BLOGNOVELA: ¡MI MARIDO ENLOQUECIÓ! – 140: El Camino más Corto (Penúltimo)
Pasar un semáforo en rojo, Hacer campaña sucia, Cometer un penal, Copiarse en un examen, Casarse por dinero. Métodos para obtener más rápido lo que requiere de tiempo; a costa de los otros. O: Esperar, Convencer, Defender, Estudiar, Progresar; con esfuerzo propio.
Miércoles
Alguien me dijo una vez: -Con dinero solo se compra tiempo-
-¿Qué? Un departamento, un auto, un remedio, un viaje… Son contraprestaciones-
-Te equivocás, son espacios de su vida que otro invirtió para que vos los disfrutes. Y por eso mismo te cobra. Hace ¿Cuánto? ¿Diez mil años que el hombre habita la tierra? Depende de cada teoría, pero igual ¿Qué, de lo que hoy tenemos, existía entonces? Nada. Todo es producto de distintas épocas que otros seres humanos destinaron trabajando, desarrollando, inventando, estudiando. Y hoy, vos se lo comprás con dinero-
-El sueldo de un empleador cotiza la jornada, más los conocimientos, más el desempeño del empleado. Y ese empleado, a su vez, ocupó su adolescencia en formarse, en capacitarse para responder al puesto solicitado. O sea, que le vende al empresario su tiempo actual, más el anteriormente gastado ¿Comprendés?-
Si aplico esta teoría a lo que me había pasado el día anterior… ¿Cuántos días, meses o años dedicó Mariana a buscar a su verdadero amor? Creo que poco y nada. En cambio, prefirió tomar el atajo que significa ir prendiéndose de lo que le iba apareciendo.
¿Y Gustavo? Otro oportunista a la deriva. Manoteando lo que las circunstancias le presentaran en las narices, aprovechando lo primero que encontraba a fin de llenar su vacío afectivo.
¿Y Guido? ¿Cuánto más hubiera debido esperar o insistir para recuperarme? Todo el que fuera necesario, pero le ganó la urgencia. Esa ansiedad traicionera que busca el apurado reemplazo, la compañía inmediata, el placer pasajero.
El martes terminó confuso. Por un lado, Lara seguía mejorando, y eso me producía alegría. Por el otro, Mariana y su incomprensible confesión a Gustavo. Paradojas de la vida: en el primer caso me asusté y todo se resolvió mejor de lo esperado. En el segundo, confié y todo terminó en graves traiciones.
A partir de allí, de solo pensar en las consecuencias me espantaba. Nada que ver directamente conmigo, pero imaginaba un desastre a manos de Gustavo. ¿Una matanza con revolver calibre ´45? ¿Una bomba en el camión con Guido adentro? ¿Veneno en la comida de Mariana? ¿O un cuchillo atravesándole la espalda? Frío me venía de solo considerarlo.
Esa noche, Maxi se ofreció a cuidar a Lara. Y ella encantada. Me dio miedo quedarme sola en casa a dormir, y le pedí especialmente a Magali y Hernán que me acompañaran. Así sí. Solo con ellos cerca logré recuperarme y dormir a fondo.
Y por la mañana cuando me levanté y fui a la cocina:
HERNÁN
¡Buenos días Leticia!….
YO
¿Qué hacés acá tan temprano?
HERNÁN
Me quedé estudiando.. Y de paso….
(Sacó un repasador que cubría comida sobre la mesa)
¡Voilà!…
YO
(Mirando)
¿Ensalada de frutas, nueces, miel, jugo de naranjas, té verde?
HERNÁN
Vitaminas, minerales, calcio, antioxidantes… Cero colesterol…
MAGALÍ
(Llegando)
¡Hola!…. ¡Gua!…
¡Cuántos manjares!…
Bienvenidos los nuevos hábitos e ideas. Bienvenidos los cuerpos sanamente alimentados. Solo por inercia, algunos seguimos con lo que nos daban de chiquitos: tostadas, manteca, mermeladas. La medicina evoluciona, y la sanidad emocional también debería hacerlo. ¿Cuántos daños espirituales consumimos día a día sin ofrecer la menor resistencia? ¿Cuántos errores cometemos nosotros mismos al gritar, agredir, insultar? O, peor, al no ser capaces de reconocer la diferencia entre lo bueno y lo malo.
Después del frugal desayuno, nos fuimos los tres al Sanatorio. Maxi ya me había adelantado por teléfono que Lara seguía evolucionando.
Y cuando llegamos:
LARA
¡Má!… ¡Traeme algo de comida!….
MAXI
Leticia, poné orden.
Ya le dije que estando acostada no debe comer nada pesado…
LARA
¡Callate nene!… ¿Vos qué sabés?
MAXI
Es lo que decía mi mamá….
YO
Maxi tiene razón.
MAGALÍ
Lo que te traen acá es lo adecuado.
LARA
¡Vos porque no estás en mi lugar!…
Seguro que te “clavaste unos buenos “sanguches” en casa!…
¡Dale má!…
HERNÁN
Desayunamos frutas, miel, nueces, té verde…
LARA
¡Mentira!….
