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El PCA y las brigadas argentinas en Nicaragua (1983-1988). (2)

 El nacimiento de las relaciones internacionales entre la Juventud Sandinista 19 Julio y la Federación Juvenil Comunista.

 La agudización de los conflictos regionales, impactaron en todo el mundo, generándose numerosas expresiones de solidaridad. En este sentido, podemos señalar que las relaciones internacionales y la solidaridad con Nicaragua tuvieron un rol sobresaliente en el sostenimiento de la revolución, participando de estas estrategias políticas no solo los miembros más destacados del FSLN sino también su ala juvenil, la Juventud Sandinista 19 de Julio (JS19J).

En medio de este marco singular, las manifestaciones solidaridad de los comunistas argentinos se efectivizó de forma material (envío de dinero, indumentaria, alimentos, lapiceras, cuadernos, etc.) y simbólica (declaraciones en solidaridad con Nicaragua, marchas por la paz, etc.). Sin embargo, la principal forma de solidaridad se expresó mediante Movimiento de Brigadistas en 1984. Si bien la creación y envío de las brigadas comunistas fortaleció los vínculos entre la JS19J y la FJC, esta relación comenzó a forjarse con posterioridad al triunfo revolucionario. Así, durante los primeros años de 1980 se fueron gestando lazos cada vez más fuertes entre sandinistas y comunistas hasta que, hacia 1983, ambos partidos comenzaron a especular sobre el envío de una brigada de argentinos al país centroamericano.

Los responsables de entablar conversaciones y elaborar planes para la concreción del contingente fueron las juventudes de ambos países. En particular, el FSLN delegó en la JS19J diferentes tareas como ocuparse de las actividades solidarias, en especial la participación de brigadas internacionalistas de todo el mundo. Vale señalar que el FSLN desarrolló, en materia de política exterior, un frente de lucha mediante el envío de dirigentes de su juventud o partido a diferentes países de todo el mundo con el fin entablar relaciones con las organizaciones locales, explicar la situación política, económica y social que estaba atravesando el país –en especial por la agresión “encubierta” de la administración de los E.E.U.U y “la Contra”- e invocar a la solidaridad mundial.

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Relaciones directas entre las organizaciones juveniles.

 Sobre este tema, Juana, miembro de la JS19J, y responsable de las relaciones exteriores de la Juventud Sandinista a mediados de los años de 1980 se expresa en los siguientes términos:

 “Después de la brigada [hace referencia a una brigada comunista enviada a Nicaragua 1985] yo estuve en la Argentina, hubo una reunión de la brigada, nos reunimos, conversamos y todo como seis meses después o un año después que regresó la brigada a Argentina”.

 Paula D Fernández H.: ¿y cuál era el objetivo de ese tipo de reunión?

“El objetivo era, básicamente, en realidad lo de la brigada fue un plus en esa gira, lo que nosotros solíamos hacer era hablar con todas las juventudes de todos los partidos políticos, con los grupos de solidaridad, las federaciones estudiantiles, en cualquier acto a llevar el mensaje de lo que pasaba en Nicaragua y pedir solidaridad para Nicaragua, quizás el momento era algo distinto lo que pedíamos porque dependía mucho de cómo estuviera Nicaragua”.

 Muchas veces los vínculos entre juventudes políticas se iniciaban o profundizaban de esa forma. Igualmente, cada encuentro internacional organizado por el bloque socialista, organizaciones por la paz y la amistad entre los pueblos, organismos estudiantiles, entre otros, era aprovechado por Nicaragua para reclamar solidaridad y por las dirigencias políticas del resto del mundo para solidarizarse con este país, ya sea de manera simbólica y/o material.

Por ejemplo, entre el 27 de julio y el 3 de agosto de 1985 se realizó en Moscú el XII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, bajo el lema Por la paz, la amistad y la solidaridad antiimperialista.” Este encuentro reunía a más de dieciocho mil jóvenes de ciento cincuenta países. Se analizaron varios temas, entre ellos algunos relacionados a la deuda externa y la lucha antiimperialista. Inclusive se leyó un documento que decía:  Los estudiantes del Cono Sur de América Latina expresamos nuestra firme solidaridad con los estudiantes y el pueblo nicaragüense [...]. Rechazamos rotundamente [...] las amenazas de intervención militar del imperialismo norteamericano [...]. Estos intentos encontrarán en los estudiantes y pueblos de América Latina una férrea oposición. Nicaragua es hoy América Latina (Qué pasa?1985).

 A fines de 1984, Evelyn Pinto, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores de la JS19J y del Consejo Nacional, fue invitada a la Argentina para participar en la X Conferencia de la FJC y en la reunión constitutiva del XII Festival de la Juventud. Igualmente, jóvenes sandinistas solían invitar a dirigentes o delegaciones políticas de otros países a conocer Nicaragua y su revolución.

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 Preparación de la primera brigada.

 La Juventud Comunista, junto al apoyo de representantes de la Juventud Sandinista, emprendió la tarea de organizar una brigada argentina. Entre los dirigentes más destacados de ambos partidos que participaron en este proceso podemos mencionar a Carlos Carrión Cruz, Coordinador General de la Juventud Sandinista, Silvio Vallecillos miembro de dirección y responsable de relaciones exteriores de la JS19J, Josefina Vijil, miembro de la dirección de la Juventud Sandinista, Patricio Echegaray, secretario de la FJC, Rodolfo Carballo, miembro del Comité Argentino de Solidaridad con Nicaragua, Enrique Dratman, Marcelo Arbitt, miembros de la FJC.

 Es importante señalar que la puesta en marcha de las brigadas no fue tarea sencilla. En primer lugar, los sandinistas debían conocer la cantidad de internacionalistas que iban a viajar. Si bien el número de brigadistas lo determinaba cada agrupación partidaria, los sandinistas se comprometían a garantizar la seguridad y la alimentación de los visitantes. Por lo tanto, conocer la cantidad de internacionalistas con antelación era fundamental. Por otro lado, las partes involucradas conversaron sobre las consecuencias políticas de la acción, tanto para la Argentina como para Nicaragua.

De esta forma, podemos observar que viajar a Nicaragua como brigadista o internacionalista no era asunto sencillo, ni para los que llevaban su solidaridad ni como para los que la recibían. Más allá de la buena voluntad que un sujeto u organización podía tener, los sandinistas debían decidir la factibilidad de la estadía en su país porque la alimentación y el alojamiento estaban a cargo del Estado nicaragüense. Además, los sandinistas determinaban las actividades que los brigadistas podían llevar a cabo, su destino dentro de Nicaragua y la seguridad de los contingentes extranjeros. Es decir que el gobierno revolucionario garantizaba ciertos márgenes de seguridad y protección a las brigadas solidarias. Si bien en un país en guerra las probabilidades de un ataque son altas, los sandinistas fueron muy meticulosos al respecto, brindando toda la protección a su alcance con el fin de resguardar a los brigadistas. Este conjunto de temáticas eran abordadas por los miembros de la Juventud Sandinista y también se conversaba con los responsables de las agrupaciones u organismos que tenían la intención de enviar brigadas internacionales a Nicaragua.

Así, hacia 1983, cuando las relaciones entre sandinistas y comunistas se hicieron más fluidas y se comenzó a hablar sobre la posibilidad de enviar argentinos al país centroamericano, se organizó un viaje para que el secretario general de la FJC, Patricio Echegaray, conociera Nicaragua. De este modo, hacia mediados de 1984, Patricio Echegaray viajó a Nicaragua y se reunió con Carlos Carrión Cruz, quien por aquellos años todavía era coordinador de la JS19J (Hacia fines de 1985, fue reemplazado por Pedro Hurtado).

Ambos recorrieron varios lugares juntos y en Managua firmaron un documento conjunto, de carácter más formal, que oficializó el diálogo y las actividades que iban a desempeñar las jóvenes comunistas que integraran brigadas. Con este documento, ambas agrupaciones contaban con un manuscrito firmado por los responsables máximos de sus juventudes en donde, no solo quedaron plasmados compromisos:

 -La participación de Brigadas de Jóvenes argentinos para realizar tareas prioritarias:

a) Asistencia médica

b) Cortes de café y algodón

c) Construcción de viviendas o escuelas.

 En diciembre de 1985, la FJC recibió la Orden “Guerrillero de la Alfabetización” por parte de la Juventud Sandinista. La Orden era una mención que se otorgaba a miembros de la JS19J, personalidades nacionales o extranjeras y organismos o instituciones que se habían destacado en su labor o en cumplimiento del deber. Esta mención hacía referencia a una experiencia solidaria previa (que el sandinismo agradeció por medio de esta Orden) a la creación del Movimiento de Brigadistas, ya sea a través del envío de médicos o en articulación con el Comité de Solidaridad con Nicaragua.

Murió el comandante Tomas Borge.

Hoy en Nicaragua, muchos hablan y escriben sobre Tomasito, su carácter fuerte, sus abusos de poder, su autoridad marcada… Una autoridad que obligo a Omar Cabezas a dejar por algunas semanas el Ministerio del Interior para reunir sus folletos y escribir “La montaña es algo más que una inmensa estepa verde”. No voy a opinar sobre una persona que no tuve el gusto de conocer. Solo lo encontré una vez, en Francia cuando acababan de traducir su libro “la impaciente impaciencia”. Como otros comandantes y guerrilleros nicaragüenses, Tomas Borge figura en las secciones de literatura de las liberarías y no entre los volúmenes de historia política. Su libro, “un grano de maíz” podría pertenecer a esta última sección y fue también traducida en Francia en 1997. Una noche de octubre de 1991, fuimos varios en reunirnos en la Maison de l’Amérique latine (centro de exposiciones y reuniones en Paris) para escuchar al comandante hablar de su trayectoria, sus recuerdos ordenado en el libro que presentaba.

Dos libros de Tomas Borge traducidos al frances en 1991 y 1997.

Dos libros de Tomas Borge traducidos al frances en 1991 y 1997.

Tomas Borge atravesó el siglo y participo en mil y un intentos contra la dictadura somocista. Como el Coronel Santos López fue el “eslabón” entre la lucha de Sandino y la nueva generación del FSLN, Tomas fue de los grupitos que desde los años 50 y 60 se opusieron en un esfuerzo terco y colosal a la tiranía. Venia de Matagalpa y allí conoció a Carlos Fonseca Amador, entre las salas de curso y el incipiente movimiento estudiantil. Esa figura era la que conocíamos cuando aterrizábamos a Managua en los años 1980. Veníamos de mil y un países; con mil y unas experiencias de lucha y conocíamos un país en guerra donde la gente no le tenía miedo al ejercito ni a la policía. Vaya país donde la policía sandinista proclamaba ser la “defensora del pueblo”.

“Hoy el amanecer dejo de ser una tentación…”, esta frase me viene a la mente junto a muchas imágenes y sensaciones de la Nicaragua sandinista: comedores populares, camiones repletos de gente, lluvias intensas, Ifas y kamazes, fichas de transporte, los anteojos de Carlos y el sombrero de Sandino, puestos de salud y escuelas, talleres de poesía, uniformes blancos de las chavalas y verde olivos de una juventud en la tormenta… De una forma u otra, estas asociado a todo esto, Tomasito.

siempre quedara la literatura...

siempre quedara la literatura...

Tomas Borge en Paris. octubre de 1991.

Tomas Borge en Paris. octubre de 1991.

Los argentinos de la revolucion sandinista.

Fuente: Veintitrés, julio de 2009.

Por Diego Rojas

“Montoneros, militantes del ERP y trotskistas: cómo fue su actuación en la última gran victoria de las guerrillas latinoamericanas.

El 19 de julio de 1979 las tropas guerrilleras del Frente Sandinista de Liberación Nacional ingresaron a Managua, capital nicaragüense, y pusieron fin de esa manera a décadas de dictadura somocista, que se expresó en sucesivos gobiernos de una dinastía familiar que acaparaba no sólo el poder político, sino que también poseía tierras e industrias que constituían un verdadero imperio en medio de la pobreza que asolaba a la nación. Fue el fin de un largo período de lucha que reivindicaba el accionar de Augusto César Sandino, líder de la resistencia contra la intervención militar estadounidense en Nicaragua y asesinado por Anastasio Somoza, el iniciador del imperio que caería hace treinta años ya. Sandino fue conocido como el “General de los Hombres Libres” y sus ejemplos de valor se multiplicaron en las innumerables acciones heroicas con que el FSLN tatuó su propia historia.

En la gesta participaron muchos latinoamericanos y, entre ellos, un gran número de argentinos. Exiliados por la dictadura de Videla, grupos de militantes se dirigieron a Nicaragua luego del llamado realizado en México por el comandante sandinista Jacinto Suárez, que les abrió las puertas a los revolucionarios extranjeros que tuvieran experiencia guerrillera para incorporarse a las filas combatientes del Frente. La revolución –una posibilidad lejana de la realidad argentina– cobraba vida en Centroamérica y hacia allí se dirigieron hombres y mujeres nacidos en esta tierra.

“Nosotros pertenecíamos al Ejército Revolucionario del Pueblo y estábamos exiliados en Europa –cuenta Ana María Sívori, viuda de Enrique Gorriarán Merlo, uno de los líderes militares de la organización–. Estábamos atravesando problemas políticos entre quienes habían renunciado a la lucha y quienes queríamos regresar al país para continuarla. Luego de la llamada del comandante Jacinto, decidimos sumarnos a las filas del Frente. El ERP en particular tenía experiencia en la toma de los cuarteles militares, como había pasado en la Argentina. De todas maneras, las dificultades internas impidieron que llegaran todos quienes hubieran querido. Al momento de la caída de Managua, se habían sumado como combatientes de base seis compañeros al mando de Gorriarán. Se integraron al frente sur, en la frontera con Costa Rica, donde estaba la mayoría de los combatientes latinoamericanos. Era una verdadera guerra de posiciones. El país vivía una efervescencia revolucionaria impresionante. Ese grupo llegó a Managua en el momento en que ingresaban las tropas guerrilleras del norte, que provenían de las montañas, y desde el sur. Habían tenido combates fuertísimos. La toma de Managua significó la caída definitiva del somocismo y el inicio de la revolución. Más tarde, empezamos a llegar el resto de los compañeros, diez, quince días después. Fue una época de alegría, debe haber sido el período más feliz del pueblo nicaragüense. Luego nos incorporamos a la guerra contra la ‘Contra’, que eran los ejércitos financiados por los Estados Unidos y entrenados por militares genocidas argentinos que acosaron durante diez años al gobierno revolucionario. Muchos compañeros se sumaron al ejército. Pensábamos que esa experiencia nos iba a servir en el derrocamiento de la dictadura.”

