívica, gana la pobreza, la ignorancia, la estupidez, lo grotesco, el espectáculo, la barbarie.

Más que información e ideas, hay ruido.

Las campañas, las mentiras, las contradicciones aturden, abruman, enferman.

Los políticos nos vulnerabilizan, son descarados, desfachatados, no son honestos con el pueblo que los vota, pero parece que son una mal necesario. ¿qué hacer?

Argentina es un país que nos jaquea, si no todos los días, casi todos. Eso es malo para la salud. Vivimos tensionados de crisis en crisis, de tensión en tensión, frustrados, amargados, cansados. Todo eso no es bueno para la salud.

Pero la salud no se cuida. Que cada uno haga lo que pueda.

No pensamos en la impunidad sino en una ilusoria seguridad.

Amenazados por mensajes apocalíticos, o por el Dengue, o por la Gripe A, o por las elecciones, o porque la presidenta es mujer y eso al patriarcado misógino no le gusta, o por la banalización de la realidad, la simplificación o el desinterés.

Alguien debería pensar en un código de conducta para los políticos, en campaña, en el congreso, frente a la justicia.

¿Deberíamos pensar en la impunidad un poco más, a ver si ganamos en seguridad?

La Impunidad es el famoso ¡Piedra Libre! Todo es posible.

Así vivimos en peligro.

Somos maleducados, prepotentes, atropelladores, soberbios y superficiales. Por eso soportamos la mala educación, la arrogancia, el atropello, como si fuera una cosa lógica y normal y no lo es, no debe ser así.

¿Somos capaces de comprometernos en nuestra propia autoeducación?

Tinelli y los niños

Tinelli y los niños

Por Liliana Mizrahi

Ayer ví unos tramos del programa de Tinelli. Lo miré con rechazo. Siempre vulgar. Siempre sórdido.

Una escena me impactó mucho, tanto que al principio no sabía, si lo que estaba viendo era ficción o realidad. Fue un instante de confusión significativo.

Se trataba del remedo de la presidenta visitando una escuela primaria. No sé qué escuela y me gustaría saberlo, no sé quiénes son los directores, parecía privada por los uniformes.

Lo que sí sé, es que ví una aberración, en la cual los niños, otra vez, son manipulados por los adultos insensibles, inescrupulosos y desviados.

Al principio creí que era la presidenta, la real, la verdadera. La escena era verosímil. Enseguida me dí cuenta que no. Se trataba de una persona (¿varón mujer?) travestida de presidenta (el invento de Tinelli).

La pseudo presidenta estaba en un patio de una escuela primaria frente a una cantidad de niños formados, (quizás toda la primaria), y les hacía chistes. Primero remedó el autoritarismo de alguna maestra que los ponía en fila y quería ver una sola cabeza. (¡Está bien! En esta sociedad conviene tener una sola y la misma cabeza, porque el que piensa diferente se queda sin cabeza, y además, es un amargo sin sentido del humor).

Después remedaba a la Presidenta en sus discursos donde incluye a varones y mujeres.

Decía: caballos y caballas, ovejas y ovejos…(o algo por el estilo). Los niños reían tímidamente hasta que se dieron cuenta que debían participar riéndose más fuerte y aplaudiendo. O sea que la Presidenta de la Nación, era una payasa disfrazada y ellos se reían con la ridiculización que se hacía de ella. Me enfureció, debo confesarlo, sentí vergüenza ajena. Me dieron lástima los niños.

¿Ese es el concepto de respeto a la autoridad presidencial que tienen las autoridades docentes de esa escuela, y lo que se enseña a los alumnos?

¿Cuánto dinero pagó Tinelli para poder hacer esto?

¿Esa es la forma de enseñar la libertad y la democracia?

¿Se usa a los niños para confundirlos más aún de lo que ya están, en relación a la conducta que hay que tener ante una investidura presidencial?

