MARK SAFARIK y la técnica del Perfil Criminal en su máxima expresión.

Mark Safarik es una de las autoridades mundiales en la técnica del perfil criminal para la captura de agresores en serie y ha escrito varios libros sobre el tema. Trabajó durante 22 años en la unidad de ciencias del comportamiento del FBI (Oficina Federal de Investigaciones de los Estados Unidos de Norteamérica), asesoró entre otras películas a El Silencio de los inocentes y series como Criminal Minds. El criminólogo y ex perfilador del FBI Robert Ressler- creador del sistema VICAP- fue quien acuñó por primera vez en la historia el término Serial Killer (asesino en serie), esta leyenda viviente se impresionó con las aptitudes y capacidad de Safarik, invitándolo a asociarse con él en Forensic Behavioral Services International (Servicios Forenses Internacionales del Comportamiento), consultora desde donde ofrecen sus servicios a todo el globo.

¿Cómo eligió esta profesión?

Yo era un detective de homicidios en la agencia policial de California, en 1982 me enviaron a una escuela para el estudio de homicidios por dos semanas, durante el curso, gente del FBI vino a darnos un pequeño seminario de dos días sobre análisis del comportamiento. Ambas ramas me resultaron novedosas y fascinantes, considerando que nunca había estudiado la escena de un crimen violento desde el aspecto del comportamiento. Como jefe en casos de homicidio, siempre abarqué la asignación de tareas y seguimiento en las investigaciones. Nunca había tenido la oportunidad de conocer la otra cara, ni me había dado el lujo de correrme y observar la dinámica del comportamiento que se presenta en estos crímenes.
Cuando volví a mi agencia, remití a la unidad de ciencias del comportamiento del FBI, dos de los casos que estaban a mi cargo, uno de ellos era un doble homicidio. Me impactó este otro modo de ver al crimen violento, y busqué toda la bibliografía existente referida a esta área. Eventualmente, resolví que quería continuar con esta línea investigativa de aplicación legal, y en el único lugar donde podía hacerlo era en el FBI. Así que me postulé como agente especial y después de un año de cumplir con el proceso de preselección, finalmente ingresé. Me tomó 11 años de trabajo contar con la experiencia suficiente para aspirar a ser promovido al cargo de perfilador del FBI. Mi postulación fue junto a otras 38 personas calificadas para cubrir 6 puestos, obtuve una de las vacantes y me mudé a Quantico, Virginia.
Durante 12 años me desempeñé como perfilador superior, conduje investigaciones importantes de ataques sexuales y homicidios de ancianas, publiqué varios artículos al respecto en medios especializados. En mayo de 2007, fui tentado por Robert Ressler a retirarme del FBI para asociarme a su consultora internacional en donde trabajo actualmente

¿Cuáles son los errores que debe evitar un perfilador?

Debido a que varios de los requerimientos de nuestros servicios tienen que ver con la interpretación de homicidios violentos o agresiones sexuales (muchos de los casos se relacionan con homicidios seriales, en masa o sexuales) usualmente tratamos con agencias de aplicación jurídica que ya han agotado recursos considerables, tiempo y perspicacia investigativa tratando de resolver el crimen. Cuando ellos llegan a este punto en que su investigación, ya se han hecho un juicio respecto a la dirección de la misma, tienen desarrolladas ciertas sospechas, la precisión de su propia interpretación de los hechos y la corrección en los pasos que los condujeron a estas conclusiones. Debemos ser muy cuidadosos respecto a la información que tomamos de ellos, así como la veracidad del material o validez de los hechos en el caso. Aunque ambos sean ciertos, seríamos negligentes si no condujésemos paralelamente nuestro propio análisis de los hechos, reconstrucción completa del comportamiento desde nuestro punto de vista de la dinámica del crimen. El consentimiento de aceptar la información que nos brinda un investigador como auténtico y exacto es un error en el que se puede caer. Diversos aspectos de la información suelen estar contaminados, obviamente sin intención, debido a la falta de consistencia o entrenamiento apropiado, así como de experiencia entre investigadores. Este es el error más crítico.
Otra de las equivocaciones más comunes es fallar en preguntarse constantemente el por qué. Si yo creo que esto pasó por determinada razón, entonces ¿por qué pasó?; Si una actitud esperable no se halla ¿por qué es que no se halla?

¿Cuales cree usted que pueden ser las motivaciones de los asesinos imitadores? (Copycat Murderers)

Los auténticos asesinos imitadores, no son como aquellos que se ven en los programas de televisión, son casos extremadamente raros. La razón de ello es porque normalmente están asociados con los agresores en serie como asesinos o violadores. Estos agresores están asociados en un conjunto de particularidades en su Modus Operandi y rituales conductuales (como requerimientos puntuales).
Un asesino imitador no va a tener las mismas necesidades psicosexuales. Esto se debe a que el único recurso para informarse al respecto, es lo que les llega por los medios o lo que las agencias de investigación permiten difundir. No deberían darse a conocer detalles confidenciales de los casos, pues es precisamente lo que estos ofensores necesitan para copiar.
Últimamente, la única razón para imitar al asesino sería levantar sospechas en cuando a ti, y si este fuese el caso, entones, en todo caso ¿por qué la policía tendría que tener sospechas de ti?. Es muy excitante en la televisión, pero en la realidad casi nunca ocurre y cuando se da, los investigadores pueden reconocer desde el principio, si este criminal es diferente del que trata de imitar.

¿Cómo surgió la idea del Manual de Clasificación del Crimen?

El manual de Clasificación del crimen fue un exitoso esfuerzo para articular la investigación empírica y la amplia experiencia de perfiladores investigadores del FBI, agentes de la ley, personal penitenciario, supervisores de libertad condicional y profesionales de la salud mental.
El propósito de esta segunda edición del MCC es la de estandarizar terminología adaptándola al campo de la justicia criminal, facilitar la comunicación entre las esferas de la justicia criminal y la salud mental; Instruir al sistema de justicia criminal y al público respecto a los tipos de crímenes que son cometidos, a los atributos que las víctimas tienen en común, agresores y escenas criminales, así como desarrollar una base de datos para la búsqueda de investigación.
Fue una aproximación bastante grande para clasificar el crimen. En la segunda edición, con la cual contribuí clasificando por primera vez el homicidio sexual de ancianas, fue actualizada con nueva información

En la actualidad con ayuda del ADN y los avances de la criminalística. ¿existe algún caso no resuelto que desee ayudar a resolver?

Realmente me encantaría ayudar a resolver muchos casos. Aún me intrigan casi media docena de casos en los que trabajé cuando estaba en la Unidad de Análisis del Comportamiento en el FBI. Como socio de Robert Ressler, todavía seguimos trabajando en casos no resueltos de homicidios como parte de nuestra Consultora Forense de Análisis del comportamiento. Como miembro de la Asociación Vidocq (www.Vidocq.org), nos reunimos mensualmente para tratar algún nuevo caso de homicidio no resuelto en mi país.


¿Qué criminales no pueden llegar a rehabilitarse?

Creo que la investigación demostró que los delincuentes sexuales tienen un alto rango de reincidencia. Los criminales violentos diagnosticados como psicópatas, no se recuperan exitosamente, pero si saben cómo manipular a los sistemas penales y penitenciarios. Los agresores seriales han ampliamente corroborado que están más allá de dichos esfuerzos de rehabilitación. Por mi experiencia, existen muchas personas que han consumado hechos que califico, que describo, como encarnaciones demoníacas. Por la seguridad de la sociedad merecen ser encarcelados de por vida.

¿Existen limitaciones en la Técnica del Perfil Criminal?

La respuesta es sí por varias razones. Primero, mucha gente cree que la confección de un perfil criminal va a identificar a los responsables. Lo que realmente se logra es identificar el tipo de personalidad, comportamiento y características demográficas del agresor a fin de reducir la cantidad de sospechosos para el proceder policial. En segundo lugar, no todos los crímenes son aptos para el análisis de la investigación criminal. Los más indicados son aquellos donde se manifiestan altos grados de psicopatología, en otras palabras aquellos donde ha habido mucha interacción entre la víctima y el agresor y si la escena en cuestión es inusual, bizarra, esperable, excesivamente violenta o donde hay un grado significativo de ensañamiento o violencia post mortem. En tercer lugar la habilidad de conducir un análisis del comportamiento depende de la extensión y la calidad del material que se analiza. En un homicidio, esto incluye la información victimológica, fotos de la escena del crimen, los descubrimientos al comienzo de la investigación, protocolo y fotos de la autopsia, la evidencia recolectada y posteriormente revisada o analizada más sus resultados, testimonio de los testigos, diagramas, mapas, croquis, demografía del área criminal, fotos aéreas –si están a disposición- esto para mencionar lo más relevante.
Si la investigación inicial es pobre, es difícil comprender y optimizar los resultados. En esencia, el estudio de la conducta es una herramienta para ser usada en la circunstancia correcta y con las expectativas correspondientes para lo que puede otorgar.

EL PERIODO DE ENFRIAMIENTO EN LA MENTE DE PSICOPATAS Y PERVERSOS

Autor: Maria Laura Quiñones Urquiza

Se denomina período de enfriamiento al lapso en que un psicópata o sociópata suspende su actividad ofensiva. Esto no implica necesariamente una renuncia definitiva a aquello que tanto tranquiliza y satisface sus instintos destructores. Pero ¿qué podría llevar al psicópata a inhibir sus impulsos delictivos u homicidas durante un tiempo determinado?.

- Enamoramiento:

La personalidad narcisista y monolítica del psicópata puede verse resquebrajada por el enamoramiento, el intento de adaptación a una vida “normal” podría tener éxito. El depositar momentáneamente esa libido yóica en alguien que no sea uno mismo, es posible en el psicópata. Por supuesto y en este caso ese amor no es un amor sano, si no patológico. Es el vínculo denominado del psicópata y su complementario, donde este complemento adosado a la personalidad psicopática cumple la función de eso, un complemento, ni más ni menos, pero no viene a completar, a llenar una falta, pues el psicópata no necesita completar nada y mediante el maltrato culpará al otro por su imposibilidad de igualarlo, ya que nadie, salvo quizás otro psicópata, en su escala de valores, tiene su misma entidad. En la alianza psicopática de criminales, como por ejemplo la de los alemanes Manuela y Daniel Ruda o el caso de los Belgas pedófilos Marc Dutroux y su mujer, aparece una exacerbación del sadismo, esto solidificó el vínculo entre ambos, pudiendo entonces unir cóncavo y convexo. De presentarse una competencia entre la díada, será para comparar y admirar a quien lleve a cabo el mayor despliegue durante la descarga de la tormenta psicopática.

En el caso del complementario, probablemente el sadismo descargado hacia él sea disminuido o se lo sustituya por otro complementario simultáneamente, ya que en estas estructuras es necesario un objeto. Objeto porque una de las características del psicópata es la cosificación de las personas, despojándolas de toda virtud, cariño, importancia, si la hubo fue hasta que pudo ser sustituida por otra, siendo entonces desechada como un mueble inservible. Puede que el psicópata que se enamore, simule mediante una doble vida, un vinculo aparentemente sano, jugando al rol de ser un hombre o mujer enamorado y buscando la descarga sádica en un complementario, ello, a modo de preservar el vínculo que sirve de cortina de humo para no ser descubierto. Veamos si no al austríaco Josef Fritzl, quien mantuvo cautiva en un sótano a su hija durante 24 años y con quien mantuvo una relación incestuosa, de cuyo fruto nacieron 7 hijos.

Quizás sus deseos de satisfacer su curiosidad de cómo sería vivir en pareja, lo lleven a experimentar la sencillez de una vida cotidiana. Pero no olvidemos que la estructura psicopática es justamente eso, una estructura, es decir un modo de ser en el mundo (MARIETAN), por lo tanto puede inhibirse pero muy difícilmente tolerar la paz durante mucho tiempo. Cabe destacar que estos vínculos se establecen gracias a la empatía utilitaria, pudiendo ponerse en el lugar del otro pero a efectos utilitarios, no vínculos amorosos, si no más bien con el objetivo de manipulación.