La revista Somos titulaba por esos días: “Amenaza para América. Montoneros en Nicaragua”, e ilustraba la nota con una foto de Mario Firmenich y Fernando Vaca Narvaja con el uniforme sandinista. El periodista Jorge Luis “Pampa” Ubertalli, que había militado en Montoneros, trabajó como instructor de las milicias sandinistas y enseñó materialismo dialéctico en la universidad, entre otras tareas. “Llegué con mi mujer de entonces a fines del ’79. Primero fuimos a Costa Rica, luego a Canadá y de ahí viajamos a Nicaragua. Nos integramos a un grupo del movimiento peronista montonero que estaba ayudando a la revolución. Firmenich y Vaca Narvaja llegaron para la entrada en el búnker somocista.” Ubertalli se quedó en el país centroamericano hasta el ’83. “Nunca me sentí excluido por no ser nicaragüense, siempre nos sentimos integrados al proceso revolucionario. Tenía un programa de radio y la gente nos recibía muy bien. Esa experiencia nos enseñó a ser humildes y a poner en práctica el internacionalismo que quería el Che Guevara.”

Carlos Vilas, actual interventor del ETOSS (ente regulador del agua) y sindicado por la revista Le Nouvel Observateur como uno de los veinticinco pensadores más importantes de la actualidad, cuenta su intervención: “Yo participaba de un grupo de apoyo, de una red de colaboradores del Frente Sandinista que tenía su base en Honduras. El Frente tenía retaguardias en ese país, Costa Rica y una más lejana en México. Cuando las tres tendencias internas del FSLN se unifican en marzo de 1979, ya se sabía que el triunfo estaba a punto de catapultarse. El 17 de julio renuncia Somoza. El 18 Francisco Urcuyo, presidente del Congreso, asume el mando interino, pero intenta prolongar la existencia del régimen. Ese intento le dio mayor empuje a la gente en las calles. Quince días antes se había instalado una junta integrada por Sergio Ramírez y Violeta Chamorro, entre otros, pero la toma de Managua consolidó el triunfo. El 19 me encontraba en Caracas realizando una actividad vinculada con el apoyo al FSLN y, al conocer la noticia del triunfo, de inmediato partí hacia Honduras. Más tarde ingresé a Nicaragua y participé, bajo la dirección política del Frente, en diversos trabajos en las tareas que me asignaron para la consolidación de la revolución. Hubo otros compañeros que no entendieron bien que la conducción política era la del FSLN”.

Tal vez se refiera a la participación de la Brigada Simón Bolívar, impulsada por el grupo trotskista de Nahuel Moreno en Colombia, que formó parte de las acciones militares que derrocaron al gobierno, aunque luego fueron expulsados de Nicaragua por los sandinistas. “La brigada se constituyó ante un llamado público realizado en Colombia. En ese momento, yo todavía estaba en la Argentina –relata Nora Ciaponni, actual militante del Frente Popular Darío Santillán–. Partí hacia Nicaragua en los primeros días de junio. Llegué un día antes de la toma de Managua, fue un movimiento de masas increíble, todas las rutas hacia la capital estaban atestadas de gente que intentaba llegar por todos los medios. Fueron varios días de concentración, se tiraron los monumentos que homenajeaban a Somoza. La brigada tuvo un papel relevante en la liberación de la ciudad de Bluefield, que fue la última en plegarse a la revolución. Ahí, los empresarios pesqueros y la Iglesia intentaron retomar el gobierno y nuestros compañeros, que eran los sandinistas de esa zona, evitaron la recuperación. Nuestra principal tarea fue el desarrollo de sindicatos y ayudamos a la construcción de 110 estructuras gremiales en el país. Después de décadas de represión, los trabajadores tenían ganas de decir todo. En ese momento, nuestra relación con la dirección del Frente era buena. Pero luego comenzaron a pedir el desarme de las milicias en los barrios y el control estatal del movimiento. Una brigada internacionalista conformada por panameños volvió a su país, pero nosotros no queríamos volvernos en ese momento. La gente comenzó a pedir que nos nacionalizáramos nicaragüenses. La dirección nos mandó a llamar a su búnker, una movilización popular nos acompañó. Luego de nuestro ingreso, fuimos detenidos y al día siguiente expulsados a punta de pistola en un avión que nos llevó a Panamá. Si no se apoyaba la totalidad de la acción del gobierno, se usaba el mote de contrarrevolucionarios. La revolución nicaragüense es una experiencia que marcó para siempre mi vida. Fue un momento enorme de eclosión popular.”
La participación de los argentinos en Nicaragua, en el momento justo que se necesitaba, es una de las demostraciones más de una característica que ennoblece nuestra propia historia. El internacionalismo de esos días es parte de nuestro propio acervo”.

Benjamin Linder y el Comité de Portland.

El Comité de Solidaridad con el Pueblo de Centroamérica (PCASC, por sus siglas en inglés) fue fundado en 1979 por un grupo de activistas preocupados por la política militar y económica de los Estados Unidos hacia Centroamérica. En 1982, voluntarios de PCASC organizaron y ayudaron a aprobar exitosamente un proyecto de ley que exigió al gobierno federal a terminar con su apoyo militar al gobierno de El Salvador, involucrando y educando a cientos de miles de votantes.

En 1987, Ben Linder, un residente de Portland, fue asesinado por Contras en Nicaragua, y activistas incluyendo a los miembros de familia de Ben se organizaron a nivel nacional para llamar la atención a la muerte de Ben y la política exterior de los EEUU hacia Nicaragua.

En los años 90, el trabajo de PCASC ha cambiado su enfoque para poder trabajar en terminar con la globalización corporativa. PCASC organizó más de 400 miembros de sindicatos para participar en las manifestaciones de la WTO en Seattle en 1999.

En 2005, PCASC coordinó una campaña comunitaria, involucrando a comunidades de fe, organizaciones estudiantiles, y sindicatos para evitar que se aprobara el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica (CAFTA, por sus siglas en inglés). La campaña tuvo éxito en presionar al Representante Earl Blumenauer (un creyente declarado en los tratados de libre comercio) para que votara no. En 2006, PCASC ayudó a organizar una marcha histórica a favor de los derechos migratorios en el Día de los Trabajadores, con más de 12,000 participantes, la mayoría de ellos latinos.

En el siguiente enlace, va un reportaje sobre Benjamin Linder : su trabajo, su compromiso, sus ideales… y su entierro en Matagalpa.

http://www.clama.org/especialde-benjamin-linder-2/

Benjamin Linder

Benjamin Linder

Poema de Norberto Salinas (1979)

LA MILPA
(Norberto Salinas)

    “Todo pisoteado y vendido
     Así no más
     por unos cuantos traidores”.

Iván Montenegro
sueña una milpa
después del triunfo de La Revolución
sueña sus flores
sus granos de luz

Nos dirigimos al campamento de Cusuco
desde Los Chiles
Adelante trepa y zigzaguea el barro
en un pick-up cargado de compas
el Comandante Garcillón
Nos acompaña Elvira la maestra
y el boxeador Tortuguita también panameño
Vamos cantando y a veces sólo un poco de nostalgia
Días antes Oscar Benavides
recordaba a Leonel Rugama
enseñando ecuaciones a los chavalos
y el poema que más le gustaba de Vallejo
lo sabía de memoria
“El momento más importante de mi vida
todavía no ha llegado”

Es el día de tus quince años Verónica
-fue tan difícil cambiar tus zapatillas transparentes
por unas botas 34-
mientras nos hablabas de tu madre en Managua
Te paralizaste con los disparos contó después Emmett
-uno de los tres sobrevivientes de Nueva Guinea-
Y así entre tus trenzas y tu adolescencia
ojos inmensos y bellísimos

Cuarenta cincuenta mil Ivanes y Oscares y Verónicas
y soñadores internacionalistas
y después del triunfo otros tantos
en el más grande poema de amor enterrado en las trincheras del norte y del sur
en Nicaragua.

 

Norberto Salinas nació en San José, Costa Rica, en 1957. Estudió Filología en la Universidad de Costa Rica. Participó en la Brigada Leonel Rugama durante la guerra de liberación de Nicaragua. Trabajó junto al poeta Rodolfo Dada en la organización de los mercados de Managua de 1979 a 1981. Miembro fundador del Taller de los Lunes y de la Editorial Lunes. Dirige del Festival Internacional de Poesía de Costa Rica y el Taller de poesía de Hatillo, al sur de San José. Ha publicado Luna en Bebedero (1990), Mascarón de proa (2004) y aparece en algunas antologías de la poesía costarricense y centroamericana.

Diario de un brigadista de la alfabetización (1980).

Hace poco que estoy leyendo con mucho interés los recuerdos de un brigadista español. Llego en la primavera de la Revolución sandinista cuando se empezaba a sembrar la esperanza. A la par de las primeras leyes económicas (constitución del sector estatal, reforma agraria…) y culturales (talleres de poesía), el mayor proyecto, él que movilizó a miles de nicaragüenses – en particular, jóvenes, a veces muy joven, comprometidos con el sueño de Sandino fue la Cruzada Nacional de Alfabetización. Unos meses antes, los frentes de guerra, las escuadras guerrilleras habían convergido hacia Managua para derrocar a la dictadura. Esta vez, una onda alfabetizadora iba a cubrir el territorio desde la ciudad hacia los barrios, el campo, las comarcas olvidadas… Miles de muchachas y muchachos armados con lápices y cartillas combatieron en el Ejército Popular de Alfabetización para derrocar la ignorancia.

En su blog, esbozos y remendios, “Pinolero” nos entrega los folletos de su diario de brigadista así que algunas fotos del año 1980 en la Nicaragua libre.

Lo contacte para indicarle nuestro interés común en compartir estos recuerdos de la solidaridad y preguntarle el contexto de su llegada a Nicaragua.

Ahí va su respuesta…

 

SOBRE NICARAGUA: RESPUESTA A LOREN SANCHÍS

Loren Sanchís, autor del blog Brigadas de solidaridad en Nicaragua, me ha planteado recientemente en un comentario una serie de cuestiones relacionadas con un tema común que nos atrae: historias, vivencias y recuerdos de los brigadistas en Nicaragua.

Mientras iba escribiendo la respuesta, me di cuenta que como comentario era muy largo, y en nada desmerecía una entrada independiente, por lo que le di una contestación de cortesía, en tanto elaboraba este texto.

 ¿En qué contexto te fuiste para Nicaragua?

Respecto a la primera de sus cuestiones, el contexto en el que fuimos a Nicaragua, debo decir previamente que lo que después se denominó brigada española, éramos en realidad un grupo de cooperantes financiados por el Ministerio de Educación. No fuimos, pues, una brigada de solidaridad al uso, en el sentido altruista de la palabra, aunque tampoco nos consideramos mercenarios, como alguna vez, injustamente, se nos trató. Simplemente, éramos trabajadores en el extranjero. Bien es cierto que al regresar de aquella experiencia que nos marcó profundamente, prácticamente todos los componentes de la brigada, hasta donde conozco, nos volvimos solidarios y altruistas con la linda gente de Nicaragua. Y orgullosos de haber participado en la Cruzada Nacional de Alfabetización de 1980, una gesta educativa que mereció el Premio Nadezhda K. Krupskaya de la UNESCO a la enseñanza en 1981.

En cuanto al contexto propiamente dicho, recuerdo que fue todo muy rápido. En mi caso concreto, me enteré a través de un amigo y compañero que también fue allá en la brigada. Recién acabábamos el servicio militar, que por entonces era obligatorio en España, y andábamos buscando trabajo. A mediados de febrero de aquel 1980, como cuento en mi entrada La noticia, mi amigo me informó que se había enterado que el Ministerio de Educación español solicitaba maestros que quisieran ir a Nicaragua, a la alfabetización. Supongo que el resto de compañeros de las distintas provincias seguirían un proceso parecido. En nuestro caso, no nos lo pensamos dos veces, pese a la situación de inestabilidad que vivía la zona: apenas quince días antes, a finales de enero, había tenido lugar el asalto a la embajada española en Guatemala; y para corroborar la inestabilidad, a las tres semanas de nuestra llegada a Nicaragua tuvo lugar el asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero en El Salvador.

Nos apuntamos, como digo, al llamado del Ministerio de Educación, y hubo una selección previa en cada provincia; ignoro cuantos llegaron a apuntarse, tanto en cada provincia, como en el total nacional; luego, ya en Madrid, se hizo la selección definitiva, y de ahí salimos el grupo de cooperantes que formamos la denominada brigada española, compuesta por 50 maestros, 4 coordinadores y 1 un Jefe de Misión, en total, 55 personas. Nuestra misión era de asesores técnicos pedagógicos; es decir, quienes debíamos orientar a los brigadistas que estaban en contacto directo con el campesinado la forma en que se debía de llevar a cabo la enseñanza.
Ese fue, escuetamente, el contexto en el que nos integramos en la CNA (Cruzada Nacional de Alfabetización), y esa fue la parte de solidaridad inicial que el gobierno de España tuvo en ese momento con el pueblo y el gobierno de Nicaragua; pues a nuestro regreso de la Cruzada, llegó a Nicaragua un segundo contingente de cooperantes.

¿Cómo se organizó la solidaridad desde los años ´80 en España?

 Respecto a la segunda de las cuestiones, ignoro el detalle de la organización de la solidaridad en España. Sé que anualmente había convocatorias desde el Instituto de Cooperación Iberoamericana; pero eran programas específicos tanto en la temática, como en la localización geográfica.

Además del Gobierno, en aquella década de los 80 tenían bastante actividad los Comités de Solidaridad con América Latina.

Y las Organizaciones No Gubernamentales, tipo Profesiones sin Fronteras (Médicos, Farmacéuticos, etcétera), que aún siguen activas.

¿Cómo fuiste a parar a una escuadra de alfabetizadores?

