Archivo para la categoría ‘4- Panorama literario en los años de brigada’

Murió el comandante Tomas Borge.

Hoy en Nicaragua, muchos hablan y escriben sobre Tomasito, su carácter fuerte, sus abusos de poder, su autoridad marcada… Una autoridad que obligo a Omar Cabezas a dejar por algunas semanas el Ministerio del Interior para reunir sus folletos y escribir “La montaña es algo más que una inmensa estepa verde”. No voy a opinar sobre una persona que no tuve el gusto de conocer. Solo lo encontré una vez, en Francia cuando acababan de traducir su libro “la impaciente impaciencia”. Como otros comandantes y guerrilleros nicaragüenses, Tomas Borge figura en las secciones de literatura de las liberarías y no entre los volúmenes de historia política. Su libro, “un grano de maíz” podría pertenecer a esta última sección y fue también traducida en Francia en 1997. Una noche de octubre de 1991, fuimos varios en reunirnos en la Maison de l’Amérique latine (centro de exposiciones y reuniones en Paris) para escuchar al comandante hablar de su trayectoria, sus recuerdos ordenado en el libro que presentaba.

Dos libros de Tomas Borge traducidos al frances en 1991 y 1997.

Dos libros de Tomas Borge traducidos al frances en 1991 y 1997.

Tomas Borge atravesó el siglo y participo en mil y un intentos contra la dictadura somocista. Como el Coronel Santos López fue el “eslabón” entre la lucha de Sandino y la nueva generación del FSLN, Tomas fue de los grupitos que desde los años 50 y 60 se opusieron en un esfuerzo terco y colosal a la tiranía. Venia de Matagalpa y allí conoció a Carlos Fonseca Amador, entre las salas de curso y el incipiente movimiento estudiantil. Esa figura era la que conocíamos cuando aterrizábamos a Managua en los años 1980. Veníamos de mil y un países; con mil y unas experiencias de lucha y conocíamos un país en guerra donde la gente no le tenía miedo al ejercito ni a la policía. Vaya país donde la policía sandinista proclamaba ser la “defensora del pueblo”.

“Hoy el amanecer dejo de ser una tentación…”, esta frase me viene a la mente junto a muchas imágenes y sensaciones de la Nicaragua sandinista: comedores populares, camiones repletos de gente, lluvias intensas, Ifas y kamazes, fichas de transporte, los anteojos de Carlos y el sombrero de Sandino, puestos de salud y escuelas, talleres de poesía, uniformes blancos de las chavalas y verde olivos de una juventud en la tormenta… De una forma u otra, estas asociado a todo esto, Tomasito.

siempre quedara la literatura...

siempre quedara la literatura...

Tomas Borge en Paris. octubre de 1991.

Tomas Borge en Paris. octubre de 1991.

Poema de Norberto Salinas (1979)

LA MILPA
(Norberto Salinas)

    “Todo pisoteado y vendido
     Así no más
     por unos cuantos traidores”.

Iván Montenegro
sueña una milpa
después del triunfo de La Revolución
sueña sus flores
sus granos de luz

Nos dirigimos al campamento de Cusuco
desde Los Chiles
Adelante trepa y zigzaguea el barro
en un pick-up cargado de compas
el Comandante Garcillón
Nos acompaña Elvira la maestra
y el boxeador Tortuguita también panameño
Vamos cantando y a veces sólo un poco de nostalgia
Días antes Oscar Benavides
recordaba a Leonel Rugama
enseñando ecuaciones a los chavalos
y el poema que más le gustaba de Vallejo
lo sabía de memoria
“El momento más importante de mi vida
todavía no ha llegado”

Es el día de tus quince años Verónica
-fue tan difícil cambiar tus zapatillas transparentes
por unas botas 34-
mientras nos hablabas de tu madre en Managua
Te paralizaste con los disparos contó después Emmett
-uno de los tres sobrevivientes de Nueva Guinea-
Y así entre tus trenzas y tu adolescencia
ojos inmensos y bellísimos

Cuarenta cincuenta mil Ivanes y Oscares y Verónicas
y soñadores internacionalistas
y después del triunfo otros tantos
en el más grande poema de amor enterrado en las trincheras del norte y del sur
en Nicaragua.

 

Norberto Salinas nació en San José, Costa Rica, en 1957. Estudió Filología en la Universidad de Costa Rica. Participó en la Brigada Leonel Rugama durante la guerra de liberación de Nicaragua. Trabajó junto al poeta Rodolfo Dada en la organización de los mercados de Managua de 1979 a 1981. Miembro fundador del Taller de los Lunes y de la Editorial Lunes. Dirige del Festival Internacional de Poesía de Costa Rica y el Taller de poesía de Hatillo, al sur de San José. Ha publicado Luna en Bebedero (1990), Mascarón de proa (2004) y aparece en algunas antologías de la poesía costarricense y centroamericana.

Yvan Leyvraz, poema in memoriam.

Juan cuenta…

 “La camioneta de Anibal iba adelante cuando se escucho la ráfaga. Anibal acelero. Los seguíamos a 50 metros y nos rafaguearon. Yvan resulto herido en el brazo izquierdo pero logro parar el vehículo. Casi todos ya habíamos saltado. Yvan trato de abrir la puerta pero estaba bloqueada. Trato de salir por la puerta derecha cuando un RPG-7 impacto a la camioneta.

Cerca de la camioneta, Joël seguía disparando cuando lo alcanzo una bala.

Los que andaban en el carro de Anibal volvieron, se tomaron una colina y desde allí, empezaron a disparar hacia la posición de los contras. Mario y William murieron también en el combate. Media hora después, ya no teníamos municiones. Fue cuando Berndt recibió una bala…”

 Cuando los compas llegaron, ya los contras se habían ido. La radio contra 15 de septiembre anuncio dos días mas tarde que se habían  llevado el reloj de Yvan.

 

yvan leyvraz con su ahijado Pierre Carlos, Matagalpa 1986.

Yvan Leyvraz con su ahijado Pierre Carlos, Matagalpa 1986.

In memoriam.

 

Ya no han de mecer los vientos

Tus largos cabellos de oro;

Vientos de selva y Caribe

De Alpes, nieves y fríos.

 

Ni podrá llegar aquel aliento

Que a los pueblos entregabas;

Y que ladrillo a ladrillo,

Tu, Nicaragua, agrandabas.

 

Colores rojo y negro fueron

Del arco iris de tu vida;

Dejando el esfuerzo y ejemplo

Camino, por el que otros sigan.

