Abril 23, 2012 | Por Ruben Roa | Claves: colesterol, juan gervas, medicalizacion | # Enlace permanente
Juan Gervas
(Lorca
, 1948) es un médico atípico: él mismo reconoce que puede ser considerado un «extremista». Pero Gervas, coordinador del grupo Cesca de investigación sanitaria, cofundador de la sociedad científica Red Española
de Atención Primaria, y miembro del comité internacional de clasificaciones de la WONCA
-Organización Mundial de Médicos de Familia-, cree que «extremistas son los proponen soluciones farmacológicas a los problemas normales del vivir». Y con consecuencias «graves», advierte este investigador.
-¿Tomamos fármacos que no necesitamos?
-Sí, por supuesto. En este momento, precisamente, hay
una discusión acerca del sobreutilizado uso de antifebriles en niños.
-Exacto. En realidad, estos fármacos serían innecesarios incluso en las crisis convulsivas.
- Hay que tener en cuenta que en el curso de la infección, la fiebre ayuda al organismo. En algunos casos se podría tolerar un uso paliativo, restringido. Pero el problema es que recurrimos a este tipo de medicamentos en exceso, hasta el punto de que el ibuprofeno empieza a ser un contaminante frecuente en los ríos, por ejemplo, en las charcas de Doñana
.
-¿Qué riesgo puede acarrear para los niños?
-Todos los medicamentos son perjudiciales, el que no actúa sobre el hígado actúa sobre el riñón o sobre el metabolismo. No podemos administrarlos sin necesidad. Ningún niño se ha muerto nunca de fiebre, sin embargo, muchísimos niños han muerto envenenados por el paracetamol que han tomado en casa sin darse cuenta por el buen sabor que tiene y porque lo venden en envases poco seguros.
-En su opinión, ¿qué aspectos de la vida están excesivamente medicalizados?
-Sobre
todo, las molestias de tipo psicológico. Se estropea la lavadora y me tomo un medicamento para el disgusto que me he llevado. Y no es anecdótico.
-Y a su juicio, ¿hoy en día abusamos de los antidepresivos?
-Absolutamente y ¡no tienen mayor eficacia que el placebo! El colmo es que el paciente se somete a los riesgos y costes de un medicamento como el antidepresivo para afrontar el disgusto del vivir, que todos tenemos, como un enfado con la pareja o cosas similares.
-¿Estamos perdiendo la capacidad de sufrir?
-¡Claro! Y esto hace además que las personas disminuyamos nuestra resistencia a lo que
es la vida. La solución no es una medicación, es enfrentarse a los problemas y tratar de resolverlos.
-No exactamente. La medicalización de la vida también disminuye estrechamente el campo de salud y de disfrute. Como cada vez hay más medicamentos para todo, cada vez es más difícil estar sano. La salud del niño antes la definía claramente la abuela. Ese poder lo estamos perdiendo, ese poder de decir ‘estoy sano’. La cuestión ahora es: ‘estoy sano hasta que me hago los análisis o hasta que el médico me mande un medicamento’.
Progreso social
-¿ Y no cree que esa mayor calidad de vida se debe precisamente a que el acceso a los medicamentos es más fácil?
-No, es cierto que tiene una parte médica, pero la mayor parte de la expectativa de vida de la que disfrutamos se ha logrado por el progreso social. La democracia, la redistribución de la riqueza, la educación, la recogida de basuras, el agua potable… Eso tiene un impacto en la población que va mucho más allá que las intervenciones médicas.
-¿Y cuál es el papel del médico? Porque, al fin y al cabo, es el que receta.
-Sí, pero el paciente es el que asiste a la consulta pidiendo que se le haga un análisis de colesterol. Y yo tengo que hacer lo que llamo prevención cuaternaria, que es evitar los daños que produce mi actividad. En EE UU esta demostrado que la tercera
causa de muerte es la actividad del sistema sanitario. Pero son muchos intereses los que convergen para que el medicamento más vendido del mundo sea una atorvastatina para reducir el colesterol, que se emplea en el 90% de los casos sin necesidad.
