Archivo para la categoría ‘Bafici’

Cierre con ovejas (BAFICI)

Las ovejas son como niños a los que les gusta ir a la peluquería, por lo menos esa fue la sensación que me dio al ver como se quedan tranquilas mientras les trasquilan la lana. Sweetgrass hace memorable esta secuencia, y la de miles de ovejas atravesando un río, y la de un cowboy durmiendo, y tantas otras que se disfrutan en este documental de pocos diálogos y muchos beeee..

La película está dirigida por Ilisa Barbash, cineasta, escritora y curadora de fotografía, trabaja en el Museo Peabody de la Universidad de Harvard; y Lucien Castaing-Taylor, director del Laboratorio de Etnografía Sensorial de la Universidad de Harvard. Este dúo de antropólogos se vale de paisajes repetidos en el cine pero desde otra óptica (Seguramente hubiese inspirado mucho a Ang Lee para Brokeback mountain). Tardaron tres años en recopilar las imágenes para editar un trabajo impecable de 100 minutos de duración en el que muestran la relación hombre-naturaleza.

Creo que el logro está en lo que percibe cada espectador. En lo personal, me sirvió para repensar el mundo desde la naturaleza. Esa fue mi sensación con secuencias magistrales de ovejas pariendo, comiendo, andando por las praderas de Montana, los paisajes encantadores y la vida sosegada de los granjeros.

Con Sweetgrass cierro el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires que terminó hoy. Una elección relajada para un domingo granizado.

Medio post de Cooking History (BAFICI)

“6 guerras, 10 recetas, 60.361.024 muertes”, es el slogan de Cooking History, un novedoso documental dirigido por el eslovaco Peter Kerekes, que cuenta una versión de las guerras europeas del siglo veinte por las voces de sus cocineros. Hay que detenerse a pensar en lo importante que es un cocinero en una guerra.

Imágenes crudas y violentas se mezclan con los testimonios -algunos tristes, otros orgullosos- de los cocineros y sobrevivientes. Kerekes recorre las ciudades europeas para mostrar una cara no convencional de los conflictos.

Las entrevistas son diversas, los cocineros recuerdan momentos claves, algunos incluso cuentan atrocidades que tuvieron que hacer “siguiendo órdenes”, pero sin arrepentimientos. Orgullosos todos del trabajo logrado. Un caso particular es el del panadero judío que pide trabajo en la panadería que abastecía un centro del ejército alemán, y cuyo único objetivo era envenenar con arsénico a los soldados

El aporte de Kerekes es mostrar las historias atroces y, con una pisca de imaginación, lograr sonrisas en el público. Resultó muy atractivo colocar una receta después de cada testimonio, recetas que siempre terminaron con “una pisca de sal”.

Pero… esto es un medio post, porque solo vi media película. Explico: supongo que la comida china que comí la noche anterior no estaba muy “fresca”, pero algunas escenas de Cooking History si estaban muy “crudas”. Unos soldados matando una vaca de un porrazo, otros degollando un cochino, la sangre, las tripas, la carne molida y demás detalles culinarios, no fueron soportados por mi estómago, por mucho que me esforcé.

Por eso, mis queridos lectores, ruego al que vio el documental completo, y se quedó además a la charla con el director, termine de contarnos el final.

¡Gracias!

Historia de un perdedor… y una puta (BAFICI)

Te creís la más linda (pero erís la más puta) es un título que atrapa a cualquiera, pero hay que ver la película para quedar realmente atrapado durante 90 minutos en el mundo de Javier, un muchacho medio patán- medio bonachón que tuvo una mala noche… digamos que “el amigo” no le respondió.

Escrita y dirigida por Juan Manuel “Che” Sandoval –como trabajo de tesis de su carrera en la Escuela de Cine de Chile-, es una de las revelaciones del BAFICI. Sandoval, quien estuvo en el estreno de Buenos Aires, contó algunas anécdotas sobre la historia: “me han dicho que por qué escribí esa historia de teenegers… y qué más iba a escribir a los 21 años huevón?”

Según palabras del propio director, la historia está dedicada a la ex novia, a todas las ex, y gira en torno a la noche tormentosa de Javier (Martín Castillo, un no-actor que se las trae) y todo lo que vive luego de enamorarse de Valentina. Javier busca reivindicarse de cualquier manera de una mala y larga noche. Así, van apareciendo personajes divertidos que -con ese acento chileno casi inentendible- provocan gran cantidad de carcajadas.

Es una historia simple, sin muchas pretensiones, con diálogos frescos y jocosos, y actuaciones naturales (ninguno de los protagonistas es actor profesional), además de presentarse como una especie de roadmovie por la noche santiagueña, ¿o walkmovie?

Te creís la más linda… ganó el Festival de Cine de Viña del Mar y aseguró la segunda parte de la historia, que el Che Santiago ya está escribiendo.

