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El PCA y las brigadas argentinas en Nicaragua (1983-1988). (2)

 El nacimiento de las relaciones internacionales entre la Juventud Sandinista 19 Julio y la Federación Juvenil Comunista.

 La agudización de los conflictos regionales, impactaron en todo el mundo, generándose numerosas expresiones de solidaridad. En este sentido, podemos señalar que las relaciones internacionales y la solidaridad con Nicaragua tuvieron un rol sobresaliente en el sostenimiento de la revolución, participando de estas estrategias políticas no solo los miembros más destacados del FSLN sino también su ala juvenil, la Juventud Sandinista 19 de Julio (JS19J).

En medio de este marco singular, las manifestaciones solidaridad de los comunistas argentinos se efectivizó de forma material (envío de dinero, indumentaria, alimentos, lapiceras, cuadernos, etc.) y simbólica (declaraciones en solidaridad con Nicaragua, marchas por la paz, etc.). Sin embargo, la principal forma de solidaridad se expresó mediante Movimiento de Brigadistas en 1984. Si bien la creación y envío de las brigadas comunistas fortaleció los vínculos entre la JS19J y la FJC, esta relación comenzó a forjarse con posterioridad al triunfo revolucionario. Así, durante los primeros años de 1980 se fueron gestando lazos cada vez más fuertes entre sandinistas y comunistas hasta que, hacia 1983, ambos partidos comenzaron a especular sobre el envío de una brigada de argentinos al país centroamericano.

Los responsables de entablar conversaciones y elaborar planes para la concreción del contingente fueron las juventudes de ambos países. En particular, el FSLN delegó en la JS19J diferentes tareas como ocuparse de las actividades solidarias, en especial la participación de brigadas internacionalistas de todo el mundo. Vale señalar que el FSLN desarrolló, en materia de política exterior, un frente de lucha mediante el envío de dirigentes de su juventud o partido a diferentes países de todo el mundo con el fin entablar relaciones con las organizaciones locales, explicar la situación política, económica y social que estaba atravesando el país –en especial por la agresión “encubierta” de la administración de los E.E.U.U y “la Contra”- e invocar a la solidaridad mundial.

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Relaciones directas entre las organizaciones juveniles.

 Sobre este tema, Juana, miembro de la JS19J, y responsable de las relaciones exteriores de la Juventud Sandinista a mediados de los años de 1980 se expresa en los siguientes términos:

 “Después de la brigada [hace referencia a una brigada comunista enviada a Nicaragua 1985] yo estuve en la Argentina, hubo una reunión de la brigada, nos reunimos, conversamos y todo como seis meses después o un año después que regresó la brigada a Argentina”.

 Paula D Fernández H.: ¿y cuál era el objetivo de ese tipo de reunión?

“El objetivo era, básicamente, en realidad lo de la brigada fue un plus en esa gira, lo que nosotros solíamos hacer era hablar con todas las juventudes de todos los partidos políticos, con los grupos de solidaridad, las federaciones estudiantiles, en cualquier acto a llevar el mensaje de lo que pasaba en Nicaragua y pedir solidaridad para Nicaragua, quizás el momento era algo distinto lo que pedíamos porque dependía mucho de cómo estuviera Nicaragua”.

 Muchas veces los vínculos entre juventudes políticas se iniciaban o profundizaban de esa forma. Igualmente, cada encuentro internacional organizado por el bloque socialista, organizaciones por la paz y la amistad entre los pueblos, organismos estudiantiles, entre otros, era aprovechado por Nicaragua para reclamar solidaridad y por las dirigencias políticas del resto del mundo para solidarizarse con este país, ya sea de manera simbólica y/o material.

Por ejemplo, entre el 27 de julio y el 3 de agosto de 1985 se realizó en Moscú el XII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, bajo el lema Por la paz, la amistad y la solidaridad antiimperialista.” Este encuentro reunía a más de dieciocho mil jóvenes de ciento cincuenta países. Se analizaron varios temas, entre ellos algunos relacionados a la deuda externa y la lucha antiimperialista. Inclusive se leyó un documento que decía:  Los estudiantes del Cono Sur de América Latina expresamos nuestra firme solidaridad con los estudiantes y el pueblo nicaragüense [...]. Rechazamos rotundamente [...] las amenazas de intervención militar del imperialismo norteamericano [...]. Estos intentos encontrarán en los estudiantes y pueblos de América Latina una férrea oposición. Nicaragua es hoy América Latina (Qué pasa?1985).

 A fines de 1984, Evelyn Pinto, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores de la JS19J y del Consejo Nacional, fue invitada a la Argentina para participar en la X Conferencia de la FJC y en la reunión constitutiva del XII Festival de la Juventud. Igualmente, jóvenes sandinistas solían invitar a dirigentes o delegaciones políticas de otros países a conocer Nicaragua y su revolución.

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 Preparación de la primera brigada.

 La Juventud Comunista, junto al apoyo de representantes de la Juventud Sandinista, emprendió la tarea de organizar una brigada argentina. Entre los dirigentes más destacados de ambos partidos que participaron en este proceso podemos mencionar a Carlos Carrión Cruz, Coordinador General de la Juventud Sandinista, Silvio Vallecillos miembro de dirección y responsable de relaciones exteriores de la JS19J, Josefina Vijil, miembro de la dirección de la Juventud Sandinista, Patricio Echegaray, secretario de la FJC, Rodolfo Carballo, miembro del Comité Argentino de Solidaridad con Nicaragua, Enrique Dratman, Marcelo Arbitt, miembros de la FJC.

 Es importante señalar que la puesta en marcha de las brigadas no fue tarea sencilla. En primer lugar, los sandinistas debían conocer la cantidad de internacionalistas que iban a viajar. Si bien el número de brigadistas lo determinaba cada agrupación partidaria, los sandinistas se comprometían a garantizar la seguridad y la alimentación de los visitantes. Por lo tanto, conocer la cantidad de internacionalistas con antelación era fundamental. Por otro lado, las partes involucradas conversaron sobre las consecuencias políticas de la acción, tanto para la Argentina como para Nicaragua.

De esta forma, podemos observar que viajar a Nicaragua como brigadista o internacionalista no era asunto sencillo, ni para los que llevaban su solidaridad ni como para los que la recibían. Más allá de la buena voluntad que un sujeto u organización podía tener, los sandinistas debían decidir la factibilidad de la estadía en su país porque la alimentación y el alojamiento estaban a cargo del Estado nicaragüense. Además, los sandinistas determinaban las actividades que los brigadistas podían llevar a cabo, su destino dentro de Nicaragua y la seguridad de los contingentes extranjeros. Es decir que el gobierno revolucionario garantizaba ciertos márgenes de seguridad y protección a las brigadas solidarias. Si bien en un país en guerra las probabilidades de un ataque son altas, los sandinistas fueron muy meticulosos al respecto, brindando toda la protección a su alcance con el fin de resguardar a los brigadistas. Este conjunto de temáticas eran abordadas por los miembros de la Juventud Sandinista y también se conversaba con los responsables de las agrupaciones u organismos que tenían la intención de enviar brigadas internacionales a Nicaragua.

Así, hacia 1983, cuando las relaciones entre sandinistas y comunistas se hicieron más fluidas y se comenzó a hablar sobre la posibilidad de enviar argentinos al país centroamericano, se organizó un viaje para que el secretario general de la FJC, Patricio Echegaray, conociera Nicaragua. De este modo, hacia mediados de 1984, Patricio Echegaray viajó a Nicaragua y se reunió con Carlos Carrión Cruz, quien por aquellos años todavía era coordinador de la JS19J (Hacia fines de 1985, fue reemplazado por Pedro Hurtado).

Ambos recorrieron varios lugares juntos y en Managua firmaron un documento conjunto, de carácter más formal, que oficializó el diálogo y las actividades que iban a desempeñar las jóvenes comunistas que integraran brigadas. Con este documento, ambas agrupaciones contaban con un manuscrito firmado por los responsables máximos de sus juventudes en donde, no solo quedaron plasmados compromisos:

 -La participación de Brigadas de Jóvenes argentinos para realizar tareas prioritarias:

a) Asistencia médica

b) Cortes de café y algodón

c) Construcción de viviendas o escuelas.

 En diciembre de 1985, la FJC recibió la Orden “Guerrillero de la Alfabetización” por parte de la Juventud Sandinista. La Orden era una mención que se otorgaba a miembros de la JS19J, personalidades nacionales o extranjeras y organismos o instituciones que se habían destacado en su labor o en cumplimiento del deber. Esta mención hacía referencia a una experiencia solidaria previa (que el sandinismo agradeció por medio de esta Orden) a la creación del Movimiento de Brigadistas, ya sea a través del envío de médicos o en articulación con el Comité de Solidaridad con Nicaragua.

Diario de un brigadista de la alfabetización (1980).

Hace poco que estoy leyendo con mucho interés los recuerdos de un brigadista español. Llego en la primavera de la Revolución sandinista cuando se empezaba a sembrar la esperanza. A la par de las primeras leyes económicas (constitución del sector estatal, reforma agraria…) y culturales (talleres de poesía), el mayor proyecto, él que movilizó a miles de nicaragüenses – en particular, jóvenes, a veces muy joven, comprometidos con el sueño de Sandino fue la Cruzada Nacional de Alfabetización. Unos meses antes, los frentes de guerra, las escuadras guerrilleras habían convergido hacia Managua para derrocar a la dictadura. Esta vez, una onda alfabetizadora iba a cubrir el territorio desde la ciudad hacia los barrios, el campo, las comarcas olvidadas… Miles de muchachas y muchachos armados con lápices y cartillas combatieron en el Ejército Popular de Alfabetización para derrocar la ignorancia.

En su blog, esbozos y remendios, “Pinolero” nos entrega los folletos de su diario de brigadista así que algunas fotos del año 1980 en la Nicaragua libre.

Lo contacte para indicarle nuestro interés común en compartir estos recuerdos de la solidaridad y preguntarle el contexto de su llegada a Nicaragua.

Ahí va su respuesta…

 

SOBRE NICARAGUA: RESPUESTA A LOREN SANCHÍS

Loren Sanchís, autor del blog Brigadas de solidaridad en Nicaragua, me ha planteado recientemente en un comentario una serie de cuestiones relacionadas con un tema común que nos atrae: historias, vivencias y recuerdos de los brigadistas en Nicaragua.

Mientras iba escribiendo la respuesta, me di cuenta que como comentario era muy largo, y en nada desmerecía una entrada independiente, por lo que le di una contestación de cortesía, en tanto elaboraba este texto.

 ¿En qué contexto te fuiste para Nicaragua?

Respecto a la primera de sus cuestiones, el contexto en el que fuimos a Nicaragua, debo decir previamente que lo que después se denominó brigada española, éramos en realidad un grupo de cooperantes financiados por el Ministerio de Educación. No fuimos, pues, una brigada de solidaridad al uso, en el sentido altruista de la palabra, aunque tampoco nos consideramos mercenarios, como alguna vez, injustamente, se nos trató. Simplemente, éramos trabajadores en el extranjero. Bien es cierto que al regresar de aquella experiencia que nos marcó profundamente, prácticamente todos los componentes de la brigada, hasta donde conozco, nos volvimos solidarios y altruistas con la linda gente de Nicaragua. Y orgullosos de haber participado en la Cruzada Nacional de Alfabetización de 1980, una gesta educativa que mereció el Premio Nadezhda K. Krupskaya de la UNESCO a la enseñanza en 1981.

En cuanto al contexto propiamente dicho, recuerdo que fue todo muy rápido. En mi caso concreto, me enteré a través de un amigo y compañero que también fue allá en la brigada. Recién acabábamos el servicio militar, que por entonces era obligatorio en España, y andábamos buscando trabajo. A mediados de febrero de aquel 1980, como cuento en mi entrada La noticia, mi amigo me informó que se había enterado que el Ministerio de Educación español solicitaba maestros que quisieran ir a Nicaragua, a la alfabetización. Supongo que el resto de compañeros de las distintas provincias seguirían un proceso parecido. En nuestro caso, no nos lo pensamos dos veces, pese a la situación de inestabilidad que vivía la zona: apenas quince días antes, a finales de enero, había tenido lugar el asalto a la embajada española en Guatemala; y para corroborar la inestabilidad, a las tres semanas de nuestra llegada a Nicaragua tuvo lugar el asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero en El Salvador.

Nos apuntamos, como digo, al llamado del Ministerio de Educación, y hubo una selección previa en cada provincia; ignoro cuantos llegaron a apuntarse, tanto en cada provincia, como en el total nacional; luego, ya en Madrid, se hizo la selección definitiva, y de ahí salimos el grupo de cooperantes que formamos la denominada brigada española, compuesta por 50 maestros, 4 coordinadores y 1 un Jefe de Misión, en total, 55 personas. Nuestra misión era de asesores técnicos pedagógicos; es decir, quienes debíamos orientar a los brigadistas que estaban en contacto directo con el campesinado la forma en que se debía de llevar a cabo la enseñanza.
Ese fue, escuetamente, el contexto en el que nos integramos en la CNA (Cruzada Nacional de Alfabetización), y esa fue la parte de solidaridad inicial que el gobierno de España tuvo en ese momento con el pueblo y el gobierno de Nicaragua; pues a nuestro regreso de la Cruzada, llegó a Nicaragua un segundo contingente de cooperantes.

¿Cómo se organizó la solidaridad desde los años ´80 en España?

 Respecto a la segunda de las cuestiones, ignoro el detalle de la organización de la solidaridad en España. Sé que anualmente había convocatorias desde el Instituto de Cooperación Iberoamericana; pero eran programas específicos tanto en la temática, como en la localización geográfica.

Además del Gobierno, en aquella década de los 80 tenían bastante actividad los Comités de Solidaridad con América Latina.

Y las Organizaciones No Gubernamentales, tipo Profesiones sin Fronteras (Médicos, Farmacéuticos, etcétera), que aún siguen activas.

¿Cómo fuiste a parar a una escuadra de alfabetizadores?

Respecto a la tercera de las cuestiones, como dije al principio, fuimos de forma organizada, y ya sabíamos que nuestra misión era de asesores pedagógicos. Allá en Nicaragua se nos integró en el denominado Cuarto Taller, y estuvimos las tres primeras semanas alternando las visitas turísticas guiadas con las sesiones de cursillos intensivos para conocer la realidad nicaragüense, como voy narrando en mi blog.

