Exito y fracaso
Dios bendice a quienes no siguen malos consejos ni andan en malas compañias ni se juntan con los que se burlan de Dios. Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian dia y noche. Son como arboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien! En verdad Dios cuida a los buenos, pero los malvados se encaminan al fracaso.
