Conocía el camino. Un tiempo atrás lo había transitado llevando a su marido a enterrar, ahora llevaba a su hijo. Se le hacia muy difícil caminar, sus piernas parecían de plomo, es el dolor mas grande para una madre tener que llevar al cementerio a su único hijo, ese muchacho que tanto amaba, en la flor de la edad, en plena juventud, la muerte se lo había arrancado de sus manos, se encontraba destruida y desconsolada.
Cuando su esposo falleció, su hijo se había hecho cargo de ella, dependía de el para su manutención, ahora nada le quedaba.
Vecinos y amigos que la apreciaban la acompañaban, una buena comitiva iba detrás del ataúd, pero ella sentía la angustia, la desprotección y la soledad, no dejaba de llorar.
Cuando van saliendo de la ciudad, otro grupo de personas vienen entrando, hay mucho bullicio, se los ve animosos, alegres. Cuando los dos grupos están frente a frente Jesús sale de en medio y se pone frente a la madre, siente mucha compasión y le dice: “No llores” y tocando al féretro dice: “Joven, levántate”. Ante la mirada atónita de todos los que allí estaban este joven vuelve a la vida.
No imagino esta madre que en las afueras de la ciudad, a pocos metros de enterrar a su hijo, esto iba a suceder.
Todo encuentro con Jesús produce cambios, la madre salio de su casa llorando con el hijo muerto, regresa abrazada a su hijo llena de alegría.
El Señor así como vio la necesidad de esta mujer, El conoce cual es la tuya, derrama tu corazón delante
Cierto dia le preguntaron a un hombre: ¿Qué tal fue el camino? —“Fue muy difícil, pero valió la pena”—
Recuerdo que cuando era niña iba a visitar a mis abuelos, ellos tenían un cuadro titulado “Los dos caminos”, como me gustaba pasar tiempo mirando ese cuadro, un camino era ancho, se podía transitar libremente sin obstáculos, era alegre, divertido, se veía mucho entretenimiento y mucha algarabía, pero el final del camino era horrible, siniestro, espantoso. El otro camino era angosto, los que caminaban lo hacían con precaución, iban atentos para no resbalar, salteaban los impedimentos que se presentaban, al final del camino se veía una ciudad resplandeciente, era de oro, perlas y el mar de cristal, aquellos que caminaban por ese camino entraban a esa ciudad.
La Biblia nos habla de estos caminos y tal vez no te des cuenta que todos estamos en uno de ellos.
Es muy fácil andar por el camino que lleva a la perdición, porque es un camino ancho y mucha gente va por el, pero es muy difícil andar por el camino que lleva a la vida, porque es un camino muy angosto, por eso son pocos lo que lo encuentran. El camino ancho es fácil porque libremente mentimos, defraudamos, engañamos, no hay temor, el camino angosto es muy difícil para afrontar cuando todas estas cosas se presentan y tenemos que rechazarlas, solo con la ayuda de Dios podemos resistir.
En la película “Reto de valientes” a Javier (uno de los protagonistas) lo ponen a prueba para ver hasta donde el es honesto y no cede a dejarse vencer por la mentira, puede pasar esa prueba con victoria, no fue fácil tomar la decisión pero “valió la pena”
Si estas caminando por el camino ancho estas a tiempo de cambiar de carril, para que al final del camino puedas decir: “Fue muy difícil, pero valió la pena”.
Hable con una mama que hace poco tiempo perdió a su hijo víctima de una cruel enfermedad. Me dijo que estaba renegada, viendo las “injusticias de la vida”, ¿Porque un hijo excelente, trabajador, cariñoso, de buen corazón, la muerte se lo llevo en la plenitud de la vida?
¡Que difícil es responder a esta pregunta! Cierta vez le preguntaron a la madre Teresa sobre las “injusticias de la vida” a lo que ella respondió:-”las injusticias de la vida existen porque se ha roto la relación con Dios”
Todos nosotros nos hemos preguntado alguna vez porque la gente malvada prospera, tiene éxito y se hace rica. Esta pregunta nos parece natural porque hemos aprendido que si hacemos lo bueno nos ira bien y si hacemos lo malo nos ira mal. En pocas palabras nos parece que la vida es injusta.
