MARADONA, GRONDONA, BLATTER Y AFRICA 2010

Como sigue esta historia? Grondona siempre quiere quedar bien con todos, por lo tanto no va a despedir por si mismo a Maradona. Pero eso no quiere decir que Maradona va a seguir en la seleccion. Seguro que su amigo Blatter le va a dar una mano, aprovechando que no ama a Diego desde hace tiempo. El jugador le ha regalado mucho mas que motivos con su ya famoso dicho después del partido con Uruguay y va a tener seguramente un castigo tal que permita al dirigente máximo de la AFA cambiar de técnico sin ponerse colorado. Tinelli y los amigos de Diego pondrán el grito en el cielo, realizaran horas y horas de programas de televisión y radio, se volcaran rios de tinta en los diarios, todo lo cual representara un gran movimiento de dinero y ganancias. Pero esta vez la mayoria de la gente en Argentina quiere que Maradona no dirija mas la seleccion y en todas las encuestas y votaciones es abrumadora esa tendencia. La vida sigue, Argentina ira al mundial con sus grandes jugadores y con un nuevo técnico, Maradona incluso ganara dinero gracias a la difusión de todo lo que genero su exabrupto verbal y el fútbol local va a continuar con sus pobres torneos donde los grandes clubes estan del medio al fondo de la tabla y los pequeños en los primeros puestos, hablando a las claras del nivel de la competencia local. Es que los buenos jugadores que tiene el país y que son muchos fueron cambiados por el vil metal y hoy juegan en los mejores equipos del mundo.
En pocos meses nada de esto va a importar a la hinchada y la población Argentina que seguira con emocion y orgullo los partidos de su equipo nacional, alentándolo para intentar ser otra vez Campeones del Mundo. Eso si, con nuevo técnico y comportamiento adecuado a las circunstancias esperemos que pueda llegar a ser campeon de la educación en el deporte y volver a tener el respeto de todos los aficionados, jugadores y dirigentes del mundo. Los argentinos se lo merecen.
Berny

YO NO VOY A HACER LO QUE DICE MARADONA… Y USTED?


El partido termino. ARGENTINA, como no podía ser de otra manera va a estar en el MUNDIAL 2010. La calidad de sus jugadores se pasea por todo el mundo en los mejores equipos de las ligas mas importantes, son codiciados y transferidos en fortunas incalculables. La mayoría de ellos ademas son personas muy queridas por los hinchas propios y respetadas por los hinchas de los contrarios. El principal referente en el mundo es sin lugar a dudas Leonardo Messi, en el momento el mejor jugador del mundo. El es diferente a todo y a todos, hace lo que nadie espera y disfruta haciendo disfrutar de su fútbol. Muchos Argentinos han publicado frases irrepetibles y enormes criticas a su trabajo en la seleccion pero para ver con claridad hay que ver sin la pasión y la necesidad de ganar o gustar que tienen los hinchas. Sin embargo Messi no jugó mal, simplemente no jugó. Si alguien quiere juzgar el trabajo de Maradona tiene aquí el primer y principal elemento para darse cuenta de la negatividad del técnico argentino. Solamente Maradona puede hacer jugar mal a Messi, no existe otra posibilidad y en eso si que logro resultados. Pensaba que si los argentinos no quieren a Leonel por los motivos que sean podrian prestarlo a Uruguay para sus partidos con Puerto Rico. El maestro Tabarez sabría darle la importancia y la ubicación que merece y los jugadores orientales utilizarían su talento para jugar mucho mejor y asistirlo en forma correcta. Como dije al principio el partido termino. Argentina gano jugando muy mal y no llegando mas que en el rebote del gol al arco contrario. Nadie puede estar contento con esa forma de juego teniendo ese material humano en la cancha. Cuando pasen unas horas los aficionados argentinos van a poner las cosas en su sitio sin por ello perder la alegría de la clasificación. El futuro es lo unico que se puede cambiar. Por lo tanto, Argentina al mundial y Maradona a su casa donde puede hacer todo lo que esta acostumbrado a mostrar al mundo incluyendo la complicidad de Tinelli y los medios de comunicación que lucran con sus desbordes, su mala educación, sus ofensas y sus pavadas. Los argentinos no deben permitir que este sea el ejemplo para sus hijos, que vean a un ídolo salir de cauce e insultar publicamente a todos y que sus padres lo festejen como una travesura. Los padres deben ser responsables de que sus hijos sepan lo que esta bien y lo que esta mal. Enseñar a amar su país, su bandera, su seleccion y su equipo de fútbol no hace necesario avalar a este personaje que es una vergüenza a pesar de haber sido un crack como jugador de fútbol. Si, ya se que nacio en Villa Fiorito, pero eso fue hace muchísimos años. Luego vivio en los mejores lugares del mundo, pero su vida esta llena de errores gracias a que la gente le perdona todo lo que hace. Yo no pienso hacer lo que Maradona quiere. Y usted ?

IRAN ATACA DE NUEVO

Irán renueva sus amenazas contra Israel
Autor: Bernardo Ptasevich

Si

Si tomamos en serio las últimas declaraciones iraníes, debemos prepararnos para que nuestra apacible vida diaria actual se convierta en un infierno.
Luego de que la Fuerza Aérea iraní probó “con supuesto éxito” el mes pasado una serie de misiles que podrían alcanzar objetivos en el interior de Israel, Mojtaba Zolnour, uno de los oficiales de más alto rango de la Guardia Revolucionaria, cuerpo de elite del Ejercito de Irán, nos advierte que “hará saltar en pedazos el corazón de Israel” si el Estado judío o los Estados Unidos atacan al régimen o sus instalaciones nucleares.
Nuestros enemigos siguen pensando que pueden explotar nuestro corazón. No les ha bastado nuestra demostración permanente a través de la historia de que jamás vamos a desaparecer. Hablan de Israel cuando en realidad lo que desean es también explotar sus misiles en el corazón judío, porque todo lo judío les molesta. Es que por el momento sólo los judíos están dispuestos a hacer frente al fanatismo religioso que quieren imponer por la fuerza al mundo.
El resto de las religiones y creencias cree todavía que pueden abrazarse al fundamentalismo para quedar a salvo, como si llegada la hora fueran a perdonarles por sus buenas acciones hacia el Islam extremista. Los gobernantes iraníes ya no saben que más hacer para tensar la cuerda. En política no hay descuidos o improvisaciones. Está claro que el deseo es poner las cosas en el límite, donde no quede otro remedio que tomar decisiones.
El motivo que tiene Irán para querer definir la situación y que se tomen decisiones es el dilema a resolver. O están realmente seguros de que pueden enfrentar un ataque a sus instalaciones nucleares o creen que con sus palabras van a convencer al resto del mundo de que no les conviene atacarlos y que todos temblarán de miedo ante sus amenazas. La opinión de los expertos en el tema debe ser tomada en cuenta y a su vez hay que transmitir a la población cual de las opciones afrontar: la tranquilidad de que eso no será posible o la preparación y precaución para el momento en que eso suceda. Irán no va a desistir de sus ambiciones atómicas.
Esta actitud la tomará de frente, desafiando a todos, o nos engañará con concesiones que luego no va a cumplir. Por lo tanto, parece que ahora o más tarde un ataque a sus instalaciones será inevitable. Ante esa evidencia no parece adecuado jugar a la lotería y apostar sobre si es cierto que tienen lo que tienen o que pueden atacar nuestro territorio con la facilidad que dicen. Es obligación del Gobierno hacer una evaluación responsable e informar en que forma estaremos preparados para afrontar un acontecimiento de ese tipo, cómo vamos a enfrentarlo y qué debe hacer la población en ese sentido.
No precisamos saber los secretos militares de Tzáhal ni cómo actuará nuestro Ministerio de Defensa. Sin embargo, la vida civil no puede seguir como si nada pasara si en el Gobierno se piensa que en poco tiempo habrá un ataque a Irán. Cualquiera sea el país o la coalición que ataque las instalaciones de la República Islámica, la respuesta en misiles será contra Israel.
No es correcto que nuestra mente siga pendiente sólo del entretenimiento, el Mundial de fútbol, el basquetbol o las telenovelas, ya que se debe tomar sentido de la realidad. Por supuesto que los israelíes no vamos a parar nuestra vida, nunca lo hemos hecho ni en los peores momentos.
Tampoco lograrán en esta ocasión que dejemos de hacer todo lo que es importante para nuestro desarrollo material, intelectual, familiar o religioso. Eso no significa que no debamos tomar precauciones en todos los ámbitos, programar lo que debemos hacer en caso de ser atacados. Nuestros hijos y nuestra familia deben saber como manejarse ante esa difícil situación. Hacernos los distraídos dando como seguro que nada va a pasar es peligroso e irresponsable.
La opción está sobre la mesa, según el ministro Ehud Barak. Todo el Gobierno, incluyendo al primer ministro, ha declarado que la opción de un ataque esta dentro de las posibilidades reales. Hillary Clinton sigue repitiendo que los plazos no son eternos y aunque se refiera específicamente a las sanciones más severas que se aplicarían, puede que la realidad la lleve a aceptar la posibilidad de intentar destruir o retrasar el proyecto atómico iraní.
Las voces de la calle creen que los dichos sobre explotar el corazón de Israel son una bravuconada más a las que nos tienen acostumbrados. Sin embargo, es ambigua la información como para confirmar si realmente los misiles que probaron o poseen son capaces de llegar con precisión a la distancia necesaria para impactar en Tel Aviv o Jerusalén. Nos falta escuchar las voces especializadas en el tema.
Si bien no nos pueden decir específicamente lo que puede suceder ni en qué tiempo existirá esa posibilidad, tienen que implementar con el Gobierno las medidas de defensa y alerta necesarias para afrontarlo.
Respecto a las amenazas iraníes tan frecuentes, estoy buscando algún titular de diarios o medio de difusión internacional que deplore las amenazas proferidas pero no he logrado encontrarlas. El lenguaje agresivo y amenazante ya es parte del paisaje de la comunidad internacional y a nadie llama la atención.
Si en lugar de Israel fuera otro el país amenazado otra sería la historia. Parece que lo que sea judío o israelí merece ser amenazado, insultado o agredido y para colmo de males, sin derecho a defensa, ya que puede ser fácilmente acusado de abusos o de molestar a los pobres terroristas y fundamentalistas que hay en este mundo.
En realidad, las cosas están cambiando día a día y no para bien.
Por el contrario, cada vez se ve más negro el panorama y de continuar en este impasse permanente también se verá negro el cielo y el futuro de nuestros países civilizados. El tiempo pasa, la vida continúa pero corre serio peligro, los malvados extremistas cada vez se hacen más fuertes y proclaman sus intenciones a los cuatro vientos; el mundo civilizado esta ocupado con los deportes y entretenimientos.
Los gobernantes que deben defendernos se presentan en cuanto evento social, deportivo, cinematográfico o político en los que se les ve posar sin el más mínimo pudor y con amplias sonrisas junto a los monstruos que planean dominarnos. Por momentos no podemos discernir quien esta más loco, si los fundamentalistas o los que le preparan el teatro donde despachar su odio y sus planes maléficos. Cada día es un poco mas tarde, cada minuto el riesgo es mayor. Cada decisión conlleva un riesgo pero cada indecisión trae consigo el aumento del peligro, el avance de los planes de los extremistas y los alienta en el convencimiento de que el mundo permanecerá de brazos cruzados por siempre.
El futuro es lo único que se puede cambiar.

