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El drama de cobrar en pesos y pagar en dólares

¿Cuánto tiempo hay que trabajar en Argentina para comprarse un BMW serie 3? Nueve años. En Europa, uno y medio. Trabajando aquí ese tiempo, sólo es posible comprarse un Fiat Uno. Se entiende que en las autopistas alemanas –increíble, pero cierto- haya Porsches 911de la “bundes Polizie” o que la mayoría de los móviles de la Scotland Yard inglesa sean BMW.

La mejor forma de comparar el nivel de vida en dos países es medir el tiempo de trabajo necesario para adquirir un mismo producto. El cálculo del “esfuerzo financiero” determina la “accesibilidad” de lo que se compra, desde una 4×4 a un yogurt.

Como veremos a continuación, Argentina es un país donde hay que trabajar el doble, y hasta el triple que en Europa, para comprar la mayor parte de los productos de uso diario. La razón es clara: la economía argentina está dolarizada en sus precios y pesificada en sus sueldos.

Si tomamos un ciudadano medio argentino que gane 1.500 pesos y vemos lo que puede comprar en comparación con un europeo que gane lo mismo en su moneda corriente, 1.500 euros, veremos que en Argentina casi todo sale, proporcionalmente, tres veces más caro. Así, un auto 0 Km. se paga aquí a precio dólar/euro, cuando en EEUU o en Europa ese mismo precio es pagado por trabajadores que ganan lo mismos 1.500 de media, pero en vez de pesos, dólares o euros: es decir, nominal y proporcionalmente, entre 3.5 y 4.5 veces más.

El proteccionismo histórico practicado por Argentina tiene a corto plazo un efecto benefactor sobre la industria nacional. Pero toda política de Estado concebida al margen del mercado internacional, esconde en el fondo una trampa, ya que se trata de un juego de “suma cero”: lo que se gana por un lado, se pierde por otro. En nuestro caso, proteger la industria nacional (oferta) se hace a cargo de penalizar al consumidor (demanda). Nos encontramos así con la paradoja de que se protege a nuestras fábricas a costa de hacerle pagar tres veces más al mismo trabajador al que se protege. Una política tan bienintencionada como poco práctica. Por mucho que la Presidenta se jacte de que Obama siga las recetas de Perón, algo falla en un país cuando unas zapatillas Nike se llevan la mitad del sueldo de la cajera de un supermercado.

“No queremos precios como en Uruguay”

“Hay un dirigente –dijo hace seis meses el ex presidente Kirchner en referencia a De Angeli- que nos dijo, casi en una actitud de caradurismo, que paguemos el lomo a ochenta pesos como los uruguayos… ¡qué poco le importan los argentinos!”.

Basta con revisar los precios web de algunas cadenas de hipermercados de Uruguay para comprobar que el kilo de asado está allá al equivalente a diez pesos. Los ochenta pesos de que se hablaron eran, sencillamente, mentira, pura propaganda. Se hace difícil creer que el hombre mejor informado del país no conozca ese dato, aunque viendo la pueril estrategia desinformadora del INDEC, se percibe como otra maniobra más para ocultar una realidad que desluce cualquier gestión política: llenar el chango en el “granero del mundo” resulta más caro que hacerlo en cualquier país europeo.

Salario medio anual

Euros/año/ pesos

Dinamarca

47.529 213.000

Alemania

41.691 187.000

España

20.438 91.971

Polonia

6.269 28.210

Media UE

34.412 154.854

Para ser precisos en la comparación, no hay que perder de vista que no todo el mundo en Europa gana lo mismo. Un alemán gana el doble que un español y seis veces más que un polaco. En el caso argentino, calculando un ingreso medio de 1.500 pesos

mensuales, nos encontraríamos que ese sueldo corresponde al 11% de la media europea.

Argentina $

España € (euros)

veces más caro (proporcionalmente)

Leche Pack 1 l.

2,8

0,6

4,3

Pollo/ kgr

6,5

2,5

2,6

Churrasco Kgr.

18

5,5

3,2

Paquete Fideos 500 gr.

2,5

0,5

4,4

Azucar k.

2

0,7

2,5

Aceitunas sin hueso kgr.