Respecto a la tercera de las cuestiones, como dije al principio, fuimos de forma organizada, y ya sabíamos que nuestra misión era de asesores pedagógicos. Allá en Nicaragua se nos integró en el denominado Cuarto Taller, y estuvimos las tres primeras semanas alternando las visitas turísticas guiadas con las sesiones de cursillos intensivos para conocer la realidad nicaragüense, como voy narrando en mi blog.

Luego, cuando comenzó de lleno la Cruzada, a finales de marzo, a la brigada española nos dividieron por parejas, dada la situación de inestabilidad política, y a cada pareja nos integraron en una escuadra de alfabetizadores; unas parejas estuvimos solos como asesores, y otras compartiendo la tarea con otros maestros del país. En nuestro caso concreto, tuvimos otra maestra asesora con nosotros un breve tiempo, hasta que vistas las necesidades de cada sitio, a la profesora la trasladaron de hacienda, y solo nos quedamos los dos maestros españoles de asesores de la escuadra.

La brigada española alfabetizamos y asesoramos en la alfabetización en el departamento de Matagalpa, y estuvimos distribuidos en haciendas de los municipios de San Ramón, San Dionisio, Matiguás y Muy Muy.

En mi caso concreto estuve en la hacienda Santa Celia, perteneciente al municipio de San Ramón.

Finalmente me queda que decirle, Loren, que aunque estoy orgulloso de lo que hice en aquella época, y algunos de mis compañeros vivieron momentos de peligro, las vicisitudes pasadas no fueron nada en comparación con las de Copalar y su brigada, realmente admirables. El relato de la emboscada sufrida el 14 de octubre de 1985, en la comarca Jorgito, en Zelaya Central, leída en el blog de Alfredo Fonticelli, es escalofriante.

Invito a mis lectores a leer Mariposa de la muerte, por Copalar, en el blog de Fonti, para saber el porqué de mi admiración y de qué estoy hablando.

Un saludo a todos, especialmente en este caso a Loren Sanchís y Alfredo Fonticelli, y gracias por compartir vuestros recuerdos.

La batalla del café: producción y agresión (1983).

Fuente: Revista Envío numero 28 y 29, octubre – noviembre 1983, Nicaragua.

El año 1983 fue bautizado como el “año de lucha por la paz y la soberanía”. Frente a la escalada de agresiones contrarrevolucionarias, el incremento de la producción económica era básico para asegurar la soberanía de Nicaragua. Frente a la política norteamericana, que intentaba aislar económicamente a la revolución, los planes económicos priorizaron la captación del mayor número posible de divisas. La reconstrucción del país y la construcción de una nueva sociedad necesitaban de piezas industriales, transporte, combustible, medicinas, alimentos -y también medios militares-, que sólo se podían adquirir con divisas.

Compañera Xiomara en el cafetal (Brigada estudiantil de produccion).

Compañera Xiomara en el cafetal (Brigada estudiantil de produccion).

Una producción estratégica frente a la agresión.

Las cosechas anuales de café y algodón son claves en la generación de divisas. En 1982, las exportaciones de café representaron un 30% del valor total de las exportaciones. El algodón representó un 21%. La última cosecha de los dos productos produjo alrededor de $241 millones en divisas.

Las cosechas de café y algodón son también claves en la estabilidad económica del país, pues son casi invulnerables al boicot económico norteamericano. Solamente un 1% de las divisas que produce el café viene de Estados Unidos. (Antes de la revolución el 8.6%). El algodón nunca se vendió a los norteamericanos. En el caso del azúcar la situación era bien distinta: 2/3 de la producción tenían como destino Estados Unidos. Fue por eso que el azúcar fue blanco de la agresión económica norteamericana con el brusco corte de la cuota en un 90% (mayo de 1983).

La importancia del café y el algodón para la economía nicaragüenses se puede medir también por estos datos: el 30% de las tierras sembradas en Nicaragua se dedican a estos dos cultivos y los períodos de cosecha de ambos productos son la fuente de trabajo más importantes para el país: hasta 100.000 personas participan en los meses-pico de la cosecha cafetalera y 60.000 en los de la cosecha del algodón.

El incremento de las actividades contrarrevolucionarias en estos meses pasados y las que son previsibles para el período de cosecha indican que le corte de café se realizará en condiciones extremadamente difíciles. Existe penetración de “fuerzas de tarea” en la Región 6 (Departamentos de Jinotega y Matagalpa), donde se cosecha el 46% del café nicaragüense. La actividad contrarrevolucionaria es menos intensa en la Región I (Departamento de Nueva Segovia, Madriz y Estelí), donde se produce el 19% del café, pero sí se producen ahí, incursiones desde la frontera con Honduras.

Combatientes de ARDE en su campamento en Costa-Rica.

Combatientes de ARDE en su campamento en Costa-Rica.

Asfixiar a Nicaragua.

 El 1 de octubre de 1983, se realizó una reunión en Guatemala, donde además del Presidente de ese país y los jefes militares de Honduras, El Salvador y Panamá, estuvo presente el Jefe del Comando Sur, Paul Gorman. El objetivo principal de la misma era oficialmente resucitar el CONDECA. Una decisión íntimamente ligada a una posición ideológica y política de combatir a Nicaragua y los movimientos populares de la región.

Por otra parte, la  actitud de Costa Rica, avalando en su territorio -no sin contradicciones internas-, a los grupos de ARDE y su operatividad militar abierta es tal vez el elemento más preocupante. La esquizofrenia de Costa Rica consiste por ejemplo en sostener la comisión mixta con Nicaragua -una de cuyas reuniones se realizó a comienzos de septiembre- y al mismo tiempo brindar la infraestructura y el territorio a los grupos que conspiran contra Nicaragua.

El ataque del 28 de septiembre a la aduana de Peñas Blancas desde la aduana costarricense es un elemento que preocupa. Este ataque viene a oficializar un bloqueo terrestre casi total contra Nicaragua. La zona de la carretera panamericana fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua era sin duda, hasta ahora, el único sector de frontera terrestre que gozaba de “cierta tranquilidad”. El ataque y más aún, las versiones distorsionadas que se manejaron en Costa Rica -culpando a Nicaragua de iniciar el ataque- demuestran una voluntad política de ciertos sectores “ticos” de agudizar las contradicciones contra Nicaragua.
Esto es, sin duda, parte de una estrategia planificada por los personeros norteamericanos en el área. El lunes 3 de octubre, periódicos locales informaron que el embajador norteamericano en Costa Rica, Curtin Winsor, amenazó a Nicaragua con una intervención militar norteamericana por haber agredido a Costa Rica en Peñas Blancas.

De la misma manera que los campesinos de la zona fronteriza norteña siguen impulsando sus cosechas a pesar de los ataques y agresiones, el país vive su ritmo de reconstrucción. Las agresiones obstaculizan pero no paralizan. Un giro importante en la organización de la defensa ocurrió el 13 de septiembre cuando el Consejo de Estado aprobó finalmente la Ley de Servicio Militar Patriótico, punto de partida para la masificación y nacionalización de la defensa del país.

Eden Pastora jefe del grupo contra ARDE en el campamento de "Pantera".

Eden Pastora jefe del grupo contra ARDE en el campamento de "Pantera".

La cosecha del café: batalla esperanzadora de la reconstrucción.

El 1ro. de octubre se abrió, oficialmente, el período de cosecha del café. En esta estructura de país agroexportadora, buena parte de los medicamentos, insumos, materias primas, petróleo, etc. son financiadas con divisas que vienen de la venta del café. Es por ello que se lo considera el “grano de oro”, factor decisivo para la reconstrucción y supervivencia del país.

La importancia de este producto determina que se esté organizando un programa de renovación cafetalera que afectará a 13,500 manzanas y que durará 5 años. Para 1988 esta renovación permitirá aumentar la producción en unos 300,000 quintales anuales. Este proyecto gigantesco, significará un aumento de 10,700 puestos de trabajo en el auge productivo y permitirá recibir divisas adicionales que significarán 33 millones de dólares. El costo del plan significará 416 millones de córdobas que correrán por cuenta del estado y que serán entregados tanto a productores privados como estatales.

El café, que es vendido a 23 países distintos -entre ellos los principales: EEUU, Alemania Federal, Argelia, Holanda, Francia, Bélgica, URSS etc.- es producido por 25,000 productores de los cuales el 70% pertenecen al sector privado. La cosecha calculada para este año, será de 1.2 millones de quintales contra 1.4 millones de quintales de la pasada.

Este descenso está determinado por la prolongada sequía que afectó a la planta, la plaga de la roya, la acción descapitalizadora de algunos empresarios que no dieron buen mantenimiento a sus cafetales y la acción militar de la contrarrevolución. Parte de la producción se situa en zonas cercanas a la frontera hondureña, donde será imposible recolectar la cosecha. Se calcula que por este efecto se perderán alrededor de 145,000 quintales de café.

Para recolectar la actual cosecha se necesitarán unos 70,000 cortadores, 50,000 cortadores -trabajadores agrícolas tradicionalmente dedicados a esta tarea- ya están asegurados. El resto -20,000 casi el 30% del total- se conformará con el aporte voluntario de hombres, mujeres y jóvenes coordinados por las organizaciones de masas AMNLAE, Juventud Sandinista, etc. De esos 20,000 ya hay 8,500 seguros que empezarán pronto el trabajo. La formación de Batallones de la Producción -así como la aprobación de una nueva ley laboral con estímulos y mejoras a nivel de alimentación y vivienda de los trabajadores- están entre las medidas de emergencia tomadas por el gobierno para levantar la cosecha.

Al margen del café que se pierde por estar ya en zona de guerra, otra buena cantidad -montañas de Jinotega y Matagalpa- se cosechará en zonas infectadas por los grupos anti nicaragüenses. Es sabido que ya hay directrices de estos grupos de boicotear y obstaculizar lo más posible la cosecha, intentando con eso desestabilizar la entrada de divisas y agudizar, por ende, la crisis económica del país.

Ante estos desafíos, la cosecha del café, como todas las tareas de reconstrucción en Nicaragua, se considera una batalla abierta: un reto cotidiano que ha comenzado el 1ro. de octubre y que terminará con el último grano de oro que se cosechará en diciembre. Momento en que posiblemente, otra batalla no menos importante, la del algodón, exigirá nuevos esfuerzos de este pueblo, que sin resignarse por el acoso, por el bloqueo, por el aislamiento, por las agresiones sofisticadas e incluso por las posibilidades de intervención más directa de parte de Estados Unidos sigue construyendo día a día, mes a mes, su presente de sudor y esperanza.

Tropas del EPS en Rio San Juan en un operativo contra ARDE.

Tropas del EPS en Rio San Juan en un operativo contra ARDE.

Ataques de septiembre / octubre de 1983:

Principales ataques aéreos

8 septiembre: Dos avionetas atacan con rockets el aeropuerto A.C. Sandino y otros objetivos civiles.

9 septiembre: Dos aviones de combate atacan con rockets la población civil del puerto de Corinto. Ese mismo día hay ataques aéreos en Cibalsa.

23 septiembre: Un avión ataca la planta eléctrica Nicarao y la fábrica INDUQUINISA.

28 septiembre: Dos aviones atacan posiciones del Ejército en El Naranjo.

3 octubre: Un avión DC-3 es derribado en Los Cedros cuando intentaba abastecer a grupos contrarrevolucionarios internados en el país.

Ataques con recursos sofisticados

8 septiembre: Sabotaje a la terminal de carga de petróleo en Puerto Sandino.

13 septiembre: Voladura de una Cooperativa de pescadores en Chinandega con explosivos altamente sofisticados.

2 octubre: Voladura de dos tanques de combustible de 380,000 galones en Puerto Benjamín Zeledón, Costa Atlántica.

10 octubre : ataque al puerto de Corinto.

Cuatro días después del ataque, el 14 de octubre, la Junta de Gobierno anunciaba un plan de emergencia nacional, que en su punto 4 señala: “Completar los Batallones de la Producción, que deben estar preparados para sacar la cosecha de cualquier lugar y con sus propios medios, si la situación lo requiere“.

Castillo Norte: cómo funciona una Unidad de Producción estatal (Jinotega, 1982). (2)

Un día en Castillo Norte

 A las 4 de la mañana comienza a llegar a través de las rendijas y los huecos de las maderas, la luz de una vela. Simultáneamente, un ruido incesante de palmas inunda el campamento y da la sensación de que todo se estremece. Son las mujeres que comienzan la tarea de elaborar las tortillas para el día. Cada familia puede preparar su propia comida y también tiene opción a comer en el comedor general. En ambos casos la dieta alimenticia es la misma: arroz, frijoles, tortilla y café, tres veces al día.

Por la mañana, los grupos se dirigen hacia el cafetal despues de la reunion de coordinacion (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. SANCHIS)

Por la mañana, los grupos se dirigen hacia el cafetal despues de la reunion de coordinacion (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. SANCHIS)

A las cinco y media, mujeres, hombres y niños comienzan a dirigirse hacia el campo para la jornada de trabajo que dura de 6 de la mañana a la 1 de la tarde, cuatro horas menos que en tiempos anteriores a la Victoria. En el trayecto, lleno de árboles y matas de café, nos encontramos con cuatro niños uno de los cuales nos dice que tiene trece años y que lleva siete trabajando en distintas tareas. Actualmente su trabajo consiste en cortar leña al fondo de una pendiente y subirla al borde del camino. Nos señala que tiene la esperanza de ir pronto a la escuela. Hay una labor real en este sentido por parte del sindicato, quien lucha en este momento por conseguir un maestro para unos 20 niños que viven en la finca. Sin embargo, los directivos el sindicato nos explican que no lo consideran muy factible debido a que hay pocos maestros y muchas fincas esperándolos.

Llegamos al lugar de trabajo en el que los adultos están podando las matas de café. El capataz nos explica lo relativo a la producción e este año, y nos señalaba que un crédito del Banco se había retrasado y no llegó para la fase de preparación de la tierra, imposibilitando la limpieza oportuna de la maleza del suelo. Esto trajo como consecuencia que parte del café que se caía durante la recolección no se pudo aprovechar.