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Estaba pensando eso que dicen por ahí… de que para que tenga gustito hay que jugar por algo. Muchos amigos argentinos sabiendo mi nacionalidad oriental y olvidando que nací de vientre argentino, tengo esposa argentina, hijos argentinos y vivi compartiendo todo lo bueno y lo malo que le sucedía al pueblo argentino durante 21 años. Entre lo bueno que comparti con mis hermanos fue la vuelta a la democracia… claro que sin saber KE alguien (KK) podia hacer tan mal uso de ella posteriormente.
Siempre hago fuerza por Argentina, adoro el juego de Messi por mas que Maradona quien no es santo de mi devoción le haya arruinado no solo la creatividad sino también el idilio con la hinchada. Me gusta ver contentos a mis amigos y siempre que ganan disfruto con ellos.
PERO HOY… MI CORAZÓN ES CELESTE, y manteniendo todo el respeto que tengo por mis hermanos argentinos, por mi esposa, mi mama y mis hijos, me encantaría ganar un lugar en el mundial sin siquiera tener que ir a la repesca. Asi que vamos a los bifes…
les voy a proponer UNA APUESTA, para jugar por algo que duela.

SI URUGUAY GANA HOY EL PARTIDO

LOS ARGENTINOS DESBLOQUEARAN EL PUENTE EN FORMA INMEDIATA Y el GOBIERNO KK HARA LO QUE NO HIZO HASTA AHORA: ASEGURAR EL LIBRE TRANSITO DE PERSONAS Y BIENES EN LUGAR DE CERRAR LA PUERTA DE ENTRADA A LA CASA
DE SUS HERMANOS URUGUAYOS, algo que aun no termino de entender y en lo que no involucro al pueblo argentino sino a su gobierno.

SI ARGENTINA GANA HOY EL PARTIDO

URUGUAY debera llamar a UN PLEBISCITO PARA DECIDIR SI LE CEDEMOS EL PUENTE A ARGENTINA POR 50 AÑOS, PORQUE TOTAL… NO LO PODEMOS UTILIZAR. MUCHO NO VAMOS A PERDER. EN TODO CASO ESTARÍAMOS ASUMIENDO LA PERDIDA QUE TUVIMOS TODO ESTE TIEMPO EN TURISMO, EN NEGOCIOS, EN TRANSPORTE PERO SOBRE TODO EN INTEGRIDAD Y ORGULLO QUE TODO PUEBLO DEMOCRÁTICO DEBE TENER. EN DEFINITIVA, NO RECLAMARÍAMOS NUESTROS DERECHOS POR ESE TIEMPO SI NUESTRA POBLACIÓN LO VOTA EN ESE PLEBISCITO AL QUE NOS VEREMOS OBLIGADOS DE PERDER ESTA NOCHE

SI ARGENTINA Y URUGUAY EMPATAN ESTA NOCHE PERO ECUADOR NO GANA

LOS DOS TENDRÁN QUE IR A LA PRÓXIMA CITACIÓN DE LA CORTE DE LA HAYA CON UNA SONRISA. LOS REPRESENTANTES DE ARGENTINA DEBERÁN LLEVAR CHOCOLATES DE BARILOCHE Y VINOS DE MENDOZA Y LOS URUGUAYOS MATE AMARGO Y TORTAS FRITAS. DE ESA FORMA VAMOS A PROMOVER NUESTRA CULTURA GASTRONÓMICA POR EL MUNDO.

SI ARGENTINA Y URUGUAY EMPATAN ESTA NOCHE Y ECUADOR GANA

EN ESE CASO UNO DE LOS DOS QUEDARA AFUERA. PROPONGO QUE EL VELATORIO SE HAGA COMO DICE EL NEGRO RADA EN SU CANCIÓN “MURIENDO DE PLENA”… ahhhhh PERO CON VINO TINTO…
AL FIN Y AL CABO EL FUTBOL ES SOLO UN DEPORTE… y por supuesto un gran negocio

BRINDO POR LOS HINCHAS DEL FUTBOL, ARGENTINOS Y URUGUAYOS Y QUE ESTA NOCHE SEA TODO UNA FIESTA… Y ESPERO RESPUESTAS.
Cuando Yo Me Muera
no Quiero Canto Mi Pena
prefiero Que Se Me Velen
bailando Una Rica Plena
y Si No Me Muero
tampoco Me Hago Problema
porque Tengo Todo El Tiempo
de Bailar Hasta Que Muera
no Quiero A La Gente
todita De Negro
prefiero De Rojo
vestido A Mi Suegro
y Quiero En La Tumba
pollito Y Arroz
patitas De Cabra
con Todo El Melon
porque Yo En La Vida
he Sido Feliz
y Quiero Morirme Comiendo Perdiz


El futuro es lo unico que se puede cambiar.

QUIERO SER PARTE DE ESA HISTORIA

sábado, 03 de octubre de 2009 Autor: Bernardo Ptasevich, Katzrín

Nací unos meses después de la independencia de Israel. Desde niño, una vezque estaba en condiciones de razonar y sentir que era judío, aprendíque la paz era el objetivo máximo de todos los judíos del mundo. Judíoy Shalom eran para mí casi sinónimos; no concebía al judaísmo sin labúsqueda de esa utopia, tema de conversación y reflexión en largasveladas y un deseo convertido en los sueños de muchas noches. Sinembargo, Israel debió debatirse en repetidas guerras desde el mismomomento de su creación y ese deseo de paz nunca fue compartido pornuestros vecinos ni por los países árabes en general.
Así la situación, podemos decir que hay una paz teórica, la que puedeaparecer en las notas de diarios, revistas, libros o ensayos deescritores, que en todo caso es impalpable, invisible y realizable sóloen la imaginación. La otra paz, la real, que deberíamos lograr connuestros vecinos y enemigos es, por el contrario, algo casi imposible,una tarea que después de muchos intentos no ha logrado plasmarse enrealidad y es difícil que algún día pueda concretarse. No hay forma dedeclarar la paz en forma unilateral.
Contrariamente a la decisión de iniciar una guerra, declarar un alto alfuego o decidir una desconexión de territorios, para hacer la paz senecesita la participación de todas las partes al unísono. En el OrienteMedio, donde durante tantos años una de las partes ha educado con lapaz como objetivo y la otra con la aniquilación de los vecinos comometa no hay un terreno fértil para que pueda lograrse ningún acuerdo.Si por motivos políticos o porque la coyuntura internacional lo obliguelas cúpulas o los Gobiernos decidieran al fin firmar algún tipo detratado al respecto, eso no aseguraría para nada que la paz hayallegado a estas tierras.
Empiezo entonces a sentir que desde la diáspora la paz deseada era unacosa y viviendo en Israel la realidad me muestra que la paz posible esotra muy diferente. Mis conciudadanos israelíes no ven la paz de lamisma forma como yo la veía hace años y desde lejos. A medida que pasael tiempo y ya desde Israel, tampoco yo la veo de ese modo. Esto tienecomparación a la forma en que muchas veces nos ve la gente de todo elmundo cuando nos juzga ante determinadas situaciones.
Exceptuando cuando los juicios provienen de personas, grupos o paísesrealmente antisemitas, anti judíos y anti israelíes, para quienes todolo que hagamos estará mal, tenemos que entender sin enojarnos que desdeafuera y a lo lejos se puede tener una visión diferente sobre loshechos. Hay que estar aquí para entender la mayoría de las cosas de lasque tanto hablan y opinan en el mundo tanto los políticos como losperiodistas.
Querer la paz no puede ni debe ser bajar los brazos y dejarse arrasaren los derechos, no puede ni debe ser permitir ser atacados y agredidosen forma de misiles, de atentados o de amenazas verbales sobre nuestraextinción. Esa no es la paz que añoramos ni tampoco es la paz con laque hemos soñado. Al parecer no existe una misma paz que sirva para losisraelíes y también para los palestinos o los árabes. Nosotros sólopodemos trabajar en forma real por nuestra paz y no podemos influir enla paz de los vecinos.
Tanto los palestinos como los vecinos del norte no saben siquiera comohacer las paces entre ellos, no están ni estarán de acuerdo en nada yaque buscan la supremacía sobre el otro, el poder total que lesconvierta en los receptores de todos los fondos y ayudas del exteriorque luego manejarán a su antojo. Nada podemos hacer para cambiar esasituación. Por lo tanto, sólo podemos influir en nuestra paz y ahí cabela traducción que impone la realidad en la que nuestra paz es igual y proporcional a la mayor seguridad para nuestros ciudadanos y nuestroterritorio. Mientras logremos esa seguridad nuestros habitantes podránvivir en paz. Claro que no es lo mismo vivir en paz que hacer la pazcon los vecinos o enemigos pero es lo único posible quizás por muchotiempo. Ante esta disyuntiva, seguir trabajando por un acuerdoimposible ya no es una utopia sino que se convierte casi en unaestupidez, en una pérdida de tiempo y en una fabrica de hacerconcesiones.
Dejemos de dar explicaciones a cuanto Gobierno se sienta con derecho adecidir sobre nuestras vidas, sobre nuestro derecho a existir y en casode tenerlo decidir donde debemos hacerlo y de qué forma. Muchas vecesnos quejamos de lo que nos pasa, de lo que la comunidad internacionalquiere imponer respecto a nuestros temas pero somos nosotros mismos losque les damos lugar para hacerlo.
Si dejamos de sentirnos obligados a llegar a un acuerdo formal de pazcon quienes no quieren y especulan todo el tiempo para lograrbeneficios, y nos preocupamos por vivir en paz nosotros mismos en basea cuidar nuestra seguridad, les quitaremos las armas que hoy tienenpara seguir recibiendo concesiones a cambio de nada. Puede ser quecambien entonces a posturas razonables y positivas.
Hemos visto en las negociaciones por nuestro soldado secuestrado enGaza y también en el canje de prisioneros con Hezbollah (donderecibimos sólo cadáveres a cambio de prisioneros), así como en todanegociación emprendida que nuestros enemigos, que no cumplen con ningúnacuerdo, no aceptan normas de ética ni en la guerra ni en la paz, ni enlas disputas ni en los pactos logrados.
Seguir negociando con ellos de esta forma me recuerda a un comprador decualquier producto que le dice al vendedor mostrando su entusiasmo:“¡Lo quiero! ¡Es mío, no se lo venda a otro por favor, es lo mejor quehe visto, no lo consigo en otro sitio!”, para luego tratar deconseguir un descuento.
Está claro que nada va a lograr de ese modo. Dejemos entonces de deciry proclamar a los cuatro vientos que necesitamos llegar sí o sí a unacuerdo con los palestinos y en forma urgente.
Dejemos de decir que podemos entregar el Golán a cambio de paz conSiria como una necesidad imperiosa de definir esa situación ahoramismo. Dejemos de decir que Jerusalén puede ser dividida y de ponernosotros mismos los temas todo el tiempo arriba de la mesa. Mostrar undeseo de definir todos los temas de inmediato nos auto impone límites yexigencias que sólo nos perjudican.
Cuando tomemos el tiempo que sea necesario para cada cosa, laestrategia de los enemigos tendrá que cambiar y con ella la de lacomunidad internacional. Puede ser que decidan conseguir por la fuerzalo que no le daremos de regalo a cambio de nada, pero esa posibilidadno se anula con nuestra postura actual y en todo caso debemos estar tanpreparados como siempre.
Sin embargo, existe la posibilidad de que al cambiar nuestra posturatengan que modificar su estrategia y tomen la iniciativa de negociar enserio antes de quedarse con las manos vacías. Todo lo que tratemos deconseguir con apuro o urgencias políticas, será en nuestra contra.
Hemos vivido 61 años cuidándonos y defendiéndonos. Lo hemos hechoincluso cuando éramos más débiles y cuando nuestro país daba losprimeros pasos hacia su incierto futuro.
Hoy Israel es una realidad, para israelíes y para todos los países delmundo, ya sea los que nos quieren o los que nos odian. La vida de lospaíses no se mide en horas, días, meses ni años. Tenemos tiempo parabuscar y conseguir nuestro objetivo. Primero debemos afianzar la pazinterna, esa que perdemos de a ratos pero contra la que reaccionamosrápidamente para volver a conseguirla. Cuando sea el momento propicioiremos por la meta máxima que debe seguir siendo la paz con nuestrosvecinos, pero sólo cuando ellos decidan cambiar su postura y esténaptos para ese nuevo escenario. Negociar antes de ese momento es envano y nos va a costar mucho más que perdida de tiempo y dinero. Nos vaa costar perder muchos de los derechos que hemos ganado para nuestraexistencia. Escribí en alguna ocasión y titule uno de mis trabajos“Ser pacifistas pero responsables”.
Ser pacifista no es ser estúpido. Defendernos es nuestro derecho y nuestra obligación porque sólo si existimos podemos ser una de las partes que negocien la paz futura. Se dejamos de existir nuestros enemigos seguirán en sus guerras internas o harán la paz entre ellos mismos, que serán los únicos.
Si me dan a elegir yo quiero estar para ser parte de esa historia.