Hombres de Dios han llegado a pensar así, como Salomón (hombre sabio de Israel), que dedico su vida y sabiduría a entender lo que se hace en este mundo. El dijo: “Trate de entender todo esto haciendo uso de mi inteligencia, pero era mas de lo que yo podía entender Todo lo que existe es muy difícil de comprender y entenderlo, esta fuera de mi alcance”. En realidad no hay nadie que pueda entenderlo. Nadie sabe que rumbo toma el viento, ni como se forma el niño en el vientre de su madre, ni como Dios hizo todas las cosas. ¡Que bueno es disfrutar de la luz del sol! Pero aunque vivamos muchos años, y todo ese tiempo lo vivamos felices, no debemos olvidar que del mañana no esperamos nada. Al concluir el libro de Eclesiastés Salomón dijo:”Puedo terminar este libro diciendo: que ya todo esta dicho, todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo. Un día Dios nos llamara a cuentas de todo lo que hayamos hecho, tanto lo bueno como lo malo, aunque creamos que nadie nos vio hacerlo”.
Cuando Dios creo este mundo, todo lo hizo hermoso, además nos dio la capacidad de entender que hay un pasado, un presente y un futuro. Sin embargo no podemos comprender todo lo que Dios ha hecho y no entender el porque de muchas cosas.
El 1ro. De Abril del año 1993, murió Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, padre del Rey Juan Carlos, padre, hijo y nieto de reyes. Fue enterrado en el panteón de los reyes del Monasterio de El Escorial en Madrid, con honores del rey de España, poseedor de varios títulos debido a la dinastía que descendía. Yo fui testigo de ese funeral, ya que en esos días estábamos con mi esposo paseando por España y por las calles, los municipios, y las ciudades, en todo lugar de lo único que se hablaba era de la muerte del padre del rey. Las señales de televisión transmitían en vivo y en directo para que toda la nación pudiera presenciar el entierro del Conde de Barcelona, fue enterrado con el mas alto honor humano que un país le puede brindar a una persona, y yo pensaba y su alma ¿QUE? ¿Habría recibido al Señor Jesús como su Salvador? acepto que la sangre de Jesucristo perdone sus pecados, o tal vez su status o la nobleza a la cual pertenecía no se lo habían permitido. No lo se…. Pero algo se positivamente y lo puedo afirmar sobre otra persona que también paso a la eternidad, las circunstancias fueron muy distintas a la anterior. También en esta oportunidad yo fui testigo.
El 31 de Agosto del año 1977, en Malaver, Pcia. De Bs. As, en una modesta casa se encontraba un anciano en las ultimas horas de su vida, una cruel enfermedad había deteriorado su cuerpo, a tal grado que parte de el fue amputado, sus seres queridos se daban cuenta que estaba cerca su partida.
Estaba próxima la medianoche de ese dia cuando su hija que estaba a su lado tomando su mano, ve que su rostro se ilumina, refleja un gozo muy grande, una paz inunda su ser y le dice ¡Mira todo este lugar esta lleno de angeles! El los veía Su Señor los había enviado para llevarlo a su lado y así con esa sonrisa en su rostro paso a estar en los brazos de Jesús, los angeles lo escoltaron hasta su entrada al cielo.Ya no mas sufrimientoYa no mas dolor. ¡Descansaba!
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Estas son dos historias que viví bien de cerca, no se si al Conde de Barcelona lo volveré a ver, pero al otro anciano de humilde condición, sin riquezas económicas, si lo veré. Siempre que yo permanezca fiel al Señor Jesús.
El nombre del anciano era Miguel Ramacieri, y era mi querido abuelo.
Intisar Sharif es una joven mujer de 20 años, que el próximo mes de Julio del 2012 esta sentenciada a morir lapidada. Según el código Penal de Sudan señala que: “quien cometa la ofensa de adulterio será castigado con ejecución por lapidación si es casado, o cien latigazos si es soltero”.
Esta joven madre va a ser enterrada hasta el cuello y apedreada hasta morir.
