Noviembre 26, 2009 | Por mdossantos | Claves: argentinas, argentinos, breves, cortas, cortos, cuentistas, cuentos, escritores, marcelo dos santos, narraciones, narradores, narrativa, relatos, ultrabreves, ultracortas, ultracortos | # Enlace permanente
Siguiendo con el concurso literario de breves y ultrabreves organizado por Bicho de Letras, les muestro el último breve que presenté (y uno de los únicos dos que no ganó nada. Los otros tres sí lo hicieron). Díganme si les gustó.

El ruido de los trenes había quedado olvidado. Solo ellos dos, en el andén.
—No podés hacerme esto, Marcos— dijo Abraham.
—Es que no te puedo cambiar el cheque. Sí, cuando te lo di ya sabía que iba a ir para atrás y que te iba a tener que dar otro, pero ¿qué querías que hiciera?
—¡Que me lo hubieras dicho antes! Si me das un cheque a 120 días me matás. ¿Cuánto hace que nos conocemos? Sabés que tengo que pagar la sulfona el viernes. Contaba los dos días de clearing y el viernes se acreditaba. El importador no me va a querer aguantar, Marquitos. Y el laboratorio me va a matar. Tienen pedidos pendientes, y no les estoy cumpliendo.
—Es que si te cambio el cheque el que está muerto soy yo. No puedo más. No puedo.
—¡Tienen un pedido grande de dapsona! ¡Necesitan la sulfona ya! ¡Y no le puedo dar al importador un cheque que va a venir para atrás! ¡Me estás destruyendo, entendelo!
—¡Si te doy uno más cercano el que muere soy yo! No es así…
Se miraron a los ojos como si nunca se hubieran visto.
Y luego, de la mano cual amantes, saltaron frente al tren de Chacarita.

Noviembre 21, 2009 | Por mdossantos | Claves: 1, 2, 3, artes, ching hsiu tung, cine, concursos, joseph sargent, macarthur, marcelo dos santos, marciales, pelham, preguntas, premios, respuestas, siu tung, tony ching | # Enlace permanente
Hasta que me fui a dormir, este concurso quedaba vacante. Puede que ocurra como el sábado pasado, que Tongo llegó en los últimos minutos y ganó.
Pero no lo creo.
Yo sé que era muy difícil, y ya prometí que el próximo será más fácil.
El director de cine occidental es:

Joseph Sargent
Autor de filmes memorables como “MacArthur” y “El secuestro al Pelham 1-2-3″, Joseph Sargent nació bajo el nombre de Giusseppe Sargente, de ahí la primera pista de que su nombre artístico era traducción de su nombre de nacimiento menos una letra.
La anécdota del actor que estaba enemistado con el personaje que le tocaba representar se refiere, precisamente, a “MacArthur”. Greg Peck odiaba a MacArthur, pero Sargent lo convenció de que lo hiciera. Greg Peck trabajó bajo las órdenes de Luis Puenzo en “Old Gringo” y era tío abuelo del técnico argentino José Pékerman.
Sargent dirigió numerosas películas donde los protagonistas eran no humanos: muchos episodios de “Lassie”, algunos de “Los invasores”, la película “Jaws 3″ sobre el famoso tiburón spielbergiano, capítulos de “Star Trek” y muchos más.
“Pelham 1-2-3″ era la otra clave, porque los personajes se llaman entre sí “Mister One”, Mister Two” o “Mister Three” para no revelar sus verdaderas identidades.
Dirigió muchos westerns, muchas películas de prisiones, de guerra de acción…
Tiene 84 años y vive en California. Es director de una escuela de cine.
El director de cine oriental es:

