Septiembre 5, 2011 | Por juan-re | Claves: hormigas, humanos, juan re crivello | # Enlace permanente
By Juan re-crivello
Dirá Edward O. Wilson(1), científico, premio Pulitzer (1979/1991):”Hay dos aspectos comunes [entre los humanos y las hormigas], en primer lugar, las hormigas son los insectos que más abundan en el mundo. Si pesáramos todos los insectos del planeta, un concepto que se denomina biomasa, las hormigas supondrían un tercio de ese peso. O sea, ellas dominan el mundo de las cosas pequeñas. […]
“Eso es porque -continuará, junto con las termitas y las abejas, las hormigas tienen el sistema social más complejo entre todas las criaturas de la tierra”.
“Si son las más avanzadas socialmente y las más abundantes de todas las criaturas, aparte de los seres humanos, se debe a que la ciencia tiene cada vez más claro que la conducta social avanzada se encuentra atrapada por los conflictos sociales”
De lo que hormigas o humanos tejemos una ruidosa y caliente sinergia de red. Y la caspa, el mal olor, la envidia, la competición y el amor, o la solidaridad crean historias complejas. E inventamos: ¿barrios periféricos de angustia? ¿Centrales de energía de guerra y muerte?, ¿hipopótamos gigantes de dulzura amarrados al agua, pero que si escapan de su medio se acercan con crueldad?.
¿Qué nos diferencia? Ellas son bélicas, pero no actúan en busca del poder o del placer, nosotros los humanos construimos la red de saber y conocimiento y este lleva una gran dosis de maldad y de diferencia.
#con ello la democracia, la opinión libre, aparecen como el único sistema social seguro#
(1)Entrevista realizada por Sergio Heredia, Magazine. La Vanguardia. 31 julio 2011
Marzo 12, 2011 | Por juan-re | Claves: Revolución cultural, Revolución del Jazmín, the hotel. China | # Enlace permanente
Estaba situado en la playa, a ras del agua. Las olas blancas y llenas de espuma bañaban el balcón en los ratos de tormenta. Cada verano José Pedrez y a su mujer les gustaba ir a esa habitación. Ese día dejaron el coche en un aparcamiento del propio establecimiento, estaba en una duna a 100 metros, luego de atravesarla permitía ver el hotel y la amplia playa. Vivian en Pamplona y siempre reservaban la habitación 143. Estaba compuesta por un lavabo blanco, una cama ancha y majestuosa, y, un aire acondicionado zumbón. Por las noches cuando la brasa de calor del contacto físico les consumía, eran felices al oír el ruido del lagarto automático que reducía ese sopor del verano del litoral español. La debilidad nocturna aún les unía, ¡al tac!, ella o el respondían con una gimnasia de flujos apretados donde los intercambios o eran de lengua o de órgano. Estar allí cada verano les reunía ante el hastío que crecía en invierno como un quiste duro y amplio. Siempre cruzaban las mismas palabras:
“Hasta mañana”
“Que duermas bien”
“¡Gracias!”. Pero esta habitación rompía esas normas y despertaba un cierto fuego que les sujetaba durante el mes de vacaciones donde se sumergían en esta resina de látex que vibraba una y otra vez, mientras por sus cuellos, corría un sudor desprevenido y cruel.
Hasta que una jornada discreta y parecida a tantas José no regreso a dormir. Ni ese, ni el siguiente, ni el sábado. El domingo si le vio aparecer, despeinado, los ojos débiles –en ese tiempo de abandono, ella le había esperado sin decir nada- distraída, sin moléculas de prisa ni miedo, metida en el foso que se había convertido el cuarto, a veces sentada durante largas horas en el balcón mirando el mar y sumando güisquis. Pudo sentir, que su marido le despertó al pasarle la yema de sus dedos por la espalda. Ella se giró y pregunto:
“¿Dónde has estado?
“Salí a tomar café y no pude encontrar el camino de regreso. He estado perdido en la “Boca del Ratón” –respondió él.