Pausa en el cafetal. Un grupo de mujeres come su tortilla con frijoles. (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. Sanchis)

Pausa en el cafetal. Un grupo de mujeres come tortillas con frijoles. (UPE Santa Josefina, 1989, foto L. Sanchis)

Después de terminar la jornada de trabajo, el tiempo libre lo emplean de distintas forma. Las mujeres realizan las tareas de lavado de ropa y otras similares, los niños juegan y los hombres conversan en el Centro de Abastecimiento Rural. Este Centro e ha convertido en un lugar de atracción para los habitantes de Castillo Norte quienes lo consideran ya patrimonio de todos. Está administrado por la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (ENABAS) quien distribuye los productos que se venden en el Centro (leche, crema, azúcar, sal) a las áreas aisladas garantiza la existencia de los mismos a la vez que protege a los consumidores de la especulación y el acaparamiento. El abastecimiento en esta zona depende en algunas épocas del estado de los caminos y en otras épocas de cosechas, del número de personas que participan en los cortes de la disponibilidad del transporte.

Antes del triunfo no llegaban a la finca los productos básicos y cuando se encontraban había que pagar por ellos sobre precio. Estaba permitida la venta de licor sin ninguna restricción. Actualmente está prohibida su venta en las Unidades de Producción Estatal, medida que ha repercutido positivamente en la economía familiar.

Como decíamos anteriormente, en la tarde los trabajadores tienen más tiempo libre lo que nos permitió conversar con ellos de manera informal. Se refieren a los sueldos señalando que actualmente reciben paga quincenal y que si bien es verdad que la dieta alimenticia no ha variado sustancialmente, ésta está garantizada así como el sueldo fijo, preaviso y demás beneficios, todo respaldado por el sindicato, lo que crea en ellos una gran sensación de seguridad que antes no se veía. Anteriormente, el patrón podía retener el sueldo hasta de tres meses y si protestaban corrían el riesgo de perder el trabajo.

La represión sufrida en el pasado, internalizada por mucha gente de Castillo Norte, condiciona todavía la libertad de hablar o cuestionar hechos actuales. Como señalaba un dirigente del sindicato, la libertad no es cuestión de decretos, se irá ganando en la medida que vayan teniendo experiencias positivas al respecto.

En la noche constatamos mucha actividad en torno al centro de las milicias, 20 hombres se disponen, rifle o fusil en mano, y con un gran sentido de disciplina, a la vigilancia de la finca según los turnos establecidos. En el patio, un grupo conversa sobre la conveniencia de proveerse de más armas debido a la actividad de las bandas de ex-somocistas y al ataque que hicieron hace unos meses a la finca. Se percibe un gran espíritu defensivo y se consideran responsables de la defensa de la finca.

Castillo Norte: cómo funciona una Unidad de Producción estatal (Jinotega, 1982)

La revista “Envió” publico un reportaje en marzo de 1982 sobre la Unidad de Producción Estatal (UPE) de El Castillo Norte, Jinotega. Una de las UPEs más importantes de Nicaragua. Este ejemplo simbólico del sector estatal da una muestra de los profundos cambios en el agro operados después del triunfo de la Revolución. Las grandes fincas concentraban todas las contradicciones de clase bajo el Somocismo: grandes concentraciones de tierra, acoso y amenazas de los trabajadores, represión de los sindicatos, miseria y exclusión… Bajo la Revolución sandinista, el sector agro exportador siguió siendo estratégico por las divisas que proveía y a la vez sirvió de “laboratorio” para que los trabajadores del campo consiguieran de forma acelerada: casas, servicios sociales, educación y salud, derechos organizativos… Lo que pronto transformo la Área Propiedad del Pueblo (APP) en blanco militar para la Contrarrevolución.

Publicamos parte de este artículo del numero 10 de Envió, de marzo de 1982. El articulo esta ilustrado por fotos sacadas en los años 1980 en la UPE Santa Josefina, Matagalpa.

 

Hoy, el amanecer dejo de ser una tentacion... (La luz, Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

Hoy, el amanecer dejo de ser una tentacion... (La luz, Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

Castillo Norte: cómo funciona una Unidad de Producción estatal

El trabajador agrícola juega un papel decisivo en la economía nicaragüense de agro exportación. Este grupo social crecerá en número y significación en la medida que Nicaragua se desarrolle en este aspecto.

¿Cómo es la vida del trabajador agrícola y cómo ha influido la revolución en ella? ¿Cuáles son algunas de las limitaciones, promesas, desafíos de la revolución en la economía y la sociedad cuando se mira desde la perspectiva de este sector.

Para acercarnos a esta temática visitamos Castillo Norte, una finca de café en el Departamento de Jinotega, región centro norte de Nicaragua, departamento que ocupa el segundo lugar en extensión del país. Su población es de 132,800 habitantes de los cuales, 109,600 viven en área rurales. En general, la población rural vive en fincas aisladas unas de otras lo que no permite concentración poblacional.

El Departamento de Jinotega ocupa el primer lugar en la producción de café del país. En el año 79-80 produjo el 31,9% de la producción total nacional.

El café se introdujo en Jinotega en el año 1895. En 1950 se construyó la primera vía de penetración para facilitar la producción. Durante años, el desarrollo de Jinotega ha estado subordinado a los intereses de los grandes productores, quienes a su vez dependían de los cambiantes precios del café. Con la confiscación de las propiedades de Somoza en el 79, el 8.9% de la tierra dedicada al cultivo del café en este departamento, pasó a ser parte del sector del estado, quedando el resto en manos de pequeños y medianos productores. La economía, participación social e infraestructura, en Jinotega, giran alrededor de la producción de café para la exportación.

Algunos datos nos dan una idea de las condiciones de la zona heredadas de la época de Somoza. En Jinotega, 52 de las comunidades rurales no tienen agua potable. Los servicios básicos tradicionales de salud sólo tienen una capacidad de atención del 30% de la población. Antes de la Cruzada de Alfabetización, el 70.9% de la población era analfabeta. Después de la Cruzada se redujo al 28% mientras a nivel nacional del analfabetismo escasamente llega al 11%.

Durante la época somocista, el FSLN comenzó su lucha en esta región del país. En respuesta a esto, la Guardia Nacional intensificó en la zona sus niveles de represión asesinando a todos los que eran sospechosos de algún tipo de colaboración con los sandinistas. En esta situación de represión extrema, creció la desconfianza entre los habitantes del lugar lo que hizo imposible organizarlos. Con estas limitaciones se formó en la clandestinidad la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC). Esta situación cambió totalmente después del triunfo y la ATC tiene actualmente plena libertad de acción y organización. Cuenta con 5,500 miembros de Jinotega y su trabajo está concentrado fundamentalmente en las grandes fincas. Palabras como sobre-tiempo, vacaciones, sindicatos y seguridad social, totalmente desconocidas por los trabajadores en la época anterior, han adquirido plena vigencia.

“Castillo Norte”: Unidad de Producción Estatal

La finca de café de Castillo Norte tiene más de 300 manzanas de café. Cuenta con 110 trabajadores agrícolas permanentes -que viven en la finca- muchos con su familia. Este número asciende a 350 durante la cosecha.

Castillo Norte no fue confiscada inmediatamente después de la victoria. Su dueño anterior, un somocista que vivía en Managua, dejó la finca en manos del mandador. Este y los capataces -que siempre estaban armados- tenían entre otras, la responsabilidad de controlar la fuerza de trabajo. Si no se mantenían los niveles de producción estimados, amenazaban a los trabajadores con el despido o el retiro del sueldo, y si consideraban demasiadas las protestas los amenazaban con la cárcel. No había sindicatos y el capataz tenía al mandador y a la guardia a su favor.

Hoy, Castillo Norte, forma parte del Area Propiedad del Pueblo (APP). El mandador, capataces y trabajadores forman lo que denomina Unidad de Producción Estatal (UPE). La UPE es responsable de implementar el plan técnico-económico así como del cumplimiento de las metas establecidas en este plan, si bien la formulación definitiva se hace en Managua.

En la finca mencionada funciona un sindicato afiliado a la ATC que lleva el nombre de “Germán Pomares” dirigente sindicalista y mártir de la liberación, quien luchó en eta región y soñó con la Reforma Agraria.

Vista general de la UPE Santa Josefina. Las casas individuales reemplazaron las baracas de los trabajadores frente a la casa hacienda transformada en almacen y sala de reunion.

Vista general de la UPE Santa Josefina. Las casas individuales reemplazaron las baracas de los trabajadores frente a la casa hacienda transformada en almacen y sala de reunion. (Matagalpa, 1989. Foto L. SANCHIS).

Condiciones de Vida

Castillo Norte dista de Jinotega 55 km. recorrido que se hace en 3 horas a bordo de Jeep. El camino es, irregular, tortuoso a través de montañas bordeadas de ríos sobre los que no hay ningún puente.
Entrando a Castillo Norte pasamos por una gran estructura de cemento, relativamente moderna y con mantenimiento adecuado. Es un beneficio de café. A través de sus instalaciones se deduce que todo el procesamiento de secado, lavado y selección de granos, recibe un cuidado especial.

Al otro lado de esta estructura se ve un campamento construido sobre pilotes de más o menos un metro de alto. Toda eta construcción es de madera ya muy deteriorada por el efecto el sol y la lluvia. Una plataforma, también de madera, nos conduce hasta una de las puertas del campamento. Ya dentro, visitamos un cuarto de 6 por 9 pies, en el que no hay ventilación ni luz solar salvo la que entra a través de un hueco accidental que se ve en el techo, Dos plataformas de madera tipo litera sirven de dormitorio a los trabajadores que usan como colchón sacos vacíos que luego servirán de envases para el café. Unos clavos colocados desordenadamente en las paredes, hacen la función de perchas para colgar la ropa. No hay asientos ni tampoco muebles de ninguna clase. En este espacio vive una familia entera u 8 hombres solteros. Nadie sabe exactamente la fecha en la que se construyó este campamento aunque se conoce que éste tuvo su origen por los años 30 cuando los precios del café sufrieron una gran depresión. Aunque con el tiempo los precios mejoraron mucho, las condiciones habitacionales siguieron iguales.

Contrastando con el campamento descrito, relativamente cerca, vemos una casa nueva con muebles de brillantes colores. Es el nuevo centro infantil rural para niños de dos a cinco años y tiene como finalidad el cuidado y atención de los mismos durante las horas de trabajo, bajo la responsabilidad de un grupo de mujeres. Estos niños anteriormente quedaban bajo el cuidado de sus hermanitos a veces también de poca edad. Este centro infantil es todo un símbolo de esperanza de un futuro mejor para todos.

Construccion de un Centro Infantil Rural por a Brigada francesa "Roja y negra", Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

Construccion de un Centro Infantil Rural por la Brigada francesa "Roja y negra", Matagalpa, 1989, Foto L. SANCHIS)

La Brigade ouvrière suisse. La Dalia (3).

(9 de octubre, dia del guerrillero heroico) 

La vie dans la brigade.

-Claude :  « Mon arrivée au Nicaragua… A l’aéroport de Managua, une responsable est venue nous chercher. Nous arrivions avec une caisse à outil de 40 kilos et notre sac. Le véhicule que nous devions prendre était en panne. Nous avons donc profité d’un camion qui venait de charger une grue à Managua pour se rendre à Matagalpa. Je me souviens qu’en arrivant à Matagalpa, la flèche de la grue arracha les fils de téléphone… Ce qui selon nous aurait dû être une catastrophe sema l’hilarité chez les nicas. Ensuite, un véhicule nous attendais et nous transporta jusqu’à La Dalia. Nous avons dormi à même le sol, l’ambiance était tendue entre les brigadistes qui nous reçurent. Je garde ce souvenir : il pleuvait, les gens se faisaient la gueule, nous n’avions rien à manger, pas de lumière. Dans le village, il y avait un petit resto et un unique bar qui vendait du rhum Plata à des types habillés en vert, armés de fusils… et en plus le coassement constant des grenouilles… C’était désespérant : si c’est ça le Nica, je préfère me barrer ! Le lendemain matin, il y avait du soleil et tout a changé… »

Avec le développement de la solidarité et l’arrivée de dizaines de brigadistes suisses au Nicaragua, les autorités helvétiques tentèrent d’enrayer ce mouvement.  Dans la presse, l’extrême droite tapait fort sur les internationalistes, des informations ou plutôt de la propagande antisandiniste circulait. Lorsque Claude dû rentrer en Suisse après son premier séjour au Nicaragua, son patron lui demanda si effectivement, des missiles soviétiques étaient installés à Matagalpa ! Autant d’arguments présentant le Nicaragua comme un facteur d’agression dans la région rejoignant en tous point la rhétorique reaganienne. Une photo d’Yvan Leyvraz circula le montrant armé d’un .38. C’était concrètement un photomontage. Après la mort d’Yvan, le gouvernement suisse a tenté de bloquer la solidarité, en empêchant la sortie de matériel vers le Nicaragua ou d’interdire aux Suisses de sortir de la ville Matagalpa pour se rendre dans les zones où ils travaillaient.

Ivan Leyvraz, "cabello de oro" siempre en el corazon de los nicas. Foto sacada del folleto publicado en memoria a Benjamin Linder.

Ivan Leyvraz, "rizo de oro" siempre en el corazon de los nicas. Foto sacada del folleto publicado en memoria a Benjamin Linder. (Managua, 2011)

La brigade fut une expérience pour tous. Le changement de continent, les problèmes de santé, l’adaptation à la précarité de la vie en zone rurale soumise à la guerre fit émerger un nouveau type de fraternité.

« Nous étions tous idéalistes, on recherchait tous une forme de révolution qui dépendait de notre parcours : certains avaient travaillé en entreprises, d’autres vivaient en collectifs, il y avait différentes cultures politiques, différentes visions… Ceci ajouté à une réalité difficile, aux difficultés de santé, le manque de nourriture, les tensions dans les zones de combat… tout ceci faisait qu’il fallait construire une forme de camaraderie dans le groupe pour éviter les tensions ».