20

3

6,6

Rabas kg.

30

6,3

4,7

Jamón crudo 100 gr.

8,9

2

4,3

Jamón cocido 100 gr.

2,8

1,3

2

Queso en barra kgr.

3,1

1,1

2,8

Arroz Gallo Kgr.

5,8

2,4

2,3

Aceite Oliva Lira/Carbonell

20

2,6

7,4

Aceite girasol

4,8

1,4

3,2

Coca-Cola 1.5 l.

3

1,3

2,2

Cerveza Pilsen Carrefour 1 l.

3,2

0,7

4,2

Vino tinto Norton/Rioja Berberana

9,3

3,8

2,4

Peceto kg

20,4

18

1,2

Espumante “Norton” brut/Codorniu brut

16,6

6,32

2,6

TOTAL

180

60

3

Como puede apreciarse, el argentino paga 180 pesos por llevarse todos los productos de la lista, mientras que al español le bastan con 60 euros, que aunque al cambio salga más, implica menos esfuerzo: un día de trabajo frente a tres del argentino.

Queda en evidencia que el “asistencialismo social” de una economía fuertemente intervenida no sólo no consigue sus objetivos sino, para más “inri”, se ceba con especial dureza en las clases de menores ingresos. Si el umbral de pobreza se sitúa por debajo de los 1.000 pesos por familia, esa línea roja baja a los 333 euros en España y a 150 en Alemania, pues ese dinero allá rinde lo mismo que los 1.000 pesos de aquí. ¿Ese efecto benéfico del mercado, no es acaso más eficiente que el mejor de los planes Jefes de Familia?

Las políticas de control de precios, de defensa de la industria nacional y de sustitución de las importaciones no dejan de ser un experimento de dudosa efectividad. En aras de fomentar la industria nacional, los artículos de primera necesidad terminan saliendo tres veces más caros. La razón no es otra que la propia dinámica del mercado: al privarle de una competencia nacional e internacional que lo haga más eficiente, el mercado se acomoda siempre al precio más alto. Un caso paradigmático es el del blindaje del que goza la industria farmacéutica. Según una reciente investigación del diario “Clarín” muchos remedios cuestan aquí hasta siete veces más que en Europa. La única explicación: la falta de competencia.

El demonizado “liberalismo” – más allá de sus excesos fácilmente reconocibles y manejables- pone en evidencia que la competencia tiende a reducir los precios de los productos al mínimo.

Plomeros en un Golf TDi

Haciendo un breve repaso al “top ten” de los autos más vendidos en Argentina y en España en el 2008, nos damos cuenta de que aunque el mismo auto se vende en Europa un 30% más caro, el “esfuerzo financiero” es muy distinto. Así, comprar el auto más vendido en Argentina en el 2008, (VW Gol, $42.200) implica 2,3 años de trabajo a una media de 1.500 pesos de sueldo. El más vendido en España, el Renault Megane, sale por el equivalente de 71.910 pesos, pero sólo precisa de 9,5 meses de sueldo. Salvo en el caso del Opel Astra, al que se destinan 1,2 años de trabajo, el resto de los coches se adquieren con menos de uno, en comparación con los dos años y medio necesarios en Argentina. Es decir: comprar un auto aquí implica tres veces más esfuerzo que allá.

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Cuando Aníbal suma, dos y dos son cuatro, me llevo una…

Ya metidos en harina, el ministro deja de lado opiniones subjetivas y se lanza de lleno al terreno del dato: “Cali tiene 75 homicidios dolosos cada cien mil habitantes por año; Medellín, 56; Río, 40; Caracas, 37; Washington, 35; Bogotá, 32; Chicago, 15; Miami, 19; San Francisco, 13; San Francisco, 13, y Los Ángeles, 10″. “¿Sabe cuánto tiene la Argentina?: 3.8″.

Como buen prestidigitador, El Ministro comete un pequeño descuido… intencionado. Se habrán dado cuenta de que la primera serie de datos corresponde a las ciudades más peligrosas de América, mientras que el dato que presenta él, no es de ninguna ciudad, sino del conjunto del país. Obviamente, menor. ¿Un error de método? No, simplemente un buen truco de mago de las palabras. La treta es de una simpleza que haría sonrojar a cualquiera, pero en la vorágine de informaciones, datos y apreciaciones subjetivas, hay que reconocer que, como maniobra evasiva, funciona a la perfección.

