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La batalla del café: producción y agresión (1983).

Fuente: Revista Envío numero 28 y 29, octubre – noviembre 1983, Nicaragua.

El año 1983 fue bautizado como el “año de lucha por la paz y la soberanía”. Frente a la escalada de agresiones contrarrevolucionarias, el incremento de la producción económica era básico para asegurar la soberanía de Nicaragua. Frente a la política norteamericana, que intentaba aislar económicamente a la revolución, los planes económicos priorizaron la captación del mayor número posible de divisas. La reconstrucción del país y la construcción de una nueva sociedad necesitaban de piezas industriales, transporte, combustible, medicinas, alimentos -y también medios militares-, que sólo se podían adquirir con divisas.

Compañera Xiomara en el cafetal (Brigada estudiantil de produccion).

Compañera Xiomara en el cafetal (Brigada estudiantil de produccion).

Una producción estratégica frente a la agresión.

Las cosechas anuales de café y algodón son claves en la generación de divisas. En 1982, las exportaciones de café representaron un 30% del valor total de las exportaciones. El algodón representó un 21%. La última cosecha de los dos productos produjo alrededor de $241 millones en divisas.

Las cosechas de café y algodón son también claves en la estabilidad económica del país, pues son casi invulnerables al boicot económico norteamericano. Solamente un 1% de las divisas que produce el café viene de Estados Unidos. (Antes de la revolución el 8.6%). El algodón nunca se vendió a los norteamericanos. En el caso del azúcar la situación era bien distinta: 2/3 de la producción tenían como destino Estados Unidos. Fue por eso que el azúcar fue blanco de la agresión económica norteamericana con el brusco corte de la cuota en un 90% (mayo de 1983).

La importancia del café y el algodón para la economía nicaragüenses se puede medir también por estos datos: el 30% de las tierras sembradas en Nicaragua se dedican a estos dos cultivos y los períodos de cosecha de ambos productos son la fuente de trabajo más importantes para el país: hasta 100.000 personas participan en los meses-pico de la cosecha cafetalera y 60.000 en los de la cosecha del algodón.

El incremento de las actividades contrarrevolucionarias en estos meses pasados y las que son previsibles para el período de cosecha indican que le corte de café se realizará en condiciones extremadamente difíciles. Existe penetración de “fuerzas de tarea” en la Región 6 (Departamentos de Jinotega y Matagalpa), donde se cosecha el 46% del café nicaragüense. La actividad contrarrevolucionaria es menos intensa en la Región I (Departamento de Nueva Segovia, Madriz y Estelí), donde se produce el 19% del café, pero sí se producen ahí, incursiones desde la frontera con Honduras.

Combatientes de ARDE en su campamento en Costa-Rica.

Combatientes de ARDE en su campamento en Costa-Rica.

Asfixiar a Nicaragua.

 El 1 de octubre de 1983, se realizó una reunión en Guatemala, donde además del Presidente de ese país y los jefes militares de Honduras, El Salvador y Panamá, estuvo presente el Jefe del Comando Sur, Paul Gorman. El objetivo principal de la misma era oficialmente resucitar el CONDECA. Una decisión íntimamente ligada a una posición ideológica y política de combatir a Nicaragua y los movimientos populares de la región.

Por otra parte, la  actitud de Costa Rica, avalando en su territorio -no sin contradicciones internas-, a los grupos de ARDE y su operatividad militar abierta es tal vez el elemento más preocupante. La esquizofrenia de Costa Rica consiste por ejemplo en sostener la comisión mixta con Nicaragua -una de cuyas reuniones se realizó a comienzos de septiembre- y al mismo tiempo brindar la infraestructura y el territorio a los grupos que conspiran contra Nicaragua.

El ataque del 28 de septiembre a la aduana de Peñas Blancas desde la aduana costarricense es un elemento que preocupa. Este ataque viene a oficializar un bloqueo terrestre casi total contra Nicaragua. La zona de la carretera panamericana fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua era sin duda, hasta ahora, el único sector de frontera terrestre que gozaba de “cierta tranquilidad”. El ataque y más aún, las versiones distorsionadas que se manejaron en Costa Rica -culpando a Nicaragua de iniciar el ataque- demuestran una voluntad política de ciertos sectores “ticos” de agudizar las contradicciones contra Nicaragua.
Esto es, sin duda, parte de una estrategia planificada por los personeros norteamericanos en el área. El lunes 3 de octubre, periódicos locales informaron que el embajador norteamericano en Costa Rica, Curtin Winsor, amenazó a Nicaragua con una intervención militar norteamericana por haber agredido a Costa Rica en Peñas Blancas.

De la misma manera que los campesinos de la zona fronteriza norteña siguen impulsando sus cosechas a pesar de los ataques y agresiones, el país vive su ritmo de reconstrucción. Las agresiones obstaculizan pero no paralizan. Un giro importante en la organización de la defensa ocurrió el 13 de septiembre cuando el Consejo de Estado aprobó finalmente la Ley de Servicio Militar Patriótico, punto de partida para la masificación y nacionalización de la defensa del país.

Eden Pastora jefe del grupo contra ARDE en el campamento de "Pantera".

Eden Pastora jefe del grupo contra ARDE en el campamento de "Pantera".

La cosecha del café: batalla esperanzadora de la reconstrucción.

El 1ro. de octubre se abrió, oficialmente, el período de cosecha del café. En esta estructura de país agroexportadora, buena parte de los medicamentos, insumos, materias primas, petróleo, etc. son financiadas con divisas que vienen de la venta del café. Es por ello que se lo considera el “grano de oro”, factor decisivo para la reconstrucción y supervivencia del país.

La importancia de este producto determina que se esté organizando un programa de renovación cafetalera que afectará a 13,500 manzanas y que durará 5 años. Para 1988 esta renovación permitirá aumentar la producción en unos 300,000 quintales anuales. Este proyecto gigantesco, significará un aumento de 10,700 puestos de trabajo en el auge productivo y permitirá recibir divisas adicionales que significarán 33 millones de dólares. El costo del plan significará 416 millones de córdobas que correrán por cuenta del estado y que serán entregados tanto a productores privados como estatales.

El café, que es vendido a 23 países distintos -entre ellos los principales: EEUU, Alemania Federal, Argelia, Holanda, Francia, Bélgica, URSS etc.- es producido por 25,000 productores de los cuales el 70% pertenecen al sector privado. La cosecha calculada para este año, será de 1.2 millones de quintales contra 1.4 millones de quintales de la pasada.

Este descenso está determinado por la prolongada sequía que afectó a la planta, la plaga de la roya, la acción descapitalizadora de algunos empresarios que no dieron buen mantenimiento a sus cafetales y la acción militar de la contrarrevolución. Parte de la producción se situa en zonas cercanas a la frontera hondureña, donde será imposible recolectar la cosecha. Se calcula que por este efecto se perderán alrededor de 145,000 quintales de café.

Para recolectar la actual cosecha se necesitarán unos 70,000 cortadores, 50,000 cortadores -trabajadores agrícolas tradicionalmente dedicados a esta tarea- ya están asegurados. El resto -20,000 casi el 30% del total- se conformará con el aporte voluntario de hombres, mujeres y jóvenes coordinados por las organizaciones de masas AMNLAE, Juventud Sandinista, etc. De esos 20,000 ya hay 8,500 seguros que empezarán pronto el trabajo. La formación de Batallones de la Producción -así como la aprobación de una nueva ley laboral con estímulos y mejoras a nivel de alimentación y vivienda de los trabajadores- están entre las medidas de emergencia tomadas por el gobierno para levantar la cosecha.

