Archivo para la categoría ‘debate’
Agosto 28, 2009 | Por Carlos Af | Claves: argentina, buenos aires, consumo, despenalizacion, droga, legal, marihuana | # Enlace permanente
Hace unos días estuve leyendo una nota de Rolando Hanglin en La Nación acerca de la no conveniencia de despenalizar la tenencia para consumo personal:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1167080
Me impresionó la claridad con la que expuso sus propias razones para no querer la despenalización de la tenencia de drogas.
A continuación expongo dos notas más para esclarecer más el problema:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1134892
http://www.clarin.com/diario/2009/05/05/um/m-01911767.htm
Hasta aquí, intenté ser lo más objetivo posible. Sin embargo, los acontecimientos sumado a las posturas arrogantes y hasta sospechosas del Ministro Anibal Fernández y del Juez Eugenio Zaffaroni a favor de la despenalización me ponen en franca alerta. Es sospechoso desde el punto de vista de las justificaciones, a mi criterio triviales e improbables, indicando una mejor gestión para perseguir a los dealers y los verdaderos narcos. Es arrogante desde el punto de vista de no escuchar las razones en contra, que además se transforman en mayoría. Claro que en un gobierno donde se adoptan y toman decisiones teniendo en cuenta a las minorías exclusivamente no es de extrañar ese tipo de conducta.
Pero mi pregunta es: Qué intereses hay más allá de todo esto? Cual es la relación entre el ablandamiento de las leyes respecto al consumo, la falta de inversión en radares que tiene nuestro país, la intervención de Aerolíneas Argentinas, la valija Wilson y el eje Chavez-Evo-FARC, la proliferación de carteles mexicanos operando en el país? Comienzo a ser muy mal pensado… Quizás paranoico.
Mayo 9, 2009 | Por Carlos Af | Claves: argentina, argentino, corrupcion, cristina, deuda, duhalde, kirchner, menem, pais, pobreza, politica | # Enlace permanente
Simple… Directo… No quita la responsabilidad de los que les cabe, pero la hace más amplia. Y a mi juicio, es así…
Saludos.
Carlos
Enero 19, 2009 | Por Carlos Af | Claves: argentina, cannabis, consumo, cultivo, despenalizacion, droga, drogas, marihuana, tenencia, venta | # Enlace permanente
Este tema dió y seguirá dando mucho que hablar. Escuché razonamientos con mucha lógica de todas las posturas tomadas al respecto. Que la marihuana es una droga blanda que hace menos mal que el alcohol o el tabaco, que los que fuman canabis después salen a robar porque consumen otras drogas, que esto no es posible por el efecto relajante que posee, etc.
Muchos etcéteras…
Demasiados…
Y nos olvidamos de algo…
La Naturaleza Humana.
La misma que hace que al ser adolescentes transgredamos las reglas que nos impusieron nuestros padres. La misma que provoca que busquemos ir un paso más allá del permitido. La misma que nos hace creer que somos autosuficientes, cuando en realidad somos dependientes de algo: el trabajo, el amor, la soledad, la lujuria, la amistad, el tabaco…
Pido disculpas si mi afirmación agrede el sentido racional de alguien. Pero me gustaría que con la misma amabilidad que expongo mi teoría, me la refute.
Transgredimos por necesidad. Por el deseo de explorar lo nuevo. Por el afán de conocer y encontrar nuevos límites más allá del que nos dieron. Ésto en sí es bueno, porque permite la evolución. Pero no caigamos en el facilismo de decir que consumir drogas es evolucionar, porque la provocación de un estado temporal que nos parece beneficioso no lo es. La evolución permanece en el tiempo. Sigue mutando y adaptando al sujeto.
Por esta misma necesidad de transgredir, considero en lo personal que no es aconsejable permitir la despenalización del consumo de drogas. Aunque sean las llamadas “drogas blandas”, como la Marihuana. El hacerlo, va a correr el límite que nuestros hijos poseen inculcados por sus padres. Querrán explorar más allá, y ahí está la trampa impuesta por las drogas blandas en beneficio de drogas más duras, como la cocaína y el éxtasis.
