Modelo para armar. 23.

Violencia II. O cómo logré que saliera de mi vida. No fue fácil. Me llevó varios meses. Desde ese día que me fui con lo puesto a “visitar a mamá” y dejé todo, menos mis documentos importantes, que había escondido en mi bolsito floreado.

A estas altura supongo que me fui a tiempo o que el tipo no era tan violento. El problema es cuando una se queda más de la cuenta “esperando que cambie”. No cambia, Empeora!!

Venía una vez por semana a buscarme. Los domingos. Me obligaba a visitar a la familia aunque ya sabía que yo no iba a volver. Lo bueno de todo es que no me apuré a tener hijos. Milagro de mi inteligencia que me inclinó a no traer ningún niño a este mundo que fuera hijo de él y mío.

Yo seguía haciendo mi vida. Cursos. Empecé la Uba. Todo para llegar a casa a las mil quinientas. Recuerdo que cuando vivíamos juntos me decía que de tanto estudiar me iba a convertir en un cadáver culto. ¡Cómo no me di cuenta ahí de la amenaza solapada!

Todo llegó a su fin en agosto. Seis meses tratando de convencerlo, “de a poco” me decía. Estaba equivocada. De a poco duele más. No se asume.

Me llamó. Quería confirmar que estaba, porque se había cansado de venir y no encontrarme. Yo le dije que iba a estar. Corté y fui a lo de mi prima. Le conté todo. Ella no tenía idea que la cosa estaba tan jodida. Sonó el teléfono. Era él desde mi casa. Había insistido tanto que le dieron el teléfono de mi prima! Ella le dijo que viniera. A mí me dijo “¡No salgas! ¡Lo atiendo yo!”

No tardó mucho en aparecer. Sonó el timbre. Yo fui a esconderme al cuarto de la nena. Mi prima lo atendió desde la puerta. No lo hizo entrar. Al cabo de cinco minutos apareció ella triunfante.”¡Ya está! ¡Este no viene más” “¿Estas segura?” le pregunté. Ella me contestó con otra pregunta “¿Vas a volver a llamarlo?” ¡No! “Mejor! Prometeme! ¿Lo vas a llamar?” “No!”

Listo. Ahí terminó. No lo llamé nunca más y el no volvió. Lloré muchísimo. Tuve varios cólicos, literalmente exploté.

El maltrato es un baile de a dos. Es así. Hasta que no te das cuenta lo seguís con el siguiente. Es muy difícil cortar con la cadena del maltrato. Es ancestral. Es histórico. Es genético.

Un día, cuando habían pasado varios años le pregunté a mi prima qué le había dicho para que no volviera. “Es algo que no vas a entender” me contestó. “De vos no me va a sorprender nada”. “Bueno”. “Pero, ¡qué le dijiste!!” “Está bien, te lo digo, pero no hablemos más del tema” “Ok”. “Le dije: Si aparecés otra vez por acá a molestar a mi prima ¡te mato! y vos sabés que yo soy capaz de hacerlo.” Cuando la escuché no lo podía creer. Pero despuès, leyendo algo de psicología y antropología, entendí. Estos básicos sólo responden a las personas que los superan. Yo me había puesto en el lugar de víctima y desde ahí el podía dominarme.

A pesar de todo supe que el iba a ser incapaz de matarme.


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, , Naím casares dijo

Hola Marcela: comparto plenamente lo que decís…

Un fuerte abrazo!!

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, , glo dijo

Ay Lili, me duele como la primera vez que lo escuché. Que nos sucede a los seres humanos cuando nos vinculamos de manera tan dañina?

, , elclubdelmiedo dijo

Hola señoras y señores, quiero invitarlos a una nueva experiencia, basada en American Horror Story, una excelente serie cuya temática trata sobre una familia disfuncional y poco convencional…pero algo normal entre la población humana…bien, el tema es, que este blog toca los fondos de los extraños sucesos paranormales que rodean a una extraña casa y otras cuestiones. Hay varios autores conocido de este mundo Blogger, pero tenemos una premisa…no develar quien es el autor hasta pasado un día de publicada su obra (relato o microrelato), mientras tanto pueden dar su opinión analizando cada estilo y así tratar de develar de quien se trata. Los espero, la cita es el día 13/12/2011 a las 10:13 hs. No lleguen antes, puede ser fatal.

http://blogsdelagente.com/historiasdehorror/
El Fantasma