Al margen del café que se pierde por estar ya en zona de guerra, otra buena cantidad -montañas de Jinotega y Matagalpa- se cosechará en zonas infectadas por los grupos anti nicaragüenses. Es sabido que ya hay directrices de estos grupos de boicotear y obstaculizar lo más posible la cosecha, intentando con eso desestabilizar la entrada de divisas y agudizar, por ende, la crisis económica del país.

Ante estos desafíos, la cosecha del café, como todas las tareas de reconstrucción en Nicaragua, se considera una batalla abierta: un reto cotidiano que ha comenzado el 1ro. de octubre y que terminará con el último grano de oro que se cosechará en diciembre. Momento en que posiblemente, otra batalla no menos importante, la del algodón, exigirá nuevos esfuerzos de este pueblo, que sin resignarse por el acoso, por el bloqueo, por el aislamiento, por las agresiones sofisticadas e incluso por las posibilidades de intervención más directa de parte de Estados Unidos sigue construyendo día a día, mes a mes, su presente de sudor y esperanza.

Tropas del EPS en Rio San Juan en un operativo contra ARDE.

Tropas del EPS en Rio San Juan en un operativo contra ARDE.

Ataques de septiembre / octubre de 1983:

Principales ataques aéreos

8 septiembre: Dos avionetas atacan con rockets el aeropuerto A.C. Sandino y otros objetivos civiles.

9 septiembre: Dos aviones de combate atacan con rockets la población civil del puerto de Corinto. Ese mismo día hay ataques aéreos en Cibalsa.

23 septiembre: Un avión ataca la planta eléctrica Nicarao y la fábrica INDUQUINISA.

28 septiembre: Dos aviones atacan posiciones del Ejército en El Naranjo.

3 octubre: Un avión DC-3 es derribado en Los Cedros cuando intentaba abastecer a grupos contrarrevolucionarios internados en el país.

Ataques con recursos sofisticados

8 septiembre: Sabotaje a la terminal de carga de petróleo en Puerto Sandino.

13 septiembre: Voladura de una Cooperativa de pescadores en Chinandega con explosivos altamente sofisticados.

2 octubre: Voladura de dos tanques de combustible de 380,000 galones en Puerto Benjamín Zeledón, Costa Atlántica.

10 octubre : ataque al puerto de Corinto.

Cuatro días después del ataque, el 14 de octubre, la Junta de Gobierno anunciaba un plan de emergencia nacional, que en su punto 4 señala: “Completar los Batallones de la Producción, que deben estar preparados para sacar la cosecha de cualquier lugar y con sus propios medios, si la situación lo requiere“.

Castillo Norte: cómo funciona una Unidad de Producción estatal (3).

Reuniones del Sindicato

Nuestra llegada y salida de la finca coincidió fortuitamente con dos reuniones del sindicato. Cuando llegamos estaban comenzando un acto de reconocimiento al mejor cortador de café. Se había concentrado un grupo de gente que seguía el acto con mucha atención. Intervinieron en el acto representantes de la ATC a nivel nacional, departamental y local. El delegado del sindicato de la finca, leyó su discurso lentamente, palabra por palabra, en el que señalaba que de nuevo se iba a dar un impulso a la Educación de Adultos muy necesaria para todos, campaña que había decaído en la época de los cortes de café.

Los niños juegan frente a la escuelita en la UPE. El "profe" era Santamaria, un brigadista de ENABUS.

Los niños juegan frente a la escuelita en la UPE. El "profe" era Santamaria, un brigadista de ENABUS.

Finalizó el acto con la intervención del delegado nacional de la ATC quien se refirió a los múltiples problemas que están confrontando en Castillo Norte y concluyó diciendo que “en medio de tantas dificultades pareciera que nunca vamos a lograr las metas por las que hicimos esta revolución como son asegurar que todo nicaragüense tenga un lugar digno para vivir, que la educación y la salud llegue a todos y que nadie sufra hambre. Pero, añadió, “también nos parecía que nunca íbamos a derrocar a Somoza y los derrocamos, por eso también ahora vamos a superar estas dificultades.

Al día siguiente se reunió de nuevo un gran número de personas para hablar de la movilización del próximo domingo a Managua. Uno de los dirigentes del sindicato se refirió a los tres hechos que tenían relación con dicha movilización y concentración: Conmemoración de la muerte de Sandino, la reunión de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL) y la condecoración a López Portillo por parte del gobierno nacional de Nicaragua. Según nos informaron algunos de los asistentes al acto, la seriedad, explicación y argumentos del dirigente del sindicato, estaban en abierto contraste con la época somocista cuando se invitaba a eventos semejantes ofreciendo licor y comida. En el transcurso de la intervención, espontánea y emotiva, se refirió a distintos aspectos, desde la solidaridad de México con Nicaragua, hasta la presencia en el lugar de tres periodistas extranjeros.

trabajador de la UPE Santa Josefina. (Foto L; Sanchis, 1989).

trabajador de la UPE Santa Josefina. (Foto L; Sanchis, 1989).

De inmediato nos encontramos en una entrevista improvisada. Abordamos el tema del sindicato, sus inicios y las condiciones de vida. Uno de los trabajadores comenzó a hablar sobre la realidad y las expectativas en la finca actualmente. Luego de un corto silencio otro continuó diciendo: “Después del triunfo se dieron los primeros pasos para que los trabajadores se organizaran. Los sindicatos no existían en eta finca anteriormente, y los trabajadores no teníamos oportunidad de reclamar nuestros derechos. Ahora, al mismo tiempo que nos organizamos y nos vamos conociendo en un ambiente de hermanos, de amigos, cuidamos la producción, tenemos la oportunidad de participar y nos ponemos al tanto de la situación del país y sus problemas…”.

Otro trabajador habló de las dificultades que pasaron los trabajadores en época somocista. Al mismo tiempo que dramatizaba sus palabras en un improvisado sociodrama, nos dijo: “Antes los patrones nos consumían desde las 4 de la mañana hasta las 4 de la tarde y sin embargo, por la situación que vivíamos, nos conformábamos con lo que nos daban porque no teníamos quien nos defendiera, quien hablara por nosotros. Incluso, si nos quejábamos de algún mandador o encargado éramos insultados y despedidos del trabajo. A veces, íbamos al juez a quejarnos pero el patrón intervenía y el trabajador siempre perdía. No sabíamos nada de aguinaldos, vacaciones ni otros derechos. Cuando llegaba la hora del pago siempre estaba la guardia presente. Ya después de lar revolución nos sentimos mas tranquilos. La Revolución, es verdad que no se ha producido para “mantenernos de balde” (nota: hacernos vivir sin trabajar). Tenemos que trabajar y ver la situación en que está el país y producir para el bien de todos”.

Trabajador de la UPE Santa Josefina tocando guitarra (Foto L. Sanchis, 1989).

Trabajador de la UPE Santa Josefina tocando guitarra (Foto L. Sanchis, 1989).