Hoy los límites están difusos. Lo puedo apreciar cuando salgo de noche, o charlo con adolescentes. Cualquiera puede verlo en las calles. Mover los límites como lo estamos haciendo, es uno de los padres de lo que vemos a diario. Los otros padres, claro está, son la pobreza, la marginación o la “vida fácil”. Hoy en día ya no es lícito asociar la droga con la pobreza exclusivamente. Salvando el hecho del tipo de sustancia que se consume, la droga está atacando todos los estratos sociales.
Buscar ser una persona íntegra, significa conocer los límites y respetarlos. En algún momento los hemos transgredido en mayor o menor medida, pero están ahí, y no los movemos. Por eso son límites. Hoy, la falta de estos límites hace que la palabra integridad carezca muchas veces de significado en el intelecto de nuestra juventud.
A veces, hay que saber cuando detenerse.
Existen otras razones de índole jurídica u otras que surgen de las actitudes y acciones que nuestros gobernantes tienen, y los resultados observables y estadísticos que podría traer a la mesa de debate, pero en todo caso lo reservo o los invito a leer otras opiniones, ya que estoy seguro que ya lo leyeron.
Un abrazo, y gracias por estar del otro lado de la pantalla.
Carlos
Septiembre 9, 2008 | Por Carlos Af | Claves: actualidad, buenos aires, ciudad, debate, pais | # Enlace permanente
A veces me pregunto de qué o cuál manera sería yo de no haber nacido donde nací. En el tiempo que nací.
Me pregunto qué estaría haciendo ahora si mis padres no hubiesen sido mis padres. Si no hubiera sido educado en una primaria estatal, o no hubiese asistido a una secundaria de modalidad internado. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera seguido Sistemas? ¿Qué hubiera pasado si al momento de decidir el camino en los vértices importantes de mi vida hubiese elegido el otro?
Las preguntas pueden ser muchas, pero la respuesta es única: soy la suma del pasado, lo que hago en el presente, y proyecto para el futuro.
Por eso es tan importante pensar un mejor presente para nosotros, pero en especial para nuestros hijos. El presente que hoy no nos gusta, será el pasado de ellos; y lo que definirá su futuro…
Estaba leyendo un post de 28 Inviernos en el que se destaca el valor de las pequeñas cosas para cambiar un sentir. Una acción simple de alguien honesto que modificó su pesar y un mal rato. Tantas cosas podemos hacer para cambiar la realidad… No es excusa pensar que no lo vamos a lograr en esta vida, porque nuestros hijos son la continuación y los herederos de lo que les dejemos. El valor de las pequeñas cosas. El valor de ser un eslabón más, en busca de nuevos eslabones que permitan formar una cadena de virtudes. El valor de no arrojar basura en la calle. El de no estacionar mal el automóvil bloqueando la rampa para disminuidos en aptitudes físicas en el cordón de la vereda. El decir “por favor” y “gracias”. El no advertir que si nuestro vecino está mal, a la larga nosotros lo vamos a estar también. El no darnos cuenta que robar o comprar robado es tan tonto como escupir para arriba…
El valor de las pequeñas cosas… A modo de una cadena de favores… Les propongo iniciar hoy, una cadena de valores humanos. Desde lo más pequeño como no tirar más papeles en la calle o levantar las eses de nuestro pichicho, o pensar la forma de mejorar el clima laboral de las personas a nuestro cargo en la empresa, hasta recuperar el valor de las palabras HONESTIDAD, TRABAJO, ESFUERZO Y FAMILIA.
De esta forma, quizás, estemos haciendo mejores personas para el futuro de nuestra Ciudad, y de nuestro País.
Un fuerte abrazo a todos.
