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¿Que es la WEB 2.0? ¿Cómo cambia el comportamiento humano?

Facebook creció un 1055% en Latinoamérica en 2008. Y en el mundo hay 580 millones de visitantes en los Medios de Interacción Social (WEB 2.0) según comScore.

Sicólogos y sociólogos pasaron años preguntándose: ¿cómo la humanidad podría sobrellevar el creciente anonimato de la vida en la grandes ciudades, el desarraigo de los trabajadores inmigrantes y la soledad de la gente aislada y alejadas de sus núcleos sociales. Ahora la tendencia es en contrario, el problema a enfrentar será el síndrome de pueblo chico. Contrario a la creencia que el Cyberespacio permitiría reinventarse una identidad ocultándose tras una computadora, ahora comienza a ser claro con la WEB 2.0, que nuestras identidades y actividades serán públicas y cada vez más conocidas por todos.

Hacer hoy algo mal o extremadamente ridículo significará que mañana todos tus amigos lo sabrán. Escribe algo sin pensar en un momento de furia y será archivado por Google para siempre. Cualquier error te seguirá de por vida.

Los Medios de Interacción Social (Social Media) son todas las tecnologías on-line, métodos y prácticas que la gente usa para compartir opiniones, puntos de vista, experiencias y perspectivas con los demás.

Conocidos ejemplos son las redes sociales (Facebook), el compartir videos(YouTube), escribir Blogs (Blogger) el compartir fotos (Flickr, Photobucket), compartir musica(Last.fm), compartir noticias(Digg), los podcast, los wikis (wikipedia.org) etc.

Los Medios de Interacción Social (Social Media) se diferencian de los medios tradicionales en que permiten la interacción y el diálogo entre sus usuarios y su contenido es autosustentado y enteramente generado por sus usuarios. Y se apoyan sólidamente en principios democráticos que sostienen la igualdad de oportunidades y libertad de expresión para promover el tópico de su interés.

Estos nuevos medios de interacción social también llamados WEB 2.0, tienen un asombroso poder para democratizar la sociedad ubicando el poder de la información de vuelta en manos de la sociedad civil y transformando la cultura, brindando orden, control y guía a la “sabiduría” popular creando comunidades de una forma sin precedentes. El cambio cultural aquí no es inesperado (como lo fue con el email) ahora todo el software emergente desarrollado para la WEB 2.0 es creado para modelar y guiar el comportamiento humano dentro de nuevos patrones y caminos, contra todos las viejas maneras de interacción. Es un nuevo salto de paradigmas que dará forma a la cultura global usando la Internet como plataforma.

A pesar de la amenaza de Gran Hermano, los lados positivos son muchos. Wikipedia no deja de crecer y democratizar el conocimiento. YouTube entre otras cosas permite la denuncia y el conocimiento de situaciones que de otra manera permanecerían en el anonimato. FaceBook nos permite expandir nuestra capacidad para resolver problemas, al ampliar nuestra red de conocidos con contacto frecuente y dispuestos a escuchar y dar una mano desinteresadamente. Es precisamente el hecho de que dichos conocidos se encuentran alejados de los mutuos campos de influencia lo que brinda mayor poder y capacidad a la red social así creada por ellos.

Por lo pronto la WEB 2.0 sirve para saturar el límite de amigos que nuestro cerebro nos permite tener. En 1998 el antropólogo Robin Dunbar dio razones (pdf link) para creer que cada ser humano tiene una capacidad máxima para la cantidad de amigos y conocidos que puede tener en determinado momento. El número mágico es 150 amigos/conocidos.