La BOS signait des contrats pour la réalisation de projets et était en lien constant avec le gouverneur local – le cadre politique du FSLN- ; ce cadre formel était nécessaire pour que les brigadistes aient le droit de résider dans le pays, pour s’acquitter des impôts. Le rythme de travail au sein de la brigade était de 20 jours de travail et 3 jours de repos. Aussi, il fut mis en place une sorte de caisse de solidarité pour aider ceux qui rentraient en Suisse à pouvoir avoir un petit pécule pour entamer les démarches administratives et trouver un travail, un logement…

Comme les autres brigades, ce type d’engagement internationaliste s’arrêta net le soir du 25 février 1990 quand le FSLN perdit les élections. La défaite électorale fut un véritable effondrement. Tout ce capital, les projets menés par la Révolution, tout a été détruit, récupéré, revendu pour le bénéfice de quelques-uns. Bien sûr, les UPE et l’Entreprise Alfonso Nuñez ont été dissoutes, restituées ou revendues… L’UPE Santa Martha a été distribuée sous forme de parcelles, La Estrella a été récupéré par le syndicat pour un projet de gestion collective, San Antonio a été donné aux ex-contras, les ateliers mis en place par la BOS passèrent aux mains des nicas… En quelques mois, des années d’efforts furent anéanties.

Los cafetales en las afueras de La Dalia (Foto L. Sanchis 2011)

Los cafetales en las afueras de La Dalia (Foto L. Sanchis 2011)

La Brigade ouvrière suisse. La Dalia (2)

La Brigade ouvrière suisse.

En mai 1984, la première Brigade ouvrière suisse (BOS) arrive au Nicaragua alors que la guerre bat son plein. Le pays est entièrement mobilisé pour défendre  la Révolution. Concrètement dans le secteur de La Dalia, au Nord de Matagalpa, des centaines de personnes se sont repliées et vivent dans des asentamientos, en raison des incursions permanentes de la Contra. La Dalia se situe entre les cordillères Dariense et Isabelia, un axe Nord-Sud,  véritable route empruntée par les commandos contrerévolutionnaires en provenance du Honduras. Cette zone de production de café devint  un secteur stratégique pour le gouvernement sandiniste qui redoubla d’efforts pour maintenir et accroître la production, source de devises.

Plaza central de La Dalia. La alcaldia municpal y la casa materna. (Foto L. Sanchis -2011)

Plaza central de La Dalia. La alcaldia municpal y la casa materna. (Foto L. Sanchis -2011)

Un accord fut conclu avec le Minvah (ministère du logement) pour un programme de construction de 40 maisons. Ce type de coopération est une particularité car la plupart des brigades internationalistes participaient aux récoltes ou bien à la construction d’infrastructures en se relayant pour des périodes de quelques mois. La BOS arriva à La Dalia en 1984 pour n’en repartir qu’à la fin de la Révolution ; certains membres de la BOS firent un séjour court tandis que d’autres demeurèrent tout au long du processus révolutionnaire… et après.

Rétrospectivement, Fabio estime que la BOS arriva dans la zone à un moment crucial. Dans le secteur de la Dalia, tout était à faire. La plupart de terres disponibles avaient été confisquées aux collaborateurs de Somoza ou bien acquises par les autorités en raison de l’endettement de leurs propriétaires. Dans un premier temps – en 1983-, il fut décidé d’établir un « pôle » à Yale pour développer les projets révolutionnaires : réforme agraire, santé, éducation, logement… Là-bas, les Suisses comme Yvan ou Felipe connurent les conditions de vie des paysans. Il était urgent d’améliorer les conditions de production, d’organiser les communautés, de construire les infrastructures nécessaires. Pour atteindre ces objectifs essentiels, il fallait défendre la Révolution. Certains comme Yvan se sont peu à peu politisés.

Les Suisses se sont intégrés à la population car ils travaillaient avec les Nicaraguayens. Leurs ateliers permirent la formation de dizaines de professionnels et de techniciens en maçonnerie, eau potable, mécanique… L’impact humain fut énorme. De nos jours, de nombreux professionnels qui travaillent dans la zone sont issus de ces ateliers. Les gens ont dû participer pour accéder au programme de construction, on échangeait des idées, des expériences. Fabio rappelle que le « pôle de Yale » servit de leçon, ce fut une expérience de grande valeur en zone de guerre.

Par la suite, d’autres projets furent réalisés selon ce principe intégrant la population : la Casa Campesina à la Dalia afin d’avoir un lieu de réunion et de logement temporaire pour les habitants des communautés alentours, les constructions de maisons à La Primavera, El Galope, El Carmen et les UPE de El Hular et San Antonio. A La Dalia, des ateliers furent établis afin de mener plus efficacement les projets. Il fallait pouvoir répondre aux besoins en termes de construction, de réparation mécanique, d’eau potable et de menuiserie. Dans ce sens, la BOS a accompagné le processus de décentralisation puisque La Dalia avec ses équipements devint autonome en 1988 avec la création d’une municipalité.

-Claude : « Nous considérions qu’aider les UPE était une urgence dans cette zone de production de café. Dans les UPE, les ouvriers agricoles travaillaient dans des conditions difficiles : manque d’eau, la nourriture était déficiente car certains contremaitre volaient une partie des provisions… l’amélioration des conditions de vie de ces personnes nous paraissait essentielle dans le cadre du projet révolutionnaire ».

La question se posa au sein de la brigade s’il était préférable de favoriser la construction au sein des UPE ou dans les coopératives, reproduisant ainsi le débat entre les tendances plus communistes ou plus anarchistes de la gauche. Certes, un avis pouvait être donné mais c’était en dernier lieu la Casa de gobierno de Matagalpa qui décidait des secteurs de travail en fonction des priorités du projet révolutionnaire et de la sécurité des zones. L’urgence était d’augmenter et de sécuriser la production de café, de construire des infrastructures, des maisons pour les ouvriers agricoles… la BOS était à disposition des autorités politiques locales qui décidaient des zones d’affectation.

L’autre contrainte était la sécurité dans cette zone de guerre. Le Ministère de l’intérieur (MINT) orientait aussi la localisation des brigadistes et des projets pour des raisons évidentes. Par exemple, El Castillo appartenait à La Dalia mais la zone était trop éloignée et soumise à la menace constante de la Contra. La brigade suspendit sa présence dans ce village. La priorité était de garantir la production et de ne pas faire courir de risques inutiles malgré le cantonnement d’un poste militaire chargé de faire face aux incursions à deux kilomètres de La Estrella.

La Casa campesina construida por los brigadistas en La Dalia convertida en Casa materna. (Foto L. Sanchis - 2011).

La Casa campesina construida por los brigadistas en La Dalia convertida en Casa materna. (Foto L. Sanchis - 2011).

La Brigade ouvrière suisse, La Dalia. (1)

La Suisse, depuis l’étranger est perçue comme un état tranquille, une zone de villégiature pour nantis mais ce « paradis », pour fonctionner selon ses règles conservatrices a besoin d’une cheville ouvrière… C’est là que commence ce récit entamé à La Dalia en août 2011 avec Claude l’ancien brigadiste, Fabio le politique de la zone, la pluie des montagnes de Matagalpa, un savoureux café et une bouteille, inespérée en ces latitudes, de « gato negro »…  Nous avons évoqué les souvenirs de Claude, membre de la Brigade Ouvrière Suisse dans les années 1980 qui est resté vivre dans les montagnes de Matagalpa.

Les luttes des jeunes en Suisse.

Durant les années 1980, en Suisse comme dans le reste de l’Europe, les jeunes subissent directement les effets de la crise économique. Face au chômage, le sentiment de rejet du capitalisme était fort dans la jeunesse. 

-Claude : « On essayait de  rechercher d’autres voies, d’autres alternatives. Certains mènent alors leur action dans les syndicats, les associations en essayant de politiser les débats, de déboucher sur un projet de restructuration de la société, d’être plus solidaire – avec les immigrés par exemple-, plus respectueux avec l’environnement – c’est le grande période des mobilisations anti-nucléaires…- on tente de déverrouiller cette société conservatrice. L’internationalisme et l’anti-impérialisme était au premier plan dans ce contexte de mobilisation. En quelque sorte, les frontières avaient sauté : on se retrouvait lors de concerts, dans les camps d’étude de la Jeunesse socialiste… »

C’est dans ce contexte d’effervescence politique que certains membres des organisations syndicales ou de partis partent au Nicaragua à partir de 1982-83. Il s’agissait alors de se rendre compte de la tournure des évènements dans la jeune révolution sandiniste, d’identifier les besoins et d’établir des contacts pour voir s’il était possible de développer des projets concrets.

-Claude : « Je vivais alors dans un collectif à Zurich, nous étions huit. Sur les huit, trois sont partis au Nicaragua. Personnellement, au début, je ne voulais pas y aller. En 1976, j’étais au Mexique et je me souviens du jour où le gouvernement mexicain a rompu ses relations diplomatiques avec Somoza. Je pensais qu’il y avait encore beaucoup de boulot ici, avant d’aller là-bas. On me proposa alors le cadre suivant : travailler avec des entreprises nicaraguayennes et de voir leurs besoins… »

Si le mouvement de solidarité avec le Nicaragua est mondial et particulièrement puissant en Europe et en Amérique, la Suisse a pour particularité de mettre en place une Brigade Ouvrière. Cette Brigade Ouvrière Suisse était constituée de professionnels : maçons, menuisiers, charpentiers, techniciens en eau potable… Par exemple Yvan Leyvraz qui fut assassiné par la Contra en 1986 était maçon. Les brigadistes venaient de toute la Suisse sans distinction entre francophone ou germanique. Le financement des projets venait principalement de l’œuvre suisse d’entraide ouvrière (OSEO). Sur le modèle d’autres comités, des collectes étaient organisées, on sollicitait le soutien d’entreprises ou l’appui d’ONG comme Caritas.

El bus de La Dalia a Waslala. (Foto L. Sanchis 2011)

El bus de La Dalia a Waslala. (Foto L. Sanchis 2011)

Días de lluvia y sol.

Testimonios de la alfabetización – 1980.

Orlando Valenzuela, periodista y fotógrafo presento su libro “Dias de lluvia y sol“, el 23 de agosto pasado en un acto en la casa de cultura de la ciudad de Ocotal, departamento de Nueva Segovia. 31 años antes, Orlando había acompañado con su cámara a los brigadistas que se regaron en el territorio de Nueva Segovia, lugar original de la gesta de Sandino, para enseñar a leer y escribir a la mayoría de la población que el somocismo recién vencido mantenía marginada. El nivel de analfabetismo en la Segovia alcanzaba en ciertos sectores rurales, un 80 %. La venganza del pueblo contra el despojo y la depredación de la dictadura fue prender una luz inmensa en todo el país, gritar consignas y soñar un nuevo mundo a pesar de las amenazas de las bandas contrarrevolucionarias. En el sector de Murra, los “Milpas” (Milicias populares anti-sandinistas) miraron con asombro a las muchachas y muchachos con sus cuadernos, organizar talleres, aprender la “A”, la “B”… a las familias campesinas. Las primeras víctimas de la Contra fueron jóvenes alfabetizadores.

Con muchas fotografías de la Cruzada sacadas en el sector de Murra y entrevistas de los alfabetizadores que hace mas de 30 años recorrieron este territorio, Orlando Valenzuela rinde un homenaje vivo a esta generación entusiasta.

 

fotos de brigadistas del EPA en Murra (Nueva Segovia). Fotos Orlando Valenzuela.

fotos de brigadistas del EPA en Murra (Nueva Segovia). Fotos Orlando Valenzuela.

Orlando Valenzuela

En 1980 fue periodista y fotógrafo del periódico “El Brigadista”, órgano oficial de Juventud Sandinista 19 de Julio (JS), después de la Revista “Los Muchachos” y luego del Diario Barricada.

Mientras trabajé para estos medios, tuve la oportunidad de cubrir muchos eventos importantes para la historia de Nicaragua, entre ellos la gloriosa Cruza Nacional de Alfabetización el año 1980. Igualmente todas las actividades relacionadas con el proceso revolucionario, desde la guerra hasta los festivales culturales, los cortes de café, de algodón, las jornadas científicas, encuentros juveniles, asambleas de la JS y más”.

Durante la Cruzada Nacional de Alfabetización (CNA) fue corresponsal del Periódico El Brigadista en Nueva Segovia. Con ese cargo, recorrió los doce municipios del departamento, fotografiando y reportando para el vocero de la JS. En ese momento, era estudiante de secundaria del instituto Nacional de Segovia “Leonardo Matute”, cuyos estudiantes fueron ubicados en Murra.

De esa experiencia, he elaborado un libro que quiero publicar en ocasión del 31 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización que se celebrará en Agosto de este año 2011

Esta obra es una forma de rendir homenaje a una generación que dio un ejemplo de sacrificio, abnegación, entrega y solidaridad con sus hermanos del campo, de donde salió fortalecida su conciencia política.

Un poco sobre el libro

El libro recoge testimonios de 30 jóvenes alfabetizadores que estuvieron ubicados en las montañas de Murra, Nueva Segovia. Todos ellos eran estudiantes de secundaria y pertenecían a la Brigada “Leonardo Matute”, que salió del Instituto Nacional de Segovia que lleva el nombre de éste mártir de la revolución.

Contados a modo de anécdotas, estos testimonios recogen el sentir de una generación que se entregó sin reservas a cumplir una de las más nobles misiones en la historia de Nicaragua, en la que participaron más de 100 mil personas para reducir el analfabetismo en nuestro país.

En esa ocasión, yo era corresponsal del periódico “El Brigadista” y durante cinco los meses que duró la cruzada entrevisté y fotografié a centenares de alfabetizadores en sus labores cotidianas y pedagógicas”.

En el marco del 31 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización

Ahora, 31 años después, regresó a Ocotal, donde vive la mayoría de aquellos alfabetizadores que fotografió en el camino, en el pueblo o en su comodidad enseñándoles a leer y escribir a los campesinos. Allí encontró a muchos alfabetizadores, que gustosos accedieron a compartir algunas de sus vivencias en aquella jornada, sin embargo, el libro solo lleva 30 testimonios que harán reflexionar, reír, admirar y sufrir a los lectores. El libro también lleva la fotografía de cada brigadista en sus tiempos juveniles y una foto actual, donde aparecen ya adultos, casados, con hijos y hasta nietos.

Dia de la presentacion del libro "Dias de lluvia y sol" de Orlando Valenzuela en Ocotal (2011) Fotos L. Sanchis.

Dia de la presentacion del libro "Dias de lluvia y sol". Orlando Valenzuela en primer plano junto a brigadistas de la CNA. (2011) Fotos L. Sanchis.

