Las proposiciones de Kuhn Tucker.
Y el maestro se pasó los mejores años académicos de su vida analizando los caminos para llegar a tipificar en artilugios algebraicos o complicados determinantes las condiciones para el tratamiento de las variables no homogéneas que hay en la economía, en cambios simultáneos en todos los precios y todos los ingresos, cambios en los ingresos, cambios en los niveles de precios, cambios en los precios de los bienes y servicios combinados, etc., y vaya si lo logró con el multiplicador de Lagrange y otros instrumentos, para llegar a los niveles de equilibrio que, en todo caso como es en todas las cuestiones de los neoclásicos, son equilibrios relativos en el sentido de estar demasiados dependientes de condiciones que son más teóricas que prácticas, una lástima porque para la economía doméstica hubieran sido de mucha utilidad si se trataran de apreciaciones teóricas que pudieran aplicarse a las políticas públicas en un escenario en el que la falte de homogeneidad de las funciones de consumo o producción particularmente son más la regla que la excepción, por poner un ejemplo reciente nomás el valor de la IMPO en 2011 registro una variación anual del +18% en dólares que en parte se reflejó en el incremento nominal del PBI (+11%) en pesos y un incremento equivalente (+11%) en el consumo, lo que en una rápida lectura significaría que todo el incremento del PBI fue al consumo que el aumento de la IMPO fue a inversión, aunque sea de carácter comercial.