Castillo Norte: cómo funciona una Unidad de Producción estatal (Jinotega, 1982). (2)

Un día en Castillo Norte

 A las 4 de la mañana comienza a llegar a través de las rendijas y los huecos de las maderas, la luz de una vela. Simultáneamente, un ruido incesante de palmas inunda el campamento y da la sensación de que todo se estremece. Son las mujeres que comienzan la tarea de elaborar las tortillas para el día. Cada familia puede preparar su propia comida y también tiene opción a comer en el comedor general. En ambos casos la dieta alimenticia es la misma: arroz, frijoles, tortilla y café, tres veces al día.

Por la mañana, los grupos se dirigen hacia el cafetal despues de la reunion de coordinacion (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. SANCHIS)

Por la mañana, los grupos se dirigen hacia el cafetal despues de la reunion de coordinacion (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. SANCHIS)

A las cinco y media, mujeres, hombres y niños comienzan a dirigirse hacia el campo para la jornada de trabajo que dura de 6 de la mañana a la 1 de la tarde, cuatro horas menos que en tiempos anteriores a la Victoria. En el trayecto, lleno de árboles y matas de café, nos encontramos con cuatro niños uno de los cuales nos dice que tiene trece años y que lleva siete trabajando en distintas tareas. Actualmente su trabajo consiste en cortar leña al fondo de una pendiente y subirla al borde del camino. Nos señala que tiene la esperanza de ir pronto a la escuela. Hay una labor real en este sentido por parte del sindicato, quien lucha en este momento por conseguir un maestro para unos 20 niños que viven en la finca. Sin embargo, los directivos el sindicato nos explican que no lo consideran muy factible debido a que hay pocos maestros y muchas fincas esperándolos.

Llegamos al lugar de trabajo en el que los adultos están podando las matas de café. El capataz nos explica lo relativo a la producción e este año, y nos señalaba que un crédito del Banco se había retrasado y no llegó para la fase de preparación de la tierra, imposibilitando la limpieza oportuna de la maleza del suelo. Esto trajo como consecuencia que parte del café que se caía durante la recolección no se pudo aprovechar.

Pausa en el cafetal. Un grupo de mujeres come su tortilla con frijoles. (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. Sanchis)

Pausa en el cafetal. Un grupo de mujeres come tortillas con frijoles. (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. Sanchis)

Después de terminar la jornada de trabajo, el tiempo libre lo emplean de distintas forma. Las mujeres realizan las tareas de lavado de ropa y otras similares, los niños juegan y los hombres conversan en el Centro de Abastecimiento Rural. Este Centro e ha convertido en un lugar de atracción para los habitantes de Castillo Norte quienes lo consideran ya patrimonio de todos. Está administrado por la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (ENABAS) quien distribuye los productos que se venden en el Centro (leche, crema, azúcar, sal) a las áreas aisladas garantiza la existencia de los mismos a la vez que protege a los consumidores de la especulación y el acaparamiento. El abastecimiento en esta zona depende en algunas épocas del estado de los caminos y en otras épocas de cosechas, del número de personas que participan en los cortes de la disponibilidad del transporte.

Antes del triunfo no llegaban a la finca los productos básicos y cuando se encontraban había que pagar por ellos sobre precio. Estaba permitida la venta de licor sin ninguna restricción. Actualmente está prohibida su venta en las Unidades de Producción Estatal, medida que ha repercutido positivamente en la economía familiar.

Como decíamos anteriormente, en la tarde los trabajadores tienen más tiempo libre lo que nos permitió conversar con ellos de manera informal. Se refieren a los sueldos señalando que actualmente reciben paga quincenal y que si bien es verdad que la dieta alimenticia no ha variado sustancialmente, ésta está garantizada así como el sueldo fijo, preaviso y demás beneficios, todo respaldado por el sindicato, lo que crea en ellos una gran sensación de seguridad que antes no se veía. Anteriormente, el patrón podía retener el sueldo hasta de tres meses y si protestaban corrían el riesgo de perder el trabajo.

La represión sufrida en el pasado, internalizada por mucha gente de Castillo Norte, condiciona todavía la libertad de hablar o cuestionar hechos actuales. Como señalaba un dirigente del sindicato, la libertad no es cuestión de decretos, se irá ganando en la medida que vayan teniendo experiencias positivas al respecto.

En la noche constatamos mucha actividad en torno al centro de las milicias, 20 hombres se disponen, rifle o fusil en mano, y con un gran sentido de disciplina, a la vigilancia de la finca según los turnos establecidos. En el patio, un grupo conversa sobre la conveniencia de proveerse de más armas debido a la actividad de las bandas de ex-somocistas y al ataque que hicieron hace unos meses a la finca. Se percibe un gran espíritu defensivo y se consideran responsables de la defensa de la finca.

Castillo Norte: cómo funciona una Unidad de Producción estatal (Jinotega, 1982)

La revista “Envió” publico un reportaje en marzo de 1982 sobre la Unidad de Producción Estatal (UPE) de El Castillo Norte, Jinotega. Una de las UPEs más importantes de Nicaragua. Este ejemplo simbólico del sector estatal da una muestra de los profundos cambios en el agro operados después del triunfo de la Revolución. Las grandes fincas concentraban todas las contradicciones de clase bajo el Somocismo: grandes concentraciones de tierra, acoso y amenazas de los trabajadores, represión de los sindicatos, miseria y exclusión… Bajo la Revolución sandinista, el sector agro exportador siguió siendo estratégico por las divisas que proveía y a la vez sirvió de “laboratorio” para que los trabajadores del campo consiguieran de forma acelerada: casas, servicios sociales, educación y salud, derechos organizativos… Lo que pronto transformo la Área Propiedad del Pueblo (APP) en blanco militar para la Contrarrevolución.

Publicamos parte de este artículo del numero 10 de Envió, de marzo de 1982. El articulo esta ilustrado por fotos sacadas en los años 1980 en la UPE Santa Josefina, Matagalpa.

 

Hoy, el amanecer dejo de ser una tentacion... (La luz, Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

Hoy, el amanecer dejo de ser una tentacion... (La luz, Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

Castillo Norte: cómo funciona una Unidad de Producción estatal

El trabajador agrícola juega un papel decisivo en la economía nicaragüense de agro exportación. Este grupo social crecerá en número y significación en la medida que Nicaragua se desarrolle en este aspecto.

¿Cómo es la vida del trabajador agrícola y cómo ha influido la revolución en ella? ¿Cuáles son algunas de las limitaciones, promesas, desafíos de la revolución en la economía y la sociedad cuando se mira desde la perspectiva de este sector.

Para acercarnos a esta temática visitamos Castillo Norte, una finca de café en el Departamento de Jinotega, región centro norte de Nicaragua, departamento que ocupa el segundo lugar en extensión del país. Su población es de 132,800 habitantes de los cuales, 109,600 viven en área rurales. En general, la población rural vive en fincas aisladas unas de otras lo que no permite concentración poblacional.

El Departamento de Jinotega ocupa el primer lugar en la producción de café del país. En el año 79-80 produjo el 31,9% de la producción total nacional.

El café se introdujo en Jinotega en el año 1895. En 1950 se construyó la primera vía de penetración para facilitar la producción. Durante años, el desarrollo de Jinotega ha estado subordinado a los intereses de los grandes productores, quienes a su vez dependían de los cambiantes precios del café. Con la confiscación de las propiedades de Somoza en el 79, el 8.9% de la tierra dedicada al cultivo del café en este departamento, pasó a ser parte del sector del estado, quedando el resto en manos de pequeños y medianos productores. La economía, participación social e infraestructura, en Jinotega, giran alrededor de la producción de café para la exportación.

