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Junio 4, 2009 | Por lulet | Claves: cocina, sujetos | # Enlace permanente
La vida en pareja no es nada fácil.
Ahora entiendo a mi vieja cuando nos preguntaba qué queríamos comer y como nosotros no sugeríamos nada, ella se sacaba porque no sabía qué más inventar.
La entiendo. Viví sola mucho tiempo y me arreglé siempre con lo que venía.
Lata de arvejas: 1
Sal: A gusto e piacere
Pimienta: Obvio.
Aceite de oliva: A penas.
Plato: ¡Ni en pedo! Hay que lavarlo.
De la lata y a la lona.
Por más de que cocinar sea algo que disfruto mucho, entre la falta de tiempo (trabajo y estudio) y lo caro que se ha vuelto morfar en este bendito país, me encuentro muchas veces penando en la cocina.
Me quedo estática mirando la alacena semi vacía: Medio paquete de fideos, un cuarto de paquete de arroz, un frasco con sal fina y medio kilo de harina integral no ayudan. Así dejo salir el frío de la heladera mientras me quedo estática mirando un medio limón y un medio tomate que conviven en un pequeño plato.
Mi novio: ¿Querés que cocine yo?
Lulet: Nonono. Gracias. (Prefiero cocinar yo y que laves vos a tener que limpiar todo el chiquero que dejás cuando cocinás.)
Y ahora me pregunto atormentada. ¿Por qué será que la mayoría de los tipos cuando cocinan, lo hacen como los dioses del olimpo pero dejan la cocina hecha un chiquero? ¿Tienen que ensuciar setenta cucharas, veinte tenedores, nueve cuchillos, doce platos para hacer unas milanesas con puré?
No suelo pedir delivery. Prefiero cocinar yo, por lo general. Es que soy medio rompe bolas con la comida, me gusta la comida sana. Sana no es aburrida, no se confundan que no es lo mismo.
A mi pareja le gusta como cocino (si se banca las milanesas al horno sin una puta gota de aceite es que o me quiere mucho o le gustan así o… perdió el gusto por la comida a los 18 años por una enfermedad congénita y nunca me lo dijo). Los que me conocen saben que le pongo onda pero en la semana, trato de hacer comida más sana aún.
Mi peor es nada dijo el otro día mientras degustaba un bocado de un super guiso de lentejas: “Nuestros hijos van a vivir a legumbres…”
No quise preguntar si eso le resultaba bueno o malo.
Tengo varias recetas bajo la manga sanas, ricas, nutritivas y sexies para recomendarles (Algunas más elaboradas que otras).
¿Ustedes?
Vengan con esas recetas. Dejenmé acá sus recetas favoritas. Voy a hacer una selección de las mismas (podemos hasta armar una votación y todo) y las más valoradas me comprometo a realizarlas y después contarles con foto y todo, cómo salieron.
Mayo 12, 2009 | Por lulet | Claves: fidelidad, patetismos, sujetos | # Enlace permanente
Infidelidades eran las de antes. –Escuché decir horrorizada.
Hoy, los límites de la fidelidad están borroneados por la tecnología.
¿Es infiel tu novio/a si histeriquea con una mina por MSN?
¿Es infiel si nunca la/o vio en vivo y directo pero le promete amor eterno?
¿Es infiel si en vez de amor virtual tienen sexo virtual?
¿Es más infiel si es con camarita?
¿Es infiel si es una relación por mensaje de texto celularístico?
Conozco muchas mujeres que descubrieron que sus parejas le eran infieles. El problema es el modo en que lo descubrieron. Violando la privacidad del otro.
Claro, antes sólo tenías que seguirlo y ver que en vez de ir a jugar a la pelota se encontraba con una mina. Ahora se complica. Por eso las minas hacen las mil y una para entrar a la casilla de correo del susodicho y en la mayoría de los casos, lamentablemente, confirman sus sospechas. Gracias a las féminas los hackers tienen laburo…
¿Es el modo tener que violar la privacidad del otro?
Vamos, no conozco hombre que se quiera perder la chancha y los veinte. Si algún hombre con huevera bien puesta está en la sala y le ha dicho a su mujer “es verdad Carmen, tengo una historia con otra mujer” que levante la mano por favor. Prometo dejarle la huevera intacta y en condiciones de procrear. No es la idea patearla en lo absoluto.
Así me encuentro con planteos de amigas preocupadas que caen en patetismos.
Acá uno. Próximamente los demás.
AmigaM: Tengo que confesarte algo. Sé que no habla bien de mí pero no pude conmigo.