Carlos
Julio 15, 2008 | Por Carlos Af | Claves: amor, marido, matrimonio, mujer, pareja, sexo | # Enlace permanente
Difícil definirlo. En estos momentos me estoy acordando de un comic, que venía en un diario o una revista que leía cuando era muy chico. Ésa tira le dió el nombre a este post. Era algo relacionado a definiciones del amor con pequeñas historias cotidianas, onda “El amor es… Esperarlo con las pantuflas calientes a la salida de la ducha” o cosas de ese estilo…
¿Qué es el amor? Algunos dirán: “Una reacción química”. Otros lo verán como el “desvarío de la inteligencia”. Otros, los más románticos, como “el sentimiento más maravilloso de los que puede sentir el hombre”. Los más pesimistas lo verán como “un problema a superar”, onda “sentate y esperá a que se te pase”. La verdad, a mi criterio, es que el amor se autodefine en cada instante de nuestra vida.
Escuché muchas veces decir: “Encontré al amor de mi vida”. Pasado un tiempo, un divorcio, y una nueva pareja, reiterar la frase levemente modificada: “Ahora sí! Encontré al amor de mi vida!”. Pasado algunos años de matrimonio, es relativamente común escuchar “Cuando encuentre al amor de mi vida mando a cagar a esta marzopa de 100 kilos sobrealimentada con mi billetera!!!”. En fin… El amor muta… (como las esposas y los esposos, jeje)… Estoy seguro que esa persona correría a enfrentar un tigre africano muerto de hambre por defender a la marzopa… Bueno… déjenme ser optimista…
La verdad, amigos/as, es que nadie puede definir certeramente al amor.. Porque el amor no es el mismo a cada instante de nuestra vida. No sentimos igual a los 20 que a los 30 ó 40. A los 60 seguramente las cosas se ven distintas. Otras cosas pueden apreciarse de la persona que está a nuestro lado. ¿Se pierde la pasión con los años? Yo creo que no. Creo que se puede recuperar si se ha perdido, o se puede volver a sentir. Sin embargo, de lo expuesto surge que sí hay algo para decir del amor: lo que estamos viviendo hoy mismo al respecto, en nuestro “ahora”.
¿Qué es hoy el amor para vos? ¿Cómo pensás que será con el tiempo? ¿Cómo llamás o llamaste “cariñosamente” a tu amor?
Mayo 27, 2008 | Por Carlos Af | Claves: buenos aires, ciudad, educacion | # Enlace permanente
Vivir es una aventura… Convivir, a veces, una película de horror.
Necesitamos entender, como sociedad que somos, que el bien personal comienza por el bien común. Si notamos la falta de respeto con la que la gente de una Ciudad densamente poblada como es Buenos Aires se trata, comenzaremos a entender un sinfín de problemas que nos aquejan diariamente.
Cuestión de limpieza.
La madre, amorosa, atiende el pedido de su hijo. ¿Cómo no hacerlo? Todos conocemos la tentación: un chocolate. Los más niños pedirán con leche, los más grandes, con almendras. Todos -o casi todos- estamos de acuerdo en que las golosinas son el mimo universal. Pero… ¿Por qué arrojamos el papel a la calle? ¿Por qué lanzamos la lata de gaseosa por la ventana del colectivo? ¿Por qué la colilla de un cigarrillo no es considerada basura como corresponde y se la arroja en algún lugar apropiado?…
Peor aún. Escuché la excusa: pago mis impuestos (lo cual dudaba… seriamente), que las levante el gobierno que para eso les pago. NOOOO! No se les paga para eso! Se les paga para mantener y brindar servicios, para gobernar, no para hacer de mucamo barrial corriendo a solventar los atentados contra esos servicios que hacen inadaptados! A ver… comprendamos y acordemos un concepto: Los impuestos los tenemos que pagar. Todos. Es nuestra obligación. Vivir en nuestra sociedad, también nos da derechos. Pero… errados los que piensen lo contrario… Mis derechos tienen límites. Los límites se los conoce como reglas, y las reglas son para todos. Tirar basura es una contravención desde el punto de vista legal, y una falta de respeto desde el punto de vista ético. En todo caso, mis derechos son “ganados” por el cumplimiento de mis obligaciones. Y no al revés, a pesar de lo que la educación actual y el mal ejemplo parece hacernos creer.
Mantengamos limpia nuestra Ciudad. Es de todos.
Cuestión de conciencia.