- Temor a ser descubierto:

Conciente de un error en su última actividad, haría que el psicópata desee congelar sus instintos de depredación. Aquí puede considerar necesario durante un tiempo el adaptarse a las leyes que rigen a la sociedad y actuar un personaje diferente, por supuesto a las normas las transgredirá cuando considere una oportunidad que lo amerite y poder pasar desapercibido mezclándose entre la gente. Su premeditación hará que mientras tanto planee, tantee el terreno y observe qué es lo que pasa a su alrededor, cual soldado en su trinchera aguardando el momento de volver a los viejos hábitos. Por otro lado existe la posibilidad de infiltrarse en las investigaciones, es decir cooperar voluntariamente haciéndose pasar por un ciudadano de buena fé, cumpliendo esto, el objetivo de seguir de cerca el avance de las investigaciones o desviarlas, así como también revivir el crimen. La posibilidad de una mudanza por parte del psicópata es también una de las posibilidades.

– Perfeccionamiento de Modus Operandi:

Las elucubraciones de nuevas estrategias y métodos para llevar a cabo delitos o crímenes podrían desembocar en una erotización del pensamiento. Vemos pues, como el placer obtenido con el acto, es desplazado y sustituído por la exacerbación de los procesos mentales agudizando el ingenio. Por lo tanto, la posibilidad de no capitalizar la experiencia, no es válida, en este aspecto, quizás su relación con otras personas sea siempre utilitaria, pero cuando se trata del perfeccionamiento para el desarrollo de conductas disvaliosas, su análisis de las situaciones, posibilidades y posterior ocultamiento, logran que cada vez se manejen con mayor sofisticación.

- Planeamiento de un nuevo crimen o delito:

El período de latencia favorecería su elección, contribuyendo a observar y estudiar al próximo objeto de su descarga o ambicionar un nuevo tipo de delito a cometer en modo escalonado, ya sea que de robo pase a estafa, hurto o de violación a asesinato, etc.

- Enfermedad o muerte:

El padecer trastornos clínicos relevantes que impiden la motilidad o discernimiento necesario para continuar con su actividad, no descarta la posibilidad de ejecutar manipulaciones maquiavélicas dentro de su círculo familiar aprovechando la lástima que sus convivientes puedan tener hacia ellos. Se ha sabido de casos de abuelos en sillas de ruedas abusadores de sus nietos infantes. Asimismo, por ejemplo suegras perversas manipuladoras que se valen de la condescendencia ajena, victimizándose para así poder sembrar discordia entre su círculo familiar primario o en las familias constituidas por sus propios hijos, logrando muchas veces la disolución de matrimonios u otro tipo de vínculo familiar.

- Encarcelamiento:

Por lo general la comunidad carcelaria lejos de reformar, corrompe. A veces las cárceles se convierten en establecimientos educativos de hábitos nefastos rigiéndose por la ley del más fuerte. Cabe destacar que muchas veces la reinserción del delincuente o criminal en la sociedad se ve estancada, pues los códigos carcelarios con los años, quedan adosados a los patrones comportamentales o delimitan su rol en los grupos. Estas pautas paulatinamente se van incorporando a la conducta, el individuo difícilmente pueda ser desarraigado de ellas y reeducado para lograr establecer vínculos sociales sanos. La ciencia de la criminología, podría contribuir con políticas de prevención dentro de las cárceles que apoyen estimulando la educación oficial, sublimación artística, disciplina deportiva, etc..

Carlos Eduardo Robledo Puch, uno de los mayores asesinos de la historia criminal argentina, preso desde 1972 y recluido en el pabellón de homosexuales, se insertó en la comunidad carcelaria de un modo peculiar. Manifiesta su deseo de no quedar en libertad a pesar de tener esa oportunidad legal; se ha convertido en un fervoroso predicador del evangelio, es decir logró sublimar sus pulsiones mortíferas, ello probablemente se deba a que ha presentado brotes psicóticos en los cuales asegura ser un enviado de Dios, pudiendo entonces presumir la posibilidad de no presentar una psicopatía como base primaria o en su defecto, una simulación de un cuadro psicótico.

CONSIDERACIONES CRIMINOLOGICAS SOBRE EL SINDROME DE ESTOCOLMO

Autor: Maria Laura Quiñones Urquiza

El síndrome (*) que nos ocupa no ha sido caracterizado con entidad diagnóstica propia en la última edición de 1995 del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM IV), pero sí se lo reconoce como fenómeno psicopatológico de plataforma traumática: “En el que se induce al agredido a un modelo mental, de naturaleza cognitiva y anclaje contextual” (MONTERO GÓMEZ).

Podríamos definir al síndrome de Estocolmo como un trastorno emocional que se caracteriza por la justificación moral y el sentimiento de gratitud de un sujeto hacia otro de quien forzosa o patológicamente dependen sus posibilidades reales o imaginarias de supervivencia.

CAPTOR Y REHEN: COERSION, SEDUCCIÓN, MANIPULACIÓN

Este estímulo estresante externo coloca a la víctima en una posición pasivo agresiva frente a su victimario, desencadenando una reacción defensiva funcional nerviosa que hace actuar al innato y automático instinto de auto conservación: la señal de amenaza que recibe el cerebro se propaga por la ruta neuronal, recorriendo el sistema límbico hasta el complejo amigdalóide, regulador de las funciones instintivas y de defensa. La respuesta adaptativa sería la búsqueda de preservarse, en este caso frente a la anulación ilegítima de la libertad, al aislamiento; a la sorpresiva (¿por qué no traumática?) realidad de no poseer más el control de su propia vida, de enfrentarse a la posibilidad de la muerte, en otras palabras: quedar sometido por tiempo indeterminado al impredecible deseo de Otro (la mayúscula es mía).

Se establecería un enlace asimétrico pero empático y pseudofraternal, dando lugar en forma real o imaginaria a la posibilidad de seducir y manipular al perpetrador, buscando ser desestimado como potencial objeto de descarga de furia, torturas u homicidio.

En el caso del rehén, el ascender un escalón y conseguir tratar al delincuente de igual a igual, se logra con empatía; quizás el mecanismo defensivo de la negación le impida reconocer su condición de subordinado, conquistando su simpatía mediante el diálogo, la obediencia e integrándose finalmente como una pareja armónica.

Esta nueva dinámica entre la pareja penal, podría llevar a instaurar en el delincuente el desequilibrante sentimiento de pena en caso de tener que ejecutar a su ocasional rehén. Probablemente, el lazo desemboque en un inexplicable descuido subconsciente del delincuente, gracias al cual, el rehén escapa de su lugar de presidio.

Luego de ser liberados, la frialdad e imposibilidad de identificarse como víctimas, pone de manifiesto la disociación de aquellos que padecen síndrome de Estocolmo. Esta suerte de trance, traería consigo daños colaterales para la sociedad, entre ellos podríamos contar en algunos casos con simulados olvidos, no reconocimiento de fisonomía, vestimenta, voz, durante la rueda de reconocimiento policial o falsa descripción en el identikit, lo que obstruiría las investigaciones y facilitaría que el malviviente continúe su actividad delictiva como consecuencia de ese falso testimonio. Observemos como la relación asimétrica muta, patológicamente, en una de complicidad.

Este encubrimiento no obedece al temor por las posteriores represalias del delincuente, si no a algo mucho más profundo y que roza la esfera afectiva: una fase melancólica donde uno recuerda a aquel amigo que nos salvó la vida y a quien agradeceremos retribuyendo con el silencio. La imputabilidad de quien tiene este síndrome podría ser puesta en duda.

Pueden padecerlo personas cuyo desarrollo cognitivo cursa con normalidad, así como también sus posibilidades de representarse el consecuente peligro que la comisión de obstruir una investigación policial promete. Como víctima, requiere la asistencia psicológica o psiquiátrica para recordar, elaborar y poner en palabras la situación traumática, amén de las consecuencias del stress post traumático. Me pregunto si este síndrome ¿no será una defensa subconsciente para velar y retardar el estrés post traumático?.

La memoria es selectiva y normalmente las huellas mnémicas sufren alteraciones con el correr del tiempo, muchas de las alteraciones son cualitativas, es decir en su calidad, como por ejemplo Ilusiones del recuerdo, amnesias lacunares (parciales), etc.

En algunos países a la víctima se le brinda apoyo psicológico o el patrocinio de un letrado, no siendo parte del proceso judicial y teniendo las mismas obligaciones que cualquier testigo.

El Código Procesal Penal Argentino en su LIBRO SEGUNDO DE LOS DELITOS, Título I de los Delitos contra las personas, Capítulo XII y sobre el falso testimonio reza en su Art. 275, que será reprimido con prisión de un mes a cuatro años, el testigo, perito o interprete que afirmare una falsedad o negare o callare la verdad, en todo o en parte, en su deposición, informe, traducción o interpretación, hecha ante la autoridad competente.

Si el falso testimonio se cometiere en una causa criminal en perjuicio del inculpado, la pena será de uno a diez años de reclusión o prisión.

En todos los casos se impondrá el reo, además, inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena. (texto conforme ley Nº 23.077)

Los testimonios no son verdades absolutas por más idoneidad que tenga el testigo, ya que los hechos van a ser descriptos y empañados de subjetividad, consecuentemente pueden ser tendenciosos inconscientemente o sufrir la omisión de detalles importantes para el esclarecimiento de los hechos.

Aunque del testimonio de muchos testigos sobre un mismo hecho puede que se obtenga algún dato objetivo, derivado de que muchas subjetividades coincidan en que les fué impactante un detalle en general, aún así, solo se los puede considerar verdad auxiliar de la justicia. ¿Cuán confiable es entonces el testimonio de quien padece síndrome de Estocolmo?, ¿son imputables su error, omisión o deformación de los hechos?

La apresurada exigencia de dar testimonio, puede evidenciar la discapacidad momentánea para cumplir con el requerimiento de informar fehacientemente sobre los acontecimientos.

PSICÓPATA – COMPLEMENTARIO: SEDUCCION, COERSION, MANIPULACION


Para el vínculo entre el psicópata y su complementario, haremos hincapié en que aquí en un principio no hay lugar a la relación asimétrica víctima – victimario, pues existe una satisfacción que la complementaria obtiene a cambio y que no le habría sido revelada hasta antes de conocer a su psicópata.

Analicemos el perfil de esta pareja, como por ejemplo la de una mujer golpeada o que padece un maltrato psicológico de larga data y a quien le cuesta desprenderse de la posición inferior a la que es sometida por su psicópata. Psíquicamente sitúa al Otro como un superior omnipotente, del que según ella, dependen su bienestar y en algunos casos el sentido de su vida. Así, se otorga para lo que él disponga: seducirla, opacarla, ridiculizarla, golpearla, seducirla, repito: para lo que su Otro disponga.

Anclada en ese vínculo patológico donde el peligro de perder a su redentor, vulnera la unidad de su Yo, queda a merced del Otro. Puede incluso permutar el sufrimiento, la humillación obtenida, en algo positivo que le permite mantener a ese motor gracias al cual ha podido superar barreras represivas, descubrir nuevas experiencias, encontrar satisfacciones distintas que no se hubiese atrevido a explorar, sin un particular sentido de libertad patrocinado por su psicópata.

El vínculo con esta suerte de parásito, la aísla en un pozo del cual es difícil emerger. La ruptura de esta dinámica garantiza un duelo, vivenciándose como sentimiento de culpa por correrse de la escena, por intentar convertir este círculo vicioso en virtuoso. El común denominador es el de no saberse objeto, cosa, instrumento, de no acusar este cachetazo al narcisismo. Difícilmente la decisión de finalizar esta relación provenga de la complementaria, pues su hastío, muchas veces se convierte en deleite gracias a la manipulación de su psicópata.

Algunas complementarias admiten encubrir delitos o crímenes por amor, y hasta llegan a cometer actos osados o contrarios a su ética de toda la vida.

Quizás el psicópata por aburrimiento decida finalizar el circuito, frente a lo cual irrumpiría el Síndrome de Estocolmo en la complementaria, ella queda enganchada a su recuerdo, a ese deseo inscripto, a esa dinámica y puede que solicite ayuda psicológica o con el tiempo encuentre un nuevo psicópata. Otra de las posibilidades es que intente resolver la incógnita de por qué ha sido abandonada, si ella ha hecho todo, absolutamente todo lo que él le pedía y aún así la dejó, pero ninguna de sus interpretaciones racionales pueden explicar este vínculo irracional, por ello probablemente, la complementaria en la búsqueda patológica de su re-equilibrio, se humille, ruegue, prometa lo que sea a cambio de volver son su psicópata y ante la negativa de éste, lo justifique avergonzada culpándose por no haberlo dado todo, pero lo raro es que para poder manipularla y controlarla, el psicópata hace mucho que la despojó hasta de sus seres más queridos, dejándola sin nada más a qué renunciar, salvo, a su condición de complementaria.