El futuro es lo único que se puede cambiar.

DIPLOMACIA OFICIAL Y NO OFICIAL

Diplomacia oficial y no oficial

Autor: Bernardo Ptasevich

Israel sigue su camino casi rutinario gozando de una relativa tranquilidad en los hechos y de una agitación importante en las palabras, tanto de personajes propios como de los enemigos de siempre. Así está la situación, a pesar de lo cual algo hay que intentar, porque el pasado no puede borrarse y el futuro es lo único que se puede cambiar
La realidad de Oriente Medio es como un círculo que se recorre, que vuelve una y otra vez al punto de partida. Cuesta escribir sin creer que se están repitiendo notas anteriores, conceptos anteriores y hechos anteriores. Es como una película que ya se ha visto donde los personajes, las frases y las situaciones se repiten casi en forma idéntica.
Mientras tanto Israel sigue su camino casi rutinario gozando de una relativa tranquilidad en los hechos y de una agitación importante en las palabras, tanto de personajes propios como de los enemigos de siempre.
Mientras en Suecia creen y difunden que nuestro Ejército se come los niños crudos, o según dicen, trafica con órganos de personas palestinas, nuestro Gobierno no ha logrado de su par sueco una condena clara a dichas publicaciones, quien deja entrever de ese modo que comparte esas opiniones.
No es la primera vez que ese país transita en esa línea anti judía, por lo cual no deberíamos asombrarnos. Sin embargo, el asunto merece algo más terminante que pedir en vano que se condene el hecho y la publicación.
INTERPOL ya no tiene que buscar más a Ahmad Vahidi, comandante de la Guardia Revolucionaria recientemente nombrado ministro de Defensa de Irán. Se le acusa de participar en el atentado de la sede de AMIA en Buenos Aires y debería ser juzgado por ello.
Cuando leo en las noticias que “lo buscan”” supongo que querrán decir que tratan de atraparlo fuera del ámbito en el que es protegido, ya que se sabía perfectamente donde se encontraba antes de este nombramiento.
Es una prueba clara más de la política de Mahmud Ahmedineyad en referencia a Israel y a los judíos. Como si hiciera falta algún agregado a su pretensión de borrar a nuestro país del mapa. En realidad, que tengan un ministro capaz de matar judíos y a otras personas que se encuentren en el sitio elegido para sus atentados no agrega ni quita nada a la situación entre Irán e Israel, que se encuentra hoy en un punto bien alto de tensión. No se sabe quién moverá primero las fichas, si los iraníes lograrán antes la bomba atómica o si Israel se verá obligado a atacarlos anticipadamente.
Siria continúa manejándose a dos puntas, haciendo buena letra diplomática con Barack Obama para mejorar su situación en relación a los Estados Unidos mientras que su presidente Bashar al-Assad visita Irán para felicitar y apoyar al reelecto presidente y afianzar aún más las relaciones bilaterales de su alianza estratégica.
Entre los puntos que estarán sobre la mesa uno de los más importantes será la cooperación para sus posiciones anti israelíes. Al-Qaeda quiere ingresar en el conflicto palestino-israelí con la aparición del grupo Junud Ansar Allah y posiblemente otros menores.
Hamás, queriendo mostrarse como los menos fanáticos tomó el toro por las astas y mediante lanzagranadas agujerearon en forma múltiple la mezquita de Taymiya, donde mataron “moderadamente”” a su líder Abdelatif Musa junto a 28 personas que se encontraban con él. Usaron toda su convincente fuerza y armamento para mostrarle al mundo quienes son los moderados pero en realidad transmitieron que no permitirán que otros traten de suplantarlos en su tarea de imponer “la shaaría”” en la Franja de Gaza.
Por el sector norte van y vienen declaraciones. Luego que Israel manifestó que responsabilizará a todo el Líbano ante cualquier ataque de la organización fundamentalista Hezbolla, el jeque Hasan Nasrala replicó con sus amenazas de hacer llegar los misiles a Tel Aviv y a cualquier parte de Israel.
Mientras tanto, en el norte vemos un movimiento de tropas inusual con gran actividad en prácticas y ejercicios que indican que las bravuconadas del líder terrorista son tomadas en serio.
Con un frente externo muy movido en lo diplomático donde abundan las declaraciones oficiales y no oficiales, el primer ministro tuvo que amonestar al vice premier y ministro de Asuntos Estratégicos, Moshé Yaalón, por haber catalogado a la izquierda y al movimiento Paz Ahora como “un ”virus””. Es que Netaniahu no quiere agregar temas políticos e internos a su ya agitada agenda de problemas diarios.
Llama la atención la ausencia casi absoluta (salvo esporádicos comentarios) de Tzipi Livni, quien no formando parte de la coalición se ha llamado a cuarteles de invierno quizás hasta ver como se comportan las tormentas. Ella debería ser la voz de la oposición en los temas de interés nacional ya que es depositaria de la mayoría de los votos de los israelíes. Su ausencia podrá ser buena como estrategia política.
Sin embargo, el país necesita que alguien ponga en la balanza de las decisiones la voz de quienes no concuerdan en todo con el Gobierno, que por el momento goza de absoluto poder para todo lo que desee realizar.
Shimon Peres, por su parte, no piensa en la jubilación. Se lo ve mucho mas activo que la mayoría de los gobernantes más jóvenes, representando al país en cuanto foro importante sea posible, tratando de conciliar con los Estados Unidos y con el mundo occidental o acercando posiciones con los países musulmanes moderados.
Como pasos positivos se anuncia una idea nacida en el Centro Peres de la Paz para la creación de una empresa de biocombustibles con la participación de israelíes, jordanos y palestinos. Quizás los intereses económicos puedan dar paso a otro tipo de relaciones en el futuro aunque hasta ahora el comportamiento de los palestinos ha sido de autodestrucción sin importar sus perdidas.
Así esta la situación, a pesar de lo cual algo hay que intentar, porque el pasado no puede borrarse y el futuro es lo único que se puede cambiar.

Comentarios
1. Muy buen artículo
Autor: Alberto

EL MINGO ISRAELI mas impuestos y poca imaginacion,

EL MINGO ISRAELÍ

Más impuestos y poca imaginación.

