Se nos fue Negrini

negrini litoral

Ayer, a primera hora, abrí el Google y puse “rey del té”, sin ningún resultado positivo. En general, cuando los buscadores no encuentran tu frase clave comienzan a hacer asociaciones inútiles, como citar la famosa frase del rey de España a Chávez “por qué no te callas”.

Busqué un diario de Corrientes en Internet, y lo recorrí hasta encontrar la noticia. “El deceso del Dr. Negrini”

“Profunda consternación causó en la noche de ayer la desaparición, a los 89 años, del Dr. Celso Negrini, uno de los ciudadanos más distinguidos de nuestra provincia.

Negrini, como componente de la familia propietaria de enormes territorios que abarcaban parcelas aún de provincias lindantes, se distinguió por su dedicación a sus establecimientos agrícolas, el ejercicio de la profesión médica, y su participación política dentro del radicalismo, entidad en la que llegó a ocupar los más distinguidos papeles políticos. Su papel como protector de diversas entidades de bien público le trajo aparejado ser beneficiado con importantes distinciones nacionales e internacionales, así como propuestas para el Premio Nobel de la Paz.

Todos recordarán, además, su afición como coleccionista especializado en todo tipo de objetos valiosos, que lo llevó a recorrer el mundo en forma reiterada en la afanosa búsqueda de piezas originales. Su pinacoteca sigue siendo considerada una de las más importantes del mundo dentro de la temática pop-art del siglo 20.

Sus restos están siendo velados en la Honorable Cámara de Diputados, y tendrán hoy sepultura en el Cementerio Parque del Recuerdo.”

Cuando me detuve a analizar los avisos fúnebres del mismo diario, encontré como únicos familiares directos a su hija Edith Negrini, su hijo político Claudio Azcuaga (sabía por su deuda que era el nombre de Cacho) y María Elena Batista de Negrini, la polémica viuda.

De una manera contundente, me quedó demostrado que toda la historia que viví hasta hoy era cierta. Que no hay actores ni ficción. Y que en un rato volaré hacia “el velorio de mi suegro”, si es que le puedo llamar así al padre de una mujer que apenas si conozco.

El teléfono me sacó de mis cavilaciones, con la voz de Rodrigo del otro lado. Se había reconciliado con su esposa, quien dice que no le perdona su aventura, pero que decidió “darle una oportunidad”, todo muy condicional. Me contó que Barbarita está contentísima. Pero que él estaba muy ansioso por conocer en qué lío estoy metido ahora, que me voy de viaje.

- ¿Viste Edith, la señora que conociste en casa? Murió su papá, y su cuñado me invitó a ir en un vuelo chárter a Corrientes.

- ¿Corrientes, la provincia de Corrientes?

- Sí. El señor era de ahí, murió ahí y por tanto lo velan también ahí.

- Pa, cuídate. Yo estuve loco, pero creo que empiezo a sentar cabeza. Pero justo ahora el que se enloquece creo que sos vos. Decime ¿no te reviró un poco la jubilación? A todos los viejos retirarse los deprime, y quedan como estúpidos. ¡Pero a vos te vino el viejazo! Minas, viagra, viajes chárter de urgencia… Me gustaría que mi hija conserve a su abuelo por mucho tiempo…

- Mirá, Ro, no te hagas el suficiente. No tenés catadura moral. Tenés cara dura moral.

- ¡Feliz domingo! –me gastó- Que tengas un velorio grato.

Ay.

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