A mi los abuelos me dan ternura. Verlos caminar por una plaza de la mano, ya lo he reconocido, me produce un sentimiento especial. Soy de los que se levanta en el subte o el colectivo cuando veo a un anciano (hombre o mujer) para cederles el asiento. Es también una cuestión de respeto.
Pero… ¿Por qué señora Ud. que percibo puede correr y dar codazos a la gente para llegar al asiento que está 5 metros más adelante no se queda parada o hace como muchos: espera el próximo bondi? Una cosa es un derecho, otra violentar por lo que consideramos un derecho. Generalmente cuando hacemos esto, vulneramos el derecho de otro, como por ejemplo el mío de llegar con las costillas en condiciones al trabajo, tal cual salí de casa.
Respetemos en ambas vías (yo y él). No pensemos que un derecho se defiende con violencia, porque lo desvalorizamos como tal.
Cuestión de Educación.
Qué lindo el chico. Un dulce, un tierno total. La mamá orgullosa lo sube al remis. El nene parece feliz. Habla, grita, sonríe, se expresa…
Se expresa arriba del asiento trasero del remis… Al chofer no le agrada esto, y luego de varias advertencias que caen en oídos sordos, simula esquivar un pozo con una leve frenada. Suficiente para que el chico pase por entre los asientos de adelante y paren en el brazo, previamente preparado, del chofer.
Independientemente de la broma, y el que estemos de acuerdo o no con el tema. El chofer educó… Educó?…. NOOO!!! La que tendría que educar es la madre!!! Los padres!!! ¿Por qué nos cuesta tanto darnos cuenta que no todo el mundo está dispuesto a soportar un niño maleducado? Ensuciar el auto -herramienta de trabajo para esta persona- no es divertido. A menos, claro, que esté dispuesta la madre a pagar los daños como corresponde. Sumemos, el riesgo que implica moverse en un automóvil con un niño suelto (literalmente y en todos los sentidos que se pueda Ud. imaginar).
A otro pozo con los sapos que bajo determinadas tendencias psicológicas que no comparto en lo absoluto sostienen que los chicos deben actuar impunemente. No. Imposible estar de acuerdo. Tenemos la obligación como padres de enseñar a respetar al prójimo. Entender que el prójimo es el propiamente dicho, pero también sus posesiones, entre ellas… el asiento trasero de su auto.
En definitiva, si comprendemos que estos son los pilares básicos de una sociedad organizada y ordenada, una sociedad eficiente, tenemos una posibilidad para cambiar. Cambiar para bien. De lo contrario… la historia nos está enseñando que nos estamos equivocando.
Saludos. Gracias por leerme.
Carlos
Te propongo un acto de autocrítica. ¿Qué cosas hacés mal como Ciudadano y estás dispuesto a cambiar a partir de hoy?
Mayo 4, 2008 | Por Carlos Af | Claves: amor, debate, histeria, novia, novio, pareja, sentimientos, sexo, vida | # Enlace permanente
¡Mi tarea de investigación!
¿Objetivo?
Histeria femenina y, ¿Por qué no? Masculina…
¿Método?
Estos últimos días lo dediqué a observar con un poco más de detenimiento mi propia conducta y la de los demás respecto al sexo opuesto. Sumé lo leído en algunos posts. Miré a mi alrededor, lo que escribo, lo que digo, lo que digo sentir, lo que siento. Miré alrededor de mis amigos. Lo que dicen. Lo que hacen. Lo que me cuentan. Miré también al sexo opuesto. Lo que escriben, lo que dicen, lo que cuentan, lo que insinúan. Lo que terminan haciendo realmente…
¿Mis conclusiones?
Quizás en la canción de “Los Redonditos” y en esa época era así. Hoy, amigos y amigas, las mujeres aman a quien las pueda hacer sufrir.
Mujeres, ¿Se pusieron a pensar por qué cuando no les demostramos interés, cuando quizás no llamamos al otro día de haberlas conocido, ustedes se enganchan más? Nosotros, hombres, ¿Nos pusimos a pensar por qué cuando queremos dejar de caretear y les demostramos un genuino interés, a pesar de habernos dado el número de su celular, jamás van a aceptar una invitación a tomar un café o a salir?.