Bernardo Ptasevich

Todos sabíamos por su actuación anterior que nuestro Primer Ministro maneja la economía al estilo de nuestro mal recordado Domingo Cavallo (Ex Ministro de Economía Argentino). Tanto hemos sufrido por la actuación del popularmente llamado MINGO que al primer síntoma de medidas similares a las que el tomaba nos empieza a doler toda la economía personal, hogareña y empresarial. Como un estornudo que anuncia una fuerte gripe nuestros contadores nos avisan que a partir del 1 de julio el M.A.A.M conocido en el Río de la Plata como I.V.A. o impuesto al valor agregado aumenta en un 1 %. El numero uno parece algo tan insignificante que podríamos no darle importancia, hasta que comenzamos a sacar nuestras cuentas. Es que alguien va a perder ese porcentaje, porque a pesar de tratarse de un impuesto que supuestamente se recupera, en la práctica no sucede de esa forma. Doy como ejemplo un negocio minorista de comidas que tiene su menú, fotos, carteles, carta con el menú, publicidad impresa, todo con sus precios al público. Sustituir todo ese material tiene un costo muy elevado sin contar las dificultades que crea cada cambio de valores ya que los clientes tienen en su poder el material publicitario. Supongamos que un producto que se vende a 29 shekel habría que sumarle el 1 % o sea 0.29 shekel con lo cual el cartel y los materiales a sustituir deberían anunciar el nuevo valor de 29,29 shekel, lo cual suena ridículo o redondear el precio encareciendo aun mas el producto al cliente. Esos 0.29 shekel inofensivos en una unidad, se convierten en alrededor de 900 shekalim por mes que de no agregarlo en los precios pasan automáticamente a engrosar los ya cargados presupuestos de los negocios. Así, de un plumazo, la oficina de recaudación recibirá de ese negocio una importante suma extra y reducirá aun más los márgenes bajos existentes debido a la gran competencia motivada por la falta de clientes y la situación actual. Con la crisis como pretexto se mete la mano en la caja de los comercios minoristas (los mayoristas cargaran la diferencia a sus precios) para solucionar parcialmente el déficit del Estado y nos muestran la poca imaginación que tienen nuestros gobernantes que siempre optan por el camino mas fácil y rápido. Las amas de casa también serán afectadas, aunque no vayan a comer a los restaurantes o concurran muy poco porque el presupuesto no les alcanza para darse esos gustos. Proximamente y si el proyecto oficial pasa victorioso por la Kneset, las verduras, producto tan necesario en los hogares de bajos recursos, tendrán que pagar también M.A.A.M. lo cual impactara en los precios al público. Estamos ante un círculo vicioso donde los empleados ganan poco y no les alcanza para sus gastos familiares. A pesar de ello los sueldos del personal mas el pago de Bituaj Leumi y la previsión de los beneficios laborales que debe afrontar el empleador son una carga muy grande para comercios que no recaudan lo suficiente y cuyos márgenes cada vez se reducen más. Los gastos en personal sumados a las enormes cargas fiscales existentes en el país han logrado en los últimos años el cierre de miles de empresas medianas y chicas con la consiguiente perdida de las fuentes de trabajo de los empleados y también de sus titulares. Esta situación también perjudica al Estado que deja de recaudar y a la vez comienza a pagar asistencia social, beneficios por desempleo y otros existentes. Esa situación no es muy buena. Nada se crea, nada se destruye, todo se transforma. Toda esa masa de dinero que se utiliza para pagar a los desempleados la pagamos todos nosotros, los que tenemos empleo o trabajo y los mismos beneficiarios que fueron pagando con anterioridad mientras estaban ocupados. Por lo tanto el famoso 1 % de aumento mas el M.A.A.M a las verduras no son para tomarlos a la ligera. Es un primer paso de una política económica que va en contra de los que producen, de los que trabajan, de los que generan en su conjunto los recursos del Estado. Mientras tanto los bancos, solo para mencionar un ejemplo, siguen ganando fortunas, cobrando comisiones excesivas, desviando para sus negocios los montos adjudicados para apoyar a las empresas por la crisis mundial, y facturando gastos por gestiones simples que en todo el mundo son gratuitas. Todo eso les ha alcanzado para recuperar las millonarias perdidas en dólares de sus malas inversiones en el mundo financiero ficticio y para seguir acumulando ganancias y capital. Nuestro Primer Ministro que sabe tanto de economía debería dar una mirada sobre el funcionamiento de estas instituciones, aunque el sabe perfectamente lo que esta sucediendo. Hace falta una decisión política para cambiar esa situación. En Estados Unidos donde los costos bancarios y financieros son ampliamente inferiores a los de Israel, el presidente Barack Obama puso sus ojos en los contratos de las entidades que administran las tarjetas de crédito y en los bancos. Entre sus primeras decisiones de gobierno tomo medidas concretas y fuertes para reducir los abusos, para hacer mas transparente la letra chica de los documentos que el cliente firma sin posibilidad de discutir, para reducir las comisiones y bajar los costos de intereses de usura que se cobran a los usuarios. Nuestro gobierno que esta pendiente de las decisiones del presidente norteamericano respecto a su política internacional que por cierto nos afecta, debe dedicar un 1 % de ese tiempo, porcentaje igual al del impuesto que aumentaron, en pensar por que el líder de ese país donde el dinero y los servicios financieros tienen costos muchísimo mas bajos que aquí, ha tomado una de sus primeras medidas de gobierno para corregir el funcionamiento de las entidades financieras en defensa de los auténticos derechos de los consumidores que son todo el pueblo de cada país. Es mas fácil sacarnos a todos mas y mas cada vez, pero el jugo de la naranja se terminara si la exprimen demasiado. Apretarse el cinturón es necesario pero no ahorquen a quienes aportan porque entonces si que el país se va a quedar sin los recursos que necesita para funcionar. El futuro es lo único que se puede cambiar

LOS QUE PIERDEN PERO SIEMPRE GANAN

LOS QUE PIERDEN PERO SIEMPRE GANAN Bernardo Ptasevich 22 06 2009


Un gran mago siempre tiene un conejo en la galera. Jizbola que no deja de perder sus batallas siempre se proclama vencedor. Nasrala tiene el don de convertir las derrotas en victorias por el solo hecho de proclamarlo en algunos casos y por su verdadero poder en otros. Durante la segunda guerra del Líbano nadie puede dudar de los daños que el ejército israelí infringió a su organización y a su armamento. Sin embargo se han proclamado vencedores solamente porque bajo la presión internacional y para no afectar aun más a los civiles de los sitios en que se camuflaban los terroristas el gobierno israelí decidió terminar con la ofensiva. Se proclamaron vencedores ante una opinión pública internacional que deseaban que Israel fuera el perdedor de la contienda y ante el silencio o casi la aceptación de las autoridades israelíes. Hoy, luego de demasiado poco tiempo, se han rearmado con el apoyo de Siria e Irán y siguen alardeando de su supuesta victoria. En vísperas de las elecciones de el Líbano pensaron nuevamente que su organización seria apoyada mayoritariamente por los votantes. Se creían seguros vencedores con lo que legitimarían totalmente su existencia política desde lo más alto del poder. Pero han sido derrotados en las urnas donde consiguieron 57 bancas contra 71 de la coalición antisiria. Si vemos estos datos en forma fría y fuera de contexto Hassan Nasrala ha sido derrotado por el pueblo libanés que en su mayoría estaría en desacuerdo con sus acciones. Pero no se puede hacer una lectura matemática de los resultados cuando estos no representan la realidad del poder de cada una de las partes. Debe sumarse a las 57 bancas la posesión del más poderoso armamento existente en el Líbano dando como resultado una mayoría aplastante en la toma de decisiones. Otro agregado a su poder es la posibilidad de vetar todas las resoluciones del gobierno a pesar de los deseos del electo Saad Hariri de cambiar esa situación algo que difícilmente pueda lograr. Quedo claro que muchísimos libaneses no desean vivir en el país que propone la organización fundamentalista pero no han tenido la suficiente fuerza o apoyo popular como para cambiar la realidad actual. En una palabra la derrota no existe para este grupo terrorista que de una u otra forma siempre las convierte en victorias proclamadas a través de los medios internacionales afines. Israel esta enfrascado actualmente en evaluar los cambios de la administración estadounidense respecto a Medio Oriente, en contrarrestar el peligro nuclear iraní, en la amenaza permanente del Hamas y en las discusiones sobre un futuro posible estado palestino. Al parecer todo esto le resta importancia a la amenaza del Hizbola pero no hay que descuidarse porque el fanatismo de este grupo puede desembocar en cualquier momento en nuevos enfrentamientos y en intentos de secuestrar soldados o ciudadanos israelíes. Cuando vuelvan a sentirse lo suficientemente fuertes podremos tener nuevamente un foco de guerra y misiles contra la población civil del norte israelí.

En paralelo se vive hoy en Irán una de las mayores represiones violentas a manifestantes que han provocado gran cantidad de muertos y heridos, la falta total de información sobre lo que sucede, el ataque a la libertad de prensa local y extranjera y la intolerancia absoluta en contra de la oposición. Existe detrás de una careta democrática una dictadura muy cruenta dirigida por Amadinejad como cara visible y por los guardianes de la revolución que no permitirán fácilmente que sustituyan su régimen o mengüen su poder. El presidente ha sido reelegido y se proclama vencedor ante las protestas de una increíble cantidad de iraníes que denuncia fraude en los escrutinios y en los mecanismos de control de las elecciones. Cuarenta y dos millones de votantes es una cifra que permite millones de partidarios oficialistas y millones de opositores cualquiera sea el porcentaje de cada parte, con lo cual nunca habrá un situación uniforme entre los iraníes. En caso de comprobarse un fraude, algo improbable dados los jueces que determinaran los resultados, otros cientos de miles de adeptos al gobierno también llenaran las calles de violencia y protestas, lo que indica un espiral de difícil solución.

Hoy por hoy la sensación de injusticia ha derivado en grandes manifestaciones de la oposición con una brutal represión del gobierno ante la mirada atónita y tímidos comentarios de los gobernantes de las grandes potencias que temen a la acusación de ingerencia que viene de Teherán. Aparecieron desde el silencio que impone el temor al fundamentalismo y a la dictadura cientos de miles de ciudadanos que quieren vivir de otra forma en su país. Si bien los líderes de este movimiento verde no cambian demasiado los malos deseos hacia Israel, el solo hecho de que luchen por ampliar sus derechos civiles, por recuperar la información y la libertad de prensa o los derechos de la mujer dan una esperanza al mundo de que algo empiece a modificarse en Irán. Los estudiantes, los intelectuales, las mujeres, los profesionales y gente que conoce como se vive en otros sitios esta reclamando un cambio que no será fácil de conseguir. El ayatolá Ali Jameini, juez de estas elecciones, también es parte interesada en los resultados y no va a fallar en contra de la continuidad de su gran poder. Da vergüenza escuchar sus declaraciones prepotentes y sin fundamentos donde utiliza el miedo a lo divino como motivo para hacer lo que se le plazca. Aunque el opositor Mousavi pertenezca al mismo sistema que hoy maneja ese país, sus seguidores que hoy arriesgan la vida en las calles no le van a permitir hacer las mismas cosas ni repetir esta experiencia. Por lo tanto cualquier cambio en Irán es bienvenido. Aunque no sea una solución total será el primer escalón de muchos cambios que se avecinan. Al parecer Amadinejad y sus jefes también saben mucho de magia, aunque por lo visto en estos días no deben confiarse demasiado de que el fraude salga inmune de los movimientos de su pueblo. El presidente iraní y Nasrala, socios fundamentalistas, violentos y fanáticos continuaran haciendo magia y convirtiendo derrotas en victorias mientras el mundo siga mirando hacia otro lado dejando a la buena de dios a quienes se animan a arriesgar su vida para cambiar las cosas.


El futuro es lo unico que se puede cambiar.