-Está demostrado que el tratamiento preventivo del colesterol con medicamentos no tiene fundamento científico. Salvo que haya tenido un problema de coronarias, ¡no se mida usted el colesterol! Sea feliz, disfrute de la vida, no fume, que es una guarrería, procure no llevarse demasiados disgustos. Pero hay una campaña detrás…
-¿Intereses de las industrias farmacéuticas?
-Es muy fácil poner a la industria farmacéutica como un lobo y los demás somos buenos. Yo creo que hay una colisión de intereses en los que estamos todos: periodistas, médicos, industria, políticos y también los pacientes, que quieren sentirse protegidos ante sus temores, alguien que les salve… Cuando convertimos a la industria en el malo impedimos la solución, porque también la necesitamos. La industria farmacéutica es imprescindible, pero hay que controlar sus excesos, de los que también nosotros formamos parte.
Marzo 26, 2012 | Por Ruben Roa | # Enlace permanente

Cada vez es más fácil encontrar más y mejor información sobre salud en la red. Internet está lleno de portales de noticias médicas, webs de revistas sanitarias y blogs de profesionales sanitarios que comparten sus conocimientos y experiencia. Esto es positivo, pero no siempre se sabe manejar tanta información, y es fácil confundirse. Ante tanta variedad de información, es necesario unas ideas básicas sobre qué hacer con la información sobre salud que encontramos en la red.
A pesar de que cada vez es mayor la cantidad de contenidos sobre salud tanto escritos como audiovisuales que se pueden encontrar en Internet es necesario tener unas ideas claras cuando los visitemos. Estas son mis recomendaciones sobre qué hacer con la información sobre salud que encontramos en Internet.
- Conocer quién da la información. Sería recomendable conocer un breve currículum o algunas nociones sobre el autor de los contenidos. Así mismo referencias bibliográficas, enlaces a webs de renombre u otras fuentes de información son de agradecer.
- Conocer la fecha de los contenidos. Si la información es antigua y la página no se actualiza con regularidad, es posible que los contenidos estén desfasados.
- Posibilidad de contacto, tanto por correo electrónico como mediante comentarios, para poder pedir aclaraciones sobre la información dada.
- Buscar sellos de calidad, pero no quedarse únicamente en ellos. Existen sellos de calidad como HON, Web de interés sanitario y otros. Esto da un cierto peso a los contenidos, pero no debemos ser cortos de miras. Que la página tenga el sello no significa que todo lo que escribe sea de calidad, ya que los sellos se revisan cada cierto tiempo y no se comprueba el 100% de los contenidos. También ocurre lo contrario: Páginas de excelente calidad puede que no tengan el sello (puede que, sencillamente, porque su autor no lo haya solicitado).
- Entender que los contenidos son una segunda opinión, no unas directrices a seguir. Siempre es bueno tener información sobre una patología o tratamiento, pero nunca podemos quedarnos con lo que leemos en cualquier blog o web y obviar la información de primera mano que nos da el profesional sanitario que nos atiende. La información sobre salud en Internet es eso: información. Por mucho que queramos, no puede ir mas allá de esto, y no puede sustituir una consulta con nuestro médico, enfermero, fisioterapeuta, logopeda…
Es positivo informarse y querer conocer más sobre una lesión, enfermedad o tratamiento. Existe material muy bueno, muy visual, bien explicado y acertado. Existen vídeos explicativos, foros donde hacer preguntas y obtener respuestas de profesionales u otros pacientes con la misma lesión… Pero siempre debemos ser cautos y saber que estos conocimientos no deben ser lo único que nos guíe. Para aclarar estos puntos aquí explicados y obtener más información sobre este tema, os invito a visitar este artículo en el Blog de Rosa, acerca de la información sanitaria en Internet.