El concepto de libertad está bastardeado, se lo ha homologado al “yo hago lo que quiero, con quién quiero y cómo quiero, yo soy libre y no tengo límites, ni los acepto.”

El reconocimiento, el significado profundo que tiene su investidura y el respeto, están bastardeados, no son conceptos morales en uso y en los que se cree. Todo vale. Todo se puede. No se piensa en las consecuencias. No importa lo que pasa después. Existe la ilusión de que todo es inocente y no pasa nada. Ignorantes.

Los adultos que organizaron este cambalache deben creer que los niños no entienden, se olvidan, y si entienden, se divierten y es un juego inofensivo. ¿porqué no?

Los adultos: Tinelli, los directores de la escuela, los padres de los niños, (si es que estaban enterados), manipulan, manosean, inducen confusión, enseñan a burlarse, a desautorizar y a humillar a otros, chicos, grandes, Presidenta, caiga quién caiga. ¡Viva la Pepa! ¡Está todo bien, no pasa nada, dale que va! Lo único que importa es el ráting.

Mucha gente idiotizada, se ríe un rato y cree que está bien, que hay que divertirse, y no importa si es a costa de los niños disponibles para todo abuso.

¿Qué más quieren? Salieron por TV. ¿creerán acaso que los chicos se olvidan y no pasa nada?

Cuando suceden hechos de violencia en las escuelas, falta de respeto a los maestros, o burlas entre los alumnos, violencia en las aulas, también en la calle, o en la familia, escucho decir:

¡claro no hay respeto a la autoridad, los chicos hacen los que quieren, no tienen límites!

Los chicos aprenden lo que viven. Los niños nos miran y aprenden de los adultos todo el tiempo.

Y los adultos son los que demuestran no tener límites, y no los tienen.

Por suerte, en otro canal y con gente sensible e inteligente, miré el programa La Liga, donde mostraban la trágica realidad de los niños de la calle, drogados, muertos de hambre, solos, llorando porque todo lo que quieren es ir a la escuela y jugar. Viven pegados al pegamento, al costado de un tren que cada vez que pasa los arrasa en cuerpo y alma.

Tinelli arrasa la cabeza de muchos argentinos, que no sólo lo ven siempre y le dan rating, si no que lo aplauden y dicen:¡el tipo es un genio!

Los niños crecen, aprenden a burlarse de otros compañeros (bullying), y a divertirse cargando a otros, se enfrentan a los adultos, que victimizados dicen:¡no sé qué hacer con ellos, no los puedo manejar, no reconocen la autoridad!

En ambos programas, desde diferentes ángulos, se puede ver cuánto perverso suelto hay. Travestidos de conductores, chacales, narcos o curas. Lo importante es que abusan: psicológica, moral, intelectual y espiritualmente de los niños. Tácticas y estrategias filicidas.

Así están las cosas, no sólo acá. ¿Qué hacer? Levantar la voz, pensar y ayudar a pensar, Desarrollar una conciencia crítica a ultranza. Ayudar a pensar a los niños. Desmistificar.

Creo que no alcanzo a transmitir el profundo rechazo por estos adultos enfermos, y la pena por lo que se hace con los niños. ¡Pobres chicos! Los abandonados en las calles, los encerrados en los countries, los drogados, los obligados a reírse de su propia Presidenta.

Los adultos desviados parecen no diferenciar el mundo adulto del mundo infantil. Parecen no saber enseñar y dar el ejemplo de cómo se reconoce y respeta la autoridad. Parecen no saber la importancia de enseñar las prácticas democráticas. Parecen no tener límites.

Verguenza ajena siento. Impotencia y rabia.

Ojalá, esto que intento decir, pueda resonar en alguien y ayudar. Gracias al programa La Liga, por su sensibilidad y compromiso.


Liliana Mizrahi
lmizrahi@pachami.com
www.pachami.com/LilianaMizrahi/Index.html

Reflexiones sobre El Aborto 2

El ABORTO

por Liliana Mizrahi

ABORTAR: del latín “abortare”, derivado de abori: perecer y éste de oriri, levantarse, nacer.

