Conocerte

Tratando de decodificar

lo que escribís,

pasé el tiempo elucubrando,

buscando un atisbo de claridad.

No hay nada que entender,

sólo se trata de acompañar,

de estar ahí,

de observar tus versos,

al igual que tus fotos.

Stalkear está bueno,

es estar con vos,

es compartir tu vida

y entenderte al fin,

para conocerte.

por Luciano Doti

La hoja

Una hoja se asoma en

la ventana.

¿O soy yo el que se asoma y ve

la hoja?

Momento de abstracción: no sé si

soy tanto o más inanimado que

la hoja

Después de todo: ella se mueve con

el viento,

y yo la miro

inmóvil.

por Luciano Doti

Naranja

Naranja,

todo es naranja.

Ahí atrás

la línea es negra;

pero veo naranja.

Sonreís con él;

no te das cuenta

que me matás,

que me hacés pensar

en ese fin que soñé.

Además de pensar en eso,

pienso en vos.

Y sonreís con él,

y no te das cuenta

que me matás,

que veo todo naranja…

por Luciano Doti

Lilith, la gran vampiresa

Y uno de los siete ángeles

que tenían las siete copas,

habló conmigo, diciéndome:

Ven acá, te mostraré

a la gran vampiresa llamada Lilith,

la cual ha embriagado

a los que moran en la tierra

con el vino de su sensualidad.

Y vi una dama sentada

sobre un sillón bermejo;

la dama estaba vestida de púrpura

y de escarlata, y adornada

de piedras preciosas y de perlas,

teniendo un cáliz de oro en su mano.

Y vi a la dama embriagada de sangre:

y cuando la vi, quedé maravillado

de gran admiración.

por Luciano Doti

Noche de viernes

En la medianoche de un septiembre,

en las puertas de una primavera,

todo mi ser cayó presa

de un ánimo melancólico.

¿Qué recuerdos me invadían

que no podía alcanzar?;

¿qué momentos había perdido

que no podía aprehender?

Era silencio y pasión la noche

de viernes bajo Venus,

diosa vampírica y sangrante;

templado terciopelo negro.

Ahora sé que perderme

en un Monte de Venus,

convertirme en eterno Vulcano,

era lo que tanto añoraba.

por Luciano Doti

Camila

Tragedia vernácula

tu nombre evoca,

pasiones irresistibles,

profanas,

de rosas sobre pecho níveo.

La heroína voló de aquí

(su alma);

espinas tuvo el amor

y se quedó mil veces,

y mil más,

en seis letras.

por Luciano Doti