Un bon exemple de solidarité avec le Nicaragua. (1983)

Este articulo de la revista Inprecor, relata los lazos de solidaridad que se desarollaron a partir de 1983 entre sindicatos franceses y nicaragüenses. Mercedes Tenorio Navarete, dirigente de FETSALUD fue invitada en Francia a reunirse con varias asociaciones de solidaridad y sindicatos. Tuvo la oportunidad de conversar y presentar la situacion en Nicaragua tanto en los canales locales de informacion, o frente a los trabajadores de las numerosas empresas que visito. Su presencia permitio recolectar fondos y material para la Nueva Nicaragua.

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UN BON EXEMPLE DE SOLIDARITE AVEC LE NICARAGUA

Revue Inprecor, num. 155 du 18 juillet 1983, p. 35.

 

En décembre janvier 1983, un groupe de militants français de la Confédération Générale du Travail (CGT) et de la Confédération Française Démocratique du Travail (CFDT) du ministère de la santé et de la solidarité nationale, a effectué un voyage au Nicaragua, où il a été pris en charge par la FETSALUD (Syndicat des travailleurs de la Santé).

A la suite de ce voyage, Mercedes Tenorio Navarete, dirigeante de la FETSALUD, a été invité en France, en mai-juin, pour effectuer une tournée de solidarité dans une dizaine de villes.

Ce voyage marque un progrès dans la solidarité avec le Nicaragua en France. C’est en effet le première fois qu’une syndicaliste nicaraguayenne a pu s’adresser directement aux travailleurs dans leurs entreprises. Mercedes a été invitée dans de nombreux hôpitaux, où elle a pu visiter les services et s’entretenir avec les travailleurs au cours de réunions syndicales ou intersyndicales. Elle s’est aussi rendu dans diverses entreprises : à Renault-flins avec la section CFDT, à Renault –Véhicules-Industriels à Caen et dans un laminoir nationalisé à Strasbourg à l’initiative de la CGT, et dans une fonderie fonctionnant en coopérative ouvrière de production près de Strasbourg, sur invitation de la coopérative et de la CFDT. Mercedes a d’ailleurs proposée aux travailleurs de la coopérative de se jumeler avec une coopérative ouvrière du Nicaragua.

Ces initiatives ont permis de tisser des liens étroits entre les comités de solidarité avec le Nicaragua et d’impulser un travail concret dans les entreprises, dans plusieurs directions : information et sensibilisation des travailleurs sur le Nicaragua, collecte d’argent, de médicaments et de matériel médico-chirurgical, perspectives de jumelage syndicaux. Des projets concrets sont ainsi nés : La CGT de Renault –Véhicules-Industriels a proposer de remplir un véhicule (qui va être offert par la direction de l’usine !) de matériel et le  syndicat CFDT de Renault-flins d’envoyer une ambulance. A Strasbourg, la CGT a lancé des bons de solidarité-Nicaragua dans les entreprises, pour le financement d’un autoclave de stérilisation pour le centre « Grosjean » (du nom d’un médecin français assassiné il y a quelques mois par les contre –révolutionnaires dans le nord du pays) qui sera construit à Managua.

Après le départ de Mercedes, le groupe de militants syndicaux du ministère de la santé de la la Solidarité nationale a continué la tournée des entreprises, avec un montage de diapositives réalisé à la suite de son voyage au Nicaragua.

Le voyage de Mercedes a aussi été l’occasion pour les comités de solidarité avec le Nicaragua ou l’Amérique centrale d’organiser, dans chaque ville, des meetings regroupant des organisations humanitaires, syndicales, politiques, où des collectes ont été faites et leur produit remis à Mercedes.

A Toulouse, près de 250 personnes ont participé à un tel meeting. La campagne s’est poursuivie par une semaine de solidarité avec l’Amérique centrale, avec collecte de l’équivalent d’une heure de salaire dans les entreprises, et manifestation contre l’intervention impérialiste en Amérique centrale. Dans la plupart des autres villes qu’elle a visitées, Mercedes a tenu une conférence de presse dont les journaux locaux ont rendu compte, et elle est passée trois fois en direct aux télévisions régionales. A Lille, elle a été officiellement accueillie à la mairie par les conseillers municipaux du Parti communiste (PC), du Parti socialiste (PS) et du Parti Socialiste Unifié (PSU) . A Champigny, municipalité PC de la région parisienne jumelée avec Jalapa au Nicaragua, elle a été reçue par le comité de jumelage et a participé à une réunion de l’organisation France-Amérique latine.

Le voyage de la responsable syndicale nicaraguayenne a également permis de resserrer les liens entre les comités Solidarité-Nicaragua et France-Amérique latine, qui ont organisé en commun à Paris, avec le Comité de coopération scientifique et technique France Nicaragua, une réunion-débat sur les problèmes de la santé.

Tout cela devrait permettre de créer les conditions pour les comités de solidarité, les organisation humanitaires, et France-Amérique latine lancent, après les vacances, avec les syndicats et les partis ouvriers, une vaste campagne contre l’intervention impérialiste en Amérique centrale devant déboucher sur un forum, en novembre –décembre 1983. L’audience qu’a connue le voyage de Mercedes montre qu’une telle campagne doit pouvoir être organisée et relayée à partir des entreprises.

“More than just words”. Brigada “februar’34″ de Austria (1984).

More than just words, “más que solo palabras” es el título del reportaje publicado en 2010 sobre la brigada austriaca que llego a Nicaragua en 1984. A partir de archivos de la brigada y entrevistas de los miembros de la brigada, la película da cuenta de las motivaciones de aquel grupo de 50 trabajadores y estudiantes que dejaron sus hogares para vivir la experiencia solidaria por Rio San Juan.

El documental realizado por la austriaca Anna Katharina Wohlgenannt no es el primer reportaje realizado por europeos que trata de las brigadas internacionales y los años 1980, en Nicaragua. En Nuestra América, Kristina Konrad nos llevaba en aquel “país desaparecido” –la Nicaragua sandinista- donde reencuentra a militantes, milicianas, mujeres que 25 años antes se movilizaron para construir un país sin miseria, sin analfabetismo, sin opresión… Yvan Leyvraz, el internacionalista suizo que caerá pocos meses después, esta entrevistado y habla, entre bromas y sonrisas, de su compromiso con el pueblo nicaragüense. La película rodada en el 2005 – antes que vuelva por las urnas el FSLN- nos presenta lo cotidiano de los que, ayer, fueron actores de un “futuro mejor” y enfrentan el neoliberalismo, la corrupción, la injusticia… Un país cambiado que dejo la utopía tirada en la cuneta.

La óptica del regreso y del reencuentro es el que también tomo Susan Meiselas –a quien se debe las fotos más famosas de la Revolución- en Pictures from the revolution, un reportaje realizado con Alfred Guzzeti y Richard P. Rogers en 1991. Susan Meiselas explico en una entrevista que siempre pensaba en los protagonistas de sus fotos, los verdaderos actores de la Revolución y quería saber que había ocurrido a los que, sin saberlos son iconos de la revolución, reproducidos miles de veces en las paredes, los carteles, hasta en los paquetes de fósforos, tirando su molotov, con las mascaras monimboseñas o  montados en una tanqueta en la Plaza… Algunos que se hicieron famosos en las exposiciones fotográficas en el extranjero siguen viviendo en su mismo barrio, otros cayeron durante la guerra de agresión, otros se fueron decepcionados… mil y unas historias vividas, reales que humanizan lo que hubiera podido que un simple trabajo iconográfico. Definitivamente, Susan Meiselas ama a la humanidad.

En 2006, Stéphane Goël realizo la película Que viva Mauricio Demierre (y también la revolución) sobre la experiencia dolorosa de Chantal, la compañera de Maurice Demierre, otro internacionalista suizo caído en 1986. 20 años después, según el mismo proceso, volvemos con entrevistas e imágenes de archivos a entender las motivaciones de una generación de militantes internacionalistas que se fueron a Nicaragua para estar a la par de un pueblo que resistía al imperialismo y quería construir un “mundo mejor” – una fórmula que puede parecer fútil pero cargada de sentido en aquellos años.

 

imagenes de la pelicula "More than words"

imagenes de la pelicula "More than just words"

En los primeros minutos de la película de Anna Katharina Wohlgenannt, asistimos a la reunión de los brigadistas cuando debaten del nombre que tendrá la brigada… Como en otros países, el panorama de la solidaridad es muy amplio y reúne marxistas, pacifistas, la teología de la liberación. Uno de los participantes toma la palabra y explica que en febrero de 1934, los trabajadores austriacos se rebelaron contra el fascismo -la primera rebelión anti-fascista que costó la vida a 2000 trabajadores y miles de otros fueron encarcelados-. Este hecho fundador del compromiso izquierdista en Austria puede tener eco en Centroamérica donde se está resistiendo al imperialismo norteamericano. Después del voto el nombre de brigada “Februar 34” fue aprobado para representar esta iniciativa de solidaridad con la revolución sandinista.

En 1984, la brigada llega a Managua y transportada en un convoy hacia una unidad de producción de aceite de palma africana por San Miguelito. El proyecto consistía en la construcción de un centro comunitario. El proyecto fue totalmente elaborado y financiado por el comité de solidaridad austriaco. Después de haber llegado, el choque cultural se hizo palpable reforzado por la falta de comida, la lluvia constante, la ausencia de lo más básico – pozos o letrinas-. Allí, tuvieron que inventar todo. Lo que obviamente, genero conflictos en el grupo, lo que siempre resolvieron por las discusiones internas. Confrontaron sus visiones políticas teóricas a veces dogmaticas, sus ideales nacidos en Europa con la cruda realidad de la zona de Palma Africana. Resalta de las entrevistas que si, se podía vivir y trabajar de otra forma, con modalidades más democráticas y más respetuosas. El grupo logro establecer una dinámica colectivista y responsable. Además fueron sorprendidos por el nivel de conciencia política de la población, su participación – más que todo el papel de la mujer-, se miraba un país nuevo, en construcción, abierto a las alternativas más modernas en educación o en sicología abierta. Muchos elementos que despertaron mucha esperanza en los brigadistas y reforzaron su fe en esta revolución.

 Más de 25 años después se miran todavía las chispas en los ojos de los ex brigadistas cuando evocan su experiencia. Conservan para siempre el sencillo orgullo de haber contribuido a construir la Nicaragua Libre.

 filmografia citada :

More than just words, Anna Katharina Wohlgenannt – Austria 2010, 72 min.

Nuestra America, Kristina Konrad - Suiza 2005, 84 min.

Que viva Mauricio Demierre (y también la revolución), Stéphane Goël - Suiza 2006, 70 min.

Pictures from the revolution, Susan Meiselas, Alfred Guzzeti, Richard P. Rogers - EE. UU 1991.

Territorio liberado en Paris… (1978)

Territorio liberado en Paris… (1978)*

El grupo se acercó al edificio en silencio. Apretaron el timbre del portero eléctrico pretextando cualquier asunto para que les abrieran la puerta. El escudo nicaragüense de la delegación Somocista tronaba orgulloso: una boina frigia sobre cinco montañas centroamericanas prometiendo la libertad que seguía siendo burlada.

Apenas se abrió la puerta, el grupo irrumpió violentamente. El personal del lugar fue expulsado y un nuevo embajador fue instalado – el elegido fue el único nica del grupo- el tiempo que duraría la conferencia de prensa. El retrato del presidente Somoza ya descansaba en el suelo, medio roto, como eco de la rabia despertada en Monimbo. Algunos periodistas habían sido avisados de la operación y pudieron escribir algunas líneas sobre el suceso que pocas veces fueron publicadas por las redacciones.

Después del discurso, declarando “liberada” la sede diplomática Somocista, el grupo decidió esfumarse antes que llegue la policía francesa. En el tiempo que duró la “declaración oficial del nuevo embajador”, se revisaron los archivos y las gavetas de las oficinas. Al terminar su trabajo el grupo desapareció por los techos parisinos con algunos pasaportes recién preparados por el consulado. Algunos siguieron rumbo a Bélgica donde después de una breve etapa se prepararon para ir a Nicaragua con sus pasaportes en regla. Luego integraron las tropas guerrilleras…

* Relato de un miembro del comando escuchado en 2009. Me habló de su llegada a Managua con las tropas victoriosas. Cuando quise preguntarle mas cosas, desapareció.

(Gracias, Fonti por la revision del texto!).

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Traduccion en frances por Lorenzito.

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 Territoire libéré à Paris (1978).

Le groupe s’approcha de l’édifice en silence. Ils sonnèrent à l’interphone et prétextèrent d’un quelconque sujet pour qu’on leur ouvre la porte. Le blason nicaraguayen de la délégation somoziste trônait orgueilleusement: un bonnet phrygien au-dessus de cinq montagnes centraméricaines promettant la liberté pourtant toujours confisquée.

 Sitôt la porte ouverte, le groupe fit violemment irruption. Le personnel des locaux fut expulsé et un nouvel ambassadeur nommé (l’élu était le seul Nica du groupe) pour le temps de la conférence. Le portrait du président Somoza reposait déjà sur le sol, à moitié brisé, comme en écho à la rage réveillée à Monimbo. Les quelques journalistes qui avaient été avisés de l’opération purent écrire quelques lignes sur cet événement, peu souvent publiées par leurs rédactions. 

Après leur discours, conclu en déclarant “libéré” le siège diplomatique somoziste, le groupe décida de s’évaporer avant que n’arrive la police française. Pendant le temps que dura la “déclaration officielle du nouvel ambassadeur”, les archives et tiroirs des bureaux furent inspectés. Son travail terminé, le groupe disparut par les toits parisiens, emmenant avec lui quelques passeports récemment établis par le Consulat.

Quelques membres du groupe mirent le cap sur la Belgique où lors d’une brève étape ils se préparèrent pour aller au Nicaragua avec leurs passeports en règle. Là-bas, ils intégrèrent les troupes de la guérilla.

 * Récit d’un membre du commando, recueilli en 2009. Il me parla de son arrivée à Managua avec les troupes victorieuses. Quand je voulus lui en demander plus, il disparut.

Recuerdos de una brigadista francesa de la Juventud Comunista (2).