Parir un feto muerto. Malograrse. Fracasar. Interrumpir. Producir alguna cosa deforme, fea y repugnante.

(Dicc. del Uso del Español de María Moliner.)

ABORTAR: Interrumpir la hembra de forma natural o provocada el desarrollo del feto durante el embarazo. Producir o echar de sí alguna cosa imperfecta, monstruosa o abominable. Acabar. Desaparecer.

(Dicc. de la Lengua Española de la Real Academia Española).

Los políticos agravan o banalizan , exasperan o apuran los problemas sociales de complejidad ética.

En la Argentina donde carecemos de verdaderos estadistas y somos administrados por políticos de una ética frágil y tardía. Apremiados por el marketing electoral y cuyo discurso está por el suelo en tanto credibilidad, se toma el problema aborto como tema de campaña electoral, se pervierte el interés social y ético del tema, y se pretende legislar sobre el cuerpo de las mujeres.

En Argentina se penaliza el feticidio y se despenaliza el genocidio.

Esta sociedad que ha generado verdaderos abortos que llegaron a desarrollarse como adultos monstruosos y abominables, en tanto secuestradores torturadores, violadores, abusadores y asesinos, excluye y reprime, en definitiva, expropia la libertad de elección de la mujer en cuanto a su propio cuerpo y a sus propias maternidades, en síntesis, a su vida.

Hoy, las políticas económicas son abortivas, multiplican los infanticidios a diario, a nivel alimentación, hambre, falta de salud, falta de educación, falta de resguardo material, emocional, techo, familia, oficios, contención.

Políticas abortivas que abandonan a los niños en la calle, en la droga, en la prostitución, los inducen al suicidio, la impotencia, o la desesperación.

Políticas educativas que manifiestan el desprecio por las generaciones futuras interrumpen, malogran o hacen fracasar el desarrollo vital de nuestros niños y jóvenes.

Un sistema social y educativo, un sistema de planificación familiar que no se ocupa de la educación sexual, o de planes y métodos anticonceptivos , o bien de la prevención de embarazos en adolescentes, o del sida.

Una sociedad que demuestra a diario el desprecio por la vida en general.

El rechazo y la exclusión del otro, pero desarrolla desde el poder político y religioso, un discurso en defensa del embrión, y reclama una y otra vez la pena de muerte, indulta a los genocidas, y pretende legislar sobre nada más ni nada menos que el cuerpo de las mujeres.

¿Por qué el aborto es peor que las muertes que produjo el genocidio o las políticas económicas que a más largo plazo matan igual ?

El poder político y religioso no concibe a la mujer como sujeto en tanto autonomía, conciencia y responsabilidad.

Hablamos de políticas que mantienen la supremacía y el control masculino intactos, en nombre de una vida que ellos son los principales en destruir y abortar.

Karen Horney observa que:”Para el hombre confesar el terror a la mujer es mucho peor que admitir el terror a otro hombre”.

Entonces, se barre al sujeto mujer, y no se concibe otra cosa que no sean determinaciones por decreto, leyes o estructuras morales góticas.

El problema no es la defensa de la vida sino la necesidad masculina de controlar el poder reproductor de la mujer que desde hace siglos ha constituido un espacio de grandes contradicciones. Políticas opresoras que en nombre de la vida conducen a la extrema inhumanidad.

¿Quiénes entre los argentinos estamos dispuestos a un debate abierto, profundo y honesto sobre las políticas abortivas sociales, militares, económicas?

Si el tema es, el aborto en tanto feticidio, creo que las mujeres debemos tener el derecho de decidir que hacer con nuestros cuerpos, y con nuestras maternidades.

Se trata de asumir una conciencia de responsabilidad sobre nuestras maternidades, a solas, en pareja, con nuestros sacerdotes o nuestros ginecólogos, con nuestra familia o nuestros amigos, oscilando entre la buena y la mala conciencia, pero responsables, mujeres maduras sin miedo.

