Una reflexión sobre el culpable de que todo esté así!
Simple… Directo… No quita la responsabilidad de los que les cabe, pero la hace más amplia. Y a mi juicio, es así…
Saludos.
Carlos
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Que el Cambalache es lindo para un tango, pero no para vivirlo.
Simple… Directo… No quita la responsabilidad de los que les cabe, pero la hace más amplia. Y a mi juicio, es así…
Saludos.
Carlos
A veces me pregunto de qué o cuál manera sería yo de no haber nacido donde nací. En el tiempo que nací.
Me pregunto qué estaría haciendo ahora si mis padres no hubiesen sido mis padres. Si no hubiera sido educado en una primaria estatal, o no hubiese asistido a una secundaria de modalidad internado. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera seguido Sistemas? ¿Qué hubiera pasado si al momento de decidir el camino en los vértices importantes de mi vida hubiese elegido el otro?
Las preguntas pueden ser muchas, pero la respuesta es única: soy la suma del pasado, lo que hago en el presente, y proyecto para el futuro.
Por eso es tan importante pensar un mejor presente para nosotros, pero en especial para nuestros hijos. El presente que hoy no nos gusta, será el pasado de ellos; y lo que definirá su futuro…
Estaba leyendo un post de 28 Inviernos en el que se destaca el valor de las pequeñas cosas para cambiar un sentir. Una acción simple de alguien honesto que modificó su pesar y un mal rato. Tantas cosas podemos hacer para cambiar la realidad… No es excusa pensar que no lo vamos a lograr en esta vida, porque nuestros hijos son la continuación y los herederos de lo que les dejemos. El valor de las pequeñas cosas. El valor de ser un eslabón más, en busca de nuevos eslabones que permitan formar una cadena de virtudes. El valor de no arrojar basura en la calle. El de no estacionar mal el automóvil bloqueando la rampa para disminuidos en aptitudes físicas en el cordón de la vereda. El decir “por favor” y “gracias”. El no advertir que si nuestro vecino está mal, a la larga nosotros lo vamos a estar también. El no darnos cuenta que robar o comprar robado es tan tonto como escupir para arriba…
El valor de las pequeñas cosas… A modo de una cadena de favores… Les propongo iniciar hoy, una cadena de valores humanos. Desde lo más pequeño como no tirar más papeles en la calle o levantar las eses de nuestro pichicho, o pensar la forma de mejorar el clima laboral de las personas a nuestro cargo en la empresa, hasta recuperar el valor de las palabras HONESTIDAD, TRABAJO, ESFUERZO Y FAMILIA.
De esta forma, quizás, estemos haciendo mejores personas para el futuro de nuestra Ciudad, y de nuestro País.
Un fuerte abrazo a todos.
Carlos
Pasmado. Estupefacto. Así quedé al escuchar al Sr. D´Elía en el Programa “A Dos Voces”.
-”Hay que romper con el monopolio de Clarín en la Argentina”. Dijo D´Elía.
-”Sr. D´Elía, a Clarín lo compran miles de porteños, en todo caso pida que lo dejen de comprar”, le contestó el periodista.
-”Hay que romper con el monopolio de Clarín en la Argentina”. Dijo D´Elía.
Y esa fue prácticamente toda la artillería y propuestas concretas que el otrora funcionario y líder piquetero -el mismo que se mostró sentado detrás de la presidenta de todos los argentinos defendiendo los valores de la democracia contra el intento golpista del campo- pudo argumentar en el programa, demostrando una actitud muy poco democrática, prepotente y totalitaria. Como si odiara a la gente con dinero (que no ganó él, o mejor dicho, que en este preciso momento está en la caja fuerte o banco a nombre de otro, y no de él). Como si odiara, “e ignorara” el hecho que en la Ciudad de Buenos Aires circulan 11 diarios, mientras que en USA, sólo 2. Como si ignorara que, estemos todos de acuerdo o no, Canal 13, Clarín y TN son líderes en lo que hacen, y lo son porque los elije la gente. No me voy a poner a defender al Grupo Clarín, porque como todo emprendimiento con fines económicos, van tras los resultados económicos, pero lo antedicho es innegable. Entonces… ¿Cómo rompemos el liderazgo Sr. D´Elía? ¿Con violencia? ¿Patoterismo? ¿Impidiendo que la gente compre el diario? ¿Obligandolas a leer lo que “ustedes” decidan que lean? Porque ése parece el rumbo que el gobierno desea tomar con la famosa Garita periodística. Se me ocurre una peor!!! Y yo sé que a Ud. le va a gustar: confiscamos el diario y los medios!!!! Al mejor estilo Chávez, su héroe de la revolución bolivariana que ahora arremetió contra empresas argentinas en Venezuela.