Algunos datos nos dan una idea de las condiciones de la zona heredadas de la época de Somoza. En Jinotega, 52 de las comunidades rurales no tienen agua potable. Los servicios básicos tradicionales de salud sólo tienen una capacidad de atención del 30% de la población. Antes de la Cruzada de Alfabetización, el 70.9% de la población era analfabeta. Después de la Cruzada se redujo al 28% mientras a nivel nacional del analfabetismo escasamente llega al 11%.

Durante la época somocista, el FSLN comenzó su lucha en esta región del país. En respuesta a esto, la Guardia Nacional intensificó en la zona sus niveles de represión asesinando a todos los que eran sospechosos de algún tipo de colaboración con los sandinistas. En esta situación de represión extrema, creció la desconfianza entre los habitantes del lugar lo que hizo imposible organizarlos. Con estas limitaciones se formó en la clandestinidad la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC). Esta situación cambió totalmente después del triunfo y la ATC tiene actualmente plena libertad de acción y organización. Cuenta con 5,500 miembros de Jinotega y su trabajo está concentrado fundamentalmente en las grandes fincas. Palabras como sobre-tiempo, vacaciones, sindicatos y seguridad social, totalmente desconocidas por los trabajadores en la época anterior, han adquirido plena vigencia.

“Castillo Norte”: Unidad de Producción Estatal

La finca de café de Castillo Norte tiene más de 300 manzanas de café. Cuenta con 110 trabajadores agrícolas permanentes -que viven en la finca- muchos con su familia. Este número asciende a 350 durante la cosecha.

Castillo Norte no fue confiscada inmediatamente después de la victoria. Su dueño anterior, un somocista que vivía en Managua, dejó la finca en manos del mandador. Este y los capataces -que siempre estaban armados- tenían entre otras, la responsabilidad de controlar la fuerza de trabajo. Si no se mantenían los niveles de producción estimados, amenazaban a los trabajadores con el despido o el retiro del sueldo, y si consideraban demasiadas las protestas los amenazaban con la cárcel. No había sindicatos y el capataz tenía al mandador y a la guardia a su favor.

Hoy, Castillo Norte, forma parte del Area Propiedad del Pueblo (APP). El mandador, capataces y trabajadores forman lo que denomina Unidad de Producción Estatal (UPE). La UPE es responsable de implementar el plan técnico-económico así como del cumplimiento de las metas establecidas en este plan, si bien la formulación definitiva se hace en Managua.

En la finca mencionada funciona un sindicato afiliado a la ATC que lleva el nombre de “Germán Pomares” dirigente sindicalista y mártir de la liberación, quien luchó en eta región y soñó con la Reforma Agraria.

Vista general de la UPE Santa Josefina. Las casas individuales reemplazaron las baracas de los trabajadores frente a la casa hacienda transformada en almacen y sala de reunion.

Vista general de la UPE Santa Josefina. Las casas individuales reemplazaron las baracas de los trabajadores frente a la casa hacienda transformada en almacen y sala de reunion. (Matagalpa, 1989. Foto L. SANCHIS).

Condiciones de Vida

Castillo Norte dista de Jinotega 55 km. recorrido que se hace en 3 horas a bordo de Jeep. El camino es, irregular, tortuoso a través de montañas bordeadas de ríos sobre los que no hay ningún puente.
Entrando a Castillo Norte pasamos por una gran estructura de cemento, relativamente moderna y con mantenimiento adecuado. Es un beneficio de café. A través de sus instalaciones se deduce que todo el procesamiento de secado, lavado y selección de granos, recibe un cuidado especial.

Al otro lado de esta estructura se ve un campamento construido sobre pilotes de más o menos un metro de alto. Toda eta construcción es de madera ya muy deteriorada por el efecto el sol y la lluvia. Una plataforma, también de madera, nos conduce hasta una de las puertas del campamento. Ya dentro, visitamos un cuarto de 6 por 9 pies, en el que no hay ventilación ni luz solar salvo la que entra a través de un hueco accidental que se ve en el techo, Dos plataformas de madera tipo litera sirven de dormitorio a los trabajadores que usan como colchón sacos vacíos que luego servirán de envases para el café. Unos clavos colocados desordenadamente en las paredes, hacen la función de perchas para colgar la ropa. No hay asientos ni tampoco muebles de ninguna clase. En este espacio vive una familia entera u 8 hombres solteros. Nadie sabe exactamente la fecha en la que se construyó este campamento aunque se conoce que éste tuvo su origen por los años 30 cuando los precios del café sufrieron una gran depresión. Aunque con el tiempo los precios mejoraron mucho, las condiciones habitacionales siguieron iguales.

Contrastando con el campamento descrito, relativamente cerca, vemos una casa nueva con muebles de brillantes colores. Es el nuevo centro infantil rural para niños de dos a cinco años y tiene como finalidad el cuidado y atención de los mismos durante las horas de trabajo, bajo la responsabilidad de un grupo de mujeres. Estos niños anteriormente quedaban bajo el cuidado de sus hermanitos a veces también de poca edad. Este centro infantil es todo un símbolo de esperanza de un futuro mejor para todos.

Construccion de un Centro Infantil Rural por a Brigada francesa "Roja y negra", Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

Construccion de un Centro Infantil Rural por la Brigada francesa "Roja y negra", Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

La Brigade ouvrière suisse. La Dalia (3).

(9 de octubre, dia del guerrillero heroico) 

La vie dans la brigade.

-Claude :  « Mon arrivée au Nicaragua… A l’aéroport de Managua, une responsable est venue nous chercher. Nous arrivions avec une caisse à outil de 40 kilos et notre sac. Le véhicule que nous devions prendre était en panne. Nous avons donc profité d’un camion qui venait de charger une grue à Managua pour se rendre à Matagalpa. Je me souviens qu’en arrivant à Matagalpa, la flèche de la grue arracha les fils de téléphone… Ce qui selon nous aurait dû être une catastrophe sema l’hilarité chez les nicas. Ensuite, un véhicule nous attendais et nous transporta jusqu’à La Dalia. Nous avons dormi à même le sol, l’ambiance était tendue entre les brigadistes qui nous reçurent. Je garde ce souvenir : il pleuvait, les gens se faisaient la gueule, nous n’avions rien à manger, pas de lumière. Dans le village, il y avait un petit resto et un unique bar qui vendait du rhum Plata à des types habillés en vert, armés de fusils… et en plus le coassement constant des grenouilles… C’était désespérant : si c’est ça le Nica, je préfère me barrer ! Le lendemain matin, il y avait du soleil et tout a changé… »

Avec le développement de la solidarité et l’arrivée de dizaines de brigadistes suisses au Nicaragua, les autorités helvétiques tentèrent d’enrayer ce mouvement.  Dans la presse, l’extrême droite tapait fort sur les internationalistes, des informations ou plutôt de la propagande antisandiniste circulait. Lorsque Claude dû rentrer en Suisse après son premier séjour au Nicaragua, son patron lui demanda si effectivement, des missiles soviétiques étaient installés à Matagalpa ! Autant d’arguments présentant le Nicaragua comme un facteur d’agression dans la région rejoignant en tous point la rhétorique reaganienne. Une photo d’Yvan Leyvraz circula le montrant armé d’un .38. C’était concrètement un photomontage. Après la mort d’Yvan, le gouvernement suisse a tenté de bloquer la solidarité, en empêchant la sortie de matériel vers le Nicaragua ou d’interdire aux Suisses de sortir de la ville Matagalpa pour se rendre dans les zones où ils travaillaient.