Escucho a diario quejas del sexo opuesto refiriéndose a lo complejo que somos los hombres, a nuestro eterno espíritu de joda y jarana, a nuestra falta de compromiso. Esto está bastante justificado. Nos cuesta entregar nuestra parte sensible. No confiamos en los bancos, menos en el corazón de una mujer (hablo en términos genéricos y sentir masculino, no me defenestren por esto, si?). ¿Qué es lo que dicen querer? A un hombre honesto, sensible, que no les moleste escucharlas. Que se interese por ellas, que sea caballero. Que sea fiel… ¿Qué eligen? Al que más fama de mujeriego tiene. Al malandra, al que no las llama cuando quedan, o llega tarde siempre a una cita. Al que siempre tendrá colgada del cuello la sospecha de infiel y embustero. ¿Qué insinúan? Que hay que ser así, o parecerlo…
Histeria? Naaaa… Histeria es poco… Y hay excepciones, claro.
Pero voy a ser justos con ustedes, féminas. Nosotros aprendimos a imitarlas. Cometemos una y otra vez las mismas torpezas. Somos superados. Sólo las queremos para “eso”. Nos creamos una imagen en forma y semejanza. Dejamos que el óxido rodee nuestro lado tierno y nos volvemos poco más que muñecos inflables. El problema radica en que a la larga o a la corta queremos una caricia sincera y sin apetito sexual exclusivamente, como pasa con ustedes. Algunos tienen la suerte de poder retirar el óxido del lado tierno. Pero como pasa en la vereda de una calle, cuando se expone algo de valor, siempre hay un ladrón cerca. Una ladrona en este caso… Terminamos siendo exactamente como NO deberíamos ser, con la persona equivocada. Y queremos volver a ser quienes éramos antes, nuevamente con la persona equivocada…
¿Otra conclusión? También amamos a quien nos haga sufrir.
Y como pasa con la inseguridad terminamos, ambos sexos, poniendo trabas en la puerta, rejas en la ventana, alarma contra cacos, humo e incendio adentro. Salimos con miedo. Nos quedamos en la falsa comodidad interior, y en el mejor de los casos, salimos a engañar, para no ser engañados.
Círculo vicioso. Ciudad de gente encerrada en sí misma. Sociedad autosuficiente, autocomplaciente. Una sociedad donde pareciera que un/a poeta no puede germinar diciendo que es tal.
Aclaración: esto no siempre es así. Pero es una tendencia creciente, no?
¿Te identificás en algún punto? ¿Cómo salimos del círculo? Proponé algo…
Abril 29, 2008 | Por Carlos Af | Claves: argentina, debate, educacion | # Enlace permanente
Creo que es una de las primeras preguntas importantes de cara a la vida adulta que recibimos cuando niños.
Las respuestas marcan pequeños hitos en nuestro crecimiento, nuestro aprendizaje, nuestro descubrimiento de la vida. Son un termómetro de las influencias externas que vamos teniendo a lo largo de nuestra existencia. Dichas influencias resultan de vital importancia, porque nos ayudan a crecer como personas.
¿A qué edad verdaderamente podemos responderla con cierto asidero en la realidad que proyectamos para nuestro futuro? Difícil pregunta. Extraña respuesta… Si me lo consultaran a mi, creo que nunca. El “¿Qué querés ser cuando seas grande?” encierra toda una proyección de sueños. De los hijos… De los padres… De todos aquellos que por una circunstancia u otra pueden influir en nuestra vida. Ser chicos implica soñar un poco los sueños de todos ellos, pero también ser partícipes de los propios.
Creo que mi primera respuesta fue “basurero”… Sí! Me fascinaba ver como estos hombres viajaban en un monstruo metálico, al que alimentaban con lo que nosotros no consumíamos. El recorrer las calles de noche, bajo las estrellas, trepados a la cola del dragón… Me encantaba cuando el camión paraba en mi cuadra y hacía la compactación. El sonido del poder de la compresión me fascinaba. ¡¡¡Qué lindo es tener 5 años!!!.