Absorto. Incrédulo. Así quedé cuando vi al ex Presidente Kirchner sosteniendo un cartel que atacaba al grupo Clarín. Carteles muy parecidos en consigna. Como si alguien se hubiera tomado el trabajo de encontrar similitudes entre las siglas TN y lo que esa gente quería decir ¡Y se los hubiera soplado a todos! ¡Así! ¡Espontáneamente!
¿Hay algo que no se entienda? ¿Algún error más y alguna actitud más de autoritarismo y desprecio por la opinión contraria a las propias? ¿Ése es el ejemplo de nuestros principales mandatarios? ¿Ésas son las muestras de respeto y pluralismo que pretenden que la gente crea?
Si la atacan, Sra. Presidenta, es por lo mal asesorada que está por su entorno, y su marido incluido. Es por la prepotencia con la cual desprecian a cuanto individuo se les cruce opinando distinto. Si la atacan es porque estamos hartos de ver como saquean al país y nos pasan contando el cuentito de las ideologías y que la Argentina está como está porque Colón se tiró un pedo al poner el primer pié sobre América.
Nosotros, los argentinos, queremos que nos escuchen. Que gobierne para todos, anteponiendo el bien de la Nación a sus propias ideas políticas e intereses. Porque si mira un poco hacia atrás, debería advertir que esa actitud tarde o temprano cae en lo despótico, genera el odio, el caos, y la ingobernabilidad que le aseguro: la gente de bien que vemos tristemente como pone argentinos contra argentinos sus actitudes, la que trabaja saliendo a la madrugada de su casa y regresando cuando el sol comienza a ocultarse, la que paga SU sueldo y el del Sr. D´Elía, no queremos.
Si lo desea, tome mi humilde sugerencia: deje de acusar. Deje de salir de shopping por el mundo. Deje de asistir a marchas infructuosas para figurar. La queremos acá. La queremos sentada en su escritorio, ganándose el sueldo que NOSOTROS le pagamos con nuestros impuestos. Impuestos que no queremos que sean usados con fines políticos y turbios. Que no fueron pagados para que terminen en el bolsillo del Sr. D’ Elía y otros piqueteros oficialistas. Se lo pagamos para que trabaje por un país justo PARA TODOS. Civiles y Militares. Religiosos, creyentes y ateos. Peronistas, radicales, macristas, socialistas, liberales, no adoctrinados (o grises como prefiero llamarlo yo) y demás.
Con total respeto por su investidura le pido: deje de involucrarse con las personas que evidentemente están colaborando con una guerrilla. Deje de mentirle al pueblo. Puede que seamos jóvenes en la democracia, pero aprendemos de los errores, como todos. Y cometimos muchos en nuestra historia. Deje de usar esa historia en su propio beneficio.
Con completa convicción democrática le ruego: mejor dedíquese a ver cómo sacar a los chicos de la calle. A mejorar el transporte público, a brindar soluciones de fondo a la vivienda y al trabajo, a enseñar que las cosas se consiguen trabajando, no por regalo. Dé el ejemplo. Gánese lo que el pueblo le encomendó. Dedíquese a mejorar REALMENTE la educación de nuestro país. No siga inventando planes que lo único que hacen es destruirla más. Distribuya las riquezas como prometió, pero de forma justa, de acuerdo al sacrificio que puso cada uno en formar y mantener la república desde sus humildes puestos de trabajo. No nos enseñe que el no trabajar da más dinero. mejor enséñenos que trabajando se llega. Dénos la oportunidad. No nos quiera comprar con un sanguche y una gaseosa o un tetra. No nos regale electrodomésticos para que la votemos.
En pocas palabras: Sea NUESTRA PRESIDENTA, no nuestro VERDUGO.
La saluda muy atentamente.
Carlos Fernández
Un ciudadano gris.
PD: a mi NO me paga el Grupo Clarín. NO soy periodista. Soy un ciudadano común que llega con lo justo a fin de mes y que mira estupefacto como se llevan y destruyen nuestro patrimonio.
No hay caso. Uno ve pasar presidentes, ministros de economía, ministros del interior, y siempre me toca escuchar el mismo versito: la culpa es de los genocidas. la culpa es de los que no quieren a los Argentinos unidos. La culpa es de los zurdos, de los fachos, de los negros, de los rubios, de los ricos, de los pobres… La culpa…. La Culpa? Es de otro! Obvio!
Traigo de nuevo al genial Tato, siempre vigente. Tato sí que la tenía clara eh! Si a veces escucháramos más a los genios del humor, cuando con humor nos quieren decir algo serio… Pero claro… Si no lo escuchamos fue por culpa de otro.