Luego, cuando comenzó de lleno la Cruzada, a finales de marzo, a la brigada española nos dividieron por parejas, dada la situación de inestabilidad política, y a cada pareja nos integraron en una escuadra de alfabetizadores; unas parejas estuvimos solos como asesores, y otras compartiendo la tarea con otros maestros del país. En nuestro caso concreto, tuvimos otra maestra asesora con nosotros un breve tiempo, hasta que vistas las necesidades de cada sitio, a la profesora la trasladaron de hacienda, y solo nos quedamos los dos maestros españoles de asesores de la escuadra.

La brigada española alfabetizamos y asesoramos en la alfabetización en el departamento de Matagalpa, y estuvimos distribuidos en haciendas de los municipios de San Ramón, San Dionisio, Matiguás y Muy Muy.

En mi caso concreto estuve en la hacienda Santa Celia, perteneciente al municipio de San Ramón.

Finalmente me queda que decirle, Loren, que aunque estoy orgulloso de lo que hice en aquella época, y algunos de mis compañeros vivieron momentos de peligro, las vicisitudes pasadas no fueron nada en comparación con las de Copalar y su brigada, realmente admirables. El relato de la emboscada sufrida el 14 de octubre de 1985, en la comarca Jorgito, en Zelaya Central, leída en el blog de Alfredo Fonticelli, es escalofriante.

Invito a mis lectores a leer Mariposa de la muerte, por Copalar, en el blog de Fonti, para saber el porqué de mi admiración y de qué estoy hablando.

Un saludo a todos, especialmente en este caso a Loren Sanchís y Alfredo Fonticelli, y gracias por compartir vuestros recuerdos.

Recuerdos de un brigadista frances de la Juventud Comunista (3).

En “you tube”, se puede ver los comentarios de un brigadista frances quien participo en la brigada de la Juventud comunista francesa a partir de 1984. Ya varios articulos relatan el compromiso de la organizacion juvenil francesa en la construccion de escuelas entre 1984 y 1986. Trabajaron en el departamento de Carazo, en comarcas rurales del municipio de Santa Teresa. El comentario en frances acompaña la presentacion de fotos de la fases de construccion de la escuela de El Mojon (a menos de una hora de camino de Santa Teresa). Un testimonio importante…

http://www.youtube.com/watch?v=_POUAdZ4t0E

  

 

 Miniature  

Bref parcours d’un album pour relater un episode de solidarité dans le Nicaragua des années 1980…

La Brigade ouvrière suisse. La Dalia (3).

(9 de octubre, dia del guerrillero heroico) 

La vie dans la brigade.

-Claude :  « Mon arrivée au Nicaragua… A l’aéroport de Managua, une responsable est venue nous chercher. Nous arrivions avec une caisse à outil de 40 kilos et notre sac. Le véhicule que nous devions prendre était en panne. Nous avons donc profité d’un camion qui venait de charger une grue à Managua pour se rendre à Matagalpa. Je me souviens qu’en arrivant à Matagalpa, la flèche de la grue arracha les fils de téléphone… Ce qui selon nous aurait dû être une catastrophe sema l’hilarité chez les nicas. Ensuite, un véhicule nous attendais et nous transporta jusqu’à La Dalia. Nous avons dormi à même le sol, l’ambiance était tendue entre les brigadistes qui nous reçurent. Je garde ce souvenir : il pleuvait, les gens se faisaient la gueule, nous n’avions rien à manger, pas de lumière. Dans le village, il y avait un petit resto et un unique bar qui vendait du rhum Plata à des types habillés en vert, armés de fusils… et en plus le coassement constant des grenouilles… C’était désespérant : si c’est ça le Nica, je préfère me barrer ! Le lendemain matin, il y avait du soleil et tout a changé… »

Avec le développement de la solidarité et l’arrivée de dizaines de brigadistes suisses au Nicaragua, les autorités helvétiques tentèrent d’enrayer ce mouvement.  Dans la presse, l’extrême droite tapait fort sur les internationalistes, des informations ou plutôt de la propagande antisandiniste circulait. Lorsque Claude dû rentrer en Suisse après son premier séjour au Nicaragua, son patron lui demanda si effectivement, des missiles soviétiques étaient installés à Matagalpa ! Autant d’arguments présentant le Nicaragua comme un facteur d’agression dans la région rejoignant en tous point la rhétorique reaganienne. Une photo d’Yvan Leyvraz circula le montrant armé d’un .38. C’était concrètement un photomontage. Après la mort d’Yvan, le gouvernement suisse a tenté de bloquer la solidarité, en empêchant la sortie de matériel vers le Nicaragua ou d’interdire aux Suisses de sortir de la ville Matagalpa pour se rendre dans les zones où ils travaillaient.

Ivan Leyvraz, "cabello de oro" siempre en el corazon de los nicas. Foto sacada del folleto publicado en memoria a Benjamin Linder.

Ivan Leyvraz, "rizo de oro" siempre en el corazon de los nicas. Foto sacada del folleto publicado en memoria a Benjamin Linder. (Managua, 2011)

La brigade fut une expérience pour tous. Le changement de continent, les problèmes de santé, l’adaptation à la précarité de la vie en zone rurale soumise à la guerre fit émerger un nouveau type de fraternité.

« Nous étions tous idéalistes, on recherchait tous une forme de révolution qui dépendait de notre parcours : certains avaient travaillé en entreprises, d’autres vivaient en collectifs, il y avait différentes cultures politiques, différentes visions… Ceci ajouté à une réalité difficile, aux difficultés de santé, le manque de nourriture, les tensions dans les zones de combat… tout ceci faisait qu’il fallait construire une forme de camaraderie dans le groupe pour éviter les tensions ».

La BOS signait des contrats pour la réalisation de projets et était en lien constant avec le gouverneur local – le cadre politique du FSLN- ; ce cadre formel était nécessaire pour que les brigadistes aient le droit de résider dans le pays, pour s’acquitter des impôts. Le rythme de travail au sein de la brigade était de 20 jours de travail et 3 jours de repos. Aussi, il fut mis en place une sorte de caisse de solidarité pour aider ceux qui rentraient en Suisse à pouvoir avoir un petit pécule pour entamer les démarches administratives et trouver un travail, un logement…

Comme les autres brigades, ce type d’engagement internationaliste s’arrêta net le soir du 25 février 1990 quand le FSLN perdit les élections. La défaite électorale fut un véritable effondrement. Tout ce capital, les projets menés par la Révolution, tout a été détruit, récupéré, revendu pour le bénéfice de quelques-uns. Bien sûr, les UPE et l’Entreprise Alfonso Nuñez ont été dissoutes, restituées ou revendues… L’UPE Santa Martha a été distribuée sous forme de parcelles, La Estrella a été récupéré par le syndicat pour un projet de gestion collective, San Antonio a été donné aux ex-contras, les ateliers mis en place par la BOS passèrent aux mains des nicas… En quelques mois, des années d’efforts furent anéanties.

Los cafetales en las afueras de La Dalia (Foto L. Sanchis 2011)

Los cafetales en las afueras de La Dalia (Foto L. Sanchis 2011)

La Brigade ouvrière suisse. La Dalia (2)

La Brigade ouvrière suisse.

En mai 1984, la première Brigade ouvrière suisse (BOS) arrive au Nicaragua alors que la guerre bat son plein. Le pays est entièrement mobilisé pour défendre  la Révolution. Concrètement dans le secteur de La Dalia, au Nord de Matagalpa, des centaines de personnes se sont repliées et vivent dans des asentamientos, en raison des incursions permanentes de la Contra. La Dalia se situe entre les cordillères Dariense et Isabelia, un axe Nord-Sud,  véritable route empruntée par les commandos contrerévolutionnaires en provenance du Honduras. Cette zone de production de café devint  un secteur stratégique pour le gouvernement sandiniste qui redoubla d’efforts pour maintenir et accroître la production, source de devises.

Plaza central de La Dalia. La alcaldia municpal y la casa materna. (Foto L. Sanchis -2011)

Plaza central de La Dalia. La alcaldia municpal y la casa materna. (Foto L. Sanchis -2011)

Un accord fut conclu avec le Minvah (ministère du logement) pour un programme de construction de 40 maisons. Ce type de coopération est une particularité car la plupart des brigades internationalistes participaient aux récoltes ou bien à la construction d’infrastructures en se relayant pour des périodes de quelques mois. La BOS arriva à La Dalia en 1984 pour n’en repartir qu’à la fin de la Révolution ; certains membres de la BOS firent un séjour court tandis que d’autres demeurèrent tout au long du processus révolutionnaire… et après.

Rétrospectivement, Fabio estime que la BOS arriva dans la zone à un moment crucial. Dans le secteur de la Dalia, tout était à faire. La plupart de terres disponibles avaient été confisquées aux collaborateurs de Somoza ou bien acquises par les autorités en raison de l’endettement de leurs propriétaires. Dans un premier temps – en 1983-, il fut décidé d’établir un « pôle » à Yale pour développer les projets révolutionnaires : réforme agraire, santé, éducation, logement… Là-bas, les Suisses comme Yvan ou Felipe connurent les conditions de vie des paysans. Il était urgent d’améliorer les conditions de production, d’organiser les communautés, de construire les infrastructures nécessaires. Pour atteindre ces objectifs essentiels, il fallait défendre la Révolution. Certains comme Yvan se sont peu à peu politisés.

Les Suisses se sont intégrés à la population car ils travaillaient avec les Nicaraguayens. Leurs ateliers permirent la formation de dizaines de professionnels et de techniciens en maçonnerie, eau potable, mécanique… L’impact humain fut énorme. De nos jours, de nombreux professionnels qui travaillent dans la zone sont issus de ces ateliers. Les gens ont dû participer pour accéder au programme de construction, on échangeait des idées, des expériences. Fabio rappelle que le « pôle de Yale » servit de leçon, ce fut une expérience de grande valeur en zone de guerre.

Par la suite, d’autres projets furent réalisés selon ce principe intégrant la population : la Casa Campesina à la Dalia afin d’avoir un lieu de réunion et de logement temporaire pour les habitants des communautés alentours, les constructions de maisons à La Primavera, El Galope, El Carmen et les UPE de El Hular et San Antonio. A La Dalia, des ateliers furent établis afin de mener plus efficacement les projets. Il fallait pouvoir répondre aux besoins en termes de construction, de réparation mécanique, d’eau potable et de menuiserie. Dans ce sens, la BOS a accompagné le processus de décentralisation puisque La Dalia avec ses équipements devint autonome en 1988 avec la création d’une municipalité.

-Claude : « Nous considérions qu’aider les UPE était une urgence dans cette zone de production de café. Dans les UPE, les ouvriers agricoles travaillaient dans des conditions difficiles : manque d’eau, la nourriture était déficiente car certains contremaitre volaient une partie des provisions… l’amélioration des conditions de vie de ces personnes nous paraissait essentielle dans le cadre du projet révolutionnaire ».

La question se posa au sein de la brigade s’il était préférable de favoriser la construction au sein des UPE ou dans les coopératives, reproduisant ainsi le débat entre les tendances plus communistes ou plus anarchistes de la gauche. Certes, un avis pouvait être donné mais c’était en dernier lieu la Casa de gobierno de Matagalpa qui décidait des secteurs de travail en fonction des priorités du projet révolutionnaire et de la sécurité des zones. L’urgence était d’augmenter et de sécuriser la production de café, de construire des infrastructures, des maisons pour les ouvriers agricoles… la BOS était à disposition des autorités politiques locales qui décidaient des zones d’affectation.

L’autre contrainte était la sécurité dans cette zone de guerre. Le Ministère de l’intérieur (MINT) orientait aussi la localisation des brigadistes et des projets pour des raisons évidentes. Par exemple, El Castillo appartenait à La Dalia mais la zone était trop éloignée et soumise à la menace constante de la Contra. La brigade suspendit sa présence dans ce village. La priorité était de garantir la production et de ne pas faire courir de risques inutiles malgré le cantonnement d’un poste militaire chargé de faire face aux incursions à deux kilomètres de La Estrella.

La Casa campesina construida por los brigadistas en La Dalia convertida en Casa materna. (Foto L. Sanchis - 2011).

La Casa campesina construida por los brigadistas en La Dalia convertida en Casa materna. (Foto L. Sanchis - 2011).

La Brigade ouvrière suisse, La Dalia. (1)

La Suisse, depuis l’étranger est perçue comme un état tranquille, une zone de villégiature pour nantis mais ce « paradis », pour fonctionner selon ses règles conservatrices a besoin d’une cheville ouvrière… C’est là que commence ce récit entamé à La Dalia en août 2011 avec Claude l’ancien brigadiste, Fabio le politique de la zone, la pluie des montagnes de Matagalpa, un savoureux café et une bouteille, inespérée en ces latitudes, de « gato negro »…  Nous avons évoqué les souvenirs de Claude, membre de la Brigade Ouvrière Suisse dans les années 1980 qui est resté vivre dans les montagnes de Matagalpa.

Les luttes des jeunes en Suisse.

Durant les années 1980, en Suisse comme dans le reste de l’Europe, les jeunes subissent directement les effets de la crise économique. Face au chômage, le sentiment de rejet du capitalisme était fort dans la jeunesse. 

-Claude : « On essayait de  rechercher d’autres voies, d’autres alternatives. Certains mènent alors leur action dans les syndicats, les associations en essayant de politiser les débats, de déboucher sur un projet de restructuration de la société, d’être plus solidaire – avec les immigrés par exemple-, plus respectueux avec l’environnement – c’est le grande période des mobilisations anti-nucléaires…- on tente de déverrouiller cette société conservatrice. L’internationalisme et l’anti-impérialisme était au premier plan dans ce contexte de mobilisation. En quelque sorte, les frontières avaient sauté : on se retrouvait lors de concerts, dans les camps d’étude de la Jeunesse socialiste… »

C’est dans ce contexte d’effervescence politique que certains membres des organisations syndicales ou de partis partent au Nicaragua à partir de 1982-83. Il s’agissait alors de se rendre compte de la tournure des évènements dans la jeune révolution sandiniste, d’identifier les besoins et d’établir des contacts pour voir s’il était possible de développer des projets concrets.

-Claude : « Je vivais alors dans un collectif à Zurich, nous étions huit. Sur les huit, trois sont partis au Nicaragua. Personnellement, au début, je ne voulais pas y aller. En 1976, j’étais au Mexique et je me souviens du jour où le gouvernement mexicain a rompu ses relations diplomatiques avec Somoza. Je pensais qu’il y avait encore beaucoup de boulot ici, avant d’aller là-bas. On me proposa alors le cadre suivant : travailler avec des entreprises nicaraguayennes et de voir leurs besoins… »

Si le mouvement de solidarité avec le Nicaragua est mondial et particulièrement puissant en Europe et en Amérique, la Suisse a pour particularité de mettre en place une Brigade Ouvrière. Cette Brigade Ouvrière Suisse était constituée de professionnels : maçons, menuisiers, charpentiers, techniciens en eau potable… Par exemple Yvan Leyvraz qui fut assassiné par la Contra en 1986 était maçon. Les brigadistes venaient de toute la Suisse sans distinction entre francophone ou germanique. Le financement des projets venait principalement de l’œuvre suisse d’entraide ouvrière (OSEO). Sur le modèle d’autres comités, des collectes étaient organisées, on sollicitait le soutien d’entreprises ou l’appui d’ONG comme Caritas.