(*) En medicina, se conoce como síndrome a los síntomas que manifiesta padecer un paciente, sumados a los signos que se observan, siendo este conjunto (en el Síndrome de Estocolmo) de origen desconocido, aquí radica una de las diferencias principales con la enfermedad: el desconocimiento de la etiología.

BIBLIOGRAFIA:

PSICOPATOLOGIA DEL SINDROME DE ESTOCOLMO, Un Ensayo Etiológico – Andrés Montero Gómez
EL COMPLEMENTARIO Y SU PSICÓPATA, Dr. Hugo Marietan – Editorial Ananké, año 2008.

LAS PARAFILIAS

Autor: Maria Laura Quiñones Urquiza

Para poder hablar de parafilias es imposible no citar al Complejo de Edipo, cuna y motor de las relaciones entre las personas, del mismo surgen entre otros fenómenos: la identificación.

Vemos el caso de un bebé seducido por una madre nutricia, ésta representa durante sus primeros meses “el mundo”, ella lo es todo: el calor, el abrazo, el alimento. En el mejor de los casos en su mirada ve reflejado el amor, lo que él significa para ella. Sabemos que el bebé al nacer y durante los primeros meses percibe un cúmulo de estímulos desorganizados, pues es al principio puro reflejo, todavía son pocas las inscripciones psíquicas, su propia indefensión unida al trauma del nacimiento contribuyen a la creación de una díada con su madre. El olor, los ojos y la voz de ese alguien le da la seguridad de llenarlo, de colmarlo. Prueba de ello es la sonrisa social del bebé, quien al ver a los ojos a las personas, los asocia con los ojos de la madre.

Pero el niño pretende todo de la madre, la quiere toda para él debido a la relación de simbiosis entre ellos, es allí donde entra la figura parental, el padre, quien impone el NO, pues hay una parte de esa madre que él tiene prohibido y que no esta negada al padre, es a lo que en la cultura se llama la prohibición del incesto.

Posteriormente ese modelo maternal es deseado en el futuro como la síntesis de lo perfecto, lo primordial, lo que llena, pero para conseguir una mujer así, es necesaria la identificación con aquel que tiene la otra parte que el niño no posee. Es a esto a lo que en psicología se denomina complejo de Edipo.

En los infantes existe la premisa universal del pene, debido a que el varoncito observa su miembro y tiene la convicción que todos lo poseen, incluso que sus amiguitas no lo tienen pero lo tendrán, no asume la falta en las mujeres. Pero al observar que su madre perfecta carece de ese pene le provoca un trauma, es entonces cuando aparece el temor a la castración. En el imaginario infantil la posibilidad de la castración esta latente.

Para el psicoanálisis son los perversos quienes no respetan el NO, digamos que no respetan la ley del padre, esto abarca en muchos casos a las Leyes en general, sean estas ya impuestas por la cultura. El perverso recreará el si de todas las formas posibles.

Según el sexólogo Jorge A. Opizzo, una relación sexual normal comprende al acto sexual realizado por una pareja formada por un varón y una mujer, cualesquiera sean las prácticas puestas en juego, no ingresa en la patología sexual cuando las superficies en contacto como epílogo del mismo sean establecidas por la naturaleza para lograr la concepción del ser humano y la patología comienza cuando en el acto se reemplaza a una de las partes de la pareja con un ser del mismo sexo, con un objeto o con un ser vivo no humano: animal o vegetal, o cuando la conjunción concluye fuera de la vía natural.

Lo esperable es obtener relaciones sexuales satisfactorias, plenas y que permitan por supuesto, la perpetuación de la especie. Pero ¿qué ocurre cuando existe la imposibilidad de obtener todo eso en una relación sexual? ¿qué ocurre cuando “ese” objeto sexual es sustituido por un objeto inanimado?, ¿qué ocurre cuando el vaciamiento de sustancias genésicas se lleva a cabo sin contacto genital? La clínica psicofisiopatológica denomina a estas alteraciones cualitativas del instinto sexual como parafilias.

Las parafilias son impulsos recurrentes, fantasías o comportamientos que implican actividades, objetos o situaciones poco habituales, es decir lo que en realidad no permite la perpetuación de la especie pero a su vez brinda una sexualidad placentera. En muchos casos de parafílicos es imposible lograr una eyaculación o un orgasmo si no se realizan determinadas condiciones, por ejemplo que un hombre exhibicionista, probablemente no consiga eyacular si no es visto por otros, o un fetichista no logre lo mismo sin ver el color rojo en ropas, sábanas o algún otro objeto. Vemos pues como la sexualidad es a veces ajena a la estimulación genital, esto prueba que es cierto que el principal órgano sexual es el cerebro. En general se consideran patologías cuando son las únicas maneras de satisfacción sexual, no como variantes.

Parafilias con relación a la elección de objeto:

Frotteurismo
Aquí es característico el roce o contacto con alguien por lo general en contra de su voluntad, solo el roce basta para producir una erección u orgasmo.

Pedofilia o Paidofilia
Proviene de la palabra Paideia que significa infancia. Aquí un adulto desea llevar a cabo la relación sexual con infantes o púberes. Los caracteres que demuestran maduración genital hacen que el pedófilo pierda interés en su objeto sexual. Algunos son selectivos, eligen niños de determinadas caracteristicas a otros les basta solo con saber que son niños. Podemos pensar que son motivo de una inmadurez evolutiva, una imposibilidad de relacionarse con personas de su edad, repetición por haber sido víctima de pedofilia, o deseo de someter a un débil, a un indefenso.

Crossdresser o transvestismo
No siempre un hombre vestido de mujer o viceversa es homosexual, muchas veces esta situación refleja un fetichismo transvestita que nada tiene que ver con la homosexualidad, es una preferencia que sirve de exitación para alcanzar el clímax. Incluso la ausencia de esta conducta puede producir en los varones falta de erección. Esto puede comenzar en la infancia pero manifestarse públicamente en la adultéz.

Escatología Telefónica
Consiste en la excitación sexual sí y solo sí se escuchan obscenidades vía telefónica. Esto puede convertirse en adicción y sustituir la unión sexual.

Zoofilia
Los animales se convierten en el objeto de adoración sexual, el verlos realizar el coito, penetrarlos o ser penetrado por ellos es suficiente estímulo para lograr el clímax.

Coprofilia y Urofilia
El olor, observar a otro haciendo sus necesidades fisiológicas, ingerir (coprofagia) o contemplar los excrementos producen los espasmos genitales necesarios para llegar al orgasmo. Estas preferencias suelen presentarse en cuadros esquizofrénicos.

Necrofilia
Mirar, oler, penetrar o tocar cadáveres en distintos estados de descomposición sustituyen a una relación sexual normal.

Masturbación Compulsiva
Cuando es la única forma de satisfacción y no se puede o no se quiere pasar a otra. Puede presentarse en oligofrenias, esquizofrenias y algunos cuadros perversos.

Fetichismo
Para algunas corrientes psicoanalíticas, cuando el niño se enfrenta con el trauma de ver que su madre no posee un pene, es decir de una madre castrada, el niño pone sus ojos en un objeto sustito que viene a completar esa falta, posteriormente ese niño quedará prendido a ese objeto inanimado y le servirá de excitación para su relación sexual. La presencia de ellos le servirá de estímulo placentero aumentando su libido sexual y su ausencia trastornos en la erección. Tal es así que muchas personas utilizan colores, ropas determinadas u objetos.

Parcialismo
Cuando determinadas partes del cuerpo vienen a sustituir por desplazamiento al órgano genital del partenaire, por ejemplo los pies, a los que con solo besar, oler, lamer producen el clímax.

Parafilias con relación a la forma de obtención de placer:


Asfixiofilia:
Los deseos sexuales se despiertan por la fantasía de ser estrangulado y llegar a la asfixia.

Los Pares antitéticos:
Digamos que no podría llevarse a cabo la consumación de un acto sexual placentero si no existe su complementario de modo simultáneo:

Sadismo
Consiste en el acto real de humillar, golpear o hacer sufrir un dolor sustituyendo la unión amorosa entre los sexos. En ocasiones solamente es una fantasía recurrente o un deseo de ver a otros hacerlo lo cual basta para el ascenso de la libido sexual. Es el par antitético del Masoquismo. En el caso de los violadores, el temor y dolor infringido a la víctima es suficiente para poder eyacular, probablemente la sorpresiva predisposición o falta de temor en su víctima haga que al violador le anule la libido sexual.
Suele ocurrir que el sadismo no solo se practique durante la relación sexual, si no que tome la vida entera del sádico y se convierta en un patrón para relacionarse con los demás, lo que hace que deje de ser inofensivo.

Masoquismo
Consiste en el acto real de ser humillado, golpeado o sufrir un dolor. El solo hecho de recibir estos “castigos” bastan para dar por satisfecha y completa la relación sexual sin necesidad de penetración. Existiría la fantasía primordial sádica pero vuelta hacia la persona propia.
A veces este hábito toma la vida entera de la persona y se convierte en el modo de relacionarse con las personas. Existe el masoquismo transitorio, como por ejemplo en ritos religiosos en que las personas se autoinflingen castigos corporales.
El límite dentro de la normalidad, es la provocación de malestares clínicamente significativos o deterioros sociales o laborales. Veremos pues una grave alteración del instinto de autoconservación. Algunos ataques contra la integridad física pueden develar sentimientos de culpa no superados.

Exhibicionismo
El par antitético del Voyeurismo, se caracteriza por mostrarse en actitudes propias de un coito o simplemente mostrar la propia desnudez. Esta desviación sustituye a la relación sexual standard. El saberse observado o causar sorpresa es suficiente.

Voyeurismo
Aquí no es necesaria la estimulación genital, bastará con lo visual hay una exacerbación de la pulsión ectoscópica. Observar será suficiente. Por ejemplo en los peep shows, hay una mujer en una habitación, quien se exhibe dentro de ella y las personas observan por pequeñas ventanas o huecos de picaportes o cerraduras. No siempre es necesario darse a conocer como el mirón, el que espía, aunque para algunos ser el tercero y darse a conocer es importante, puede ocurrir que el voyeurista se identifique con alguna de las partes actoras en el coito en una especie de fantasía de desdoblamiento. Aquí se manifiesta la inhibición del impulso. Probablemente exista actividad masturbatoria durante la contemplación del acto sexual o al mirar la propia desnudez.

BIBLIOGRAFÍA:

Clínica Psicofisiopatológica, Dr. Eduardo Mas Colombo y Col. Erre-Eme S.A. Editora 1999.
Alteraciones Sexuales, Diagnóstico y Orientación del Enfermo Sexual- José A. Opiozzo. La Técnica impresora 1965.
Pulsiones y Destinos de Pulsión, Sigmud Freud – Amorrortu Editores 1976, Tomo XIV.

VICENTE GARRIDO GENOVÉS, investigando la mente criminal

Sobran motivos, admiración y ganas para hablar del Dr. Vicente Garrido Genovés, mi Maestro, criminólogo español nacido en Valencia, además Doctorado en psicología en dicha Universidad. Postgraduado en la Universidad de Ottawa, Canadá. Profesor invitado de la Sociedad Británica de Psicología en la Universidad de Salford, logro profesional alcanzado solo por una elite de grandes científicos. Miembro de prestigiosas asociaciones científicas y consejos editoriales de varias revistas, entre ellas Psychology, Crime and the Law, y Journal of Correctional Education. Autor de muchas de las obras tesoro para estudiantes y profesionales criminólogos, psicólogos, médicos, comunicadores, psiquiatras, cuerpos y fuerzas de seguridad, abogados y jueces. Ejerció de Consultor de Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil en Latinoamérica, supervisando programas en Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay. El Ministerio de Justicia le concedió en 1999 la Cruz de San Raimundo de Peñafort, por “sus méritos en el desarrollo de una justicia más humana y eficaz”. Actualmente investiga las conductas de acoso y violencia contra la mujer, colaborando con varios centros de atención a víctimas de mujeres en España.

¿Por qué eligió esta carrera?
Me gustaba desde siempre el estudio del crimen, esa parte que nos da miedo, quizás porque soy vitalista y optimista. Es una contradicción sólo aparente: estudiar el mal requiere de una creencia firme en lo bueno del hombre.


¿Cómo influyen los medios, los padres, la escuela en la génesis del delito?

