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La Maniobra de sobrepaso

Percepción de las distancias

La maniobra de sobrepaso en rutas con doble sentido de circulación y sin separación central es una de las más difíciles y peligrosas. Por esto es que antes de iniciarla, nos conviene pensar si realmente vale la pena llevarla a cabo. En los casos de viajes de larga e incluso de hasta media distancia, se sugiere ponderar el tiempo que ganaríamos adelantando y reflexionar si vale la pena esa recompensa, teniendo en cuenta el alto riesgo que implica esta maniobra. Por lo tanto, cuando no conviene, no adelantaremos.

Uno de los factores que mayor riesgo aporta a esta maniobra es la dificultad que tenemos las personas para estimar distancias con nuestra vista. Nuestra consideración del tamaño influye sobre la percepción de la distancia para evaluar cuánta es la separación con un objeto determinado, por ejemplo, con un automóvil que se aproxima. Cuando lo vemos pequeño, pensamos que se encuentra lejos; si por el contrario a ese automóvil lo vemos más grande, consideramos que se encuentra cercano. En síntesis, nuestro cerebro asocia de esta forma:

CHICO —> LEJOS

GRANDE —> CERCA

Ejercicio visual:

Es así como se generan errores considerables, más en una vía como las carreteras, donde habitualmente no contamos con referencias como en un ámbito urbano.

Advertencia: Aún teniendo experiencia en manejo, si nunca salió a una ruta o se encuentra en un lugar cuyas carreteras no conoce bien, tenga en cuenta que aumentarán sus dificultades para el cálculo de las distancias. Esto puede llevar a que perciba información errónea sobre la profundidad y el tamaño, y finalmente, puede resultar equivocado el cálculo para un eventual sobrepaso. Por esta razón, por su seguridad y la de los demás, es que se recomienda que las primeras salidas a la ruta deben realizarse siempre acompañados por alguien con suficiente experiencia que nos ayude a comprender las distancias.

Sobrepaso en ruta

Las diez acciones básicas de sobrepaso son:

1. Cuando nos aproximamos a un vehículo y percibimos que circula más lentamente, es cuando debemos considerar si vamos a sobrepasarlo.

2. Igualar la velocidad con la del vehículo que nos antecede, para ubicarnos a una distancia adecuada. Esto nos dará tiempo para comparar velocidades y evaluar la posible maniobra.

3. Colocar el cambio que ubica al motor en su régimen de máximo par. Para ello, debemos conocer previamente la capacidad de aceleración y demás prestaciones de nuestro vehículo.

4. Verificar que no exista señalización que lo prohíba y que la ruta no presente características que dificulten la maniobra -curva, pendiente, paso a nivel, intersección, etc.-.

5. La distancia segura de seguimiento debe ser la mínima a partir de la cual podamos ver lo suficiente por delante en el carril contrario, sin necesidad de invadirlo o tener que zigzaguear.

6. Procurar contar con buena visibilidad de manera que podamos apreciar el camino y otros vehículos que eventualmente influirán en la maniobra.

7. Observar también si otro vehículo circula por delante del cual deseamos sobrepasar y si disponemos del espacio para volver a entrar al carril, luego del adelantamiento.

8. Colocar el indicador de viraje, advirtiendo a los demás de nuestra intención de cambiar de carril para sobrepasar.

9. Si consideramos que se reúnen las condiciones de seguridad necesarias y decidimos llevar a cabo el adelantamiento, acelerar para ganar velocidad, intentando demorar el menor tiempo posible sobre el carril contrario.

10. Una vez superado totalmente el vehículo que adelantamos, cambiar el indicador de viraje y retornar a nuestro carril.

Importante: Ante la mínima duda no se adelante. Recuerde que en el manejo los cálculos son propios y dependen de la experiencia.

¿Por qué chocan los micros en la niebla?

Reflexionando sobre las causas de reiterados accidentes en la niebla, es difícil comprender como en forma de espiral cada año se repiten y acrecientan los sucesos. Más inexplicable resulta aún, cuando pensamos en los conductores profesionales del transporte de personas. Aquí nos preguntaremos: ¿Qué podriamos hacer para evitarlo?

Entendiendo a la capacitación en prevención como una herramienta vital y accesible, encontraremos una importante oportunidad de mejora si observamos los métodos que utilizamos en la Argentina para la formación de esos choferes.

