Archivo para la categoría ‘Cuestión de Educación’
Mayo 5, 2010 | Por Carlos Af | Claves: Buquebus, Colonia, Colonia Express, Ferry, Uruguay | # Enlace permanente
Quiero comenzar la historia comentando lo positivo. Colonia del Sacramento, es la zona turística por excelencia cuando uno busca algo pintoresco y tranquilo para pasar un fin de semana. Fue fundada como Colonia Portuguesa allá por 1680 para vigilar la actividad española en la zona del Río de la Plata y particularmente la de Buenos Aires.
Una de las cosas que más me sorprendió es la inexistencia de semáforos. No existe necesidad de ellos, ya que el respeto al peatón y a los vehículos que deseen salir o incorporarse a las avenidas seguramente encuentren a otro amable conductor que le ceda el paso. Como en todo Uruguay, es normal que cada coloniense lleve su equipo de mate a prácticamente todas las actividades que realice en el día.
Desgraciadamente, nada puede generalizarse o transformarse en regla de la totalidad. También es cierto que la actividad hotelera está poco controlada, y es fácil para un viajero distraído caer en hoteles o posadas con al menos dudosas prácticas de higiene y calidad. Los precios, son iguales o superiores a los de Buenos Aires y en su mayoría los comercios no aceptan tarjetas de crédito, aunque sí pesos argentinos o dólares por igual.
Viajar a Uruguay por intermedio de Colonia Express es un riesgo que no aconsejo definitivamente.
Al salir, tuvimos dificultades por una supuesta avería, que motivó la demora en una hora la partida y el traslado desde Costanera Sur (punto de partida de Colonia Express) Costanera Norte (punto de partida de Buquebus). ¿La razón? Debido a la avería mencionada, la flota de dos naves que la empresa posee no estaban en condiciones de llevarnos a Uruguay, por lo que el viaje se realizaría por la empresa Buquebus. Hasta aquí, algo que se podría considerar aceptable, ya que ninguna empresa está exenta de incidencias…
El regreso estaba planificado para el domingo a las 20:45, y el arribo a Costanera Sur a las 21:45 aproximadamente. Tiempo suficiente para llegar a casa y descansar antes de iniciar la semana. Las posibilidades de experimentar problemas en la agenda del viaje con un mismo pasaje son pocas, pero se multiplican exponencialmente cuando la empresa contratada es Colonia Express.

Al llegar al puerto de Colonia y hacer el check in, la empresa nos informa que existe una demora de una hora. Mientras hacíamos tiempo con el grupo para ingresar a Migraciones, veíamos pasar decenas de personas que abordaban el barco de las 20:00 de Buquebus. Esperamos un tiempo prudencial para no abarrotarnos con estos pasajeros, e hicimos migraciones. Una vez adentro, nos enteramos que la demora era mayor de la enunciada. De hecho, nos enteramos que el buque ni siquiera había salido de Buenos Aires.
De aquí en más, los episodios se mezclan entre airados reclamos del pasaje varado en Migraciones de Colonia, excusas falsas de la empresa, tiempos que se iban estirando y maltrato del personal de Colonia Express.

Rápidamente aquellas personas que conocían de navegación marítima, se dieron cuenta que una embarcación que, según indicaban, estaba saliendo recién del puerto de Costanera Sur en Buenos Aires y viajando a una velocidad de 19 nudos promedio, no podría jamás llegar en una hora a Colonia (tiempo que se adicionaba a todo lo que previamente debimos escuchar como tiempos de arribo). Sebastián Kondayen, Diseñador Gráfico y ducho en navegación por capitanear un Velero, fue quien me explicó esto, y quien tradujo a lenguaje veraz parte de lo que el personal de la empresa nos decía falazmente. La gente comenzó a impacientarse y enfurecerse. Una merienda que miserablemente dio la empresa no pareció calmar las expectativas ni la furia que lo que parecía una burla hacia el cliente se estaba manifestando.