 

Porque sonó el grito de la bestia,

Rompiendo a tus pies la selva;

Quebrando tu vuelo libertario

Rubio cenzontle, solidario.

 

Apago su luz el quiebra platas,

Callo su canto el guardabarranco;

Lloraron los mangos y el madroño,

Y ennegrecieron sus plumas los loros.

 

Y en tu lejano cantón suizo,

Una noche, cada año, en primavera,

En tu nombre y tu recuerdo la nieve

Al caer, va formando sacuanjoches.

 

Poema escrito por José Ignacio Frion, miembro de la brigada de cosecha de café “Yvan Leyvraz”,

Lausanne, agosto de 1986.

 Publicado en “L’aventure internationaliste” p. 121-122, CETIM, Suiza.

Roque Dalton, cada dia mas indocil… a 36 años de su muerte.

 

Texto publicado en 2003, L. SANCHIS, Le Temps des cerises, Paris.

Poemas clandestinos : sous ce titre furent rassemblés les derniers vers du poète salvadorien Roque Dalton, écrits entre 1974 et 1975. Le Pulgarcito de America[1]est alors en pleine effervescence révolutionnaire. Ayant rompu avec la stratégie légaliste du Parti communiste salvadorien, les organisations marxistes de guérilla – principalement les Forces populaires de libération (FPL) et l’Armée révolutionnaire du peuple (ERP) – animent les luttes sociales en organisant les travailleurs au sein de « fronts de masses ». Après quarante années de pouvoir militaire, la lutte armée prônée par ces organisations tendait à s’imposer comme unique option de libération. En 1972, les espoirs de la gauche démocratique s’évanouirent lorsque le colonel Molina accédait à la présidence en  truquant des résultats électoraux favorables à une coalition de centre-gauche. La mutinerie des jeunes officiers démocrates fut à son tour réprimées dans le sang. Dès lors, la nouvelle génération militante basculait dans l’ombre de la clandestinité pour combattre à mort l’oligarchie et les militaires.

Où se trouvait Roque Dalton, lui qui avait ouvertement pris parti en faveur de la lutte armée, alors que le Salvador s’embrasait ? Depuis la fin de l’année 1971, le poète ne hantait plus les nuits moites de La Havane avec sa cohorte bruyante qui se défiait en joutes poétiques, en concours d’histoires drôles ou bien de chansons ringardes. Il n’était pas non plus réapparu dans les locaux de la revue de la casa de las americas ni à aucune tribune politique. Une rumeur persistante le disait alors au Viêt-nam comme l’atteste certaines chronologies ou travaillant pour une radio en Corée du Nord… Où était Roque ?

 

Roque Dalton, clandestino en El Salvador. (foto L. SANCHIS)

Cayetano Carpio y Roque Dalton, clandestinos en El Salvador. (foto L. SANCHIS)

Un homme élégant arborant une moustache et des lunettes avait bien passé un contrôle de police à Sonsonate en protestant contre le Sergent qui voulait retenir son employé, un simple paysan. Le Sergent céda à la véhémence de l’individu et relâcha le paysan. A présent, Roque s’éloignait du barrage policier suivit par le jeune guérillero. Roque Dalton foulait bien le sol de sa chère patrie qu’il avait tant de fois évoquée dans son œuvre rédigée depuis l’exil entre Mexico, La Havane et Prague. Roque qui écrivait qu’il « faudrait décerner un prix de la résistance pour être Salvadorien ». Lui qui collectionnait les arrestations, les condamnations pour trouble de la « tranquillité du peuple salvadorien »[2], les expulsions et les cavales. Roque, militant communiste avait délaissé la providence de son éducation catholique pour le matérialisme historique mais la chance insolente qui l’accompagnait avait le don d’agacer ses ennemis et d’intriguer ses amis. Il évoquait de façon quasi burlesque le coup d’état de novembre 1960 qui lui permit d’être amnistié la veille de son exécution et il écrivit sur son évasion du commissariat de Cojutepeque après qu’un tremblement de terre endommagea les murs de sa geôle[3]. Aussi, il rappelait comment, à Sofia, une rage de dents l’empêcha d’aborder l’avion pour Prague qui s’écrasa avec les délégations qui avaient assisté au congrès du parti communiste bulgare. Cette proximité de la mort et du drame de ses compatriotes n’affectèrent pas sa joie de vivre irrépressible, son sens de l’amitié et des responsabilités pouvant aller jusqu’au sacrifice avec cette constante dérision qui le sauvait du désespoir. A Mario Benedetti, il déclarait « j’écris comme si on devait me tuer demain ».

Roque était bien dans son pays, à quelques kilomètres à l’ouest de San Salvador. Il était Julio Delfus Marin ; le poète, mainte fois primé avait rejoint les rangs de l’ERP. Lui qui riait de ses origines, « moi, le fils d’un millionnaire nord-américain », « l’élève préféré des jésuites » était apparu dans l’actualité littéraire avant de faire la une dans la section politique des quotidiens de la capitale. « Je vins à la révolution par la voie de la poésie » écrivit-il en introduction de « Taberna y otros lugares ». En 1956, Roque fonda avec Otto René Castillo, un jeune exilé guatémaltèque le Cercle Littéraire Universitaire qui réunit une nouvelle génération d’écrivains qui défendait que la création ne pouvait se détourner de la réalité sociale et des enjeux politiques. Très vite, le cercle littéraire qui vénérait et chantait l’Amérique rebelle à la manière de Neruda devint un acteur essentiel de l’agitation étudiante. La “generacion comprometida” adopta des positions ouvertement révolutionnaires et situa la création artistique sur le terrain politique, au grand dam des directeurs de publications qui, dans un premier temps ouvrirent leurs colonnes à de jeunes gens prometteurs tels que Italo Lopez Vallecillos, René Arteaga, Manlio Argueta ou Roberto Armijo. Otto René Castillo eut un rôle déterminant dans la définition des critères esthétiques et politiques des jeunes artistes et écrivains du cercle littéraire. Il leur permit de se familiariser avec les écrits de Nazim Hikmet, Miguel Hernandez, Garcia Lorca ou Vallejo mais surtout il les initia au marxisme et aux idées révolutionnaires suscitant de nombreuses adhésions aux thèses communistes.[4]