Autor Rafael Germán Bourre
Colaboración escrita para la Revista Alternativa Periodística

ICONOS DE LA ARGENTINIDAD mi Carta lectores publicada por CLARIN

Ayer 9 de septiembre en CLARIN impreso publicaron mi Carta de Lectores sobre los personajes elegidos por Cristina K para representar a la Argentina en la feria del libro de Frankfurt Alemania.


http://www.clarin.com/suplementos/cartas/2008/09/09/CartasAlPais.htm

La argentinidad, en problemas

Julio Cortázar falleció en París; Borges, en Ginebra (1986); Guevara fue muerto en Bolivia (1967). Evita falleció en la mansión Unzué (1952), el lugar fue demolido por revanchismo, su cadáver estuvo por Milán y Madrid. Gardel murió en Medellín (1935) y en los últimos 12 años de su vida apenas suma 2 años en Argentina. Hay algo que los argentinos no queremos ver. Los íconos de la argentinidad nos muestran una identidad cultural centrífuga y una nación conflictiva que no cumple con las expectativas de cobijar y abrazar a sus hijos en su tierra. No creo que lo solucionemos con psicólogos, necesitamos que nuestros gobernantes dejen de buscar una mayoría hecha con la mitad más uno para imponerse al resto.

Rafael Germán Bourre. var hexa = ‘%67%62%6F%75%72%72%65%40%68%6F%74%6D%61%69%6C%2E%63%6F%6D’; var desh = unescape(hexa); document.write(’‘ + desh + ‘‘); gbourre@hotmail.com

Conocé la vertiente induista del chanta argentino.


Fernando Savater.

Sufrimos muchas veces de un geiser elocuente y persistente, una ducha oracular capaz de plantear y solventar todos los enigmas de nuestra amarga condición humana, lecciones sobre mensajes trascendentes revelados en otros estados de conciencia o a través del tercer ojo en su versión ecléctica. Que como ha dicho F. Savater: “una bazofia con especial incapié en la vertiente hinduista del zafarrancho cosmológico con jerarquías celestiales: Mani es el Poder, Parvati es el espíritu superior, el cuerpo por aquí, la mente por allá,.. y siguen”

Fernando Savater continúa: “resulta lamentable (por no decir indignante) que puedan globalizarse los intereses pecuniarios de los especuladores, las tarjetas de crédito o el tráfico de armas, las economías…. Pero no la ética con las apreciaciones que calibran, ensalzan y condenan los comportamientos humanos tanto individuales como colectivos. Lo cual veta la posibilidad de un compromiso moral a escala universal“

El filósofo Spinoza nos dice: “el papel de la filosofía es comprender, no consolar ni alentar falsas esperanzas de un rescate personal e ininteligible, que anhelamos a consecuencia de nuestro miedo irracional ante la muerte”.

No podemos ni debemos en ningún caso renunciar a la búsqueda de La Verdad una única verdad y a su reivindicación, porque la consecuencia directa de esto es la justificación de cualquier sistema moral o ético, y la imposición de un posible “Vale Todo”, fundados en la subjetividad o en la hipersubjetividad y olvidando que es la inter-subjetividad lo que construye lo social.

Es por lo antedicho es tan importante que recuperemos el concepto de verdad. Esa verdad que es algo objetivo, independiente de nuestro gusto y que resulta valioso conocer… pero que se nos escapa y escapará siempre por culpa de la dificultad del asunto, lo limitado de nuestras posibilidades cognoscitivas y las muchas pasiones que nos enturbian el intelecto.

Esa verdad se encuentra en jaque, vilipendiada por los relativistas, los postmodernos y todavía peor por los charlatanes. En los tres casos nuestros interlocutores niegan, desdeñan o minusvaloran seriamente la importancia de la atribución de verdad o falsedad en nuestros debates en logia. Niegan que haya verdades más abarcadoras y por lo tanto más valiosas para la construcción social.