(Golpearon la puerta)
LARA
¡Adelante!…
¡Seguro que es la enfermera para pincharme!…
GUSTAVO
(Asomándose tímidamente)
Hola… ¿Puedo pasar?
Los caprichitos de Lara me hacían salir por momentos de la realidad. De los conflictos últimos con Guido y Mariana. De la locura extrema de ella al confesarle a su marido su asquerosa infidelidad. Del pánico que me daba que Gustavo respondiera “a lo bestia” a semejante insulto a su hombría.
YO
(Asustada)
Gustavo ¿Qué hacés acá? Mirá que Guido no vino….
GUSTAVO
(Tranquilo)
Vengo a ver a la princesita….
LARA
(Contenta)
¡Hola tío!…
MAGALÍ
(Cariñosa)
¿Cómo estás Gus?
Justo te quería ver porque pusimos fecha de casamiento…
GUSTAVO
(Abrazándola)
¿Enserio? ¿Lo pensaste bien? Jejeje….
HERNÁN
(Divertido)
¿Lo decís por propia experiencia?
GUSTAVO
(Canchero)
¡No!… ¡Era un chiste!… A mi, por suerte me fue muy “fetén, fetén”…
La segunda, mejor que la primera. Jejeje…
YO
¿Dos esposas tuviste?
GUSTAVO
¿No te conté? Si, pero la otra era un desastre…
Me afanaba, me metía los cuernos, era sucia…
YO
(Intrigada)
¿Y Mariana?
GUSTAVO
No es una joyita, pero pasa….
Pensé: algo me perdí de toda esta historia. O Mariana me mintió, o Gustavo perdió la memoria reciente, o ambos habían ingresado en un solapado acuerdo de libertades permitidas.
YO
(Preocupada)
Gustavo ¿Vos estás bien?
GUSTAVO
¡Mejor me perjudica!… Jajaja… ¿Por?
MAGALÍ
Bueno, nosotros nos vamos ¿Precisás algo má?
LARA
¡Traeme comida! Sanguchitos de miga porfi…
HERNÁN
Chau Leticia, Gustavo, Lara…
LARA
¡Ey!…. ¿No me oíste?
GUSTAVO
Yo te los compro. ¿De qué te gustan?
LARA
(Emocionada)
Atún, roquefort, cantimpalo….
GUSTAVO
Mis preferidos….
YO
De ninguna manera…
¿Gustavo, te quedás un ratito que enseguida vuelvo?
Voy a acompañar a los chicos a la puerta…
(Salimos a la calle)
MAGALÍ
Chau má….
YO
Te quería decir una cosa…
No invites a Mariana y Gustavo a la fiesta…
MAGALÍ
¿Por qué?
YO
Es que…Las cosas entre ellos y papá no están bien….
HERNÁN
¿Qué pasó?
YO
(Simulando)
No sé, me lo dice alguna intuición….
MAGALÍ
Yo pensaba pedirles que fueran testigos….
YO
¡No!…
Hubiera sido más fácil contarles la verdad. Desnudar los hechos tal cual fueron, desenmascarar a los infieles, pero en medio de todo eso estaba su padre. Esa institución que normalmente uno resguarda. Para no generar más conflictos, para que no hubiera reproches, para que siguieran admirando a Guido como siempre.
Escasos argumentos inventados para convencerlos. No obstante, utilicé el método más rápido y concluyente: -¡No los inviten y listo!- Tema terminado.
Cuando regresé a la habitación, la puerta estaba cerrada. La abrí, y un vaho insoportable invadió mis narices.
YO
¿Qué es ese olor?
LARA
Nada, nada.
YO
(Aspirando intensamente)
¿Cigarrillo?
¡Lara, no me digas que estuviste fumando!….
GUSTAVO
Fue uno solo….
YO
(Furiosa)
¿Estás loco? ¡Acaba de salir de una cirugía!….
GUSTAVO
Pero no fue en la garganta…
YO
(Tomando un desodorante ambiental)
¡Si se llegan a enterar los médicos
te echan de acá!…..
En unos segundos inundé de perfume la habitación. Tanto que llegó a disimular bastante el asqueroso aroma existente.
Llegó la enfermera.
ENFERMERA
¿Qué está pasando acá?
LARA
Nada.
ENFERMERA
(Olfateando)
Hay olor a… ¿Remedios? ¿Se derramó algo?
GUSTAVO
(Oportuno)
¡Si!.. A mí, era un jarabe que yo traía….
ENFERMERA
¡No se puede ingresar con medicamentos!….
(Sacó unos papeles del bolsillo)
Señora Leticia, acá tiene estas órdenes
para que autorice en su prepaga….
YO
(Mirando)
Ah… Bueno, voy mañana…..
ENFERMERA
Tiene que ir ahora, así le damos el alta a su hija a la tarde.
LARA
(Exultante)
¡Yes!….. ¿Y puedo comer de todo?
ENFERMERA
En tu casa si.
YO
Pero es en el Centro, me va a llevar un
montón de tiempo ir hasta allá.
GUSTAVO
Yo te alcanzo.
YO
No.