Marzo 9, 2012 | Por Ruben Roa | # Enlace permanente
Fuente: Tomado de la lista de investigacion clinica de Linkedin
¿Existen interacciones con hierbas y suplementos?¿Hay preocupación por la seguridad de su uso?
El gel de aloe es probablemente seguro cuando se aplica a la piel y es posiblemente seguro cuando se toma por vía oral. De vez en cuando el gel de aloe podría producir quemazón y comezón de la piel.
El tomar látex de aloe por vía oral en cualquier dosis posiblemente no es seguro, pero probablemente no es seguro cuando se toma en dosis altas. El látex de aloe puede producir algunos efectos secundarios tales como dolores estomacales y retorcijones. El uso a largo plazo de grandes cantidades de látex de aloe, puede producir diarrea, problemas renales, sangre en la orina, bajo nivel de potasio, debilidad muscular, pérdida de peso y perturbaciones del corazón. El tomar 1 gramo de látex de aloe por día por varios días puede ser fatal.
Existen informes de problemas al hígado en ciertas personas que han tomado un extracto de hojas de aloe; sin embargo, esto no es muy común. Se piensa que sólo ocurre en las personas que son muy sensibles (hipersensibles) al aloe.
Advertencias y precauciones especiales:
Embarazo y lactancia: El aloe – ya sea el gel o el látex - posiblemente no es seguro cuando se toma por vía oral. Se reportó el informe de un caso que asocia el uso del aloe con un aborto involuntario. También existe el riesgo de defectos de nacimiento. No tome aloe por vía oral si está embarazada o amamantando.
Niños: El aloe por vía oral posiblemente no es seguro para los niños. Los niños menores de 12 años pueden sufrir dolor estomacal, retorcijones y diarrea.
Diabetes: Algunas investigaciones sugieren que el aloe podría disminuir el azúcar en la sangre. Si toma aloe por vía oral y tiene diabetes, controle de cerca el nivel de azúcar en la sangre.
Trastornos intestinales como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa u obstrucción intestinal: No tome aloe si tiene cualquiera de estas enfermedades. El aloe irrita los intestinos.
Hemorroides: No tome látex de aloe si tiene hemorroides. Podría empeorar la enfermedad.
Problemas renales: Dosis altas de aloe han estado vinculadas con insuficiencia renal y otras enfermedades graves.
Cirugía: El aloe podría afectar los niveles de azúcar en la sangre y podría interferir con el control de azúcar en la sangre durante y después de una cirugía. Deje de tomar aloe por lo menos 2 semanas antes de una cirugía programada.
¿Existen interacciones con medicamentos?
Serias: No tome si está tomando Digoxina.
Moderadas: Tenga cuidado al combinarlas con: laxantes estimulantes, medicamentos para la diabetes (Antidiabéticos). Pueden disminuir la eficacia de los medicamentos en general, diuréticos, warfarina (Coumadin).
Equiseto (cola de caballo): aumenta el riesgo de bajar demasiado los niveles de potasio.
Hierbas laxantes estimulantes: El usar aloe con otras hierbas laxantes estimulantes puede aumentar el riesgo de disminuir demasiado los niveles de potasio.
Hiervas que contienen glucosidos cardiacos:
El aloe puede disminuir la cantidad de potasio en el cuerpo.
Hierbas y suplementos que pueden disminuir el azúcar en la sangre:
El aloe podría disminuir el nivel de azúcar en la sangre
No se conoce ninguna interacción con alimentos.
Recuerda: El tomar el látex de aloe por vía oral probablemente no es seguro, especialmente en dosis altas. Hay cierta preocupación de que algunas de las sustancias químicas que se encuentran en el látex de aloe podrían producir cáncer. Además, el látex de aloe puede causar problemas en los riñones y podría llevar a serios problemas renales y aún causar la muerte.
Ultimos Comentarios