A los 7, mis sueños tuvieron un giro interesante… Quería ser cura! Hacer sonar las campanas de una iglesia. Sentía una especial atracción por hacer algo por la gente. Me encantaba quedarme ¡horas! mirando el arbolito de navidad e imaginando la vida de Jesús, de Moisés, el Éxodo Judío, la historia de los faraones… En ésa época, la televisión ponía especial énfasis en las celebraciones religiosas, y yo me hacía eco de eso. ¡Bombero! ¿Quién no? Unía las cualidades de mis 5 y mis 7 años!.
Alrededor de los 8, y abandonando la idea del sacerdocio, me incliné por la carrera de veterinaria. Coincidía con mi toma de conciencia de la vida animal. Mi mascota era “La Pompona”, una perra marca “calle” con mucho pelo blanco y manchas negras. Fue mi primera amiga. Quien me consolaba cuando era “retado” por mis padres por haberme mandado alguna travesura. Quien se quedaba al lado mío siempre que estuviera en el fondo de casa o en el frente de la misma. Era mi guardiana, mi compinche, mi partener involuntaria de juegos…
Ya con 9 años, me volqué a la Investigación. ¡Creo que hubiera sido un gran investigador!. Coincidía esto con un regalo que me hicieron: un juego completo de microscopio y materiales para experimentar en casa… Claro que no todos eran beneficiarios de mis experimentos. Si no, que lo cuenten las hormigas, arañas, mantis, langostas, etc., que cayeron en mis tubos de ensayo. Llegué a exterminar un hormiguero completo munido de mi lupa y la luz solar… Pobechitas las hormigas! Y si… Me polaricé inverso a mis 8 años…Je.
Hoy, miro el pasado con añoranza. Un poco de melancolía, y mucha ternura. Recuerdo lo apurado que estaba por crecer, y las frases de mi madre: -”Cuando seas grande, vas a querer haberte quedado chico”. ¡Cuánta razón Mamá! ¡Cuánta!.
Soy uno más de los que vive gracias a la aparición de la tecnología informática. Trabajo en una multinacional y puedo volcar en cierta forma mi espíritu de servicio a la sociedad en un proyecto que conlleva verdaderos beneficios a la seguridad de los ciudadanos. Nada de esto lo planee. Se dió de esta manera. Pero mirando en retrospectiva, creo que de alguna forma uní todos mis intereses de pequeño. Los que no, son volcados a través de mis escritos, algunos de los cuales ya compartí con todos ustedes.
Disfruto hacer una simple pregunta a un niño: “Vos, qué querés ser cuando seas grande?”. Lo uso como termómetro de sus influencias, de los ideales que les estamos inculcando a nuestros hijos. En la actualidad, no siempre sus respuestas nos llegan a sorprender… Pero no podemos calificarlas menos que “interesantes”.
Hoy, me sigo realizando la misma pregunta. Mi respuesta no es clara. ¡Tantas cosas me gustaría! Me gustaría ser periodista, un escritor famoso, poeta, astronauta, presidente, actor, científico, paleontólogo, payaso de circo, aventurero… Definitivamente, quisiera creer en la reencarnación, para poder cumplir con todas esas expectativas… Quisiera ser Peter Pan para tener tiempo de cumplirlas… Quisiera ser distinto a como soy ahora. No porque no me guste quién soy, sinó porque me queda mucho por descubrir y poco tiempo para realizarlo.
¿Y ustedes? ¿Qué quieren ser cuando sean grandes?
Gracias Bet por inspirarme el post.
Abril 21, 2008 | Por Carlos Af | Claves: amor, bailar, boliche, pareja, pub, seduccion, sexo | # Enlace permanente
Terminar una relación no es fácil. Nunca lo es. Y no lo es para nadie, ni para el hombre, ni para la mujer.
Pero no voy a hablar desde el punto dramático del asunto. Quizás lo deje para otro post. Hoy quiero hablar de la terrible y amenazadora experiencia de “volver al ruedo”. No es algo que se haga fácil. Primero debemos recomponernos de la situación pasada. En general existe el mito que para un hombre es más fácil que para una mujer. Para mi es un error. Una mujer que se ve frágil resulta atractiva e inspira el instinto protector del hombre. Un hombre que se muestra frágil podrá despertar el instinto maternal, pero definitivamente no creo que despierto el instinto de mujer…
Salir del auto encierro al que nos sometemos es un paso importante. Pero “volver a las pistas”… Definitivamente es dificilísimo!