¿Y que hay allí? –dijo ella. Había tres bares –comenzaría el relato José sin dar visos de inmutarse- una calle llena de barro y alguna casa suelta. Allí llegue por casualidad, estaba a 100 metros de aquí y paro un coche, me monte y me dejaron en la entrada de uno de los bares. Al entrar solo estaban dos parroquianos. Un cartel decía “abierto las 24 horas”. Me atendió una china. Llevaba un vestido rosa pálido y su sonrisa era inmensa, como si estuviera satisfecha de recibirme, o como si mi alma se uniera a ella en su desolación. Pedí un güisqui y no deje el puesto de la barra, en las siguientes horas, nada más que para ir al lavabo.
“¿Pero se habrá hecho de noche?” –intervino ella. “¡Y de día!” –convino el manteniéndose en su alejamiento y prosiguió su relato. “En cada paso de la jornada ella seguía con su mirada y yo extasiado en su rostro, o en sus ojos, o en su delgadez pálida. Nada te puedo agregar, ¡bueno tal vez!. Dormí algunas horas apoyado en la barra y ella también. Entraron y salieron sucesivamente clientes y seguí embrujado”. “¿Y no había tele?” –pregunto su mujer. “Ni siquiera eso. Hubo momentos que el hechizo le atraía tan cerca de mí que sentía su respiración. Pero en ningún momento le toque”.
“¿Estaban viviendo un extravió?” –dijo su mujer mientras se ponía de pie y caminaba hasta la ventana. Tenía su espalda descubierta y unas bragas finas de negro azulado se pegaban a la piel, el sentía que le atraían sin más, pero vivía inmerso en aquel pasado hipnótico. Su mujer se detuvo cerca del balcón y pregunto: “¿cómo era el garito?”. “Triste, desaliñado –dijo José, aún recuerdo cuatro mesas a lo sumo cinco”.
“¿Y todo ese tiempo estuviste cercana a ella?”. “Bueno recuerdo que en un momento de los que entre al lavabo encontrarla limpiando, sentí un golpe seco de olor a lejía que me tras balso, por lo cual decidí retirarme del urinario y ella se acercó hasta mí, lo que me puso a la defensiva y me aparte levemente y ella dijo: “¿ya está?. “Si”. “¿Le limpio?”. “Y paso por el espacio estrecho entre la puerta y mi cuerpo sin mediar ningún gesto. Ante lo cual, cerré mi bragueta y regrese a la barra”.
“¿Comiste algo en ese tiempo?” -preguntó ella, mientras seguía en la ventana pero dando su espalda en actitud provocativa. “Si, cada seis o siete horas ella ponía un plato para dos con empanadillas de salmón y queso fundido”. “¡Pero si a ti no te gusta el salmón!” –exclamo ella girándose.
“Ya lo sé ¡joder!, pero estaba con tanto hambre que sentía arder la garganta”. “¿Y como te separaste? -preguntó ella.
“Creo que fue al final del sábado, pero me cuesta recordar la hora. Ella me pidió le ayudara a cerrar el garito, luego le seguí por un pasillo y con gesto de amistad se desnudó entrando en una ducha”-dijo él.
“¿Tú le seguiste?”. “No lo recuerdo –respondió su marido, solo sé que a la mañana siguiente, que era domingo, amanecí en una cama, me levante y mire hacia la calle. La avenida estaba sola y el sol intentaba despejar la bruma que entraba del mar, en el centro pendía ella colgada del único árbol que había. Me aterrorice y decidí bajar a la calle”.
“¿Ni siquiera te acercaste a ella?”. “Bueno si –continuó él, pude ver su cara de felicidad, no vi a nadie parecía que todos se habían marchado, con miedo decidí volver a subir a la habitación antes de marcharme, la recorrí hasta dar con un bolso, dentro estaba su DNI con una foto. Se llamaba Li Yuang y había nacido en Shanghái”.
