Impuestos y SMVM.
Los ejemplos terminados que padecemos entre otros el síndrome del perro del hortelano que ni come ni deja comer, que ni cumplimos ni dejamos que los demás cumplan, con respecto a nuestros dramas micro y macro económicos, los podemos rescatar estas semanas, por una lado en la polémica que se armó por la elección entre una estructura impositiva como la actual que muestra la prevalencia de los impuestos al consumo (80%) sobre los impuestos a la riqueza (20%) y algún proyecto de modificación para poder instrumentar la inversa de 20% de impuestos al consumo 80% de impuestos a la riqueza, lo cual como propuesta no nos debería sonar tan descabellado al menos si todos pensamos que el más elemental principio de equidad tributaria indica que paguen más los que más capacidad tienen y no como sucede hasta ahora que los ricos paguen poco y los pobres mucho impuesto proporcionado por sus niveles de ingresos, y por otro lado con el salario mínimo vital y móvil (SMVM) que probablemente se cierre en torno de los 3000$ una cifra que simplificando significan unos 100$ por día que multiplican por cuatro los 25$ de presupuesto de cesta de alimentos para una familia tipo según los últimos argumentos conocidos, el SMVM es una referencia en nuestra economía en la que los salarios promedio no son solamente una responsabilidad del gobierno de turno.

