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Run away for nothing? (¿Huir por nada?)

La Unidad Penitenciaria trece de Junín, mi amada ciudad, se ubica a quinientos metros de ejido urbano de la ciudad.

El motín empezó a las once de la mañana y duro exactamente quince minutos y veintiocho segundos.

Miguel salio de entre el tumulto de reos y vigilantes, volaban palos, facas y sangre. Corrió por el patio tan rápido como pudo, delante el alambrado perimetral no lo detuvo salto tan alto que los que presenciaron esto lo vieron volar. Cayó del otro lado, en la calle de tierra y con una mano sopesó la caída, la tierra flotó por los costados. Se sobrepuso y enfiló hacia la ruta a pocos metros de ahí. Al llegar giró la cabeza a la derecha y observó como decenas de patrullero, motocicletas policiales, hasta un helicóptero se preparaban para capturarlo. Fue el único que escapó.

Parado en el medio de la Ruta Nacional 188 kilómetro doscientos y pico, se detuvo a pensar unos pocos segundos, hasta que el infortunado motociclista sin pensarlo e inconcientemente pasó por ahí. Le pegó con el brazo justo en el pecho derribándolo de su motociclo, el muchacho se elevó por el aire y cayó dos metros sobre la vera de la ruta (menos mal que fue sobre el pasto). Raudamente se montó en la moto (una kawasaki 250 enduro color verde) miró nuevamente a la derecha, se dio cuenta que sus captores se acercaban a toda velocidad, y aceleró la Kawa… a todo lo que da. La rueda delantera se levantó del suelo pero con el cuerpo logró estabilizarla. Al llegar a la entrada de la ciudad dobla a la derecha y hace su ingreso a la ciudad, cuza varios semáforos en rojo, siempre vigilante de sus “persecutores”.

El Renault 12 se le cruza lentamente por la Avenida Libertad, tenía el semáforo a favor, pero éste no se imaginaba que un presidiario huía desenfrenadamente. Miguel vio que era imposible esquivarlo, entonces aceleró aun más y lo salto, planeó más de cincuenta metros hasta el otro lado de la Avenida Rivadavia.

Continuaba por esa avenida hasta toparse con el cruce ferroviario, y saben que…pasaba el tren. Frenó la moto bruscamente, la dejó a un lado y se subió al techo del Convoy.

Desde el aire, el piloto del helicóptero relataba lo sucedido a sus superiores, ahí tomaron parte las patrullas motorizadas que lo persiguieron por entre los rieles, sin alcanzarlo. A mil metros se baja, es otro paso a nivel. Una pareja desprevenida montados en una honda KLR 650 se besan aguardando que el tren termine su paso. El reo los empuja y ambos caen al asfalto, ellos sin entender nada.

Ahora iba sobre una gran moto, de mucha potencia, se subió a la plaza del bulevar de la Avenida San Martín, para seguir con su locura. Desde el punto de vista del móvil policial el acompañante señala al chofer la humareda más adelante, era una columna importante, se apresuran y presenciaron algo inédito en esta ciudad tres automóviles chocaron y explotaron como dinamita, rápidamente solicitaron la auto bomba de los bomberos y mas ayuda, seguramente producto del motociclista fugado. No hubo heridos graves…

La carrera mortal siguió por delante, esta vez el sujeto hizo su entrada en el centro de la ciudad, plagada de gente, pero no lo hizo por la calle, lo hizo por la vereda. Las mesas y sillas de los bares saltaban por los aires y la gente se tiraba al costado. El acompañante del piloto en el helicóptero se agarraba la cabeza al ver la humareda y el desastre en el centro de la ciudad, no lo podían creer.

Al fin el delincuente vislumbró su destino (tal vez sería una venganza, una acto pendiente…, una cuenta que cobrar) Allí vio la casa, se bajó de la moto, esta vez la apoyó contra la pared porque alguna vez tuvo una igual y sintió pena, golpeó la puerta y ella le abrió.

-¿Que haces acá? Si recién te visitamos ¿Escapaste?

-La beba perdió este chupete azul que tanto ama –Le dijo.

Y vio a su bebe con un chupete azul, echó un vistazo al que tenía en la mano, que halló cuando su mujer e hija se fueron de la visita en la cárcel… era igual.

Tres policías lo esposaron sin titubear, él alcanzó a darle un beso a su hija y se fue feliz a su celda preferida.



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