Como ejemplo podemos citar los modelos aplicados por los centros capacitación de países más avanzados en la materia, y vemos que organizan los cursos con cargas horarias superiores a las 300 horas para otorgar el título de “Técnico en la Conducción de Vehículos de Transporte” http://www.ftyf.es

…en este sentido, la comparación con lo que hacemos en nuestro país no resiste el menor análisis.
La soberbia de empresarios, la ignorancia de autoridades políticas, una consideración limitada de la psicología que excluye a la neurofisiología en la enseñanza, la subestimación de la aptitud y programas con mediocres contenidos, pueden enunciarse como algunas de las barreras condicionantes.
Pero fundamentalmente la falta de convicción y compromiso hacia la formación profesional como valor necesario, para un cambio imprescindible conducente a lograr conductores mejor cualificados y adaptados a las exigencias dinámicas del transporte por carreteras, para lograr en definitiva mejorar la calidad y la seguridad del servicio, de los propios conductores y de la sociedad toda.
Comprender esta realidad debería ser el punto de partida para revisar los procedimientos en el otorgamiento de licencias pero fundamentalmente en la característica particular de la formación.
Recomendaciones para circular en niebla.

1. Es imprescindible que el vehículo esté equipado con luces para niebla adelante y atrás, tan importante como ver es ser visto,

2. Es ventajoso conocer anticipadamente la ruta y las zonas con niebla,

3. Si es posible, posponga el viaje,

4. Mantenga las ópticas de luces y los cristales limpios,

5. Climatice el habitáculo para evitar el empañamiento usando calefacción más aire acondicionado,

6. En la niebla no se detenga sobre la ruta ni en la banquina, hacerlo sólo en lugar seguro y alejado,

7. Circule a la velocidad que le permite ver suficiente por delante, no siga de cerca a otro vehículo por el contrario aumente la distancia de seguimiento,

8. No encienda los intermitentes o balizas porque confunden y su haz de luz es deficiente,

Estas recomendaciones aplican para circular en rutas con niebla, sin embargo si viaja por carreteras de la Argentina, no se preocupe,…porque nuestros conductores que nacieron sabiendo, nunca chocan en la niebla chocan por la niebla. Pidale a Dios que lo proteja, la oración ayuda.

La circulación en una curva

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Doblar correctamente otorga mayor seguridad, confort y también economía a causa del menor desgaste de neumáticos y de los componentes de dirección y suspensión. Sin embargo, la correcta circulación en curvas representa una de las maniobras más complejas para el cálculo del conductor, debido a la particular característica de los automóviles, que al momento de girar, describen una trayectoria distinta en cada una de sus ruedas. Al circular en curva se recomienda describir el mayor radio -siempre dentro de los límites del camino y la legislación- intentando hacer la curva lo más “plana” posible.

Se pueden definir tres puntos para la construcción imaginaria de la trayectoria en curva:

1) Punto de ataque: el lugar donde comenzamos a doblar

2) Punto crítico: el sitio más cercano al borde interior del camino

3) Punto de salida: cuando por la reversibilidad del volante, el sistema de dirección retorna las ruedas a su línea recta

Ahora es más simple formular un ABC de procedimientos sencillos pero que brindarán eficiencia y una gran seguridad a la hora de doblar:

a) Frenar en línea recta y con las ruedas derechas, antes del punto de ataque, hasta circular a la velocidad establecida para la curva y colocar anticipadamente el cambio adecuado -rebaje o recorte-.

b) Doblar en suave progresión -acelerando- llevando nosotros el vehículo y no el impulso del vehículo a nosotros.

c) Acelerar en el punto de salida, sólo cuando ya tenemos el vehículo dominado y luego de haber observado que nuestro avance está asegurado.

Importante: Evite frenar mientras dobla, sobre todo en condición de baja adherencia. Tenga en cuenta que si se aprieta el freno puede ocurrir que las fuerzas de inercia y la centrífuga empujen nuestro vehículo hacia fuera del carril provocando derrape y hasta el despiste.

Manejo en nieve

El manejo en nieve suele ser peligroso para el conductor aún cuando cuente con los elementos necesarios para circular en esas condiciones. Más allá de los recaudos a tomar con temperaturas inferiores a 0ºC, debemos considerar precauciones adicionales cuando en el camino se presenta hielo o nieve.

Primero, conozcamos dos verdades sobre este tema:

Verdad nº1:

No es conveniente reducir la presión del neumático por debajo de los niveles recomendados por el fabricante. Sangrar los neumáticos no mejora la adherencia, es una creencia falsa.

Verdad nº2: Si nunca manejó en estas condiciones adversas, atención le advertimos que usted no sabe hacerlo y es conveniente que lo acompañe alguien con experiencia.

