Tu eres…

Aunque no den higos las higueras, ni den uvas las viñas ni aceitunas los olivos; aunque no haya en nuestros campos nada que cosechar; aunque no tengamos vacas ni ovejas, siempre te alabare con alegria porque tu eres mi Salvador. Dios mio tu me das nuevas fuerzas; me das la rapidez de un venado, y me pones en lugares altos.


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