Ciclos económicos.
No es que haya que aceptarlos tal cual se presentan sin hacer nada porque de todas maneras llegan, y alegrarse o entristecerse, la economía está plasmada por emociones pero estas por sí solas no sirven para corregirla, pero alguna vez entre nosotros deberemos aprender que los momentos difíciles en la economía, más en los tiempos que transcurren, de globalizaciones progresivas y novedosas, son frecuentes de la misma manera que lo son los auges o las reactivaciones, y que lo que importa más que otras cuestiones, es estar preparados para las reacciones, a propósito de lo que se comenta en el último informe de CEPAL que presagia para este año una fuerte desaceleración equivalente a unos cinco puntos porcentuales, cuando se estima que en vez de casi un 9 nuestro PBI tendrá un crecimiento de algo así como del 4% -1,6% es el crecimiento del Estimador EMI en el primer cuatrimestre, 40% de la explicación -este año, a diferencia de otras economías de la región que evolucionarán en otras intensidades no tan negativas, números de todas maneras, que pueden ser útiles si aprendemos a mirar de manera diferente y, especialmente, a ayudar en las dificultades para compartir la abundancia, más allá de los gobiernos o las administraciones con las que podemos estar o no de acuerdo.