Ivan Leyvraz, "cabello de oro" siempre en el corazon de los nicas. Foto sacada del folleto publicado en memoria a Benjamin Linder.

Ivan Leyvraz, "rizo de oro" siempre en el corazon de los nicas. Foto sacada del folleto publicado en memoria a Benjamin Linder. (Managua, 2011)

La brigade fut une expérience pour tous. Le changement de continent, les problèmes de santé, l’adaptation à la précarité de la vie en zone rurale soumise à la guerre fit émerger un nouveau type de fraternité.

« Nous étions tous idéalistes, on recherchait tous une forme de révolution qui dépendait de notre parcours : certains avaient travaillé en entreprises, d’autres vivaient en collectifs, il y avait différentes cultures politiques, différentes visions… Ceci ajouté à une réalité difficile, aux difficultés de santé, le manque de nourriture, les tensions dans les zones de combat… tout ceci faisait qu’il fallait construire une forme de camaraderie dans le groupe pour éviter les tensions ».

La BOS signait des contrats pour la réalisation de projets et était en lien constant avec le gouverneur local – le cadre politique du FSLN- ; ce cadre formel était nécessaire pour que les brigadistes aient le droit de résider dans le pays, pour s’acquitter des impôts. Le rythme de travail au sein de la brigade était de 20 jours de travail et 3 jours de repos. Aussi, il fut mis en place une sorte de caisse de solidarité pour aider ceux qui rentraient en Suisse à pouvoir avoir un petit pécule pour entamer les démarches administratives et trouver un travail, un logement…

Comme les autres brigades, ce type d’engagement internationaliste s’arrêta net le soir du 25 février 1990 quand le FSLN perdit les élections. La défaite électorale fut un véritable effondrement. Tout ce capital, les projets menés par la Révolution, tout a été détruit, récupéré, revendu pour le bénéfice de quelques-uns. Bien sûr, les UPE et l’Entreprise Alfonso Nuñez ont été dissoutes, restituées ou revendues… L’UPE Santa Martha a été distribuée sous forme de parcelles, La Estrella a été récupéré par le syndicat pour un projet de gestion collective, San Antonio a été donné aux ex-contras, les ateliers mis en place par la BOS passèrent aux mains des nicas… En quelques mois, des années d’efforts furent anéanties.

Los cafetales en las afueras de La Dalia (Foto L. Sanchis 2011)

Los cafetales en las afueras de La Dalia (Foto L. Sanchis 2011)

La Brigade ouvrière suisse. La Dalia (2)

La Brigade ouvrière suisse.

En mai 1984, la première Brigade ouvrière suisse (BOS) arrive au Nicaragua alors que la guerre bat son plein. Le pays est entièrement mobilisé pour défendre  la Révolution. Concrètement dans le secteur de La Dalia, au Nord de Matagalpa, des centaines de personnes se sont repliées et vivent dans des asentamientos, en raison des incursions permanentes de la Contra. La Dalia se situe entre les cordillères Dariense et Isabelia, un axe Nord-Sud,  véritable route empruntée par les commandos contrerévolutionnaires en provenance du Honduras. Cette zone de production de café devint  un secteur stratégique pour le gouvernement sandiniste qui redoubla d’efforts pour maintenir et accroître la production, source de devises.

Plaza central de La Dalia. La alcaldia municpal y la casa materna. (Foto L. Sanchis -2011)

Plaza central de La Dalia. La alcaldia municpal y la casa materna. (Foto L. Sanchis -2011)

Un accord fut conclu avec le Minvah (ministère du logement) pour un programme de construction de 40 maisons. Ce type de coopération est une particularité car la plupart des brigades internationalistes participaient aux récoltes ou bien à la construction d’infrastructures en se relayant pour des périodes de quelques mois. La BOS arriva à La Dalia en 1984 pour n’en repartir qu’à la fin de la Révolution ; certains membres de la BOS firent un séjour court tandis que d’autres demeurèrent tout au long du processus révolutionnaire… et après.

Rétrospectivement, Fabio estime que la BOS arriva dans la zone à un moment crucial. Dans le secteur de la Dalia, tout était à faire. La plupart de terres disponibles avaient été confisquées aux collaborateurs de Somoza ou bien acquises par les autorités en raison de l’endettement de leurs propriétaires. Dans un premier temps – en 1983-, il fut décidé d’établir un « pôle » à Yale pour développer les projets révolutionnaires : réforme agraire, santé, éducation, logement… Là-bas, les Suisses comme Yvan ou Felipe connurent les conditions de vie des paysans. Il était urgent d’améliorer les conditions de production, d’organiser les communautés, de construire les infrastructures nécessaires. Pour atteindre ces objectifs essentiels, il fallait défendre la Révolution. Certains comme Yvan se sont peu à peu politisés.

Les Suisses se sont intégrés à la population car ils travaillaient avec les Nicaraguayens. Leurs ateliers permirent la formation de dizaines de professionnels et de techniciens en maçonnerie, eau potable, mécanique… L’impact humain fut énorme. De nos jours, de nombreux professionnels qui travaillent dans la zone sont issus de ces ateliers. Les gens ont dû participer pour accéder au programme de construction, on échangeait des idées, des expériences. Fabio rappelle que le « pôle de Yale » servit de leçon, ce fut une expérience de grande valeur en zone de guerre.

Par la suite, d’autres projets furent réalisés selon ce principe intégrant la population : la Casa Campesina à la Dalia afin d’avoir un lieu de réunion et de logement temporaire pour les habitants des communautés alentours, les constructions de maisons à La Primavera, El Galope, El Carmen et les UPE de El Hular et San Antonio. A La Dalia, des ateliers furent établis afin de mener plus efficacement les projets. Il fallait pouvoir répondre aux besoins en termes de construction, de réparation mécanique, d’eau potable et de menuiserie. Dans ce sens, la BOS a accompagné le processus de décentralisation puisque La Dalia avec ses équipements devint autonome en 1988 avec la création d’une municipalité.

-Claude : « Nous considérions qu’aider les UPE était une urgence dans cette zone de production de café. Dans les UPE, les ouvriers agricoles travaillaient dans des conditions difficiles : manque d’eau, la nourriture était déficiente car certains contremaitre volaient une partie des provisions… l’amélioration des conditions de vie de ces personnes nous paraissait essentielle dans le cadre du projet révolutionnaire ».

La question se posa au sein de la brigade s’il était préférable de favoriser la construction au sein des UPE ou dans les coopératives, reproduisant ainsi le débat entre les tendances plus communistes ou plus anarchistes de la gauche. Certes, un avis pouvait être donné mais c’était en dernier lieu la Casa de gobierno de Matagalpa qui décidait des secteurs de travail en fonction des priorités du projet révolutionnaire et de la sécurité des zones. L’urgence était d’augmenter et de sécuriser la production de café, de construire des infrastructures, des maisons pour les ouvriers agricoles… la BOS était à disposition des autorités politiques locales qui décidaient des zones d’affectation.