Reglas para el manejo en nieve:

+ Diseñar un adecuado plan de viaje, que incluya entre otras cosas cadenas para los neumáticos para romper el hielo del camino. De este modo la porción de hielo que se fractura deja asfalto al descubierto y nos permite avanzar. De la misma manera para la nieve, pero en este caso la cadena actúa como un escalón facilitando el manejo.

+ No obstante disponer de cadenas, la velocidad de circulación siempre debe reducirse a un límite donde nos podemos sentir seguros, que es aquel donde apreciamos una respuesta lógica a las maniobras, las aceleraciones y frenadas deben ser suaves y progresivas, sin patinamientos ni bloqueos innecesarios.

+ Intentar siempre que el vehículo traccione y que se mantenga bajo nuestro control direccional, cuando esto no sucede y nos lleva por donde quiere, es una clara señal indicadora de alto riesgo. Reducir entonces aún más la velocidad o detenerse si es necesario.

+ Las cadenas son muy útiles y deben permanecer siempre listas para usarse durante toda la época invernal, pero tenemos que utilizarlas sólo en el caso de que sea necesario. Pongamos cuidado al circular sobre el asfalto sin nieve ni hielo y sacarlas o circular muy lentamente porque se deterioran muy rápidamente, pudiendo provocar roturas indeseadas en la carrocería al romperse.

+ En todos los tipos de vehículos es preferible colocar cadenas en las 4 ruedas, para el caso que tengamos sólo dos, evaluar primero la conveniencia de utilizarlas en las ruedas de tracción si nuestro vehículo es 4×2 y si se trata de un 4×4 convencional, en las direccionales.

Cómo colocar las cadenas

fuente imágenes: http://www.edmunds.com/ownership/ho…

1. Con el coche parado, coloque el cable y la cadena en el suelo, siempre en la cara interior de la rueda

2. A continuación, fije el tensor -que normalmente suele ser de color rojo- a la parte superior de la rueda.

3. Sujete el gancho a un eslabón y para la cadena hacia la parte posterior -de manera que la rueda quede envuelta-.

4. Atrape con el otro gancho el eslabón que esté más tirante. Tense la cadena para que quede correctamente acoplada.

Muchas veces los caminos presentan un estado que nos impide continuar el viaje. Debemos preparar un plan que contemple este tipo de situaciones con depósito de combustible lleno para que proporcione calefacción, ropas de abrigo, agua, alimentos y en lo posible equipos de comunicación.

La distracción del conductor y sus tiempos

La tarea con la que nos encontramos día a día al subirnos al vehículo y comenzar nuestro recorrido requiere un número elevado de capacidades cada vez más complejas. La cantidad de vehículos en todos los caminos ha aumentado considerablemente y el grado de atención requerido para una performance óptima de manejo es mucho mayor.

Estando al volante, nuestra atención no sólo es atraída por factores externos a nuestro vehículo como señalizaciones, bocinas, peatones, errores de otros automovilistas, etc.; en el interior de éste, la demanda de concentración se ve elevada junto con la fabricación de modelos más sofisticados, por ejemplo, acciones tales como controlar la temperatura de la cabina, controlar el tablero, o la acción de subir o bajar las ventanillas. Ya hemos visto (linkear) que la atención en un determinado lugar, genera distracción en otro. Esto implica que al mirar o llevar nuestra atención hacia otro lado, no estamos mirando al frente y nuestro vehículo sigue en movimiento y recorriendo muchos metros sin que el conductor sea realmente consciente de lo que está pasando delante de él.

Las distracciones también tienen varios efectos negativos en la conducción: pueden desviarnos lateralmente de nuestro carril si estamos buscando algo en la guantera, hacernos reducir la distancia entre nuestro vehículo y el que está delante de nosotros sin darnos cuenta (en general esto sucede cuando se habla por celular); al tomar el volante con una sola mano para beber se aumentan las prácticas riesgosas.

Es curioso que todavía no se haya puesto a la luz que las distracciones son tan o más peligrosas que el uso de alcohol o drogas, las infracciones o la conducción agresiva. Estudios en varios países europeos coinciden que las distracciones de cualquier índole son la primera causa de accidentes automovilísticos. Varían según la complejidad y la continuidad con que las hagamos. Por ejemplo, cambiar la emisora de radio es arriesgado, aunque no demande demasiada atención porque en general se realiza con frecuencia, en cambio, programar el navegador GPS es también una práctica arriesgada por el tiempo y el grado de concentración que se requiere, aunque se haga solo una vez cada tanto.