El bus de La Dalia a Waslala. (Foto L. Sanchis 2011)

El bus de La Dalia a Waslala. (Foto L. Sanchis 2011)

Días de lluvia y sol.

Testimonios de la alfabetización – 1980.

Orlando Valenzuela, periodista y fotógrafo presento su libro “Dias de lluvia y sol“, el 23 de agosto pasado en un acto en la casa de cultura de la ciudad de Ocotal, departamento de Nueva Segovia. 31 años antes, Orlando había acompañado con su cámara a los brigadistas que se regaron en el territorio de Nueva Segovia, lugar original de la gesta de Sandino, para enseñar a leer y escribir a la mayoría de la población que el somocismo recién vencido mantenía marginada. El nivel de analfabetismo en la Segovia alcanzaba en ciertos sectores rurales, un 80 %. La venganza del pueblo contra el despojo y la depredación de la dictadura fue prender una luz inmensa en todo el país, gritar consignas y soñar un nuevo mundo a pesar de las amenazas de las bandas contrarrevolucionarias. En el sector de Murra, los “Milpas” (Milicias populares anti-sandinistas) miraron con asombro a las muchachas y muchachos con sus cuadernos, organizar talleres, aprender la “A”, la “B”… a las familias campesinas. Las primeras víctimas de la Contra fueron jóvenes alfabetizadores.

Con muchas fotografías de la Cruzada sacadas en el sector de Murra y entrevistas de los alfabetizadores que hace mas de 30 años recorrieron este territorio, Orlando Valenzuela rinde un homenaje vivo a esta generación entusiasta.

 

fotos de brigadistas del EPA en Murra (Nueva Segovia). Fotos Orlando Valenzuela.

fotos de brigadistas del EPA en Murra (Nueva Segovia). Fotos Orlando Valenzuela.

Orlando Valenzuela

En 1980 fue periodista y fotógrafo del periódico “El Brigadista”, órgano oficial de Juventud Sandinista 19 de Julio (JS), después de la Revista “Los Muchachos” y luego del Diario Barricada.

Mientras trabajé para estos medios, tuve la oportunidad de cubrir muchos eventos importantes para la historia de Nicaragua, entre ellos la gloriosa Cruza Nacional de Alfabetización el año 1980. Igualmente todas las actividades relacionadas con el proceso revolucionario, desde la guerra hasta los festivales culturales, los cortes de café, de algodón, las jornadas científicas, encuentros juveniles, asambleas de la JS y más”.

Durante la Cruzada Nacional de Alfabetización (CNA) fue corresponsal del Periódico El Brigadista en Nueva Segovia. Con ese cargo, recorrió los doce municipios del departamento, fotografiando y reportando para el vocero de la JS. En ese momento, era estudiante de secundaria del instituto Nacional de Segovia “Leonardo Matute”, cuyos estudiantes fueron ubicados en Murra.

De esa experiencia, he elaborado un libro que quiero publicar en ocasión del 31 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización que se celebrará en Agosto de este año 2011

Esta obra es una forma de rendir homenaje a una generación que dio un ejemplo de sacrificio, abnegación, entrega y solidaridad con sus hermanos del campo, de donde salió fortalecida su conciencia política.

Un poco sobre el libro

El libro recoge testimonios de 30 jóvenes alfabetizadores que estuvieron ubicados en las montañas de Murra, Nueva Segovia. Todos ellos eran estudiantes de secundaria y pertenecían a la Brigada “Leonardo Matute”, que salió del Instituto Nacional de Segovia que lleva el nombre de éste mártir de la revolución.

Contados a modo de anécdotas, estos testimonios recogen el sentir de una generación que se entregó sin reservas a cumplir una de las más nobles misiones en la historia de Nicaragua, en la que participaron más de 100 mil personas para reducir el analfabetismo en nuestro país.

En esa ocasión, yo era corresponsal del periódico “El Brigadista” y durante cinco los meses que duró la cruzada entrevisté y fotografié a centenares de alfabetizadores en sus labores cotidianas y pedagógicas”.

En el marco del 31 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización

Ahora, 31 años después, regresó a Ocotal, donde vive la mayoría de aquellos alfabetizadores que fotografió en el camino, en el pueblo o en su comodidad enseñándoles a leer y escribir a los campesinos. Allí encontró a muchos alfabetizadores, que gustosos accedieron a compartir algunas de sus vivencias en aquella jornada, sin embargo, el libro solo lleva 30 testimonios que harán reflexionar, reír, admirar y sufrir a los lectores. El libro también lleva la fotografía de cada brigadista en sus tiempos juveniles y una foto actual, donde aparecen ya adultos, casados, con hijos y hasta nietos.

Dia de la presentacion del libro "Dias de lluvia y sol" de Orlando Valenzuela en Ocotal (2011) Fotos L. Sanchis.

Dia de la presentacion del libro "Dias de lluvia y sol". Orlando Valenzuela en primer plano junto a brigadistas de la CNA. (2011) Fotos L. Sanchis.

“More than just words”. Brigada “februar’34″ de Austria (1984).

More than just words, “más que solo palabras” es el título del reportaje publicado en 2010 sobre la brigada austriaca que llego a Nicaragua en 1984. A partir de archivos de la brigada y entrevistas de los miembros de la brigada, la película da cuenta de las motivaciones de aquel grupo de 50 trabajadores y estudiantes que dejaron sus hogares para vivir la experiencia solidaria por Rio San Juan.

El documental realizado por la austriaca Anna Katharina Wohlgenannt no es el primer reportaje realizado por europeos que trata de las brigadas internacionales y los años 1980, en Nicaragua. En Nuestra América, Kristina Konrad nos llevaba en aquel “país desaparecido” –la Nicaragua sandinista- donde reencuentra a militantes, milicianas, mujeres que 25 años antes se movilizaron para construir un país sin miseria, sin analfabetismo, sin opresión… Yvan Leyvraz, el internacionalista suizo que caerá pocos meses después, esta entrevistado y habla, entre bromas y sonrisas, de su compromiso con el pueblo nicaragüense. La película rodada en el 2005 – antes que vuelva por las urnas el FSLN- nos presenta lo cotidiano de los que, ayer, fueron actores de un “futuro mejor” y enfrentan el neoliberalismo, la corrupción, la injusticia… Un país cambiado que dejo la utopía tirada en la cuneta.

La óptica del regreso y del reencuentro es el que también tomo Susan Meiselas –a quien se debe las fotos más famosas de la Revolución- en Pictures from the revolution, un reportaje realizado con Alfred Guzzeti y Richard P. Rogers en 1991. Susan Meiselas explico en una entrevista que siempre pensaba en los protagonistas de sus fotos, los verdaderos actores de la Revolución y quería saber que había ocurrido a los que, sin saberlos son iconos de la revolución, reproducidos miles de veces en las paredes, los carteles, hasta en los paquetes de fósforos, tirando su molotov, con las mascaras monimboseñas o  montados en una tanqueta en la Plaza… Algunos que se hicieron famosos en las exposiciones fotográficas en el extranjero siguen viviendo en su mismo barrio, otros cayeron durante la guerra de agresión, otros se fueron decepcionados… mil y unas historias vividas, reales que humanizan lo que hubiera podido que un simple trabajo iconográfico. Definitivamente, Susan Meiselas ama a la humanidad.

En 2006, Stéphane Goël realizo la película Que viva Mauricio Demierre (y también la revolución) sobre la experiencia dolorosa de Chantal, la compañera de Maurice Demierre, otro internacionalista suizo caído en 1986. 20 años después, según el mismo proceso, volvemos con entrevistas e imágenes de archivos a entender las motivaciones de una generación de militantes internacionalistas que se fueron a Nicaragua para estar a la par de un pueblo que resistía al imperialismo y quería construir un “mundo mejor” – una fórmula que puede parecer fútil pero cargada de sentido en aquellos años.

 

imagenes de la pelicula "More than words"

imagenes de la pelicula "More than just words"

En los primeros minutos de la película de Anna Katharina Wohlgenannt, asistimos a la reunión de los brigadistas cuando debaten del nombre que tendrá la brigada… Como en otros países, el panorama de la solidaridad es muy amplio y reúne marxistas, pacifistas, la teología de la liberación. Uno de los participantes toma la palabra y explica que en febrero de 1934, los trabajadores austriacos se rebelaron contra el fascismo -la primera rebelión anti-fascista que costó la vida a 2000 trabajadores y miles de otros fueron encarcelados-. Este hecho fundador del compromiso izquierdista en Austria puede tener eco en Centroamérica donde se está resistiendo al imperialismo norteamericano. Después del voto el nombre de brigada “Februar 34” fue aprobado para representar esta iniciativa de solidaridad con la revolución sandinista.

En 1984, la brigada llega a Managua y transportada en un convoy hacia una unidad de producción de aceite de palma africana por San Miguelito. El proyecto consistía en la construcción de un centro comunitario. El proyecto fue totalmente elaborado y financiado por el comité de solidaridad austriaco. Después de haber llegado, el choque cultural se hizo palpable reforzado por la falta de comida, la lluvia constante, la ausencia de lo más básico – pozos o letrinas-. Allí, tuvieron que inventar todo. Lo que obviamente, genero conflictos en el grupo, lo que siempre resolvieron por las discusiones internas. Confrontaron sus visiones políticas teóricas a veces dogmaticas, sus ideales nacidos en Europa con la cruda realidad de la zona de Palma Africana. Resalta de las entrevistas que si, se podía vivir y trabajar de otra forma, con modalidades más democráticas y más respetuosas. El grupo logro establecer una dinámica colectivista y responsable. Además fueron sorprendidos por el nivel de conciencia política de la población, su participación – más que todo el papel de la mujer-, se miraba un país nuevo, en construcción, abierto a las alternativas más modernas en educación o en sicología abierta. Muchos elementos que despertaron mucha esperanza en los brigadistas y reforzaron su fe en esta revolución.

 Más de 25 años después se miran todavía las chispas en los ojos de los ex brigadistas cuando evocan su experiencia. Conservan para siempre el sencillo orgullo de haber contribuido a construir la Nicaragua Libre.

 filmografia citada :

More than just words, Anna Katharina Wohlgenannt – Austria 2010, 72 min.

Nuestra America, Kristina Konrad - Suiza 2005, 84 min.

Que viva Mauricio Demierre (y también la revolución), Stéphane Goël - Suiza 2006, 70 min.

Pictures from the revolution, Susan Meiselas, Alfred Guzzeti, Richard P. Rogers - EE. UU 1991.

Recuerdos de una brigadista francesa de la Juventud Comunista (2).

 ”Os digo que a mi regreso, van a oír hablar de Nicaragua”.   El tono de Magda Hoibian no deja ninguna duda. Donde quiera que vaya, ahora se llevara el país con ella. Magda es parte de una brigada de ciento veinte jóvenes comunistas franceses que construyen tres escuelas financiadas a través de recolectas, una de ellas llevara el nombre de “Louis Aragon” . Jacques Perreux, secretario general del Movimiento de la Juventud Comunista, quien asistió a la ceremonia del 5 º aniversario de la Revolución, visitó la brigada.

 Nacido en una familia protestante, se sintió sofocado en su escuela secundaria de Fontenay-sous-Bois. El encuentro con el círculo de la JC, en un debate sobre la formación profesional, le “abrió el horizonte”. Magda quería “experimentar cosas emocionantes”. Durante una noche de solidaridad, se enteró de la historia de “un pequeño pedazo de tierra que antes era parecido a una una cámara de tortura y escapó al imperialismo resistiéndole desde cinco años.” Magda recolecto tres mil francos a su alrededor y se integro a la brigada.

País pobre, país en guerra, la joven comunista sabía lo que le esperaba en Nicaragua. A su llegada, fue sin embargo “un choque al ver las casitas de tablas, la gente con los pies descalzos, los niños que trabajan.” Choque frente a las imágenes concretas de la guerra, los jóvenes que van al frente, fotos diarias en el periódico de los caídos, todos los días el anuncio de un ataque de mercenarios de Washington.

Magda ha descubierto también una revolución. Ella trabaja en El Llano, a 50 km de Managua. Trescientos campesinos viven allí, en las casas de tablones construidas a lo largo de un camino de tierra. La nueva escuela será el único edificio de concreto con ventanas de vidrio. La vieja escuela, los jóvenes franceses la descubrieron a su llegada. “Llegamos al anochecer, la gente estaba esperando desde tres horas. Nos llevaron a la escuela, una baraca completamente oscura, sin ventanas, con sólo una pizarra y pupitres. El responsable sandinista, dijo: “Antes de la Revolución, no había ni siquiera eso. Vivíamos aquí como ratas en un agujero. ” Magda dijo: “Fue una recepción muy solemne y muy conmovedora. Se alquiló un viejo tocadiscos que trabajó con el generador y bailamos. ”

Gilles Perre, coordinador de la Brigada "Louis Aragon" en Nicaragua por la Juventud Comunista.

Gilles Perre, coordinador de la Brigada "Louis Aragon" en Nicaragua por la Juventud Comunista. (1984)

Entonces la vida se organizó bajo la dirección de los jefes de obra nicaragüenses. Los jóvenes brigadistas trabajan duro todos los días. La escuela de El Llano tendrá dos clases de 6 sobre 8 metros. El grupo de Magda ha nivelado el terreno, comenzó las fundaciones y la estructura. Los que llegaran en agosto construirán las paredes, Luego otro grupo completará la construcción en septiembre. La construcción no es sólo el asunto de la brigada. Hombres, mujeres, niños, todos los habitantes vinieron a ayudar a excavar y empujar carretillas. El domingo, el sitio se convirtió en el centro de la vida de la comunidad.

Por la noche, los franceses se reúnen alrededor de las lámparas de petróleo. Poco a poco, las familias llegan y comienzan los cantos. En el pequeño pueblo, tres centenares de campesinos muy pobres, aislados de todo, ahora conocen “le chiffon rouge”, canción de Longwy en lucha, que se convirtió en el himno de la Juventud Comunista. Entonces, dice Magda, “todo el mundo se va donde su familia“. Magda convive con la familia de una anciana analfabeta que le explica la revolución: “Ahora, cuando las mujeres trabajan, se les paga. Y entonces ya no estamos solos. Sentimos que tenemos un país y que tenemos amigos ya que están Ustedes aquí”. Ella también habla de sus temores por su hijo que se fue a combatir.