Finalmente, y luego de muchas mentiras, pedido de explicaciones y reclamos por el irrespeto que se tuvo hacia nosotros, los pasajeros y clientes de Colonia Express, el barco arribó poco después de las 23:00 hs. y con pasajeros, demorando unas dos horas en llegar a Buenos Aires.
Florencia Mosolo, actriz como profesión del alma y empleada de una empresa de seguros como actividad, me comenta que al otro día debía presentarse temprano en su trabajo. Esto sumado a muchas anécdotas más de personas que, con mucha bronca, algo de miedo por la inseguridad que la empresa transmitía y los reclamos de aunque sea un café de cortesía en el viaje, se suman a los posteriores reclamos que por estos momentos se deben estar recibiendo en Córdoba al 700, sede Argentina.
Logré llegar a mi casa alrededor de la 1:30 AM.
Dato anecdótico: La empresa opera dos buques, el "Colonia Express" y el "Buenos Aires Express". Uno de los slogans de la compañía fue "Goliat, llegó David (y llegó en horario)". Actualmente emplea "Colonia Express. Nosotros competimos, vos ganás".
Lo único que gané fue un lunes con dolor de cabeza por cansancio y un domingo para olvidar.
Enero 19, 2009 | Por Carlos Af | Claves: argentina, cannabis, consumo, cultivo, despenalizacion, droga, drogas, marihuana, tenencia, venta | # Enlace permanente
Este tema dió y seguirá dando mucho que hablar. Escuché razonamientos con mucha lógica de todas las posturas tomadas al respecto. Que la marihuana es una droga blanda que hace menos mal que el alcohol o el tabaco, que los que fuman canabis después salen a robar porque consumen otras drogas, que esto no es posible por el efecto relajante que posee, etc.
Muchos etcéteras…
Demasiados…
Y nos olvidamos de algo…
La Naturaleza Humana.
La misma que hace que al ser adolescentes transgredamos las reglas que nos impusieron nuestros padres. La misma que provoca que busquemos ir un paso más allá del permitido. La misma que nos hace creer que somos autosuficientes, cuando en realidad somos dependientes de algo: el trabajo, el amor, la soledad, la lujuria, la amistad, el tabaco…
Pido disculpas si mi afirmación agrede el sentido racional de alguien. Pero me gustaría que con la misma amabilidad que expongo mi teoría, me la refute.
Transgredimos por necesidad. Por el deseo de explorar lo nuevo. Por el afán de conocer y encontrar nuevos límites más allá del que nos dieron. Ésto en sí es bueno, porque permite la evolución. Pero no caigamos en el facilismo de decir que consumir drogas es evolucionar, porque la provocación de un estado temporal que nos parece beneficioso no lo es. La evolución permanece en el tiempo. Sigue mutando y adaptando al sujeto.
Por esta misma necesidad de transgredir, considero en lo personal que no es aconsejable permitir la despenalización del consumo de drogas. Aunque sean las llamadas “drogas blandas”, como la Marihuana. El hacerlo, va a correr el límite que nuestros hijos poseen inculcados por sus padres. Querrán explorar más allá, y ahí está la trampa impuesta por las drogas blandas en beneficio de drogas más duras, como la cocaína y el éxtasis.
Hoy los límites están difusos. Lo puedo apreciar cuando salgo de noche, o charlo con adolescentes. Cualquiera puede verlo en las calles. Mover los límites como lo estamos haciendo, es uno de los padres de lo que vemos a diario. Los otros padres, claro está, son la pobreza, la marginación o la “vida fácil”. Hoy en día ya no es lícito asociar la droga con la pobreza exclusivamente. Salvando el hecho del tipo de sustancia que se consume, la droga está atacando todos los estratos sociales.
Buscar ser una persona íntegra, significa conocer los límites y respetarlos. En algún momento los hemos transgredido en mayor o menor medida, pero están ahí, y no los movemos. Por eso son límites. Hoy, la falta de estos límites hace que la palabra integridad carezca muchas veces de significado en el intelecto de nuestra juventud.
A veces, hay que saber cuando detenerse.