Consecuencias que pueden llegar a tener las más insignificantes distracciones:

Cómo prevenir

Para conducir:

Dormir bien
No comer comidas copiosas
No ingerir alcohol
Llevar a los niños en sillitas homologadas
Cuidar la ingesta de ciertos medicamentos

En el trayecto:

No fumar
Si siente somnolencia, pare
Mantener una temperatura agradable: 21-22 grados
No comer al conducir
Cerrar ventanillas para evitar entrada de insectos

Celular

Importante fuente de distracciones, usarlo sólo en emergencias con el vehículo detenido. El manos libres equivale a una conversación, que distrae.

Radio

Usarla distrae por lo menos tres segundos y además separa una mano del volante.
Son aconsejables los sistemas que se manejan directamente desde el volante.
Programar emisoras y CDs antes del viaje es una buena opción.

GPS

Intentar programar una ruta en viaje es muy peligroso. Hacerlo antes.
Tampoco consultar al mapa de papel. Es muy peligroso mientras se viaja.

El Conductor Inteligente debe estar preparado ante cualquier eventualidad que surja inesperadamente y tratar de minimizar las distracciones que estén a su alcance.

Señales viales

Las señales viales son de gran importancia y utilidad ya que anticipan al conductor las características o riesgos que se presentarán más adelante en la vía. Son las mediadoras entre la ley escrita y el conductor. Se clasifican en dos tipos distintos según la señalización en horizontal y vertical.

Las señales horizontales son todo tipo de marcas sobre el pavimento, mates o reflejantes: las líneas amarillas que prohíben el adelantamiento, las que indican resaltos, velocidades para niebla, etc.

Por su parte, las señales verticales son señales sobre el camino, destinadas a reglamentar, advertir o informar al tránsito, mediante palabras o símbolos determinados. Éstas siguen un patrón de colores y formas que ayudan a nuestro cerebro a distinguirlas y entenderlas rápidamente:

Esta manera particular de diseño de las señales viales está en relación con procurar que no se generen problemas en su comprensión. En los seres humanos puede llegar existir un “conflicto” entre el hemisferio derecho y el izquierdo del cerebro. Cada hemisferio tiene una relación diferente con el lenguaje de signos, es decir, una visión y percepción diferente de cada problema. Por ejemplo, si leemos las palabras AMARILLO, AZUL , ROJO nos costaría decir el color de la palabra y no lo que dice la palabra. Un hemisferio del cerebro reconoce el color y el otro la palabra y hay dos interpretaciones distintas para una sola palabra.

El diseño de un sistema simbólico de señales de tránsito como el que existe actualmente, donde se combinan diferentes principios para hacer llegar el mensaje deseado, ayuda a superar esta dicotomía, y por lo tanto a minimizar el tiempo y esfuerzo que conlleva interpretar una señal: el cerebro reconoce la información ya sea a través de su significación, el color y la forma de la señal que se lea, reduciendo el trabajo mental y la frustración que derivan de manejar en estos tiempos.

En la calle, todos los días, vemos señales por doquier que nos informan, advierten o prohíben nuestro accionar al volante. Pero, ¿sabe usted realmente qué significa determinado color con determinada forma de cartel? Conocer sus características nos hará conductores más inteligentes, y por lo tanto, más seguros. Hoy, la primera entrega:

1. Señales viales preventivas

¿Para qué sirven?

Advierten la proximidad de una circunstancia o variación de la normalidad de la vía que puede resultar sorpresiva o peligrosa a la circulación.

Indican sobre:

2. Señales viales informativas

¿Para qué sirven?

Informan características de la vía e identifican, orientan, hacen referencia a servicios, lugares o cualquier otra información que sea útil al conductor.

Indican:

continuamos con otro tipo de señales, las reglamentarias, que debemos conocer para manejar(nos) seguros en la calle.

¿Para qué sirven?

Transmiten órdenes específicas, de cumplimiento obligatorio.

El conductor inteligente debe aprender, recordar y mantenerse actualizado sobre posibles cambios en las mismas.

Las presentadas aquí son las vigentes según las leyes de Argentina, recordar que según su país pueden variar. Además, siempre antes de viajar, el conductor debe informarse sobre las señales en el país extranjero que visita.

¿Para qué sirven las señales viales transitorias?

Señalizan los trabajos de construcción y mantenimiento en la vía. Su principal función es lograr el desplazamiento de vehículos y personas, evitando riesgos de accidentes y demoras innecesarias.

Cómo funciona la caja automática

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https://www.facebook.com/Infomanejo

fuente http://laterminalrosario.files.wordpress.comAunque todavía no son muy aceptadas, por confort y eficiencia las cajas automáticas van lentamente imponiéndose en todo el mundo, y ya en los Estados Unidos son utilizadas mayoritariamente.

