La Ansiedad

Uno de los estados de animo que afecta a todas las mujeres sin excepción en uno u otro momento de la vida, la ANSIEDAD; sensación psíquica que se caracteriza por un desasosiego de la mente, una elevada tensión del espíritu acompañada por temor indefinido, un sentimiento vago e indescriptible de aprensión e inquietud y una opresión en el corazón tal y como si estuviera próximo a sufrir algún daño o desastre.

 

La ansiedad psíquica se parece mucho a la manera de sentirse cuando se tiene miedo, pero así como el pánico es la respuesta anímica a un peligro externo real, presente y definido, en l ansiedad el temor no va dirigido  a un objeto determinado, sino que es una sensación indecisa y flotante imposible de conectar con algún hecho real y especifico.  En otras palabras, el pánico desaparece tan  pronto el peligro externo se elimina; en cambio, la ansiedad con su persistente tensión de temor y de inmediato desastre subsiste sin causa aparente alguna.

 

La ansiedad siempre demuestra la existencia de un conflicto entre los impulsos subconscientes que existen en el alma y los deberes y obligaciones que impone la conciencia; otras veces puede producirse como resultado de una serie de frustraciones que ocurren en la vida entre la real manera de ser y los problemas que se presentan. Imaginemos a una mujer que por su temperamento y por su manera de reaccionar sea incapaz de tomar decisiones propias; por azares de la vida, se ve obligada a decidir sobre un problema vital; desarrollara un estado de ansiedad.

 Los desajustes matrimoniales, los impulsos hostiles y de agresividad reprimida, el disgusto en las relaciones familiares o amigables, el sentido de culpabilidad, etc., son también capaces de ocasionar un estado de ansiedad.

 

Las mujeres que son presa fácil de la ansiedad acostumbran a ser tímidas, viven dependientes de la opinión  de los demás y tienen una tendencia a cohibirse y preocuparse; muchas de ellas experimentan grandes dificultades para tomar decisiones y cuando lo hacen tienen el temor de haberse equivocado. Usualmente son escrupulosas, excesivamente consientes, meticulosas y viven sometidas constantemente a sus altas normas de ética y moral. Se deprimen fácilmente, duermen poco, son irritables, tienen frecuentes explosiones de agresividad y muchas veces lloran por la mas insignificante causa.  Se encuentran fatigadas crónicamente y se quejan de imposibilidad para concentrarse.

 

De vez en cuando este estado de tensión solapada se ve exacerbada por cortos periodos durante los cuales la paciente sufre de dolor precordial, palpitaciones, diarreas, ganas frecuentes de orinar y sensaciones de sofocación. Entonces sus pupilas se dilatan, la cara se ruboriza, su piel suda profusamente, las manos tiemblan y se le duermen; los mareos y desmayos le acosan, a menudo siente una sensación de debilidad que le hace suponer que esta cercana a la muerte. Además estas enfermas se ven molestadas por sueños penosos que las obligan a despertarse sobresaltadas cuando a pesar de su insomnio, pueden quedarse dormidas, sus manos y sus pies acostumbran a estar fríos, se les nota preocupadas sin saber porque y se les ve asustadas del ambiente que les rodea.

 

 

SOLUCIÓN

 

 Tanto la mujer afectada de crisis de ansiedad como sus familiares, pueden confundir los síntomas que produce este estado psicológico con los de ciertas enfermedades orgánicas y así, es frecuente que estas pacientes sean llevadas al medico creyendo que tienen una dolencia del corazón, un trastorno del aparato circulatorio o un problema de la glándula tiroides. En tal caso hay que asegurarles que todos sus órganos están sanos.

 

Debe dárseles alguna calmante nervioso  especialmente se les debe aconsejar que no se queden solas preocupándose a cada momento por los mas mínimos síntomas que sienten; por el contrario, se les ha de recomendar que se mantengan ocupadas con el fin con el fin de desviar su atención  hacia algún actividad desplazada de su organismo, sugiriéndoles que hagan ejercicios físicos, que se distraigan y sobre todo, que asistan a la consulta del psiquiatra, el cual a través de un psicoanálisis, pondrá al descubierto  el conflicto existente en su alma que les produce el estado de ansiedad.