La última gran fiesta se llevó a cabo el 14 de julio. Los brigadistas han invitado a todo el mundo y querían cocinar “francés”. Tuvieron que inventar. Piden perdón a las hermanas Tatin porque por falta de manzanas, hicieron la famosa torta con mangos y salio muy bueno. Esta noche, las familias han escuchado la historia de otra revolución, la de 1789, y preguntaron: “¿Y cómo hicieron para resistir la agresión imperialista?» Pronto, la joven francesa se irá. Se siente un poco triste. “Nunca la olvidaremos“, ya le han dicho los nicaragüenses. Magda no verá la escuela completa. Pero un sueño ha nacido: ser estudiante en la Escuela Normal para ser profesor: “Un día, dice, voy a enseñar en esta escuela. ”

Articulo de Maite Pinero, publicado en el periódico francés l’Humanité, 24 de julio de 1984.

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articulo original en frances mandado por Jacky

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L’école neuve d’El Llano
Sur un des chantiers de la brigade des jeunes communistes français

Envoyée spéciale: MAÏTÉ PINERO, Journal L’Humanité

Managua, 24 juillet : « Je te le dis, à mon retour, on ya en entendre parler du Nicaragua. » Le ton de Magda Hoibian ne laisse planer aucun doute. Où qu’elle aille, dorénavant, elle emmènera ce pays avec elle. Magda fait partie d’une brigade de cent vingt jeunes communistes français qui construisent là-bas trois écoles dont l’une portera le nom de Louis Aragon, qu’ils ont financées grâce à leurs collectes. Jacques Perreux, secrétaire général du Mouvement de la jeunesse communiste, qui a participé aux cérémonies du 5e anniversaire de la révolution, a rendu visite aux brigadistes.

Issue d’une famille protestante, elle étouffait dans son lycée de Fontenay-sous-Bois. La rencontre avec le cercle de la JC, au cours d’un bat sur la formation professionnelle, lui a « ouvert l’horizon ». Magda avait envie « de vivre des choses passionnantes ». Au cours une soirée de solidarité, elle a appris l’histoire d’« un tout petit bout de pays qui était avant comme une chambre de tortures et a échappé à l’impérialisme qu’il tient en respect depuis cinq ans ». Magda a recueilli trois mille francs autour d’elle et s’est inscrite comme brigadiste.

Pays pauvre, pays en guerre, la jeune communiste savait ce qu’était le Nicaragua. A l’arrivée, ce fut pourtant « le choc devant les baraques de planches, les gens pieds nus, les enfants qui travaillent ». Même choc levant les images concrètes de la guerre, jeunes qui partent au front, photos quotidiennes dans le journal je ceux récemment tombés et, chaque jour, l’annonce d’une attaque des mercenaires par Washington.

Magda a aussi, a surtout découvert la révolution. Elle travaille à El Llano, à 50 km de Managua. Trois cents paysans vivent là, dans des maisons de planches qui s’étalent de part et d’autre d’une route de terre. La nouvelle école sera le seul bâtiment en dur muni de vitres. L’ancienne, les jeunes Français l’ont découverte dès leur arrivée. « Nous sommes arrivés à la nuit tombée, les gens nous attendaient depuis trois heures. Ils nous ont emmenés dans l’école, une baraque toute sombre, sans fenêtres, avec juste un tableau et des pupitres. Le responsable sandiniste nous a dit: « Avant la révolution, il n’y avait même pas cela. On vivait ici comme des rats dans un trou. »

Magda ajoute: « C’était un accueil très solennel, très émouvant. Ils avaient loué un vieil électrophone qui fonctionnait avec le groupe électrogène et on a dansé. »

Puis la vie s’est organisée sous la direction des maîtres d’œuvre nicaraguayens. Les jeunes brigadistes travaillent d’arrache-pied tous les jours. L’école d’El Llano comprendra deux classes de 6 mètres sur 8. Le groupe de Magda a nivelé le terrain, effectué le traçage, commencé les fondations et l’armature. Ceux qui viendront en août construiront les murs, l’équipe de septembre achèvera le bâtiment.

La construction n’est pas seulement l’affaire de la brigade. Hommes, femmes, enfants, à tour de rôle, tous les habitants sont venus piocher et pousser les brouettes. Le dimanche, le chantier devient le centre de la vie de la communauté.

Le soir, les Français se réunissent autour des lampes à pétrole. Peu à peu, les familles arrivent et commencent les chants. Dans le petit village, trois cents paysans très pauvres, coupés de tout jusqu’ici, connaissent maintenant le « Chiffon rouge », chant de Longwy en lutte, devenu hymne de la jeunesse communiste.

Puis, dit Magda, « chacun rentre dans sa famille ». Celle de Magda est une vieille paysanne analphabète qui lui explique ainsi la révolution : « Maintenant, quand les femmes travaillent, elles sont payées. Et puis, on n’est plus seuls. On sent qu’on a un pays et qu’on a des amis puisque vous êtes ici. » Elle parle aussi de ses craintes pour le fils qui combat.

La dernière grande fête s’est déroulée le 14 juillet Les brigadistes ont invité tout le monde et voulu cuisiner « français ». Il leur a fallu inventer. Les sœurs Tatin leur pardonneront : faute de pommes, leur célèbre tarte s’est faite avec des mangues et c’était très bon.

Ce soir, les familles ont écouté l’histoire d’une autre révolution, celle de 1789, et elles ont demandé: « Et comment avez-vous fait pour résister à l’agression impérialiste ? »

Bientôt, la jeune Française va repartir. Elle est un peu triste. « Nous ne vous oublierons jamais », lui ont déjà dit les Nicaraguayens. Magda ne verra pas l’école achevée. Mais un rêve est né : étudiante à l’ Ecole normale, elle sera un jour institutrice : « Un jour, dit-elle, je viendrai enseigner dans cette école. »

Historia del Comité de solidaridad de Aschaffenburg (RFA).

Cuando triunfa la Revolución Sandinista, existían dos Alemanias como consecuencia de la partición del mundo tras la victoria sobre el Nazismo. En sus relaciones diplomáticas, la Republica Federal de Alemania –RFA- y la Republica Democrática de Alemania adoptaron posturas muy distintas hacia Nicaragua. Cuando en los años 80 la RFA asumió una posición crítica frente al gobierno de Nicaragua y cierto alineamiento con la política de Washington, ganó importancia la solidaridad individual: miles de jóvenes alemanes de la RFA tomaron la iniciativa de venir a Nicaragua a ayudar integrándose en las brigadas de solidaridad. Más de 30 ciudades de la RFA fundaron hermanamientos con ciudades nicaragüenses – una red social, que continua funcionando hasta el día de hoy como es el caso entre Wiwili y Friburgo u Ocotal y Wiesbaden.

La RDA a su vez enfatizó en profundizar las relaciones, entre otros a través de becas: así más de 1000 jóvenes nicaragüenses estudiaron en universidades de la Alemania Democrática. Por otra parte, el apoyo fue material en diversos sectores como por ejemplo la salud simbolizado por la construcción del Hospital Carlos Marx – hoy, “alemán-nicaragüense”. En 1990, año en que el Frente Sandinista pierde las elecciones, la “reunificación” de Alemania significaba concretamente, la desaparición de la RDA.

Con la ciudad de Aschaffenburg, situada en Bavaria, tenemos un ejemplo de comité de solidaridad constituido en la RFA.

brigadistas saliendo en un IFA.

brigadistas saliendo en un IFA.

Cuando el FSLN triunfó sobre la dictadura de Somoza en julio de 1979, iniciativas de solidaridad con el tercer mundo ya existían en Aschaffenburg. Desde 1973, se había formado un grupo de solidaridad con Chile tras el golpe de estado de Pinochet con el apoyo de EE.UU. También, otra organización desarrollaba acciones para recaudar fondos “Contra el hambre en África”.

En 1980, el trabajo para Centroamérica (Nicaragua y El Salvador) empieza. A principios de los años 80, ciudadanos se organizan para apoyar proyectos en la Nicaragua libre alrededor de los temas de alfabetización, salud y cultura. En marzo de 1982, se presenta un documental sobre la lucha revolucionaria en El Salvador en el cine de Erlenbach. Más de 150 personas asistieron. Poco después empezó la coordinación de iniciativas diferentes como Círculo del Tercer Mundo, Asociación Juventud y Cultura, Trabajo y Vida, gremios de las mujeres, partido Los Verdes, grupos de los Turcos…

En abril de 1983, el médico alemán “Tonio” Pflaum es asesinado por la Contra en Wiwili. Una  manifestación de protesta se organizo en Aschaffenburg. Fue precisamente el año en que salieron las primeras brigadas voluntarias de Alemania hacía Nicaragua. Así en octubre de 1983, cerca de 900 voluntarios solicitaron su participación en las brigadas, en la oficina de en Wuppertal – sede de la oficina de informacion sobre Nicaragua creada desde 1978.

En 1985 La cooperación de los diferentes grupos de la solidaridad con Nicaragua crece. 30 compañeras y compañeros asisten con regularidad a las reuniones del comité compuesto por el Sindicato de la Educación y la Ciencia GEW, Juventud de la Federación de los Sindicatos DGB, Juventud Socialista SPD, Partido Lista Alternativa/Los Verdes, Tienda Tercer Mundo, Foro Libertario. Fue en noviembre de 1985 que La Lista Alternativa/Los Verdes solicito el hermanamiento de Aschaffenburg con una ciudad en Nicaragua. La iniciativa fue  rechazada por la mayoría del consejo municipal. Sin embargo, se fundó el Comité de Solidaridad con Nicaragua. Los primeros brigadistas de Aschaffenburg salieron entonces: Albrecht Sylla (Escuela San Juan Bosco, Masaya), Wolfgang Buckwar (cosecha de café, Matagalpa), Angelika Götz, Rani Böttcher y Peter Sauer.

Angelika Götz fue luego secuestrad por la Contra con otros alemanes. Trabajaban en proyectos de desarrollo en Nicaragua y fueron secuestrados en mayo de 1986 por rebeldes antisandinistas cerca de la localidad de Jacinto Baca, en el noreste de país.

Los alemanes secuestrados eran miembros de la Oficina de Información de Nicaragua, que aglutina a las organizaciones de solidaridad con el país centroamericano, y trabajaban en la construcción de viviendas destinadas a los nicaragüenses desplazados por la guerra. La referida organización ha responsabilizo a Estados Unidos del secuestro.

Otros cuatro alemanes occidentales cayeron en poder de la Contra, pero lograron escapar, uno de ellos herido. Según su testimonio, fueron capturados cuando el vehículo en que viajaban sufrió en una emboscada perpetrada por miembros de la Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN).

La Embajada de la RFA en la capital de Honduras, Tegucigalpa, inicio conversaciones con los antisandinistas para la liberación de los capturados, mientras funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán occidental se mantuvieron en contacto con los Gobiernos de Washington y Managua. Parte de los secuestrados lograron huir en los primeros momentos, cuando un grupo de milicianos sandinistas enfrentó a la banda contrarrevolucionaria. Luego, los otros alemanes de la RFA fueron posteriormente liberados.

logotipo del comité de solidaridad de

logotipo del comité de solidaridad de Aschaffenburg.

En 1986, el regreso de los brigadistas permitió desarrollar una campaña de información sobre la situación en Nicaragua. Así en febrero, una película sobre la revolución sandinista fue presentada en la alcaldía de Aschaffenburg. Varias conferencias, ponencias con diapositivas que realizaron los brigadistas regresados de Nicaragua fueron organizadas en los pueblos de la comarca Wiesen, Miltenberg, Obernburg, Goldbach, Kleinwallstadt, en la academia popular de Aschaffenburg y en diferentes escuelas. En julio la ciudad alemana recibió a Alba Gómez Ortega, directora de la escuela San Juan Bosco de Monimbó en Masaya. Fue precisamente este mes que Berndt Koberstein y otros brigadistas fueron asesinados trabajando en la construcción de tuberías de agua en Nicaragua. Una manifestación espontánea en Aschaffenburg con Doña Alba se organizo bajo la observación de la policía (la policía siempre solía observar críticamente a los grupos de la solidaridad).

En 1987, Wolfgang Buckwar viaja a Nicaragua llevando consigo una donación de 7.000 US$ pegado en su pierna debajo los pantalones. Entones, no existía otra posibilidad de transferir dinero. En 1988, la sequía del año 87 causó en Nicaragua mala cosecha y hambre. En mayo un concierto de la solidaridad fue organizado para ayudar a los productores. También, se fundó el “Foro Norte-Sur” en Aschaffenburg para mejorar la cooperación entre los diferentes grupos de la solidaridad.

En 1989, después del huracán Joan que destruyo Bluefields, se organiza un carnaval nica en la sala de fiesta Gambrinus para recaudar fondos. En julio, un acto conmemorativo del 10o aniversario del triunfo de la revolución se dio en una sala de la alcaldía En diciembre: La cra Bettina Mandellaub, ingeniera agraria presenta el proyecto del cultivo del árbol nim en Diriamba en la academia popular de Aschaffenburg.

1990 Febrero: El FSLN pierde las elecciones, ganan los la unión opositora con Violeta Chamorro. Marzo: Discusión intensiva en Aschaffenburg: seguir colaborando con Nicaragua en los diferentes proyectos o terminar con el apoyo. Decidimos seguir colaborando con organizaciones “seguras” en Nicaragua. Exportamos un camión del ejército de la RDA para la cooperativa agraria en Diriomito. El gobierno nuevo de Masaya traslada la Escuela publica San Juan Bosco con quien tenían relaciones a los Salesianos.

A pesar del cambio de gobierno, el comité de solidaridad con Nicaragua siguió sus actividades. La presentación de las actividades de este comité da una idea de las mil y una iniciativas de centenares de comités en el mundo, los miles de colaboradores voluntarios distribuyendo folletos, tomando la palabra para hablar de Nicaragua mientras su juventud peleaba en la montaña.

Esta historia, hay que seguirla escribiendo…

Berndt Koberstein, un puente entre los pueblos. (1983-1986)

Sean capaces de sentir en lo más profundo cualquier injusticia, cometida contra cualquiera, en cualquier parte del mundo, pues es la cualidad más linda de un revolucionario”.