Lulet: ¿Qué pasó?
AmigaM: ¿Viste que Sergio siempre me decía que no chateaba, que le parecía una pelotudes, que él leía, que no iba a caer en esa pendejada, etc? Bueno, como yo le saqué la cuenta en el Hotmail, no pude conmigo y me metí en su MSN a ver si, como él decía, era yo su único contacto.
Lulet: Uy.
AmigaM: Si. Y tenía cinco contactos y a mí.
Lulet: ¿Minas?
AmigaM: Peor. “Laura”, “Celeste”, “Mariel La Colo de Santa Fé”, “La Morocha del Abasto” y La caprichosita”.
Lulet: Apa.
AmigaM: Si. Y esto no termina acá. Agregué a una, a la Colo, a mí MSN.
Lulet: Noooooo…
AmigaM: Y me hice la re sota, claro. Me hice la santafesina (te acordás que Sergio es oriundo de allá). La mina se ve que aceptaba a cualquiera porque ni me preguntó. Me hice la que habíamos charlado en un sitio de Santa Fé y me dijo que era casi seguro. No me preguntes cómo pero llevé la conversación para el lado de los tipos y le dije “a mi me agregó un flaco de nuestros pagos que quemó la cabeza con que era músico y había tocado en tal y cuál bar (los bares de onda en Santa Fé). Ella me dijo que le sonaba y al toque me dijo “¡Se llama Sergio!”
Lulet: Shit!
AmigaM: Si. Lo peor de todo fue lo que me dijo al toque.
Lulet: Contame.
AmigaM: Me dijo “Ya que somos vecinas, te voy a confesar que ese Sergio me pareció un repelotudo, o está aburrido o desesperado, yo que vos, lo bloqueo”.
¿Les ha pasado a ustedes esto de que la tecnología haya borroneado los límites de la fidelidad con sus parejas? ¿Han desconfiado de sus parejas por algún contacto en el MSN o correo o celular?
Abril 22, 2009 | Por lulet | Claves: enamoramiento, sujetos | # Enlace permanente
La otra vez me preguntaron cuántas veces me había enamorado.
Uy. ¿Tenés tiempo?
A los diez me enamoré de un Titiritero que presentaba sus Shows en la plaza de la peatonal de Mar del Plata.
Mi abuelo nos daba a mis primos y a nosotras plata para comprar lo que quisiéramos. Mis primos se compraban golosinas, mi hermana posters y yo… Y yo ponía esos manguitos en la gorra del Titiritero. (Ya comenzaba a perder plata de chiquita con los tipos qué karma…)
A los años me enamoré de un hippie. Y me hice hippie, claro. De escuchar rock pasé a escuchar a Janis Joplin y tocar Pastoral en la criolla. De usar jeans pasé a usar polleras hindúes. De usar mochila pasé a usar yiscas. Tiré todos mis corpiños (ahora que lo pienso, debe ser de esa época que me quedó esto de no usar brasiere…) aprendí a armar tabaco con papelillos y a hacer pan, velas, sahumerios y jabón de gliserina, etc.
Al tiempo conocí un pintor mucho más grande que yo. Un cuarentón, para más datos. Disfruté y aprendí mucho en su compañía. Y claro, de repente me volví fanática del arte de la pintura.
Me duró lo que un suspiro. Mucho arte, mucho arte pero poco rocanrol.
Así conocí a un corredor de motos. Obviamente me volví fanática de los rodados bípedos. Que las en duro, que las pisteras…
Pero así tal cual, le faltaba sensibilidad. Una tarde, antes de ir a una quinta de unos amigos en Pilar, chocamos contra un auto.
Los dos terminamos patas para arriba en el asfalto. Éste se levantó y antes de venir a rescatarme de mi miserable estado fue a ver la moto. ¡Qué forro!
Obviamente, patada en el traste.
Supe frecuentar un músico. Qué lindas canciones hacía… Allí fue, creo, que comencé a cantar. Gracias a que él que me pedía que lo acompañara con mi voz.
Pero era un ganso. Tenía una ex novia que lo amenzaba con suicidarse si me seguía viendo y así fue que me dejó.
Al tiempo tuve una regresión y volví a enamorarme de un Titiritero. Pero también me duró lo que un suspiro. Era alcohólico y aburrido. Y ya me sentía un poco cansada como para andar cagándome de frío en las plazas pasando la gorra.
A los veintidós me fui a vivir a Cuba porque me enamoré de un Cubano. Por supuesto así también me enamoré de la salsa (aprendí a bailar) y del Ron.