Existen otras razones de índole jurídica u otras que surgen de las actitudes y acciones que nuestros gobernantes tienen, y los resultados observables y estadísticos que podría traer a la mesa de debate, pero en todo caso lo reservo o los invito a leer otras opiniones, ya que estoy seguro que ya lo leyeron.
Un abrazo, y gracias por estar del otro lado de la pantalla.
Carlos
Septiembre 9, 2008 | Por Carlos Af | Claves: actualidad, buenos aires, ciudad, debate, pais | # Enlace permanente
A veces me pregunto de qué o cuál manera sería yo de no haber nacido donde nací. En el tiempo que nací.
Me pregunto qué estaría haciendo ahora si mis padres no hubiesen sido mis padres. Si no hubiera sido educado en una primaria estatal, o no hubiese asistido a una secundaria de modalidad internado. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera seguido Sistemas? ¿Qué hubiera pasado si al momento de decidir el camino en los vértices importantes de mi vida hubiese elegido el otro?
Las preguntas pueden ser muchas, pero la respuesta es única: soy la suma del pasado, lo que hago en el presente, y proyecto para el futuro.
Por eso es tan importante pensar un mejor presente para nosotros, pero en especial para nuestros hijos. El presente que hoy no nos gusta, será el pasado de ellos; y lo que definirá su futuro…
Estaba leyendo un post de 28 Inviernos en el que se destaca el valor de las pequeñas cosas para cambiar un sentir. Una acción simple de alguien honesto que modificó su pesar y un mal rato. Tantas cosas podemos hacer para cambiar la realidad… No es excusa pensar que no lo vamos a lograr en esta vida, porque nuestros hijos son la continuación y los herederos de lo que les dejemos. El valor de las pequeñas cosas. El valor de ser un eslabón más, en busca de nuevos eslabones que permitan formar una cadena de virtudes. El valor de no arrojar basura en la calle. El de no estacionar mal el automóvil bloqueando la rampa para disminuidos en aptitudes físicas en el cordón de la vereda. El decir “por favor” y “gracias”. El no advertir que si nuestro vecino está mal, a la larga nosotros lo vamos a estar también. El no darnos cuenta que robar o comprar robado es tan tonto como escupir para arriba…
El valor de las pequeñas cosas… A modo de una cadena de favores… Les propongo iniciar hoy, una cadena de valores humanos. Desde lo más pequeño como no tirar más papeles en la calle o levantar las eses de nuestro pichicho, o pensar la forma de mejorar el clima laboral de las personas a nuestro cargo en la empresa, hasta recuperar el valor de las palabras HONESTIDAD, TRABAJO, ESFUERZO Y FAMILIA.
De esta forma, quizás, estemos haciendo mejores personas para el futuro de nuestra Ciudad, y de nuestro País.
Un fuerte abrazo a todos.
Carlos
Mayo 27, 2008 | Por Carlos Af | Claves: buenos aires, ciudad, educacion | # Enlace permanente
Vivir es una aventura… Convivir, a veces, una película de horror.
Necesitamos entender, como sociedad que somos, que el bien personal comienza por el bien común. Si notamos la falta de respeto con la que la gente de una Ciudad densamente poblada como es Buenos Aires se trata, comenzaremos a entender un sinfín de problemas que nos aquejan diariamente.
Cuestión de limpieza.
