Crisis y mediocridad, la decadencia española
Dirá Jacques Attali en El País “Bueno, como todas las sociedades algo agotadas, Occidente ha tendido a superendeudarse para mantener su nivel de vida. Así, hemos mantenido, desde los años ochenta, una especie de ilusión de crecimiento económico basado, esencialmente, en la deuda. No es algo nuevo: recuerde Venecia… También ellos pensaban que lo de arruinarse era algo que les pasaba solo a otros”.
La pregunta se impone: ¿Y solo nos quedan 10 años? Sin dejar de comer queso responde tranquilamente: “Es difícil saberlo con exactitud, pero sí, no creo que nos queden más de 10 años”.
El periodista, claro, a estas alturas de la revelación ya está completamente despierto. ¿Y qué pasará?
“Asistiremos a la victoria de los más fuertes: China, EE UU y los bancos estadounidenses, que no están a las órdenes de EE UU. Y ganarán, me temo, los mercados. En Europa, veremos un lento declive del nivel de vida, como lo conocieron Venecia, o Argentina, en su tiempo. Todo dentro de un círculo vicioso, porque las élites, los jóvenes bien preparados que podrían sacarnos de esto, se irán a trabajar a otros sitios, a EE UU, a China o a Australia. De hecho, ya lo están haciendo”.
Fácil. Hundirnos sin desespero. Esta 2da crisis –la otra fue la del 93-, ha demostrado que además de la Deuda, en España teníamos costes altísimos y generábamos un estándar de vida fatuo, de nuevo rico. Ahora la empresas se mantienen contando sus costes y viendo como recortar, los consumidores desplazando del centro de sus gastos, lo superfluo.
Una ola de empobrecimiento nos invade. Y lo que es peor, los políticos españoles responden a una era superada. Mediocridad, avaricia, mentira y luchas intestinas.
¿Un ejemplo?
“Celestino Corbacho dejará su cartera de ministro de Trabajo e Inmigración en octubre, a los casi dos años y medio de su nombramiento, para reforzar la lista del PSC en las elecciones de noviembre al Parlamento de Cataluña”. El país, 3 de septiembre 2010
Este político de medio pelo y falto de ideas reforzara a una esfinge de mediocridad que es Montilla.
Y, mientras la hormiga china sigue su labor. En nuestras ciudades y en Asia.


No puedo estar más de acuerdo.
Ultimos sondeos de Demoscopia – dan depresión profundia – a tenor de las respuestas. Ultimos datos formación y educación juvenil en comparación con UE – dan más depresión todavía.
Llegarán las elecciones y yo no sabré a quien votar: no me gusta ningún lider actual.
No sigo… que nos deprimimos más.
Saludos!