De un modo muy importante, ya que los gustos, actitudes y valores dependen de los referentes personales y simbólicos a los que tenemos acceso. Ahora bien, hay personas más proclives a dejarse influir por los mensajes y ejemplos negativos. Es el peso de nuestra biología. Hay un ejemplo fácil: elige tres tipos de tierras diversas y trata de plantar una misma semilla. La planta resultante de la semilla tendrá tres comportamientos” diferentes en cada uno de esos ecosistemas. Así pues, no es lo mismo que genéticamente seamos más sensibles ante la amenaza del castigo o menos sensibles, y ese tipo de variables de personalidad son relevantes a la hora de explicar si nos atreveremos a cruzar determinadas fronteras.

Desde las instituciones de gobierno ¿qué debería tomarse en cuenta para reducir la delincuencia juvenil?
El fracaso escolar y la paternidad irresponsable son las dos variables más relevantes. Los niños fracasados en la escuela no tienen futuro y son más propicios a influencias negativas. Por su parte, los padres que abusan o son negligentes en la educación y relación emocional con sus hijos les preparan mal para el mundo afectivo y laboral del futuro, que requiere confianza y competencia.

Aquellos criminales que cursan con algolagnia ¿son plausibles de rehabilitarse?Ese factor por sí solo no es determinante sobre las posibilidades de rehabilitación, sobre todo si se trata de la pasiva (masoquismo). El sadismo ya tiene más problemas en la rehabilitación clínica, en particular si se aplica junto con actos sexuales forzados, porque suma al deseo sexual la necesidad de hacer daño, y ello revela una profunda falta de empatía por parte de quien lo ejerce.

Refiriéndonos al síndrome de Estocolmo que se presenta en la pareja penal captor-rehén y teniendo en cuenta los términos económicos con que se maneja el aparato psíquico ¿existe posibilidad que dicho síndrome sea una defensa subconciente para evitar el mal mayor de aquellos síntomas que traería consigo el estrés post traumático?
No lo creo. Creo que se trata de una respuesta natural de la psique humana ante la amenaza de morir. Uno se alinea junto al que tiene el poder, así sus opciones de ser visto como “afin” al que tiene el poder aumentan, al menos en la percepción del secuestrado. Esa estrategia puede tener sus fundamentos, ya que el secuestrador puede, en efecto, dañar más difícilmente a alguien que busca su complicidad ideológica y emocional.

Como sociedad ¿qué podríamos cambiar para contribuir a la reinserción de los ex convictos y evitar su reincidencia?
Dos cosas: ocupación y apoyo social. La gente tiene más incentivos para no cambiar si recibe rechazo y pocas oportunidades. Nos gusta que los demás nos valoren y nos consideren tipos agradables. Si sólo encuentro rechazo y dificultades no haré ningún esfuerzo en acercarme a los otros, y me excusaré en que “no tengo ninguna oportunidad” para no cambiar.

Para conocer cómo funciona la mente estratégica del asesino serial, con autorización del Dr. Garrido, hemos extractado unos párrafos de su obra “La mente criminal, Temas de Hoy”:

El asesino en serie persevera en vivir de acuerdo con su naturaleza esencial

En todos esos casos, fue la insistencia del asesino en matar lo que les llevó a ser capturados. Cuando el criminal se detiene, y ha logrado matar repetidamente sin que le capturen, como el Asesino del Río Verde, hay que entender que han operado aquí dos factores. En primer lugar, el asesino ha alcanzado lo que podríamos denominar un punto de saturación; ya no se puede matar más: 48 mujeres en apenas dos años (1983-1984) supera todos los límites… Como un alcohólico, llega a un punto de consumo de energías vitales que le fuerza a tomar una decisión: o se detiene o sucumbe. Esto es, una vez ahíto en sus ansias de matar, Gary Ridgway entendió que debía de parar si no quería ser capturado. Quizás Bundy lo hubiera hecho también si hubiese tenido más tiempo. Sin embargo, el hecho de que –según confesó el propio Ridgway— ni siquiera él hubiera sido capaz de abstenerse por completo, puesto que al menos mató de nuevo una o dos veces en los años 90, revela lo difícil que es lograr el “retiro” definitivo de la adicción asesina.

Un segundo factor necesario es la disposición de una vida ordenada donde uno pueda perderse: en la medida en que la policía no le ha detectado, no le ha privado por consiguiente de ese ambiente estable donde él puede refugiarse y aparentar ser alguien convencional. En el episodio final de su carrera homicida, Bundy no tenía por más tiempo esa oportunidad. Durante varios años dispuso de ese ambiente de protección en el que camuflar sus asesinatos, pero una vez detenido aquello se acabó. Sin embargo –en lo que es una mala comprensión de la situación real— planeó su huida a Florida sólo como un cambio de escenario para sus crímenes, ignorando el hecho de que era un delincuente perseguido. Allí actuó como si nada hubiera ocurrido anteriormente: se instaló en un piso de estudiantes y se dedicó a explorar su terreno de caza. Era como si se estuviera iniciando en matar chicas estudiantes. Contrariamente, la verdad era que Bundy estaba psicológicamente mucho menos fuerte, como el adicto o alcohólico tras varios años de abuso: su frenesí le hizo menos cuidadoso, y no tenía ningún plan a medio plazo para vivir de forma integrada y ocultar sus propósitos auténticos.

Ese proceso de adicción es tan difícil de superar que incluso tener la suerte de iniciar una nueva vida, como si nada del terrible pasado hubiera existido, puede no ser suficiente. Gilberto Chamba es un ejemplo claro de ello. Por las razones explicadas en el capítulo 4, este asesino ecuatoriano tuvo la posibilidad en nuestro país de partir de cero. Con un pasaporte en regla y sin que nadie supiera que era el autor de ocho asesinatos en su país, Chamba logra disfrutar en Lleida de un buen empleo y acumular un historial laboral impecable. Tiene a su mujer e hijos con él, así como dos hermanas que le han ayudado a aclimatarse y a iniciar lo que es sin duda otra vida completamente diferente a la que experimentó en Ecuador. No obstante esto, la rueda del crimen empieza a rodar tan pronto Chamba se ha instalado y ha estudiado con detenimiento su nuevo ambiente. Es decir, tan pronto como se siente seguro, decide que ha de volver a matar.

Ahora bien, aunque el símil entre la adicción a las drogas y al asesinato es útil para reflejar esa necesidad interior que siente el sujeto, hay una diferencia importante entre el motivo de la compulsión que caracteriza el asesinato serial y aquél que impulsa el consumo de alcohol o las drogas . El alcohólico o drogadicto puede llegar a esta condición por mera curiosidad, por deseo de escapar de una situación que no le gusta o por emular a alguien, entre otras razones (imitación de los padres, presión de los compañeros, etc.). Sin embargo, mi tesis es que el asesino en serie pretende con los asesinatos convertirse en otra persona, ser alguien diferente de quien es, y acabar así con un tipo de vida que se le antoja intolerable.

Así planteado, habría una coincidencia entre una de las posibles razones para el consumo de alcohol y drogas y el asesinato serial, ya que acabo de mencionar que la gente puede beber o drogarse para escapar de una realidad que no le gusta. No obstante, hay una diferencia importante que hace que ambas motivaciones no sean las mismas: mientras que en este supuesto el drogadicto busca refugiarse en el placer de la droga como forma de negar los problemas, el asesino quiere transformar su realidad, es decir, al huir del mundo que no le gusta está afirmando su propia individualidad. Mientras que el adicto a las drogas escapa de enfrentarse a sus responsabilidades y niega sus auténticas necesidades humanas mediante el consumo de la sustancia prohibida, el asesino en serie afirma su auténtica naturaleza mediante el crimen. La insatisfacción que siente en la vida ordinaria es un acicate para hallar su auténtico camino.

En otras palabras: él no se refugia en el crimen repetido porque no se encuentra capacitado para enfrentarse a los problemas de la vida ordinaria (como hace el adicto), sino que los problemas de adaptación o la insatisfacción interior que siente desde joven son una muestra de que hay algo más que ha de lograr subvirtiendo el orden moral universal, mediante el inicio de una trayectoria de asesinatos repetidos. La diferencia entre la compulsión para matar y para tomar drogas se ve más clara si prestamos atención al origen y desarrollo de la primera, que no guarda relación alguna con la iniciación a las drogas. Como sabemos, en el asesino en serie hay un periodo más o menos largo en el que su fantasía es esencial para explorar el camino futuro. Ese imaginar cómo se siente uno cuando persigue y rasga las vestiduras de una mujer, cuando la puede imaginar atada en un hoyo en el monte y a su completa merced, va creando en el sujeto un sentimiento extraño, como de disociación o extrañeza hacia su propia persona: él ve que hay un “yo” interior que se va revelando y que, inicialmente, le produce una profunda conmoción y quizás miedo por lo que va a suponer. No es extraño que algunos asesinos recurran al alcohol para atreverse a “liberar” ese monstruo interior. Es entonces cuando, en ocasiones, se producen los “ensayos” o pruebas en la vida real: se persigue a una chica, se intenta capturarla, hay un amago de ataque…

Así, Joaquín Ferrándiz primero comete una violación; cuando sale de la cárcel comprende que ha de matar para experimentar lo que necesita y, además, para evitar que haya testigos que lo vuelvan a llevar ante la justicia. Del mismo modo, Bundy en el capítulo 8 nos relató de qué modo empezó espiando a las mujeres mientras se desvestían, y cómo poco a poco –y ayudado por una fantasía muy poderosa y rica que iba alimentando con sus lecturas— va acercándose más con sus actos al tipo de crimen que le caracterizaría como uno de los mayores asesinos seriales del siglo XX.

De acuerdo con esta hipótesis, los motivos a los que antes he hecho referencia no son sino diferentes caminos por los que los asesinos en serie llegan a buscar su naturaleza esencial. Unos lo hacen porque desean vivir con lujo o con cosas que le apetecen tener. Otros quieren sentir un placer sexual descomunal, brutalmente intenso. Unos terceros quieren expresar su odio y resentimiento de un modo atroz. Finalmente, todavía otro grupo de asesinos quieren disponer del sentimiento placentero que les da el obtener el control absoluto de otra persona; la capacidad de ser los dueños definitivos de la vida de quien han capturado.

Todos esos motivos son formas de llegar a una misma meta: el control del ambiente, la transformación de la realidad, la creación de un nuevo yo mediante una violencia inusitada y secreta . En este sentido, como antes he indicado, habría una motivación general para todos los asesinos en serie: lograr el control de una parcela de la realidad donde ellos definitivamente encuentran su mayor realización personal, lo que incluiría todo el proceso que va implícito en la preparación, ejecución y ocultación de cada asesinato.

JACK LEVIN, pionero de la criminología norteamericana

Autoría y traducción: María Laura Quiñones Urquiza

El profesor Dr. Jack Levin de la Northeastern University en Boston, Estados Unidos, es uno de los popes de la Criminología Norteamericana. Además es sociólogo, investigador y precursor en su país del estudio de depredadores violentos.

Sus libros sobre el tema, han sido éxito en ventas, igualmente, es consultado por medios gráficos, televisivos e instituciones de gobierno para el análisis y captura de estos criminales.

¿Por qué eligió esta profesión?

A principios de 1980 descubrí que virtualmente, no había nada escrito en psiquiatría o criminología que tratara las características de los asesinos seriales.
Como resultado, decidí dirigir un pequeño grupo de estudio sobre asesinos seriales – con 42 de ellos en total – del cual realicé un perfil con sus rasgos típicos, características de sus víctimas y métodos de matanza. Posteriormente, este pequeño estudio se convirtió en un libro, el primer libro escrito sobre homicidio serial, titulado Homicidio en masa: La amenaza de Norteamérica en crecimiento, 1985 – en co autoría con James A. Fox, Plenum Press.)
Desde entonces, fui inundado con pedidos de información sobre asesinos seriales. He entrevistado a muchos de ellos, testificado en tribunales, sido consultado por la policía, abogados defensores y acciones judiciales. También me he reunido con amigos de estos asesinos, vecinos, parejas y miembros de su familia. Una vez cada tanto, converso con alguna víctima que tuvo la suerte suficiente de escapar de alguno

¿Cree usted que las escenas de sexo, desnudez y violencia en los medios o publicidades, ayudan a incrementar los instintos de los agresores sexuales?

No creo que la violencia en los medios (especialmente aquella que va unida al sexo) sea buena para nadie. La pornografía violenta impregna nuestra cultura, influenciando las mentes de niños pequeños, quienes crecen pensando que no se puede tener sexo sin violencia.

