STEFANO COZZA DI CARLO Y LA IDENTIDAD RIVERPLATENSE

Decía hace un rato de lo gratamente que me había impresionado  un comentario sobre la coyuntura del  Movimiento 28 de Setiembre. En que se referencian los Urueña o Urueña hijo simplemente. No estoy totalmente en autos porque como expliqué más de una vez y para tranquilidad de algunos mentecatos no estoy implicado en la política partidaria hasta que cese mi vinculación rentada por el club.

Lo que no implica que rehuya mi compromiso de toda la vida con River Plate, con la defensa de los intereses del socio. Ahí sí que no puedo tranquilizarlos tanto. Como le dije a alguien cuando me “operaron” con este bendito tema de los “mails”, distorsionaron lo que había escrito y me atacó groseramente, exhortándome entre otras cosas a “guardar el decoro del silencio”, enrostrándome mi pasada condición de presidente  del MOCRI.

De la que estoy orgullosisimo. De mi condición de presidente del MOCRI cuando sus Bodas de Plata-.Cuando sin que lo pidiera,sin que me gustara tantos venían “al pie”, ahora muchos salieron a la disparada, sin embargo no importa, como me decía el viejo querido luchador, gran presidente de Fútbol Infantil Osvaldo Riso  -siempre me acuerdo cuando nos dejó, “fueron   dos grandes riverplatenses, Osvaldito” me dijo su no menos querida esposa Cristina-  esto “da muchas vueltas” y en poco tiempo si mi salud lo permite “vuelvo a la lucha porque soy hombre de lucha”, ya lo anuncié al mejor “estilo Liberti” (”derecho siempre fui”, pero ojo, la pizca de caradurismo nunca me faltó). Y si no me lo permite, que no me lo permite. Lo decía siempre, antes de mi percance en materia de desplazamientos, “mientras   tenga una máquina de escribir a mano no se van a liberar tan fácilmente de mí”. Y sigo en esa, nada más que la “máquina de escribir” la tuve que reemplazar por imposiciones del progreso por este bicho rebelde que estoy manejando.

Pero decía de la gente de la 28 de Setiembre. De los Urueña. Uno, un riverplatense que vivió las grandes horas y también cruzó desierto. Viejo como yo. Como decía  Perón de Illia, que los dos eran viejos, que no lo negaran, que “no se haga el chancho rengo”. El hijo, expresión de una juventud riverplatense que muestra que no va a bajar las banderas. Algo saludable, comprobar que River está vivo a través de las nuevas camadas. Que el hondo más de la superficialidad lastimó pero no pudo devorarnos.

Y otra demostración cabal de lo que digo es Stéfano Cozza Di Carlo. Una intelectualidad brillante y una pasión riverplatense enorme. Hoy secretario y “pope” con su lugarteniente Santi  (un bagaje intelectual “de aquellos”)de una especie de “FORJA riverplatense” en la agrupación Progresista, aquella a la cual le dieron gravitante presencia los viejos Di Carlo y hoy conduce el hijo de “Titi”, Osvaldito, con quien también cruzamos los mares por River y la Causa Popular.

Como Urueña y acá apuntando hacia otro tema que nos preocupa y en el que quedamos desdibujados, mostrando una expresión reconfortante de “lo que viene” para pulverizar a la “anti-River” que dejamos entrar.

Stéfano se refiere a la IDENTIDAD RIVERPLATENSE en estos términos:

 

“Somos un grupo de jóvenes cansados de la realidad del club que vivimos todos los días y de la debacle futbolística que sufrimos cada domingo.Creemos en la exigencia que caracteriza  al socio e hincha de River, esoes lo que en diferenciahace a nuestra forma de concebir y pensar a River.

Entendemos a la sociedad civil que forjó el presidente Bacigaluppi como figura ordenadora de la vida institucional y a su vez garante de que nuestro futuro no podrá venderse.

Afirmamos que nos sentimos hondamente orgullosos de la vida social, multi deportiva y cultural que nos distingue y  nos hace permanecer únicos e inalterables como familia que comparte el dia a día.

Y fundamentalmente, respetuosos de la concepción futbolística y el ´patrón de juego que nos ha colocado a la vanguardia a nivel mundial disfrutando la excelencia de un fútbol bien jugado. Es que River es eso: clase, elegancia. Ser de River es tener “un toque de distinción”.

 

Todo ese cúmulo de cualidades y calidades que nos pintan de cuerpo  y alma constituyen lo que ha sido el eje rector de una historia signda por inolvidables gestas y una permanente visión de futuro. Ese conjunto de elementos esenciales son,ni más ni menos, quenuestra identidad. En ello está la diferencia con respecto al resto.

Fueron nuestros padres y abuelos que nos formaron como riverplatenses. Fueron ellos quienes nos llevaron a la cancha de la mano, contándonos de Alvear y Tagle o de Angelita. Nos recitaron “La Máquina” de memoria una y mil veces,  nos  juraron una condena al éxito.

Hoy, es por River    pero también por “ellos”, que estamos dispuestos a trabajar incansblemente  para reencauzar   nuestra  historia y retomar la senda gloriosa.

 

Nos encontramos sobrellevando el momento más difícil  y justamente por eso pensamos que es tiempo de juramentarnos cumplir ese mandato, el de respetar incólumes nuestra idiosincraci. El punto de inflexión, esta dado a raíz de la pauperización en materia de fútbol y el desastre institucional. En ello reside el quiebre histórico y en consecuencia, la pérdida de identidad.

 

Queremos compartir con  ustedes nuestra profunda necesidad de volver a vivir el River que mamamos. Ese que es grande por su  historia, por su gloria y sus innumerables éxitos deportivos. Que es enorme por su identidad:  la que supieron construir Bard, Bacigaluppi y Liberti entre tantos otros, que entregaron su vida al servicio de esta pasión.

 

Tenemos la misión histórica de recuperar nuestra esencia. Esa que ultrajaron quienes pregonan  el aliento y conformismo  por sobre los resultados deportivos  y un club social de gran valía, envidiado por todo el mundo.

 

Podemos entre todos forjar un despertar de la conciencia colectiva del socio, con responsabilidad, sacrificio, comprensión histórica y apasionada voluntad. Sin mezquindades, rencores ni odio.

 

Con sincero espíritu convocante, esperamos que todos y cada    uno de los riverplatenses   nos den la esperanza de saber que es posible volvera nuestro River, ese club enorme que nos habían legado para toda la vida.- STÉFANO COZZA DI CARLO”


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