“¿Nada más?” “¡Que querías que hiciera!” –respondió el por primera vez levantando el tono. “Decidí regresar –prosiguió su relato, descolgarla y me llamo la atención que la parte de la vagina estaba como hinchada, metí mis dedos, y pude extraer unas cartas enrolladas, estaban envueltas en plástico y cubiertas de sangre. Son estas”-dijo. Mientras sacaba de su bolsillo un atado, su mujer pudo percibir las yemas de sus dedos cubiertas de hilillos de sangre, pero preguntó: “¿se pueden leer”.
“¿Cómo que se pueden leer” –dijo él con fastidio. “Digo que sí están en chino” –matizo ella.
“No, en español”. Con mucho cuidado ambos estiraron encima de la mesa los textos. Una letra redonda y sencilla decía:
23/12/1965
Querido Lao
Esta mañana las flores de loto estarán abiertas en Shanghái. Su color y recuerdo abren mis sentidos. Espero que antes de las fiestas del nuevo año estemos juntos. Estoy sola en este pueblo desgraciado, no hay más que parroquianos sueltos de la lengua y deseos de sexo vil y torpe
Te ama Li Y
05/01/1966
Estimada
Ya falta poco para ir a verte, en Shanghái hablan de una Revolución Cultural y Mao está desgarrando a nuestro pueblo con nuevas mentiras y silencios. Se por amigos que están trasladando gente de mi universidad a las aldeas del interior, son castigados por hablar de la fe y en cada registro amenazan con que vendrá una revolución de muerte y cieno.
Dentro de poco estaremos juntos.
Te amo
06/03/1966
Querido Lao
Al saber por el refugiado M Chu de tu partida al Este mi corazón se ha desplomado. En este pueblo, cada conversación trae oculto la amargura del sexo. Cada bebida nos ahoga… en la droga. Ayer un nuevo cliente visito mi lista. Era moreno, de recia clase, pero sus ojos estaban llenos de maldad. Le dije que retirara su peso de mí y respondió con silencio y daño. Aguantare hasta tu liberación.
Te amo Li Y
Al terminar de leer ambos se miraron. José dijo a modo de explicación: “la china era una antigua amante que tenía su corazón lejos”. Su esposa lloro un rato, luego sin mediar palabra comenzó a recoger y dijo: “nos vamos”. Su marido guardo aquellas cartas en un sobre, luego se lavó la cara y fue hasta la ventana, el paisaje le devolvió las dunas y el mar. Intentaría imaginar a quien le había acompañado estos días, tibia, solicita, llena de carne y belleza. Volvería a recordar cada plato que sirvió, cada líquido que compartieron. La antigua China de Mao estaba allí con rabia, con odio, haciendo que la sociedad pospusiera sus sueños para crear una espiral de maldad bautizada Revolución Cultural.
*Dedico este artículo a la Revolución del Jazmín
Cartas
Marzo 9, 2011 | Por juan-re | Claves: amores, mujeres. lesbianas | # Enlace permanente

Así de sencillo, nada más podríamos explicar detrás de esta autonomía de la sexualidad, con respecto a las categorías morales. Siempre apretaditos entre un sexo u el otro –en los últimos siglos. Como, en un pasarse de una calle a otra. Hasta que la libertad reventó la caricatura y las chicas que no querían seguir en esa senda resolvieron juntar sus manos. Esto que era pecado ahora es normalidad y mañana será un sociedad de cuatro, de los dos sexos conocidos y los dos denostados. En este mar que se deja de agitar parece que todos van logrando su pequeña avenida donde transitar.
De la sexualidad pasamos al simple acto de amar, en esta sociedad de burkas y pañuelos para domesticar a las vírgenes, que unos cientos de millones establezcan una dosis de vida sin esconder, no deja de serenarnos. Pero ahora también les toca a los señores de la sotana. Los santones de iglesia deben normalizar su sexualidad, deben darse citas con el amor real, que aparece en cada rezo, o en cada visita de una u otro en el desvalido sarcófago de la iglesia.
