Noviembre 19, 2008 | Por lulet | Claves: patetismos | # Enlace permanente
Estuve desde el Miércoles desaparecida del mundo real. Internada en la Rural jugando a la señorita bisnes te doy mi tarjeta con corpiño con hombreras ochentosas de relleno.
El Domingo no descansé una mierda y hoy Lunes tuve que ir a la oficina porque por no haber ido durante tres días, tenía mucho laburo atrasado y nadie quién me pudiera cubrir. Y claro, los barquitos y los aviones no se mueven a menos que uno de la instrucción, vio…
La cosa es que hoy a las seis de la tarde en el laburo ya estaba hecha un ente. Hubiera preferido decir un Ent porque me parecen super seductores y simpáticos e inteligentes esos arbolotes, pero bueno, eso no viene al caso.
Como venía diciendo. Salí de la oficina, me prendí un tabaco, y comencé a caminar mientras buscaba los lentes ahumados (¡Aaaah! Se me cayó el DNI con eso y casi que digo “y prendía el walkman” pero ya con lo de los lentes ahumados era suficiente.) y me ponía los auriculares llegué a la parada.
Si. A la parada.
Ajá. A la parada del colectivo…
Claro.
Porque para volver a casa tengo que ir a la parada a tomarme el colectivo.
Ergo, fui a la parada.
La parada del colectivo…
¡¡¡TRES CATORCE!!!
Decí que evidentemente algún dejo de lucidez guardo. O que la trentiúnica neurona justo se puso en funcionamiento porque si no, me iba para Boulogne.
No puedo. ¿No?
[Inserte aquí el ícono de "Loser Total" que más le guste.]
Noviembre 3, 2008 | Por lulet | Claves: mudanza, patetismos | # Enlace permanente
Lulet: ¿Por qué tengo que descongelar la heladera? ¿Qué hago con lo que tengo en el freezer? ¿Cómo transporto lo que tengo adentro? ¿No puedo desenchufarla, atarla toda para que no se le abran las puertas, meterla en el flete y en el depto volverla a enchufar y al carajo?
Alguien: ¿Vos sos boluda o te hacés?
Lulet: Ufa.
Sujetoactual: (Cocinando en mi casa) ¡Luleeeeeeet! ¿Dónde está la sal?
Lulet: La sal… La sal… ¡Abajo de la mesada!
Sujetoactual: Acá no está. Sólo está la sal fina.
Lulet: ¡Aaah! ¿La gruesa buscás? Eeeehmmm…
Sujetoactual: Lulet. ¿Qué hiciste con la sal gruesa?
Lulet: ¿La embalé?
Sujetoactual: Lulet. Te mudás el Sábado. ¿No pensabas usar la sal gruesa en toda la semana?
Lulet: ¡Ouch!
¡Riiiiiiing! ¡Riiiiiiiiing!
Lulet: ¡Hable!
Miamigaquienmedejaeldepto: Uy boluda te querés matar.
Lulet: ¿Qué pasó?
Laflaca: ¿Viste que te dije que te pasaba varias copias de la llave de abajo para que repartas entre tus fliares y no tengas que bajar a abrir cada vez que vengan y que te ahorrabas fortuna proque salen como doce pesos o más cada copia?
Lulet: Si…
Laflaca: Bueno, a una mina le robaron la cartera con las llaves y ahora cambiaron la cerradura.
Lulet: ¬¬
Octubre 27, 2008 | Por lulet | Claves: noviazgos, patetismos | # Enlace permanente
Vuelvo al tema de la diferencia entre los primeros meses de noviazgo y los que vienen después.
Vamos, pues, a un superficial análisis de los discursos de ambos.
La típica de los tipos:
Antes: Me seduce tu ombligo.
Después: ¿Tenés que salir así con toda la panza al aire?
Antes: Me encanta cuando te pintás (los tipos no usan la palabra maquillaje) así los ojos.
Después: ¿Es necesario que te pintes como una puerta?
Antes: Qué linda te queda la pollerita…
Después: ¡Hace frío! (veintinueve grados es frío, si, dale…) Ponete un pantalón, mejor. Ese jean que te queda sueltito… Ese va como trompada…
Antes: Qué rico cocinás, mi amor.