Pero creo que se necesita mucho más que la exposición mediática de sexo violento para crear un monstruo. En realidad, los asesinos seriales disfrutan viendo sexo violento, especialmente cuando no pueden realizarlo. En este caso, de cualquier modo sus preferencias a la hora de mirar son el efecto, no la causa de su propensión a la violencia. Es como aquellos que aman pescar y cazar solo leyendo revistas como “Campo y Río”, que tratan de lo que les interesa. Su elección de revistas, es más el resultado de su interés en ese tópico que una causa en sí misma.

En cuanto al efecto mediático de la violencia en los niños, estoy convencido que la supervisión adulta es el ingrediente faltante que puede reducir el impacto de la televisión y las películas, así como los juegos de video o la Internet

Hay una teoría que sostiene que las víctimas de pedofilia tienden a repetir este patrón, por lo cual la mayoría de estas víctimas se convierten en pedófilos. ¿Cuál es su opinión acerca de esta posición etiológica?

Esta es la misma idea que propone la controversia de que solo los chicos abusados se convierten en abusadores, lo cual es Falso. La verdad es que los jóvenes abusados sexualmente son ligeramente más propensos a cometer actos de abuso sexual, pero son pocas las probabilidades. Si nos enfocamos más en las víctimas, en realidad los estamos re victimizando.

De su autoría, he leído un artículo fuera de serie: “Apuntando al alma de una comunidad: seleccionado las pocas manzanas en mal estado”. Este es un fenómeno que se acrecienta en escuelas de Europa y Latinoamérica. Además de venganza, envidia o celos ¿existen otras motivaciones para que los jóvenes que han sido víctimas de constantes hostigamientos (bulling), lleven a cabo asesinatos a mansalva en sus escuelas?

Muchos estudiantes quieren desesperadamente sentirse importantes, especiales y poderosos. En lugar de esto, quizás son víctimas diarias de hostigamientos y humillaciones por parte de sus compañeros.
Los pistoleros escolares buscan venganza, pero muchos de ellos también desean alcanzar fama y celebridad. En Virginia Tech donde mató a 32 estudiantes y personal docente, Cho quería tanto ser visto como un tipo poderoso, que salió corriendo en medio de la masacre para hacer una escala en la oficina de correos más cercana y enviar mails con fotos de sí mismo al Noticiero NBC. Estas fotos lo mostraban posando como una persona poderosa y peligrosa, empuñado cuchillos y armas de fuego, tal es así que no podría pasar desapercibido


Para los padres y autoridades ¿existen métodos eficaces que apunten a prevenir estos crímenes?

Observar los signos de alerta mucho antes que el joven tenga intenciones homicidas. Tempranamente, los niños pueden ser hostigados en la clase, en el patio de juegos o después de la escuela. Aquí es cuando los padres, profesores y psicólogos escolares deberían intervenir, no porque el niño sea una amenaza o un peligro, si no más bien porque esta preocupado. Durante el proceso, deberemos favorecer la calidad de vida de tantos jóvenes y, al mismo tiempo, posiblemente prevenir uno o dos homicidios.

Actualmente, el canibalismo es practicado por muchas tribus de Sudamérica y Oceanía bajo la mirada de algunos gobiernos, pero si es practicada por criminales, es castigada. ¿Cuándo deja de ser una herencia cultural para convertirse en una perversión?

El canibalismo ha sido una costumbre socialmente aceptable en tribus de todos los continentes de nuestro planeta. En casos particulares de canibalismo (por ejemplo, el que practicaba el asesino serial Jeffrey Dahmer en Milwaukee, Wiscounsin), no son muy diferentes a ese respecto: fueron proyectados para mantener cerca a la víctima. Literalmente, ésta deviene parte del caníbal. En algunas sociedades se practica el canibalismo afectuoso, donde el cuerpo de un ser amado es consumido por sus familiares como parte del ritual funerario. Similar es el caso de Jeffrey Dahmer, quien quería mantener su compañía. Al ser rechazado por los seres humanos, consumía el corazón y los genitales de sus víctimas, así podían permanecer con él.

Agradezco enormemente al Dr. Jack Levin por su generosidad y amabilidad en darnos esta entrevista. Asimismo al Dr. Juan Carlos Pérez Vaquero, mi jefe y director de QdC por permitirme reproducirla.

Dr. HUGO MARIETAN y el estudio del Psicópata Cotidiano

Autor: Maria Laura Quiñones Urquiza

El Dr. Hugo Marietan es un prestigioso psiquiatra, escritor e investigador argentino. Su labor profesional ha transcurrido en los neuropsiquiatricos más emblemáticos de Buenos Aires: Tiburcio Borda y Braulio Moyano, además de la práctica privada. Es docente de la Universidad de Buenos Aires y dirige la Revista Alcmeon de la Fundación Argentina de Neuropsiquiatría. Su teoría sobre las psicopatías y la introducción del complementario como figura diferenciada de la víctima le han dado notoriedad mundial. Sus libros y artículos sobre psiquiatría son motivo de consulta para estudiantes y profesionales.

¿Por qué eligió esta carrera?
La carrera de medicina fue un anhelo desde la infancia. Por extraño que parezca, tenía la firme convicción de ser médico desde la escuela primaria. Realizado ese sueño, elegí psiquiatría como especialidad por la incógnita que representaba la mente humana y su influencia sobre las enfermedades corporales. Siendo estudiante de quinto año de medicina, realicé las prácticas de psiquiatría en el Hospital Moyano, de alienadas mujeres, y desde allí quedé prendado de la psiquiatría. Y hoy, ya pasados tantos años, cada vez amo más esta especialidad.

¿Cuándo nota usted que la psicopatía no es una enfermedad si no un modo de ser en el mundo?
Desde que se comenzó a definir el tema de la psicopatía como algo diferente de otros fenómenos mentales, existieron dos tendencias: las que consideraban que era una enfermedad (como la neurosis y la psicosis), y los que consideraban que no lo era (como K. Schneider por ejemplo) y hablaban, entonces, de anormalidad (en sentido de infrecuente, estadístico). Yo le he aportado esto de “una manera de ser” porque considero que no es una enfermedad, sino una variación de tipo humano, que incluso tiene un rol en la especie. Entonces, desde esta perspectiva los psicópatas son un tipo de humano con una manera de ser en el mundo distinta al resto. Este concepto es muy importante para el terapeuta, ya que lleva implícito el reconocimiento de “lo distinto” en el psicópata y, verlo como una mente “diferente” y, ya veremos, inalcanzable para una mente común.

¿Qué hace diferente a un psicópata cotidiano de los otros psicópatas?
El psicópata marcadamente disfuncional socialmente como los homicidas, violadores, paidófilos, prirómanos, etc., tienen una impronta fácilmente detectable una vez descubiertos, que es la desmesura en la acción disocial. Y repugna, y es rápidamente señalado y marginado o eliminado del circuito social. El psicópata cotidiano es muy difícil de detectar, ya que maneja los códigos comunes muy bien, aun con maestría y muestra un faz social a veces más que aceptable, incluso carismático como ciertos líderes políticos; o bien son talentosos en emprendimientos empresarios, o científicos, religiosos. Esa faz oculta la otra, la psicopática, que no la muestra sino a los que él quiere mostrárselas, es decir a sus complementarios, o a sus víctimas tangenciales. De tal manera que, cuando se descubre su fase psicopática como fue el caso de Jorge Corsi o el Padre Jorge Grassi, provocan perplejidad y estupor en la gente que quedó fascinada por su faz clara que es la que muestra a la sociedad, y ahora, abruptamente, descubre el lado oscuro. Pero, fuera de estos casos resonantes, el psicópata cotidiano puede permanecer en las sombras por muchos años, incluso hasta su muerte, sin que se enteren de ellos el microcircuito, o sea el que está fuera de los complementarios y víctimas tangenciales.

Dada su experiencia en el tema de los psicópatas ¿cuáles pueden ser rehabilitados y cuales no?
No hay posibilidad de rehabilitación, pues nada esta alterado (en sentido patológico), dado que nos es una enfermedad. Al considerarse una manera de ser, no hay posibilidad de tratamiento. Pero, muchos de estos psicópatas encuentran una inserción social al hacer trabajos sucios o marginales o que repugnan a la mayoría. Ciertos rasgos como la insensibilidad hacia el otro, le permiten ser excelentes cirujanos, lo que no quiere decir que todos los excelentes cirujanos sean psicópatas ¿se entiende?, o bomberos, o evisceradores, o sepultureros, o policías o militares comandos, o espías, o torturadores, éstos desde luego con otro nombre: interrogadores especiales o cualquier otro eufemismo.

El CUESTIONARIO DE RASGOS PSICOPÁTICOS es una escala cualitativa para orientarnos sobre la existencia o nó de estos rasgos en las personas ¿Cómo surgen estos indicadores?
Los indicadores surgen a través de la experiencia, al ver que las complementarias repetían una y otra vez las mismas quejas, se fueron conformando los rasgos. Sobre todo el concepto pulido de “cosificación” que fue un hallazgo el dimensionarlo en toda su magnitud como elemento palpable y descriptivo y no como una mera abstracción.

¿Cuál es la diferencia entre una víctima y un complementario?
La victima es alguien que padece a otro a su pesar, es producto de un encuentro azaroso y no previsto. La víctima sufre el accionar del victimario y siempre tiene la esperanza de escapar y lucha por conseguir su libertad. Nunca le facilita las cosas al victimario para que la dañe, al contrario trata de zafar de toda posibilidad de daño por parte del victimario. En la menor oportunidad, la víctima trata de escapar, y tiene un pésimo recuerdo de ese trauma y jamás, voluntariamente, volvería a caer en algo semejante. Es una prisionera iracunda, deseosa de que la prisión se acabe y odia a su victimario.
La complementaria goza con la presencia del psicópata, lo busca, si el quiere alejarse, ella lo atrae, arma con él los barrotes de su propia prisión, no quiere ver nada negativo del psicópata y trabaja arduamente para no ver los aspectos negativos del psicópata; si él se va, lo extraña a pesar de que objetivamente ha sido muy dañada. Se compara a una esclava que idolatra a su amo.

¿Por qué es necesario un abordaje clínico del complementario y sus familiares?
El complementario, luego de la experiencia con el psicópata queda como “desangrado por un vampiro”, alguien que semeja a un anémico; queda deprimido y doliente; con la autoestima es decir su concepto del propio valor, destruido; como alguien que desea estar con el psicópata pero que sus fuerzas ya no le dan más para mantenerle el ritmo de desgaste que impone el psicópata. O bien, viene porque el psicópata la abandonó, como se abandona a una herramienta a la que ya no le damos uso. Entonces hay que trabajar mucho, como terapeutas, como esta persona: al que devolverle el sentido de su vida, ya que la complementaria vive con el sentido de vida que le vende el psicópata. Hay que tratarla como a una estresada, como un estrés postraumático, como una depresión, como una desvalida en ocasiones.
Tanto a ella como a la familia hay que explicarles qué fue lo que le pasó, hay que hacer docencia, mucha, para que se comprenda este fenómeno que es nuevo a ojos de los familiares que no comprenden cómo ha caído tan bajo.
Mucha comprensión, de parte del terapeuta, que debe ejercitar al máximo su tolerancia y paciencia, trasmitir información y solicitar ayuda a los familiares que deben contener a lo que queda de aquella mujer vital y sana que conocieron antes de la experiencia psicopática.

INIMPUTABILIDAD DE LA ESQUIZOFRENIA Y SUS IMPULSOS HOMICIDAS

Autor: María Laura Quiñones Urquiza

Antes de exponer la semiología general de los estados y cursos de esta entidad psiquiátrica, quisiera recordar que no hablamos meramente de objetos de estudio, si no más bien de seres humanos que sufren, que padecen. El avance de la industria farmacológica actual permite que estos pacientes puedan ser bien medicados logrando así una mejor calidad de vida. Por supuesto, es necesario un control periódico del tratamiento. Antes de comenzar deberemos diferenciar a la esquizofrenia de la demencia, dejando esta última un deterioro global progresivo e irreversible en las funciones psíquicas. Con fines didácticos me limitaré a describir algunos de los síntomas más notorios durante el período de estado, es decir cuando se observa la riqueza y variabilidad de los síntomas, evitando escribir sobre la dinámica psíquica, ecuaciones estructurales en el discurso, vías de formación de síntomas, etapas de fijación libidinal y rasgos de personalidad de la vida cotidiana de estos pacientes.