L’autre contrainte était la sécurité dans cette zone de guerre. Le Ministère de l’intérieur (MINT) orientait aussi la localisation des brigadistes et des projets pour des raisons évidentes. Par exemple, El Castillo appartenait à La Dalia mais la zone était trop éloignée et soumise à la menace constante de la Contra. La brigade suspendit sa présence dans ce village. La priorité était de garantir la production et de ne pas faire courir de risques inutiles malgré le cantonnement d’un poste militaire chargé de faire face aux incursions à deux kilomètres de La Estrella.

La Casa campesina construida por los brigadistas en La Dalia convertida en Casa materna. (Foto L. Sanchis - 2011).

La Casa campesina construida por los brigadistas en La Dalia convertida en Casa materna. (Foto L. Sanchis - 2011).

La Brigade ouvrière suisse, La Dalia. (1)

La Suisse, depuis l’étranger est perçue comme un état tranquille, une zone de villégiature pour nantis mais ce « paradis », pour fonctionner selon ses règles conservatrices a besoin d’une cheville ouvrière… C’est là que commence ce récit entamé à La Dalia en août 2011 avec Claude l’ancien brigadiste, Fabio le politique de la zone, la pluie des montagnes de Matagalpa, un savoureux café et une bouteille, inespérée en ces latitudes, de « gato negro »…  Nous avons évoqué les souvenirs de Claude, membre de la Brigade Ouvrière Suisse dans les années 1980 qui est resté vivre dans les montagnes de Matagalpa.

Les luttes des jeunes en Suisse.

Durant les années 1980, en Suisse comme dans le reste de l’Europe, les jeunes subissent directement les effets de la crise économique. Face au chômage, le sentiment de rejet du capitalisme était fort dans la jeunesse. 

-Claude : « On essayait de  rechercher d’autres voies, d’autres alternatives. Certains mènent alors leur action dans les syndicats, les associations en essayant de politiser les débats, de déboucher sur un projet de restructuration de la société, d’être plus solidaire – avec les immigrés par exemple-, plus respectueux avec l’environnement – c’est le grande période des mobilisations anti-nucléaires…- on tente de déverrouiller cette société conservatrice. L’internationalisme et l’anti-impérialisme était au premier plan dans ce contexte de mobilisation. En quelque sorte, les frontières avaient sauté : on se retrouvait lors de concerts, dans les camps d’étude de la Jeunesse socialiste… »

C’est dans ce contexte d’effervescence politique que certains membres des organisations syndicales ou de partis partent au Nicaragua à partir de 1982-83. Il s’agissait alors de se rendre compte de la tournure des évènements dans la jeune révolution sandiniste, d’identifier les besoins et d’établir des contacts pour voir s’il était possible de développer des projets concrets.

-Claude : « Je vivais alors dans un collectif à Zurich, nous étions huit. Sur les huit, trois sont partis au Nicaragua. Personnellement, au début, je ne voulais pas y aller. En 1976, j’étais au Mexique et je me souviens du jour où le gouvernement mexicain a rompu ses relations diplomatiques avec Somoza. Je pensais qu’il y avait encore beaucoup de boulot ici, avant d’aller là-bas. On me proposa alors le cadre suivant : travailler avec des entreprises nicaraguayennes et de voir leurs besoins… »

Si le mouvement de solidarité avec le Nicaragua est mondial et particulièrement puissant en Europe et en Amérique, la Suisse a pour particularité de mettre en place une Brigade Ouvrière. Cette Brigade Ouvrière Suisse était constituée de professionnels : maçons, menuisiers, charpentiers, techniciens en eau potable… Par exemple Yvan Leyvraz qui fut assassiné par la Contra en 1986 était maçon. Les brigadistes venaient de toute la Suisse sans distinction entre francophone ou germanique. Le financement des projets venait principalement de l’œuvre suisse d’entraide ouvrière (OSEO). Sur le modèle d’autres comités, des collectes étaient organisées, on sollicitait le soutien d’entreprises ou l’appui d’ONG comme Caritas.

El bus de La Dalia a Waslala. (Foto L. Sanchis 2011)

El bus de La Dalia a Waslala. (Foto L. Sanchis 2011)

Nos quedamos en la UPE !

Matagalpa, Nicaragua, 1989.

18 de agosto

Desde hace dos semanas, la brigada «roja y negra » sigue la construcción de un Centro Infantil Rural en la UPE Santa Josefina en el departamento de Matagalpa. Varias brigadas internacionalistas participaron a la realización de este proyecto. Ahora cuatro brigadas trabajan en la última fase de la obra: dos brigadas francesas, una brigada vasca y una brigada nica constituida por trabajadores de ENABUS, la empresa de transportes urbanos de Managua.

El clima de las montañas matagalpinas es más soportable que la franja pacifica aplastada sin piedad por el sol o Managua que sofoca contra el lago. La experiencia sandinista y el trabajo colectivo nos entusiasman. Durante cinco años, Nicaragua, fue para mí esta foto de milicianos sonrientes que había recortado en un periódico y pegado en la pared de mi cuarto. Ahora, ya estoy allí! Escucho el viento en los arboles, miro los alumnos uniformados, los zopilotes que dan vuelta en el cielo, las nubes cargadas de lluvia, los camiones y los helicópteros soviéticos, los mangos, el pinol forman parte de mi sueño.

 Los franceses y los vascos estaban encargados de terminar el centro infantil con las orientaciones de trabajadores nicaragüenses. Así, este centro podrá atender a los hijos de los trabajadores de la UPE. Santa Josefina era un caserío que contaba con una docena de casas de ladrillo construidas para los trabajadores agrícolas desde que el terrateniente había sido expulsado por la Revolución. Nos contaron que el propietario saboteaba la producción dejando al abandono varias áreas de producción de café. La vida cotidiana estaba ritmada entre la obra, a veces transformada en asamblea general, las mil y una reuniones, los tiempos de comida donde seguían las discusiones apasionadas acerca de la Revolución, se evocaba la libertad vasca, el deseo de comer carne o saborear una botellita de vino. A veces, la obra estaba parada por falta de material. Entonces, nos repartíamos para trabajar en otras comunidades, como la Pintada o nos juntábamos a la brigada ENABUS para limpiar el cafetal y cortar árboles. Nuestra alegría siempre vencía al cansancio. Teníamos la sensación de participar a la edificación de una sociedad más justa. El mito del Hombre Nuevo que había forjado la generación de combatientes del Frente todavía era palpable en estas montañas. No sentíamos el peso de la guerra implacable que se desarrollaba en la cordillera o por la frontera… solo mirábamos pasar camiones del Ejército Popular o de vez en cuando, los helicópteros pesados que abastecían o apoyaban a las tropas.

Camion del EPS saliendo de Matagalpa.

Camion del EPS saliendo de Matagalpa.

Al final de la segunda semana, la brigada vasca nos invito a compartir un trago en la tarde para despedirnos de un dirigente que volvia a Euskadi. Cuando llegamos, los compañeros se levataron y entonaron un canto muy bello. Ahora cuando escucho el himno vasco siempre lo asocio con la montañas verdes y humedas de Matagalpa. Como siempre, las discusiones rafaguearon mezclando temas graves y bromas. Desde varios días, el ambiente se volvió mas pesado en la UPE. Observamos las idas y vueltas de los responsables de la brigada nica a Matagalpa para reunirse con la central sindical y las autoridades de planificación.