Tengo un amigo que pretendió hacerme de “teacher” en el menester de hablarle a una señorita nuevamente. Mis temas de conversación habituales hasta ese momento eran sobre el trabajo, las hijas, cambios en la disposición de muebles, nuevas adquisiciones, la lista de compras del supermercado…
Luego de varias invitaciones previas para salir realizadas por mi amigo ¡Y después de enterarme que mi ex me llevaba la delantera por varios meses! Decidí hacer el intento. Acepté. Ésa noche iríamos a bailar en la zona de onda por donde vivía.
Esa noche me dí 3 capas de ducha. Tuve una seria discusión con mi pelo que decidía mantener el camino sinuoso de siempre, y lo obligué bajo amenaza de gel ultra resistente para el cabello. Tomé mi camisa negra preferida, mi pantalón de vestir al tono, y mis zapatos con suela más alta… Sí… soy un poco bajo… 1,70. Siempre desee 10 cms más de estatura, pero me tengo que arreglar. Como diría una amiga: es lo que hay. Un poco de desodorante por acá, un poco de perfume por allá, y esperar 35 minutos extra a mi amigo, ya que es habitual en él sorprenderme con el tiempo…
Llegar al lugar. ¡Ver tanta gente! ¡Tanta gente! Tanta gente en jean y remera… Primer error del novato que ha vivido en un frasco de yogurt una buena parte de su existencia… Debí sospecharlo al ver a mi amigo, que la tenía más clara que yo… Ya no podía dar marcha atrás…
Existen dos formas de entrar a un boliche. Una es pagando la entrada, como todo el mundo. La otra, es conocer a alguien adentro con la capacidad de hacernos entrar. Obviamente, pagué la entrada. Me dolió! La verdad, no es por canuto, pero como cuando era puber trabajaba como promotor de un boliche, desde entonces me cuesta pagar la entrada. !Aaaah! ¡Dí una clave! Resultó que sí conocía a uno de los gerentes del lugar… Pero uno se entera de eso cuando ya no es novato en el ambiente… Y hoy estoy contando ésa historia…
Una vez adentro, mi experiencia se resume en perseguir e imitar los gestos de mi amigo experimentado. Me sentía el Patito Feo siguiendo a Papá Pato. Lo veía “atacar” cada tanto a alguna chica que nos miraba pasar, o simplemente interrumpía una conversación femenina (qué mal educado!). Intentaba escuchar… Saber la razón del por qué las chicas sonreían, y hasta sonaban unas carcajadas… Sentí curiosidad y admiración por mi amigo. Pero cuando le consultaba por lo dicho, se limitaba a decir: “boludeces, algo gracioso. ya ni me acuerdo”…
Y bueno… como todo novato, en algún momento se debe empezar de nuevo. Así que intentando recordar mis tretas de seducción de hace 10 años atrás (…) me largué solo al ruedo. Reconocí una chica que me resultó interesante a un costado de la pista de baile (¡Todavía se bailaba de a dos! No como los pubers ahora…). Me acerco, y le digo: “Bailás?”. Mirada a los ojos (de ella a mi) y la respuesta no se hizo esperar: “Estoy cansada y buscando a una amiga”…
No me iba a dar por vencido tan fácil. ¡No Señor! ¡3 capas de ducha ameritan valor! Tomé aire y con cara de “no me afecta porque soy un superado” le digo: “Ok. Hagamos algo. Yo doy una vuelta por el lugar. Si paso de nuevo y estás acá, y no querés bailar, me quedo charlando con vos”. Y me fuí… Debe haber sido la vuelta más rápida por el boliche. Debería reclamarles el récord de vuelta a la pista…
¡Oh sorpresa! Al llegar al lugar de nuevo, la chica todavía seguía ahí. Cuando me acerco, me mira con cara de “soy una chica superada y te voy a hacer creer que sigo acá circunstancialmente”. No pude evitar sonreír. Ella correspondió…
Si a alguno se le está ocurriendo compararlo con el clásico “cabeceadito” de mis viejos, o peor, ¡Mis abuelos! Sepan desde ya que no son más bienvenidos a mis posts…
“Estoy en el ruedo”, pensé. Y ya que estoy intentando tomar el toro por las astas, toreemos: “¿Cómo te llamás? ¿Trabajás o estudiás? Ah! Estudiás y trabajás? ¿Y te gusta tu trabajo?”… … … Patético. Cuando cerré los ojos por una luz que me encandilaba, como por arte de magia la chica desapareció.
