Modelo para armar.22.Violencia.

Violencia. Hoy quiero recordar con total orgullo como me fui de “mi nido de amor” al otro día de recibir la segunda paliza, que por supuesto fue peor que la primera, pero no quiero abundar en detalles.

Simple y claro. Me fui para no volver. No hice intentos de reconciliación por varias semanas. Hasta que volvió. Primero llamando por teléfono. Luego visitando periódicamenta la casa de mi vieja donde vivía yo en ese momento.

Error. Acepté que viniera para hablar. Le dije que no iba a regresar. Como despedida dió  patadas la puerta y piñas a la ventana de la casa. Tardé años en repararlas. Creo que lo hice a drede. Para recordar lo que no quería para mí. Recién este año las reparé. La puerta, con pegamento y masilla, pude dejarla como nueva, es de cedro. La ventana, tuve que cambiarla.

En el fondo yo sé porque no lo reparaba. En realidad, en mi inconsciente todavía existía una pizca de mí que sospechaba que esas dos palizas me las había merecido. Es muy difícil salir de esa enfermedad. Se necesitan años de terapia y un buen terapeuta. Hay muchos chantas. Los terapeutas también sufren. Son humanos. No los justifico.

Una vez alguien me dijo que para que te maltraten tenes que maltratar primero. Puede ser. Las mujeres somos de hacer berrinches. Cuando somos jóvenes somos muy inmaduras, caprichosas, queremos el príncipe azul pero no queremos besar el lomo del sapo o lavar el castillo de las hermanastras, y mucho menos nos bancamos estar dormidas o encerradas bajo el cuidado de un dragón.

Los hombres violentos viven disfrazados. Yo los llamo lobos con piel de cordero. El tipo que más me pegó lo veías y parecía que no mataba una mosca. Cuando quise dejarlo la primera vez ¡Lloró! Hay cosas que ni quisiera recordar. Pero las tengo grabadas a fuego. Tardé doce años en poder dormir con un tipo. Bue! quiero decir literalmente. Podía tener sexo, pero los mandaba cama afuera. No podía dormir con nadie.

Fui a terapia años. Pero no pude resolverlo, hasta que apareció alguien que me trató bien y elegí darle mi confianza. Pero no me curé. Al primer grito de él me fui otra vez. Creo que estoy condenada a vivir sola el resto de mis días. Pero no me importa.

No quiero que un loco me mate.


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, , lazurus dijo

Violencias…
Vivimos en un mundo lleno de violencia.
maltratos Psicologicos y fisicos…
El mundo esta muy loco…
Y dejan marcas a fuego Marcela…
Lo importante es quererse sobre todo a uno mismo…
Y no entrar en circulos viciosos…
te lo dice alguien que tambien posee marcas desde la niñez.

un abrazo

Ariel.

, , maximiliano-orioli dijo

Y bueno, así es el mundo lamentablemente marce, voy a citar a Kurt Kubain: “Nadie muerte virgen, la vida nos c… a todos”

besos
maxi

, , barbol dijo

alguien dijo por ahi “si te menten un dedo en el cu… sirve para solamente ir para adelante!”
Abrazos Marce, y aunque costó, saliste, y eso vale muchisimo, abrazos y voto!