Historia

Uno de los primeros antecedentes de la caja automática se remonta a 1908 y fue un dispositivo hidráulico para uso marino; casi 20 años después, la fábrica inglesa Leyland mejoró ese sistema y lo adaptó para los autobuses de Londres. Por su parte el Ford T de la década del 20 ya utilizaba un sistema de engranajes “epicicloidal”, con principios similares al de las actuales cajas automáticas. En 1930 la firma Daimler también produjo una caja semi-automática formada por un convertidor de par hidrodinámico, conectado a una caja epicicloidal electromagnética.

Por el lado de Norteamérica, General Motors equipó al Oldsmobile de 1937 con una caja semi automática, y en 1939 presentó la Hydro Matic Drive, que reunía un convertidor de par hidráulico y una caja epicicloidal con cuatro relaciones.

Tras la Segunda Guerra Mundial, estos sistemas continuaron su evolución y desde entonces las cajas automáticas se perfeccionaron constantemente, sin embargo el mayor salto evolutivo se logró con la incorporación de la gestión electrónica, que permite en la actualidad superar ampliamente cualquier tipo de caja convencional, ya sea manual o automática.

Cómo funciona

Si bien todas las cajas de velocidades cumplen una función básica de transmitir desde el motor el torque necesario a las ruedas, existen algunas nociones mecánicas básicas para conocer mejor cómo funcionan.

En las cajas automáticas el movimiento generado por el motor se transmite a la caja por medio de un convertidor de par, compuesto por dos turbinas alojadas en un compartimento estanco, lleno de aceite mineral. En este caso, es el aceite el que transmite la potencia, de modo que no hay fricción, como sucede con el embrague de monodisco seco utilizado en las cajas manuales.

La gestión del cambio de relaciones la realiza un distribuidor también hidráulico, que reparte las presiones para comandar los diferentes elementos. Mientras que la caja manual se compone por engranajes de diferentes tamaños alineados en varios ejes, la caja automática funciona con piñones, que conforman el denominado “tren epicicloidal”.

De esta manera, la caja automática determina en forma autónoma la mejor relación mecánica y física entre diferentes elementos, tales como el torque, la potencia, la velocidad del vehículo, la presión sobre el acelerador y la resistencia a la marcha, entre otros.

En las “cajas automáticas tradicionales”, un dispositivo electro hidráulico se ocupa del pasaje de los cambios de marcha; mientras que para el caso de las cajas de última generación, el control lo realiza un cerebro electrónico.

Otros tres tipos de sistemas automatizados:

Robotizado: es una derivación de la caja mecánica, en este caso la gestión del embrague y de las relaciones se realiza de manera electrónica. Carece de pedal de accionamiento para el embrague y la palanca de cambios no tiene relación mecánica con la caja.

fuente http://img.motorpasion.com

Doble embrague: sistema cercano al robotizado, cuenta con dos embragues, cada uno vinculado con un árbol. Un embrague es utilizado para las relaciones impares -1ª, 3ª y 5ª- y el otro para los pares -2ª, 4ª, 6ª y marcha atrás. Diversos sensores, ubicados en cada árbol, permiten saber cuál es la velocidad, al tiempo que relevan el régimen de rotación del árbol. Es algunos casos los embragues son del tipo multidisco a baño de aceite –como en una moto-, y en otros cuenta con embragues a seco.

Variador continuo: El variador continuo es muy utilizado en los ciclomotores. Desde los años 60 se ha empezado a usar en los automóviles aunque no cuenta con muchos adeptos hasta ahora. En teoría, las cajas de cambio de variación continua representarían la transmisión ideal, ya que varían la relación de velocidades continuamente, por lo que podemos decir que es una transmisión automática con un número infinito de relaciones. Esta ventaja permite movernos en la curva de torque del motor sin saltos ni escalonamientos, algo imposible con las cajas automáticas o manuales.

Todas las cajas automáticas trabajan sobre un solo eje donde se encuentran convertidor, bomba, tambores, planetarios, embragues unidireccionales y gobernadora. Las “cajas puente” también contienen, en este mismo eje, el sistema diferencial.

fuente http://www.16valvulas.com.ar

¿Sí o no?

Mucho se debate sobre la conveniencia o no de utilizar una caja automática. Datos recientes nos informan que en Europa, por ejemplo, su uso es muy limitado; los países con más cajas automáticas son Suiza, con un 20% del parque automotor, Suecia y Noruega, con un 14%, y Gran Bretaña, con un 10%. En los Estados Unidos, por el contrario, el 90% de los coches producidos tienen caja automática, y en Asia están cerca de esa cifra. Algunos piensan que la caja automática es aburrida de manejar y otros que quienes la utilizan no saben conducir. Pero, poco a poco, estos prejuicios van desapareciendo.