Sufrimos muchas veces de un geiser elocuente y persistente, una ducha oracular capaz de plantear y solventar todos los enigmas de nuestra amarga condición humana, lecciones sobre mensajes trascendentes revelados en otros estados de conciencia o a través del tercer ojo en su versión ecléctica. Que como ha dicho F. Savater: “una bazofia con especial incapié en la vertiente hinduista del zafarrancho cosmológico con jerarquías celestiales: Mani es el Poder, Parvati es el espíritu superior, el cuerpo por aquí, la mente por allá,.. y siguen”

Frente a tal lujo de detalles de lo inexistente e inmaterial, nuestras debidas preguntas:

¿Y usted cómo lo sabe? ¿Quién se lo ha dicho? ¿Qué pruebas tiene? ¿De dónde saca para tanto como destaca? Etc.

Probablemente quien se pavonea como sabio en cuestiones ajenas a su existencia, no se dedica a mentir a o engañar por vanidad o malicia, más bien a decir pavadas. El charlatán sólo se preocupa por los efectos que produce en los oyentes y por la idea que pueden hacerse de él (quiere pasar por piadoso, elevado, sensible, un iniciado en los misterios del universo…. Un amigo de la verdad!!) .

Despreocupado totalmente, de cuál sea la verdad sobre el asunto del que habla. El charlatán navega con las velas hinchadas por el postmodernismo reinante. Habla en un idiolecto sentimental y preferentemente enigmático con el único sustento de su subjetividad hipertrofiada. Y se ampara en el célebre verso relativista: “En este mundo traidor nada es verdad ni mentira, todo es según el cristal con que se mira”

Pero lo peligroso (porque realmente lo es) es que para lograr evadir el debate racional, niegan la posibilidad de alcanzar el conocimiento de ninguna realidad objetiva y descarta la posibilidad de saber cómo son las cosas, diciendo entre otras cosas: que no hay hechos, sino interpretaciones. Pregonando que la veracidad ha muerto, y nos obstruyen el camino a alcanzar una descripción valida intersubjetiva de la realidad, útil para la sociedad.

ASI SE HACE NAUFRAGAR CUALQUIER AUTENTICA POSIBILIDAD DE UN COMPROMISO MORAL A ESCALA UNIVERSAL último fin del progreso social. Y esto porque que una ética universal necesita construirse sobre parámetros sometidos a verificación intersubjetiva, incorporando valores en la razón común que pretendemos establecer en nuestra búsqueda del verdad.

Es el respeto a la controversia y reflexión sobre las múltiples verdades de nuestro conocimiento recogido en el camino de la búsqueda de la verdad, lo que precisamente vilipendian y menosprecian los charlatanes, relativistas y postmodernos. Tengámoslo bien claro.

Autor Rafael German Bourre

La creación de Bienestar es la mejor política.

Jeremy Bentham enunció en el siglo XVIII: la mejor sociedad es aquella en la que los ciudadanos son más felices, por lo que la mejor política gubernamental es aquella que genera mayor bienestar general.

La creación de bienestar es más importante para el progreso de un país, que el crecimiento como un fin en sí mismo. Este es un nuevo paradigma en el pensamiento de académicos y políticos.

Es hora de que nos concentremos no sólo en el PIB, sino también en el bienestar general que se refiere a: la belleza de nuestro entorno, la calidad de nuestra cultura y la fortaleza de nuestras relaciones sociales. Los investigadores nos demuestran que la sensación de bienestar y felicidad depende sólo en pequeña proporción del ingreso económico del individuo. Mejorar la sensación de bienestar de la sociedad es el desafío político de nuestro tiempo.

¿Qué hace a la gente más feliz? y ¿Porqué?

En la Comunidad Económica Europea la comisión “Bureau of European Policy Advisers” en su informe “Well–being and policy making” señala que existe un nuevo campo de oportunidad para crear nuevas políticas de gobierno, dado que ahora hay mas y mas evidencia sobre: ¿qué hace a la gente más feliz? y ¿porqué? Y se pregunta sobre cómo diseñar instituciones y políticas de gobierno para lograr este objetivo; que es por sí mismo inclusivo para con todos los ciudadanos, independientemente de sus capacidades o intereses.