¿Y que nos queda?
Dominado el poder de la norma, de la moral que obliga, tan solo viene la emoción, la intensidad escueta del compromiso o su no existencia. Como diría un amigo hace unos días: ”es que la gente hoy quiere vivir varias vidas”.
Intercambio, inestabilidad, surfing y experiencias vitales. Mientras las lesbianas aman a otras lesbianas, hemos salido de aquel estrecho infierno sometido al pecado para establecer un estallido de sinceros apretones.
Maybe.
Octubre 29, 2010 | Por juan-re | # Enlace permanente
*Dedico este artículo a (1)
Da la casualidad que la muerte de este ex presidente argentino, me situara en la visita a un convaleciente de 42 años. Joven empresario argentino, spanish, latino, con hijo y mujer española y un gran deje espiritual contra la tradicional soberbia de ese país. Frente a el estaba otro empresario-escritor de 55 años. En mi caso cerraba la tradicional tentación del poder peronista. Una estilizada costumbre de gobernar contra el país, cultivando de su sociedad las lindezas y amarguras varias. Siempre con el borombombón!, borombombón!. He deseado no escribir este artículo ¡tantas veces! como un jugador de póker teme el fin de su suerte, pero al leer en el periódico lo siguiente:
“Hubiese sido más eficaz lanzar gas lacrimógeno. Incluso estábamos autorizados para hacerlo […]. Pero habría sido una falta de respeto llenar de humo la plaza cuando se velaba a un ex presidente”. Explicó Rodrigo Montes, el oficial a cargo del operativo de seguridad. El mundo, 29 de octubre de 2010.
Algo me retrotrajo a aquellos años en que comenzó el círculo, mi presencia en el entierro de Perón, aún recuerdo “seria hacia julio. El santón había muerto y el país desolado miraba por la tele, las grandes colas, que los deudos del General Perón montaban para su despedida. Llegue a Buenos Aires por la mañana, era una mañana gris y lloviznaba intermitentemente. Me embarque en Córdoba, en un bus de los tantos de simpatizantes que iban a llorar la decrepitud de un liderazgo, que había tenido al país durante 18 años, embarazado de un sueño prolífico e infausto. Con él, todo había sido posible, desde escuelas hasta casas para la clase trabajadora. Ese sueño estaba cargado de odio. Porque toda ilusión vana, arrastra tras de sí un despertar calvo, feo, sediento de venganza.
Pues así fue, en el viaje cometería la torpeza de anudar una relación con mi compañera de asiento. No nació el amor, pero si la compañía que ayudaría a sobrellevar la emoción que nos empujaba. ¿Qué vi al General?. Hicimos una larga cola, sentimos que la historia estaba debajo de nuestras botas. E inclusive hubo tiempo para visitar algún familiar de mi compañera de estribo. Pero al llegar frente a su ataúd, no pude percibir más que un sentimiento de final de un tiempo. ¿Cuál?. Me había estrellado ante el luto. Muerto el padre, ahora nos tocaba a los hijos descarriar por las calles hasta dar un sentido a la vida y a la sociedad”. Fuente: Mother, novela sin publicar. Juan re-crivello
La realidad no se repite dos veces, pero deberíamos convenir algunos aspectos.
1) Una generación de argentinos se fue del país, hizo su vida y reflexiono sobre las miserias de la sociedad que dejaría.
2) Que tal vez el país ha mejorado, pero suena un poco incomodo escuchar aun el orgullo tradicional, que los argentinos “son muy buenos porque saben vivir en continuas crisis”. Diríamos que la crisis es una oportunidad para crecer, si uno la prolonga es que tiene dificultades en asumir un modelo diferente.
3) Los viejos fantasmas del pasado regresan. Viuda joven e inútil en la presidencia. Poderes paralelos que no aceptan la democracia y canticos estridentes para tapar la atmosfera de corrupción e intereses.
