¡Muy buenos días estimados amigos!!!! Uf, hace cuánto tiempo que no escribía nada. ¡Hasta ya me había olvidado cómo se usaba esta cosa!
Por esas cosas que tiene la vida, que de a poco te van absorviendo, tuve que ausentarme un tiempo pero como dijo el gran Tato Bores “(…) no a todos los políticos ni a todos los funcionarios porque hay que preservar las instituciones – algunos políticos y algunos funcionarios que están ahí viéndome, si siguen haciendo las cosas que están haciendo yo voy a tratar de estar acá todo el tiempo posible para seguir jodiendo!”
Así que aquí me tienen de vuelta y espero que volvamos a compartir lindos momentos. Y para empezar este nuevo ciclo, que otra manera de hacerlo, ¿no?
Dicen que cuando no es tu hora, no es tu hora y es cierto. El viernes pasado un hijo de su madre me encerró (y luego se dio a la fuga) en la Autopista Dellepiane haciendo que me estrelle de frente contra uno de los muros de cemento, esos, que sirven para separa los carriles.
También, dicen que en esos momentos ves pasar tu vida en un instante, y también es cierto. No sé bien como explicarlo, pero en esa fracción de segundo en la que creés que te vas a morir pensás en todo lo que hiciste y que te gustaría hacer, en tus seres queridos, y decís que sea lo que Dios quiera (si no sos católico, no importa, te convertís ahí mismo)
Por esas cosas que tiene la vida, o porque no estaba en la agenda de la dama de negro, es que estoy acá pudiendo hablar con ustedes. Por eso, amigos míos, les digo que aprovechen sus vidas al máximo y vivan cada día como el último. Nunca se sabe cuando te puede cambiar la vida, ni las vueltas del destino. ¿Nunca se preguntaron que hace que un día especial sea especial (por ejemplo Navidad)? Uno lo hace especial, por eso, hagan que cada minuto valga.
Salute y gracias a todos los amigos y familiares que se ocuparon y preocuparon de mí
¡Muy buen comienzo de semana amigas y amigos! Por suerte, para lo que estamos en Capital, el finde nos dio un impasse con el clima y se pudo respirar un poquito. Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo.
Lo que no tiene respiro es el culebrón de verano. A veces no doy crédito a lo que leo y escucho en el noticiero, por eso, debo confesar que dejé de ver “Valientes” y “Sin Tetas no hay paraiso”, porque en este bendito país, la realidad supera a toda ficción.