La psicosis esquizofrénica (1) es una patología, es decir un conjunto de signos y síntomas, pero en este caso con alteraciones groseras en la personalidad, Esquizofrenia significa mente dividida, disgregada, según algunas escuelas es de base cerebral, específicamente en el tálamo, es decir en uno de los filtros más importantes que tenemos para la captación del mundo externo. Esto hace que el paciente tenga sensaciones nuevas, vivencias que experimenta como extrañas, es decir hay un antes y un después de estas vivencias, o sea, del primer brote. El paciente percibe el mundo externo tal como lo percibe un intoxicado con mezcalina o LSD, pero en este caso sin necesidad del mismo, todo tiene “ese no se qué”, ya nada se percibe como antes. Si hablamos de las esquizofrenias auténticas: Todo es un proceso químico endógeno, es decir producido por el propio organismo del paciente. La carga genética del Acido desoxírribo nucléico (ADN) traería consigo esta patología, pudiendo o no manifestarse de padres a hijos, pero en general alguien del vínculo primario o secundario de una familia la ha padecido. Es decir, es el modo de enfermar, algo así como el órgano de Shock que tiene el paciente para enfrentar el stress.

Los brotes esquizofrénicos en su mayoría son formas de aparición brusca de la enfermedad y pueden tener un tiempo de duración diferente. Lo que colabora para la aparición de estos brotes es un factor desencadenante, es decir una situación que convoque la esencia de las personas: enamoramiento, desengaño amoroso, casamiento, paternidad, adolescencia, presiones laborales, etc.

Cabe destacar que cada brote va dejando un déficit irrecuperable en algunas funciones psíquicas, es decir involucionan ó el pensamiento, la percepción, la conciencia, la memoria, la atención, la afectividad, la volición, la motilidad, el lenguaje, el instinto de conservación, etc. Durante el período de estado de la enfermedad, se pueden observar diversas alteraciones cualitativas y cuantitativas de todas las funciones.

Generalmente el primer brote aparece en la adolescencia y se lo denomina hebefrenia, no suele ser percibido por los familiares ya que es confundido como rebeldía o una retracción propia, característica del adolescente, pues su sintomatología no es muy florida, salvo algún episodio realmente alarmante: intento de suicidio, automutilación, francas alucinaciones, etc. Pero esto no quiere decir que no hayan aspectos que deben ser tomados en cuenta en aquellos brotes camuflados: no es lo mismo un adolescente (Ej. clase media) que se fuga de la casa por malos tratos y va a casa de un amigo a refugiarse y lleva consigo los objetos mas apreciados por él, a otro que se fuga de la casa, desprovisto de equipaje para dormir en la calle, come de la basura y todo esto sin razón, es decir sin manifestar un conflicto, ó un adolescente que pasa 10 días o semanas sin bañarse (esto en el sentido más estricto).

La esquizofrenia cursa con síntomas como alucinaciones auditivas: voces ajenas que le dictan, le cuentan, le informan, le ordenan, o que es el hijo de Dios, o que debe matar a la madre o al padre o a alguien para salvar al mundo, ó que debe pertenecer a determinado cuadro de fútbol, etc. éste es el famoso delirio de INFLUENCIA.

En el esquizofrénico el razonamiento es correcto (dependiendo de su déficit, es decir de la cantidad de brotes), el modo de percibir el mundo es incorrecto (falla talámica), ante estas alucinaciones auditivas el paciente construye también el delirio de cerebro telepático, donde (por una alteración cualitativa de la conciencia: el yo en oposición al mundo externo) percibe que hay en él una transparencia que hace que los otros adivinen, lean, sepan o le saquen sus pensamientos o que hace que el dolor ajeno (Ej. post quirúrgico) sea vivido, sufrido, padecido como propio. En el caso de Van Gogh se dice que el célebre pintor se cortó la oreja para dejar de escuchar las voces que lo atormentaban (automutilación). Cuando el delirio aparece, la esquizofrenia ya es vieja, debido a que ante esta multiplicidad de sensaciones extrañas el paciente después de experimentarlas un largo tiempo, finalmente encuentra “racionalizar” el sintoma, es decir darle una explicación, pero su conclusión termina siendo patológica.

Muchos pacientes cuentan que escuchan sus propios pensamientos en un volúmen amplificado o en eco, a este síntoma se lo denomina: Eco o sonorización del pensamiento. Suele también ocurrir que no tienen registro del dolor, ó sufren el desconocimiento de partes de su cuerpo, por ejemplo: vivencia de desaparición de un brazo, lo que responde a una alteración del yo corporal conocida como asomatognosia, en este caso acompañada de una alucinación negativa, es decir la NO percepción de un objeto real y presente. También describen sentir el desplazamiento de lugar de algún órgano interno: el hígado en el muslo o que su corazón ha sido convertido en vidrio o la sangre en caldo de verduras congelado (alucinaciones cenestésicas). La asomatognosia total se observa en algunas esquizofrenias catatónicas, donde el paciente permanece inmóvil hasta por días, tal como si fuese una esfinge, dándose esto por la vivencia de desaparición del propio cuerpo, algunas corrientes psicológicas opinan que ocurre por una regresión al vientre materno. Esto también se conoce como síndrome de Cottard y suele darse en personas con lesiones cerebrales en el lóbulo parietal (zonas 1, 2, 3, 5, 7, 39, 40 y 43)

Existen casos de personalidad múltiple (falla en la unidad del YO) donde una personalidad desconoce la existencia de otra y ambas conviven en el sujeto que ignora esta falla: un día es un monje tibetano, al otro día un bebé de 3 años, al otro día un presidente, y viste, habla y actúa de modo sorprendentemente diferente en cada personalidad, tiene núcleos delirantes correspondientes a cada Yo (no siempre bien sistematizados), por eso se dice que estas personalidades están divorciadas. En algunos casos los pacientes suelen hablar de sí mismos en tercera persona.

Se pueden observar interceptaciones del pensamiento: mantienen una conversación que pueden interrumpir por un breve lapso con minutos de silencio y cara de asombro, justificando posteriormente que en ese lapso le fue robado el pensamiento, la conciencia de este hecho, hace que se lo distinga de una ausencia epiléptica frente de la cual el paciente no es conciente. Suelen desdoblarse en soliloquios: hablan solos (según nosotros) pero ellos hablan con la persona que le envía las órdenes ó habla con las voces ajenas que están en su cabeza ó con alguien que esta con ellos (alucinaciones visuales).

A veces las voces que ordenan matar se traducen en Impulsos homicidas y por despersonalización no reconocen como suyos la decisión o deseo de tales acciones. En cualquier peritaje psicológico (Batería de test de exploración de la personalidad), en las entrevistas psiquiátricas, consultas médicas y en las historias clínicas se evidencia la patología.

Todas sus sensaciones le provocan perplejidad por lo novedosas y no sabe contarlas con palabras conocidas, por lo cual inventa palabras para describirlas (neologismos), su lenguaje puede ser amanerado (rebuscado) o su discurso suele carecer de una conexión consecutiva, es decir que en la cadena de oraciones la primera tiene relación con la cuarta, más no con la segunda o la tercera, no pudiendo llegar a terminar la idea principal a pesar de intentar retomarla apoyándose en las ideas secundarias, esto se refleja en el modo inconexo entre oración y oración, lo que no quita que el contenido cumpla con las leyes asociativas lógicas, simplemente la idea principal presente en el comienzo del discurso, se va debilitando hasta desaparecer.

También llegan a tener alteraciones en el curso o ritmo de su pensamiento, a modo de ejemplo esta la rigidez en el pensamiento de las esquizofrenias paranoides, donde la idea de ser perseguido o perjudicado perdura en forma pétrea por más explicaciones lógicas que se le den, a pesar de pruebas concretas de que lo que el paciente piensa no existe. Aquí el delirio esta sistematizado, es decir su trama para quien lo escucha por primera vez es coherente y siempre refleja una desconfianza perenne hacia los demás y la firme convicción de un COMPLOT.

En la esquizofrenia los movimientos suelen ser extraños, incluso pueden llegar a los manierismos (movimientos estereotipados, repetitivos, sin sentido a modo de descarga) o a las ecomimias: imitar como una sombra los movimientos de la persona que tienen enfrente.

El signo del espejo (Schneider) es PATOGNOMÓNICO (clave e irrefutable), el paciente recurre compulsivamente a mirarse en un espejo buscando ver si el derrumbe psíquico se refleja en su rostro, lo que demostraría que tiene conciencia de que algo le ocurre pero no sabe describir qué. Muchas veces el espejo le devuelve una imagen con su cara deformada (dismorfopsias), mas grande o mas pequeña (dismegalopsias), incluso se mira y ve reflejada por ejemplo la cara del Britney Spears (síndrome de Socías) aquí la alteración está en la identidad del YO.

La desorganización afectiva también se evidencia en estos cuadros, las personas son cosificadas, es decir tratados como meros objetos ó muebles, les es quitado el afecto, el cariño, tal es así que pueden ofender a sus seres más queridos con sus dichos y esto sin el más mínimo sentimiento de culpa, esto se debe a que no pueden tamizar lo que es positivo o no para los vínculos con el otro, por momentos impera en ellos la necesidad de descarga de sus pensamientos utilizando la palabra, sea o no coherente lo que estan diciendo. De más está decir que no se trata de un acto voluntario del paciente, si no más bien de una de las manifestaciones de la esquizofrenia.

PROBABLE ESCENA DEL CRIMEN

Sin Premeditación
Formaría parte de un IMPULSO: conducta súbita y violenta movida por una fuerza o pulsión interna, incoercible e involuntaria. Puede no haber recuerdo del acto debido al oscurecimiento de conciencia, es decir de la lucidez, por lo tanto se observaría la desorganización en su ejecución, prueba del impulso es que sería ejecutado con testigos y sin huida de la escena primaria, dejando vestigios tales como huellas digitales, de zapatos, e incluso el arma homicida entre otros testigos mudos. Quizás, el paciente no cuente con antecedentes policiales. Reviste importancia la historia clínica del paciente y el factor desencadenante.

Con premeditación
EL delirio de influencia podría llevarlo a asesinar a personas de importancia o determinada etnia, por lo tanto existe la posibilidad de clasificar a las víctimas. Puede actuar siendo llevado por otro tipo de delirios como el celotípico, erotomaníaco, reivindicatorio, etc. En su círculo más intimo sería notorio el retraimiento paulatino con respecto a su vida social, pues la idea delirante toma al paciente.

IMPUTABILIDAD Y DILEMA ÉTICO

El dolo, la representación y el desarrollo cognitivo en el fuero penal tienen que ver con la imputabilidad o no de los actores de hechos disvaliosos. En algunos países la responsabilidad de la medicación recae exclusivamente en la voluntad de estos pacientes, por lo tanto ¿hay responsabilidad en su impulso homicida?. No se obliga al paciente de alto riesgo a tomar medicación, ya que por lo general la decisión de cortar con la misma es tomada después de que alcanza una compensación química y estado de bienestar, es decir en un estado de lucidez aún siendo informado de su peligrosidad para sí y para terceros. De ejecutar un delito u homicidio solo es internado nuevamente en un neuropsiquiátrico y vuelto a la terapia medicamentosa, posiblemente con el diagnóstico de Demencia (en sentido jurídico) Transitoria.

(1) En cualquiera de sus formas: simple, hebefrénica, catatónica ó paranóide

BIBLIOGRAFIA:
CCM II, Second Edition. John E. Douglas, Ann E. Burguess, Allen G. Burgess and Robert K. Ressler.
DSM IV, Valdez 1995
PSICOSIS DISOCIATIVAS, CONCEPTOS FUNDAMENTALES DE PSICOPATOLOGÍA IV “, Héctor R. Fischer y Col. Centro Editor Argentino, 1997.
DOXOGRAFIA SOBRE ESQUIZOFRENIA, Hugo Marietán -Revista Alcmeón, Volumen 10, Nº 1.