La madrugada anterior, cuando se formaban los grupos que se iban al cafetal, Ramón Ortega se me acerco para decirme que pronto se iba a reducir de forma drástica el número de trabajadores en la UPE. Desde 1988, el gobierno opero una serie de « compactaciones » en el sector público… Se pagaba así los millones de córdobas destinados a la guerra y los errores económicos; el país iba mal, lo sabíamos pero puta, seguía el entusiasmo o así lo miraba yo a medida que se acercaban las próximas elecciones. Esto, esta Revolución no podía quebrarse, estaba bien segurito de esto! Ramón me dijo con su voz suave que la brigada ENABUS iba a trasladarse en la quinta región, Chontales, una zona donde la Contra seguía fuerte.

Esta tarde, nadie trabajo. Los brigadistas aprovecharon este receso para discutir como siempre sentados cerca del edificio en construcción, otro grupito al cual me sume paso de casa en casa para saludar… y pedir un poco de comida o un traguito. Una radio resuena pero la melodía está cubierta por las risas y una guitarra. Adolfo y Juan Carlos bromean a cada rato, las risas estallan al momento de sacar fotos, recuerdos de estos días en la montaña. Ya se acerca la hora de regresar a Matagalpa, nuestro responsable nos llama varias veces pero con David, decidimos quedarnos en la UPE. Son los últimos días de la brigada nica en la zona y queremos compartirlos con ellos.

Compañero Ramon Ortega Guillen, responsable de la Brigada ENABUS.

Compañero Ramon Ortega Guillen, responsable de la Brigada ENABUS.

Como a las tres de la tarde, antes que la lluvia complicara el transito, un Kamaz azul se aparca cerca del galerón donde duermen las dos brigadas francesas. Nuestro coordinador, Walter nos llama para subirnos y así llegar a Matagalpa antes que anocheciera. Nosotros, aprovechamos el transporte para ir a la Pintada, un caserío cercano donde reparamos unos días antes, una linda presa de agua con una cascada maravillosa cercada de arboles y de rocas. Durante el camino, cantamos como siempre: el himno del Frente, « la jeune garde », el canto de la Unidad… Cuando el camión entra en la Pintada, con David saltamos y lo dejamos alejarse, los compas se pierden en el polvo de la carretera. Que alegría! Estamos solos en la montaña! Agarramos un caminito cerca unas baracas y llegamos a la cascada.

 Allí si que nos lavamos bien. Cambiaba del pozo de Santa Josefina. Nos apuramos de regresar por el camino entre los cafetales porque ya oscurecía, allá a lo lejos en el valle se miran las luces de un caserío. El viento hace vibrar los cables tendidos entre los postes que inicialmente llevaban la luz en la montaña pero no hasta nuestra UPE; desde que una noche de relámpagos dejo el transformador alemán y democrático quemado. Llegamos a nuestro galerón en la oscuridad total, solo se adivinaban las vacilaciones de las luces de las lamparitas de petróleo que tenían los campesinos silenciosos en sus hogares. Golpeamos a la puerta de la cocina contigua al galerón. Juanita se sorprendió al ver aparecer nuestras caras en la noche. Lleno nuestros platos de gallo pinto y le deseamos una buena noche. Cerró la puerta y la luz se alejo hasta el fondo de la baraca.

Nos instalamos para el festín sobre los sacos de dormir rodeados por las mochilas colgadas a los clavos de las paredes de tablas, la ropa tendida que esperaba secarse algún día. Busque las candelas y una caja de fósforos preservados de la humedad. Cuando encendimos las candelas se hizo más grande el galerón pintado de blanco que con letras negras deseaba la « bienvenida a los compañeros internacionalistas ». Entonces, los « compañeros internacionalistas », nos pusimos a buscar sin escrúpulos todo lo que podía comerse en aquel cajón metálico donde se escondía la « reserva estratégica» de la brigada: encontramos algunas galletas, nueces y una latita de carne, la « carne del diablo » decía la etiqueta. Procedimos a la repartición justa del botín, el comunismo a la hora de la cena. Empezamos a comer; la luz de la candela daba un color amarillo a mi comida, algo irreal. Lo palpable era nuestra alegría de estar en Nicaragua, viviendo lo cotidiano de una Revolución, perdidos en un caserío que no mencionaban los mapas.

Chepe Leon y Juanita sentados en los "banquitos" del galeron de los internacionalistas.

Chepe Leon y Juanita sentados en los "banquitos" del galeron de los internacionalistas.

Como todas las noches, me dormí rápido, me derrumbe vencido por el cansancio. En la noche el canto triste de unos campesinos me despertó un rato, un rato suficiente para sentir mi cuerpo flacucho invadido por las pulgas… por suerte, el sueño me alejo de esta terrible sensación.

Si se va la Brigada, quedara la Revolucion ?

19 de agosto

En la madrugada, me desperté al escuchar unas voces. Detrás de la puerta, están ya los compañeros trabajadores esperando el café antes de bajar al centro infantil. Algunos ya caminaron una hora para llegar hasta la UPE. Me junte con ellos y hablamos mientras me calentaba las manos apretando el vaso de café recién servido. Este café dulce era un encanto y te ayudaba a olvidar la humedad y el frio de la mañana. A las seis, nos fuimos para limpiar la obra y preparar el trabajo del lunes: se limpiaban las tablas, se enderezaban los clavos, se recuperaba todo lo que se podía en esta economía en crisis. Faltaba poco para poner el techo. El edificio de ladrillo se mira bonito.

Construccion del Centro infantil Rural.

Construccion del Centro infantil Rural.

Mientras me encargo de la tarea revolucionaria de recuperar los clavos pegados en la tabla miro a los compañeros que se bañan alrededor del tanque de agua: por la mañana, los hombres medio se lavan allí; después de los tiempos de comida, cada quien lava sus trastes acompañado por los perros y las gallinas en busca de restos de comida; mas tarde van las mujeres a lavar la ropa y bañar a los chigüines que llenos de espuma, tiemblan bajo el agua fría. De vez en cuando se aparece un caballo para tomar agua, un agua bien fresquita contaminada por una gran variedad de bacterias y gusanitos, esta agua fresquita que diezma los rangos de los brigadistas que pasan días como cadáveres diarreicos entre vómitos y fiebre.

Seguimos el trabajo hasta el mediodía. Los brigadistas nicaragüenses se dan cuenta que dos cheles se quedaron en la UPE el fin de semana y entonces nos invitan a compartir la comida con ellos. Hablan de una sopa de pollo! Para ser digno de tal honor, me afeito, me pongo un pantalón azul limpio y una camisa que no huele tanto a podrido, pongo la medalla del decimo aniversario de la Revolución y ya estoy listo. Los nicas nos reciben y comemos lo suficiente como para sentirse satisfecho. Surgen las bromas habituales pero nos damos cuenta que sigue el ambiente pesado: pues, Ramón Ortega no ha vuelto de la reunión en Matagalpa. Los compañeros se miran muy preocupados. Se presiente que la brigada terminara pronto su misión en la zona: seis meses de trabajo para limpiar el cafetal y preparar la primera cosecha desde 1987, sacrificios para abrir una clase de primaria en el pueblo, el centro infantil en construcción, y la llama viva de la Revolución como lo recordaba siempre la bandera rojinegra que flotaba en la loma arriba de Santa Josefina.

 

la bandera anunciaba la UPE santa Josefina.

la bandera anunciaba la UPE santa Josefina.