Imprégné par les classiques qu’il étudia chez les jésuite, Roque comme la plupart des jeunes poètes de sa génération s’enthousiasma pour Neruda qu’il put lire tout à loisir alors qu’il étudiait au Chili. Mais la lecture de Salarrué, son compatriote lui permit de faire une rencontre déterminante avec l’expression de son peuple. Salarrué, premier écrivain de la “salvadorénéité” capta avec douceur et précision la vie quotidienne des paysans, des humbles de son pays. Un des points essentiels de son œuvre qui influença Dalton, réside dans la restitution du langage imagé, des régionalismes et particularismes salvadoriens. Il restitua au langage populaire sa dimension poétique, loin des normes académiques en vigueur dans le Salvador de la première moitié du XXème siècle.[5] Durant de nombreuses années, Salarrué avait incarné presqu’à lui seul, El Salvador dans le panorama de la littérature latino-américaine. La “generacion comprometida” annonçait une nouvelle étape. Au delà des études de style, ce qui caractérisait la littérature salvadorienne qui surgit à partir des années 1960 tient dans la thématique politique récurrente et l’exil des auteurs…[6]

Roque guérillero, Julio ne renonce pas à l’écriture et lui consacre ses quelques instants de répit dans les campements, les maisons des collaborateurs de l’organisation, toujours sous la menace d’une irruption de l’ennemie. Roque poète préserva le secret de sa présence dans le pays en recourant à d’autres noms d’emprunts. Les poèmes clandestins furent donc écrits au gré de ses déplacements, de ses activités, de ses réunions dans un Salvador emporté dans la tourmente. « Ce que j’ai voulu dire, c’est que pour moi, il a été possible de structurer mon œuvre poétique au sein d’une vie de militantisme politique, de telle sorte que je me suis habitué à écrire dans la clandestinité, dans des conditions difficiles ».[7] Les poèmes rendent compte de son quotidien, de son engagement et de ses espoirs. Il y évoque son peuple en lutte, le volcan Izalco autour duquel il s’exerce avec sa section, les convois militaires et l’oligarchie, l’histoire du pays. De nombreux thèmes abordés auparavant dans son œuvre multiple où se mêlent études historiques ou littéraires, articles politiques, prose et bien sûr, sa compagne de toujours, la poésie.

Les poèmes de la guérilla furent publiés sous cinq pseudonymes avant d’être rassemblés sous le titre Roque Dalton poemas clandestinos. Vilma Flores, Juan Zapata, Timoteo Lue, Luis Luna et Jorge Cruz sont les noms ressuscités[8] par le poète pour porter ses écrits. En août 1977, l’organisation Resistencia Nacional dont la militante Lil Milagro fut compagne du poète durant la clandestinité permit de rassembler ses écrits pour publier une première édition qui circula dans la capitale salvadorienne. Il semble que par la suite, une édition complète soit paru en 1978 à Lima, au Pérou. En Amérique centrale, le titre publié en 1980 fut diffusé principalement au Costa Rica et au Nicaragua[9]. A partir des années 1980, dans les autres pays de l’isthme centraméricain, la possession d’un tel ouvrage pouvait signifier une mort immédiate.

Roque Dalton annonce le ton de l’ouvrage dès les premières lignes avec sa déclaration de principes, une mise au point sur l’engagement de l’intellectuel dans le processus révolutionnaire. Il précise que dans le contexte de la lutte, le poète doit se déterminer.

« Quelque soit sa qualité, son niveau, sa finesse, sa capacité créatrice, son succès, le poète, pour la bourgeoisie ne peut qu’être : 

SERVITEUR,

BOUFFON ou

ENNEMI. » 

Il s’inscrit ainsi dans le débat engagée dans les années 1960 au sujet de l’attitude des intellectuels face au mouvement révolutionnaire. Celui-ci naquit en partie en raison du sentiment de culpabilité des intellectuels cubains face à la révolution de 1959 dont ils furent, pour la majorité, spectateurs. Inévitablement, leur autorité morale était fragilisée et leur ralliement sur le tard put paraître opportuniste. Alors que le continent s’embrasait, quelle devait être la nature de l’engagement de l’intellectuel ? La position défendue par Otto René Castillo, Roque Dalton ou Mario Benedetti considérait que dans la révolution, le droit de l’écrivain doit être gagné comme celui de n’importe quel révolutionnaire, c’est à dire : en compromettant son destin et en risquant sa vie.[10] “L’écrivain révolutionnaire peut sans nul doute être la conscience vigilante de la révolution mais pas en tant qu’écrivain, en tant que révolutionnaire ».[11]

Le choix de la révolution n’implique pas pour autant le renoncement à la littérature mais considère que dans le contexte politique du continent, il est impossible de demeurer l’observateur, même éclairé, d’un processus qui offrait comme perspective la justice sociale et la dignité. En raison de quel droit, l’intellectuel pourrait-il se tenir à l’écart de ce mouvement ? Dans le contexte de la répression sur le continent, la neutralité est-elle seulement envisageable ou est –elle tout simplement le reflet de la complaisance à l’égard du projet oligarchique qui choie les intellectuels qui l’amusent ou le servent ?[12] Pour Roque, cette question avait une double résonance. Il était certes « actif » dans le sens qu’il conservait son implication politique en accomplissant diverses tâches pour le PCS mais l’exil, cette mise à l’écart géographique depuis 1964 devenait de plus en plus difficile à vivre. Les changements politiques importants intervenus après 1969, date de la guerre qui opposa El Salvador au Honduras, le convainquirent qu’il devait songer au retour. Cette guerre où s’illustra le nationalisme et le chauvinisme le plus violent entraîna de manière indirecte un processus de fractionnement au sein du Parti communiste salvadorien. La direction du PCS avait alors défendu la nécessité de soutenir la bourgeoisie industrielle nationale dans cette « guerre patriotique » afin de permettre son accession au pouvoir, lutter contre l’oligarchie terrienne et l’impérialisme… ceci confirma le jugement de Dalton sur les incohérences et les erreurs du parti qu’il finit par quitter en 1968. A Cuba, il s’était rapproché des centraméricains notamment guatémaltèques qui travaillaient à la refondation de la guérilla. Au Salvador, en 1970, l’échec des tenants de la voie armée entraîna la scission du Comité central dont le secrétaire général, Salvador Cayetano Carpio passa à la clandestinité pour créer les Fuerzas Populares de Liberacion, l’année suivante. Pour Roque Dalton, de tels faits laissaient entrevoir de profonds changements dans le panorama politique salvadorien. Si les conditions de la lutte armée étaient réunies, la question du retour pouvait se poser en de nouveaux termes. Depuis 1968, il était question de son engagement auprès de la guérilla guatémaltèque. A Cuba, au début des années 1970, il fut contacté par des membres du futur Ejercito Revolucionario del Pueblo et envisagea alors son retour vers la Révolution ou la mort…[13] 

La déclaration de principes, cette nécessaire mise au point de Roque Dalton s’inscrit donc dans le contexte du retour et du déclenchement de la lutte armée au Salvador. Plusieurs poèmes font échos à la déclaration de principes initiale : Sobre nuestra moral poetica, poeticus eficacciae, a la poesia, como la siempreviva, ou arte poetica 1974 : 

Poésie

Pardonnes moi de t’avoir aidé à comprendre

Que tu n’es pas faite que de paroles. 