Fue curioso ir al cine con un Martín Castillo a ver una película de otro Martín Castillo. Me pregunto si el primero se sintió muy identificado con la historia del segundo. Quién sabe… una mala noche la tiene cualquiera!

pd. Aquí les dejo la web de esta comedia chilena
TE CREÍS LA MÁS LINDANo se pierdan la música!

Un dirigible de 1967 (BAFICI)

Cinco niños se conocen en una feria y comenzarán la mejor aventura de sus vidas a bordo de un dirigible. Se trata de El dirigible robado, dirigida por el checo Karel Zeman en 1967, una de las joyitas del BAFICI.

Inspirada en los cuentos de Julio Verne, Zeman mezcla escenas con actores reales y técnicas de animación basadas en el dibujo, para hacer un collage sobre una historia fantástica y divertida

Las imágenes parecen estampitas y postales que cobran vida para contar la historia en la que se acusa a los niños de haber robado un dirigible, cuando apenas era novedoso el invento. A esto se suman un reportero audaz, un agente secreto -de apariencia similar al de la Pantera Rosa-, un empresario que esconde un secreto y las familias de los chicos.

Los trucos visuales son asombrosos para la época, tiene escenas mágicas y otras topes con diálogos un poco tontos, pero no desencajan mucho de una trama fresca e ingeniosa. Ukradená Vzducholod es parte de la sección BAFICITO del festival, pero es una película para toda la familia. Recordé, y deseé volver, a las tardes mi niñez cuando veía en la tele Las Aventuras de Huckleberry Finn.

Por ahora, les dejo este corto de Zeman, rodado en 1950:
KING LAVRA.

Excéntrico cine portugués (BAFICI)

No sé cómo describir A religiosa portuguesa. Quizás la mejor palabra sea “rara”, aunque esta palabra es muy ambigua, tanto como la película. Leí en el programa del BAFICI que los filmes de Eugène Green son excéntricos por excelencia. No he visto nada más de él, pero esta película, sí que lo es.

Julie (Leonor Baldaque) es una actriz francesa que viaja a Lisboa para filmar unas escenas de una película, A religiosa portuguesa. En las calles de la ciudad irá viviendo situaciones extrañas: un hombre misterioso que decide no suicidarse por ella, un niño huérfano, un joven apuesto que cree ser la reencarnación de un rey, y una monja que pasa todas las noches en una capilla, con quien Julie tendrá una relación “extraña”.

Los personajes son como androides, casi siempre inexpresivos, que dialogan todo el tiempo con la cámara. Los diálogos pueden ser extremadamente aburridos, como cuando Julie pregunta a Sor Juana sobre la existencia de Dios, o extremadamente sarcásticos, como el momento en el que el hombre casi-suicida invita a Julie a “tener una pasión” y le dice seriamente: “la modernidad no permite la inmovilidad. O vamos a la cama o te llevo a tu hotel”.

Llena de poses y una narración muy forzada, también es una revelación de una Lisboa hermosa.

A religiosa portuguesa está escrita y dirigida por Green, quien también actúa en la película, en el papel de Denis Verde, el director de A religiosa portuguesa.

Es una locura de dos horas de duración que puede aburrir o agradar, según como se vea. A mí me agradó.

El Antoine Doinel oriental (BAFICI)

La frase final cierra algunas posibilidades de interpretación, es la explicación misma de la película y su leitmotiv. “Dedicada a la memoria de mi padre y a la memoria de Antoine Doinel”. Como dice en la sinopsis de Where are you? “Una película dedicada a Antoine Doinel no puede ser otra cosa más que un relato sobre la juventud desamparada”.

Con esta película, escrita y dirigida por Masahiro Kobayashi, inauguro personalmente el Bafici, Festival Internacional de Cine Independiente que comenzó en Buenos Aires ayer y que dedica este año, para mi deleite particular, un espacio importante al mejor cine independiente oriental.

Where are you? (Wakaranai, 2009) narra la historia de un joven de 16 años (Yuto Kobayashi) abandonado a su suerte que enfrenta la muerte de su madre, el abandono de su padre y la pobreza. No quiere ser ladrón, pero robará para poder comer y, también, para encontrar su redención. Pareciera que no hay futuro. En un final sin esperanza, el joven se pierde por un largo camino, como lo hace Antoine en aquella playa francesa.

En una serie de secuencias largas, Kobatashi nos introduce en la vida atormentada de un adolescente sin oportunidades. La cámara sigue siempre su espalda, como acompañándolo, muy al estilo de Elephant de Gus Van Sant, con recorridos interminables y una fotografía desprovista de artefactos que interrumpan la serenidad del film.

Buen comienzo para mi festival. También tengo entradas para: A religiosa portuguesa de Eugéne Green, y Le Temps des grâces, del francés Dominique Marchais.

¡Seguimos!


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