Hace varios años una mujer paso por esta misma situación, unos hombres la arrastraron hasta donde estaba Jesús y le dijeron: “Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo pecado de adulterio y según nuestra ley tiene que morir apedreada, tu que dices, ¿Cuál es tu opinión?” La respuesta de Jesús fue contundente –Si alguno de ustedes no tiene pecado tire la primera piedra–. Ni una piedra cayo sobre ella, uno a uno todos lo que la acusaban se retiraron. –Mujer tu también te puedes ir, (le dijo Jesús) Yo tampoco te condeno, no peques mas.
Para esto vino Jesús a esta tierra, a traernos el perdón, todos hemos pecado y por eso estamos lejos de Dios, pero El nos amo mucho y nos declara inocentes sin pedirnos nada a cambio. Por medio de Jesús estamos libres del castigo de nuestros pecados. Dios envío a Jesucristo para morir por nosotros, si confiamos que Jesús murió por nosotros Dios nos perdona y nos recibe, así como le dijo a esta mujer hoy nos dice:”YO TAMPOCO TE CONDENO, NO PEQUES MAS”
“No te metas en el mar”, fueron las ultimas palabras que el padre le dijo a su hijo.
Después de cuatro días de intensa búsqueda encontraron el cuerpo de Franco flotando en el agua.
Lamentablemente este jovencito de 15 años, pago con su vida la desobediencia
Tenemos tendencia a desobedecer, nuestros antiguos padres (Eva y Adán) fueron los primeros que desobedecieron a Dios, y toda la humanidad sufrimos la consecuencia.
Toda desobediencia tarde o temprano se paga, la palabra de Dios dice que la desobediencia trae destrucción. ¿Que es lo que destruye? Destruye la intima relación que tenemos con Dios, cuando nos damos cuenta que hemos desobedecido no podemos acercarnos libremente al trono de la gracia.
Adán y Eva cuando se dieron cuenta que desobedecieron, lo primero que hicieron fue tratar de ocultarse, buscaron unas grandes hojas para tapar su cuerpo, tenemos muchos casos en la Biblia de personas que por desobedecer pagaron las consecuencias, a veces lo pudieron remediar, otras no.
Vemos el caso del profeta Jonás, fue a parar en el vientre de un gran pez por desobedecer, allí clamo y rogó, Dios lo escucho y cambio su situación, se dio cuenta a tiempo que estaba en desobediencia y se arrepintió.
Si leemos el libro de Deuteronomio vemos una larga lista de cosas feas que acarrea la desobediencia, pero también tenemos una larga lista de bendiciones para los obedientes, nos dice así: Si ustedes obedecen los mandamientos de Dios, serán un pueblo favorito en toda la tierra. Dios los bendecirá dondequiera que vivan, bendecirá a sus hijos, sus cosechas, sus ganados, Dios bendecirá sus hogares, sus viajes, serán felices en el país que Dios les da, siempre tendrán pan en la mesa, nunca tendrán que pedir prestado nada, ustedes tendrán de sobra.Lo que ustedes siembren producirá abundantes cosechas, pues Dios abrirá los cielos, donde guarda la lluvia y regara los sembrados.
En “todo” lo que ustedes hagan, “SIEMPRE” les ira bien.
Si estamos en desobediencia, cambiemos nuestra situación, volvamos a Dios que es amplio en perdonar y recibiremos abundantes bendiciones, aun para las generaciones venideras.
El significado de la palabra “despedida”, no siempre suena igual en nuestros oídos.
Podemos estar en una fiesta de “despedida de soltero” y disfrutamos mucho , lo pasamos muy bien, o podemos estar frente a un féretro “despidiendo” los restos de una persona a la que amamos mucho y sentir que nuestro corazón se rompe a pedazos.
Todos tarde o temprano pasamos momentos de “despedida”
“Despedimos” a nuestros hijos, cuando ya con sus alas extendidas se largan a la vida por sus propios medios y capacidades, nos “despedimos” de amigos que toman otros rumbos, nos “despedimos” de nuestra propiedad porque nos vamos a vivir a otro lado, nos “despedimos” de compañeros porque nos vamos a otro trabajo, y así tenemos una larga lista de “despedidas”
Recordé de una familia que vivió una “despedida” muy triste.
¡Cuanto dolor en esa casa! Todo era lloro y pesar, las personas que allí vivían estaban desgarradas, el silencio solo era interrumpido por el llanto.