La madre, amorosa, atiende el pedido de su hijo. ¿Cómo no hacerlo? Todos conocemos la tentación: un chocolate. Los más niños pedirán con leche, los más grandes, con almendras. Todos -o casi todos- estamos de acuerdo en que las golosinas son el mimo universal. Pero… ¿Por qué arrojamos el papel a la calle? ¿Por qué lanzamos la lata de gaseosa por la ventana del colectivo? ¿Por qué la colilla de un cigarrillo no es considerada basura como corresponde y se la arroja en algún lugar apropiado?…
Peor aún. Escuché la excusa: pago mis impuestos (lo cual dudaba… seriamente), que las levante el gobierno que para eso les pago. NOOOO! No se les paga para eso! Se les paga para mantener y brindar servicios, para gobernar, no para hacer de mucamo barrial corriendo a solventar los atentados contra esos servicios que hacen inadaptados! A ver… comprendamos y acordemos un concepto: Los impuestos los tenemos que pagar. Todos. Es nuestra obligación. Vivir en nuestra sociedad, también nos da derechos. Pero… errados los que piensen lo contrario… Mis derechos tienen límites. Los límites se los conoce como reglas, y las reglas son para todos. Tirar basura es una contravención desde el punto de vista legal, y una falta de respeto desde el punto de vista ético. En todo caso, mis derechos son “ganados” por el cumplimiento de mis obligaciones. Y no al revés, a pesar de lo que la educación actual y el mal ejemplo parece hacernos creer.
Mantengamos limpia nuestra Ciudad. Es de todos.
Cuestión de conciencia.
A mi los abuelos me dan ternura. Verlos caminar por una plaza de la mano, ya lo he reconocido, me produce un sentimiento especial. Soy de los que se levanta en el subte o el colectivo cuando veo a un anciano (hombre o mujer) para cederles el asiento. Es también una cuestión de respeto.
Pero… ¿Por qué señora Ud. que percibo puede correr y dar codazos a la gente para llegar al asiento que está 5 metros más adelante no se queda parada o hace como muchos: espera el próximo bondi? Una cosa es un derecho, otra violentar por lo que consideramos un derecho. Generalmente cuando hacemos esto, vulneramos el derecho de otro, como por ejemplo el mío de llegar con las costillas en condiciones al trabajo, tal cual salí de casa.
Respetemos en ambas vías (yo y él). No pensemos que un derecho se defiende con violencia, porque lo desvalorizamos como tal.
Cuestión de Educación.
Qué lindo el chico. Un dulce, un tierno total. La mamá orgullosa lo sube al remis. El nene parece feliz. Habla, grita, sonríe, se expresa…
Se expresa arriba del asiento trasero del remis… Al chofer no le agrada esto, y luego de varias advertencias que caen en oídos sordos, simula esquivar un pozo con una leve frenada. Suficiente para que el chico pase por entre los asientos de adelante y paren en el brazo, previamente preparado, del chofer.
Independientemente de la broma, y el que estemos de acuerdo o no con el tema. El chofer educó… Educó?…. NOOO!!! La que tendría que educar es la madre!!! Los padres!!! ¿Por qué nos cuesta tanto darnos cuenta que no todo el mundo está dispuesto a soportar un niño maleducado? Ensuciar el auto -herramienta de trabajo para esta persona- no es divertido. A menos, claro, que esté dispuesta la madre a pagar los daños como corresponde. Sumemos, el riesgo que implica moverse en un automóvil con un niño suelto (literalmente y en todos los sentidos que se pueda Ud. imaginar).
A otro pozo con los sapos que bajo determinadas tendencias psicológicas que no comparto en lo absoluto sostienen que los chicos deben actuar impunemente. No. Imposible estar de acuerdo. Tenemos la obligación como padres de enseñar a respetar al prójimo. Entender que el prójimo es el propiamente dicho, pero también sus posesiones, entre ellas… el asiento trasero de su auto.
En definitiva, si comprendemos que estos son los pilares básicos de una sociedad organizada y ordenada, una sociedad eficiente, tenemos una posibilidad para cambiar. Cambiar para bien. De lo contrario… la historia nos está enseñando que nos estamos equivocando.
Saludos. Gracias por leerme.
Carlos
Te propongo un acto de autocrítica. ¿Qué cosas hacés mal como Ciudadano y estás dispuesto a cambiar a partir de hoy?
Abril 12, 2008 | Por Carlos Af | Claves: chicos, iem, mara, mara arboleda, violencia | # Enlace permanente
¡Yo conozco a esta pequeña! ¿Qué les puedo aportar? Que le encanta hacer dibujos y regalarlos con muchísima dulzura.