Después: Mhmhmh… Le falta un poco de sal. De de sal y de… ¡Gusto!
Antes: Me encantan tus tetas. No… No te persigas, tienen el tamaño perfecto.
Después: Me encantan tus tetas, amor. No te persigas, son chiquitas pero a mi me gustan.
(¬¬)
La típica de las minas:
Antes: No te preocupes, yo mañana lavo.
Después: ¿Podrías aportar un poco y lavar los platos, no? Cociné yo. (Otra vez)
Antes: Me encanta que seas tan desordenado como yo.
Después: ¿Podés por favor no dejar la ropa tirada por ahí, me hacés el favor?
Antes: Nada, amor. Traé el vino nomás.
Después: Bueno, mataría que vos compres todo para cocinar y yo sólo compro el vino. ¿Viste?
Antes: Tu mamá es amorosa. Me cae re bien.
Después: Ni en pedo. Otro Domingo más en lo de tu vieja y me suicido con un grisín de Cormillot.
Antes: ¡Me encanta tu pelo largo, tiene toda la onda!
Después: Podrías cortarte el pelo, che. Que vamos a ir a lo de mis viejos, no podés ir así todo desprolijo…
¡Uuuuf que somos todos patéticos!
Cuenten. Cuenten qué les han dicho a contra discurso. O qué les han dicho a ustedes.
Octubre 14, 2008 | Por lulet | Claves: años, patetismos, treinta, xxx | # Enlace permanente
Como no podía ser de otra manera, mi cumpleaños lo pasé a la manera Lulet.
Claro. ¿Por qué iba a tener un cumpleaños tranquilo sin patetismos ni bizarreadas si podíamos pasarlo bien bizarro?
Obvio. Todo me pasa para que después yo pueda tener algo que contarles. (Copado. ¿No? :caradetodomuylindoperolaputamadrequémalalechequetengo:)
Primero.
No estaba ni el loro en Baires.
Me cago en que cayó justo un finde largo.
Y la poca gente que quedó, no vino.
Organicé juntarnos con unos amigos a brindar en un bar en Capital, el Domingo a la noche.
Todo muy lindo. Tuve el agrado de conocer a Nini y al bombonazo y super artista Efe y a su señorita novia que es una dulzura de mujer.
Bien. Hasta acá todo en orden.
Tipo tres de la mañana el bar se estaba colapsando de gente y la música se tornaba tipo fiesta de quince. (Un horror.)
Decidimos seguir el festejo en otros puertos.
Salimos del bar y nos quedamos unos minutos en la puerta organizándonos hacia dónde movíamos.
La vereda y aledaños estaban re llenos de gente que quería entrar al bar.
Yo estaba de espaldas a la calle charlando con mi gente.
En un momento sentí un fuerte golpe en la nuca. Muy, fuerte. Justo en el hueso del cráneo.
Me desconcertó. Todos se quedaron atónitos mirándome porque escucharon un sonido seco en mí.
Bastante asustada sin sabér qué me había sucedido, me pasé la mano por la nuca y sentí una humedad viscosa y unos pedacitos de un algo duro.
Si señores.
Me habían tirado (nunca supimos desde donde) un-hue-vo. En realidad, no “me” lo tiraron. Lo tiraron hacia la zona de la puerta del bar y yo justo puse la nuca. (Siempre en los penales me decían que fuera yo al arco, viste. Era como una Goycochea en potencia de piba. Todos los objetos que pulularan por los aires en caída daban en mi persona.)
A mí. Siempre.
De… ¿Cincuenta personas? ¿Más? No sé, estaba re lleno de gente y de todas las personas que había en la puerta del boliche, justo me dio a mí en la cabeza.
A mi que cumplía años y estaba arreglada, maquillada, peinada. (De seguramente la mayoría estaban arreglados, etc. Pero dudo que todos estuvieran festejando su cumpleaños número treinta esa noche me re cago en Thor!)