TRASTORNO ANTISOCIAL DE PERSONALIDAD – PSICOPATÍA

Autor: Maria Laura Quiñones Urquiza

Este artículo tiene como objetivo profundizar en aquellas personas a quienes la psicología y la psiquiatría han dado en llamar psicópatas, sociópatas, y, a algunos de ellos, la criminología y el grueso de las personas llaman delincuentes, en algunos casos hasta criminales. Haremos una aproximación al estudio de su personalidad, dejando de lado, en esta oportunidad, a todos aquellos que padecen adicciones, trastornos del sueño, patologías orgánicas comprobables tales como demencias, oligofrenias, epilepsias; y también a las alteraciones profundas de la personalidad como esquizofrenias, psicosis delirantes crónicas, trastornos bipolares o alguna otra en que la psicopatía no sea la base primaria.

Puede ocurrir que la infancia del psicópata haya estado colmada de vivencias de terror y desamparo. Sabemos que lo ocurrido en la infancia será recordado toda la vida y es uno de los ejes que formará nuestra personalidad.

Nuestra memoria almacena ABSOLUTAMENTE TODO, incluso lo traumático. Prueba de esto es la ley de Ribot, basta escuchar los relatos de los ancianos, cuya memoria anterógada, es decir inmediata es casi nula, pero la retrógrada no. Recuerdan hasta el más mínimo detalle de su infancia y juventud. Este fenómeno hace sospechar que, probablemente, las vivencias infantiles traumáticas hayan sido reprimidas originariamente, lo que no significa que no influyan en la adultez a modo de secuela, como el haber padecido abusos físicos, sexuales o emocionales en la infancia.

Diferentes posiciones respecto a la etiología u orígen:

Posición intrínseca, algunas sostienen la predisposición genética para este desequilibrio, como por ejemplo algunas de las corrientes anatomistas sostienen que se puede dar por una insuficiencia sub cortical, alteraciones del lóbulo frontal primarias o por traumatismos, Síndrome de Alcoholismo Fetal, etc.

Posición extrínseca, establece que la sociedad contribuye a la emergencia de sus criminales, incluye por supuesto a los factores ambientales, así como también a los vínculos primarios y secundarios.

Posición psicoanalítica, nosográficamente coloca a la psicopatía dentro de las perversiones sexuales, no genitales, si no más bien en relación al “LIEBEN”, al afecto hacia las otras personas. Existiría una no superación del complejo de Edipo, una no asunción del complejo de castración y una negación de la prohibición del incesto, internalizando una resolución edípica patológica. Hay un ideal del Yo Narcisista.
Para otras corrientes psicológicas el psicópata busca un complementario, lo trata de encontrar en su víctima, al no conseguirlo le sobreviene tensión, probablemente angustia, por lo que la hace culpable de esta falta y a modo retaliativo descarga en ella su desprecio.

El DSM IV
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (APA)

La “Biblia” de la psiquiatría establece cuatro grupos de criterios generales para diagnosticar al Trastorno Antisocial de Personalidad:

TABLA 1. Criterios diagnósticos para el trastorno de personalidad antisocial según el DSM-IV

Criterio Descripción
Criterio A A1. No hay adaptación a las normas en torno al comportamiento legal
A2. Desprecian deseos, derechos y sentimientos de los demás.
Engañan y manipulan para sacar provecho propio
A3. Incapacidad para planificar el futuro
A4. Irritables y agresivos (pelea física)
A5. Despreocupación por la propia seguridad y la de los demás
A6. Continua y extremadamente irresponsables
A7. Tienen poco remordimiento por las consecuencias de sus actos
Criterio B El individuo debe tener, por lo menos, 18 años
Criterio C El individuo debe tener algunos síntomas de trastorno disocial de
personalidad antes de los quince años
Criterio D El comportamiento antisocial no debe aparecer exclusivamente en el
transcurso de una esquizofrenia o de un episodio maníaco

Estos rasgos se observan de modo acotado en la infancia, mostrando su esplendor en la adolescencia, pudiendo ser confundidos con la rebeldía que se espera en este estadío.

El efecto en los niños:

Para conocer ese mecanismo, imaginemos un padre sádico, un padre perverso, que ata a su hijo de 5 ó 7 años en una silla para golpearlo brutalmente porque derramó el vaso de leche o simplemente olvidó hacer la tarea de la escuela. Sometido a esta vivencia de desamparo donde el presunto padre protector lo golpea por cometer un error propio de la infancia, este niño a tanta humillación no puede ponerle palabras y por su minusvalía física no puede defenderse. El único modo de evadirse es a través de sus fantasías y comienza a imaginar que viene alguien a rescatarlo, a salvarlo, a protegerlo, agrediendo a su abusador y redimiéndolo. Supongamos que estas fantasías con el tiempo se conviertan en uno de los mecanismos de defensa de este niño ante alguna frustración, es decir, repite el patrón que él padeció. Muchas víctimas de estos abusos en la adultez llevan a la realidad estas fantasías de crueldad y de venganza, pasando de víctimas a ser victimarios. Muchos de esos niños han vivido episodios similares al descripto no una vez, sino durante toda su infancia.

Poniendo en activo lo que vivieron pasivamente

Siguiendo esta suposición, el efecto residual de ser víctima de pedofilia, de maltrato físico o verbal de extrema crueldad durante la infancia, podría contribuir en algunos casos a cometer crímenes, somatizar el dolor, escindir la personalidad, continuar el dolor eligiendo el masoquismo o el sadismo como modo de relacionarse con las personas o como preferencia sexual, repetir estos episodios con los propios hijos o buscar ayuda.

Reconocemos como atípicas a aquellas personas que salen de la norma, es decir cuyos requerimientos no son los del común denominador. No cualquiera decide vivir del esfuerzo de los demás de modo parasitario, ni se regocija con el dolor ajeno (aquí excluyo al par antitético del sado-masoquismo, en el que hay ya un acuerdo tácito entre cada uno de los integrantes adultos). Me refiero más bien a aquellas personas cuyo estilo de vida es causar concientemente malestar a su alrededor, sin importar las consecuencias, y en muchos de los casos como el de los psicópatas cotidianos que en función de su poder económico hacen sentir a sus empleados como lacras inservibles, sometiéndolos a rigurosidades que denotan su crueldad e infringen la ley, o los acosan sexualmente, etc..

En un principio la mayoría suelen ser personas encantadoras, sobre todo los estafadores: serios, caballeros, sumamente inteligentes, tal es así que pueden lograr sus objetivos y reconocen las personas y los medios para llegar a ellos. Saben cómo hacer para sacarle a alguien lo que posee hasta dejarlo sin nada; también cómo fagocitar a sus semejantes, corromperlos logrando que cometan actos ajenos a su educación o principios éticos. Son personas muy duchas en el arte de la observación, que se valen de un olfato especial para encontrar a aquellas personas que van a envolver con sus encantos, ya sea desde el sometimiento, la seducción, o aparentando mala suerte en la vida, solos, sin un amigo de la infancia o amigo de “toda la vida”, se presentan en la vida de las personas. Muchas de sus víctimas piensan: “pobre, se ve que en la vida no ha tenido suerte”, “qué raro que en la familia nadie lo quiere, debe ser como él dice: no lo comprenden”, una vez que él ha logrado esto, es usted bienvenido a su circuito psicopático.

El prestigioso Psiquiatra y escritor argentino Dr. Hugo Marietan sostiene que los atípicos tienen entre sus rasgos la habilidad de saber lo que el otro necesita, de ponerse en el lugar del otro, de lograr una EMPATIA UTILITARIA.

Esto posibilitaría entrar en la vida de su elegido, tal es así que sus victimas suelen tener determinado perfil: mujeres solteras, hombres mayores, niños, etc.

Con el tiempo el delincuente puede perfeccionar cada vez más su destreza, su técnica.

En el caso de algunos asesinos en Masa puede ser importante la etnia, religión, clase social, es decir el grupo de pertenencia de sus víctimas, pero para otros la identidad es irrelevante.

Caso diferente es el de los criminales asesinos itinerantes para quienes no es importante el perfil de sus víctimas y las eligen al azar.

La simulación es un arte para ellos: simulan ser parte del común de la sociedad, ya sea como amigos, profesores, son excelentes actores y sobretodo son fantásticos improvisadores, es decir una vez que entran en contacto con las personas, es difícil que el otro se dé cuenta de sus verdaderas intenciones, ya sea dejarlo sin nada, o en el caso de los psicópatas perversos: abusar de los niños, etc.

En la esfera afectiva sufren como todos nosotros, pero solo si no han logrado su objetivo o porque han cometido un error. No sienten remordimiento por el daño ocasionado a las personas. No hay registro de culpa por sus impulsos, por el sufrimiento que pueden causar a los otros: robos, estafas, abusos, violaciones, asesinatos, etc.

Para poder captar instrumentos para sus fines, es decir personas cosificadas, se valen de su encanto e inteligencia que muchas veces tiene un coeficiente intelectual por sobre la norma. En ocasiones su nutrida cultura les sirve de ARMA para deslumbrar y manipular. Las personas son cosificadas tal como muebles, objetos a los que se puede romper o una vez utilizados desechar. Ni piense en tener entidad de persona para el psicópata, usted no es igual a él, usted es inferior.

“Ellos se lo merecen por confiar en mí”, “ellos me provocaron”, “sí, ya sé que tiene 4 años, pero la niña me sedujo” son algunas de las cosas que llegan a responder al ser descubiertos. El remordimiento ante el sufrimiento ajeno no se observa, pero esto es porque simplemente NUNCA HUBO CULPA PARA ESTOS HECHOS. Todo fue una gran mentira: “Ellos se lo buscaron”.

Con los años se van especializando en el delito, lo que podría probar que sí aprenden de sus errores en cuanto a su modus operandi, sin embargo su relación con las personas será utilitaria.

El psicópata tarde o temprano se mostrará tal cual es, esa máscara de la cual se valió para envolver a su víctima se caerá, dejando en evidencia su verdadero rostro, una vez que la víctima está completamente dominada. Toda esa comprensión simulada, la bondad, generosidad, el cariño, la preocupación hacia los otros, su ayuda permanente y de la cuál probablemente han hecho depender a sus víctimas: DESAPARECE y de la peor manera: con el plus de placer que le da el ver desestabilizada a su victima. Por supuesto que si existe la posibilidad de ir a enfrentarlo, el psicópata negará todo y hará ver que el otro, la víctima, es el culpable de todo lo acontecido, y hasta él puede recurrir a la violencia o le cerrará la puerta en sus narices, obviamente todo lo hará sin una pizca de vergüenza.

Muchos psicópatas suelen tener la sangre fría necesaria para ejecutar actos arriesgados con un mínimo error. Las situaciones de presión que pondrían nervioso o tenso a cualquier persona, como por ejemplo, robar, mentir, o las de depredación como torturar sexualmente hasta matar para luego diseccionar el cadáver o utilizar un arma para matar un niño indefenso, a ellos los hace sentir como “en casa”, porque son los amos y señores de la situación, saben imponer el miedo a los otros.

Aquí es notoria la falta de límites que poseen algunos, por ejemplo en las neurosis es el neurótico quien no se puede adaptar al mundo externo, lo cual puede causarle síntomas o angustia, en las psicosis el psicótico adapta el mundo externo a su realidad interna mediante el delirio, pero en las estructuras psicopáticas, no se desea adoptar los límites porque el placer está en sortearlos, en no respetarlos porque hay un DESPRECIO hacia las leyes compartidas y que regulan la vida en sociedad, mas no a las propias, si en algún momento hubo apego a las leyes, solo fue a modo de simulación para transgredirlas posteriormente y en una mejor oportunidad. Es una estructura aparte de las neurosis o psicosis, no hay represión o forclusión. Son concientes de sus infracciones, es decir no las cometen por ignorancia, simplemente la ley es un obstáculo para ellos. Transgredir y salir airoso, ése es su verdadero éxito, cumplido esto podrán pasar a otro capítulo, es decir a otra víctima.

La adrenalina para el común de las personas implica una reacción de tensión, es decir un desequilibrio de la homeostasis. En el psicópata la descarga de adrenalina es sinónimo de sensaciones placenteras y es por eso que se adapta a las situaciones arriesgadas sin temor por la incertidumbre. Muchos durante la tormenta psicopática descargan toda su crueldad y todo su odio, por ejemplo algunos psicópatas mientras vejan a sus víctimas sin penetrarlas llegan al orgasmo, tal es el caso de algunos antropófagos, a quienes comer a su víctima les produce el vaciamiento de sustancias genésicas.

Para ser considerado psicópata, los Rasgos Psicopáticos descriptos deben ser persistentes, es decir deben formar parte de un patrón de conducta: El psicópata siempre fue así.