También existe la idea de que la caja automática desperdicia energía porque el motor consume más combustible. Para remediar este problema, los fabricantes están trabajando sobre el convertidor con un sistema que, en determinadas velocidades, solidariza parcial o totalmente la turbina con el impulsor.

Entre las ventajas de una caja automática figuran la seguridad, facilidad del manejo y una progresión adecuada de marchas. La carencia de embrague hace, además, que sea ideal para manejar en las congestionadas calles de las grandes ciudades.

Cómo adelantar otro vehículo de noche

http://www.caradvice.com.au/La falta de contrastes durante la noche genera un grado adicional de complejidad al manejo, ya que las dificultades que enfrenta un conductor durante el día son maximizadas por las limitaciones propias de nuestros sentidos para conducir en la nocturnidad.

En estas condiciones y considerando maniobras posibles, la deladelantamiento en rutas de dos sentidos sin separación central, constituye la de mayor riesgo.

Un condicionante surge de comprender lo que nos ocurriría ante un impacto frontal. Por ahora nos limitaremos a recordar que en estos casos se suman las energías de los vehículos, con todo lo que ello implica (energía cinéticaobjetos sueltosdeformación de vehículos). Por esta razón consideraremos que cada maniobra de adelantamiento, aún en las mejores condiciones posibles, implica un alto riesgo.

En su momento explicamos mediante algunos simples cálculos matemáticos lasvelocidades relativas de vehículos en movimiento. Estas estimaciones siempre estarán supeditadas a la capacidad y experiencia propias de cada conductor para evaluar las distancias implicadas. También hemos visto que estimar una distancia cuando se está en movimiento resulta más complicado que hacerlo en una posición fija y que ese nivel de dificultad aumenta con el incremento de la velocidad. Pues bien, todo esto se complica aún más en condiciones de visibilidad limitada por la oscuridad y falta de contrastes.

Pero no es la distancia el único factor complejo a tener en cuenta durante la noche. Los cálculos de velocidades de otros vehículos también se dificultan y aquellas referencias cómodas con que normalmente contamos durante la luz del día, no estarán disponibles por la noche.

Recordemos siempre la máxima, “tan importante como ver es ser visto” por los otros y es por eso que debemos mantener nuestro sistema de luces en óptimas condiciones, sin alterar el color original ni la posición de las luces.

Tengamos en cuenta que en un vehículo equipado de fábrica, la separación entre sus faros y los colores de los mismos ayudan a calcular las distancias y el sentido de desplazamiento, datos que resultan vitales para un buen cálculo en la maniobra de adelantamiento.

En la apreciación de la velocidad los cálculos también son subjetivos o propios pero mucho más complejos. No alcanza un simple vistazo para ponderar, sino que requiere de acabada experiencia para observar la evolución de la posición en función del transcurso del tiempo.

Algunas recomendaciones útiles para el adelantamiento nocturno:

- Estar descansados y en buena condición psicofísica.

- No haber bebido alcohol o ingerido drogas que puedan afectar nuestro desempeño al volante.

- Respetemos siempre las normas (límites de velocidad, carteles indicadores, líneas en el asfalto, etc.), no arriesguemos con un adelantamiento si no estamos seguros que la zona es apta.

- Al acercamos al automóvil que nos antecede utilizaremos “luces cortas”, evitando deslumbrar por los espejos retrovisores.

- Evalúe cuidadosamente y antes de adelantar las condiciones del camino y el entorno (bruma, sector recto plano, curvas, lomas, puentes angostos o cualquier condición que dificulte ver lo que ocurre más adelante, a una distancia adecuada).

- Sólo después de estar completamente seguros que se dan todas las condiciones necesarias, con tiempo y espacio suficientes para sobrepasar el vehículo que va por delante, iniciaremos el sobrepaso desde una adecuada distancia de seguimiento.

- Es conveniente advertir a quien vamos a sobrepasar con un cambio de luces (guiño).

- Anunciemos con el intermitente antes y después de adelantar para indicar nuestro retorno al carril derecho.

- No utilizaremos las luces de largo alcance hasta tanto hayamos superado la línea del frente del otro vehículo, atendiendo que con ello no afectemos la visión a otro conductor en nuestro frente que circula en sentido contrario.

- Ante el menor síntoma de fatiga detenernos y descansar.

Un conductor inteligente extrema las precauciones cuando maneja y sabe que las condiciones adversas (la visibilidad reducida es una de ellas) siempre juegan en contra, de este modo evita correr riesgos innecesarios.