Al parecer ahora los jóvenes tiene esta modalidad de diversión que es salir en auto con el maple de huevos -a falta de los dos que no tienen entre las piernas con los de gallina se entretienen- (y tristemente no tienen registro de que hay gente que se caga de hambre) a tirar huevos en la puerta de los boliches para cagarle la vida a las personas que estuvieron horas arreglándose para salir.
Como pude me limpié el huevo de los pelambres (¿Tengo que aclarar que el no olía bien?) me hice un especie de rodete (que cuando la clara se secó me quedó rígido como gel extra fijación o rulo de estatua –¡Mah! ¡Qué gomina ni gomina!-) y seguimos nuestro camino. (Obvio, NADA iba a interponerse entre el festejo y yo. Ni un huevo podrido.)
Por suerte a la única cámara que había entre nosotros se le había terminado la batería a la tercera foto sacada (Tercera, si.) así que no quedaron fotos escracho de mi cabellera enhuevada.
Me pasé todo el lunes con dolor de cabeza. Y no por una resaca. Sino por una hueveada. (O huevada)
Un lujo, che.
Octubre 1, 2008 | Por lulet | Claves: patetismos | # Enlace permanente
Maldita suerte la mía.
Vengo charlando, hace bastante, con un tipo que ¿conocí? por este medio Interneteano.
He descubierto que estas charlas tienen etapas.
Al principio, charlamos sin fines de lucro (o de conquiste). Ergo, las charlas eran del tipo:
-¿Y a qué te dedicás?
-¿Por dónde vivís? Sisí, conozco la zona… Mi tía tenía un primo por parte de su madre que a veces iba a pasear el perro por ahí y me contó…
-Me encanta como escribís.
-¿Escuchaste esta banda?
-¿Edad?
-Mirate esta peli que te va a gustar.
-Este tema la rompe, escuchalo.
-¿Con quién vivís?
Y lalalas varios.
Al tiempo comenzó la maileada de pingui-pongui (en brasilero –Ay! Que me encanta que los tipos no puedan terminar en consonante las palabras. El “tiqui-taqui” del reloj…- suena medio sexual, no? Suena a “meta y ponga”… Aunque ahora que lo pienso meta y ponga suena sexual pero más “meta y saque”… En fin, para variar me fui por la tangente…) de preguntas tales como:
-¿Usás perfume?
-Si la respuesta de más arriba fue afirmativa, aclarar, cuál. (A uno a esta altura no le importa perder huella digital preguntando pelotudeces…)
-¿Tenés tatuajes?
-¿Dulce o salado?
-¿Perro, gato o pajarito? (Me llega a responder pajarito y lo deleteo de mi vida, me chupa que toque la guitarra y lea mucho y tenga una gramática perfecta.)
-¿Cuánto medís? (De altura, che.)
-¿Tenés segundo nombre?
-¿Boxer o slip? (Correo va, correo viene, las preguntas se hacen más íntimas)
-¿Mate dulce o amargo?
-¿Fumás?
-Si la respuesta de arriba fue afirmativa, aclarar qué, por favor. (En estas instancias uno ya quiere saber compatibilidades, no?)
-¿Qué día naciste? (No vayamos a caer en el “¿De qué signo sos? ¿Siempre venís a bailar acá? Please…)
Y más lalalas varios.
Cuando la intensidad de los correos se hizo importante, aparece el requerimiento de fotos, por favor.
Primero le mandás (y te manda) las fotos donde se ven genial. Después de la aprobación física mutua, se terminan intercambiando fotos medio bizarras. Con comentarios del tipo “acá tenía un pedo para quinientos” o “no sé por qué salí tan mal” (pero nunca jamás una foto en la que te veas horrible, obvio)
Y aparecen los llamados telefónicos.
-Quiero escuchar tu voz.
-Te llamo.
Una vez que se pasó por todas estas etapas (puede durar más o menos en tiempo real) llega la hora de “¿Nos vemos?”
Ajá. Dale.
Y acá estoy. Mirándome al espejo y registrando que me salieron unos granitos porque me estoy por indisponer y mal rayo me parta de seguro va a ser cuando nos encontremos y sumale que, para mi desgracia, es un bombonazo maaaaaaal, es un “Señor All Bran” caminante. Pura fibra. Y yo soy “Señorita Royal” Ge-la-ti-na.