No hace tantos años atrás, dibujé corazoncitos por un fanático de los fierros. Que el árbol de levas, que te ayudo a limpiar los borne, que vamos al Galvez, que te miro el rotor. Pero al final querés más al auto que a mí.
En fin.
Aprendí muchas cosas gracias a estos tipos, pero ahora que lo pienso, ninguno de ellos se detuvo a leer un puto libro porque yo leyera o fuera escritora.
¡Qué lo parió!
Marzo 16, 2009 | Por lulet | Claves: sujetos | # Enlace permanente
Ahora resulta que todos los tipos son fotógrafos.
Y todas las novias de estos tipos son artistas… Pintan o algo así. Por supuesto son delgadísimas, tienen el pelo largo, arito en la nariz, usan pañuelos en la cabeza y vestidos por debajo de la rodilla preferentemente de color verde loro.
Y claro. Ellos le sacan fotos en blanco y negro a ellas de perfil, a una mano sosteniendo algún pincel o simplemente en tetas.
Yo no soy delgada, ni tengo pelo largo, tampoco arito en la nariz. Rara vez uso vestidos y ninguno de los que tengo es verde loro, los pañuelos que tengo son para sonarme la nariz y no pinto bien ni en los dibujos que tienen la referencia del color que hay que usar.
Y claro. Ninguno de los tipos que se me acerca es fotógrafo. La mayoría son… colectiveros.
¿Y qué?
Enero 19, 2009 | Por lulet | Claves: rinocerontes, sueños, sujetos | # Enlace permanente
Saltos del Tabay, Misiones, Argentina. 2009
Sujetovacacional: Yo diría que paremos directamente en los Saltos que hay lugar para acampar. Además es solamente una noche. ¿Te parece?
Lulet: Mejor. Porque no da patear diez kilómetros o esperar el bondi tres horas…
Llegamos. El sujeto armó la carpita. Car-pi-ta.
Lulet: Apa que era chiquita la carpa…
Sujetovacacional: Para nosotros está más que bien. ¿O no?
Lulet: Sisí… Uy pero no tenemos nada para poner de colchón…
Sujetovacacional: Ponemos la toalla.
Lulet: (Shit!) Ok.
Pasamos un día genial. A la noche comenzó a ponerse negro el cielo.
Lulet: ¿Lloverá?
Sujetovacacional: Naaaaaah.
Lulet: ¿No te parece mejor si le ponemos al mosquitero ese en el techo una bolsa por las putas dudas? ¡¿Si llueve nos vamos a mojar!
Sujetovacacional: Muy buena idea, pero quedate tranquila, no va a llover.
Nos acomodamos para dormir. (¡Qué feo que es dormir sobre una superficie completamente dura me cago en Thor y mis treinta años! Creo que mi juventud la perdí a los veintidós cuando me fui de mochilera al Sur.)
Me desperté con un dolor de cintura de los mil demoños a mitad de la noche exaltada porque estaba soñando que la carpa estaba inundada y que nos ahogábamos.
Sin ir más lejos llovía torrencialmente y cuando levanté la cabeza del piso de la carpex, me chorreaban los pelos. Ergo, nos estábamos comenzando a inundar.
Eran cuatro y media de la mañana. Levantamos todo menos la carpa y salimos corriendo a acobijarnos debajo de un techo de un bar que había cerca de la orilla.
Hacía un frío de cagarse. No habíamos llevado abrigo y ni agua caliente para el mate teníamos.
¡Qué paja, loco! Así no se lleva a una mina de vacaciones…
Ho-rri-ble.
Los años no vienen solos.
Sujetovacacional: ¿Estás bien?
Lulet: ¿Sos parte del staff del Servicio Meteoro-no-lógico Nacional vos? No. No estoy bien. Se me parte la cintura en mil. Estoy cagada de frío. Y además tuve pesadillas.
Sujetovacacional: Uy… ¿Y qué soñaste?
Lulet: Que yo tenía un yacarerito mal curado.
Sujetovacacional: ¿Un qué?
Lulet: ¡Un yacarerito! Y se lo llevaba al veterinario porque no me lo había arreglado bien. Tenía la panza abierta y yo le podía ver los chinchulines.
Sujetovacacional: ¡Jajajajajaja! ¿Un yacarerito o un yacarecito?
Lulet: No te rías, boludo. Yo sufría y le decía al pendejo algo como “¡Arreglame el yacarerito que debe estar sufriendo!”
Sujetovacacional: ¿No era que lo llevabas al vet?