 ”Os digo que a mi regreso, van a oír hablar de Nicaragua”.   El tono de Magda Hoibian no deja ninguna duda. Donde quiera que vaya, ahora se llevara el país con ella. Magda es parte de una brigada de ciento veinte jóvenes comunistas franceses que construyen tres escuelas financiadas a través de recolectas, una de ellas llevara el nombre de “Louis Aragon” . Jacques Perreux, secretario general del Movimiento de la Juventud Comunista, quien asistió a la ceremonia del 5 º aniversario de la Revolución, visitó la brigada.

 Nacido en una familia protestante, se sintió sofocado en su escuela secundaria de Fontenay-sous-Bois. El encuentro con el círculo de la JC, en un debate sobre la formación profesional, le “abrió el horizonte”. Magda quería “experimentar cosas emocionantes”. Durante una noche de solidaridad, se enteró de la historia de “un pequeño pedazo de tierra que antes era parecido a una una cámara de tortura y escapó al imperialismo resistiéndole desde cinco años.” Magda recolecto tres mil francos a su alrededor y se integro a la brigada.

País pobre, país en guerra, la joven comunista sabía lo que le esperaba en Nicaragua. A su llegada, fue sin embargo “un choque al ver las casitas de tablas, la gente con los pies descalzos, los niños que trabajan.” Choque frente a las imágenes concretas de la guerra, los jóvenes que van al frente, fotos diarias en el periódico de los caídos, todos los días el anuncio de un ataque de mercenarios de Washington.

Magda ha descubierto también una revolución. Ella trabaja en El Llano, a 50 km de Managua. Trescientos campesinos viven allí, en las casas de tablones construidas a lo largo de un camino de tierra. La nueva escuela será el único edificio de concreto con ventanas de vidrio. La vieja escuela, los jóvenes franceses la descubrieron a su llegada. “Llegamos al anochecer, la gente estaba esperando desde tres horas. Nos llevaron a la escuela, una baraca completamente oscura, sin ventanas, con sólo una pizarra y pupitres. El responsable sandinista, dijo: “Antes de la Revolución, no había ni siquiera eso. Vivíamos aquí como ratas en un agujero. ” Magda dijo: “Fue una recepción muy solemne y muy conmovedora. Se alquiló un viejo tocadiscos que trabajó con el generador y bailamos. ”

Gilles Perre, coordinador de la Brigada "Louis Aragon" en Nicaragua por la Juventud Comunista.

Gilles Perre, coordinador de la Brigada "Louis Aragon" en Nicaragua por la Juventud Comunista. (1984)

Entonces la vida se organizó bajo la dirección de los jefes de obra nicaragüenses. Los jóvenes brigadistas trabajan duro todos los días. La escuela de El Llano tendrá dos clases de 6 sobre 8 metros. El grupo de Magda ha nivelado el terreno, comenzó las fundaciones y la estructura. Los que llegaran en agosto construirán las paredes, Luego otro grupo completará la construcción en septiembre. La construcción no es sólo el asunto de la brigada. Hombres, mujeres, niños, todos los habitantes vinieron a ayudar a excavar y empujar carretillas. El domingo, el sitio se convirtió en el centro de la vida de la comunidad.

Por la noche, los franceses se reúnen alrededor de las lámparas de petróleo. Poco a poco, las familias llegan y comienzan los cantos. En el pequeño pueblo, tres centenares de campesinos muy pobres, aislados de todo, ahora conocen “le chiffon rouge”, canción de Longwy en lucha, que se convirtió en el himno de la Juventud Comunista. Entonces, dice Magda, “todo el mundo se va donde su familia“. Magda convive con la familia de una anciana analfabeta que le explica la revolución: “Ahora, cuando las mujeres trabajan, se les paga. Y entonces ya no estamos solos. Sentimos que tenemos un país y que tenemos amigos ya que están Ustedes aquí”. Ella también habla de sus temores por su hijo que se fue a combatir.

La última gran fiesta se llevó a cabo el 14 de julio. Los brigadistas han invitado a todo el mundo y querían cocinar “francés”. Tuvieron que inventar. Piden perdón a las hermanas Tatin porque por falta de manzanas, hicieron la famosa torta con mangos y salio muy bueno. Esta noche, las familias han escuchado la historia de otra revolución, la de 1789, y preguntaron: “¿Y cómo hicieron para resistir la agresión imperialista?» Pronto, la joven francesa se irá. Se siente un poco triste. “Nunca la olvidaremos“, ya le han dicho los nicaragüenses. Magda no verá la escuela completa. Pero un sueño ha nacido: ser estudiante en la Escuela Normal para ser profesor: “Un día, dice, voy a enseñar en esta escuela. ”

Articulo de Maite Pinero, publicado en el periódico francés l’Humanité, 24 de julio de 1984.

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articulo original en frances mandado por Jacky

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L’école neuve d’El Llano
Sur un des chantiers de la brigade des jeunes communistes français

Envoyée spéciale: MAÏTÉ PINERO, Journal L’Humanité

Managua, 24 juillet : « Je te le dis, à mon retour, on ya en entendre parler du Nicaragua. » Le ton de Magda Hoibian ne laisse planer aucun doute. Où qu’elle aille, dorénavant, elle emmènera ce pays avec elle. Magda fait partie d’une brigade de cent vingt jeunes communistes français qui construisent là-bas trois écoles dont l’une portera le nom de Louis Aragon, qu’ils ont financées grâce à leurs collectes. Jacques Perreux, secrétaire général du Mouvement de la jeunesse communiste, qui a participé aux cérémonies du 5e anniversaire de la révolution, a rendu visite aux brigadistes.

Issue d’une famille protestante, elle étouffait dans son lycée de Fontenay-sous-Bois. La rencontre avec le cercle de la JC, au cours d’un bat sur la formation professionnelle, lui a « ouvert l’horizon ». Magda avait envie « de vivre des choses passionnantes ». Au cours une soirée de solidarité, elle a appris l’histoire d’« un tout petit bout de pays qui était avant comme une chambre de tortures et a échappé à l’impérialisme qu’il tient en respect depuis cinq ans ». Magda a recueilli trois mille francs autour d’elle et s’est inscrite comme brigadiste.

Pays pauvre, pays en guerre, la jeune communiste savait ce qu’était le Nicaragua. A l’arrivée, ce fut pourtant « le choc devant les baraques de planches, les gens pieds nus, les enfants qui travaillent ». Même choc levant les images concrètes de la guerre, jeunes qui partent au front, photos quotidiennes dans le journal je ceux récemment tombés et, chaque jour, l’annonce d’une attaque des mercenaires par Washington.

Magda a aussi, a surtout découvert la révolution. Elle travaille à El Llano, à 50 km de Managua. Trois cents paysans vivent là, dans des maisons de planches qui s’étalent de part et d’autre d’une route de terre. La nouvelle école sera le seul bâtiment en dur muni de vitres. L’ancienne, les jeunes Français l’ont découverte dès leur arrivée. « Nous sommes arrivés à la nuit tombée, les gens nous attendaient depuis trois heures. Ils nous ont emmenés dans l’école, une baraque toute sombre, sans fenêtres, avec juste un tableau et des pupitres. Le responsable sandiniste nous a dit: « Avant la révolution, il n’y avait même pas cela. On vivait ici comme des rats dans un trou. »

Magda ajoute: « C’était un accueil très solennel, très émouvant. Ils avaient loué un vieil électrophone qui fonctionnait avec le groupe électrogène et on a dansé. »

Puis la vie s’est organisée sous la direction des maîtres d’œuvre nicaraguayens. Les jeunes brigadistes travaillent d’arrache-pied tous les jours. L’école d’El Llano comprendra deux classes de 6 mètres sur 8. Le groupe de Magda a nivelé le terrain, effectué le traçage, commencé les fondations et l’armature. Ceux qui viendront en août construiront les murs, l’équipe de septembre achèvera le bâtiment.

La construction n’est pas seulement l’affaire de la brigade. Hommes, femmes, enfants, à tour de rôle, tous les habitants sont venus piocher et pousser les brouettes. Le dimanche, le chantier devient le centre de la vie de la communauté.

Le soir, les Français se réunissent autour des lampes à pétrole. Peu à peu, les familles arrivent et commencent les chants. Dans le petit village, trois cents paysans très pauvres, coupés de tout jusqu’ici, connaissent maintenant le « Chiffon rouge », chant de Longwy en lutte, devenu hymne de la jeunesse communiste.

Puis, dit Magda, « chacun rentre dans sa famille ». Celle de Magda est une vieille paysanne analphabète qui lui explique ainsi la révolution : « Maintenant, quand les femmes travaillent, elles sont payées. Et puis, on n’est plus seuls. On sent qu’on a un pays et qu’on a des amis puisque vous êtes ici. » Elle parle aussi de ses craintes pour le fils qui combat.

La dernière grande fête s’est déroulée le 14 juillet Les brigadistes ont invité tout le monde et voulu cuisiner « français ». Il leur a fallu inventer. Les sœurs Tatin leur pardonneront : faute de pommes, leur célèbre tarte s’est faite avec des mangues et c’était très bon.

Ce soir, les familles ont écouté l’histoire d’une autre révolution, celle de 1789, et elles ont demandé: « Et comment avez-vous fait pour résister à l’agression impérialiste ? »

Bientôt, la jeune Française va repartir. Elle est un peu triste. « Nous ne vous oublierons jamais », lui ont déjà dit les Nicaraguayens. Magda ne verra pas l’école achevée. Mais un rêve est né : étudiante à l’ Ecole normale, elle sera un jour institutrice : « Un jour, dit-elle, je viendrai enseigner dans cette école. »

Tercer encuentro internacional de los comités de solidaridad con Nicaragua (julio de 1983).

En Managua, del 15 al 20 de julio de 1983 fue organizado el tercer encuentro internacional de los comités de solidaridad. El encuentro reunió representantes de 25 países del continente americano y europeos. Intervinieron los comandantes Dora María Téllez, Bayardo Arce y Daniel Ortega en un contexto nuevo, la guerra de agresión. Desde principios de 1983, Nicaragua sufrió una serie de ataques de la contrarrevolución que costó la vida a cerca de 600 personas en apenas seis meses.

Se hizo un balance de los logros de la Revolución desde el triunfo de 1979, en término de salud, alfabetización, construcción de viviendas, conquistas sociales y políticas en un contexto de guerra abierta. Esta situación lleva el gobierno a tomar nuevas medidas para la defensa: en septiembre de 1983, será aprobada la ley del Servicio Militar Patriótico para reforzar las tropas guarda fronteras y las milicias. El papel de los comités de solidaridad en el mundo se hace mas urgente. Ya no solo se trata de cooperación técnica y financiar proyectos, la solidaridad internacional debe transformarse en puente para romper el cerco militar y diplomático establecido por la administración de Washington a la hora en que “intelectuales” reclaman al Congreso estadounidense, apoyar a la Contra y hablan de “genocidio” perpetrado por los sandinistas en la Costa Atlántica!

Cartel de Alemania Democratica sobre Nicaragua

Cartel de Alemania Democratica sobre Nicaragua

El encuentro definió los objetivos de la solidaridad:

Desde el triunfo, el pueblo de Nicaragua no ha “pedido” solidaridad, porque hay que ganarla. Bayardo Arce dijo que “todo el mundo quería ser el padre de nuestra Revolución, muchos fueron los  que vinieron para darnos lecciones”. Nicaragua es dependiente pero quiere “dependencia” de todos los países y si es posible, no de un solo país. Se valora que la implicación de los gobiernos con Nicaragua es muy desigual pero compañeros internacionalistas de donde fueran, ya dieron su vida como fue el caso de alfabetizadores cubanos, médicos alemán o francés (Doctores Toño Pflaum y Pierre Grosjean asesinados en Wiwili y Rancho Grande – ver artículos en el blog).

En el contexto de guerra, la solidaridad debe pasar a una etapa superior. Si bien es cierto que hay que seguir con la cooperación económica (financiación de proyectos, hermanamientos de ciudades y sindicatos…), el encuentro definió como necesidad orientarse hacia una solidaridad mas política. Trabajar de forma unitaria y abrir nuevos campos de solidaridad, acciones más duras y visibles… Desarrollar un verdadero plan de emergencia para denunciar la política imperialista norteamericana.

Ya las primeras brigadas se organizaron y el balance es positivo: se trata ahora de multiplicar la iniciativa, hacerlo más fuerte. El Frente sandinista apoya al desarrollo de este tipo de solidaridad activa por el papel moral que las brigadas juegan en las zonas aisladas donde son ubicadas. También al volver a sus países, los brigadistas testimonian y difunden otra perspectiva sobre la situación en Nicaragua y la agresión norteamericana. Una perspectiva opuesta a la versión de los medios de comunicación tradicionales. Roque Dalton declaraba que “no hay opinión pública, hay opinión de clase”; Son argumentos más a favor de la Revolución sandinista en el contexto de “guerra de la información”.  

En Francia, en septiembre de 1983, la octava coordinación de los comités de solidaridad se reunió: se orientó reforzar la coordinación al nivel nacional, desarrollar iniciativas para informar sobre la agresión y se llama a los distintos comités en Paris y provincia a montar sus propias brigadas para las próximas cosechas de café y algodón entre diciembre de 1983 y enero de 1984.

Traducción y adaptación a partir  del artículo publicado en la Revista “Solidarité Nicaragua” n°7, Paris, Francia, otoño de 1983. 

Cartel de Alemania Democratica sobre el centenario de Karl Marx : Un miliciano sandinista en 1983.

Cartel de Alemania Democratica sobre el centenario de Karl Marx : Un miliciano sandinista en 1983.

LOS CHILENOS QUE LE DIERON COMO TARRO AL TACHITO SOMOZA.

Por Arnoldo Silva Lagos. Julio de 2009, Clarinet.

La heroica historia de los internacionalistas nacidos en esta larga y angosta faja de tierra que entregaron sus vidas por la libertad de otros pueblos y en aras de acabar con la miseria en nuestra América. 

La Ración, que de vez en cuando le achunta, dio a conocer algunos documentos desclasificados sobre la izquierda chilena de fines del siglo pasado y su colaboración con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), donde socialistas, miristas y comunistas entregaron sus vidas luchando contra la dictadura de Anastasio Somoza hijo, Tachito.

 De acuerdo con estos documentos, desde 1968, las organizaciones políticas locales de izquierda ayudaron al FSLN. Una década más tarde, muchos chilenos formaron en las filas de los sandinistas, como guerrilleros y luego como miembros del gobierno y otras entidades nicaragüenses.