Esta cita de Che Guevara se encuentra en la lápida de Berndt Koberstein en el cementerio de Matagalpa. Berndt, alemán de Friburgo fue asesinado por la Contra el 28 de Julio de 1986, poco antes de cumplir sus 30 años.

Berndt Koberstein había viajado a Nicaragua en abril de 1986 a los 29 años de edad para trabajar en un proyecto de agua potable en la ciudad de Wiwili. Hasta entonces, la fuente de agua para la población provenía del rio Coco, lo que provocaba muchas enfermedades. Debido a su condición de  miembro del DKP (Partido Comunista Alemán) era difícil para él, conseguir un trabajo en la República Federal de Alemania. En la escuela, los centros de formación o las empresas, Berndt venia tildado de “agitador” por sus posiciones críticas y a favor de los trabajadores. Llegó en el norte de Nicaragua a través de la Asociación Friburgo-Wiwilí. Participo con financiación de la ciudad de Friburgo y la Comunidad Europea a la construcción de siete kilómetros de tubería para traer el agua desde un arroyo de montaña en el cerro Kilambé hasta el pueblo. En condiciones difíciles, en el calor y el lodo a lo largo de la obra, soldaba los tubos que pronto llevarían el agua potable.

No sólo se trataba de construir una línea de agua. Se trataba de reconstruir mucho más en el país que, guiado por los guerrilleros sandinistas había puesto fin a 42 años de dictadura del clan Somoza. Wiwili como muchos pueblos de la Nueva Nicaragua vio florecer los puestos de salud, las escuelas, las cooperativas y tantos otros proyectos que provocaron el odio del gigante del Norte gobernado por Ronald Reagan. En Nicaragua, se trataba de comenzar de nuevo y particularmente en Wiwili, era una labor gigantesca ya que la ciudad estaba situada en el frente de guerra. En 1983, Albrecht Pflaum, conocido como “Toño”, medico voluntario participo a la construcción de un centro de atención medica en este pueblo. Toño Pflaum era también originario de Friburgo. En abril de 1983, fue asesinado durante un operativo de la Contra. Su convoy fue atacado en una emboscada que duro 5 horas. Albrecht Pflaum murió junto a dos enfermeras, tres técnicos nicas, cinco reservistas así que varios civiles cerca de Wiwili en “la Zompopera”.

Protesta contra el gobierno aleman tras la muerta de Albrecht Pflaum

Protesta contra el gobierno aleman tras la muerte de Albrecht Pflaum

En Alemania federal, la emoción fue grande y se cuestiono entonces la actitud del canciller Kohl y su alineamiento a la estrategia norteamericana. Berndt integro entonces el comité de solidaridad con Wiwili constituido a raíz de la muerte de Albrecht Pflaum. Berndt Koberstein conoció Nicaragua por primera vez en octubre de 1984 como miembro de la Brigada Carlos Fonseca del DKP. En Managua, la brigada construyó una planta de impresión para la Juventud Sandinista y Berndt trabajo allí, dos meses. De vuelta en Alemania siguió participando en las acciones del comité de solidaridad de Friburgo. Fue a través del comité que logro volver a Nicaragua. Berndt, militante en Alemania confrontaba sus ideas y su experiencia a la luz de la realidad nicaragüense. Muchas de sus cartas dan cuenta de su profunda reflexión acerca del proceso revolucionario en el contexto de la agresión. Siempre tomaba en cuenta las incidencias sociales de sus actos: se preguntaba cual iba a ser el impacto de la llegada del agua potable en un pueblo donde decenas de personas vivían de la venta de “agua potable”… se tuvo que organizar varias reuniones para explicar el proyecto y poco a poco integrar a los vendedores de agua en el proyecto financiado por los Europeos.

Recien llegado, escribió desde la localidad de Wiwili diciendo “Este es el mejor trabajo que he hecho.” Sin embargo, más peligroso. Debido a que desde 1980 el presidente de EE.UU. Reagan no sólo impuso un embargo económico contra Nicaragua, sino también el apoyo y cuido a la contrarrevolución. Concretamente, no podía salir con los técnicos en la obra sin protección militar. Varias veces escuchaba las ráfagas o los morterazos muy cerca pero decidió quedarse en Wiwili para terminar el proyecto. Fue lo que escribió tras la captura por la contra en mayo de 1986 de ocho brigadistas alemanes.

 Fue en el mismo camino que el médico Pflaum, en el mismo lugar, “la Zompopera” que venía el vehículo con Berndt, Yvan, Joël y dos compañeros sandinistas el 28 de julio de 1986. La Contra embosco el vehículo asesinando a los nicaragüenses e internacionalistas.

Durante la visita de la delegación de Friburgo, en marzo de 2004, Arquímedes Colindres Vásquez,  presidente de la asociación para el desarrollo del distrito de Wiwilí, declaro que “La amistad que nos une se cultiva en la sangre de los guerreros muertos“.

En Friburgo, el puente que era conocido como “puente azul” se llama desde septiembre 2003, por decisión del consejo municipal, “puente de Wiwili”. En cada ribera del puente, dos placas recuerdan a ​​ Albrecht Pflaum y Berndt Koberstein.

Escuela Berndt Koberstein

Pre-escolar Berndt Koberstein, construido en 1989 por la Brigada Carlos Fonseca del DKP

Placa en honor a Berndt Koberstein en la "puente Wiwili" - Friburgo

Placa en honor a Berndt Koberstein en el "puente Wiwili" - Friburgo

Escrito a partir del libro “Nicaragua 1986, l’aventure internationaliste” y el sitio web de la asociación de amistad Friburgo-Wiwili.

Begoña García Arandigoien, medico internacionalista.

El 10 de setiembre de 1990, en el departamento salvadoreño de Santa Ana, la médico de Gares, Begoña García Arandigoien (Alba), resultaba herida de bala durante un enfrentamiento entre una patrulla de las Fuerzas Armadas de El Salvador y una columna de la guerrilla Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). La versión oficial fue que la brigadista vasca murió a consecuencia del cruce de disparos entre ambos.

Begoña García Arandigoien, brigadista vasca.

La realidad, en cambio, distaba mucho de eso. Begoña García fue herida, pero capturada viva por los militares salvadoreños. Después, fue violada, torturada y ejecutada con un tiro en la nuca, además de recibir otros cinco disparos en el cuerpo y sufrir roturas del fémur y los dos brazos. La joven formaba parte del personal sanitario de aquella columna guerrillera que fue acribillada a tiros en los cafetales de las faldas del volcán de Santa Ana.

Han transcurrido años desde que Begoña García Arandigoien, que entonces tenía 24, perdiera la vida a manos del Ejército Salvadoreño. Ahora, dos décadas más tarde, han aflorado más datos sobre la ejecución. Se ha conocido la versión de quienes flanquearon la columna guerrillera y cómo transcurrieron los siguientes días desde el prisma de los militares salvadoreños. Al descubrirse que se trataba de una cooperante extranjera, la repercusión internacional puso en el ojo del huracán a la cúpula que dirigía con mano de hierro la república salvadoreña; un régimen que cegó la vida de decenas de miles de personas, entre ellas la del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, de las cuatro monjas Mariknol o las de seis jesuitas, encabezados por Ignacio Ellacuría, en 1989.

La médica vasca, que había cursado la carrera de Medicina en la Universidad de Navarra, llevaba años cooperando en la Cruz Roja de carreteras y estaba trabajando como médica interina en el quirófano de un hospital de Iruñea. Rondaba el año 1988 cuando decidió abandonar este modo de vida y cogió un avión en Bilbao rumbo a Managua, la capital de Nicaragua. Fue allí cuando conoció a un guerrillero del ERP que estaba en condición de exiliado. Rafael Velázques, a su vez, tuvo conocimiento de que la vecina de Gares -aunque nacida en Alicante el 11 de marzo de 1966 tras el exilio al que se vieron forzados sus padres debido a la persecución franquista- era una joven brigadista de Askapena. «Española, ¿verdad?», le preguntó de forma directa Velásques en su primer encuentro con Begoña García. «Vasca», espetó ella de forma tajante.

La médico de una columna guerrillera

Era octubre, cuando llegó a Managua, y tenía intención de permanecer tres o seis meses. Pero, tal y como señalaba a sus padres en una carta, se sentiría «culpable de abandonarles», a los nicaragüenses, si volvía a Euskal Herria. Finalmente se comprometió a regresar para las navidades de 1990.

Un año después de que llegara a Nicaragua, «Alba» entró en El Salvador. Así era como la conocían los salvadoreños. Era el 20 de septiembre de 1989. Aunque indicó a los de la aduana el lugar en el que se iba a hospedar, Begoña García Arandigoien se dirigió directamente a la zona controlada por el Ejército Revolucionario del Pueblo del FMLN. Allí pasó a formar parte de una columna guerrillera como médica.

Un guerrillero llamado Hércules, según recoge el citado medio, compartió con ella los últimos momentos de su vida. Aquél 10 de septiembre era un lunes. La columna guerrillera se adentró en unos cafetales, en la ladera del volcán Santa Ana. Tuvieron conocimiento de que un grupo del Ejército había acampado cerca la noche anterior. Dada la escasa protección que ofrecen los cafetales, la cuadrilla guerrillera debía andar casi en cuclillas para no superar el 1,5 metros de altura. Fue la misma brigadista vasca la que, sobre las dos de la tarde, alertó al mando guerrillero de ruidos que creía haber oído. Acto seguido, el silbido de los continuos disparos se apoderó de la quebrada en la que estaban apostados los guerrilleros. Después del tartamudeo de las metralletas solo se escuchó un grito; un proyectil había alcanzado a la brigadista de Gares.

Nada más se supo de Begoña García… hasta dos días después. No era, además, la única del grupo que seguía desaparecida tras la huida forzada por los disparos del Ejército. La radio Venceremos, emisora del FMLN, informó de que «Begoña García, compañera internacionalista de origen vasca, fue asesinada salvajemente por el Ejército en un hospital de campaña en el cantón La Montañita, del departamento de Santa Ana, el pasado 10 de septiembre…». A la misma hora y a miles de kilómetros de distancia, desde Euskal Herria, un amigo íntimo de Begoña sintonizaba la misma emisora. Peio sabía que el día 11 o 12 de septiembre, a lo sumo, Begoña estaría en Santa Ana, localidad en la que iba a trabajar en protección civil. Fuera de la selva; y fuera, en parte, del conflicto directo.

Casa de amistad con el pueblo salvadoreño, Matagalpa, 1989.

Casa de amistad con el pueblo salvadoreño, Matagalpa, 1989.

Fue ejecutada extrajudicialmente

La Comisión destinó un apartado especial a la ejecución extrajudicial de la joven navarra: «caso García-Arandigoyen». Y concluyó lo siguiente: Por un lado, que Begoña «fue ejecutada extrajudicialmente por efectivos de la cuarta compañía BIC PIPIL de la Segunda Brigada de Infantería bajo el mando inmediato del teniente Roberto Salvador Hernández y el mando superior del teniente coronel del Ejército, José Antonio Almendáriz (hoy día diputado del conservador Partido de Conciliación Nacional PCN), Ejecutivo de la Segunda Brigada». Y, por otro lado, que «dichos oficiales encubrieron el hecho» con la colaboración de la tercera comandancia de la Policía Nacional, así como los peritos y las autoridades judiciales que reconocieron el cuerpo sin vida.

El rotativo digital conservador “La Prensa Digital” publicó un extenso reportaje sobre el fatal desenlace de la joven vasca que llegó a El Salvador para ejercer como personal sanitario. Almendáriz, que gracias al decreto de 1993 sigue con inmunidad sobre su responsabilidad en crímenes de guerra, defendió desde el principio, contra viento y marea, la versión oficial de que García Arandigoien falleció en un cruce de disparos, pero finalmente, hace unos años, declaró lo siguiente: «Yo, personalmente, he pedido perdón infinidad de veces en público por lo que cometí en mi odio. Hoy soy cristiano y sé que en vez de humillarme, eso me ha granjeado un mayor perdón de Dios. Siento que me he quitado un gran peso de encima porque he pedido perdón, pero también he perdonado a quienes asesinaron de 50 balazos a mi padre».

El 21 de septiembre, el embajador español en El Salvador aterrizaba en Barajas junto a los restos mortales de la médica navarra. El embajador entregó a Peio varias fotografías que la embajada tomó al cadáver después de desenterrarlo de la fosa en la que permaneció al menos cuatro días. El día siguiente, el cuerpo sin vida de la cooperante navarra llegaba al Hospital de Navarra para efectuarle una autopsia. Begoña García recibió seis disparos; una de ellas en la nuca. El sepelio, multitudinario, se llevó a cabo al día siguiente en Gares, en el que el día 22 fue designado como jornada de recuerdo de la joven médica. La autopsia se sumó a los expedientes judiciales abiertos en Iruñea; el juez ordenó un examen más exhaustivo. Un mes más tarde se supo que el orificio de la nuca fue por un disparo realizado «a corta distancia», exactamente a dos centímetros. A mediados de noviembre la Embajada española mandó una carta de protesta a la cancillería salvadoreña; incluía la autopsia realizada en Iruñea, que contradecía frontalmente la versión oficial.

Museo El Manzano, Chalatenango, 2007.

Museo El Manzano, Chalatenango, 2007.

«De todo logra sobreponerse uno…»
El reportaje publicado en un diario digital de El Salvador, narra cómo el teniente Roberto Salvador Hernández organizó un grupo de militares para verificar una información sobre un mitin que habría celebrado el ERP días antes en las inmediaciones de Santa Ana. Relata cómo dieron con los guerrilleros, cogidos in fraganti, y dispararon directamente.

El Ejército envió un equipo militar para verificar las consecuencias del enfrentamiento. Acudieron un técnico del laboratorio criminalístico y también un fotógrafo. El relato afirma que encontraron dos cadáveres de dos mujeres en el patio de la finca militar del Ejército. No hubo ningún reconocimiento judicial y enterraron los cuerpos. Dos días después el cónsul de la Embajada española acudió a negociar la exhumación de los cadáveres. El encargado fue el ejecutivo de la brigada, José Antonio Almendáriz, ahora diputado. Se abrieron investigaciones que no llegaron a nada. Un año después la Comisión de la Verdad concluía que la brigadista había sido ejecutada.

«De todo logra sobreponerse una persona, incluso del miedo». Parece ser que ésa fue la última frase que la joven médica empleó en Nicaragua, horas antes de entrar en El Salvador, para responder al guerrillero exiliado que le advirtió sobre los riesgos de la guerra.

Cada 22 de septiembre en Gares se recuerda a la joven médico fallecida en El Salvador; en la pancarta que se colocó en el ayuntamiento el día que su cuerpo llegó al pueblo se podía leer lo siguiente: “Amabas a tu pueblo, a tu valle, a tu gente. Dabas todo de ti y no pedías nada. ¿Cómo no quererte?”