NADA CAMBIA… todo queda igual en Medio Oriente

NADA CAMBIA… TODO SIGUE IGUAL Bernardo Ptasevich

Como una rueda que gira y da toda la vuelta para volver al mismo sitio, así quedo la situación de Medio Oriente luego de los famosos discursos de El Cairo y de Bar Ilan.

Así como están las cosas parece que la situación actual se mantendrá por mucho tiempo. El juego político la dialéctica y los desacuerdos persistirán como lo han hecho durante la historia y hasta nuestros días. El Presidente Obama dijo en su discurso muchas cosas que difícilmente pueda cumplir y cada parte efectúo declaraciones de acuerdo a sus posturas originales y sin proponer cambiar nada en la búsqueda de una solución. Netanyahu dijo que acepta la creación de un estado palestino con condiciones tales que desde el vamos sabemos que no se aceptaran, lo que equivale a decir que no aceptamos un estado palestino. Los activistas de derecha israelíes protestan porque acepto la creación de dicho estado y los activistas de izquierda o pacifistas protestan por las condiciones que harán imposible llevarlo a la práctica. Los palestinos ponen el grito en el cielo porque recibieron mas de lo mismo. Pero que esperaban? si ellos no han aportado nada a este proceso. Barack Obama suspira aliviado por haber logrado arrancar de la boca de Netanyahu la aceptación verbal de la creación de un estado palestino, aun sabiendo que solo son palabras. En definitiva se ha hecho mucho para que no se haga nada. Palabras y solo palabras, discursos, promesas, movilizaciones y protestas. Mientras tanto un soldado sigue retenido como rehén y seguirán cayendo misiles con la correspondiente respuesta de bombardeos en la franja. Es casi ridículo este teatro mediático realizado por la política internacional que esta desconociendo la realidad. Se pierde el tiempo y la atención mundial en algo que no es efectivo y que no va a llegar a ningún sitio. Cuando dos partes creen ser dueños de las mismas cosas y consideran que es su derecho exclusivo poseerlas es casi imposible que lleguen a un acuerdo. Como máximo cada parte podría ceder en un mínimo porcentaje sus demandas en forma simultánea cosa que ninguna de las dos esta dispuesta a realizar. Quien sueña con un colono judío y un palestino llegando a un acuerdo esta delirando. Cualquiera de los dos solo cambiaran parte de sus demandas si otros lo deciden por ellos, si les es impuesto ese cambio y ese no es el camino que se esta recorriendo. Como virtuosos jugadores del club Barcelona, los políticos de todas las partes se pasan la pelota con gran maestría, sacándosela de encima para darle la responsabilidad a los demás de las decisiones que deban tomarse. Que puede esperarse ahora que no sea mas de lo mismo? Los palestinos podrían tomar la iniciativa devolviendo a Guilad Shalit, consiguiendo a cambio la libertad de una gran cantidad de presos que hasta ahora Israel no desea entregar. Eso pondría nuevamente la pelota del lado Israelí, les daría un nuevo respaldo de la comunidad internacional y del presidente norteamericano. El gobierno americano podría presentar un real plan de desarrollo para los palestinos. Cosas concretas como industrias, salud, becas para educación, apoyo para organizar la seguridad interna para lograr que se terminen los asesinatos internos entre ambos bandos y otras medidas para mejorar de inmediato la vida de los habitantes de Gaza. Toda la ayuda recibida hasta ahora paso al Hamas, al aumento de su arsenal y de su poder. Por ello cualquier ayuda nueva debe asegurar su llegada al lugar correcto y por el intermediario o vía correcta. El gobierno israelí podría facilitar que estos planes se cumplan apoyando al cada vez menos moderado Mahmoud Abbas quien pierde apoyo interno con cada fracaso o lo perderá con cada concesión que realice. Permitir mayor volumen de entrada de insumos y mercaderías a la franja pero con los estrictos controles que garanticen la seguridad de Israel y sus habitantes. Estos y muchos otros pasos que podrían iniciar un real camino de cambios no se vislumbran en ninguna de las partes. Oriente Medio esta hoy como quien construye una casa sin un plano inicial para el proyecto. Primero se hace una habitación, luego se agrega otra, se pone una cocina y mas tarde otra habitación en cualquier sitio para luego destruir las primeras habitaciones porque ya no coinciden con lo que se hizo. Hace falta un plan realista con objetivos de mediano plazo aunque estos no sean en primera instancia los que logren el objetivo final. En las condiciones actuales ninguna propuesta será aceptada por la otra parte. Hay que cambiar esas condiciones, mejorarlas, hacer que en otra situación mejor que la actual haya mucha gente de ambos lados que crea que es posible lograr una meta mas ambiciosa. Este no es el momento de negociar una paz y un arreglo definitivo de la situación en Medio Oriente. Las partes no están preparadas para ello y por lo tanto dejemos de perder el tiempo en cosas que no van a suceder. Se deben invertir los recursos y el tiempo en cambiar la situación de las unidades de cada grupo o sea de los habitantes de cada parte. Si lo hacemos podremos en cierto tiempo volver al tema con los mismos actores que en condiciones diferentes puedan estar aptos a aceptar propuestas que hoy son solo quimeras. Ninguna de las partes aceptara en estos momentos ninguna propuesta que se haga y mucho menos si viene de la parte adversaria. El presidente Obama, Netanyahu, Abu Mazen y la comunidad internacional deben armar una estrategia conjunta a largo plazo, con pasos concretos, puntuales y realizables. Es necesario que se vayan cumpliendo uno a uno antes de hablar de los temas importantes y de fondo. Hoy no existe la confianza ni siquiera para esto y por lo tanto querer lograr las metas finales en estas circunstancias no es realista. Si las soluciones se imponen por la fuerza a cualquiera de las partes todo terminara en un nuevo fracaso. No debemos perder de vista que el objetivo final es la paz. Hay que trabajar mucho en forma coordinada para que las circunstancias cambien en determinado tiempo. Fácil decirlo y difícil de realizar, pero no hay que olvidar que el futuro es lo único que se puede cambiar.

DISCURSO COMPLETO DE OBAMA traducido al español

Discurso completo de Barack Hussein Obama en El Cairo (4 de junio 2009)
Por Guysen International News
Jueves 4 junio 2009 – 18:44
Gran expectativa ha creado el discurso del Presidente Barack Obama en El Cairo. Guysen International News le ofrece, en español, el texto completo del discurso del Presidente, señalando en negritas las partes ligadas a Israel y al conflicto Israélo-Palestino.

Es un honor para mí estar en la ciudad eterna de El Cairo, y tener como anfitriones a dos eminentes instituciones. Durante más de mil años, Al-Azhar ha sido un modelo de enseñanza islámica y durante más de un siglo, la Universidad de El Cairo ha sido una fuente de adelantos para Egipto. Juntas, representan la armonía entre la tradición y el progreso. Agradezco su hospitalidad y la hospitalidad del pueblo de Egipto. También es un orgullo para mí ser el portador de la buena voluntad del pueblo estadounidense y del saludo de paz de las comunidades musulmanas en mi país: salam aleicom (en árabe: Nota GIN).

Nos congregamos en un momento de tensión entre Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, tensión arraigada en fuerzas históricas que van más allá de cualquier debate sobre política actual. La relación entre el Islam y el Occidente incluye siglos de coexistencia y cooperación, pero también conflictos y guerras religiosas. Recientemente, la tensión ha sido alimentada por el colonialismo que les negó derechos y oportunidades a muchos musulmanes, y una Guerra Fría en la que a menudo se utilizaba a los países de mayoría musulmana como agentes, sin tener en cuenta sus aspiraciones propias. Además, el cambio arrollador causado por la modernidad y la globalización han llevado a muchos musulmanes a considerar que el Occidente es hostil con las tradiciones del Islam.

Extremistas violentos se han aprovechado de estas tensiones entre una minoría pequeña pero capaz de musulmanes. Los ataques del 11 de septiembre del 2001 y los esfuerzos continuos de estos extremistas de actuar violentamente contra civiles han llevado a algunas personas en mi país a considerar al Islam inevitablemente hostil no sólo con Estados Unidos y los países del Occidente, sino también con los derechos humanos. Esto ha engendrado más temor y más desconfianza.

Mientras nuestra relación sea definida por nuestras diferencias, les otorgaremos poder a quienes siembran el odio en vez de la paz, y a quienes promueven el conflicto en vez de la cooperación que puede ayudar a todos nuestros pueblos a lograr la justicia y la prosperidad. Éste ciclo de suspicacia y discordia debe terminar.

He venido aquí a buscar un nuevo comienzo para Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, que se base en intereses mutuos y el respeto mutuo; y que se base en el hecho de que Estados Unidos y el Islam no se excluyen mutuamente y no es necesario que compitan. Por el contrario: coinciden en parte y tienen principios comunes, principios de justicia, progreso, tolerancia y el respeto por la dignidad de todos los seres humanos.

Lo hago sabiendo que el cambio no puede suceder de la noche a la mañana. Ningún discurso por su cuenta puede acabar con años de desconfianza, ni puedo en el tiempo que tengo contestar todas las preguntas complejas que nos han traído a este momento. Pero estoy convencido que para progresar, debemos decir abiertamente lo que pensamos, y demasiadas veces, eso se dice solamente detrás de puertas cerradas. Debe haber un esfuerzo sostenido de escucharnos unos a los otros, de aprender unos de otros; de respetarnos unos a los otros, y de buscar terreno común. Como nos dice el Sagrado Corán, “Tengan conciencia de Dios y digan siempre la verdad”. Eso es lo que trataré de hacer: decir la verdad de la manera más clara posible, reconociendo humildemente la tarea que nos queda por delante, con la firme convicción de que los intereses que compartimos como seres humanos son mucho más poderosos que las fuerzas que nos dividen.

Parte de esta convicción está arraigada en mi propia experiencia. Soy cristiano, pero mi padre pertenecía a una familia en Kenia que incluye a varias generaciones de musulmanes. De niño, pasé varios años en Indonesia y escuché el llamado del Azán al amanecer y atardecer. De joven, trabajé en comunidades de Chicago donde muchos encontraban dignidad y paz en su religión musulmán.

Como estudioso de la historia, sé también que la civilización tiene una deuda con el Islam. Fue el Islam –en lugares como la Universidad Al-Azhar– el que llevó la antorcha del aprendizaje durante muchos siglos y preparó el camino para el Renacimiento y el Siglo de las Luces en Europa. Fueron las comunidades musulmanas las que inventaron nuestra brújula magnética y herramientas de navegación; las que desarrollaron el álgebra; nuestra pericia con la pluma y la impresión; nuestro entendimiento del proceso de contagio de las enfermedades y las formas de curarlas. La cultura islámica nos ha brindado majestuosos arcos y altísimas torres; poesía y música de eterna belleza; elegante caligrafía y lugares de contemplación pacífica. Y en toda la historia, el Islam ha demostrado por medio de sus palabras y actos las posibilidades de la tolerancia religiosa e igualdad de las razas.