La valoración global que el Ministro del Interior de la Nación hace sobre la encuesta es demoledora: “No es seria”.

Mercer es un proveedor mundial líder de servicios de consultoría, outsourcing e inversiones con más de 25,000 clientes en el mundo. Los 17,000 empleados de Mercer trabajan en más de 40 países. La compañía es una subsidiaria totalmente controlada de Marsh & McLennan Companies, Inc. que cotiza en las bolsas de valores de Nueva York, Chicago y Londres (símbolo ticker: MMC). http://www.mercer.com

No creo que ninguna de tres de las bolsas mas importantes del planeta dejen cotizar a una empresa poco seria, pero llegado a este punto, uno empieza a dudar de todo.Al volver a la encuesta elaborada por la consultora Mercer, Fernández dijo no saber “quién la inventa, cuál es el interés que tiene detrás, no sé que chapas exhiben (los responsables), no sé de dónde sacan los datos para mostrar qué. Nos muestran algo que le da beneficio a alguno que no sabemos quién es, pero no pueden mostrar que hay algún viso de seriedad (en los resultados)”.El recurso a la “Teoría de la Conspiración” suele dar muy buenos resultados en casos como este. Dado que se entra de lleno en el terreno de la fantasía política y la paranoia ideológica, estamos en campo abonado por la credulidad del lector predispuesto. La teoría consiste en buscar enemigos, preferiblemente de fuera, tan poderosos como difusos, cuyas motivaciones suelen ser oscuras e inconfesables y que sirven siempre como comodín para justificar los propios errores.

El malvado señor Mercer, habla a sus empleados de espaldas, sentado en su butacón de cuero rojo. En cuarenta años nadie le ha visto la cara.

- Chicos, cocínenme una encuesta mundial para hundir la popularidad de CFK y de su Ministro Fernández.
- ¿De qué país, señor?
- De Argentina, idiota.

El señor Mercer pulsó el botón rojo de su escritorio y una trampilla engulló a su jefe de encuestas del Hemisferio Sur.

- ¡A los cocodrilos, por mogólico e indocumentado!

Como colofón de esta cadena de razonamientos histriónicos, Aníbal Fernández se reserva las últimas palabras para negar la mayor: La encuesta, repitió, “es una estupidez. La Argentina debe ser uno de los países más seguros, si no el más seguro de América, no tengo ninguna duda de eso”.

Solo le falto salir por el pasillo, volteando las manos al grito de:

Hijos de Puta,
los de Mercer
Hijos de Puta,
los de Mercer

http://www.perfil.com/contenidos/2008/07/23/noticia_0045.htmlhttp://www.clarin.com/diario/2008/07/23/um/m-01721179.htmhttp://www.mercer.com/summary.htm?siteLanguage=100&idContent=1309685Informe consultoría.

Aníbal y el color del cristal con que lo mira

“Me gustaría que me digan desde dónde lo miran (…)”

Ese debe ser el único error que la consultora Mercer ha cometido: no haber telefoneado personalmente al Ministro para explicarle el método utilizado. Aunque la prudencia más elemental, si uno es el Ministro del ramo y va a opinar sobre el tema, aconseja documentarse previamente, salvo que no le importe que la gente lo tome por un charlatán. De haberlo hecho habría caído en la cuenta de que la consultora lo había explicado con meridiana nitidez:
“La seguridad personal se mide en función de la estabilidad interna, los índices de criminalidad, la aplicación efectiva de la ley, las relaciones con otros países y la facilidad de entrada y salida del país”. Más claro, agua.”La verdad es que es una estupidez rayana con la locura”.Forrest Gump decía que “tonto es el que hace tonterías”. En este caso, “estúpido” es el que hace “estupideces” y “loco” el que hace cosas insanas. En este punto, el Ministro sube una octava y agudiza el tono de sus críticas: estupidez y locura.