Al salir de mi visita, llevaba dos libros regalo de mi estimado amigo, “argentinos”, de Jorge Lanata. El obsequio muestra un poco las referencias de los expatriados. Aman el recuerdo, pero no toleran la infamia que elabora el poder con esa música celestial: ¡borombombón! ¡borombombón!.
(1)Dedico este artículo a este joven empresario y a los argentinos que nunca se han plegado a la fantasía peronista.
Septiembre 29, 2010 | Por juan-re | # Enlace permanente
De cabello lacio y canoso, delgada y firme. Con voz ronca y ojos azules intensos, ella nunca perdería el tiempo con un hombre. Sus fieles compañeros, el alcohol y la moto incomodaban a sus enemigos. Surcaba el pueblo como dueña de una nave rasgada del musgo del mar de los sargazos.
Ella lucho en la Segunda guerra mundial y aquello le dejo una paga de Italia. Su insolencia era el contrapunto de su vocación de servicio. Trabajaba de enfermera y era capaz de ponerle una inyección a cualquier hora de domingo -en su casa y en su cama. Nada le ataba o al menos eso creía. Al ser mi madrina, muchas veces visite su extraña casa. Una cama, una nevera antigua y poco más. Comía en el restaurante de un hotel de tres estrellas. Muchas veces subí a su moto.
Era como apropiarse de los senderos inexpertos y desiguales de un pueblo de provincia.
Una vez por rara casualidad, al regresar a su pueblo me encontré con su muerte. Es decir había fallecido y fui a su velatorio. Emma tenía una especial bondad para criar o ayudar a niños difíciles. Al entrar me topé con uno de ellos –yo era otro; pero en esa senda al más allá ese día intuí que éramos varios, y, llorábamos su particular cruzada para alimentarnos espiritualmente.
Uno de los difíciles, R, me entrego una carta. Era un sobre ajado y deslucido, pregunte con un gesto, él insistió en que la leyera. Al final la abrí. Dentro una foto mía y de ella. No tendría más de 8 años. Aquella mujer terca y tan criticada me había dejado una foto y un papel arrugado. Leí atentamente:
Juan
Estate quieto. Recoge tus cosas. Cómprate una moto. No descuides tu trabajo.
Y… ¡va fan culo!
Emma
Septiembre 28, 2010 | Por juan-re | # Enlace permanente
Todos hemos tenido, o tenemos una tía. Reúne los requisitos para vivir en nuestras cabezas durante años. Las hay cargadas de ternura, las acomplejadas, las rutilantes, las odiosas y las sensuales. Y en esta lista, tal vez Ud. rellenara con nombres cada característica.
Tía Ida era divorciada, vivía cerca de la entrada de la ciudad, en una carretera donde habían construido un gigantesco arco de entrada -de granito. No servía para nada, pero pasados los años le encontraría el significado, al leer un libro sobre la España colonial del siglo XVII, Sor Juana De la cruz relata con alborozo como le encargan escribir los fastos de un arco que construirían en su México natal. Pues regresando a la partida, el arco era un poco como mi Tía. Inmenso, inestable y orgulloso de la apertura para recibir a sus visitas. Ella me recordaba a mi abuela. Su hermana era más cauta, pero ambas tenían el mal del Piamonte, ojos claros, caderas estrechas y una cierta altura que les permitía ser las mujeres modernas que luego vendrían. Ella carecía de marido, o mejor en los años 60 se había divorciado, nunca se volvería a casar. En su hogar a veces me asomaba a un cuarto cerrado e inútil. Dentro, se podía encontrar de todo, en las largas horas de la visita, las consumía en ese foso de intriga. Una de los objetos que me llamaban la atención, era una colección de pinturas al óleo de cantantes de cabaré. En aquella época no lograba entender esas crestas coronadas, esas afectaciones frente al pintor, ni esas insinuaciones de labios carnosos y ojos pícaros. Un día me entretuve a contarlas, serian 32, de diversos tamaños, y guardadas prolijamente en una caja. En el continuo flujo de sensaciones que me producían, sabia concluir leyendo una carta. De intenso azul, escueta ponía:
Ida
Te esperare el sábado en la parte alta. Detrás se desnuda un bosque de árboles gigantes. Ve por el camino que bordea el acantilado.