Ching Hsiu-Tung (cantonés) – Cheng Xiao-Dong (mandarín) – Tony Ching (inglés yanqui descerebrado)
Nacido en la ciudad de Anhui, provincia de Showhsien, es hijo del director Ching Kong. Amigo y socio del productor vietnamita Tsui Hark, convenció a este último de viajar a Los Angeles para hacer algún proyecto conjunto con John Carpenter.
Educado en cine y kung-fu Shaolín Norte en Hong Kong, es uno de los maestros y estrellas indiscutidas del wu xiao-pian, habiendo dirigido a figuras señeras como Li Lian-Jie (Jet Li), Lin Ching-Hsia (Brigitte Lin), Leung Chiu-Wai (Tony Leung), Cheung Hok-Yau (Jacky Cheung), Chow Yun-Fat, Zhang Yi-Mou y Yang Zi Qiong (Michelle Yeoh) entre muchos otros.
Ching es uno de los maestros reconocidos del cine de Hong Kong, y sus filmes más celebrados son Dung Fong Bat Bai: Fung wan joi hei (mandarín: Dong Fang Bu Bai: Feng yun zai qi), Siu ngo gong woo ji: Dung Fong Bat Baai (mandarín: Xiao ao jiang hu zhi: Dong Fang Bu Bai) y Sien nui yau wan II yan gaan do (mandarín: Qian ny you hun II ren jian dao).
En China se da la circunstancia de que la mita de la población habla cantonés y la otra mitad, mandarín. Como se trata del país que tiene mayores migraciones internas de la Tierra, los mandarínparlantes y los cantonésparlantes están mezclados, especialmente en las grandes ciudades como Hong Kong (capital mundial del wu xiao-pian). De tal forma que Ching y todos los demás directores chinos, deben decidir antes de filmar la película en cuál de los dos idiomas será realizada. Pero como la mitad del elenco siempre habla el otro idioma, hay que doblarlos a la lengua elegida. Eso implica que la mitad del público se quedará sin entender nada. Se la subtitula… ¡en chino!, porque el cantonés y el mandarín son initeligibles entre sí pero se escriben igual. Es lo contrario a lo que pasa entre el serbio y el croata: se hablan igual pero uno se escribe con el alfabeto latino y el otro con el cirílico, o sea que pueden hablar perfectamente pero no leerse.
Por este motivo, las película chinas tienen, arriba, los subtítulos en chino; debajo, los subtítulos en inglés, y abajo de todo los subtítulos castellanos. El problema es que el chino es una lengua monosilábica donde cada sílaba representa un concepto o acción completos; por lo tanto, se necesitan muchísimos menos caracteres para representar una frase en los subtítulos. Pasan a una velocidad increíble. Como los subtítulos occidentales que están debajo no pueden quedarse atrás, aparecen y desaparecen en un parpadeo, lo que hace muy difícil seguir los diálogos.
Les dejo algunos fotogramas de películas de Sargent y Ching:

Gregory Peck en “MacArthur”

Walter Matthau en “The taking of Pelham 1-2-3″

Brigitte Lin en “Dung Fong Bat Bai: Fung wan joi hei”

“Xiao ao jiang hu zhi: Dong Fang Bu Bai”
Y, para terminar, ¿cómo no dejarles dos segmentos para que aprecien la estética de estos dos artistas?
“MacArthur”
“Xiao ao jiang hu zhi: Dong Fang Bu Bai”
Juro, prometo que le próximo concurso va a ser más fácil.
Palabra de honor.

Noviembre 14, 2009 | Por mdossantos | Claves: cine, concurso, dibujos animados, gratis, libro, marcelo dos santos, ojo, preguntas, premio, regalo, respuestas, test, tex avery, tuertos | # Enlace permanente

El señor de la foto es…
¡Tex Avery!
(”Tex” porque era texano, en realidad se llamaba Frederick)
¡Padre del Dibujo Animado Norteamericano!
(sí, ese título lo ostenta él, no el tal Walt Disney)
Creador de algunos personajes poco conocidos como…

y de…

y también de…

y de…

y de…

y de…

, entre otros muchos seres de celuloide que poblaron la imaginación de tres generaciones, y lo seguirán haciendo por siglos.
El accidente en que Tex perdió el ojo izquierdo es tan ridículo que hasta da pena relatarlo: al principio de su carrera, trabajaba en los estudios de Walter Lantz (creador de Woody Woodpecker, “El Pájaro Loco”) animando a Oswald the Lucky Rabbit (”El Conejo de la Suerte”). En una reunión de producción, Tex estaba jodiendo con un clip y una gomita. ¡Con tanta mala suerte, que el clip salió disparado y le sacó el ojo! ¿Lo pueden creer?