¿Maquillaje que tape granitos más metida de panza pa’ dentro? o ¿Lo dejamos para otron día?
Septiembre 25, 2008 | Por lulet | Claves: patetismos | # Enlace permanente
Hoy estuve en un Centro de Diagnóstico especializado en ecografías. Me causó mucha gracia. Estaba rodeada de gente mayor tomando agua.
Faltaba el punchi punchi y me los imaginé de éxtasis bailando arriba de los parlantes.
En fin.
Aquí la conversación con la señora de recepción (me hizo acordar al personaje de Gasalla).
SeñoraRecepción: Hola mami.
Lulet: Buen día, soy Lulet, tengo turno para hacerme una ecografía.
SeñoraRecepción: (Mirándome la barriga) ¿De cuánto estás, mami?
Lulet: (Me indigné. O deprimí. O las dos cosas. No sé…) Nonono, vengo por una ecografía pero en la espalda.
SeñoraRecepción: Ah, Ok.
Uuufff. Comenzamos mal. O tengo que adelgazar urgentum o asumió que estaba embarazada por la edad que tengo. No sé qué es peor. Ni quiero saberlo.
Entré al consultorio, me senté de espaldas a la ecógrafa y me levanté la remera.
Ecógrafa: ¡Apa pero que flor de escoliosis que tenemos!
Lulet: ¿Eh? ¿EH? ¿Esco qué? ¿Qué tengo? Nonono, yo vine por un lipoma… ¿¡Ay y qué tengo!? (Me asustó, la hija de puta. Me a-sus-tó.)
Ecógrafa: (Matándose de risa) Hablaba de tu columna que está torcida… Eso es escoliosis.
Lulet: ¬¬
Genial. Fui por un lipoma y me volví con el lipoma y una escoliosis.
No voy nunca más a lo del médico.
A ninguno y de ninguna especie.
He dicho.
Septiembre 15, 2008 | Por lulet | Claves: noviazgos, patetismos | # Enlace permanente
Los primeros tres meses de gloria.
Seducción mode: ON (fire!)
Vos: Estás los tres meses hecha una perra divina.
Él: Un caballero seductor de la hostia.
Mes uno y dois:
Vos: Te ponés todo el closet encima (nada de salir del closet, te metés de lleno). Sabés qué te pusiste la vez anterior y variás: Faldas, pantalones de vestir, jeans, lencería de todos los colores y formas, pantalones sueltos, remeritas escotadas, no escotadas, escotadas en la espalda, maquillaje a full, supuesta cara lavada (sabemos que a muchos tipos les gusta cómo quedamos maquilladas pero que también les gustamos con la cara lavada, aquí nuestra habilidad en el make up, tapar las imperfecciones faciales pero que no se note que es maquillaje), camperas, poleras, te ponés, sólo para variar, cosas que hacía mil que no usabas.
Obvio que fuiste tan estratégica con las fechas para encontrarse que para el tipo, en esos dos (y tres) meses no te indispusiste ni tuviste unos dolores tales como para andar retorcida por el piso, no.
Él: Ni en pedo se acuerda de qué era lo que tenías puesto la vez anterior. (Ergo, gastás RAM al re cuete, nena.) Te trae regalitos, te pasa data copada que a vos te interesa, te lleva a recitales, cenas, bares copados.
Obvio que no se detiene en si te indispusiste o no porque se cuidan y tampoco le interesa saber de esos detalles.
Y es un Lord Inglés. Te abre la tapuer, paga, te pregunta si estás bien, qué necesitás, qué querés. Te tira flores todo el tiempo. Se preocupa por decirte cosas lindas y se detiene en vos y tus detalles.
Mes tres:
Vos: Ya te permitís repetir ropa y lencería. Pero siempre hecha una diosa total. Ya fue a tu casa y vos a la suya pero ni en pedo el cepillo de dientes en la cartera porque es premeditado. Te lavás los dientes con el dedo. (Lo que sí tenés en la cartera es un perfume, obvio, siempre hay que oler bien.)