Askapena, coordinadora de la solidaridad vasca.

El nacimiento de Askapena

brigadistas internacionales en Matagalpa (1989)

brigadistas internacionales en Matagalpa (1989)

Informar sobre los frentes de lucha.

La Coordinadora de Comités de Solidaridad de Euskadi desarrollo, desde sus orígenes, un trabajo importante de concienciación, sensibilización y movilización. Fue abriendo una red de contactos con los medios de comunicación para hacerles llegar la información sobre los acontecimientos que consideraba de interés y la valoración sobre los mismos. En ocasiones distribuía la información de los Frentes y, en otras, era la propia Coordinadora la que ofrecía artículos de opinión suscritos por ella. Estuvo muy presente en la calle por medio de concentraciones, manifestaciones, carteles, murales, mesas de información y de venta de materiales de forma que la sociedad tuviera a su alcance una información objetiva. Inicialmente, era la propia Coordinadora la que promovía actos, exposiciones, proyecciones de carácter informativo… A medida que iba consolidándose el reconocimiento social, actuaba en respuesta a las numerosas demandas de actos públicos, charlas, mesas redondas organizadas por otros grupos y que requerían la presencia de algún miembro de la Coordinadora o de algún experto que ella pudiera facilitar. Dada la autoridad moral que le concedían las diferentes fuerzas políticas y sociales, la Coordinadora convocó en numerosas ocasiones unidades de acción para que las distintas organizaciones aunaran esfuerzos respecto a alguna iniciativa de solidaridad concreta.

Otra de sus labores fue la de acoger y abrir puertas a las diferentes delegaciones de los países en conflicto. Las organizaciones en lucha consideraban en aquel tiempo de gran interés las giras por Europa con la finalidad de trasladar información directa del proceso y también de recaban fondos. La Coordinadora ofrecía toda su infraestructura y contactos para que dichas giras obtuvieran el máximo resultado al menor costo posible.

brigada vasca en las afueras de Matagalpa (1989)

brigada vasca en las afueras de Matagalpa (1989)

Coordinar el envió de brigadistas vascos.

 El bloqueo económico que el imperialismo había impuesto al proceso sandinista obligó a derivar una gran cantidad de tiempo y esfuerzo para paliar las carencias económicas. Se promovieron campañas de recogida de los materiales más diversos respondiendo a las demandas que llegaban desde Nicaragua. Aunque se intentaba dar a estas campañas un componente político, actuábamos en ocasiones como organizaciones de beneficencia. Se estableció una red de envíos para hacer llegar estos materiales a sus destinatarios. Se promovió la presencia de brigadistas que acudieran a Centroamérica. Sobre todo a Nicaragua, para colaborar en la reconstrucción. Se trabajó en la línea de apoyo a proyectos concretos financiados desde la Coordinadora.

 Aunque pudiera resultar paradójico, este trabajo solidario con Centroamérica dinamizó las relaciones de Euskal Herria con Europa. Por un lado, se establecieron contactos con otros grupos integrados en la Coordinadora Europea de Solidaridad con Nicaragua. Por otro lado, se aprovecharon los viajes de brigadas para reforzar estos contactos. También pudieron constatar los brigadistas vascos el rechazo de los brigadistas españoles a que viajaran como realidades nacionales diferenciadas. Durante aquellos años, y en contra de lo que suele creerse, no fue sólo Centroamérica -y menos aún Nicaragua- el único polo de referencia del internacionalismo vasco. También se abrió el horizonte hacia otros pueblos y otros procesos. La Coordinadora se convirtió en referente para los representantes de otros procesos que estaban afincados en el Estado y promovían redes de solidaridad: Pueblo kurdo, saharaui… Bastantes de las delegaciones que nos visitaban, por ideología o por falta de información, eran muy reacias a dar a la Coordinadora tratamiento de organización nacional. Buscaban el respaldo del PSOE -en el poder desde 1982- y sabían que las relaciones con los vascos de izquierda serían mal vistas en los ámbitos oficiales donde ellos buscaban apoyos. La Coordinadora mantuvo una relación estrecha con personas que desempeñaban algún grado de representación del MIR chileno y que se hacían presentes en Euskal Herria.

Contradicciones en la coordinadora. 

Este trabajo unitario e intenso no estuvo exento de contradicciones, alguna de ellas, insalvable. Progresivamente, y con distinto grado de aceptación por parte de la militancia, fue cambiando la caracterización de la Coordinadora definiéndose como organización nacional y diferente a la del Estado español. Por otro lado, las tensiones que se producían en los países centroamericanos tenían su reflejo en la Coordinadora: el Gobierno Sandinista concedía en Nicaragua un reconocimiento preferente al MLNV, y mantenía fuertes tensiones con grupos de izquierda de su país; grupos con los que se identificaban sectores integrados en la Coordinadora; cada vez era más intenso el debate ¿apoyamos al pueblo nicaragüense o al Gobierno sandinista como expresión más cualificada de ese pueblo? Otro tanto sucedían con el apoyo al FMLN. Las severas fracturas que se mantenían en su seno también se trasladaron a la Coordinadora; las diferentes delegaciones, tras una apariencia unitaria, aprovechaban las afinidades con determinados sectores de la Coordinadora para canalizar los apoyos con intencionalidad partidaria; incluso se produjeron intentos para crear una red solidaria paralela. Influyó también la rivalidad dentro de las distintas tendencias de la izquierda vasca para ganar referencialidad, las diferentes valoraciones respecto a la lucha armada en Euskal Herria. La interlocución preferente con los distintos Frente daba lugar a continuos recelos. Otro foco de fricciones eran los proyectos a apoyar; cada brigadista que regresaba y cada una de las tendencias incorporadas en la Coordinadora trataban de hacer valer la prioridad de sus proyectos. La débil dirección de la Coordinadora se veía desbordada por las iniciativas particulares que se promovían en su nombre y con las que todo el colectivo se veía comprometido.

 Pero hubo un elemento que condujo a la Coordinadora a un callejón sin salida. Se trataba de una crisis de madurez y de identidad. En sus orígenes se había optado por una caracterización bastante genérica para salvaguardar la unidad entre las diferentes sensibilidades. Los años y el trabajo internacionalista realizado elevaron el nivel de conciencia de muchos de sus participantes. Se sentían parte de un pueblo que lucha de mil formas para conseguir la independencia y el socialismo. Concebían la relación con los Frentes de lucha desde experiencias afines; cada vez eran más las compañeras y compañeros que luchaban por una Euskal Herria soberana y socialista. Entendían el internacionalismo como uno de los rasgos fundamentales en la construcción nacional en la que se sentían implicados (varios militantes internacionalistas están hoy presos en las cárceles españolas y una compañera murió acribillada por la policía vasco española del PNV). Para todo este contingente militante -cada vez con más peso y presencia- la difusa caracterización de los Comités de Solidaridad les resultaba insuficiente.

 Definitivamente, la Coordinadora de Comités de Solidaridad de Euskadi les quedaba corta. Reclamaban un movimiento internacionalista mucho más entroncado en el proceso de liberación nacional y social que vive nuestro pueblo. Por eso, y para eso, nació Askapena en octubre de 1987.

la bandera vasca en el norte de Nicaragua (1989)

la bandera vasca en el norte de Nicaragua (1989)

 Creacion de Askapena

Askapena se constituyó oficialmente como organización en octubre de 1987 y se presentó en público el 5 de noviembre de ese mismo año. Nació para canalizar el apoyo de la izquierda abertzale a la revolución sandinista, pero luego extendió su actividad a otros países de Latinoamérica y más tarde de Europa. En los últimos años sus relaciones preferentes han estado con el movimiento bolivariano de Venezuela y con el indigenismo representado por Evo Morales. Askapena surgió de los comités internacionalistas, que se habían constituido en 1978 para realizar actividades de solidaridad internacional.

En el seno de los comités operaban miembros de la izquierda abertzale y de otras tendencias políticas de extrema izquierda no específicamente nacionalistas. Los miembros de la izquierda abertzale decidieron separarse del resto y celebraron una asamblea constituyente para crear Askapena. Cuando se dieron a conocer públicamente se presentaron como “un organismo popular partícipe del Movimiento de Liberación Nacional Vasco”. Los portavoces de Askapena indicaron que su proyecto se definía “en base a la solidaridad con los pueblos desde el compromiso con la lucha de liberación de nuestro propio pueblo”.

La solidaridad internacionalista de Askapena fue definida en la asamblea fundacional como “un sector específico de lucha”. El nuevo grupo se presentaba como “una organización abertzale, antiimperialista de masas entroncada en el MLNV“.

La vinculación de Askapena con HB fue clara desde el principio, tal como lo evidencia una circular del área de “Internacionales” de HB fechada en noviembre de 1988. “Con estas líneas queremos resaltar la importancia que, tanto para nuestra organización como para el conjunto del MLNV, tienen las Brigadas que organiza Askapena para Nicaragua“, señalaba la circular en la que se mencionaban algunos “graves conflictos” que habían planteado algunos brigadistas unos meses antes en el país centroamericano.

Los dirigentes de HB advertían en su circular que los brigadistas “van como representantes del MLNV y sus comportamientos y actos afectan directamente a los que estamos en Euskadi y a la representación vasca en Managua. Esto ha de quedar claro entre todos nosotros, vamos como miembros de una organización y de un proceso revolucionario de liberación y debemos actuar en consecuencia“. La circular indicaba que los sandinistas habían solicitado avales de aquellos militantes de la izquierda abertzale que iban a ser enviados a Nicaragua y HB se reservaba la concesión de esas credenciales: “Ningún órgano de la organización salvo la Comisión de Internacionales dará avales, por lo que todos los militantes que deseen trabajar en Nicaragua deberán pedírselo a dicha comisión“, añadía la circular.

Cientos de militantes de Askapena fueron enviados como brigadistas a Nicaragua desde la constitución de este organismo. Sólo en el año 1989 fueron 75 los que pasaron por el país centroamericano, según el balance presentado en su día por la propia organización.

 

Mas información sobre Askapena en http://www.askapena.org/?q=es/node/95

Une brigade de jeunes CGT va travailler au Nicaragua. (1984)

Une brigade de jeunes CGT va travailler au Nicaragua.

Solidarité avec les sandinistes qui défendent leurs frontières.

A l’appel de la CGT, quarante jeunes professionnels vont aller travailler au Nicaragua. « Vous serez les ambassadeurs de la classe ouvrière française… » Pierre Gensous, secrétaire de la CGT, a salué ainsi les quarante jeunes qui, du 5 août au 5 septembre, vont aller au Nicaragua remplacer dans les entreprises des jeunes qui se sont engagés pour défendre, aux frontières, la révolution sandiniste. Henri Krasucki, secrétaire général, René Lomet et Joannès Galand, secrétaires de la CGT, Patricia Arbieu, secrétaire du Centre confédéral de la jeunesse, Danilo Madrigal, premier secrétaire de l’ambassade du Nicaragua à Paris, participaient à la réception qui a suivi la première réunion de la brigade.

Ces filles et ces garçons ont moins de trente ans. Ils sont les envoyés des travailleurs de leur entreprise. La collecte de fonds de la solidarité (grâce à une carte postale éditée pour l’occasion paiera leur voyage, leurs frais de séjour, les outils qu’ils apporteront et laisseront à leur poste de travail au Nicaragua). Marc, photocompositeur, Pascale, chimiste, Philippe, interne des hôpitaux… A Managua, ils seront employés dans leur spécialité. La centrale sandiniste des travailleurs prépare leur accueil. Carole, elle, est employée de bureau, parce que son CAP de soudeuse ne lui a pas permis de trouver un emploi dans sa qualification. Là-bas, elle pourra exercer son métier.

Le premier secrétaire de l’ambassade nicaraguayenne leur a déclaré que l’initiative du Centre confédéral de la jeunesse et du secteur international de la CGT est « très significative à cause de l’aide matérielle apportée au peuple nicaraguayen et de la démonstration ainsi faite de l’audience de notre révolution ». Avec une délégation du Centre confédéral de la jeunesse, les membres de la brigade se sont rendus à l’ambassade des Etats-Unis pour exiger que Washington cesse d’attaquer le Nicaragua et d’en miner les ports.

L’année suivante, une délégation officielle de la CGT se rendit au Nicaragua. Elle se composait d’Henri Krasucki, Pierre Gensons, Lucien Postel et Hélène Bonneaud. Dans son numéro de mai 1985, l’organe officiel de la CGT, Le Peuple relaya auprès des syndiqués un appel à la solidarité. D’autres brigades de la CGT s’en suivirent, constituées notamment par le personnel hospitalier ou bien le Syndicat du livre.

Sources : L’Humanité du 21 mai 1984 et Nicaragua aujourd’hui, juin 1985.

"la lucha sigue"

"la lucha sigue"

Primer encuentro de Brigadas internacionalistas de solidaridad en Brasilia.

Hermanas y Hermanos  brasileños de las brigadas de solidaridad en  Nicaragua.

 

El compañero Alfredo Fonticelli, me informo del encuentro que ustedes organizan en este momento.

Quisiera saludarlos a pesar de la distancia oceánica. Hace 30 años el Atlántico nunca nos separo de Nicaragua sino que sirvió de puente solidario. Por este mismo puente van mis abrazos hacia Ustedes…

 

Continuidad…

Durante la Revolución Sandinista, centenares de brigadistas dieron continuidad a los proyectos y los sueños del pueblo nicaragüense. Las brigadas se sucedían: algunos habrían zanjas, ponían las primeras piedras y dejaban el trabajo inconcluso, sabiendo que seguirían otros grupos para levantar paredes y la esperanza, a pesar de las dificultades y la guerra de agresión.

En mi caso, tuve la oportunidad de trabajar en Matagalpa cerca de la Pintada, donde un año antes estuvo presente una brigada brasileña. Sin conocerlos, dimos continuidad a sus esfuerzos. Sin saberlo, miramos los mismos paisajes, pasamos por los mismos caminos y nos sentamos cansados en las mismas gradas. De alguna manera ya estuvimos reunidos caminando en la senda de Sandino.

¡Y este sueño sigue vivo!

Ustedes lograron reunirse, nosotros en Francia no llegamos a esta etapa todavía pero seguimos con Nicaragua. Con los miembros de la asociación Adelante, apoyamos a cooperativas de Nicaragua : importamos café y otros productos para ilustrar la economía cooperativista como alternativa económica concreta.

Una parte de nosotros quedo para siempre en las montañas de Nicaragua. Esta llama sigue brillando como lo demuestra su iniciativa de Primer encuentro de Brigadistas brasileños.

