ESCUELA DE FUTBOL ANGEL LABRUNA: UNA HONROSA TRADICION A LA QUE EL ANONIMATO RUIN NO LE HACE MELLA

 

La Escuela de Fútbol “Angel Labruna” tiene una honrosa traidción. Muchos de los que integramos sus estamentos de conducción estuvimos vinculados a ella en sus albores. El actual Gerente Deportivo López Delgado fue su fundador. Y también estábamos por esos días participando de ese esfuerzo el actual Director de la Escuela de Fútbol Rubén Sotelo y el suscripto, a la sazón vicepresidente del Departamento de Cadetes.

De sus filas salieron jugadores como Gabriel Pereyra, si bien la esencia no la constituye ser forja de cracks sino la faz formativa y recreativa.

Sus representativos disputan los torneos de la LIDE, que preside don Roberto Valetta, su vice es Roberto Callegari y el secretario general nuestro Gustavo Colombo. Yo tengo la satisfacción de formar parte del Tribunal de Honor.

En estos momentos el receso general, las vacaciones de invierno, han determinado un paréntesis y  nuestros equipos han salido a confrontar en Brasil y en Salta. Es una de las particularidades de la Escuela, los viajes a distintos puntos del territorio nacional e inclusive a otras latitudes. Adquieren así los chicos hábitos de integración, de convivencia con chicos de otros puntos del globo terráqueo.

Los informes que nos llegan de quienes conducen las delegaciones es que todo se está desarrollando conforme las mejores previsiones.

La operatoria de los viajes, la forma de financiación, se inscribe en las modalidades que signan este tipo de actividades de la Escuela, a través de sus tantos años de orgullosa existencia.

Cuando estén de vuelta las delegaciones nos abocaremos a un evento en nuestro orgulloso Monumental, la “River Cup”, un torneo de Fútbol Infantil que ya lleva un lustro de exitoso desarrollo.

Algunos desinformados que incurren en la bastardía del agravio acudiendo al accional panfletario y ruin de los mails anónimos han hecho circular especies poniendo en tela de juicio la rectitud de procederes de quienes ocupamos planos conductivos, no hesitando en su cobardía congénita en extender su actitud difamatoria a los empleados, que vuelcan sus mejores esfuerzos, con un alto grado de renunciamiento y pasiión riverplatense.

La circunstancia de que el señpor Gagna, titular del área y  miembro de Comisión Directiva, presida la delegación es una práctica de larga data y que habla precisamente de jerarquizar el viaje de una delegación que busca ser portadora de las mejores tradic iones de  la vieja escuela riverplatense. Y mucho me apena desbaratar las sesudas elucubraciones de los denunciantes crónicos manfiestar que el señor Gagna viajó junto a su señora espoa son el respaldo de una invitación formal de los organizadores del certamen internacional de la disciplina que se está disputando en Brasil.

Pero no es esta la única muestra de imbecilidad del triste personaje que opera desde el anonimato cn el apodo de Marno (le recomendaría cuando despatarra su humanidad en la confitería -práctica no muy   prestigiosa en nuestro club, la de recoger los chismes más bajos- por lo menos afine su oido). Sus recomendaciones de que viajen “coordinadores” revela  -a despecho de algún aporte de algún “soplón” con poco conocimiento y de la peor estofa, condición esta desde ya inherente a cualquier sujeto de su laya-  su supina ignorancia en la materia, ya que  precisamente están con los pibes coordinadores e integrantes del cuerpo técnico de calificada profesionalidad.

En lo que a mí concierne, su desconocimiento del tema (azuzado tal vez or el sórdido rencor de algún sempiterno perdedor de elecciones) vuelve a jugar una mala pasada a este individuo. No estoy a cargo de la Escuela de Fútbol sino que soy Coordinador Administrativo del Anexo Cadetes (del que es parte la Escuela de Fútbol) en el marco de una reasignac ión de funciones prac ticada por las nuevas autoridades.

En las décadas que entregueé mis mejores años a este club tan querido, me habré hecho de amigos y de enemigos, podrán haber dicho de mí muchos cosas, pero

-parafraseando a Juan Manuel de Rosas-   NUNCA LA DE ROBADOR DEL TESORO PÚBLICO (¿por casa como andamos señor Marno?), por su  proceder me animo a aventurar que es usted un tipo de la peor calaña).

Queda pues salvado lo principal, que es que la Escuela de Fútbol “Angel Labruna” no se ha apartado de su derrotero histórico.

Y queda también de la vomitiva exposición de este deleznable personaje dentro de su pobreza conceptual para rescatar la cita de la Comisión Fiscalizadora, un cuerpo que me merece el mayor de los

respetos, que en mi larga trayectoria al servicio de River Plate  tuve el honor integrar secundando en su conducción al viejo querido Carlos Suárez y compartiendo responsabilidades con grandes riverplatenses, prestigiosos consocios como Hernán Córdoba, Julio Russo, Ricardo Cristofani, Roberto González, Mario Cáceres, Schreiber, Schamati y tantos otros. En las distintas responsabilidades que ejercí en nuestra institución, estuve siempre a su entera disposición y lo sigo estando. De la Honorable Comisión Fiscalizadora, no de ese despojo humano que responde al apelativo de Marno, en quien no deposito un gramo de confianza para que  tenga el valor de asumir su verdadera identidad a fin de poder llevarlo a los estrados judiciales para que responda por sus miserables manifestaciones.

 

OSVALDO RIGANTI

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