Les vers des poemas clandestinos ne raisonnent guère comme une marche triomphale, une ode à la gloire d’un peuple fantasmé. Il s’agit d’une poésie du réel, dans sa dureté, ses contradictions, ses doutes et ses espoirs. La poésie est en totale immersion avec son objet. Le contexte politique du Salvador du début des années 1970 est la toile de fond du recueil. Il nous convie à embrasser cette réalité tragique et déprimante en usant de son arme favorite et dévastatrice, l’humour. Le recours à la dérision et au rire est une constante chez Dalton. Il parvient ainsi à dénoncer les souffrances et l’injustice dans un style diamétralement opposé au lyrisme du premier maître de sa génération, Pablo Neruda dont le Canto general constituait l’incontournable référence. Le temps des vers nérudiens est révolu. Dalton n’est certes pas le seul à utiliser l’humour mais il est l’un des rares à systématiser son emploi. Il ne cache pas ses références à Brecht qu’il cite dans Solo el inicio ou aux classiques tels que Marcial dont il imite (sic) une épigramme. Mais au delà de ces influences, l’humour a toujours été présent chez cette génération turbulente qui fit l’apprentissage de la littérature aux cotés de la rédaction de brûlots contre la dictature ou en scandant des slogans lors des manifestations.

L’effet humoristique est obtenue par diverses techniques qu’il a élaboré au cours de son œuvre : Le pastiche ou le détournement de textes (Credo del Che ou Rimas en la historia nacional), le jeu de mots (Cartita), l’épigramme ou l’élaborations de vers cours dont l’efficacité rappelle les slogans politiques ou les refrains populaires ( El Salvador, pais con corazon, Consejo que ya no es necesario…). Le rire a dans ces vers la fonction qu’avait obsevé Anatoli Lunatcharski qui souhaitait lui consacrer un essai intitulé : « le rire comme arme de la lutte de classe ». Par son sens de l’humour, l’auteur conservait le recul nécessaire pour ne pas s’enfermer dans un mode de pensée par trop stéréotypé.

Ainsi, le dogmatisme qui ne sert qu’à masquer l’incompréhension et la stupidité des censeurs serviles est taillé en pièce comme dans son Epigrama en imitacion de Marcial. Les partis communistes orthodoxes du continent ont toujours considérés avec défiance ceux qui remettaient en cause leurs stratégies tirées des manuels de marxisme-léninisme : les affublant des qualificatifs, maoïstes, les bakouninistes, les trotskistes et autres guévaristes. Le dogmatisme empêtrait les PC dans l’immobilisme : Roque enrageait. A l’occasion du centenaire de la naissance du leader de la révolution socialiste, au milieu du flot d’éloge servile, il préféra rédiger un hommage sous la forme d’un manuel où se mêlaient poésies, discours politiques et méthode de guérilla. Nous livrant un Lénine désacralisé à travers ses critiques de la voie légale, ses discours sur la guérilla et sa reconnaissance de l’apport des autres factions révolutionnaires. Il imaginait qu’il faudrait dynamiter le sacro-saint tombeau pour que le camarade puisse reprendre sa marche[14].

Les poèmes écrits sous le nom de Jorge Cruz sont d’inspiration catholique et rendent compte de l’implication de la nouvelle composante révolutionnaire de la gauche salvadorienne que sont les communautés influencées par la théologie de la libération et l’engagement de certains prêtres. Fort de son éducation dispensée par les jésuites, Dalton réinterprète l’évangile pour les pauvres sans oublier au passage, d’égratigner l’externat San José dont il fut pensionnaire.

Logica revi, écrit sous le nom de Juan Zapata rappelle avec ironie la nécessité de l’exercice de la critique tout en pointant la dangerosité de son expression dans des périodes dominées par le sectarisme et la paranoïa. Ceci, au moment où la radicalisation des groupes de guérilla débouchait sur un progressif éloignement entre les organisations qui s’enfermaient à leur tour dans le dogmatisme et finissaient par ne plus parler le même langage. Comme ce fut le cas quelques années plus tôt au Guatemala, les rivalités entre les voies politique et militaire donnaient lieu à des scissions et des excommunications mutuelles au nom des mêmes principes révolutionnaires.

Aux cotés de ses activités dans le Sonsonate, Roque Dalton participait aux premières discussions qui devaient servir de base à la réunification des tendances de la gauche révolutionnaire. Roque Dalton travaillait à la formulation d’un projet permettant d’organiser et d’inclure les masses au sein du mouvement révolutionnaire. Ses écrits sur Miguel Marmol, Farabundo Marti et la lutte de 1932, permirent à la nouvelle génération révolutionnaire de renouer avec un passé mal connu ou ignoré. En plus des références habituelles sur les mouvements de libération latino-américains, il pu faire partager les expériences de la lutte vietnamienne, coréenne ou bien des mouvements de libération africains. Le ton libre et ironique de ses poèmes laissait-il la place à une obéissance stricte lors de ses activités militantes ? Il est difficile de douter de sa discipline et de sa rigueur tant il voulait démontrer que sa place était bien celle d’un combattant, au sein de la guérilla[15]. Il souhaitait plus que tout participer à l’écriture d’une nouvelle page de l’histoire du Salvador qu’il nous livre dans Ultraizquierdistas : l’Histoire des rebelles qui refusèrent le conservatisme dont le parti communiste se rend coupable en ce début des années 1970.

En raison de son expérience politique et militaire, le poète n’avait pas une vision simpliste du chemin pouvant conduire au socialisme. Il appréhendait l’ensemble du processus avec ses dysfonctionnements, ses échecs, ses victoires, ses erreurs… Dalton, militant du Parti communiste salvadorien depuis 1957, en était pour le moins conscient et acceptait le prix de son engagement : les arrestations, des années d’exil, l’éloignement de la famille et clandestinité… Face aux thèses militaristes qui dominaient alors la direction de l’ERP, le malaise couvait au sein de l’organisation. Il semble qu’avec d’autres camarades, il exprima son désaccord ou tout du moins ses doutes quant à une stratégie insurrectionnelle simpliste. Il lui paraissait urgent de tisser des liens avec les organisations de travailleurs pour inclure les masses dans le projet révolutionnaire plutôt que de privilégier une stratégie purement militaire qui isolerait le groupe. L’expression de contradictions en ces temps de sectarisme devait déclencher une processus effroyable justifié par une logique paranoïaque : l’élimination des opposants.