Los saludo,

Y espero tener noticias de su encuentro.

Lorenzo Sanchis,

Asociación ¡Adelante!, Francia.

 

internacionalistas brasileños - Matagalpa 1987-

internacionalistas brasileños - Matagalpa 1987-

Programa del encuentro en Brasilia del 13 al 15 de noviembre2010.

I ENCONTRO DE BRIGADAS INTERNACIONALISTAS DE SOLIDARIEDADE
“A solidariedade é o carinho entre os povos” Tomas Borges

Brasília, de 13 a 15 de novembro de 2010

Programação:

Sábado, 13/11 -         Manhã e Tarde: Chegada, recepção e acomodação para quem precisar 
                                  Noite : Festa de confraternização, (tragam instrumentos musicais, mídias em dvd  com fotos, vídeos e roupa de banho)

Domingo, 14/11 -       Manhã: Livre para conhecermos Brasília e/ou visitar amigos
                                  Tarde: Roda de prosa com pauta a ser definida pelo coletivo
                                  Noite: Atividade cultural

Segunda, 15/11        Manhã: Roda de prosa com pauta a ser definida pelo coletivo
                                 Tarde: Roda de prosa com pauta a ser definida pelo coletivo
                                  Noite: Atividade Cultural de encerramento

Café de la solidarité. (1986)

Articulo publicado en “L’Avant-garde”, revista de la Juventud Comunista Francesa. (1986)

Nos presesenta a dos jovenes que se preparan a integrar la Brigada Augusto Cesar Sandino para la cosecha de café.

 

Bernard Thonin un jeune travailleur d’Etampes s’apprête à monter dans l’avion qui le transportera avec une trentaine d’autres jeunes communiste français au Nicaragua. Il participera ainsi à la brigade Auguste César Sandino. Il retrouvera 200 autres jeunes d’Europe, d’Amérique latine, d’Asie et d’Afrique. But de la brigade : aider à la récolte du café.

Il faut savoir qu’avec le coton, le café est le seul produit d’exportation. Un produit décisif donc, pour surmonter le blocus économique imposé par les les USA et défendre le pays. L’année dernière (1985), 30% de la récolte n’a pas pu se faire. Parce que les gens valides étaient occupés aux tâches de défense nationale. Le travail de la brigade va donc avoir une importance capitale pour la défense de la révolution. Les amis qui cueilleront les grains de café s’activeront dans les régions de Jinotega et Matagalpa, situées au nord du pays. Elles seront entourées par celles de militants de la jeunesse sandiniste et de paysans locaux.

IL FAUT Y ALLER

Ça y est. C’est bientôt le départ. Jean-Claude Legros, lui, vient de Saint-Etienne de Rouvray en Seine-Maritime. Il a 26 ans, brun et heureux de partir aider la jeune révolution sandiniste : « J’ai appris que les USA augmentaient leur pression face au Nicaragua. Reagan vient de débloquer une aide de 100 milliards de dollars à la contras juste au moment de la récolte du café. Le café est une des principales sources de revenu du pays, vu que les nicaraguayens sont au front, il leur est nécessaire de faire appel à la solidarité internationale. Ça ma décidé à y aller ».

Jean-Claude est chômeur et n’a pas pu financer l’ensemble de son mandat. Alors les JC de son département ont lancé une grande campagne de solidarité auprès des communistes et de la population du département. Là, il sait aperçu de la désinformation de la presse par rapport au Nicaragua, après discussion avec les jeunes, plusieurs milliers de francs ont été collectés. Le travail des brigadistes a donc bien commencé en France.

Bon voyage et à bientôt.

reagan

Brigada de constructores “Louis Aragon” en Nicaragua.

(dia del guerrillero heroico)

Dos brigadistas franceses con un cartel de la MJCF : "Brigada de constructores "Louis Aragon".

Dos brigadistas franceses con un cartel de la MJCF : "Brigada de constructores "Louis Aragon".

Como tantas otras organizaciones políticas en el mundo, el Movimiento de la Juventud Comunista Francesa (MJCF) se  movilizo a favor de la Revolución Sandinista. Decenas de miembros de la MJCF atravesaron el Atlántico  para concretizar con el pueblo nicaragüense su aporte solidario.

Varios miembros de la JC se unieron a la Brigada Augusto Cesar Sandino mobilizada en 1987 por la FMJD para la cosecha de café. Anteriormente la MJCF habia lanzado una campaña nacional para la construccion de escuelas en Nicaragua. Asi a la militancia se mobilizo al nivel nacional en campaña de solidaridad. 

En octubre de 1984, se abrieron las puertas de la escuela “Louis Aragon”  construida en El Llano, un pueblo de 400 habitantes situado al sur de Managua. Fueron 120 brigadistas de la JC que levantaron en cinco meses la escuela. En Francia, los jóvenes comunistas montaron acciones de solidaridad para financiar el proyecto incluyendo gastos de transporte y comida. En las seis aulas podían estudiar unos 280 niños y 90 adultos.

En diciembre de 1986 se contaban con dos otras escuelas construidas en El Monjon y La Ceiba: las escuelas Guy Moquet y Frédéric Joliot-Curie.

JC

Propuesta del CNASP para organizar brigadas ambientalistas en solidaridad con Nicaragua – (1989)

Transcripción de un documento del CNASP elaborado en 1989 presentando nuevas orientaciones para integrar a las brigadas internacionales en el campo del medio ambiente. Tras un resumen histórico del proceso ambientalista en la Revolución pensando “poner fin para siempre a la salvaje depredación”, el documento informa sobre la organización y funcionamiento de una Brigada internacional.

 Cnasp1

CONSEJO NICARAGUENSE DE AMISTAD, SOLIDARIDAD Y PAZ

1989: “ANO DEL DIECIMO ANIVERSARIO”

 

Propuesta del Consejo Nicaragüense de Amistad, Solidaridad y Paz (CNASP) para organizar brigadas ambientalistas en solidaridad con Nicaragua.

 

En la lucha por hacer de Nicaragua un país que pueda ofrecer un futuro mejor para sus habitantes y un mejor aporte al desarrollo de los demás pueblos del mundo es que se forjo la Revolución sandinista, la que llega al poder el 19 de julio de 1979. A partir de esta fecha las mas grandes aspiraciones de nuestro pueblo recogidas en los sueños y en la sangre derramada por los héroes y mártires empezaron a convertirse en realidad, aun a costa del obstáculo inmenso que el gobierno de EEUU nos ha impuesto con su brutal guerra de agresión y bloqueo económico.

En todos los campos de la vida social, política y económica la R.P.S. ha impulsado con el entusiasmo de las ansias y la creatividad del pueblo innumerables esfuerzos por cambiar la realidad heredada y actual.

En relación a la defensa de los recursos naturales de nuestro país, desde el momento del triunfo y aun, ya en el programa histórico del F.S.L.N. en 1967 se mencionaba como un punto de singular importancia la defensa de los recursos y el ambiente; a raíz del triunfo se creó el Instituto de Recursos Naturales y del Ambiente (IRENA) con el fin de garantizar la preservación y el mejor uso de nuestros recursos naturales, así como iniciar la educación de nuestro pueblo en relación a este aspecto anteriormente desconocido. También a raíz de la Revolución se creó la ley que nacionalizo el uso y explotación de nuestros recursos naturales, poniendo fin para siempre a la salvaje depredación que hacían las transnacionales N.A. de nuestra flora, fauna, minerales, lagos ríos y otros.

La Reforma Agraria también ha jugado un importante papel en lo que a preservación de Recursos Naturales se refiere, al establecer una distribución mas justa de la tierra a las masas campesinas despojadas por los terratenientes en el pasado, evita que estas sigan emigrando a las fronteras agrícolas y sigan destruyendo los bosques.

Desde el triunfo revolucionario se ha desarrollado grandes esfuerzos por recuperar los bosques destruidos, se impulsan proyectos alternativos como fuentes de Energía Renovables: biogás, geotermia, etc. Se combate enérgicamente el uso de los pesticidas y se desarrolla en los campesinos el control biológico de las plagas.

La difícil situación económica en que se encuentra Nicaragua como producto de casi diez años de agresión militar y bloqueo, ha obligado al gobierno revolucionario a implementar drásticas medidas económicas para garantizar la supervivencia de la Revolución.

Estas medidas han afectado el desarrollo de numerosos proyectos revolucionarios en diversos campos, IRENA no ha sido una excepción y actualmente esta adscrita al MIDAINRA (Ministerio de desarrollo agropecuario y Reforma Agraria) y solamente esta desarrollando proyectos que están siendo financiados con apoyo internacional, teniendo suspendidos temporalmente una gran cantidad de proyectos que el gobierno revolucionario por su medio venia impulsando.

El CNASP ha logrado coordinar con los comités de solidaridad de Europa y Norteamérica desde 1983, apoyo a las actividades ambientalistas que se desarollan en Nicaragua, necesario hoy mas que nunca por la dificil situacion economica que atraviesa el pais.

A partir de la experiencia acumulada en estas coordinaciones y ante el interes creciente de los sectores ambientalistas de conocer lo que la revolución Popular sandinista impulsa en este campo, hemos elaborado en el marco del proyecto conocido como “BRIGADAS INTERNACIONALES DE SOLIDARIDAD CON NICARAGUA”, la siguiente propuesta para la organizaciones de Amistad, Paz y solidaridad con Nicaragua.

 

1.- Organizar brigadas ambientalistas que vengan a Nicaragua a dar su apoyo económico y laboral en los proyectos de preservación y recuperación de los recursos naturales.

 

2.- OBJETIVOS:

- Apoyo económico y laboral a los proyectos que IRENA impulsa con participación de las comunidades rurales y urbanas cercanas a los proyectos.

- Intercambio de experiencias entre las brigadas y los funcionarios de IRENA y vecinos involucrados en actividades ambientalistas.

- Acceso de los brigadistas a información general y particular de la situación en que se encuentra la R.P.S., sus limitaciones y perspectivas y, la opinión de diversos sectores sociales y gremiales sobre el proceso.

- Fortalecer los lazos entre sectores ambientalistas y de solidaridad de los países que organicen brigadas y el Consejo Nicaragüense de Amistad, solidaridad y Paz (CNASP).

Brigada ENABUS rumbo al cafetal (1989)

Brigada ENABUS rumbo al cafetal (1989)

3.- ORGANIZACIÓN DE LAS BRIGADAS:

- Deben ser grupos no menores de 10 Compañeros y no mayores de 20.

- Tener disponible de 4 a 6 semanas para estar en el país, U$ 300 por brigadista para cubrir gastos de estadía, tanto en la zona del proyecto como en Managua y en el programa colateral.

- Aporte económico para el proyecto para lo cual tomamos como parámetro los gastos que IRENA tiene presupuestados y se necesitan para reforestar una manzana de tierra (tomamos la reforestación como base por ser la actividad que mas se impulsa pero no es la única que se realiza con brigadas). U$ 800 por manzana; Solicitamos que una brigada de 10 compañeros aporte como mínimo esa cantidad.

- La brigada, en base al tiempo disponible para estar en el país trabajara durante 3 o 4 semanas en el proyecto y tendrá entre 7 a 10 días para programa colateral y paseos por lugares de interés histórico y turístico.

- Durante el tiempo en que la brigada estará en el proyecto convivirá con los habitantes de las comunidades que se benefician y están involucrados en las actividades ambientalistas y se realizaran intercambios con distintos sectores organizados de la zona.

- La alimentación y el hospedaje de la brigada será en base a los recursos disponibles en zonas rurales alejadas.

- Las actividades se realizaran en los meses de mayo a octubre, que es la época de lluvias en Nicaragua. – Los brigadistas deberán traer lo indispensable para permanecer en zonas alejadas y para realizar su labor : machetes, palas, guantes, botas, capotes, anti diarreicos, laxantes, antipalúdicos, repelentes para mosquitos, pomadas para irritación de la piel, platos, cucharas, etc.

4.- UBICACIÓN Y RENA DE LOS PROYECTOS:

a) PROYECTO PILOTO PIKIN GUERRERO:

-Ubicación: Región II (León-Chinandega), zona occidental.

-(…)-

b) PROYECTO DEL CERRO “EL CALVARIO”:

-Ubicación: Matagalpa Región VI.

-(…)-

Brigada ENABUS rumbo al cafetal (1989).

Brigada ENABUS rumbo al cafetal (1989).

Nos quedamos en la UPE !

Matagalpa, Nicaragua, 1989.

18 de agosto

Desde hace dos semanas, la brigada «roja y negra » sigue la construcción de un Centro Infantil Rural en la UPE Santa Josefina en el departamento de Matagalpa. Varias brigadas internacionalistas participaron a la realización de este proyecto. Ahora cuatro brigadas trabajan en la última fase de la obra: dos brigadas francesas, una brigada vasca y una brigada nica constituida por trabajadores de ENABUS, la empresa de transportes urbanos de Managua.

El clima de las montañas matagalpinas es más soportable que la franja pacifica aplastada sin piedad por el sol o Managua que sofoca contra el lago. La experiencia sandinista y el trabajo colectivo nos entusiasman. Durante cinco años, Nicaragua, fue para mí esta foto de milicianos sonrientes que había recortado en un periódico y pegado en la pared de mi cuarto. Ahora, ya estoy allí! Escucho el viento en los arboles, miro los alumnos uniformados, los zopilotes que dan vuelta en el cielo, las nubes cargadas de lluvia, los camiones y los helicópteros soviéticos, los mangos, el pinol forman parte de mi sueño.

 Los franceses y los vascos estaban encargados de terminar el centro infantil con las orientaciones de trabajadores nicaragüenses. Así, este centro podrá atender a los hijos de los trabajadores de la UPE. Santa Josefina era un caserío que contaba con una docena de casas de ladrillo construidas para los trabajadores agrícolas desde que el terrateniente había sido expulsado por la Revolución. Nos contaron que el propietario saboteaba la producción dejando al abandono varias áreas de producción de café. La vida cotidiana estaba ritmada entre la obra, a veces transformada en asamblea general, las mil y una reuniones, los tiempos de comida donde seguían las discusiones apasionadas acerca de la Revolución, se evocaba la libertad vasca, el deseo de comer carne o saborear una botellita de vino. A veces, la obra estaba parada por falta de material. Entonces, nos repartíamos para trabajar en otras comunidades, como la Pintada o nos juntábamos a la brigada ENABUS para limpiar el cafetal y cortar árboles. Nuestra alegría siempre vencía al cansancio. Teníamos la sensación de participar a la edificación de una sociedad más justa. El mito del Hombre Nuevo que había forjado la generación de combatientes del Frente todavía era palpable en estas montañas. No sentíamos el peso de la guerra implacable que se desarrollaba en la cordillera o por la frontera… solo mirábamos pasar camiones del Ejército Popular o de vez en cuando, los helicópteros pesados que abastecían o apoyaban a las tropas.