LARA
¡Dale má!…. ¡Así me excarcelan!….
YO
No quiero que te quedes sola.
GUSTAVO
Entonces me quedo….
YO
¡Con vos es peor que con nadie!…
ENFERMERA
¡Señora!… Su chica ya es grande, si precisa algo
nos va a llamar….
Me daba pudor andar al lado del marido de la amante de mi esposo. Me parecía trágico y cómico a la vez. Tenía temor de lo que me pudiera confesar. Hay gente que cuando recibe una noticia de alto impacto, no reacciona en el momento, pero después… ¡Agarrate!….
Sin embargo, por la presión de todos, no me quedó más alternativa que aceptar.
Cuando subí a su estupendo auto importado, tenía papelitos por todos lados, una botella de cerveza tirada, carpetas y papeles sueltos, y mucho, mucho olor a cigarrillos.
YO
¿Por qué fumás? ¿No sabés que hace mal?
GUSTAVO
Gracias por cuidarme.
YO
Ay…No entendés nada….
GUSTAVO
Sí que entiendo… Sé que lo hacés por mi salud.
A vos te encanta mimar a la gente ¿Creés que no me doy cuenta?
YO
Por Dios….
GUSTAVO
(Otro automovilista lo encerró y bajó la ventanilla)
¡Hijo de puta!…. ¡Cornudo!….
(Volvió a cerrarla como si nada)
Yo hubiera deseado una mujer así, pero no me tocó….
Marianita es muy buena, pero tiene sus cosas….
A vos te lo puedo decir…
YO
(Imaginando algo terrible)
¿Qué cosas?
GUSTAVO
(Arrepentido)
No, mejor cierro la boca. Son demasiado privadas….
(Tocó la bocina al conductor de adelante)
¡Dale papá!… ¿No viste que el semáforo
ya cambió?
Hay dos planos que manejamos los seres humanos: uno, el real, el que nos duele y sabemos que ahí está; otro, el que mostramos al mundo, el ideal, el que nos reconforta la autoestima. Claro, es más fácil y menos conflictivo decidirnos por el segundo, porque ¿La vida es sueño?
Artilugios mentales para no sufrir, ni tomarnos el trabajo de pensar en soluciones.
No obstante, aunque fuera doloroso, yo prefería asumir las verdades.
YO
Decime Gustavo ¿Cómo estás con Mariana?
¿Enojado, desengañado, desilusionado?
GUSTAVO
(Meditando)
Y… ¿Cómo te podría decir?…Ah…
¡Mal pero acostumbrado!…Jejeje… Lo leí en una tira cómica….
¿Cuál era? ¿Mendieta?
YO
¡No te tomes todo a risa!… ¡Crecé de una vez!….
GUSTAVO
(Serio)
Si, es cierto…. Con Mariana la cosa sigue como siempre…
¿Sabés qué me dijo ayer?
YO
(Espantada)
No… ¿Qué?
GUSTAVO
Que… No lo tomes a mal ¿Eh?….
YO
¡Decime!…
GUSTAVO
¡Que andaba revolcándose con tu marido!…
Jua jua jua…. ¿No es gracioso?
YO
(Angustiada)
¿Qué tiene de divertido?
GUSTAVO
Fácil…Que quiere crearme problemas con Guido
porque está celosa de que confío más en él que en ella…
¿En qué cabeza cabe que “el flaco” me termine traicionando así?…
YO
¿Y si fuera cierto?
GUSTAVO
¡Ni ahí!…. Yo “esa” la tengo bien clarita…
Cuando de verdad hay algún ”fato” la gente no lo confiesa….
Niega, niega y niega….Jua Jua Jua…
No soy ningún gil…. ¿Y vos?
YO
¿Yo qué?
GUSTAVO
¿Cómo vas con Guido?
YO
(Afligida)
Sinceramente, mal, muy mal, nos vamos a divorciar….
GUSTAVO
(Sorprendido)
¿Por qué???…..
(Frenó el auto y estacionó a un costado)
YO
Es que ya no confío más en él. Hubo cosas que….
GUSTAVO
¡No puede ser!…
Sería un estúpido de perder a una “mina” como vos…
YO
Ya me perdió….
GUSTAVO
¿Definitivamente?
YO
(Llorando)
Si….
GUSTAVO
¡Uy no!… ¡No te pongas así!… ¡No soporto verte tan mal!…
(Me abrazó)
¡Bueno, bueno, calmate!…
Si querés yo mismo hablo con él….
Parece que tanta angustia contenida hizo eclosión y estallé acongojada. Gustavo fue como el bombero desconocido al que nos aferramos después de un incendio. Alguien ante quien nos aflojamos y nos dejamos contener. El circunstancial salvador anónimo.
YO
No quiero que le hables…
Es un marginal, un sinvergüenza que me mintió, no lo voy a ver más…
GUSTAVO
(Despegándose un poco de mi lado)
Esto sí que no me lo esperaba….
(Me miró intensamente)
Leticia….
YO
(Todavía llorosa)
¿Qué?
GUSTAVO
(Besándome de golpe)
Te amo….


Perdón por la demora….