 

  • La ansiedad no es hereditaria
  • La ansiedad puede originarse por padres ansiosos
  • No es una enfermedad mental es un problema emocional
  • Muchas personas sufren de ansiedad sin saberlo
  • La ansiedad puede producir otras enfermedades.
  • En la mujer es mas probable padecer la ansiedad
  • No es aconsejable tomar bebidas alcohólicas

 

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La Melancolía

La Melancolía es un estado de animo que se acompaña de tristeza profunda e inmotivada y de ansiedad. Esta tristeza generalmente se asocia a la disminución de los afectos, de las preferencias y de la actividad física y mental; el enfermo esta consiente de esta disminución, factor que atribuye a la depresión que se presenta.

Al estado de ánimo del melancólico se unen habitualmente alteraciones físicas sobre todo inapetencia, estreñimiento, palidez, insomnio, amenorrea y adelgazamiento.

La melancolía se presenta de preferencia durante la menopausia en la mujer: puede durar muchos meses y a veces no se va nunca. En ocasiones desaparece pero vuele a a repetir, quedando el enfermo con un predisposición del humor hacia la depresión melancólica.

Entre los cambios emocionales que se producen en la mujer melancólica cabe citar la perdida del optimismo y la convicción de que ya no tiene el empuje para luchar con brios contra las situaciones de la vida; ello conduce a un estado de indecisión y de apatía que son los síntomas mas característicos de esta enfermedad.

Afortunadamente la melancolía puede aliviarse, pero es necesario que el enfermo se ponga en manos de un psiquiatra el cual aplicara los métodos psicoterapéuticos modernos, además en la mujer se le procurara alimentarse a base de un adieta equilibrada, evitara todas las situaciones ambientales capaces de producir aburrimiento o preocupación y se dedicara a actividades que ocupen la mayor parte de su tiempo ocioso y le satisfagan emocionalmente (deportes, obras sociales, etc.) El medico administrara hormonas sexuales, las cuales contribuyen poderosamente a resolver los síntomas de la melancolía.

La Melancolía

La Melancolía es un estado de animo que se acompaña de tristeza profunda e inmotivada y de ansiedad. Esta tristeza generalmente se asocia a la disminución de los afectos, de las preferencias y de la actividad física y mental; el enfermo esta consiente de esta disminución, factor que atribuye a la depresión que se presenta.

Al estado de ánimo del melancólico se unen habitualmente alteraciones físicas sobre todo inapetencia, estreñimiento, palidez, insomnio, amenorrea y adelgazamiento.

La melancolía se presenta de preferencia durante la menopausia en la mujer: puede durar muchos meses y a veces no se va nunca. En ocasiones desaparece pero vuele a a repetir, quedando el enfermo con un predisposición del humor hacia la depresión melancólica.

Entre los cambios emocionales que se producen en la mujer melancólica cabe citar la perdida del optimismo y la convicción de que ya no tiene el empuje para luchar con brios contra las situaciones de la vida; ello conduce a un estado de indecisión y de apatía que son los síntomas mas característicos de esta enfermedad.

Afortunadamente la melancolía puede aliviarse, pero es necesario que el enfermo se ponga en manos de un psiquiatra el cual aplicara los métodos psicoterapéuticos modernos, además en la mujer se le procurara alimentarse a base de un adieta equilibrada, evitara todas las situaciones ambientales capaces de producir aburrimiento o preocupación y se dedicara a actividades que ocupen la mayor parte de su tiempo ocioso y le satisfagan emocionalmente (deportes, obras sociales, etc.) El medico administrara hormonas sexuales, las cuales contribuyen poderosamente a resolver los síntomas de la melancolía.