Roque Dalton en el Museo de la Revolucion, El Manzano, Chalatenango, 2007, Foto L. SANCHIS.

Roque Dalton en el Museo de la Revolucion, El Manzano, Chalatenango, 2007, Foto L. SANCHIS.

 

Logica revi 

« Una critica a la union sovietica

solo la puede hacer un antisovietico. 

Una critica a China

solo la puede hacer un antichino. 

Una critica al Partido Comunista Salvadoreño

solo la puede hacer un agente de la CIA. 

Una autocritica equivale al suicidio. »

 

En mai 1975, la direction de l’ERP fit capturer le poète ainsi qu’un autre militant, Armando Artiga et les enfermèrent dans une maison du quartier de Santa Anita à San Salvador. La direction de l’ERP, Alejandro Rivas Mira, Jorge Melendez, Vladimir Rogel, Alberto Sandoval, Mateo, et Joaquin Villalobos se réunit pour les « juger » sous les chefs d’accusation suivants : tentative de sédition au sein de l’organisation et le soupçon que Roque Dalton soit un agent de la CIA. L’immaturité de ses “juges” et la paranoïa dans laquelle évoluait l’organisation assimila son attitude politique, ses questions et ses doutes à une tentative de scission. Quand à l’accusation de collaboration avec la CIA, elle repose sur une rumeur au sujet des circonstances surréalistes de son évasion de la prison de Cojutepeque après le séisme de 1964.

Le 26 mai 1975, L’état major de l’Ejercito Revolucionario de los Pobres, rédige un communiqué pour justifier l’assassinat du poète-guérillero en lui attribuant en plus de l’accusation de trahison, la responsabilité de la mort de combattants et l’échec d’opérations de l’ERP. La deuxième semaine de juin 1975, le communiqué est publié dans son organe Voz popular :

“L’ERP a été l’objet d’une infiltration ennemi en la personne du salvadorien Roque Dalton qui milita durant un temps dans notre organisation révolutionnaire et qui collaborait avec les services secrets de l’ennemi. La trahison réalisée par Roque Dalton au sein de notre organisation, coûta à celle-ci et à notre peuple la vie de deux de ses meilleurs combattants : Armando et Mauricio et causa l’échec d’actions militaires révolutionnaires. Roque Dalton a été détecté, capturé et fusillé par les forces de l’ERP. Il existe de nombreuses preuves de sa trahison au sein de l’organisation.”[16]

Sans réelle possibilité de se défendre, il fut victime de l’intrigue, de l’ignorance, du dogmatisme d’une jeune génération radicalisée qui avait opté pour les armes. Roque Dalton avait choisi de lutter à leurs cotés. La mort du poète, à l’aube de son quarantième anniversaire s’avéra être un assassinat motivé par le sectarisme et des désaccords politiques. Le reste n’était que pure mise en scène.

La mort de Roque Dalton, eut pour effet de précipiter une nouvelle scission au sein de l’ERP en donnant naissance aux Fuerzas Armadas de Resistencia Nacional (RN). L’organe de presse de la RN, Por la causa proletaria publia sitôt après la parution du communiqué de l’ERP, un texte dénonçant clairement les raisons politiques de l’assassinat.

Le 29 novembre 1977, l’ERP reconnut avoir commis « une grave erreur historique ». Quatre mot qui tire un trait définitif sur le cas Dalton mué en tabou jusqu’à la signature des accords de paix au Salvador en 1992. Une formule expéditive qui nous rappelle le titre de l’ouvrage « Rapport sur une injustice » qui paraît à la Havane alors que la nouvelle de sa mort n’est pas encore officialisée en 1975. Roque Dalton est l’auteur du prologue qui accompagne cette anthologie poétique de son alter ego, Otto René Castillo assassiné par les militaires guatémaltèques quelques années plus tôt, alors qu’il avait rejoint le maquis des FAR. Il écrivait :

 « Extraverti, vivant, d’une forte et sympathique personnalité, il ne fut néanmoins pas une figure exempt des erreurs et des faiblesses des jeunes révolutionnaires centraméricains de son époque.(…) Peut-être que le rappel de cet aspect de sa personnalité ait pour motif de lui éviter le risque que les circonstances admirables de sa mort, le fasse passer à la postérité comme un saint, comme un de ces personnages lisses que l’on nous ressert lors des apologies posthumes. »[17]

Rendant hommage à son frère assassiné, il ne songeait pas au sens insupportable que prendraient ces mots lors de leur parution.

Museo de la Revolucion, El Manzano, Chalatenango, 2007, Foto L. SANCHIS.

Museo de la Revolucion, El Manzano, Chalatenango, 2007, Foto L. SANCHIS.

 


[1] El Salvador, « le petit poucet de l’Amérique » comme l’avait surnommé Gabriela Mistral.

[2] Extrait de la déclaration du Département de relations publiques de la  Maison présidentielle, Octobre 1960.

[3] « José, la luz del tunel », in Pobrecito poeta que era yo.

[4] Roque Dalton, Otto René Castillo : su ejemplo y nuestra responsabilidad, in Otto René Castillo informe de una injusticia, Ed. EDUCA, coleccion septimo dia, San José, Costa Rica, 1975. p. 11.

[5] Luis Gallegos Valdes. Panorama de la literatura salvadoreña. p 140-143. ( Salvador Salazar Arrué : cuentos de barro, 1933 ).

[6] Angel Rama, Roque Dalton asesinado, in recopilacion de textos sobre Roque Dalton, Casa de las americas, La Habana, Cuba, 1986, p 185-187.

[7] Roque Dalton – entrevista con Mario Benedetti – La Habana – 1969.

[8] Lue, Luna, Zapata sont les noms de leaders paysans assassinés lors de l’insurrection de 1932.

[9] Ed. Sagrada familia, Lima, Pérou, 1978 et Ed. EDUCA, San José, Costa Rica, 1980.

[10] Roque Dalton et autres : El intelectual y la sociedad, Ed siglo XXI, Mexico. 1988. 101 p. (1ère éd. 1969)

[11] Mario Benedetti, Las prioridades del escritor.  p. 63.

[12] Mario Benedetti, Poesia trunca.  p. 3-4.

 

[13] Slogan du FMLN.

[14] Roque Dalton, Un libro rojo para Lenin, 1970.