Si el argumento es:” En defensa de la vida“, entonces hablemos primero de los que ya nacieron, de la indiferencia glacial por el otro, del desprecio por el que es diferente, de la falta de solidaridad, del individualismo, de la autorización para manipular a los otros.

La defensa de la vida(¿?) puede convertirse en devoradora cuando procede a la eliminación de todos los que la obstaculizan

Hablemos de los asesinatos directos, indirectos, inducidos y legitimados que se cometen a diario. Así como no se puede matar, no se puede mentir.

La mayoría de nuestros políticos, nuestros sacerdotes, líderes de opinión y periodistas son hipócritas y pueden sostener su doble discurso, su doble moral porque nuestro pensamiento crítico, nuestras voces y nuestra participación política se ha debilitado.

Nos ha debilitado el terror de la represión militar, la injusticia, el vacío moral, la apatía y la impotencia ante la corrupción de nuestros dirigentes y porque muchas veces intentaron abortarnos como comunidad y como país.

¿Por qué se pretende entonces que recaiga sobre las mujeres todo el peso del respeto y el cuidado de la vida?

La misoginia (el desprecio por lo femenino) es una tensión aberrante.

Si queremos aprender a ser libres y responsables, nadie puede decirnos lo que “debemos” pensar.

El núcleo del problema de la responsabilidad moral de cada uno es aprender a ver y saber pensar el propio pensamiento.

Desde siglos existe un intenso temor ante la perspectiva de que las mujeres tengamos la última palabra acerca de la capacidad reproductora de nuestros cuerpos.

La mayoría de las mujeres que vamos a votar, ya somos adultas , muchas somos independientes y autónomas. En la autonomía, auto- nomos: uno mismo se da sus leyes.

La autonomía es un actuar reflexivo y crítico que crea un movimiento sin fin, a la vez individual y social.

Nuestros políticos, nuestros sacerdotes, nuestros dirigentes no quieren mujeres autónomas que puedan poner en crisis el dominio y el control masculino sobre nuestra capacidad reproductora y sobre la institución maternidad como institución política.

La institución de la maternidad es invisible, intocable, sagrada y mistificada. No hablo de abolir la maternidad, sino de propiciar la creación y el sostén de la vida en el terreno de la libre decisión, la responsabilidad, la lucha pero como tarea libremente elegida.

Ninguna mujer elegiría abortar, si fuera capaz de controlar del todo su fertilidad. Sabemos que no hay anticonceptivos totalmente seguros.

Tampoco la ciencia se ha ocupado en desarrollar anticonceptivos masculinos seguros que nos preserven de maternidades no deseadas.

Tampoco a las mujeres se nos ocurre que los varones se vasectomicen y se legisle sobre el cuerpo masculino que embaraza.

Ningún hombre ha vivido en su cuerpo el dolor, el miedo, la tristeza, la culpa, en definitiva la violencia que implica la experiencia de abortar.

El cuerpo de las mujeres no es una materialidad muda, no designa un objeto, ni una máquina reproductora sino que nombra una identidad profunda en su verdad natural.

Abortar es una experiencia sórdida, la violencia se ejerce sobre el cuerpo y sobre la conciencia de la mujer.

¿Acaso alguna mujer se embaraza espontáneamente porque en realidad lo que desea es abortar y no es conciente de eso ?

¿Porqué las mujeres debemos someternos a embarazos que en realidad son accidentes no buscados ni deseados?

Quedar embarazada, de un hijo que no se buscó ni se desea, es una experiencia muy dura. Si a esto, que no es poco dramático y que muchas veces termina siendo trágico, se le agrega la amenaza, la persecución, la clandestinidad que inevitablemente implica la penalización legal: la culpa, el miedo, la impotencia llegan a ser muy destructivos para las mujeres.