Tex Avery dibujando a Droopy mientras su productor histórico, Fred Quimby, lo observa
Hay quien dice que la falta de visión estereoscópica, y consecuentemente la imposibilidad de ver la profundidad de campo, están en el núcleo de su extrañísimo estilo para dirigir y su mirada tan especial, que nunca nadie, ni antes ni después, ha sido capaz de imitar con éxito.
El asunto del homenaje que Kubrick le hace en The Shining está en la escena en que Dick Hallorann (gigantesco Scatman Crothers) les muestra a Wendy Torrance (Shelley Duvall) y a Danny (Danny Lloyd) la cocina y las despensas del Overlook. Observen que el cocinero SABE que la madre le llama “Doc”. E incluso sabe POR QUÉ.
Son 9 minutos. Vale la pena ver la escena completa, pero si están apurados, pasen al minuto 2:04, cuando están por salir de la cámara frigorífica. El brillante actor culmina su parlamento con la celebérrima catchphrase (latiguillo) que Tex creó para Bugs Bunny: What´s up, doc? (incompetentemente traducida por los puertorriqueños como “¿Qué hay de nuevo, viejo?”).
Finalmente, quiero dejarles los que para mí son los dos mejores de los 135 episodios que Tex dirigió personalmente.
El primero, Red Hot Riding Hood (que fue votado entre los especialistas de animación como el 7º mejor dibujo animado de todos los tiempos) empieza como una historia de Caperucita Roja para niños. Claro, si no fuera por el crudo juego de palabras sexual del título. A pocos segundos, los protagonistas (Wolfie el Lobo, Caperucita y la Abuelita) se rebelan contra la historia. La quieren filmar de otra manera, y obligan al narrador a contarla como ellos desean.
Wolfie (al narrador en off): ¡Pará un poco! (lo imita cruelmente) “Acechando en el bosque estaba el viejo y malvado lobo esperando para abalanzarse sobre la pobre Caperucita”. ¡Esa mariconada me tiene hasta acá! Es la misma vieja historia una y otra vez. Si no podés hacer esto de una forma nueva, amigo, ¡yo renuncio!
Caperucita es ahora una cantante sexy en un cabaret, Wolfie un millonario que se quiere levantar a todas las minas y la Abuelita es una atorranta que se voltea todo lo que camina.
Vale la pena ver la reacción de Wolfie cuando Caperucita se empieza a sacar los lienzos. Después de resistir con grandes dificultades los avances de la Abuelita, Wolfie dice que la próxima vez que le guste una mujer se va a tener que suicidar. Pero Caperucita sale a escena, y Wolfie se pega DOS tiros en la cabeza, solo para descubrir que, como fantasma, la pendeja lo calienta exactamente igual que cuando estaba vivo.
Observen cuando la chica toma el taxi: la Abuela es tan, pero tan puta, que todos los tacheros de Los Angeles saben dónde vive. Basta decirles “A lo de la Abuelita” y ellos te llevan sin vacilar.
Y miren el ascensor horizontal, uno de los tantos delirios típicos de Tex.
La censura norteamericana exigió que Tex cortara Red Hot Riding Hood por todas partes. Las reacciones de Wolfie al ver a la nenita cantando semidesnuda eran (aunque cueste creerlo) MUCHÍSIMO MÁS VIOLENTAS.
Y el final era una locura absoluta: Wolfie nunca llegó a voltearse a Caperucita, pero la Abuelita se lo mueve bien movido, en un acto de zoofilia inaceptable para una película para chicos. ¡Y queda embarazada de él! NO SOLO ESO: lo obligan a casarse de apuro, y la Abuelita DA A LUZ UNOS PEQUEÑOS HÍBRIDOS DE LOBO Y HUMANO, ¡NIÑOS-LOBO!
El Juez de Paz que los casa ES EL PROPIO TEX QUE SE DIBUJA A SÍ MISMO, en una lacerante parodia de justicia.
Y en la última escena, Mamá-Abuelita, Papá-Wolfie y los lobizones hijos, ¡van todos juntos al cabarulo a mirar cómo se pone en bolainas Caperucita!
No voy a decir que estoy de acuerdo con el censor (moriría antes de decir eso), pero sí reconozco que sus razones tenía para actuar como lo hizo, ¿no?