¡También conozco a la mamá! Quién mientras me contaba de este post en la oficina me lastimó un ojo con un botón de la camisa, arrojado por un hinchado corazón orgulloso buscando espacio.
Con ustedes, ¡Mara! (pichón de periodista).
¡ Con los chicos no !
Día a día, los chicos somos noticia y no justamente por motivos que nos llenen de orgullo. Se nos estigmatiza con comentarios tales como “ahora los pibes hacen lo que quieren” o “estos chicos ya no tienen límites”.
La realidad es que muchos de estos hechos son expuestos sin una mínima investigación y se dan por cierto sin más.
Cuanta hipocrecía, muchos adultos están involucrados directamente en los más resonantes casos de chicos que son noticia en las crónicas policiales.
Nosotros los chicos estamos expuestos por muchos motivos, porque no tenemos experiencia, porque somos sanos, porque no sabemos lo que es el odio, el oportunismo.
Me viene a la memoria el caso de la alumna del colegio “Marianista” a quien el chofer del vehículo escolar que la llevaba todos los días a la escuela era también quien le vendía drogas y un día ella se murió.
Por esto, por la violencia escolar, por los chicos que fueron abusados, debemos decir bien fuerte ¡”con los chicos no”!
Artículo aportado por Mara Arboleda
Abril 11, 2008 | Por Carlos Af | Claves: argentina, carta abierta, d elia, macri, pais, peronista, piqueteros, politica, presidente, radical, socialista | # Enlace permanente
Pasmado. Estupefacto. Así quedé al escuchar al Sr. D´Elía en el Programa “A Dos Voces”.
-”Hay que romper con el monopolio de Clarín en la Argentina”. Dijo D´Elía.
-”Sr. D´Elía, a Clarín lo compran miles de porteños, en todo caso pida que lo dejen de comprar”, le contestó el periodista.
-”Hay que romper con el monopolio de Clarín en la Argentina”. Dijo D´Elía.
Y esa fue prácticamente toda la artillería y propuestas concretas que el otrora funcionario y líder piquetero -el mismo que se mostró sentado detrás de la presidenta de todos los argentinos defendiendo los valores de la democracia contra el intento golpista del campo- pudo argumentar en el programa, demostrando una actitud muy poco democrática, prepotente y totalitaria. Como si odiara a la gente con dinero (que no ganó él, o mejor dicho, que en este preciso momento está en la caja fuerte o banco a nombre de otro, y no de él). Como si odiara, “e ignorara” el hecho que en la Ciudad de Buenos Aires circulan 11 diarios, mientras que en USA, sólo 2. Como si ignorara que, estemos todos de acuerdo o no, Canal 13, Clarín y TN son líderes en lo que hacen, y lo son porque los elije la gente. No me voy a poner a defender al Grupo Clarín, porque como todo emprendimiento con fines económicos, van tras los resultados económicos, pero lo antedicho es innegable. Entonces… ¿Cómo rompemos el liderazgo Sr. D´Elía? ¿Con violencia? ¿Patoterismo? ¿Impidiendo que la gente compre el diario? ¿Obligandolas a leer lo que “ustedes” decidan que lean? Porque ése parece el rumbo que el gobierno desea tomar con la famosa Garita periodística. Se me ocurre una peor!!! Y yo sé que a Ud. le va a gustar: confiscamos el diario y los medios!!!! Al mejor estilo Chávez, su héroe de la revolución bolivariana que ahora arremetió contra empresas argentinas en Venezuela.
Absorto. Incrédulo. Así quedé cuando vi al ex Presidente Kirchner sosteniendo un cartel que atacaba al grupo Clarín. Carteles muy parecidos en consigna. Como si alguien se hubiera tomado el trabajo de encontrar similitudes entre las siglas TN y lo que esa gente quería decir ¡Y se los hubiera soplado a todos! ¡Así! ¡Espontáneamente!
¿Hay algo que no se entienda? ¿Algún error más y alguna actitud más de autoritarismo y desprecio por la opinión contraria a las propias? ¿Ése es el ejemplo de nuestros principales mandatarios? ¿Ésas son las muestras de respeto y pluralismo que pretenden que la gente crea?