Manejo de 4×4 en el barro

El barro es uno de los obstáculos más complicados. Es un arma de doble filo, por lo divertido, hasta que te quedas encajado y llega el momento de arremangarse los pantalones para usar eslingas, palas o planchas que nos ayuden a salir.

fuente www.toyoteros.com.ar

La primer recomendación es planificar previamente y nunca, pero nunca, arriesgarse sin pensarlo. El 4×4 no debe hacernos creer omnipotentes y tratar de pasar por cualquier lugar a fuerza de motor. Pasos a seguir:

1. Detenerse,descender del vehículo y hacer un reconocimiento visual de la zona. Luego, si es posible, intentaremos conocer la consistencia del barro.

2. Una vez que tomamos los recaudos del caso, con la baja y la doble tracción conectadas encararemos el tramo con decisión y prudencia a la vez. Nunca entrar a excesiva velocidad y tener presente que el barro puede tapar el radiador y elevar excesivamente la temperatura del motor, por eso es importante observar permanentemente el indicador en el tablero de instrumentos.

3. Recomendamos atravesar el barro en una marcha baja, que permita mantener el motor en un régimen de revoluciones alto (pero sin llegar a la zona roja del tacómetro) manteniendo la velocidad constante y sin hacer movimientos bruscos en el volante.

Un tema fundamental es el de las huellas, muy comunes en esta superficie. Cuando son poco profundas, conviene pasar sobre ellas porque ayudan a mantener la dirección. Pero si están muy marcadas, el manual indica que conviene evitarlas porque podría tocar el piso y empeorar la situación.

Qué hacer al encajarse:

Si habiendo tomado todas las precauciones del caso el vehículo se encaja de todas formas, lo aconsejable es no empecinarnos en ir sólo para adelante, ya que se profundiza la huella y cada vez nos encajamos más. Una primera opción puede ser hamacar el vehículo poniendo primera y marcha atrás; pero atención con el engranaje de la marcha atrás que no es sincronizado. Otra alternativa es volver sobre la huella y tomar más velocidad. Si disponemos de malacate y algún elemento que sirva de punto de agarre, podemos asumir mayores riesgos.

Para encarar las curvas debemos tener mucho cuidado para evitar que el vehículo se cruce. Cuando se produce un derrape, por lo general es conveniente controlarlo con el acelerador antes que con el freno, aunque no existen fórmulas exactas ni preestablecidas. Seremos como conductores los responsables control del vehículo y del riesgo que asumimos.

Por último, siempre después de pasar por una zona embarrada se debe lavar el vehículo, especialmente la parte de abajo, para no correr riesgos con la corrosión.

Consejos básicos “off road”

- Si no cuenta con el vehículo y neumáticos apropiados, no intente transitar por estos caminos.

- El secreto y la clave del manejo barro no está en lo que uno hace mientras circula por él sino en la planificación que uno hace antes de entrar en él.

- Si bien no es imprescindible la 4×4 baja en el recorrido total hay que tener en cuenta que para colocarla el vehículo debe estar detenido, con lo cual es válido colocar anticipadamente esta reducción y quitarla una vez superado el tramo con barro.

- No temer a un espejo de agua en la huella, su presencia indica que debajo hay una superficie firme que impide la filtración. Sin embargo debemos tener especial cuidado midiendo en lo posible la profundidad de la huella y consistencia del suelo. Si dudamos intentaremos sortear el camino y elegir circular por otro lugar alternativo.

- A menudo se tienen en cuenta la consistencia y cantidad del barro, el agua y los posibles pozos de un lugar complicado y se subestima casi siempre su longitud, a menudo un tramo parece accesible pero luego de transitar varios metros nos damos cuenta que las condiciones cambiaron drásticamente y no podemos avanzar ni hacia adelante ni hacia atrás.

- En caso de que las ruedas patinen y no pueda avanzar desista inmediatamente e intente retroceder por la huella por la que entró. Si se encuentra en 4×4 baja al colocar reversa solamente suelte el embrague, no acelere bruscamente o nos hundiremos más.

- Por más que atente contra la intuición trate de que todas las ruedas pasen por superficie similares, es decir, todas por el agua, todas por el barro, todas por la tierra, evitando que las ruedas pasen por superficies con distintas adherencias.

