Camelos o el viejo truco de las reducciones que no funcionan en los temas de economía.
Por estos días un periódico de economía apareció con un titular muy ocurrente diciendo algo así que con un tour por varios supermercados de la ciudad se pueden lograr ahorros de hasta un 30% en el gasto para la canasta de consumo.
Esto es posible al comprar en distintos supermercados por la brecha que existe entre las diferentes cadenas, se puede obtener una diferencia importante en bebidas, leches enteras o pañales, ideal método para los que dispongan del tiempo o la motivación, salir de compras como quien va de shopping, y así como quien recorre varios negocios de ropa, darse una vuelta con el changuito por más de un supermercado, un 30%, es la diferencia que se obtiene entre la cadena más barata y la más cara en gaseosas cola y fernet, lo toma en broma alguno, mientras en otros rubros como leches enteras y pañales se puede ahorrar un 20%.
Así se estaría en un promedio del 25% de ahorro, por la brecha que existe entre diferentes empresas, una brecha que puede ser mayor si se llega al súper a la mañana temprano y se consiguen las escasas unidades que ponen en los estantes de productos a precios del gobierno, como el pan San Felipe de $ 2,49 el kilo, las manzanas en bolsita a $ 2,99 el kilo y el pollo sin menudos a $ 7,99 el kilo.
En algunos lugares exhiben en el mostrador de la panadería todo tipo de panes menos el de $ 2,49, que hay que pedírselo expresamente al panadero, y si hay suerte de dar con uno de estos ejemplares, se conseguirán únicamente ocho piezas, con lo que ni siquiera se llegará al medio kilo de flautitas, pero se habrá encontrado al menos un ejemplar único.
¿Y quién cubre el costo del traslado o el tránsito?
¿Y el costo del tiempo que se pierde?
Es un viejo truco este de reducir todos nuestros análisis, por esto es que quienes nos dirigen o nos informan nos viven tomando el pelo, es una vieja costumbre esa de ver una parte del problema y no el problema entero, camelos casi marca registrada.