Transcribo:
La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno. ¡No señor! dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo. La culpa de todo la tienen los evasores. ¡Mentiras! dijeron los evasores mientras cobraban el 50 por ciento en negro y el otro 50 por ciento también en negro. La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto. ¡Falso! dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita. ¡Pero, por favor…! dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas públicas. La culpa de todo la tienen los de la patria financiera. ¡Calumnias! dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días. La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral. ¡Se equivoca! dijo un corrupto mientras vendía a cien dólares un libro que se llamaba “Haga su propio curro” pero que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco. La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto público. ¡No es cierto! dijo un empleado público mientas con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero. La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos. ¡Eso es pura maldad! dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso. La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada. ¡Patrañas! dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas. ¡Perversos! dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo. La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista. ¡Verso! dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad. La culpa de todo la tienen los fascistas. ¡Malvados! dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero. La culpa de todo la tienen los judíos. ¡Racistas! dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once. La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa. ¡Blasfemia! dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote. La culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no en Dios. ¡Error! dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar más gente en menos tiempo con menos ruido y mucho más barata. La culpa de todo la tienen los padres que no educan a sus hijos. ¡Infamia! dijo un padre mientras trataba de recordar cuántos hijos tenía exactamente. La culpa de todo la tienen los ladrones que no nos dejan vivir. ¡Me ofenden! dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren. La culpa de todo la tienen los policías que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante. ¡Minga! dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba. La culpa de todo la tiene la Justicia que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra. ¡Desacato! dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas fojas que luego, a la noche, volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria. ¡Negativo! dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana. La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo. ¡Ustedes están del coco! dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir. La culpa de todo la tienen los ancianos por dejarnos el país que nos dejaron. ¡Embusteros! dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial. La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios. ¡Censura! dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día. La culpa de todo la tiene el imperialismo. Thats not true! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat (la culpa la tienen los cipayos que nos permitieron llevarnos hasta el gato). ¡Infundios! dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables. La culpa de todo la tiene Magoya. ¡Ridículo! dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones. La culpa de todo la tiene Montoto. ¡Cobardes! dijo Montoto que de esto también sabía un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces. ¡Paren la mano! dije yo mientras me protegía detrás de un buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo. La culpa de todo la tiene El Otro. ¡EL Otro siempre tiene la culpa! ¡Eso, eso! exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro. Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto. Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar: ¡Qué flor de guacho que resultó ser El Otro…!
Ojo! No se trata de debilitar las instituciones. Al contrario. Debemos hacerlas fuertes para que funcionen como deben. Y saber que nuestra función como ciudadanos es controlarlas. Votemos ideas, no partidos. Votemos personas, no sábanas impuestas. Y principalmente, no nos dejemos dominar por ideologías románticas, seamos artífices de nuestro propio pensamiento y nuestro propio destino.
Tato, seguís siendo el gran genio de nuestra era. Sin dudas. Cuánto se te extraña…
Saludos,
Carlos
Un buen momento para recordar a Tato Bores
Qué país! ¡Qué país! ¡No me explico por qué nos despelotamos tanto…si éramos multimillonarios! Ud. iba y tiraba un granito de maíz y ¡paf !, le crecían diez hectáreas… Sembraba una semillita de trigo y ¡ ñácate!, una cosecha que había que tirar la mitad al río porque no teníamos dónde meterla… Compraba una vaquita, la dejaba sola en el medio del campo y al año se le formaba un harén de vacas… Créame, lo malo de esta fertilidad es que una vez, hace años, un hijo de Puta sembró un almácigo de boludos y la plaga no la pudimos parar ni con DDT. Aunque la verdad es que no me acuerdo si fue un hijo de puta que sembró un almácigo de boludos, o un boludo que sembró un almácigo de hijos de puta.
Tato Bores
Desconozco si este fragmento pertenece o no al genio del humor, al que extraño y extrañaré junto a Jorge Guinzburg. Pero lo dicho, dicho está. Y sea de él o no el escrito, no les explico cuán identificado me siento.
Saludos,
Carlos
Les juro que intenté evitar el tema que voy a tocar. Me mordí los dedos para no comenzar a escribir. Me contuve con lo que iba leyendo, lo que iba viendo en la televisión y en los diarios. ¿Por qué? Porque tengo miedo. Tengo miedo que en lugar de debatir entre nosotros el tema, tenga que leer insultos y agravios.
Hace apenas una hora y media, se terminó la conmemoración de un nuevo aniversario del golpe militar.