Lulet: Sisí. Pero tenía seis años el veterinario…
Sujetovacacional: ¡Era un niño!
Lulet: Si, me acuerdo que era estudiante de veterinaria… No estaba recibido.
-El flaco no podía más de la risa-
Lulet: Y soñé otra cosa, pero no te rías…
Sujetovacacional: Contame.
Lulet: Soñé que me apoyaba un rinoceronte.
Sujetovacacional: ¡Jajajajaja! Qué hija de puta… ¿No te alcanza conmigo?
-Les juro que el tipo no podía parar de la risa-
Lulet: ¿Perdón? ¿Te vas a comparar con un rinoceronte? Way too far, darlin’
Y no me habló por como… Dos días.

Abril 4, 2008 | Por lulet | Claves: sujetos | # Enlace permanente
En mi laburo están ampliando las oficinas. Al arquitecto in charge le decimos Bob el contstructor, porque es igual.
Me vive tirando piropos. “Que la oficina de la secretaria va a ser la más linda… Que las mujeres más lindas son las Argentinas y más las de Boulogne” Y lalalas varios.
Ayer salí de la oficina y allí estaba. Se ofreció para llevarme a mi casa. No es la primera vez que se ofrece pero a mi el Sr. Looser me enseñó que no me debía subir a autos de extraños ni aunque sean arquitectos… Mhmhmmh…
Mhmhmhmmh…
¡Looser! ¡Así me va!
Acá el breve diálogo mientras yo caminaba hacia la esquina:
Bobelconstructor: ¿Linda querés que te lleve?
Lulet: No, te agradezco pero tengo que pasar por la veterinaria…
Bobelconstructor: (Acongojado) ¡Uuuuy! ¿Te sentís mal?
Lulet: (Yo no sé si me trató de vaca, yegua, gato o perra… pero ninguna de las opciones me gustó.) ¡Jajaja! ¡Pero qué sentido del humor tan ocurrente! No. En realidad voy a buscar a ver si tienen las gotas Acedán para calmar un poco los galgos que me vivís tirando y ya me cansaron.
¡A-yu-da-te!
| Por lulet | Claves: patetismos, sujetos | # Enlace permanente
Me dijo que me llamaba.
Ok. Ya fue. Si no me llamó hasta ahora, no me llama más.
¿Pero que tipo pelotudo! Para qué me pedís el teléfono si no me vas a llamar? ¿Por favor! ¿Ni nos han dejado la histeria como 100% femenino? ¿Ahora también se apoderaron de eso? ¿Como próximo van a parir bebés?
Ok. No espero más. Que se vaya al carajo. Hace una semana que estoy depilada (rasurando cuanto pelo se asoma), perfumada hasta el catre.
Saco tanga negra, pongo tanga roja; lavo tanga negra. Saco tanga roja, pongo tanga bordada, lavo tanga roja.
¡¡¡No se puede vivir así!!! Dejate de joder… no se puede estar hecha una lady todos los días, todo el día.
Y si perdió mi teléfono? Nah… si lo perdió es un tarado. No vale la pena…
Que odio!
Qué hago?
No voy a desperdiciar mi cuerpo lampiño. Voy a llamar a Octavio que siempre está.
Y lo más probable, es que justo cuando esté con Octavio, me llame….
| Por lulet | Claves: sujetos | # Enlace permanente
- Por un lado tenemos al típico
novio celoso, enfermito diría yo. Que al principio vos sonreís porque pensás que te cela porque te quiere y le gustás.Pero conforme pasa el tiempo, se va tornando un pesado.
- Que la pollera está muy corta (Pero flaco, si está por la rodilla! Decí que no me viste en minifalda entonces…)
- Que ese es mucho escote (Sip y bancátela)
- Que todo el mundo te mira (Y qué querés que haga?)
- Que ese jean te hace mucho culo (Y vos cual idiota te lo cambiás porque pensás que ese “mucho culo” es desagradable cuando el tipo te lo había dicho porque te hacía un culo bárbaro)
- Que por qué tenés que sonreírle a aquél (Pero corazón! Aquél es nuestro amigo! Que querés que le ponga cara de ojete porque sí?)
- Que esa remerita es muy cortita y se te ve la panza (Bien que eso fue lo primero que me dijiste cuando nos conocimos que “qué lindo ombligo tenía”)
- Que por qué te maquillaste? (Loco, que parte de soy mujer no entendiste? Eh?)
- Que la bikini es muy chiquita (Pero basta! Que querés que me ponga una bombacha de mi vieja?) Un pesado.