Él: Le importa tres carajos lavarse los dientes y aún así nunca tiene mal aliento a la mañana. (¿Cómo carajo hacen?) Te hace el desayuno con tostadas con mermelada y mate como a vos te gusta. ¿Te querés bañar? -te pregunta cordialemente. (¿En ese baño lleno de pelos? ¡Ni en pedo!)
No se preocupa ni por el perfume ni por verse bien y sigo sin entender cómo, pero sí. Siempre se ve bien.
Ya pasando los tres meses de gloria y seducción comienza el samba:
Vos: Te seguís preocupando por la estética pero con un poco más de confianza. Te permitís pequeñeces, pero seguís poniéndole energía en no tener un puto pelo en el cuerpo. Sí. (Bendita prestobarba.) Sí te permitís levantarte el Domingo con los pelos parados, resacosa y con el maquillaje medio bizarreado, pero al rato estás hecha una divina total otra vez. Después de que él volvió del baño, vas vos y te reconfigurás toda.
Él: Ronca como un lirón, se levantó, se rascó las pelotas y fue al baño. Volvió a la cama, se rió con mucha ternura de tu cara de hecha percha y te dijo “linda, te hacés unos mates?”. (Claro, vos después de refregarte la cara como una yegua para sacarte el maquillaje “water proof” todo corrido, estás completamente desvelada y como te da ternura que él todavía tenga la lagaña colgando del ojo izquierdo, te levantás a poner el agua al fuego y las tostadas en la tostadora.)
…to be continued.
Ahora contame vos tus primeros tres meses con una ella/el.
Septiembre 5, 2008 | Por lulet | Claves: patetismos | # Enlace permanente
Si. Debo confesarlo. Soy de las que se compran ropa y nunca la usan.
¿Motivos?
Varios.
Uno de ellos es: La paja de probártela. No me jodas, justo volvés de un día laboral agitado, pasaste por el super, andás cargada con las bolsas y ves en la vidriera del local donde nunca hay una pilcha copada, un jean que te encantó.
¡Qué paja! Hace grados: menos diez y ni en pedo que te da para sacarte todo. Ergo, entrás, mas o menos elegís el que pensás que te puede entrar.
Vendedora: ¿Te lo probás?
Vos: No… No es para mí… Es para mi hermana que es como yo físicamente. ¿Vos pensás que le puede ir? (Le preguntás a la vendedora como si fuera una vendedora de ropa de las de antaño; cuando el “ser vendedor” era un oficio y las minas/tipos la tenían re clara con al relación físico/pilcha)
Vendedora: Llevate un talle más por las dudas, igual lo puede cambiar.
Vos: (Me trataste de gorda, shegua. Además, ahora me pregunto, por qué carajo todas las vendedoras son flacas, eh?) Bueno, dale…
Y vos en tu casa te lo probás y te queda como una bolsa de papas. Y registrás que tenés que ir a cambiarlo. Pero entre que tenés facu, turno con el ginecólogo, volvés cansada del laburo o esperás al actual y querés llegar temprano para ordenar y limpiar un poco, te olvidás del bluejean. Y ahí queda.
Otro Motivo: Se usa.
Soy asquerosamente anti moda. (Y eso que hice un tiempo de diseño de indumentaria, pero creo que justamente era por las ganas de imponer una moda para gente poco agraciada como yo.) Peeeeero. Hay determinadas cosas de la moda que me gustan y lamentablemente sólo me gustan puestas en las demás minas y no en mí. Pero me doy la chance, si.
El vestidito este va a quedar RE lindo arriba del bluejean que tengo… Si… Me lo llevo…
Horrrrrible. Un vestido arriba de un jean me hace ver deforme. Entre que ya tengo un traste de la hostia y agregándole un pantalón y arriba más tela aún parezco un culo caminante, no una mujer con curvas importantes y punto. Ufaaaaaaaa.
Y ahí queda el vestido.
Espero poder usarlo en verano…
Aunque nunca uso vestidos…
Patético, che.
Vendovestidodealgodónylycracolornegroconbúlgarosturquezas.
Agosto 25, 2008 | Por lulet | Claves: patetismos | # Enlace permanente
Me parece que pago por el cable al pedo.
¿Ustedes qué dicen?
Charla con Nikka my sister:
Nikka: ¡¡¡Poné Sony!!!