Dejando de lado los adjetivos, la cuestión de fondo es muy sencilla. La encuesta lo único que dice es algo que la abrumadora mayoría de los porteños corrobora: Buenos Aires es una ciudad insegura y, en ocasiones, peligrosa. Si esta en el puesto 135, algo más arriba o mucho mas abajo, es ya una cuestión de matiz. Ente otras cosas, porque la mayor parte de nosotros desconoce si es más o menos segura que Ciudad de México o Maracaibo. Lo que si es cierto es que la mayoría, subjetivamente, la percibe como una ciudad insegura.

“Que digan semejante cosa es no conocer lo que está pasando en Argentina” (…) “le erraron de medio a medio”.

Las encuestas se hacen precisamente para eso: para no “errarle” y para arrojar algo de luz sobre el tema de debate y así proporcionar a los gobernantes herramientas útiles para poder buscar soluciones concretas. Si en vez de tomarlo como lo que son, inocentes números, cuando no te gustan los tildas de locos y estúpidos, es comprensible que casi nunca se atine con las soluciones concretas que hay que buscar a los problemas cotidianos. De ahí que entre la clase política tengan tanto predicamentos los encuestadores acomodaticias que me dicen lo bien que hago las cosas. Fernández sin embargo, da muestras de su conocimiento del tema y aporta datos de indudable peso científico: hasta el “propio asesor de imagen” del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, “que es un ecuatoriano, dijo en una nota que le hizo el Diario Perfil que no conocía ciudad más segura que la ciudad de Buenos Aires”. Un dato que arroja luz sobre el tema y con mucho mas peso especifico que una encuesta realizada en miles de ciudadanos. Es probable que 9 de cada diez habitantes de la ciudad contradigan al ecuatoriano en cuestión, pero Fernández se nota que tiene a Aristóteles como filosofo de cabecera: “las opiniones no deben ser contadas, sino pesadas”. (Eso lo dijo Aristóteles, no Caníbal Fernández)

Aníbal Fernández, el aprendiz de brujo

Una de las cosas que más nos llama la atención a los europeos que vivimos en Argentina es la poca seriedad de las declaraciones de los políticos: la irresponsabilidad de los responsables. Acostumbrados a unos gobernantes siempre serios, habitualmente precisos y hasta casi aburridos, nos resulta desconcertante el nivel de agresividad verbal con el que aquí se despachan los asuntos del día a día. Con demasiada frecuencia se recurre al exabrupto, a la descalificación grosera y simplista. Como en la época Medieval, el disenso en Argentina se entiende como un “crimen de Estado” y como tal, al menos verbalmente, debe ser respondido. En ocasiones, la fuerte carga de ironía y mordacidad utilizada por Ministros y Secretarios de Estado no desentona con el tono barriobajero de una discusión de tráfico o la subjetividad sublime de una tertulia de fútbol.

En julio del 2008 una consultora internacional, Mercer, hizo públicos los resultados de una encuesta mundial sobre seguridad. Como se hace siempre en estos casos, el rigor científico obliga a hacer públicos los criterios de medición y la metodología del análisis. Con la frialdad del número muerto, se explican las variables que se miden y comparan y como se miden y comparan, garantizando resultados 100% asépticos. Aunque a veces no lo parezca, la demoscopia es una ciencia exacta, pura matemática.

El problema es que, cuando sales mal parado en las encuestas, siempre resulta mas fácil descalificar al que las hace, o buscar oscuros intereses detrás de ellas, antes que asumir la realidad de un inocente mercurio cuyo único crimen es marcar la temperatura ambiente. El matemático se hace a un lado y entra en escena el brujo de los números, que casualmente siempre suele ser el responsable del tema en cuestión.

En el ranking de la encuesta mundial sobre seguridad, Buenos Aires quedo en una posición bastante comprometida, puesto 134 de 215. Aun teniendo en cuenta que la medición se hizo a nivel mundial, la capital no salio airosa comparada con otras ciudades latino americanas: más segura que Río de Janeiro, Sao Paolo y Caracas, el no-va-mas del crimen, pero más insegura que Asunción o Lima. Independientemente de que se vea la botella medio llena o medio vacía, Buenos Aires salio muy mal parada.