No muchos meses atrás ese hogar era un lugar espléndido, un lugar de paz, de muchos amigos, de risa, de bullicio, pero ahora era todo lo contrario, rostros apesadumbrados, ¡tristeza! ¡Lamento!, faltaba uno de los integrantes de la familia, hacia cuatro días que había fallecido, ya lo habían sepultado, y cada día que pasaba se sentía más su ausencia.
Que solas se encontraban Marta y María, habían “despedido” a su hermano, ese muchacho que posiblemente era el sustento de la casa.
Pero ese día llega Jesús a esa casa y cambia radicalmente la situación, trae la vida, haciendo uno de los tantos milagros, y resucitando a Lázaro.
En los años que llevo, he vivido momentos difíciles de “despedida”
Me ha tocado “despedirme “de mis abuelos, de tíos, de cuñados, de mis padres y de mi único hermano; pero en cada una de esas “despedidas” ha quedado la esperanza de la resurrección, y se positivamente que esas “despedidas” son transitorias, la promesa de Jesús dice que: “aquel que en mi cree no morirá jamás”, estoy aferrada a lo que la palabra de Dios dice.
Aquellos que hemos creído en Jesús somos muy felices, porque sabemos que las “despedidas” no son para siempre.
Todo ayuda a bien
• Publicado por Mary Romero el marzo 30, 2012 a las 6:08am
A los que a Dios aman todas las cosas ayudan a bien. Cuan difícil se hace entender este versículo de Romanos 8:28 cuando las cosas no van como quisiéramos nosotros, cuando el viento sopla suavemente todo marcha bien, pero cuando la tempestad se levanta y azota se hace cuesta arriba.
Se cuenta la historia del único sobreviviente de un naufragio que fue arrojado a una isla deshabitada, hizo lo que pudo para construir una choza, en la que puso todo lo que había salvado en la tragedia. Oro a Dios que fuera libertado y cada dia miraba ansiosamente el horizonte haciendo señas a cualquier barco que pasara. Un dia se horrorizo al encontrar que su choza ardía en llamas; todo lo que tenia se elevaba en humos. Pero aquello que parecía el final fue lo mejor que le pudo pasar. “Vimos su señal de humo” dijo el capitán del barco que vino en su rescate. Recordemos que si nuestras vidas están en las manos de Dios: “Todas las cosas ayudan a bien”, aun aquellas cosas que no entendemos.
Dios bendice a quienes no siguen malos consejos ni andan en malas compañias ni se juntan con los que se burlan de Dios. Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian dia y noche. Son como arboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien! En verdad Dios cuida a los buenos, pero los malvados se encaminan al fracaso.
Parece imposible escuchar de la boca de este hombre estas palabras, dijo: “No se de que me estas hablando”, “No lo conozco”, no tan solamente lo dijo una vez, dos veces, por tres veces lo volvió a repetir. Cuando lo identificaron que el también pertenecía a los seguidores de Jesús, monto en cólera y aseguro que no lo conocía. ¿Como no era uno de sus amigos? ¿No era uno de los que había participado en los sermones del “Maestro”?, ¿No había sido testigo de los milagros del Señor? Había visto con sus propios ojos como su “Señor” daba el habla al mudo, la vista al ciego, liberaba a los endemoniados, resucitaba muertos, tendría que recordar que su “Maestro” decía: “Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios”.
Su “amigo” hablo del perdón de pecados, de la paz, del río de agua viva, de la vida eterna, sin embargo lo estaba negando,”No lo conozco” “No se quien es Jesús”.
Mas de una vez en nuestro diario vivir nos identificamos con Pedro, con nuestras actitudes, nuestras acciones, con nuestro proceder lo estamos negando, cuantas veces no tendemos la mano a nuestro hermano caído, o vemos al hambriento y no lo alimentamos, al sediento y no le damos de beber, cuantas veces dejamos que malos pensamientos tomen nuestra mente, o no damos paso al perdón del que nos ofende, todo esto trae tristeza a nuestra alma.
El amor de Dios es amplio en perdonar, acerquemosno a El y restaurara nuestras faltas, así como los ojos de Jesús se posaron sobre Pedro cuando lo estaba negando, también a nosotros nos mira con compasión. Si acudimos al Señor hallaremos gracia en el oportuno socorro.