Esta visión abarcadora que produce un corte transversal, alejado de izquierdas y derechas, mira hacia adelante y establece puentes para acercar el gobierno local a la sociedad. Se abre un campo inexplorado y un nuevo paradigma de PROGRESO REAL basado en perseguir la mejora del bienestar general del pueblo más allá del crecimiento económico.

Se trata primero de volver a una definición mucho más amplia de bienestar y felicidad, cómo la que fue incluida en la Constitución Norteamericana y nombrada en la Revolución Francesa como un balance de los intereses del individuo y de la sociedad. Expresión de Bien Público, Bienestar Social, Felicidad y Satisfacción del Individuo. “Bien lejos de la idea aceptada en el siglo XX donde la felicidad estaba y todavía está profundamente asociada al consumo y a Disneylandia.” Como ha dicho John Ralston Saul, filosofo canadiense.

El foco en el comercio y el consumo que dominó en el siglo XX no necesariamente debe ser la norma en el siglo XXI. El Progreso Real no es una utopía sino un camino hacia una vida mejor para el individuo.

El Llamado Progreso Real

Refiriéndose al crimen, Tony Blair afirmó: “No se trata de estadísticas, se trata de cómo la gente siente… el miedo y la inseguridad es tan importante como el crimen en sí mismo” y continúa diciendo:“¿La sensación o lo que la gente siente es una base coherente para una política de gobierno en lugar de concretas mediciones de éxito? ¿Nos debemos preocupar si la gente siente temor a la delincuencia, si la delincuencia misma se ha reducido objetivamente en la última década?”

“A menos que podamos justificar nuestros objetivos por la manera en que la gente se siente, hay un verdadero peligro de paternalismo” señala Richard Layard economista y fundador del Centre for Economic Performance de la London School of Economics.

Como líder de la oposición conservadora en el Reino Unido, David Cameron, ha dicho que “es hora de que admitamos que en la vida hay algo más que dinero y es hora de que nos concentremos no sólo en el PIB, sino también en el BGR (bienestar general)”. El joven líder tory cree que mejorar la sensación de bienestar de la sociedad es el desafío político de nuestro tiempo.

En el siglo XVIII fue común el pensamiento utilitarista que señalaba que el objeto de las políticas de gobierno debía ser maximizar la suma de Bienestar y Felicidad en la sociedad. Y la economía evolucionó entonces al estudio del concepto de utilidad del ingreso marginal que fue asumido como medible y comparable.

Y esto fue la base del concepto de redistribución de la riqueza planteado por Keynes, ya que para quienes ganaban menores ingresos un incremento en sus ingresos (ingreso marginal) producía una utilidad mayor que para aquellos que ya disponían de mayores ingresos.

Luego con los perros de Pablov y el conductismo en la sicología como nuevo paradigma se asumió que la felicidad y el bienestar no eran medibles o cuantificables. Y la política y la economía absorbieron ese credo también, entendiendo el progreso social como mero crecimiento económico inherente sólo a los agregados macroeconómicos.

Pero en los últimos 20 años psicólogos, sociólogos han retornado al estudio de la sensación de bienestar, midiéndola y comparándola entre la gente y explicándola. Y muchos antropólogos como Desmond Morris han concluido que hay importantes universales en la naturaleza humana sin los cuales sería imposible entendernos unos con otros.

Y ahora importantes líderes mundiales, premios nobel en economía y economistas reconocidos como Richard Layard sientan las bases de un desarrollo social más humano, y alejado del consumo irracional que podemos llamar EL PROGRESO REAL. Y se vuelcan nuevamente a la tarea de maximizar el bienestar y la felicidad apoyados por un sostenido desarrollo de las ciencias sociales.

En su investigación “Global Growth” el importante instituto Deutsche Bank Research se focaliza principalmente en la evolución del PBI como el valor de todos los bienes y servicios que un país produce en un dado periodo. Sin embargo deja en claro desde el principio que el PBI no es la “vara de medida” adecuada para comparar o medir el Bienestar de los ciudadanos.