Preparación del vehículo

Aquí hacemos una distinción entre los vehículos que en forma habitual circulan por este tipo de caminos o bien van a iniciar una travesía y aquellos que en forma eventual o por fuerza mayor deben hacerlo. Para el caso de los vehículos del primer grupo, es recomendable adaptar el vehículo a las condiciones fuera de ruta a la que se lo va a someter, además de verificar antes de partir las cuestiones básicas (niveles de líquido, presiones de inflado, rueda de auxilio, etc.) es de extrema importancia llevar los siguientes elementos a bordo:

El miedo a manejar

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Conducir un automóvil es una actividad psicomotriz compleja influenciada por las emociones, que nos exige conocer previamente la forma en que debemos reaccionar ante las diferentes situaciones (estímulos) que se presentan en el tránsito.

fuente http://www.ecofield.com.ar

Entre las emociones, el miedo es definido como la sensación de angustia provocada por un peligro real o imaginario. Cuando el temor le impide a una persona controlar adecuadamente esas situaciones experimenta un padecimiento conocido comoamaxofobia, palabra derivada del griego “amaxo”: carruaje y de “fobia”: miedo.

La franja etaria más afectada por la amaxofobia se ubica entre los 30 y 40 años y se desarrolla en forma paulatina, puede comenzar con miedo a manejar en la autopista, luego en algunas rutas,, hasta llegar a presentar una imposibilidad casi completa de manejar.

Sudor, ahogo, temblor, taquicardia y dolor de estómago son algunos de los síntomas que padecen los afectados. Incluso se dan casos de personas que se ven obligadas a parar el auto ante la sensación de descontrol que los invade.

Esta fobia a manejar es una de las más difundidas en los últimos años, pero la sociedad todavía no es consciente de su extensión ni de su importancia, se trata de un trastorno que en ciertos casos ni los propios conductores que lo padecen quieren reconocerlo.

Fuente http://www.lukor.com

Parece que no es fácil contar a los demás que se tiene “pavor al conducir”. Y menos esperar que lo comprendan, explica el Psicólogo Gustavo Bustamante, vicepresidente de la fundación www.fobiaclub.com

Bustamante señala dos causas frecuentes: una mala experiencia al aprender a manejar o haber estado mucho tiempo sin conducir. El psicólogo Alfredo Cía, de la Asociación Argentina de Trastornos de la Ansiedad, agrega otros dos: “un accidente puede dejar secuelas físicas o psíquicas o la agarofobia” (rechazo a los lugares abiertos) que suele derivar en la imposibilidad de manejar.

Estudios indican que para los hombres que han sufrido o presenciado un accidente grave representa el 40 % de las causas del miedo, mientras que en las mujeres este porcentaje baja al 25 %. Este dato se relaciona con los estudios hechos sobre los índices de accidentalidad, que muestran ser mayores en hombres que en mujeres.

Tal vez no desde lo consciente, pero sí desde lo cultural tampoco deben desestimarse los efectos que provocan los comentarios y actitudes de padres sobreprotectores o parejas desconfiadas que menoscaban la autoestima del conductor.

Fuente ttp://www.johncross.com.ar

Otros probables desencadenantes de la fobia son: conducir bajo efectos climáticos adversos, el tránsito congestionado, conducir de noche, llevar exceso de ocupantes en el auto, entre otros.

La amaxofobia es una enfermedad mental y se puede controlar o curar si se acude a un psicológo especialista o si se aprende a trabajar y controlar el miedo y para ello se necesita comprender la causa que está provocando ese temor.

A continuación mencionamos algunos puntos que se deben trabajar para enfrentar el problema en caso de padecer esta afección.

a. Identificar las situaciones que provocan miedo al conducir.

b. Ordenarlas de mayor a menor importancia, de acuerdo al nivel de angustia que provoquen.

c. Tratar de buscar alternativas para atacar el miedo tales como: conducir acompañado, escuchar música que te tranquilice, conducir con las ventanas cerradas para lograr una mejor concentración, conducir distancias pequeñas, evitar conducir en la lluvia o de noche.

d. Buscar ayuda profesional que ayude a hacer desaparecer la angustia. Los especialistas indican una terapia específica, donde si bien los métodos varían, el objetivo es siempre el mismo: modificar creencias negativas que impiden enfrentarse adecuadamente al tráfico.

¿Tengo miedo?

Test para reconocer la fobia

Javier Calero, psicólogo español, autor de “Conduce tu miedo”, brinda una guía de autoayuda para superar la fobia a conducir. Desarrolló un cuestionario para saber hasta que punto se tiene miedo a manejar.

Califique con 5 (mucho) ó 0 (ninguno) el grado de temor que producen las siguientes situaciones de tráfico:

Significado de la puntuación obtenida:

- 80-60 mucho miedo

- 60-40 Algo

- 40-20 poco

- 20-0 Nada