Los rasgos psicopáticos son egosintónicos, es decir tienen sintonía, armonía con el yo del psicópata, no se vivencian como extraños, por lo tanto no existe conciencia de la anomalía, razón por la cual no acuden voluntariamente a recibir ayuda terapéutica. Los tratamientos psicológicos dependerán del abordaje que decida hacer el profesional. En algunos casos el tratamiento no sólo debe ser para el psicópata, sino también para su entorno primario, a modo de contención.

Bibliografía:
DSM IV, Valdez 1995
SEMIOLOGIA PSIQUIATRICA Y PSICOPATIA, Hugo Marietán Curso sobre psicopatía 1, año 2005.
PERFILES CRIMINALES, Raúl Osvaldo Torre, Daniel Héctor Silva – Dosyuna Ediciones Argentinas. 2006.
CONCEPTOS FUNDAMENTALES DE PSICOPATOLOGÍA II, Héctor R. Fischer y Colaboradores. Centro Editor Argentino, 1997.

EL NEONATICIDIO Y SUS POSIBLES CAUSAS EN MADRE ADOLESCENTES

Autor: María Laura Quiñones Urquiza

El neonaticidio o asesinato de un bebé dentro de las primeras 24 horas de vida, es la forma más común de filicidio, es decir, de la muerte de un hijo en manos de sus progenitores; es alto el índice de este hecho durante la primera hora de vida del niño, teniendo generalmente a la madre puerperal como actora y a los varones como principales víctimas.

Este artículo no pretende la legitimación del neonaticidio, simplemente busca comprender las posibles causas orgánicas y psicológicas presentes en la comisión de este delito en madres adolescentes.

Breve reseña neurobiológica:

Localizado cerca del cerebro, se encuentra el sistema hipotálamo-hipofisiario que regula las actividades neurovegetativas y neuroendocrinas integrándolas con la función emocional y de defensa del sistema límbico. La relación hipotálamo (centro del hambre, sed, frío, calor, sueño y vigilia) e hipófisis, esta modulada por el lóbulo prefrontal del cerebro, la hipófisis secreta hormonas para los órganos de nuestro cuerpo, las regula manteniendo un equilibrio constante es decir ajustando las posibles diferencias en más o en menos, esto es posible gracias al torrente sanguíneo. Durante el embarazo existen cambios hormonales radicales e intensos que repercuten en lo emocional, esto es debido a la conexión morfológica que existe entre estos dos sistemas, dicha conexión esta dada por los tubérculos mamilares que estructuralmente se encuentran en el hipotálamo posterior pero funcionalmente trabajan en el sistema límbico, esto hace que todo desequilibrio endocrino aparezca ligado a lo afectivo. El sistema límbico promueve lo instintual y motivacional, también se lo relaciona con la autoconservación, pero principalmente, es el que regula la vida afectiva y defensiva, por lo tanto una alteración en el funcionamiento de su complejo amigdalino se reflejaría en reacciones altamente agresivas, libertinaje sexual, ataques sexuales, excesos en el comportamiento hidro alimentario, furia inmotivada, etc.

Vemos entonces, como se forma una conexión nerviosa donde las funciones corporales y anímicas se interrelacionan estableciendo un sistema indisoluble de cuerpo y psique. Esta integración explicaría por qué ante situaciones de angustia o estrés el afecto, el apetito y el sueño encuentran inestabilidad. La toxemia, anemia, mala alimentación y otras complicaciones como partos prematuros suelen presentarse en madres adolescentes en mayor índice que en adultas.

Aproximación Psicológica:

La raza, nivel cultural o socio económico no tienen incidencia en este delito, tampoco es común la premeditación. En su mayoría es cometido por una progenitora joven, con mínima información provista respecto a la sexualidad por parte de su círculo familiar: ya sea por provenir de familias tradicionalistas, socialmente aisladas y muy disciplinadas o con padres castradores con quienes mantiene una relación cercana.

Es común en las madres neonaticidas utilizar de modo firme y persistente la negación como mecanismo de defensa, incluso si su embarazo ha sido confirmado por un lego, raramente concurren a consultas obstétricas. Los síntomas físicos son ignorados o justificados por razones ajenas a su estado, tal es así que el aumento de peso es asociado al sedentarismo. Algunas madres que no se preparan para este hecho tan trascendental para la vida humana quizás planeen: vivir alejadas de su bebé, suicidarse, huir de su hogar, realizarse un aborto o continuar con el embarazo.

La indiferencia de estas madres hacia su embarazo hace que no exista conexión amorosa con el feto, a quien la vida intrauterina provee del proceso de maduración donde se despliegan las funciones propias de la especie como por ejemplo los reflejos de succión, Babinsky o prensión. Además del equipo congénito, lo que hace único a ese ser son los aspectos psicológicos desde antes de su nacimiento, en esto tiene mucho que ver la calidad afectiva del trato que el bebé recibe desde un principio y que se traduce en la forma de tocarlo, de hablarle a través de la panza, es decir, darle un significado a su existencia.

La recepción de hostilidad, hace que se enfrente a esa repulsa global materna trayendo consigo la posibilidad de una perturbación psicotóxica llamada Repulsa Activa Primaria (Spitz), pues no existe desarrollo del diálogo amoroso necesario del feto con su madre a través de las emociones. Puede que en estos casos el bebé muera accidentalmente por infanticidio o sea abandonado en los primeros días de vida, y de sobrevivir, quizás manifieste síntomas como el deflejo de succión, es decir una parálisis en la incorporación de alimento durante los primeros días de vida. Asimismo, no descartamos la posibilidad que padezca afecciones psicosomáticas o una personalidad psicótica.

La adolescencia esta caracterizada por ser una etapa de Normal Anormalidad, de ser una estructura cambiante y en continua remodelación no solo fisiológica, si no también psicológica en busca de una identidad. A su vez dos necesidades se oponen, primero la separación individuación de los padres para poder asumir un rol diferente al de la niñez, el adolescente tiene que ir atravesando por diferentes duelos, depresión y angustia por esas perdidas, lo que lo lleva a hacer uso de diferentes mecanismos de defensa, por eso es que a veces aparecen negando transitoriamente la vinculación que tienen con las personas, de esta manera también lo hacen con sus pérdidas, así se los tilda de crueles, fríos e indiferentes. Esto en el adolescente es algo pasajero, lo característico es un autismo defensivo, un refugio en el mundo interno, para defenderse de la acción. Existe un manejo omnipotente de las ideas: piensan, hablan, planifican, porque justamente aún sienten que actuar les resulta imposible, también se sienten impotentes no solo en el plano genital si no en relación a sus otras capacidades.

Puede ocurrir que ante un incremento de angustia muy grande, un yo debilitado y una predisposición a la impulsividad, aparezcan actos agresivos, o en su necesidad de hablar sienta que no es escuchado y pase al lenguaje de la acción.

La identidad femenina transita por la Identidad de género que tiene que ver con el sexo cromosómico, con el sentimiento de pertenencia y con las prerrogativas que esto puede llegar a tener en lo familiar, cultural o religioso. En la identidad de rol de género la mujer puede adquirir una actitud sensual que tendrá que ver con el rol que ella asume en relación al ejercicio de su sexualidad, para la adquisición de esta identidad reviste importancia que haya podido incorporar de sus modelos la modalidad vincular y el desempeño de los roles de sus padres. La orientación psicosexual y su elección de un objeto sexual podrán cimentar la Identidad al rol materno que será reactivada en el embarazo pero cristalizada en el momento en el que tenga que desarrollar las actividades que suponen dicho rol.

Del mismo modo se va a llevar a cabo una regresión hacia lo que fue la etapa de simbiosis con la madre, para por un lado identificarse con la madre y por otro lado con el feto, esto tiene que resolverse a partir de la primacía de la identidad con la madre, pero en el caso de patología grave será una fijación de identidad con el feto, reflejándose con síntomas como hipersomnia, actitudes pueriles o aislamiento. Es gracias a esta regresión y toma de contacto con lo que sería la imagen materna, que se va a poder asumir la identidad del rol maternal.

La repulsa generalizada de la madre hacia su maternidad, proviene de su historia personal, de sus relaciones con el padre del niño, de la manera en que ellos lograron o no lograron resolver sus propios conflictos y angustias, sin olvidarnos de los factores culturales, económicos y sociales que abarcan además de la sexualidad, el proceso adolescente, la familia, el aborto y otros temas como la violación, incesto, violencia doméstica, tráfico infantil, etc.

El fenómeno social de la maternidad adolescente es un hecho, es importante poder liberarse de ciertos prejuicios que en ocasiones imposibilitan que se acepte y se lo pueda comprender, pues la información no implica la reflexión acerca de la problemática. La prevención debe tener en cuenta las distintas variables que tienen que ver con las características del adolescente: omnipotencia, falta de pensamiento anticipatorio, mecanismo de negación, actuación, tendencia a desafiar las normas adultas, a sustituir al círculo familiar por su grupo de pares, etc.

En el momento de quedar embarazada toda mujer sufre una crisis, un gran choque emocional, más aún en la adolescencia en que la mayoría de las veces las exigencias superan la capacidad para lidiar con los avatares de la vida. En una situación de crisis, la dosis hormonal aumenta, generando ansiedad y/o depresión y bajando el nivel de funcionamiento normal de adaptación a situaciones inesperadas.

Aunque no frecuentes, los síntomas disociativos transitorios como psicosis o depresión endógena pueden ser experimentados, así mismo, amnesias lacunares respecto a los acontecimientos que tienen que ver con el antes, durante y después del parto.

En algunos casos el alumbramiento se da en su mayoría en secreto o soledad ya sea en la tina (bañera) o en el inodoro. No debe descartarse la posibilidad de que este crimen se haya llevado a cabo mediante Actos en Cortocircuito: contundentes, con oscurecimiento de conciencia, inmediatos y a veces muy agresivos. Por ejemplo, la agresión intensa de masacrar a una persona, imparable por enceguecimiento, se suele dar también en algunas epilepsias.

Los métodos típicos de neonaticidio son la sofocación, estrangulación, traumatismos craneales usualmente por caída dentro del inodoro al nacer o por ahogamiento en el mismo. El uso de objetos punzo cortantes suele ser indicador de una alteración mental profunda.

El hallazgo

El hallazgo del cadáver del bebé confirma las sospechas de algunas personas, ya que la joven se encargó de negar rotundamente su estado. Existen casos en los que esta negación se extiende aun con el trabajo de parto y el alumbramiento, ya que la rotura de la bolsa de líquido amniótico es experimentada como una micción y las contracciones, como movimientos intestinales característicos de la defecación.

Probablemente el pánico al ser descubierta la situación, provoque que la progenitora diga que el niño nació muerto, sufrió una muerte súbita o tenía pocas probabilidades de vida por padecer una anomalía congénita, lo que se descubrirá mediante una autopsia con la cual se probará la evidencia fisiológica de vida: hinchazón de los pulmones y una burbuja de aire en el tracto digestivo.

Después del nacimiento y al deshacerse del cuerpo del bebé, las madres neonaticidas pueden exhibir una postura de indiferencia emocional o desconcierto al escuchar que su bebé es llamado víctima, este es un efecto más de la negación por la existencia del infante.

En su mayoría, la escena del crimen reflejará evidencia del alumbramiento y no de la muerte, observándose intentos fallidos de limpieza de los restos fisiológicos característicos: salpicaduras de líquido amniótico, sangre con presencia de placenta y pedazos de cordón umbilical.

Cuando el padre o algún cómplice esta implicado en el neonaticidio hablaríamos de premeditación. Los padres que cometen neonaticidio no niegan la existencia del bebé, todo lo contrario, quizás no lo vean como un objeto de amor, si no como a un rival en la triangulación que viene a destruir una relación romántica o se les generen dudas sobre la legitimidad de ese bebé y de la fidelidad de su pareja.

Bibliografía:

CCM II, Second Edition. John E. Douglas, Ann E. Burguess, Allen G. Burgess and Robert K. Ressler.
SEMIOLOGÍA PSIQUIÁTRICA, Hugo Marietán Primera Edición 1994
EL SINDROME DE LA ADOLESCENCIA NORMAL, Arminda Averastury y Mauricio Knobel – Editorial Paidós 1996
VICISITUDES DE LA IDENTIDAD FEMENINA EN LA MATERNIDAD PRECOZ, J. Vives
MATERNIDAD Y SEXO, Marie Langer – Paidós 1992
EL PRIMER AÑO DE VIDA DEL NIÑO, René Spitz,– Fondo de Cultura Económica México 1996