Lulet: Ahí voy. ¡Aaay! ¿Qué número es Sony que no lo encuentro?
Nikka: Tal número. (Sepan disculpar no recuerdo qué número era.)
Lulet: Ah. No. No me llega la tele a ese número…
Nikka: ¿No tenías el decodificador?
Lulet: Lo tenía, si.
Nikka: So?
Lulet: Lo saqué porque no encuentro el control remoto. Y en ese momento, con el universal (seteado para la tele) podía cambiar los canales de la tele y como mucho no la miro, era suficiente.
Nikka: ¿Y por qué hablás en pasado?
Lulet: Porque no sé si se me cagó el control, el seteo (ni en pedo sé dónde está el manual) o las pilas del control del universal…
Nikka: No podés…
Lulet: Lo sé.
Nikka: ¡Ahora que no tenés control “at all” volvé a poner el decodificador así tenés más canales!
Lulet: Si… mhmhhmhh… ¿Y vos me decís como carajo era que se enchufaban los cables varios? Y porfi, no me digas qué era lo que había en Sony. Va a ser demasiado patetismo por un día. Gracias.
Agosto 20, 2008 | Por lulet | Claves: patetismos | # Enlace permanente
¡Uuuuuuuuuuufffff!
¿Cuánto? ¿Noventa y cinco mangos? ¿NOV… NO-VEN-TA-Y-CIN-CO MANGOS?
Tan en pedo.
Ta’ bien que soy fríolenta y que el fin de semana la tengo prendida al mango para poder andar en pelotas pero tampoco la pavada.
Se les bizarreó el medidor, chicos.
Hoy llamé a Gas Natugarch para reclamar que olí olor a gas en el medidor (mentira) y advertir que es una locura lo que me vino en la factura.
UntalSergio: Muy bien, en breve te mandamos a la cuadrilla. Anotá el número de reclamo.
Lulet: Ok. Gracias.
Al rato…
Chanrancharán Chanrancharán Chanrancharán You are the one… (Sisisis… Puse de rintón ese tema de A-Ha. Es re cool.)
Lulet: ¡Oigo!
Cuadrillacuadrada: ¿Es la señora Lulet?
Lulet: La que viste y calza, si.
Cuadrillacuadrada: Señora nos puede atender por favor.
Lulet: ¿Eh? ¿Quién habla?
Cuadrillacuadrada: Somos los de Gas Natugarch, señora. Le estamos tocando el timbre. Atiéndanos por favor.
Lulet: (A la miércoles que rapidez) No estoy en mi casa, joven. Pero el medidor está a su alcance, puede trabajar tranquilo.
Cuadrillacuadrada: Le advierto que cortamos el servicio y que si no hay nadie en la vivienda u hogar por la seguridad de su hábitat no podemos normalizarle el servicio.
Lulet: (¡Mierda! ¿Quién te enseñó a hablar?) ¿Ergo?
Cuadrillacuadrada: ¿Eh?
Lulet: (¬¬) Que y entonces qué hago.
Cuadrillacuadrada: Cuando usted regresiona a su casa, nos llama, venimos y volvemos a restaurarle el servicio.
Lulet: Ok. Se le agradece la llamada, joven.
El tarado que me atendió podría haberme advertido de esto. ¿No les parece? Ahora me puse un almohadoncito en el traste a esperar que vuelvan los de la EScuadrilla para restaurarme el servicio.
Mientras tanto, me cago de frío y no me puedo hacer ni un mate. Ah. De frutilla de la torta, no sé prender el termotanque y encima las indicaciones de cómo hacerlo, están borroneadas. Sin luz again en el porche, sin luz en el baño ni el cuarto chiquito ni en el patio, esacez de agua caliente y ahora, sin gas. ¡Qué lindo! ¡Qué lindo! ¡Qué lindo!
¿Nadie tiene, para presentar (me), un señor mayor forrado en guita (si está por estirar la pata, mejor) que quiera casarse con una casi treintaniera? Se ofrece: Buen humor, ganas de viajar, relativamente buen estado físico, algo de culturrra profética, digo, general, buenas costumbres y sonrisas a mansalva.
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