 Con documentos desclasificados e innumerables testimonios, se sabe hoy que, desde 1977, militantes del MIR se incorporaron a frentes guerrilleros y urbanos del FSLN. Los miristas, además, proporcionaron “apoyo externo y logístico” desde 1974. Había también lazos personales de dirigentes de esa organización con comandantes como Jaime Wheelock que estudió en Chile, y Tomás Borge, que contactó con los miristas a inicios de los años de 1970.

 A partir de 1979, integrantes de los partidos Socialista y Comunista también pasaron a formar parte de contingentes sandinistas, sobre todo en el Frente Sur Benjamín Zeledón, aprovechando la numerosa colonia de exiliados chilenos en la vecina Costa Rica. Fue importante el aporte de los artilleros chilenos para acabar con los reductos fortificados del somocismo.

 Producido el triunfo guerrillero el 19 de julio de 1979 comunistas, miristas y socialistas como el dirigente Pablo Muñiz – quien fue el primer presidente de izquierda de la federación de estudiantes de la Universidad Católica –, pasaron a integrarse como funcionarios de ministerios -principalmente Interior, Economía, Agricultura, Salud-, de servicios públicos, del Ejército Popular Sandinista (EPS), de la Fuerza Aérea Sandinista (FAS) y en los Batallones de Lucha Irregular (BLI), que tuvieron como misión “combatir a la Contra “, que tenía bases en Honduras financiada armada y apoyada por el gobierno estadounidense de Ronald Reagan.

 Aunque aún permanecen en el anonimato, se sabe de cuatro chilenos que fueron lugartenientes de Tomás Borge, ministro del Interior, y Humberto Ortega, jefe del Ejército.

 Los vínculos de chilenos con la Nicaragua sandinista incluyeron el ámbito cultural, y el cineasta Miguel Littin colaboró con sus películas Alsino y el Cóndor y Sandino, en homenaje al patriota César Augusto Sandino, cuya fuerza fue definida por Gabriela Mistral como un “pequeño ejército loco de voluntad de sacrificio“.

 Esta activa participación en Nicaragua dejó un saldo de una veintena de chilenos muertos, tanto en combates como durante la defensa del gobierno sandinista. Hasta la fecha, unos doce cuerpos han sido repatriados a Chile y el domingo se les hará un homenaje en el Cementerio General. Entre ellos están Edgardo Lagos, Days Huerta, Volodia Alarcón y José Ibáñez.

 Los chilenos que combatieron en Nicaragua junto al FSLN celebraron el 29 aniversario de ese proceso con la edición de un libro sobre su contribución internacionalista.

Internacionalistas chilenos en la Revolucion Popular Sandinista

Internacionalistas chilenos en la Revolucion Popular Sandinista

 El libro, con más de 100 páginas de fotografías de los estos internacionalistas, fue anunciado por miembros de la Brigada Internacionalista 30 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista. Destacaron que, en sus páginas, figuran chilenos que luego lucharon contra la dictadura de Augusto Pinochet, como Raúl Pellegrín, José Valenzuela Levi, Roberto Nordenflycht y Moisés Marilao Pichón.

 Este libro pretende testimoniar que el ser humano tiene siempre opciones para mostrar sus valores, su hermandad, su fraternidad, su capacidad para reaccionar frente a la injusticia, afirmaron.

 La brigada se estructuró en Chile con el propósito de dar continuidad a nuestra historia y a nuestros procesos sociales y para que estos hechos se integren al patrimonio histórico del pueblo chileno.

 Recuerda, asimismo, que los pueblos de Chile y Nicaragua están hermanados desde la lucha de Augusto César Sandino, cuando Gabriela Mistral, bautizó a sus tropas como un pequeño ejército loco de voluntad de sacrificio, capaz de desafiar a los Estados Unidos que les combatió inútilmente por años. .

 Medio siglo después, se señala, los chilenos pisaron suelo nicaragüense para sumarnos al proceso revolucionario, al nuevo y pequeño ejército loco para quedar definitivamente inscritos en la historia de América.

 Decenas de chilenos que murieron combatiendo a la dictadura de Augusto Pinochet y también en batallas en Nicaragua y El Salvador, fueron recordados por la Asociación de Combatientes Antifascistas e Internacionalistas (ACAI) en Santiago.

 En un acto que contó con la presencia de las embajadoras Ileana Díaz-Arguelles, de Cuba, y María Luisa Robleto, de Nicaragua, Carlos Fonseca Terán, delegado internacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) saludó al numeroso público de luchadores y familiares de los que cayeron en combate.

 Fonseca rindió homenaje a quienes dieron un ejemplo de dignidad, compromiso y valor.

Por su parte, el presidente de la ACAI, Etiel Moraga, recordó que la iniciativa de formar militares antifascistas cumple ya 34 años y recordó el ejemplo de los que lucharon y de los que cayeron heroicamente.

 Asimismo, reiteró la solidaridad de sus más de 100 combatientes afiliados -a quienes describió como una gran reserva moral para la lucha de los pueblos- con Cuba y otros procesos revolucionarios de la región.

 Luego de proyectar los nombres de los mártires en una pantalla, los directivos de la ACAI también recordaron a los miles de héroes anónimos en la lucha antidictatorial, e identificaron a algunos con sus nombres de guerra, como la compañera Teresa, Vladimir y Naldo, que luchó junto al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador.

 Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, reseñó los grandes cambios surgidos en América Latina y el Caribe desde entonces y dijo que el continente se abre camino, en gran medida, gracias al ejemplo de la Revolución Cubana y a la resistencia de su pueblo, pese a casi 50 años de bloqueo económico de Estados Unidos.

 Tras recordar la valentía de los chilenos que empuñaron las armas, reiteró igualmente la disposición de muchos combatiente chilenos de defender los actuales procesos latinoamericanistas.

 A su vez, una dirigente del Partido Socialista de Chile también rindió homenaje a los combatientes, militantes de varios partidos de la izquierda chilena, a quienes describió como internacionalistas profundamente humanistas y reclamó que la sociedad todavía no les ha brindado el reconocimiento que se merecen.

Historia del Comité de solidaridad de Aschaffenburg (RFA).

Cuando triunfa la Revolución Sandinista, existían dos Alemanias como consecuencia de la partición del mundo tras la victoria sobre el Nazismo. En sus relaciones diplomáticas, la Republica Federal de Alemania –RFA- y la Republica Democrática de Alemania adoptaron posturas muy distintas hacia Nicaragua. Cuando en los años 80 la RFA asumió una posición crítica frente al gobierno de Nicaragua y cierto alineamiento con la política de Washington, ganó importancia la solidaridad individual: miles de jóvenes alemanes de la RFA tomaron la iniciativa de venir a Nicaragua a ayudar integrándose en las brigadas de solidaridad. Más de 30 ciudades de la RFA fundaron hermanamientos con ciudades nicaragüenses – una red social, que continua funcionando hasta el día de hoy como es el caso entre Wiwili y Friburgo u Ocotal y Wiesbaden.

La RDA a su vez enfatizó en profundizar las relaciones, entre otros a través de becas: así más de 1000 jóvenes nicaragüenses estudiaron en universidades de la Alemania Democrática. Por otra parte, el apoyo fue material en diversos sectores como por ejemplo la salud simbolizado por la construcción del Hospital Carlos Marx – hoy, “alemán-nicaragüense”. En 1990, año en que el Frente Sandinista pierde las elecciones, la “reunificación” de Alemania significaba concretamente, la desaparición de la RDA.

Con la ciudad de Aschaffenburg, situada en Bavaria, tenemos un ejemplo de comité de solidaridad constituido en la RFA.

brigadistas saliendo en un IFA.

brigadistas saliendo en un IFA.

Cuando el FSLN triunfó sobre la dictadura de Somoza en julio de 1979, iniciativas de solidaridad con el tercer mundo ya existían en Aschaffenburg. Desde 1973, se había formado un grupo de solidaridad con Chile tras el golpe de estado de Pinochet con el apoyo de EE.UU. También, otra organización desarrollaba acciones para recaudar fondos “Contra el hambre en África”.

En 1980, el trabajo para Centroamérica (Nicaragua y El Salvador) empieza. A principios de los años 80, ciudadanos se organizan para apoyar proyectos en la Nicaragua libre alrededor de los temas de alfabetización, salud y cultura. En marzo de 1982, se presenta un documental sobre la lucha revolucionaria en El Salvador en el cine de Erlenbach. Más de 150 personas asistieron. Poco después empezó la coordinación de iniciativas diferentes como Círculo del Tercer Mundo, Asociación Juventud y Cultura, Trabajo y Vida, gremios de las mujeres, partido Los Verdes, grupos de los Turcos…

En abril de 1983, el médico alemán “Tonio” Pflaum es asesinado por la Contra en Wiwili. Una  manifestación de protesta se organizo en Aschaffenburg. Fue precisamente el año en que salieron las primeras brigadas voluntarias de Alemania hacía Nicaragua. Así en octubre de 1983, cerca de 900 voluntarios solicitaron su participación en las brigadas, en la oficina de en Wuppertal – sede de la oficina de informacion sobre Nicaragua creada desde 1978.

En 1985 La cooperación de los diferentes grupos de la solidaridad con Nicaragua crece. 30 compañeras y compañeros asisten con regularidad a las reuniones del comité compuesto por el Sindicato de la Educación y la Ciencia GEW, Juventud de la Federación de los Sindicatos DGB, Juventud Socialista SPD, Partido Lista Alternativa/Los Verdes, Tienda Tercer Mundo, Foro Libertario. Fue en noviembre de 1985 que La Lista Alternativa/Los Verdes solicito el hermanamiento de Aschaffenburg con una ciudad en Nicaragua. La iniciativa fue  rechazada por la mayoría del consejo municipal. Sin embargo, se fundó el Comité de Solidaridad con Nicaragua. Los primeros brigadistas de Aschaffenburg salieron entonces: Albrecht Sylla (Escuela San Juan Bosco, Masaya), Wolfgang Buckwar (cosecha de café, Matagalpa), Angelika Götz, Rani Böttcher y Peter Sauer.

Angelika Götz fue luego secuestrad por la Contra con otros alemanes. Trabajaban en proyectos de desarrollo en Nicaragua y fueron secuestrados en mayo de 1986 por rebeldes antisandinistas cerca de la localidad de Jacinto Baca, en el noreste de país.

Los alemanes secuestrados eran miembros de la Oficina de Información de Nicaragua, que aglutina a las organizaciones de solidaridad con el país centroamericano, y trabajaban en la construcción de viviendas destinadas a los nicaragüenses desplazados por la guerra. La referida organización ha responsabilizo a Estados Unidos del secuestro.

Otros cuatro alemanes occidentales cayeron en poder de la Contra, pero lograron escapar, uno de ellos herido. Según su testimonio, fueron capturados cuando el vehículo en que viajaban sufrió en una emboscada perpetrada por miembros de la Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN).

La Embajada de la RFA en la capital de Honduras, Tegucigalpa, inicio conversaciones con los antisandinistas para la liberación de los capturados, mientras funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán occidental se mantuvieron en contacto con los Gobiernos de Washington y Managua. Parte de los secuestrados lograron huir en los primeros momentos, cuando un grupo de milicianos sandinistas enfrentó a la banda contrarrevolucionaria. Luego, los otros alemanes de la RFA fueron posteriormente liberados.

logotipo del comité de solidaridad de

logotipo del comité de solidaridad de Aschaffenburg.

En 1986, el regreso de los brigadistas permitió desarrollar una campaña de información sobre la situación en Nicaragua. Así en febrero, una película sobre la revolución sandinista fue presentada en la alcaldía de Aschaffenburg. Varias conferencias, ponencias con diapositivas que realizaron los brigadistas regresados de Nicaragua fueron organizadas en los pueblos de la comarca Wiesen, Miltenberg, Obernburg, Goldbach, Kleinwallstadt, en la academia popular de Aschaffenburg y en diferentes escuelas. En julio la ciudad alemana recibió a Alba Gómez Ortega, directora de la escuela San Juan Bosco de Monimbó en Masaya. Fue precisamente este mes que Berndt Koberstein y otros brigadistas fueron asesinados trabajando en la construcción de tuberías de agua en Nicaragua. Una manifestación espontánea en Aschaffenburg con Doña Alba se organizo bajo la observación de la policía (la policía siempre solía observar críticamente a los grupos de la solidaridad).

En 1987, Wolfgang Buckwar viaja a Nicaragua llevando consigo una donación de 7.000 US$ pegado en su pierna debajo los pantalones. Entones, no existía otra posibilidad de transferir dinero. En 1988, la sequía del año 87 causó en Nicaragua mala cosecha y hambre. En mayo un concierto de la solidaridad fue organizado para ayudar a los productores. También, se fundó el “Foro Norte-Sur” en Aschaffenburg para mejorar la cooperación entre los diferentes grupos de la solidaridad.

En 1989, después del huracán Joan que destruyo Bluefields, se organiza un carnaval nica en la sala de fiesta Gambrinus para recaudar fondos. En julio, un acto conmemorativo del 10o aniversario del triunfo de la revolución se dio en una sala de la alcaldía En diciembre: La cra Bettina Mandellaub, ingeniera agraria presenta el proyecto del cultivo del árbol nim en Diriamba en la academia popular de Aschaffenburg.

1990 Febrero: El FSLN pierde las elecciones, ganan los la unión opositora con Violeta Chamorro. Marzo: Discusión intensiva en Aschaffenburg: seguir colaborando con Nicaragua en los diferentes proyectos o terminar con el apoyo. Decidimos seguir colaborando con organizaciones “seguras” en Nicaragua. Exportamos un camión del ejército de la RDA para la cooperativa agraria en Diriomito. El gobierno nuevo de Masaya traslada la Escuela publica San Juan Bosco con quien tenían relaciones a los Salesianos.

A pesar del cambio de gobierno, el comité de solidaridad con Nicaragua siguió sus actividades. La presentación de las actividades de este comité da una idea de las mil y una iniciativas de centenares de comités en el mundo, los miles de colaboradores voluntarios distribuyendo folletos, tomando la palabra para hablar de Nicaragua mientras su juventud peleaba en la montaña.

Esta historia, hay que seguirla escribiendo…


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