¡Pucha que no es fácil hacerlas reír como lo hace mi amigo eh!
Bueno. Mas o menos así fue mi primera vez después de la última. Con el tiempo aprendí algunos trucos…
¿Y a ustedes cómo les fue con su primera vez? ¿Alguna historia graciosa para contar?
Saludos y muuuuuchas gracias por estar ahí!
Carlos
Abril 19, 2008 | Por Carlos Af | Claves: argentina, campo, capital, ciudad, cristina, humo, humor, politica | # Enlace permanente
Y bueno… esas son las cosas lindas de vivir en mi país… ¡Uno nunca se aburre! ¡Pobre sí, aburrido jamás! sdeflhg usjhea…
Perdón… es difícil no toser… ¡Pero no seamos tan negativos! Miremos el lado positivo de las cosas… Hace una semana exactamente, teníamos un frío de novela. Así ¡Todo de golpe! Estábamos deseosos algunos por dispersar manifestantes acartonados y con cacerolas Essen… Otros… por dispersar a los que salían a dispersar a los manifestantes acartonados y con cacerolas Essen… No faltaba el que quería dispersar a la Presidenta para que no siga embarrando la cancha con sus discursos poco acartonados pero “Essencialmente” ideológicos y fuera del contexto actual del país. Tampoco faltaba el asesor que quería dispersar al dirigente piquetero y otrora diputado Angel D’Elía, quien a su vez, moría por dispersar a la puta clase media oligarca que le paga el sueldo con los impuestos! ¿Y de qué nos quejamos? ¡De llenos! ¿Acaso esto no es una muestra más de que Dios es Argentino? Eso sí… Dios tonto no es… Seguro tiene un 3 ambientes en la Capital, ¡Pero acá no vive! Él sólo nos cumple los deseos… Pasa que es muy literal en sus proezas… Entonc kajasghlksga…
Ufff… Perdón… Esta tos me tiene a mal traer… Decía… Entonces tenemos que ser cuidadosos con los deseos, ¡¡¡No sea cosa que se vuelvan realidad!!! ¡Si hasta los fumadores están de parabienes! Ustedes se imaginan a un mozo acercarse a un cliente a punto de encender un cigarrillo dentro del restaurant? ¡Para qué! El de al lado le diría: -”Señor, ¿Puede apagar su cigarrillo que el humo me molesta?” Naaaa… nadie podría ser tan caradura… Im asdfrgheawrh…
… Imaginen el humo como estar en un boliche las 24 horas… Pueden conocer gente nueva. Tropezarse con su príncipe o princesa azul… bueno… gris… y entablar el diálogo matador: -”¿Venís seguido a este humaredal? ¿Trabajás o estudiás? ¿Lees a Lorena Bassani?”… Como decía, cccooofd (me contuve…)… Decía, cuidado con lo que desean… ¡Se puede volver realidad!
Sinó, vean lo que puede hacer cuando Cristina dijo: -”Néstor, sacame a estos de encima! Son como mosquitos en mi oreja”… Y se vino la fumigación a lo grande…
Ahora no hay manifestaciones, no hay piquetes, no llegamos ni a ver el precio de las cosas, no hay cacerolazos… NO HAY MOSQUITOS ¿De qué nos quejamos, ah?
Y vos… ¿de qué te quejás? ¿Deseaste algo casi imposible que se volvió realidad alguna vez?
Saludos y muchas gracias por pasar.
Cofff cofff cofff!!!!
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