Camion del EPS saliendo de Matagalpa.

Camion del EPS saliendo de Matagalpa.

Al final de la segunda semana, la brigada vasca nos invito a compartir un trago en la tarde para despedirnos de un dirigente que volvia a Euskadi. Cuando llegamos, los compañeros se levataron y entonaron un canto muy bello. Ahora cuando escucho el himno vasco siempre lo asocio con la montañas verdes y humedas de Matagalpa. Como siempre, las discusiones rafaguearon mezclando temas graves y bromas. Desde varios días, el ambiente se volvió mas pesado en la UPE. Observamos las idas y vueltas de los responsables de la brigada nica a Matagalpa para reunirse con la central sindical y las autoridades de planificación.

La madrugada anterior, cuando se formaban los grupos que se iban al cafetal, Ramón Ortega se me acerco para decirme que pronto se iba a reducir de forma drástica el número de trabajadores en la UPE. Desde 1988, el gobierno opero una serie de « compactaciones » en el sector público… Se pagaba así los millones de córdobas destinados a la guerra y los errores económicos; el país iba mal, lo sabíamos pero puta, seguía el entusiasmo o así lo miraba yo a medida que se acercaban las próximas elecciones. Esto, esta Revolución no podía quebrarse, estaba bien segurito de esto! Ramón me dijo con su voz suave que la brigada ENABUS iba a trasladarse en la quinta región, Chontales, una zona donde la Contra seguía fuerte.

Esta tarde, nadie trabajo. Los brigadistas aprovecharon este receso para discutir como siempre sentados cerca del edificio en construcción, otro grupito al cual me sume paso de casa en casa para saludar… y pedir un poco de comida o un traguito. Una radio resuena pero la melodía está cubierta por las risas y una guitarra. Adolfo y Juan Carlos bromean a cada rato, las risas estallan al momento de sacar fotos, recuerdos de estos días en la montaña. Ya se acerca la hora de regresar a Matagalpa, nuestro responsable nos llama varias veces pero con David, decidimos quedarnos en la UPE. Son los últimos días de la brigada nica en la zona y queremos compartirlos con ellos.

Compañero Ramon Ortega Guillen, responsable de la Brigada ENABUS.

Compañero Ramon Ortega Guillen, responsable de la Brigada ENABUS.

Como a las tres de la tarde, antes que la lluvia complicara el transito, un Kamaz azul se aparca cerca del galerón donde duermen las dos brigadas francesas. Nuestro coordinador, Walter nos llama para subirnos y así llegar a Matagalpa antes que anocheciera. Nosotros, aprovechamos el transporte para ir a la Pintada, un caserío cercano donde reparamos unos días antes, una linda presa de agua con una cascada maravillosa cercada de arboles y de rocas. Durante el camino, cantamos como siempre: el himno del Frente, « la jeune garde », el canto de la Unidad… Cuando el camión entra en la Pintada, con David saltamos y lo dejamos alejarse, los compas se pierden en el polvo de la carretera. Que alegría! Estamos solos en la montaña! Agarramos un caminito cerca unas baracas y llegamos a la cascada.

 Allí si que nos lavamos bien. Cambiaba del pozo de Santa Josefina. Nos apuramos de regresar por el camino entre los cafetales porque ya oscurecía, allá a lo lejos en el valle se miran las luces de un caserío. El viento hace vibrar los cables tendidos entre los postes que inicialmente llevaban la luz en la montaña pero no hasta nuestra UPE; desde que una noche de relámpagos dejo el transformador alemán y democrático quemado. Llegamos a nuestro galerón en la oscuridad total, solo se adivinaban las vacilaciones de las luces de las lamparitas de petróleo que tenían los campesinos silenciosos en sus hogares. Golpeamos a la puerta de la cocina contigua al galerón. Juanita se sorprendió al ver aparecer nuestras caras en la noche. Lleno nuestros platos de gallo pinto y le deseamos una buena noche. Cerró la puerta y la luz se alejo hasta el fondo de la baraca.

Nos instalamos para el festín sobre los sacos de dormir rodeados por las mochilas colgadas a los clavos de las paredes de tablas, la ropa tendida que esperaba secarse algún día. Busque las candelas y una caja de fósforos preservados de la humedad. Cuando encendimos las candelas se hizo más grande el galerón pintado de blanco que con letras negras deseaba la « bienvenida a los compañeros internacionalistas ». Entonces, los « compañeros internacionalistas », nos pusimos a buscar sin escrúpulos todo lo que podía comerse en aquel cajón metálico donde se escondía la « reserva estratégica» de la brigada: encontramos algunas galletas, nueces y una latita de carne, la « carne del diablo » decía la etiqueta. Procedimos a la repartición justa del botín, el comunismo a la hora de la cena. Empezamos a comer; la luz de la candela daba un color amarillo a mi comida, algo irreal. Lo palpable era nuestra alegría de estar en Nicaragua, viviendo lo cotidiano de una Revolución, perdidos en un caserío que no mencionaban los mapas.

Chepe Leon y Juanita sentados en los "banquitos" del galeron de los internacionalistas.

Chepe Leon y Juanita sentados en los "banquitos" del galeron de los internacionalistas.

Como todas las noches, me dormí rápido, me derrumbe vencido por el cansancio. En la noche el canto triste de unos campesinos me despertó un rato, un rato suficiente para sentir mi cuerpo flacucho invadido por las pulgas… por suerte, el sueño me alejo de esta terrible sensación.

Si se va la Brigada, quedara la Revolucion ?

19 de agosto

En la madrugada, me desperté al escuchar unas voces. Detrás de la puerta, están ya los compañeros trabajadores esperando el café antes de bajar al centro infantil. Algunos ya caminaron una hora para llegar hasta la UPE. Me junte con ellos y hablamos mientras me calentaba las manos apretando el vaso de café recién servido. Este café dulce era un encanto y te ayudaba a olvidar la humedad y el frio de la mañana. A las seis, nos fuimos para limpiar la obra y preparar el trabajo del lunes: se limpiaban las tablas, se enderezaban los clavos, se recuperaba todo lo que se podía en esta economía en crisis. Faltaba poco para poner el techo. El edificio de ladrillo se mira bonito.

Construccion del Centro infantil Rural.

Construccion del Centro infantil Rural.

Mientras me encargo de la tarea revolucionaria de recuperar los clavos pegados en la tabla miro a los compañeros que se bañan alrededor del tanque de agua: por la mañana, los hombres medio se lavan allí; después de los tiempos de comida, cada quien lava sus trastes acompañado por los perros y las gallinas en busca de restos de comida; mas tarde van las mujeres a lavar la ropa y bañar a los chigüines que llenos de espuma, tiemblan bajo el agua fría. De vez en cuando se aparece un caballo para tomar agua, un agua bien fresquita contaminada por una gran variedad de bacterias y gusanitos, esta agua fresquita que diezma los rangos de los brigadistas que pasan días como cadáveres diarreicos entre vómitos y fiebre.

Seguimos el trabajo hasta el mediodía. Los brigadistas nicaragüenses se dan cuenta que dos cheles se quedaron en la UPE el fin de semana y entonces nos invitan a compartir la comida con ellos. Hablan de una sopa de pollo! Para ser digno de tal honor, me afeito, me pongo un pantalón azul limpio y una camisa que no huele tanto a podrido, pongo la medalla del decimo aniversario de la Revolución y ya estoy listo. Los nicas nos reciben y comemos lo suficiente como para sentirse satisfecho. Surgen las bromas habituales pero nos damos cuenta que sigue el ambiente pesado: pues, Ramón Ortega no ha vuelto de la reunión en Matagalpa. Los compañeros se miran muy preocupados. Se presiente que la brigada terminara pronto su misión en la zona: seis meses de trabajo para limpiar el cafetal y preparar la primera cosecha desde 1987, sacrificios para abrir una clase de primaria en el pueblo, el centro infantil en construcción, y la llama viva de la Revolución como lo recordaba siempre la bandera rojinegra que flotaba en la loma arriba de Santa Josefina.

 

la bandera anunciaba la UPE santa Josefina.

la bandera anunciaba la UPE santa Josefina.

 La preocupación y la tristeza empieza a jodernos cuando un campesino nos invita en su casita: Nos habla de su vida miserable y su reclutamiento en la Guardia Nacional antes del triunfo. Durante la dictadura, centenares de campesinos analfabetas como el, fueron reclutados y entrenados a matar a su propio pueblo: « Quienes somos? Tigres! Que beben los tigres? Sangre! la sangre del pueblo ! » Cuantos se transformaron en esbirros, en asesinos persiguiendo a los muchachos en la ciudad o la montaña? Nos decía que la Revolución le había devuelto su dignidad, le había dado esperanza. Le enseñaron a leer y a escribir al principio de los años 1980 cuando la Cruzada de alfabetización. La perspectiva de ver a la brigada ENABUS salir de la zona lo preocupaba mucho: temía de que volviera el terrateniente, recordaba su actitud y los golpes. Este terrateniente, colaborador de la Contra que poco a poco había saboteado la producción: lo que justifico su expropiación. Lo dejamos cantar su tristeza con su hijo mientras un brigadista nica toca la guitarra…

 

Ramon, Jairo y Pedro (sentado)

Ramon, Jairo y Pedro (sentado)

Sentado en las tablas que sirven de banca miro a Ramón, Pedro, Santamaría «el profe» y Jairo que se dirigen hacia el cafetal. Nos llaman para dar una « vueltecita ». En fila, pasamos el cafetal y penetramos en la selva ya más oscura. Bajo los capotes verde-olivo, miro los cañones… Recuerdo los días anteriores cuando nos fuimos a entrenar con Ramón y « el teniente »: disparar, tenderse, en cuclillas, avanzar con el fusil, dar saltos, correr… « Esta experiencia siempre les servirá » nos decían… Y yo, puta, a miles de kilómetros de mi casa, mis amigos, mis camaradas… Contaba dieciocho primaveras y avanzaba armado en esta montaña. Nos hicimos mas duro y lo jodido es que esta experiencia teníamos que guardarla sin compartirla con nadie.

Solos los nicas pueden orientarse en esta selva. Apenas Jairo daba con el machete que un miliar de insectos me caían encima y se pegaban a mi cuello sudado, los chayules me designaron como mascota, me amaban al punto que no quería abrir la boca para no tragármelos. Desaparecemos en esta vegetación. Volvimos a aprender a caminar. En Nicaragua, volvimos a aprender todo, caminar como gato en el lodo, filtrar el agua, comer todo lo que se puede comer, trabajar sin parar, cagar y dormir. « Quédate en fila!», « respeta las distancias !», « no haga bulla ! » « Que no ves las huellas! ». Realmente, no miraba nada y solo me fijaba en la camisa de Jairo. Pues Jairo encabezaba la columna, Santamaría me seguía, luego venían David y Ramón, Pedro cerraba la fila.

Descansamos cerca de un riachuelo, al pie de un árbol inmenso. Ramón nos explica que los monos están allá mas arriba y que ahora hay que avanzar sin ruido. La columna sigue progresando en este laberinto vegetal. A esta altura, estoy incapaz de orientarme. Pedro hace una señal y nos parramos, levanto la cabeza y allí están. Un grupo de varios monos, los monitos bien pegados a su mama pero ya el macho nos reparo y grita, parece tigre. El grupo de monos congós se desplaza y trata de huir. En fila, rastreamos y los seguimos, los compañeros ya se fijaron en el macho, creo que Santamaría disparo el primero y el congó replico tirando todo lo que tenía al alcance para defenderse, hasta su propia mierda… provocando los gritos de Ramón. Seguía mirando la cima cuando Pedro le pego el balazo y el pobre mono cayó. Lo fui a buscar, lo agarre y mire su cara de hermano triste, dio su último suspiro cuando lo levantaba. Esta noche la brigada lo repartirá en Santa Josefina.

En el caserío, los brigadistas están reunidos con Ramón Ortega que acaba de regresar de Matagalpa. Esta noche, todos se reunirán para conocer la decisión final. Por ahora, hay que limpiar los fusiles y preparar el mono.

La reunión se organiza en la casa de abajo cerca del pozo. Todos estamos afuera mientras Ramón, David y otro muchacho preparan el mono. La decisión es difícil de entender: la brigada será trasladada en la zona de Cuapa, Chontales. Como justificar este cambio, apenas cinco meses antes de la cosecha? Leonel dice que no quiere dejar la UPE, Betancourt declara que seguirá las consignas del Frente, Santamaría, este gigante barbudo, se levanta y pregunta quien tomo la decisión de echar a la mierda a los trabajadores y desplazar a la brigada, sabe que a partir de entonces, los niños de Santa Josefina ya no tendrán profesor… Para calmar a los compañeros, el delegado de la CST afirma que personalmente se opuso a la decisión, los argumentos de Ramón Ortega no convencieron al responsable del sector estatal. Lunes por la mañana vendrán dos camiones para llevar a los compas rumbo a Chontales, la decisión es definitiva.

Brigada ENABUS : al centro : Betancourt, "el teniente" y santamaria "el Profe".

Brigada ENABUS : al centro : Betancourt, "el teniente" y santamaria "el Profe".

Realizo entonces que los que considero como mis hermanos, los que tanto me dieron, se van. Esta brigada fue constituida en marzo de 1989 con trabajadores de ENABUS para participar a la reactivación económica de la UPE. Habían dejado la capital, su familia, la seguridad de la ciudad para trabajar en una zona de guerra, encarnaron la Revolución en esta montaña apartada. Con esta decisión los brigadistas sentían en el fondo que perdían su dignidad, nunca participaran a la próxima cosecha de café…

La reunión terminada, se siente el olor a comida que sale de la cocina. Todos nos juntamos alrededor de la olla y en pocos minutos desaparece el pobre mono. Me como rápido dos pedazos de carne con arroz, me chupo los dedos para no perder nada. Ya comido, de nuevo empieza a vencerme el sueño. Pedro me deja su cama y se instala en una hamaca. Quito mis botas y me acuesto. En la oscuridad, siento una barra metálica en la espalda. Mis manos acompañan la curva del cargador de un AK. Agarro el fusil y vuelvo a pensar a estos días en la montaña. Un elemento entre cientos diseminados en el territorio de la « Nicaragua Libre » para decir « No » a los gringos, resistir, trabajar y amar a la Revolución.


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