Se inauguraron muchos monumentos en memoria de los desaparecidos. Desaparecidos entre los cuales se encontraba la Ministra de la Suprema Corte de Justicia Dra. Carmen María Argibay. No pude evitar acordarme del padre de un compañero del secundario, Mayor del Ejercito Argentino, quien en día de visitas, junto a los soldados que realizaban la conscripción, fue asesinado a sangre fría delante de mi compañero por personal uniformado que resultaron ser de la Agrupación Montoneros. 8 años tenía mi compañero. 2 minutos antes estaba abrazando a su padre. 2 minutos después, su retina captó algo que no pudo olvidar el resto de su vida. Como él, muchos otros. Hijos y esposas de militares, a quienes extorsionaban para conseguir armamento y uniformes.
Ayer se me ocurrió preguntarle a mis hijas, de 12 y 16 años, si alguna sabía que era el ERP o Montoneros. Ninguna tenía ni idea. Pero sí sabían que Videla había mandado a matar a miles de personas.
Estoy triste… Éste es el país que queremos? Nuevamente el país de unos pocos para unos pocos? No solo no aprendemos del pasado, tenemos que vivir continuamente en él?
Me parece bien que se recuerde a las víctimas de aquellos tiempos, en los que el mundo funcionaba con otras reglas, donde una doctrina totalitaria quería imponerse por la fuerza sobre otra. igual de totalitaria. Pero me parece inadmisible que nos olvidemos de la cantidad de militares y familiares de militares que murieron por la misma causa. La cantidad de personas torturadas y ejecutadas en nombre de la “Asamblea del Pueblo”. También me parece inadmisible que nos olvidemos de la cantidad de víctimas inocentes que morían por el simple hecho de querer depositar plata en el banco, o porque tuvieron la desgracia de pasar por ahí cuando explotaban las bombas.
Lo que se está haciendo, no es recordar, ni es justicia. Se llama venganza. Porque mientras se enjuicia a los militares que participaron de este proceso -muchos de ellos seguramente con justa causa- a otros, los que estuvieron del otro lado, los que empuñaban fusiles y eran entrenados en Cuba, se los deja libres. Y no sólo eso. Hasta tienen cargos políticos!!! Los que otrora usaban a nuestra juventud ávida de ideales, hoy son hacendados y empresarios de marcada participación y conexión política. Entonces, es justicia?
La justicia siempre la vi como una señora con los ojos tapados y una balanza. En esta Argentina más bien se parece a una señora gorda con una alcancía en una mano y una espada en otra, mientras lee Cosmopolitan, se peina en Giordano y piensa si habrá ido la sirvienta a limpiar el depto. en Puerto Madero.
A las esposas e hijos de militares asesinados no les dieron subsidio eh! De hecho, creo que ni siquiera han tenido aumentos de sus pensiones hace ya 10 años o más. Los abogados están atestados de juicios por aumento, ya que es la única forma que lo obtengan, si es que llegan a cobrarlo antes de morirse.
Entonces… Qué país queremos? El de la Justicia, o el de la Venganza? Un país que enjuicie por crímenes de guerra a ambos bandos o simplemente genere odio y sumisión por los que no pueden expresarse en una democracia sin ser tachado de gorila o facho? Porque descalificar es fácil. Construir es difícil. Y lo complicado, es que da la sensación de que en el país se está adoctrinando, no educando. Veo como los pibes ahora repiten slogans, hablan de cosas que no vivieron como si tuvieran la total certeza que las cosas fueron así. Pero… Fueron así realmente? A mi me enseñaron a preguntarme todo, a cuestionar. A investigar. Hoy puedo decir que a mis hijas les enseñan lo mismo?
Tan difícil es darse cuenta que si no avanzamos como país, y nos vivimos quejando de los gobernantes que tenemos, es porque quizás lo merecemos? Y la causa es esa: no aprender del pasado. Pensemos en un futuro inclusivo, para todos! En el que se deban cumplir reglas, desde el más rico al más pobre. Porque las reglas y la cultura son la base de toda sociedad con posibilidades de avanzar.
Así, como estamos, señores!!! Nos devoran los de Ajuera! Mientras nos entretienen con todo esto, siguen los chicos de la calle, siguen vendiendo tierras en La Patagonia a extranjeros, sigue la droga, siguen los programas como “Patinando por un sueño” como la máxima expresión cultural de nuestra televisión, siguen sacando aborígenes de sus tierras legítimas, seguimos exportando petroleo para después importar sus derivados, etc.
Ni zurdo ni facho. Gris.
Y a partir de mañana, mi avatar va a tener una cinta gris, para recordarles y recordarme que quiero un país más abarcativo. No blancos, No negros. Grises para mi, que abarcan más colores y no me resulta totalitario.
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