Sé también que el Islam siempre ha sido parte de la historia de Estados Unidos. La primera nación en reconocer a mi país fue Marruecos. Al firmar el Tratado de Trípoli en 1796, nuestro segundo presidente, John Adams, escribió, “Estados Unidos no tiene ninguna enemistad con las leyes, religión o tranquilidad de los musulmanes”. Y desde nuestra fundación, los musulmanes estadounidenses han enriquecido a Estados Unidos. Lucharon en nuestras guerras, trabajaron para el gobierno, defendieron los derechos civiles, abrieron negocios, enseñaron en nuestras universidades, sobresalieron en nuestros estadios deportivos, ganaron premios Nóbel, construyeron nuestro más alto rascacielos y encendieron la antorcha olímpica. Y cuando el primer musulmán estadounidense fue elegido recientemente al Congreso y juró defender nuestra Constitución usó el mismo Sagrado Corán que uno de nuestros fundadores, Thomas Jefferson, tenía en su biblioteca personal.

Entonces, conocí el Islam en tres continentes antes de venir a la región donde fue originalmente revelado. Esa experiencia guía mi convicción de que esa alianza entre Estados Unidos y el Islam se debe basar en lo que es el Islam, no en lo que no es, y considero que es parte de mi responsabilidad como Presidente de Estados Unidos luchar contra los estereotipos negativos del Islam dondequiera que surjan.

Pero ese mismo principio debe aplicarse a la percepción musulmana de Estados Unidos. Así como los musulmanes no encajan en un estereotipo burdo, Estados Unidos no encaja en el estereotipo burdo de un imperio que se preocupa sólo de sus intereses. Los Estados Unidos ha sido una de las mayores fuentes del progreso que el mundo jamás haya conocido. Nacimos de una revolución contra un imperio. Fue fundado en base al ideal de que todos somos creados iguales, y hemos derramado sangre y luchado durante siglos para darles vida a esas palabras, dentro de nuestras fronteras y alrededor del mundo. Nuestra identidad se forjó con todas las culturas provenientes de todos los rincones de la Tierra, y estamos dedicados a un concepto simple: E pluribus unum: “De muchos, uno”.

Mucho se ha comentado del hecho de que un afroamericano con el nombre Barack Hussein Obama haya podido ser elegido Presidente. Pero mi historia no es tan singular. El sueño de oportunidades para todas las personas no se ha hecho realidad en todos los casos en Estados Unidos, pero la promesa todavía existe para todos los que llegan a nuestras costas, incluidos casi siete millones de musulmanes estadounidenses que hoy están en nuestro país y tienen ingresos y educación por encima del promedio. Es más, la libertad en Estados Unidos es indivisible de la libertad religiosa. Por eso hay una mezquita en todos los estados de nuestro país y más de 1,200 mezquitas dentro de nuestras fronteras. Por eso el gobierno de Estados Unidos recurrió a los tribunales para proteger el derecho de las mujeres y niñas a llevar el jiyab, y castigar a quienes se lo negaban.

Entonces, que no quepa la menor duda: el Islam es parte de Estados Unidos. Y considero que Estados Unidos es, en sí, la prueba de que todos, sin importar raza, religión o condición social, compartimos las mismas aspiraciones: paz y seguridad, educación y un trabajo digno, amar a nuestra familia, a nuestra comunidad y a nuestro Dios. Son cosas que tenemos en común. Esto anhela toda la humanidad.

Por supuesto, el reconocimiento de nuestra humanidad común es apenas el comienzo de nuestra tarea. Las palabras por sí solas no satisfacen las necesidades de nuestros pueblos. Estas necesidades solo se satisfacerán si actuamos audazmente en los próximos años. Y debemos actuar con el entendimiento de que la gente en todo el mundo enfrenta los mismos desafíos, y si fracasamos, las consecuencias nos perjudicarán a todos.

Pues hemos aprendido de acontecimientos recientes que cuando un sistema financiero se debilita en un país, hay menos prosperidad en todas partes. Cuando una nueva gripe infecta a un ser humano, todos estamos en peligro. Cuando una nación procura armas nucleares, todas las naciones corren mayor riesgo de un ataque nuclear. Cuando extremistas violentos operan en una franja montañosa, el peligro se cierne sobre gente al otro lado del océano. Y cuando personas inocentes en Bosnia y en Darfur son asesinados, sentimos un peso en nuestra conciencia colectiva. Eso es lo que significa compartir este mundo en el siglo XXI. Somos mutuamente responsables ante los demás seres humanos.

Ésa es una responsabilidad difícil de asumir. Ya que la historia de la humanidad ha sido a menudo una letanía de naciones y tribus que subyugan a otras para satisfacer sus propios intereses. Sin embargo, en esta nueva era, semejantes actitudes son contraproducentes. Debido a nuestra interdependencia, cualquier régimen en el mundo que eleve a una nación o grupo humano por encima de otro inevitablemente fracasará. Así que cualquiera sea nuestra opinión del pasado, no debemos ser prisioneros de él. Debemos solucionar nuestros problemas colaborando, debemos compartir nuestro progreso.

Eso no significa que debemos ignorar las fuentes de tensión. De hecho, sugiere que debemos hacer exactamente lo contrario: debemos enfrentar estas tensiones de frente. Y con esa intención, permítanme hablar de la manera más clara y transparente posible sobre algunos asuntos específicos que creo que debemos finalmente enfrentar juntos.

Lo primero que debemos encarar es el extremismo violento en todas sus formas.

En Ankara, dejé en claro que Estados Unidos no está y nunca estará en guerra contra el Islam. Sin embargo, les haremos frente sin descanso a los extremistas violentos que representan una grave amenaza para nuestra seguridad, porque rechazamos lo mismo que rechaza la gente de todos los credos: el asesinato de hombres, mujeres y niños inocentes. Y es mi deber principal como Presidente proteger al pueblo estadounidense.

La situación en Afganistán demuestra las metas de Estados Unidos y nuestra necesidad de trabajar juntos. Hace más de siete años, Estados Unidos tenía amplio apoyo internacional cuando fue en pos de Al Qaida y el Talibán. Ir allá no fue una opción; fue una necesidad. Y estoy consciente de que hay quienes cuestionan o justifican los acontecimientos del 11 de septiembre. Pero seamos claros: Al Qaida asesinó a casi 3,000 personas ese día. Las víctimas fueron hombres, mujeres y niños inocentes de los Estados Unidos y muchos otros países que no habían hecho nada para hacerle daño a nadie. Y sin embargo, Al Qaida los asesinó sin misericordia, se adjudicó responsabilidad por el ataque y aún ahora sigue declarando repetidamente su determinación de asesinar a gran escala. Tienen militantes en muchos países y están tratando de ampliar su alcance. Éstas no son opiniones para debatir, son hechos que debemos afrontar.

Y que quede claro: no queremos mantener a nuestras tropas en Afganistán. No queremos tener bases militares allá. Es doloroso para los Estados Unidos perder a nuestros jóvenes. Continuar este conflicto tiene un costo político y económico muy alto. De muy buena gana enviaríamos de regreso a casa a todas nuestras tropas si tuviéramos la certeza de que no hay extremistas violentos en Afganistán y Pakistán decididos a asesinar a todos los estadounidenses que puedan. Pero esa aún no es la situación.

Por eso estamos trabajando con una coalición de cuarenta y seis países. Y a pesar de los costos requeridos, el compromiso de los Estados Unidos no se debilitará. De hecho, ninguno de nosotros debe tolerar a estos extremistas. Han cometido asesinatos en muchos países. Han asesinado a gente de diferentes religiones, y más que nada, han asesinado a musulmanes. Sus actos son irreconciliables con los derechos de los seres humanos, el progreso de las naciones y el Islam. El Sagrado Corán enseña que quien mata a un inocente, mata a toda la humanidad; y quien salva a una persona, salva a toda la humanidad. La religión perdurable de más de mil millones de personas es mucho más fuerte que el odio intransigente de unos pocos. Islam no es parte del problema en la lucha contra el extremismo violento, es parte importante de avanzar la paz.

También sabemos que el poderío militar por sí solo no va a resolver los problemas en Afganistán y Pakistán. Por eso planeamos invertir $1,500 millones de dólares cada uno de los próximos cinco años, a fin de asociarnos con Pakistán para construir escuelas y hospitales, carreteras y empresas, y cientos de millones para ayudar a quienes han sido desplazados. Por eso estamos proporcionando más de $2,800 millones para ayudar al pueblo de Afganistán a desarrollar su economía y prestar servicios de los que depende la gente.

Permítanme también hablar del tema de Irak. A diferencia de Afganistán, nosotros elegimos ir a la guerra en Irak, y eso provocó fuerte antagonismo en mi país y alrededor del mundo. Aunque creo que, a fin de cuentas, el pueblo iraquí está mejor sin la tiranía de Sadam Husein, también creo que los acontecimientos en Irak han recordado a los Estados Unidos de Norteamerica que es necesario usar la diplomacia y promover consenso a nivel internacional para resolver nuestros problemas cuando sea posible. De hecho, podemos citar las palabras de Thomas Jefferson, quien dijo: “Espero que nuestra sabiduría aumente con nuestro poder y nos enseñe que cuanto menos usemos nuestro poder, éste se incrementará”.

Hoy, Estados Unidos tiene una doble responsabilidad: ayudar a Irak a forjar un mejor futuro y a dejar Irak en manos de los iraquíes. Le he dicho claramente al pueblo iraquí que no queremos bases militares y no queremos reclamar ninguna parte de su territorio ni de sus recursos. La soberanía de Irak es toda suya. Por eso ordené el retorno de nuestras brigadas de combate para el próximo agosto. Por eso cumpliremos con nuestro acuerdo con el gobierno de Irak, democráticamente elegido, de retirar nuestras tropas de combate de las ciudades iraquíes para julio y de retirar todas nuestras tropas de Irak para el 2012. Ayudaremos a Irak a capacitar a sus Fuerzas de Seguridad y a desarrollar su economía. Respaldaremos, como socio y jamás como patrón, a un Irak seguro y unido.

Y finalmente, así como Estados Unidos no puede tolerar la violencia a manos de extremistas, nunca debemos cambiar nuestros principios. El 11 de septiembre fue un trauma enorme para nuestro país. El temor y la ira que causó son comprensibles, pero en algunos casos, nos llevó a actuar en contra de nuestros ideales. Estamos tomando medidas concretas para cambiar de curso. He prohibido inequívocamente el uso de tortura por Estados Unidos y he ordenado que se clausure la prisión en la bahía de Guantánamo para comienzos del próximo año.