- Por otro lado, tenemos al novio independiente. Ese que los martes juega a la pelota con los amigos. Los jueves al truco con los compañeros de laburo. Los sábados cena en lo de Paco. Los domingos a la cancha y labura en la oficina de 9 a 9 y encima se queja de que cuando lo ves, le quemás la cabeza contándole de tu vida cuando hacía un mes que ni lo veías. Flojo, muy flojo.
-Después tenemos al novio que no cortó el cordón umbilical (Ay! Mi dios…)
- Que mi vieja cocina mejor que vos Y vos: a) o te vas a cenar a lo de tu vieja o b) cocinás vos. Pero ojo que ambas son peligrosas porque es capaz de irse a lo de la madre y dejarte con tu elaborado pollo a la choronga o agarrarse de la b) y pedir pizza y el pollo vos te lo vas a meter en el culo… Octaaaaviiooooo!!!
- Que mi vieja se queda sola este finde y qué tal si vamos el sábado, cenamos con ella y nos quedamos a dormir? (Y a vos no te da la cara físicamente para poner la expresión de espanto que querés poner y decirle “What y re contra What?? Mi amor, qué almorzaste hoy, pintura?)
- Que todos los santos domingos tenés que ir a almorzar a su casa aunque se hayan acostado a las mil y quinientas.
- Y que al final, hasta festejás tu cumpleaños ahí. Un fuckn’ nene de mamá.
-Ahora vamos con el novio pegote. Ese que te llama todos los días a toda hora para preguntarte cómo estás (Y vos “bien amor, me llamaste hace media hora… qué me puede pasar en media hora en la oficina? Más que pasar por la oficina de mi jefe y verlo cortarse las uñas de los pies…)
- Que no hay noche que no te caiga con flores y peluches cuando le dijiste mil veces que las flores si no vienen en maceta no te gustan y que no te regale más peluches porque no tenés dónde más ponerlos .
- Que si van a bailar no te suelta la mano ni para ir al baño y vos le decís que no te vas a perder y que si no te suelta no te va a sacar a bailar nadie. Un chicle el flaco.
-También está el novio tipo Homero (Homero de los Simpson no el de “la Ilíada”) que se instala en tu casa en chancletas y se tira a mirar la TV y te pregunta qué vas a cocinar de rico y vos, horrorizada, lo seguís de acá para allá con el cenicero en la mano porque limpiaste cual cochina toda la tarde y el tipo te va a tirar la ceniza en el piso. Y es el típico chabón que se achancha y nunca más te sacó a comer afuera o a dar vuelta a la esquina y encima desde el baño te grita “gorda! Y si te vas a comprar unas cervecitas y algo pa picar?” Y vos “gorda tu hermana, pedazo de pelotudo y andá a comprártelas vos y tomátelas en la esquina porque acá no entrás más!!! ¿Cómodo el tipo?
- Por otro lado, tenemos novio “rata”. El que las primeras veces te pagó invitó hasta las puchos, pero con el tiempo la cosa fue cambiando y te viste pagando vos ese día porque él, no tenía efectivo, o se había olvidado la billetera en el bolsillo del otro pantalón (y hasta tuviste que pagar TODO el tanque de nafta porque justo lo tenía VACÍO) y que no te diste cuenta cómo pero está siempre en tu casa y te fuma hasta los cigarrillos bajo la excusa de que no había ningún kiosko abierto. Y a vos se te van poniendo los pelos de punta, tanto, como se te va vaciando la billetera. Huí flaca, huí de ahí ya. Que no te den las patas pa’ correr de este tipo.
- Y para terminar (sólo por esta vez), describamos a los novios músicos. Esos que no te llevan a los ensayos porque son cosas de él y que se encierra a componer las horas que no está en la sala de ensayo y que te lleva sólo a los recitales a los que las novias de los demás van (uno cada muerte de obispo) bajo la excusa de “te vas a aburrir” y vos le decís que “no, cómo me voy a aburrir si me gusta lo que hacés” pero no.
El tipo no te quiere llevar y listo. Y nunca te dedicó una canción (ni te la va a dedicar) y en el disco producción independiente que sacó en la parte de los agradecimientos dice, entre su vieja y los nombres de los amigos un “para vos”. “Pero la puta madre! Podrías haber sido un poco más específico? Vos puede ser cualquiera! Vos, son todos los que leen!” Y que se va de gira y vos te quedas en tu casa pensando que te va a cagar con cuanta mina se le cruce. Un martirio…
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