Un político europeo, para salir del paso de la comprometedora encuesta, echaría mano de un manual de Sociología Básica para vincular delincuencia con exclusión y crimen con mala distribución de la renta. Sin embargo, el ministro de Justicia, Caníbal Fernández, salio al cruce de los resultados utilizando la efectiva técnica de “negar la mayor”. No solo no es verdad que Buenos Aires haya quedado en la posición 134, no solo no es una ciudad insegura, sino todo lo contrario. Increíble, pero cierto. Sus declaraciones no tienen desperdicio. Vamos a revisarlas una por una.

Aníbal Fernández & Ricardo Jaime: ver para no creer

Dos de los mayores barras bravas del relativismo suicida son el Ministro de Justicia, Aníbal Fernández y el Secretario de Transporte, Ricardo Jaime. En cuestión de meses, ambos se han escudado en el absurdo para justificar su gestión, insultando a quien trate de ensombrecer su gestión. El primero al hilo de unas encuestas sobre la inseguridad en Argentina. El segundo, en relación a la tasación de Aerolíneas Argentinas.

El primero, cargó contra una consultora internacional de prestigio mundial cuando calificó Argentina como un lugar inseguro. “No sólo no es verdad –replicó Fernández- sino que Argentina es el país más seguro de América”. La encuesta había sido realizada por Mercer, un proveedor mundial líder de servicios de consultoría, outsourcing e inversiones con más de 25.000 clientes en más de 40 países y 17.000 empleados. La compañía es una subsidiaria totalmente controlada de Marsh & McLennan Companies, Inc., cotiza en las bolsas de valores de Nueva York, Chicago y Londres (símbolo ticker: MMC). Cualquier cosa, menos una panda de aficionados o un chiringuito de voluntariosos amateurs de la demoscopia. Sin embargo, el ascediente de la consultora pareció importarle poco a un Ministro que identifica prestigio la docilidad autista y silencio cómplice.

Por su parte, Ricardo Jaime calificó la tasación de UBS sobre Aerolíneas como “carente de toda seriedad”, aduciendo que la tasación había sido hecha “sobre premisas equivocadas y llega a conclusiones falsas sobre el patrimonio de Aerolíneas”. Las razones por las que, a su juicio, la tasación de UBS “carece de toda seriedad” no han sido desveladas hasta el momento. Tampoco las premisas equivocadas de las que habla, de las que no dio más razones que ésa, que eran equivocadas. La vieja táctica de la descalificación global sin bajar a detalles comprometedores que evidencien que en el fondo, ni siquiera sabe de qué se está hablando.

Las descalificaciones de Ricardo Jaime resultan una grosería propia de un analfabeto financiero. Que el responsable de Lapa, la única aerolínea del mundo en la que el personal cobraba por estar en tierra, acuse a alguien de “falta de seriedad” no deja de resultar una ironía.

Pero el juicio se complica si se tiene en cuenta que la tasación “carente de toda seriedad” ha sido realizada ni más ni menos que por la UBS, a la sazón, el mayor banco privado del mundo. Al igual que en el caso de Mercer, se hace difícil comprender cómo Marsans pudo encargar su tasación de parte a un “chiringuito financiero”. No en vano, UBS gestiona activos por 2.652 millones y tiene un valor en bolsa de 103.000 millones. Que Jaime diga que UBS cometió un error de principiante basando la tasación de Aerolíneas en “premisas equivocadas” es una grosería de tamaño sideral.

Si Argentina realmente desea insertarse en el mundo globalizado, debe respetar las reglas de juego por las que se rije el comercio mundial. De lo contrario, nadie se aventurará a entrar en un territorio hostil donde no se acepta más verdad que la que me conviene en función de mis intereses nacionales. Si todos los países hicieran lo mismo, el mundo seria, sencillamente, un lugar inhabitable.


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10 autos más vendidos Argentina 2008

precio $

Años de sueldo ($1500)

10 autos más vendidos España 2008

Años de sueldo (1500 eur)

$/euros

1. VW Gol

42200

2,3

Renault Megane

15980

0,8

2,8

2. Chevrolet Corsa

33900

1,8

Ford Focus

14610

0,8

2,2

3. Peugeot 207

44500

2,4

Citroën C4

17540

0,9

2,6