[15] Ce que confirme ceux qui s’entraînèrent avec lui à Cuba en 1968, entrevue de l’auteur à Ciudad de Guatemala, novembre 2002.

[16] Voz Popular, Juin 1975, El Salvador.

[17] Otto René Castillo, Informe de una injusticia, antologia poetica, introduccion de rqoue dalton y huberto Alvarado.  EDUCA, Coleccion septimo dia. San José, Costa Rica, 1975.

El Movimiento Muralista Nicaragüense

Sergio Michilini, pintor italiano, vino por primera vez a Nicaragua a partir de 1982 y llego a ser uno de los actores del movimiento muralista nicaragüense. En un artículo del Nuevo Diario publicado el 12 de octubre de 2002, relata la historia del muralismo en los años de la Revolución.

El arte publico en los 80.

El acontecimiento.

Uno de los hechos más trascendentales en las artes plásticas nicaragüenses de los años 80 fue el nacimiento y desarrollo del Movimiento Muralista y de la Escuela Nacional de Arte Público.

Fue un acontecimiento que hechó raices tan profundas en el terreno nacional hasta convertirse, estas formas de expresión plástica, en nuevas tradiciones nicaragüenses, con proyección internacional, pues a estas alturas ya pueden contarse en muchas decenas, o centenares, las obras de Arte Público realizadas por nuestros artistas y estudiantes de arte en varios paises del mundo, como Italia, Francia, Alemania, Canada, Estados Unidos, etc…y por otro lado un gran numero de artistas del mundo vinieron a Nicaragua y realizaron obras en varios lugares de Nicaragua.

La relevancia nacional e internacional del Movimiento Muralista pinolero de los años 80 quedó grabada para siempre en el excelente libro de Historia del Arte Nicaragüense del Prof. David Kunzle : “THE MURALS OF REVOLUTIONARY NICARAGUA 1979-1992”, publicado por la editorial de la UCLA (Universidad de California, USA), lastimosamente sólo en inglés.

 

detalle del mural de Leonel Cerrato.

detalle del mural de Leonel Cerrato.

 

El abono y la tierra fértil.

El fenomeno del Muralismo y del Arte Público Nicaragüense nace por la concurrencia de varias circunstancias en Nicaragua en los inicios de los 80 que las que podemos resumir así:

1)- El maestro Rodrigo Peñalba sembró en Nicaragua las grandes energías, emociones, tareas y desafíos del Oficio de la Pintura Mural , inspirado en las obras del Renacimiento Italiano y del Muralismo Mexicano moderno. En los años 80 sus alumnos estaban en edad, y podian estar en capacidad y voluntad de pintar grande, de enfrentar las dificiles tareas de la pintura en el espacio urbano.

2)- La Revolución Nicaragüense fomentó y abrió la oportunidad, para los artistas plasticos, de trabajar con el pueblo, con la gente, en los barrios y en el campo, inspirados en los problemas de la vida real, en la naturaleza y en los sueños de construir una nueva vida con paz y justicia para los nicaragüenses.

3)- Después de la guerra y las destrucciones, se inició la gran tarea de la RECONSTRUCCIÓN de las ciudades, barrios, edificios públicos, viviendas etc. El Gobierno, los Ministerios, las Alcaldias y hasta las brigadas voluntarias de la gente: todos estaban avocados a tareas de reconstrucción, y en estas circunstancias se creaban naturalmente grandes posibilidades de trabajo para los pintores, escultores, arquitectos y artesanos.

4)- Inició un flujo abundante de ayuda moral y material por parte de la Cooperación y Solidaridad internacional practicamente de todos los paises, los partidos y las religiones del mundo, también hacia la Cultura y el Arte: nunca una Revolución tuvo tanta solidaridad y ayuda de los pueblos del mundo.

5)- Llegaron al país artistas, arquitectos y artesanos con tareas de formación y capacitación técnica en muchos sectores de la creación y expresión plástica. Al mismo tiempo muchisimos jovenes estudiantes de arte nicaraguenses fueron becados para estudiar en el exterior.

detalle del mural de Leonel Cerrato.

detalle del mural de Leonel Cerrato.

La germinación del Movimiento Muralista Nicaragüense.

A raiz del triunfo de la Revolución Popular Sandinista no hubo una reunión, o una decisión, o una indicación explicita a los pintores para que pintaran murales.

A pesar de esto, se vino creando un Movimiento en el sentido de una convergencia de muchas personas hacia un objetivo comun: pintar grande, pintar historias, pintar para educar, pintar en los edificios……

La chispa que provocó este incendio creativo fue la Cruzada Nacional de Alfabetización, por un lado, y por el otro las brigadas y pintores estranjeros que estaban realizando grandes murales en varios lugares de Nicaragua. Muchas mentes creativas pensaron en lo mismo y se vino creando por parte de los artistas la grande RETAGUARDIA de la Cruzada Nacional de Alfabetización.

La pintora y ceramista Rossy Lopez, en este entonces Directora del Sector Artes Plásticas del Ministerio de Cultura, coordinó y fomentó las acciones de artistas profesionales come Leonel Vanegas, Roger Pérez De La Rocha, Leonel Cerrato, Genaro Lugo, Maria Gallo, Orlando Sobalvarro, Alejandro Canales, Cesar Caracas etc. y de estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas como Rommel Beteta, David Espinoza, Luis Lugo, Boanerges Cerrato, Casanova Ellis etc.

Se crearon equipos de trabajo para pintar murales en la ciudad; para dar clase de pintura a los niños en los parques y brigadas artisticas y culturales salieron a los departamentos.

Entre las obras pintadas en Managua la que logró seguramente el mayor nivel de excelencia plástico/expresiva fue la Trilogia Mural del Parque Luis Alfonso Velásquez, realizada en las paredes de la Empresa de Mantenimiento y Ornato Municipal, entre marzo y septiembre de 1980, por los Maestros Leonel Cerrato, Julie Aguirre, Manuel Garcia, Hilda Vogl, Alejandro Canales, Genaro Lugo y varios ayudantes.