No hay ninguna política, ética, sistema de pensamiento o de opinión, que no se transforme en opresiva mientras las mujeres no tengan el poder absoluto sobre el uso de sus cuerpos.

De lo contrario se nos expropia de un derecho que tenemos y que es un derecho humano.

La libertad de decisión de las mujeres no está sólo amenazada por una legislación autoritaria, sino también, de un modo oculto pero fuerte, por la banalización de los conflictos esenciales, y la creciente incapacidad de cuestionarnos acerca de la vida y de la muerte.

La democracia es el régimen de la reflexión crítica y autorreflexión política, social e individual.

La lucha por la democracia es la lucha por un verdadero autogobierno en todos los órdenes.

Entonces:

¿porqué el aborto es peor que la pérdida de vidas humanas en guerras, genocidios, holocaustos, o bien en políticas económicas que a más largo plazo matan igual ?

Liliana R. Mizrahi

Psicóloga y escritora.

Esta nota ha sido publicada en la contratapa del diario Página12 (1997)

Reflexiones de la Mujer Transgresora

La creación de sí misma

por Liliana Mizrahi

La libertad no consiste en extirparse la propia historia.

La libertad consiste en trabajar sobre un@ mism@, para re-definir esa historia y redefinirnos constantemente.

“Uno es lo que hace con lo que uno es” (Jean Paul Sartre)

-¿De qué se trata este concepto?-

Se trata de la creación de sí mism@ como estilo de vida.

Asumir el riesgo y la responsabilidad de jugar alternativas.

Acceder a cambios.

Sostener el propio proceso de transformación.

Crear un devenir diferente en la propia temporalidad.

Advertir que el espacio puede adquirir dimensiones distintas, que serán las que alcancen nuestra capacidad de arriesgarnos a ser libres.

Se trata de las alternativas que cada mujer o varón ayude a concertar en su propia vida y la responsabilidad con que las asuma.

La propuesta es ser militantes de una vida creativa, como tarea, como proceso, como proyecto y como alternativas cotidianas.

Somos tarea. Somos proyecto. Somos proceso.

La mujer o el varón, que convierten su propia vida en un proceso de creación de sí mism@s, trascienden su soledad existencial.

Van forjando sus propias armas de lucha.

Recrea en acciones de amor sus vínculos más deslumbrantes.

Rompe con las membranas que otr@s y ell@s mismos tejieron para aislarl@s, y sentad@s frente a sí mism@s, se miran y se interrogan.

Aquella mujer o varón, que se pierde y se reconquista.

L@s que van comprendiendo que “se es tiempo”.

Somos tiempo. Somos cambio. Somos una transformación constante.

La propuesta es: Un modo de ser en el mundo.

Convertirse en los propios artífices de la vida, a través de la búsqueda.

Esa búsqueda casi constante, por momentos rigurosa, cansadora, asombrosa, interminable, impregna de significados multiplicadores cada gesto de la vida.

Se trata de la creación de un@ mism@.

Se trata de ir haciéndose constantemente. Sólo así, puedo pensar a la mujer y al varón de hoy, como seres lanzados a la aventura de ser. La aventura de construirse, crearse, transformarse.

El ser proyecto.

Aquel que deja de estar atrapado y a merced de las circunstancias, para pasar a la escena de pensar críticamente, en aquello en lo que se está atrapado y a merced.

El ser crítico.

Es el ser del desarrollo reflexivo. El ser de la conciencia crítica sobre nosotr@s mism@s, de donde surge la fuerza transgresora capaz de transformar nuestra propia historia.

No es una tarea fácil ni sencilla, no es corta, no termina, es para siempre, y además es intransferible e irreversible.

Es la Tarea (con mayúscula), de conocerse, transformarse y evolucionar como seres contemporáneos.

Liliana Mizrahi

(Fragmento del libro La Mujer Transgresora, de L. Mizrahi, Edit. Nuevohacer,

9na edición. pág. 95. Buenos Aires. 2003)


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