Entonces, Estados Unidos se defenderá, respetuoso de la soberanía de las naciones y el imperio de la ley. Y lo haremos en alianza con las comunidades musulmanas que también se ven amenazadas. Cuanto antes se aísle a los extremistas y no se les acepte en las comunidades musulmanas, más pronto estaremos todos más seguros.

La segunda fuente importante de tensión que necesitamos discutir es la situación entre los israelíes, palestinos y el mundo árabe.

Los estrechos vínculos de Estados Unidos con Israel son muy conocidos. Este vínculo es inquebrantable. Se basa en lazos culturales e históricos, y el reconocimiento de que el anhelo de un territorio judío está arraigado en una historia trágica que no se puede negar.

Alrededor del mundo, el pueblo judío fue perseguido durante siglos, y el antisemitismo en Europa culminó en un Holocausto sin precedente. Mañana, visitaré Buchenwald, que fue parte de una serie de campos donde los judíos fueron esclavizados, torturados, abaleados y asesinados en cámaras de gas por el Tercer Reich. Seis millones de judíos fueron aniquilados, más que toda la actual población judía de Israel. Negar ese hecho es infundado, ignorante y odioso. Amenazar a Israel con la destrucción o repetir viles estereotipos sobre los judíos son acciones profundamente equivocadas y sólo logran evocar entre los israelíes el más doloroso de los recuerdos y, a la vez, impedir la paz que los pobladores de la región merecen.

Por otro lado, también es innegable que el pueblo palestino –musulmanes y cristianos– también ha sufrido en la lucha por una patria. Durante más de sesenta años, han padecido el dolor del desplazamiento. Muchos esperan, en campamentos para refugiados en la Ribera Occidental, Gaza y tierras aledañas, una vida de paz y seguridad que nunca han tenido. Soportan las humillaciones diarias, grandes y pequeñas, que surgen de la ocupación. Entonces, que no quepa duda alguna: la situación para el pueblo palestino es intolerable. Estados Unidos no les dará la espalda a las aspiraciones legítimas de los palestinos de dignidad, oportunidades y un estado propio.

Durante décadas, el conflicto se ha quedado en tablas: dos pueblos con aspiraciones legítimas, cada uno con una dolorosa historia que hace difícil llegar a un acuerdo. Es fácil asignar la culpa, para los palestinos culpar el desplazamiento a raíz de la fundación de Israel, y para los israelíes culpar la hostilidad constante y los ataques llevados a cabo durante toda su historia por dentro y fuera de sus fronteras. Pero si vemos este conflicto solamente de un lado o del otro, entonces no podemos ver la verdad: la única resolución es que las aspiraciones de ambos lados las satisfagan dos estados, donde los israelíes y los palestinos tengan paz y seguridad.

Es de interés para Israel, es de interés para Palestina es de interés para Estados Unidos y de interés para el mundo entero. Es por eso que mi intención es personalmente abocarme a esta solución dedicando toda la paciencia que la tarea requiere. Las obligaciones que las partes acordaron conforme al plan son claras. Para que llegue la paz, es hora de que ellos –y todos nosotros– cumplamos con nuestras responsabilidades.

Los palestinos deben abandonar la violencia. La resistencia por medio de violencia y asesinatos está mal y no resulta exitosa. Durante siglos, las personas de raza negra en Estados Unidos sufrieron los azotes del látigo como esclavos y la humillación de la segregación. Pero no fue con violencia que lograron derechos plenos y equitativos. Fue con una insistencia pacífica y decidida en los ideales centrales de la fundación de Estados Unidos. Esta misma historia la pueden contar pueblos desde Sudáfrica hasta el sur de Asia; desde Europa Oriental hasta Indonesia. Es una historia con una verdad muy simple: la violencia es un callejón sin salida. No es señal de valentía ni fuerza el lanzar cohetes contra niños que duermen, ni hacer estallar ancianas en un autobús. Así no se obtiene autoridad moral; así se renuncia a ella.

Éste es el momento en que los palestinos se centren en lo que pueden construir. La Autoridad Palestina debe desarrollar su capacidad de gobernar, con instituciones que satisfagan las necesidades de su pueblo. Hamas cuenta con respaldo entre algunos palestinos, pero también tiene responsabilidades. Para desempeñar un papel en hacer realidad las aspiraciones de los palestinos, y unir al pueblo palestino, Hamas debe poner fin a la violencia, reconocer acuerdos pasados, y reconocer el derecho de Israel a existir.

Al mismo tiempo, los israelíes deben reconocer que así como no se puede negar el derecho de Israel a existir, tampoco se puede negar el de Palestina. Estados Unidos no acepta la legitimidad de más asentamientos israelíes. Dicha construcción viola acuerdos previos y menoscaba los esfuerzos por lograr la paz. Es hora de que cesen dichos asentamientos.

Israel también debe cumplir con sus obligaciones de asegurarse de que los palestinos puedan vivir y trabajar y desarrollar su sociedad. Y asi como es de devastadora para familias palestinas, la crisis humanitaria en Gaza que continua no contribuye a la seguridad de Israel, ni tampoco lo hace la falta de oportunidades en la Ribera Occidental. El progreso en la vida cotidiana del pueblo palestino debe ser parte del camino hacia la paz, e Israel debe tomar pasos concretos para permitir ese progreso. Finalmente, los estados árabes deben reconocer que la Iniciativa Árabe de Paz fue un punto de partida importante, pero no el fin de sus responsabilidades. El conflicto árabe-israelí ya no debe ser usado para distraer a los pobladores de los países árabes y disimular la existencia de otros problemas. Más bien, debe dar lugar a medidas para ayudar al pueblo palestino a desarrollar las instituciones que sustenten su estado; a reconocer la legitimidad de Israel, y a optar por el progreso por encima de la contraproducente atención al pasado.

Estados Unidos alinearemos nuestra política con quienes buscan la paz, y diremos en público las cosas que les decimos en privado a los israelíes y palestinos y árabes. No podemos imponer la paz. Pero en privado, muchos musulmanes reconocen que Israel no desaparecerá. Asimismo, muchos israelíes reconocen la necesidad de un estado palestino. Es hora de actuar basado en lo que todos sabemos es cierto.

Se han derramado demasiadas lágrimas. Se ha derramado demasiada sangre. Todos nosotros tenemos la responsabilidad de trabajar para que llegue el día en que las madres de israelíes y palestinos puedan ver a sus hijos crecer sin temor; cuando la Tierra Santa de tres grandes religiones sea el lugar de paz que Dios se propuso que fuera; cuando judíos y cristianos y musulmanes puedan tener en Jerusalén un hogar seguro y perdurable, y un lugar donde todos los hijos de Abraham fraternicen pacíficamente como en la historia del Isrá, cuando se unieron para orar Moisés, Jesús y Mahoma (que la paz esté con ellos).

La tercera fuente de tensión es nuestro interés compartido en los derechos y responsabilidades de los países con relación a las armas nucleares.

v Este asunto ha sido una fuente de tensión en particular entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán. Durante muchos años, Irán se ha definido en parte por su oposición a mi país, y de hecho, la historia entre nosotros ha sido tumultuosa. En medio de la Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente. Desde la Revolución Islámica, Irán ha desempeñado un papel en secuestros y actos de violencia contra militares y civiles estadounidenses. Esta historia es muy conocida. En vez de permanecer atrapados en el pasado, les he dejado en claro a los líderes y al pueblo de Irán que mi país está dispuesto a dejar eso atrás. La cuestión ahora no es a qué se opone Irán, sino más bien, qué futuro quiere forjar.

Será dificil superar decadas de desconfianza, pero avanzaremos con valentía, rectitud, y convicción. Habrán muchos temas que discutir entre nuestros dos países, y estamos dispuestos a seguir adelante sin precondiciones basados en un respeto mutuo. Pero no hay duda para quienes se ven afectados, que en cuanto a las armas nucleares, hemos llegado a un punto decisivo. Esto no es simplemente cuestión de los intereses de Estados Unidos. Esto es cuestión de evitar una carrera de armas nucleares en el Oriente Medio que podría llevar a esta región por un camino sumamente peligroso.

Comprendo a quienes protestan que algunos países tengan armas que otros no tienen. Ningún país por su cuenta debe escoger cuáles países deben tener armas nucleares. Es por eso que he reafirmado firmemente el compromiso de Estados Unidos de procurar un mundo en el que ningún país tenga armas nucleares. Y todo país –incluido Irán– debe tener el derecho de utilizar energía nuclear pacífica si cumple con sus responsabilidades conforme al Tratado de No Proliferación Nuclear. Ese compromiso es esencial en el tratado, y todos los que lo ratifican deben cumplirlo sin falta. Y tengo la esperanza de que todos los países en la región puedan compartir en este objetivo.

El cuarto asunto que deseo tratar es la democracia.

Sé que ha habido una polémica sobre la promoción de la democracia en años recientes y que gran parte de dicha controversia tiene que ver con la guerra en Irak. Entonces, permítanme ser claro: ninguna nación puede ni debe imponer un sistema de gobierno a una nación.

Eso no disminuye mi compromiso, sin embargo, con los gobiernos que reflejan la voluntad del pueblo. En cada nación, este principio cobra vida a su manera, en base a las tradiciones de su propia gente. Estados Unidos no pretende saber lo que es mejor para todos, así como no pretenderíamos determinar el resultado de elecciones pacíficas. Pero sí tengo una convicción inquebrantable en que todas las personas anhelan ciertas cosas: la posibilidad de expresarse libremente y tener voz y voto en la forma de gobierno; la confianza en el estado de derecho e imparcialidad de la justicia; un gobierno transparente que no le robe a su gente; la libertad de vivir según escoja cada uno. Éstas no son solo ideas estadounidenses, son derechos humanos, y es por eso que nosostros los apoyaremos en todas partes.

No existe un camino directo para alcanzar esta promesa. Pero no hay duda de esto: los gobiernos que protegen estos derechos, a fin de cuentas, son más estables, exitosos y seguros. La supresión de ideas nunca logra hacer que desaparezcan. Estados Unidos valora el derecho de todas las voces pacíficas y respetuosas de la ley de ser escuchadas en todo el mundo, incluso si discrepamos con ellas. Y acogeremos a todos los gobiernos electos y pacíficos, siempre que gobiernen respetando a toda su gente.