Esta Trilogia Mural que representaba la apoteosis de la hermandad, solidaridad y ternura del hombre y de la mujer nicaragüense, conformaba un conjunto unitario y armonico entre estilos y conceptos pintoricos muy diferentes : un ejemplo de unidad en la diversidad en el trabajo artistico, de respeto y colaboración entre varios artistas plásticos, de integración a la estructura arquitectonica que contenía la obra y al entorno natural del Parque: este excelente trabajo artistico se estaba transformando en la obra más importante de la plástica nicaragüense y en simbolo de Managua y Nicaragua en el mundo.

detalle del mural de Leonel Cerrato

detalle del mural de Leonel Cerrato

Como casi todas las demás obras de Pintura Mural realizadas en los 80, y declaradas Patrimonio Cultural Nacional por la Ley n. 90 ( publicada en la Gaceta Diario Oficial el 23 de Abril de 1990), esta Trilogia Mural fue también barbaramente destruida en el Noviembre de 1990; sin que nadie se asumiera oficialmente la responsabilidad, sin que nadie pagara los daños materiales y morales a los artistas; sin que la Oficina de Patrimonio o alguna Institución del Estado o el mismo Gremio de los artistas demandara y la Justicia pudiera encarcelar y obligarlos a compensar el daño a los responsables, así como previsto en la Ley de Patrimonio Cultural.

También llegaron a Nicaragua muchos artistas profesionales, estudiantes de arte y brigadas del mundo para pintar obras, como la Brigada Felicia Santizo de Panama, la Brigada Ramona Parra de Chile a través de los pintores Victor Canifru y Alejandra Acuña; el Maestro Camilo Minero del Salvador, que trabajó aquí muchos años; Arnold Belkin y Vlady de México, Daniel Pulido de Colombia; el subscrito con el maestro Aurelio y algunos italianos más; Cecilia Herrera de Argentina; Daniel Hopewell de Inglaterra; Janet Pavone, Miranda Bergman, Marilyn Lindstrom y la Brigada Orlando Letelier de los Estados Unidos; Maximino erezo de España, Sönke Nissen y Klaus Klinger de Alemania etc.

En el libro de Historia del Arte del prof. David Kunzle “ THE MURALS OF REVOLUTIONARY NICARAGUA 1979-1992”, hay un inventario de 270 Pinturas Murales realizadas en los años 80, sin contar las esculturas, decoraciones, mosaicos etc.

A la grande cantidad de artistas nacionales y estranjeros se suma una sorprendente variedad de estilos y conceptos pictoricos y esteticos, y todo esto caracteriza un Movimiento Muralista Nicaragüense multifacetico, libre, fantasioso, experimental, rico y novedoso, y hubiera podido transformarse en un foco de interés artistico/cultural nacional, fomentando la industria turistica de nuestro pais si no hubiera tenido Nicaragua por un lado la ceguera de algunos politicos que, como dijimos, hasta ahora todavia no pagaron los daños materiales y morales a los artistas y al Patrimonio Nacional provocados por la destrucciòn de la mayoría de estas obras; y por otro lado la debilidad de las instituciones culturales del Estado y de los Gremios de los Artistas, Arquitectos y Urbanistas que no demandaron los responsables de estas barbaridades.

Mual de Leonel Cerrato en Fougères, Francia.

Mural de Leonel Cerrato en Fougères, Francia.

El muralismo en Francia.

El artículo menciona al pintor Leonel Cerrato quien pinto varios murales en Francia. Si bien es cierto que el revanchismo de los gobiernos liberales trataron de borrar todas las huellas de la Revolución desde lo social hasta lo artístico… quedan murales de este movimiento en Europa. Asi en el Oeste de Francia en la región de Bretaña, la ciudad de Fougères, hermanada con Somoto desde 1986, invito a este artista a participar a una serie de actividades y entre ellas, testimoniar artísticamente sobre la situación en Nicaragua. Luego, el pintor siguió sembrando colores, rostros campesinos y ríos de leche y miel en las ciudades de Marseille, Montélimar, Rennes, Saint Amand les eaux entre otras.

Otra brigada muralista realizo un mural de varios metros de largo en la Universidad paris 7 en 1983 sobre la alfabetizacion.

 

Los talleres de poesia (2)

VIAJANDO A ESTELI

Hoy mientras iba al Taller de Poesia de Esteli

miré la carta que un muchacho camisa azul

mochila roja leia

y donde decia EPA. Esteli. Xiomara

en la carta le hablaba de las promesas

que el hizo durante la Cruzada Nacional de Alfabetizacion.

Que no olvidara decia.

Entoces pensé en Maria

la chavala aquella que quise una vez

y que todavia me espera.

PEDRO PABLO BENAVIDES

Taller de Poesia de Esteli, miembro del EPS.

Una muestra de la produccion de los talleres de poesia de las fuerzas armadas… sobre todo una muestra personal del Compañero Pedro Pablo Benavides quien escribio estos versos a finales del otro siglo, con otras siglas (EPA, CNA, EPS.). Siglas de un pais de pie que, por primera vez, liberaba la voz y permitia a uno verse a si mismo, frente a sus responsabilidades educativas, sociales, productivas o en la defensa. Los azares hicieron que Pedro Pablo me escribio la semana pasada indicandome las referencias del numero 5 de la revista “Nicarauac” donde se publico uno de sus poemas. Su nombre me sonaba… Sentia alguna proximidad porque estaba seguro de haber ya leido su poema, “A la miliciana de la que no supe el nombre“. Junto a otros versos volvio a ser publicado en la Poesia de las Fuerzas Armadas en 1985, por el ministerio de cultura.

Los versos de los talleres de poesia tenian por caracteristica de ser inmerso en la realidad revolucionaria, con nombres, lugares, caidos, lagrimas, alegria, amores lejanos, sangre. Una poesia encarnada en un pais real y soñado a la vez. Pedro Pablo, tus versos no quedaron en el olvido, tampoco el sueño nuestro…

Managua, 2 de septiembre de 1989.

Managua, 2 de septiembre de 1989. Los muchachos que combatian tambien publicaban versos.

Los Talleres de poesía de la nueva Nicaragua.

Recopilacion de los Talleres de Poesia de las Fuerzas Armadas (1985)

Recopilacion de los Talleres de Poesia de las Fuerzas Armadas (1985)

Los talleres de poesía proliferaron en todo el país pocos días después del triunfo revolucionario. Fue una de las primeras iniciativas del recién creado Ministerio de Cultura. Extrañaba al brigadista que entre los libros escritos por comandantes hubiera entre textos teóricos y discursos, poesía. Extrañaba al brigadista apenas llegado pero no a los Nicas cuya liberación significaba que realmente los hijos de Darío y Sandino se habían reencontrado con júbilo en la plaza, un tal 19 de julio.

Ernesto Cardenal, encargado del ministerio de Cultura se inspiro de la experiencia de Solentiname; Allí, la poeta costarricense Mayra Jiménez creó un taller de poesía entre los campesinos en 1977, y empezaron a escribir una poesía muy buena que luego había sido traducida en varios idiomas.