Tuyo Fran
Siempre me saturaba la imaginación verla caminar hasta ese espacio cercano al mar. Daba vueltas al acantilado, veía el horizonte e imaginaba a su amado discutir con ella y dejarse caer. Luego ella dudaba entre seguir o dar marcha atrás, o subir a un barco y traspasar este gris y anodino cuello de elefante que llamaban arco de entrada. No sé -mire Ud. estimado lector, si los amores deben ser desgraciados o uno quizás imagina vidas envueltas en el misterio al visitar a sus parientes más cercanos. Diríamos que la sospecha de un amor, nos aleja envueltos en celos hacia territorios imaginarios. En la mirada infantil estamos cargados de drama, renuncias, o deseamos anticipos.
Superados los miedos, tal vez ingresamos al mundo adulto. Allí nos espera la teatralidad, los gestos de amor o envidia. ¿Son solicitudes diferentes, al pasado imaginado?.
Septiembre 27, 2010 | Por juan-re | # Enlace permanente
El 44% de los jóvenes españoles está en paro, se merecen una apuesta por su futuro. Los próximos 10 años harán de este país más técnico, más poderoso y más cálido –así lo espero. El día 29 estaré dando clase a la gente joven, ellos siempre me hablan de sus ilusiones y un país mejor. Si no le damos vuelta al tema otro medio millón de ellos seguirá el camino del extranjero como los 100.000 que se han ido en 2010.
Entiendo las razones de los de la huelga, pero hace tiempo que otros defendemos salir de la confusión, cito textual, a comienzos de 2009:
“la enorme crisis ha desatado una virulenta capacidad de sufrimiento del ciudadano medio español. Lo dicen los programas de televisión, la radio, la prensa en general. El primer millón de desempleados de la era ZP están pateando la calle, mientras millones de empresarios intentan mantener el fuego de la cocina abierto y caliente…”
Por lo tanto, el 29 estaré trabajando en una PYME de 8 trabajadores dedicada a la formación, forma parte del batallón de 250.000 empresas de entre 5 y 10 trabajadores, unos 2.000.000 de empleos. Empresas que trabajan con el propio capital, sin financiación externa, cumplen sus obligaciones tributarias y además no han caído en la tentación del ladrillo.
¿Le suena?
Septiembre 24, 2010 | Por juan-re | Claves: carteles de la droga, liberalizacion del comercio de la droga | # Enlace permanente
“My mother was an amateur singer, my father was an amateur drunk.” — Ozzy Osbourne http://scr.bi/aCmhQn #readcast 56 minutes ago
En twitter podemos encontrar lindezas como la citada. En ambas se descarga una parte de nuestras vidas. Pero, los adictos –escoja su modelo de droga, no son amateurs, sino individualidades castigadas por la aventura sin retorno. Unos 200 millones de paisanos se chutan cada día y el negocio mueve 225 mil millones. Más de una familia procura su sustento en el mundo subterráneo. Solo deberíamos dejarle aflorar y preparar la taquilla del estado.
¿Cuánto nos cuesta a nivel mundial mantener a raya al crimen organizado?. Y además, esta infernal maquinaria altera mediante el soborno a una parte de las sociedades democráticas. Los fabricantes de alcohol -¿a cuántos sobornan?. A pocos, se limitan a distribuir sus cajas en los locales. Luego el consumo se estabiliza, su precio, y sus patologías también.
¿Qué nos impide pasar a la liberalización de la droga?