“Bienestar y Felicidad dependen de muchos otros aspectos. Tienen muchas dimensiones no-económicas: salud, educación, calles seguras y un medio ambiente libre de contaminación contribuyen al bienestar general del individuo. Estos elementos son difíciles de cuantificar y agregar, pero su importancia indica que valdría la pena evaluarlos y seguirlos para determinar prioridades y políticas de gobierno. Dado que en definitiva el último objetivo de las personas parece ser lograr bienestar, satisfacción y ser felices.” Concluye así el Deutsche Bank Research en su paper “Measures of well-being”

BIENESTAR Y FELICIDAD. Medir y categorizar para evaluar y planificar.

“Bienestar y Felicidad dependen de muchos otros aspectos. Tienen muchas dimensiones no-económicas: salud, educación, calles seguras y un medio ambiente libre de contaminación contribuyen al bienestar general del individuo. Estos elementos son difíciles de cuantificar y agregar, pero su importancia indica que valdría la pena evaluarlos y seguirlos para determinar prioridades y políticas de gobierno. Dado que en definitiva el último objetivo de las personas parece ser lograr bienestar, satisfacción y ser felices.” Concluye así el Deutsche Bank Research en su paper “Measures of well-being”.

En su investigación “Global Growth” el importante instituto Deutsche Bank Research se focaliza principalmente en la evolución del PBI como el valor de todos los bienes y servicios que un país produce en un dado periodo. Sin embargo deja en claro desde el principio que el PBI no es la “vara de medida” adecuada para comparar o medir el Bienestar de los ciudadanos.

El laureado premio Nobel James Tobin señaló en 1970: “el PBI no es una medida de Bienestar” y propuso un índice que suma al PBI, el valor del trabajo social voluntario y del tiempo libre disponible, y le sustrae el costo del capital consumido y resta también la contaminación producida, y excluye los gastos de seguridad para combatir el crimen. Muchos otros investigadores siguieron su línea de pensamiento.

Los más aceptados son el “Measure of Domestic Progress” (MDP) en Inglaterra y el Genuine Progress Indicator (GPI) en los Estados Unidos. Básicamente construidos sobre los indicadores económicos del consumo positivo socialmente: PBI menos las amortizaciones de los bienes consumidos, se sustraen todos los costos sociales (desigualdad, accidentes, crimen, divorcios), también se restan costos ambientales, perdidas de recursos naturales y se le suma el valor del trabajo voluntario y el tiempo

libre disponible.

Inglaterra, Australia, Canadá entre muchos otros han comenzado a construir índices para medir el progreso del bienestar de su población más allá del PBI. Teniendo en cuenta que no se trata solo de crecimiento económico o ingreso per cápita, se trata salud mental, civismo, acceso a los sitios de esparcimiento con la familia, baja en los índices de delincuencia, trafico ordenado, reciclado de la basura, menos contaminación, baja de la desocupación, trabajo voluntario y compromiso de participación, etc. Observando más detenidamente las condiciones sociales que afectan el bienestar del individuo.

Hans Messinger, Director de Industria Medición y Análisis Estadístico de Canadá ha dicho: “El crecimiento económico no es un fin en sí mismo, debe servir a un propósito: el de mejorar a la sociedad” “haciendo mediciones del bienestar general y entendiendo que cosas lo afectan, podemos ayudar a los legisladores a dar forma a la legislación y las regulaciones”.

EL INDEC

La crisis de credibilidad del Indec es una oportunidad para introducir nuevos índices, más allá del índice de Desarrollo Humano y los NBI (necesidades básicas insatisfechas), estadísticos sugeridos por las Naciones Unidas para el tercer mundo. Ya que estos últimos son útiles para medir la pobreza del segundo cordón del Gran Buenos Aires pero no sirven para planificar el desarrollo, la creación de bienestar y el progreso social de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Autor: Rafael Germán Bourre. Permitida la reproducción nombrando a la Fuente.


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