El pensamiento productivo
Por definición la actitud está compuesta por un sentimiento o emoción generalizada, opinión, creencia, predisposición y acción.
La calidad del pensamiento está determinada por el hecho de que este sea productivo, que sirva para crear, resolver problemas y para la toma de decisiones.
Es la mezcla de la actitud crítica y de la actitud constructiva lo que da origen al pensamiento productivo, generan actos de síntesis para llevar los productos del pensamiento críticos a ser plasmados en sistemas de relaciones aplicables a la resolución razonada de problemas y a una toma de decisiones también razonada y mucho más eficiente.
Lograr la convivencia del pensamiento crítico con la actitud constructiva es un desafío que enfrenta todo grupo o persona pensante.
Saber tomar decisiones e implementarlas exitosamente implica la habilidad de control los propios pensamientos, memoria y acción en consonancia y acuerdo con nuestros objetivos y tareas relevantes.
En otras palabras, saber tomar decisiones e implementarlas exitosamente involucra: el poder elegir el foco de nuestra atención, poder sostener nuestra atención, determinar y sostener nuestros objetivos, tener la capacidad de inhibir impulsos y una adecuada memoria de trabajo. Estas habilidades se adquieren y mejoran con su misma práctica.
Es crucial entender como nos impiden y distorsionan la acción, ciertos postulados filosóficos asumidos como verdaderos (por ej. el relativismo, el escepticismo, el nihilismo) que niegan o descreen de la posibilidad de alcanzar un conocimiento ultimo y verdadero. Suprimen la capacidad para iluminarse, de acuerdo con Kant esto significa tener el “coraje de utilizar la propia razón”. Implica no tener miedo de enfrentar oposición la cual es inevitable en la vida ya que nadie tiene acceso a la Verdad. La gente frecuentemente es temerosa de hablar, no usan su propia razón por miedo de ser criticados, confunden pensamiento crítico con ser crítico del pensamiento.
Si la actitud crítica activa innecesarias emociones negativas se rompe la sincronía con la actitud constructiva. Es beneficioso tener una actitud positiva porque tienden a facilitar el acto de síntesis. Si se imponen las actitudes negativas se suprime la actitud constructiva y se limita la capacidad de acción. Para desarrollar el pensamiento constructivo es clave trabajar y optimizar los afectos.
La actividad intelectual es una experiencia muy agradable y placentera, pero la creación de una cultura bien integrada de pensamiento constructivo dentro de ambientes competitivos así también como cooperativos es un desafio. Ayudar en el camino para iluminarse es participar de una cultura de respeto, tolerancia y afecto con quienes lo rodean, para favorecer las actitudes positivas. Aprender a mejorar el diálogo, e inyectar emociones positivas en la dialéctica personal y con los demás..
De esta manera se podrán remover las trabas y permitir que florezca y se active un ciclo de pensamiento y acción que producirá valiosos logros y resultados.
- 3 Comentarios
- Sin votos
- Reportar este Posteo


Muy bueno…saludos Demian