Si la atacan, Sra. Presidenta, es por lo mal asesorada que está por su entorno, y su marido incluido. Es por la prepotencia con la cual desprecian a cuanto individuo se les cruce opinando distinto. Si la atacan es porque estamos hartos de ver como saquean al país y nos pasan contando el cuentito de las ideologías y que la Argentina está como está porque Colón se tiró un pedo al poner el primer pié sobre América.
Nosotros, los argentinos, queremos que nos escuchen. Que gobierne para todos, anteponiendo el bien de la Nación a sus propias ideas políticas e intereses. Porque si mira un poco hacia atrás, debería advertir que esa actitud tarde o temprano cae en lo despótico, genera el odio, el caos, y la ingobernabilidad que le aseguro: la gente de bien que vemos tristemente como pone argentinos contra argentinos sus actitudes, la que trabaja saliendo a la madrugada de su casa y regresando cuando el sol comienza a ocultarse, la que paga SU sueldo y el del Sr. D´Elía, no queremos.
Si lo desea, tome mi humilde sugerencia: deje de acusar. Deje de salir de shopping por el mundo. Deje de asistir a marchas infructuosas para figurar. La queremos acá. La queremos sentada en su escritorio, ganándose el sueldo que NOSOTROS le pagamos con nuestros impuestos. Impuestos que no queremos que sean usados con fines políticos y turbios. Que no fueron pagados para que terminen en el bolsillo del Sr. D’ Elía y otros piqueteros oficialistas. Se lo pagamos para que trabaje por un país justo PARA TODOS. Civiles y Militares. Religiosos, creyentes y ateos. Peronistas, radicales, macristas, socialistas, liberales, no adoctrinados (o grises como prefiero llamarlo yo) y demás.
Con total respeto por su investidura le pido: deje de involucrarse con las personas que evidentemente están colaborando con una guerrilla. Deje de mentirle al pueblo. Puede que seamos jóvenes en la democracia, pero aprendemos de los errores, como todos. Y cometimos muchos en nuestra historia. Deje de usar esa historia en su propio beneficio.
Con completa convicción democrática le ruego: mejor dedíquese a ver cómo sacar a los chicos de la calle. A mejorar el transporte público, a brindar soluciones de fondo a la vivienda y al trabajo, a enseñar que las cosas se consiguen trabajando, no por regalo. Dé el ejemplo. Gánese lo que el pueblo le encomendó. Dedíquese a mejorar REALMENTE la educación de nuestro país. No siga inventando planes que lo único que hacen es destruirla más. Distribuya las riquezas como prometió, pero de forma justa, de acuerdo al sacrificio que puso cada uno en formar y mantener la república desde sus humildes puestos de trabajo. No nos enseñe que el no trabajar da más dinero. mejor enséñenos que trabajando se llega. Dénos la oportunidad. No nos quiera comprar con un sanguche y una gaseosa o un tetra. No nos regale electrodomésticos para que la votemos.
En pocas palabras: Sea NUESTRA PRESIDENTA, no nuestro VERDUGO.
La saluda muy atentamente.
Carlos Fernández
Un ciudadano gris.
PD: a mi NO me paga el Grupo Clarín. NO soy periodista. Soy un ciudadano común que llega con lo justo a fin de mes y que mira estupefacto como se llevan y destruyen nuestro patrimonio.
Marzo 25, 2008 | Por Carlos Af | Claves: argentina, educacion, familia, inmigrante | # Enlace permanente
Y por eso, hoy hago referencia directa a un post de Diana que me pareció fantástico.
http://blogsdelagente.com/dianainforma/2008/3/25/-un-alumno-perfecto-#c39628
Las palabras sobran.
Saludos,
Carlos
Marzo 16, 2008 | Por Carlos Af | Claves: animales, buenos aires, caca, ciudad, educacion, gato, k, mascota, perro, sorete, vereda | # Enlace permanente
No. No empiezo mi primer post con una crítica ni a favor ni en contra del ex Presidente o la actual President”a”.