 La preocupación y la tristeza empieza a jodernos cuando un campesino nos invita en su casita: Nos habla de su vida miserable y su reclutamiento en la Guardia Nacional antes del triunfo. Durante la dictadura, centenares de campesinos analfabetas como el, fueron reclutados y entrenados a matar a su propio pueblo: « Quienes somos? Tigres! Que beben los tigres? Sangre! la sangre del pueblo ! » Cuantos se transformaron en esbirros, en asesinos persiguiendo a los muchachos en la ciudad o la montaña? Nos decía que la Revolución le había devuelto su dignidad, le había dado esperanza. Le enseñaron a leer y a escribir al principio de los años 1980 cuando la Cruzada de alfabetización. La perspectiva de ver a la brigada ENABUS salir de la zona lo preocupaba mucho: temía de que volviera el terrateniente, recordaba su actitud y los golpes. Este terrateniente, colaborador de la Contra que poco a poco había saboteado la producción: lo que justifico su expropiación. Lo dejamos cantar su tristeza con su hijo mientras un brigadista nica toca la guitarra…

 

Ramon, Jairo y Pedro (sentado)

Ramon, Jairo y Pedro (sentado)

Sentado en las tablas que sirven de banca miro a Ramón, Pedro, Santamaría «el profe» y Jairo que se dirigen hacia el cafetal. Nos llaman para dar una « vueltecita ». En fila, pasamos el cafetal y penetramos en la selva ya más oscura. Bajo los capotes verde-olivo, miro los cañones… Recuerdo los días anteriores cuando nos fuimos a entrenar con Ramón y « el teniente »: disparar, tenderse, en cuclillas, avanzar con el fusil, dar saltos, correr… « Esta experiencia siempre les servirá » nos decían… Y yo, puta, a miles de kilómetros de mi casa, mis amigos, mis camaradas… Contaba dieciocho primaveras y avanzaba armado en esta montaña. Nos hicimos mas duro y lo jodido es que esta experiencia teníamos que guardarla sin compartirla con nadie.

Solos los nicas pueden orientarse en esta selva. Apenas Jairo daba con el machete que un miliar de insectos me caían encima y se pegaban a mi cuello sudado, los chayules me designaron como mascota, me amaban al punto que no quería abrir la boca para no tragármelos. Desaparecemos en esta vegetación. Volvimos a aprender a caminar. En Nicaragua, volvimos a aprender todo, caminar como gato en el lodo, filtrar el agua, comer todo lo que se puede comer, trabajar sin parar, cagar y dormir. « Quédate en fila!», « respeta las distancias !», « no haga bulla ! » « Que no ves las huellas! ». Realmente, no miraba nada y solo me fijaba en la camisa de Jairo. Pues Jairo encabezaba la columna, Santamaría me seguía, luego venían David y Ramón, Pedro cerraba la fila.

Descansamos cerca de un riachuelo, al pie de un árbol inmenso. Ramón nos explica que los monos están allá mas arriba y que ahora hay que avanzar sin ruido. La columna sigue progresando en este laberinto vegetal. A esta altura, estoy incapaz de orientarme. Pedro hace una señal y nos parramos, levanto la cabeza y allí están. Un grupo de varios monos, los monitos bien pegados a su mama pero ya el macho nos reparo y grita, parece tigre. El grupo de monos congós se desplaza y trata de huir. En fila, rastreamos y los seguimos, los compañeros ya se fijaron en el macho, creo que Santamaría disparo el primero y el congó replico tirando todo lo que tenía al alcance para defenderse, hasta su propia mierda… provocando los gritos de Ramón. Seguía mirando la cima cuando Pedro le pego el balazo y el pobre mono cayó. Lo fui a buscar, lo agarre y mire su cara de hermano triste, dio su último suspiro cuando lo levantaba. Esta noche la brigada lo repartirá en Santa Josefina.

En el caserío, los brigadistas están reunidos con Ramón Ortega que acaba de regresar de Matagalpa. Esta noche, todos se reunirán para conocer la decisión final. Por ahora, hay que limpiar los fusiles y preparar el mono.

La reunión se organiza en la casa de abajo cerca del pozo. Todos estamos afuera mientras Ramón, David y otro muchacho preparan el mono. La decisión es difícil de entender: la brigada será trasladada en la zona de Cuapa, Chontales. Como justificar este cambio, apenas cinco meses antes de la cosecha? Leonel dice que no quiere dejar la UPE, Betancourt declara que seguirá las consignas del Frente, Santamaría, este gigante barbudo, se levanta y pregunta quien tomo la decisión de echar a la mierda a los trabajadores y desplazar a la brigada, sabe que a partir de entonces, los niños de Santa Josefina ya no tendrán profesor… Para calmar a los compañeros, el delegado de la CST afirma que personalmente se opuso a la decisión, los argumentos de Ramón Ortega no convencieron al responsable del sector estatal. Lunes por la mañana vendrán dos camiones para llevar a los compas rumbo a Chontales, la decisión es definitiva.

Brigada ENABUS : al centro : Betancourt, "el teniente" y santamaria "el Profe".

Brigada ENABUS : al centro : Betancourt, "el teniente" y santamaria "el Profe".

Realizo entonces que los que considero como mis hermanos, los que tanto me dieron, se van. Esta brigada fue constituida en marzo de 1989 con trabajadores de ENABUS para participar a la reactivación económica de la UPE. Habían dejado la capital, su familia, la seguridad de la ciudad para trabajar en una zona de guerra, encarnaron la Revolución en esta montaña apartada. Con esta decisión los brigadistas sentían en el fondo que perdían su dignidad, nunca participaran a la próxima cosecha de café…

La reunión terminada, se siente el olor a comida que sale de la cocina. Todos nos juntamos alrededor de la olla y en pocos minutos desaparece el pobre mono. Me como rápido dos pedazos de carne con arroz, me chupo los dedos para no perder nada. Ya comido, de nuevo empieza a vencerme el sueño. Pedro me deja su cama y se instala en una hamaca. Quito mis botas y me acuesto. En la oscuridad, siento una barra metálica en la espalda. Mis manos acompañan la curva del cargador de un AK. Agarro el fusil y vuelvo a pensar a estos días en la montaña. Un elemento entre cientos diseminados en el territorio de la « Nicaragua Libre » para decir « No » a los gringos, resistir, trabajar y amar a la Revolución.

Carta de Matagalpa.

21 de enero de 1987.

 Hola camaradas:

Les escribo desde la UPE (Unidad de Producción Estatal), que está cerca de la plantación de café.

Aquí hay internacionalistas de muchos países.

Nos encontramos en una zona que es blanco de los contras pero ahora no están activos. Antes la cosecha de café la hacían hombres armados. Ahora no es así, pero hay un equipo que vela por nuestra seguridad. Esta UPE es la más importante debido a la gran cantidad de café que se recoge en ella. Esto quiere decir que también para los contrarrevolucionarios es importante.

La UPE tiene una estructura orgánica concreta. Hay un oficial militar central y un funcionario político. Formaremos batallones de 30 miembros cada uno con camaradas de diferentes países. Esto tiene la ventaja de que garantiza nuestra participación en todos los batallones, puesto que tenemos buenos resultados en nuestro trabajo…

… saben que comemos, por supuesto…Lo que si es seguro es que nosotros seremos la primera brigada de este año también. Excepto si las hermosas chicas de los otros equipos nos lo hacen difícil…

 

Josef

17guinda


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