Explicando a los animadores el storyboard de Red Hot Riding Hood
El corto es tan bueno, que el ejército norteamericano le exigió a Tex que hiciera numerosas copias en 16 mm. (las del cine eran de 35 mm) sin censurar para levantar la moral de sus tropas que estaban combatiendo en Europa (era 1943).
Al estrenarse en cines, el público pedía a los gritos que se pasara más de una vez. Los operadores, gustosamente, lo rebobinaban y lo volvían a poner. Uno nunca sabía a qué hora terminaba la película que tenía la desgracia de ir precedida por Red Hot Riding Hood.
La película en sí está llena de homenajes: cuando habla Red, la actriz Colleen Collins imita a la perfección la voz y el fraseo de Katharine Hepburn, y el cartel que flota sobre la casa de la Abuelita (Come up and see me sometime, “Subí y vení a verme alguna vez”) es parte de un diálogo de Mae West.
El otro cortometraje es nada menos que King-Size Canary, la obra de Tex que más me gusta.
Un gato hambriento, al borde de la muerte, busca comida. Al fin se encuentra con un pequeño ratón, con quien mantiene el siguiente diálogo:
Ratón: Eh, esperá un minuto. ¿Qué tratás de hacer? ¿Comerme?
Gato: ¡Sí, sí, sí, sí, sí!
R: Bueno, olvidate, macho. Ya vi este dibujo animado; y creeme: si sos piola, no me vas a comer, porque antes del final te salvo la vida.
G: Eh, sí, pero es que tengo hambre.
R: Todo bien. En la otra pieza vas a encontrar un gran, enorme, gordo y jugoso canario. Comételo a él.
Pero resulta que el canario es más chiquito que el ratón. El gato encuentra una botella de un fertilizante que se llama Jumbo Gro y se lo da al canario. El canario crece hasta medir como cinco metros. Después el gato crece, y el ratón, y el perro, y todos toman el fertilizante y se convierten en monstruos gigantescos que se persiguen por las calles de Chicago. En efecto el ratón le salva la vida al gato:
R: ¿Viste, amigo? Es como te dije al principio. ¿No te dije que te iba a salvar la vida?
G: Uy, muchas gracias, macho.
R (dándole la botella del fertilizante): Y acá tenés la botellita que hizo todo el trabajo. Chau, petizo.
Pero el gato todavía tiene hambre, y, para comerse al ratón, comienza una carrera armamentista en la que ambos beben del frasco, y aumentan de tamaño hasta ocupar todo el planeta Tierra ellos dos solos. No pueden crecer más porque se quedan sin fertilizante (y porque no cabrían en la Tierra).
Entonces el ratón se dirige al público:
R: Damas y caballeros, tenemos que terminar acá esta película. Se nos acabó la cosa esa. Buenas noches.
Como ven, es un disparate total, pero está contado de una manera tan estilizada que queda genial. En la votación que mencioné arriba, quedó posicionado como el 10º mejor dibujo animado de todos los tiempos.

Genio trabajando. Metro-Goldwin-Mayer, 1942
Como frutilla del postre, me encuentro en condiciones de ofrecerles los dos últimos storyboards que dibujó Tex. Los hizo para su último proyecto, una reformulación de Droopy encarnada en un osito koala, The Kwiky Koala Show para Hannah-Barbera. Los stories fueron entregados por Don Dougherty, que trabajó bajo las órdenes de Tex en 1980, poco antes de la muerte del maestro, al dueño de este blog. La traducción me pertenece y, hasta donde yo sé, estos dibujos jamás han sido publicados en castellano.

Como es evidente, Kwicky el Koala se parece como un hermano a Droopy, y Wilfred el Lobo es idéntico a ya sabemos quién. El episodio mostrado aquí se iba a llamar In the Pig´s Eye y parece que consistía en un cuento como “Los Tres Chanchitos”, solo que la cena de Wilfred iba a ser, en este caso, Kwicky.

Si quieren ver más genialidades del Mago de Taylor, Texas (y algunos documentales muy interesantes sobre él), pueden hacer click aquí.
Así, pues, cierro este homenaje al más grande director de dibujos animados de la historia de la Humanidad. ¡Gracias por haber nacido, Tex!
Ha ganado Tongo, pero quiero destacar la constancia de Connie y Rococó que lucharon hasta el final antes de caer derrotadas.
Mi felicitación para un comentarista anónimo que identificó a André de Toth y a Raoul Walsh (tarea nada fácil) y a Pablo, que reconoció a John Ford.
La solución, entonces, era, de izquierda a derecha:

John Ford, Tex Avery, André de Toth y Raoul Walsh.
Muchas gracias a todos, y no olviden visitar el blog del ganador. Les aseguro que se van a hacer adictos.
El otro concurso sigue en vigencia hasta el próximo sábado.

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