Tampoco voy a hablar de las repeticiones en el canal de cable Volver del otrora programa político-humorístico “Canal K” (aunque es llamativo el poder de anticipación que tenían…
je).
Quiero iniciar este post con algo que estimo nos molesta a la mayoría de los porteños. Algo de lo cual casi todos fuimos víctimas alguna vez, pero de lo cual pocos hacemos algo por iniciativa propia para cambiarlo. Hablo de la caca, los soretitos que los canes dejan en la vía pública en total complicidad con sus dueños.
Imposible no acordarse de La Tota. ¿Se acuerdan ustedes? Quizás si ya pasaron los 30, como es mi caso, recordarán a una señora gorda (Jorge Porcel), limpiando la vereda, mientras hacía comentarios sobre los “cadáveres” tirados por toda su vereda. Desparramados como dueños de la baldoza.
Otra situación graciosa, que me viene a la mente como un auténtico acto de justicia por cola propia, es el sketch de la película “Yo, mi otro yo e Irene (2000)”. En dicho sketch, la bifurcada personalidad de Jim Carrey devolvía los “favores” del perro de su vecino, a la vez que leía el diario sobre el jardín de la entrada.
Y es así. Los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires no aprendemos a respetar al prójimo, y pretendemos que nos respeten a nosotros. Nos llenamos la boca con improperios y recuerdos sobre los parientes de los gobernantes de turno, pero no somos capaces de corregir nuestras propias conductas.
Les cuento una anécdota personal: hace cosa de un par de meses, estaciono un auto prestado frente a la entrada de mi departamento. Mientras lo hacía, observaba con atención a un “vecino” que paseaba su pastor alemán a 5 metros delante mío. Mientras terminaba mi maniobra, me retiraba el cinturón de seguridad, y sacaba la llave del encendido, veo que el perro estaba agachado y haciendo su gracia justo a un costado de la entrada de mi edificio.
Mi reacción fue tocar la bocina como para llamar la atención de su dueño. Lo logré. Me miró y se percató de mi seña de NO con la mano. Claro que lejos de inmutarse, esperó que el perro termine lo suyo, y lentamente se me acerca al auto, por el lado del conductor. Nueva reacción: bajar del auto inmediatamente. Obvio que no soy un kamikaze y el sujeto no era el típico patovica de un boliche. Valiente sí, pitufo no! Pero si el sujeto se ponía maleducado o agresivo podía responderle y a lo sumo dejarle las manos con varios moretones provocados por mi cara. Pero eso sí; estropear el auto prestado por alguna patada dirigida a la puerta, definitivamente no.
Lejos de mi primera sospecha, el sujeto no fue para nada agresivo. Muy por el contrario, me dice: -”Tenés razón flaco, pero peor es el cartonero que deja la basura toda fuera de las bolsas y la esquina queda hecha una inmundicia”.
-Sí. -respondí yo, -pero no es cuestión de tomar el malobrar de otra persona para justificar que nosotros hagamos mal las cosas, no le parece?.
El tipo me dió la razón. Me pidió disculpas, y me dijo que iba a enmendar su mala acción. Con lo cual recojió un pedazo de papel del piso y empujó el regalito de su pastor alemán, 10 cms. al costado, de manera que el mismo quede exactamente dentro del cuadrado de cemento por el cual sale el árbol de la entrada………….
“¡¡¡Maldito operado de la naríz!!!”, pensé yo (más o menos, jeje). Pero bueno. Con tal de no pisar caca cuando salgo a la mañana a trabajar, semidormido y con deseos de no haberme quedado a ver el final de la película de la noche anterior, creí que hice mi buena acción del día.
Me lo crucé otros días, pero no tuve ganas de hacerle un seguimiento a ver si me mintió. No daba! 
¿Y a ustedes? ¿Cómo los trata este tema? ¿Qué hacen para cambiar esta conducta, sea propia o de los demás?
Ultimos Comentarios