Imagen de noticias de cine 1933 EEUU
Explicación de la Prohibición Wikipedia
Septiembre 23, 2010 | Por juan-re | Claves: Kirchner | # Enlace permanente
“La batalla entre los Kichner, Clarín y La Nación, por el control de la única empresa productora de papel periódico de Argentina ha reabierto el debate, por un lado, sobre el apoyo de buena parte de la sociedad civil al golpe militar y su silencio durante los llamados años de plomo y, por otro, sobre la “reinterpretación” de la historia por parte de los Kirchner, acusados de utilizar la política de derechos humanos en su beneficio”. SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ - Buenos Aires – 23/09/2010 El País Ver artículo completo
Una empresa productora de papel de periódico es comprada en época de la dictadura por varias empresas editoras de periódicos de Argentina, la cultura del “No te metás” reaparece años después en manos de un gobierno peronista, pero en sentido inverso. Aquella compra esta “sucia”, sus propietarios nos explican en el actual gobierno, la debieron vender por las presiones de los militares.
El clan Kirchner deduce: “mi poder descansa en el control de la prensa, como ello no es posible, es necesario tomar el control de su materia prima”.
¿Cuál es la materia prima de los editores libres?. ¿El Papel?. ¿O la opinión?.
Una vez más presenciamos la eterna lucha entre un gobierno democrático que quiere dominar la sociedad civil para perpetuar sus acuerdos de poder y la sociedad que resiste.
La sociedad argentina ya ha entendido que regalar ventiladores o electrodomésticos no induce a las conciencias. Tampoco los imbéciles vestidos con la bandera de la legalidad pueden argumentar sobre el pasado de sangre. El dolor y las renuncias de multitud de argentinos en los años de plomo, no pueden volver a aparecer en manos del poder.
“Un día, cuando el muchacho estaba totalmenete recuperado, el señor Browlow le dijo:
-Mi querido niño. Permíteme escuchar tu historia, de dónde vienes, con quién te criaste, y cómo caíste en compañía de aquellos con quienes te encontré. Dime la verdad y no estarás desamparado mientras yo viva”. Oliver Twist. C Dickens. Pág 29. La Vanguardia.
| Por juan-re | Claves: ex revolucionarios, revolución | # Enlace permanente
“Estoy haciendo una reforma en mi casa. Al cambiar los libros de un sitio a otro, finalmente me decidí llevar al Marx y Lenin para un cuartito al fondo. Y también me acordé de lo difícil que fue obtenerlos y mantenerlos por una cierta época. Nosotros, cuando lográbamos obtener ciertos libros, nos parecía que la revolución se acercaba por eso” dixit Maray
Me he levantado temprano –a las 6, mi mujer está finalizando un trabajo de las emociones y al quedarme en la cama me asaltó el pasado. Mi madre cabalgaba desde la infancia y no lo pude soportar. Pero llevo varios días dándole vueltas a un asunto, hasta que encontré este comentario de una excelente blogger que escribe en idioma portugués. En estos días que los sindicalistas españoles preparan la huelga general y gritan: “Zapatero dimisión”, recuerdo que la revolución y sus sueños han quedado para antes de 1975.
¡Qué asco!.
En aquella época, pensábamos que cambiar el sistema era asaltar la ciudadela del Estado y desde allí gobernar por decreto. Vivimos la experiencia de Salvador Allende, luego la afrancesada de Miterrand, y las del capitalismo de Estado (Vietnam y otros). Todo se fue desinflando hasta empujar los libros y la revolución al trastero de casa, y pasarnos al Reyki o a la acupuntura.
Tiempos de inagotables energías y adorables sueños. Veremos pasar muchas cosas aun. La desmaterialización mercantil (¡glup!), digamos la pérdida de valor de las mercancías; la ruptura con el modelo de consumo y su sustitución por el de recursos limitados, la aparición de los robots y la emigración de nuestra conciencia hacia ellos, la aparición de sectas lunáticas que deseen amar a un nuevo Mesías, las clásicas guerras de recursos.
Y, ¡aun no habremos tomado el Palacio de Invierno!. Probablemente porque algo hemos aprendido desde la cultura hippie, que este palacio está dentro nuestro.
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