Este último punto es importante porque hay quienes abogan por la democracia solo cuando no están en el poder, y ya en el poder, no tienen misericordia al buscar la supresión de los derechos de otros. No obstante donde ocurra, el gobierno del pueblo y por el pueblo establece un solo estándar para quienes están en el poder: deben mantener su poder a través del consentimiento, no la coerción; deben respetar los derechos de las minorías y participar basado en la tolerancia y el consenso; deben poner los intereses de su pueblo y los procesos políticos legítimos por encima de su partido. Sin estos ingredientes, elecciones por su cuenta no resultan en verdadera democracia.

El quinto asunto que debemos encarar juntos es la libertad religiosa.

El Islam tiene una orgullosa tradición de tolerancia. Lo vemos en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición. Lo vi con mis propios ojos de niño en Indonesia, donde los cristianos devotos practicaban su religión libremente en un país predominantemente musulmán. Ése es el espíritu que necesitamos hoy. Las personas de todos los países deberían ser libres de escoger su religión y llevar una vida como lo dicte su mente, corazón y alma. Esta tolerancia es esencial para que la religión prospere, pero está siendo atropellada de muchas maneras diferentes.

Entre algunos musulmanes, hay una tendencia preocupante de medir las creencias propias en base al rechazo de las de los demás. La riqueza de la diversidad religiosa debe defenderse, ya sea por los maronitas del Líbano, o los coptos en Egipto. Y también se deben cerrar las divisiones entre musulmanes, ya que la separación entre suníes y chiítas ha resultado en trágica violencia, particularmente en Irak.

La libertad de religión es fundamental para que los pueblos puedan convivir. Siempre debemos examinar las formas en que la protegemos. Por ejemplo, en Estados Unidos, las normas sobre los donativos benéficos han hecho que sea más difícil que los musulmanes cumplan con su obligación religiosa de zakat. Es por eso que me he comprometido a trabajar con los musulmanes estadounidenses para asegurar de que puedan cumplir con el zakat.

Asimismo, es importante que países del Occidente eviten impedir que los ciudadanos musulmanes puedan practicar su religión como les parezca, por ejemplo, dictando qué ropa deben usar las mujeres musulmanas. No podemos esconder la hostilidad hacia cualquier religión con el pretexto del liberalismo.

De hecho, la fe nos debe unir. Por eso estamos forjando proyectos de servicio en Estados Unidos que reúnan a cristianos, musulmanes y judíos. Por eso acogemos los esfuerzos como el Diálogo Interreligioso del rey Abdullah de Arabia Saudita y el liderazgo de Turquía en la Alianza de Civilizaciones. Alrededor del mundo, podemos convertir el diálogo en servicio interreligioso, para que los puentes entre los pueblos lleven a actos, ya sea al combatir la malaria en África o proporcionar socorro tras una catástrofe natural.

El sexto asunto que deseo abordar son los derechos de la mujer.

Sé que existe debate sobre este tema. Rechazo el punto de vista de algunas personas en Occidente de que la mujer que opta por cubrir su cabello es, de cierta manera, menos igual, pero sí creo que a una mujer a la que se le niega educación se le niega la igualdad. Y no es coincidencia que los países donde las mujeres cuentan con una buena educación tienen bastante más probabilidades de ser prósperos.

Y permítanme ser claro: los problemas relativos a la igualdad de la mujer no solamente ocurren en el Islam. En Turquía, Pakistán, Bangladesh e Indonesia, hemos visto a países de mayoría musulmana elegir a una mujer como líder. A la vez, la lucha por la igualdad de las mujeres continua en muchos aspectos de la vida estadounidense, y en países alrededor del mundo.

Nuestras hijas pueden contribuir tanto a la sociedad como nuestros hijos, y nuestra prosperidad común se puede promover si permitimos a toda la humanidad – hombres y mujeres – a lograr su potencial entero. Yo no creo que las mujeres tengan que tomar las mismas decisiones que los hombres para lograr la igualdad, y respeto a las mujeres que escogen vivir sus vidas de manera tradicional. Pero debe ser por decisión propia. Por eso Estados Unidos se asociará con cualquier país de mayoría musulmana para apoyar mayor alfabetización de las niñas, y para ayudar a las jóvenes a buscar empleo por medio del microfinanciamiento, que ayuda a la gente a hacer sus sueños realidad.

Finalmente, deseo hablar sobre el desarrollo económico y las oportunidades.

Sé que para muchos, la faz de la globalización es contradictoria. El Internet y la televisión pueden traer conocimientos e información, pero también sexualidad ofensiva y violencia irracional. El comercio puede traer nueva riqueza y oportunidades, pero también enormes alteraciones y cambios para las comunidades. En todos los países –incluido el mío– este cambio puede producir temor. El temor de que la modernidad significará perder el control de nuestras opciones económicas, nuestra política y, lo más importante, nuestra identidad, lo que más apreciamos de nuestras comunidades, nuestras familias, nuestras tradiciones y nuestra fe.

Pero también sé que el progreso humano no se puede negar. No hay necesidad de que el desarrollo y la tradición se contradigan. Países como Japón y Corea del Sur lograron el crecimiento de su economía y a la vez mantuvieron culturas singulares. Ése también es el caso del asombroso progreso dentro de países de mayoría musulmana desde Kuala Lumpur hasta Dubai. En la antigüedad y en nuestros tiempos, comunidades musulmanas han estado a la vanguardia de la innovación y la educación.

Esto es importante porque ninguna estrategia de desarrollo se puede basar solamente en lo que sale de la tierra, ni se puede sostener mientras los jóvenes están desempleados. Muchos países del golfo han gozado de enorme riqueza como consecuencia del petróleo, y algunos están comenzando a concentrarse en un desarrollo más extenso. Pero todos nosotros debemos reconocer que la educación e innovación serán la moneda del siglo XXI, y en demasiadas comunidades musulmanas se mantiene una inversión inadecuada en estas areas. Estoy poniendo énfasis en semejantes inversiones dentro de mi país. Y aunque Estados Unidos en el pasado se ha concentrado en el petróleo y gas en esta región del mundo, ahora buscamos una relación más amplia.

Con respecto a la educación, ampliaremos los programas de intercambio y aumentaremos las becas, como la que llevó a mi padre a Estados Unidos, y a la vez alentaremos a más estadounidenses a estudiar en comunidades musulmanas. Y encontraremos becas en Estados Unidos apropiadas para estudiantes musulmanes prometedores; invertiremos en la enseñanza por Internet para maestros y niños de todo el mundo, y crearemos una nueva red de Internet, de manera que un adolescente en Kansas se pueda comunicar instantáneamente con un adolescente en El Cairo.

Con respecto al desarrollo económico, crearemos un nuevo cuerpo de empresarios voluntarios para contactarlos con colegas en países de mayoría musulmana. Y presidiré una Cumbre sobre Iniciativa Empresarial este año para identificar formas de afianzar vínculos entre líderes empresariales, fundaciones y empresarios sociales en Estados Unidos y las comunidades musulmanas alrededor del mundo.

En cuanto a ciencia y tecnología, crearemos un nuevo fondo para apoyar el desarrollo tecnológico en los países de mayoría musulmana, y para ayudar a transferir ideas al mercado de manera que puedan generar empleos. Abriremos centros de excelencia científica en África, el Oriente Medio y el sudeste asiático, y nombraremos a nuevos delegados de ciencias para que colaboren en programas que desarrollen nuevas fuentes de energía, generen empleos verdes, digitalicen archivos, purifiquen el agua y produzcan nuevos cultivos.

Y hoy estoy anunciando una nueva campaña global con la Organización de la Conferencia Islámica para erradicar la poliomielitis y expandiremos sociedades con comunidades musulmanas a fin de promover la salud infantil y materna.

Todas estas cosas se deben hacer conjuntamente. Los estadounidenses están listos para unirse a ciudadanos y gobiernos; organizaciones comunitarias, líderes religiosos y empresas en comunidades musulmanas alrededor del mundo para ayudar a nuestra gente lograr una vida mejor.

No será fácil abordar los asuntos que he mencionado. Pero tenemos la responsabilidad de unirnos para beneficio del mundo que queremos hacer realidad: un mundo donde los extremistas ya no amenacen a nuestros pueblos y los soldados estadounidenses puedan regresar a casa; un mundo donde tanto israelíes como palestinos tengan seguridad en un estado propio, y la energía nuclear se use para fines pacíficos; un mundo donde los gobiernos estén al servicio de sus ciudadanos y se respeten los derechos de todos los hijos de Dios. Esos son intereses mutuos. Ése es el mundo que queremos. Pero sólo lo podemos lograr juntos.

Sé que hay muchos, musulmanes y no-musulmanes, que cuestionan si podemos lograr este nuevo comienzo. Hay quienes están ansiosos por avivar las llamas de la división e impedir el progreso. Hay quienes sugieren que no vale la pena; alegan que estamos destinados a discrepar y las civilizaciones están condenadas a tener conflictos. El escepticismo embarga a muchos más. Hay tanto temor, tanta desconfianza. Pero si optamos por ser prisioneros del pasado, entonces nunca avanzaremos.

Todos nosotros compartimos este mundo sólo por un breve periodo. El asunto es si vamos a pasar este tiempo centrados en lo que nos separa o si nos comprometeremos a realizar un esfuerzo –un esfuerzo sostenido– con el fin de encontrar terreno común, de concentrarnos en el futuro que queremos para nuestros hijos y de respetar la dignidad de todos los seres humanos.

Es más fácil comenzar guerras que llevarlas a su fin. Es más fácil culpar a otros que mirar hacia adentro, ver las diferencias en los demás que las semejanzas. Pero debemos escoger el camino correcto, no el camino fácil. También hay una regla central en toda religión: Tratar a los demás como uno quisiera ser tratado. Esta verdad trasciende naciones y pueblos, y no es una convicción nueva; no es negra ni blanca ni morena; no es cristiana ni musulmana ni judía. Es una creencia que latía en los orígenes de la civilización y que aún late en el corazón de miles de millones. Es la fe en los demás, y es lo que me trajo hoy aquí.

Tenemos el poder de crear el mundo que queremos, pero sólo si tenemos la valentía de crear un nuevo comienzo, teniendo en mente lo que está escrito.

El Sagrado Corán nos dice, “O humanidad! Los hemos creado hombres y mujeres, y los hemos agrupado en naciones y tribus con tal de que se conozcan el uno al otro”.

El Talmud nos dice: “Todo el Tora tiene como propósito promover la paz”.

La Santa Biblia nos dice, “Benditos los que promueven la paz; ellos se llamarán hijos de Dios”.

Los pueblos del mundo pueden vivir juntos y en paz. Sabemos que ésa es la visión de Dios. Ahora, ésa debe ser nuestra labor aquí en la Tierra. Gracias. Y que la paz de Dios esté con ustedes.

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