Cardenal relata en su libro “la Revolución perdida”:

Yo pensé que con el ministerio de cultura se podía hacer lo mismo en toda Nicaragua, y muy poco después del triunfo invité a venir a Mayra Jiménez, explique que el ministerio era en un experimento que no se había hecho en ninguna parte del mundo, ni aun en otras revoluciones, y no sabía si tendríamos éxito.

En Nicaragua siempre había habido muy buena poesía, de las mejores de América latina; para mi juicio la mejor; pero siempre había sido una poesía de elite, de gente culta; los versos del pueblo habían sido siempre malos, solo a base de rimas. El pueblo de poetas que era el pueblo de Nicaragua era un pueblo de rimadores. Yo encontré que era necesario enseñar a nuestro pueblo, que era tan amante de la poesía, las técnicas de la buena poesía moderna. Sobre todo el verso libre. Y eso hicimos en los talleres”.

Mayra Jiménez participo en organizar los Talleres de Poesía por todo el territorio como programa nacional. El primer taller de poesía se fundó en Monimbo por el simbolismo que ese barrio indígena de Masaya tuvo en la Revolución… Resistencia, mascaras, bombas de contacto y poesía. El segundo se fundó por las mismas razones en Subtiava, León. El árbol de Adiact iba a florecer de nuevo.

A partir de allí, se rego en todo el territorio. A las tres semanas del triunfo ya se convocaba al primer concurso de poesía. El Premio latinoamericano de poesía “Rubén Darío” con 320 poemarios llegados de todos los países de América latina o firmados por escritores exilados, originarios de países donde existe represión.  Roberto Fernández Retamar fue premiado por su libro “Juana y otros poemas personales”.

El primer número de la Nicararauac, revista bimestral del ministerio de cultura, publico en mayo de 1980 una serie de poemas “surgidos” de los Talleres. En realidad eran poemas de combatientes caídos o de poetas como José Coronel Urtecho o Joaquín Cuadra. La revista aprovecho esta publicación para presentar los talleres en los cuales se enseñaban técnicas adecuadas y los principios más fundamentales para escribir poesía. Nicarauac presentaba”: Son talleres eminentemente populares y se han fundado en comunidades indígenas, en barrios marginados de Managua, en muchas otras localidades del país, en algunas fábricas, en el Ejército y en la Policía.

Ernesto Cardenal había emitido unas reglas para la redacción:

  • No tratar de escribir con ritmos regulares ni con rimas.
  • Preferir la palabra mas concreta a la mas vaga.
  • Incluir nombres propios  de personas o lugares.
  • Procurar las imágenes que entran por los sentidos.
  • Escribir como se habla, y no con lenguaje “literario”.
  • Evitar los lugares comunes.
  • Abreviar el leguaje lo más posible.

Un procedimiento que otros actores de la cultura nica condenaron diciendo que lo que estaban haciendo era crear “Cardenales en serie”, pero sin la dimensión cultural del poeta… – El peligro de los talleres de poesía fue que la socialización de los medios de la producción poética también representaba la implícita imposición desde arriba de una visión nacional y un estímulo explícito de la construcción de tal visión en la cual teóricamente estaría incluido todo nicaragüense-(Craven, Juan Sobalvarro)… Dejaremos la polémica entre la Chayo y Cardenal. (¡Una polémica de 30 años!)

Lo importante es el movimiento tremendo que sacudió al país. Una nueva poesía, producto de los Talleres, sin estar desvinculada de la tradición de la mejor poesía nicaragüense anterior (de la cual naturalmente procede) se perfilo: el encuentro de la expresión mas directa aun, de una poesía mas clara aun, para todo el pueblo y hecha por el mismo pueblo. Hay en todos ellos una coincidencia temática: el recuerdo de los compañeros caídos, a los Héroes y Mártires, los episodios de la lucha, las tareas cotidianas de la revolución.

En 1985, Mayra Jiménez preparo la edición de poemas procedentes de los talleres de “Poesía de las fuerzas armadas”. Hay que imaginarse que las fuerzas de seguridad del paisito contaron con 27 talleres! Se llamaban Taller de Poesía de la Fuerza Aérea Sandinista, Taller de Poesía  de la Policía Sandinista de Transito, Taller de Poesía del Batallón blindado Ulises Tapia, Taller de Poesía  del Batallón Germán Pomares, Matagalpa, Taller de Poesía  de Ocotal, Taller de Poesía  de la Seguridad de Estado… entre otros. Nombres tan comunes, nombres que expresan otro tiempo; nuestro tiempo, nuestra utopía tan terca. 

Poesia de Ahmed Campos, combatiente chontaleño caido en Nueva Guinea en 1982.

Poesia de Ahmed Campos, combatiente chontaleño caido en Nueva Guinea en 1982.

El comandante Hugo Torres, uno de los que se tomaron el palacio, escribió el prologo del librito:

“Se ha dicho que Nicaragua es tierra de lagos y volcanes y además de guerreros y poetas, y es cierto; pero que se haya dicho que Nicaragua tiene Fuerzas Armadas que además de producir victorias militares producen poesía, creo que no se ha dicho, o se ha dicho muy poco y muy bajo: pero además, algunos no lo creen; y es que cuando alguien asocia ideas alrededor de los militares o de un ejercito cualquiera, piensa en tanques, aviones, soldados con casco, mirada fría; piensa en cárceles, represión, guerra. La historia de la humanidad y en especial la de América latina recogen muchas tristes y amargas experiencias, donde los militares han sido precisamente los causantes o más bien los ejecutores de las acciones que han dado lugar – en esos casos- a esa triste realidad”.

“A nadie se la ocurre asociar a los militares con el canto, con la pintura, con la danza, con la educación permanente de sus hombres, con el teatro, menos con la poesía. (…)Ellos están educados para ser guardianes de los intereses de los explotadores; ¿Y qué si no eso fue la GN o la EEBI en nuestro país? Con la revolución afloraron todas las manifestaciones culturales y artísticas del pueblo, entre ellas la poesía. En nuestro país los hombres de las Fuerzas Armadas son parte del pueblo, el mismo que está en el Poder, al que pertenece todo el aire, todos los ríos, todas las escuelas, todo el futuro”.

“Este es un ejército diferente, una policía diferente, estos no son hombres que asocien el valor con la brutalidad, sino con la dignidad, estos son hombres que estudian, que conocen la historia de su Patria, hombres con conciencia, hombres que luchan y mueren por el pueblo, por defender sus conquistas”,

“Buena por su armonía y buena por su contenido : de amor y desamor, de rebeldía y de lucha contra la opresión y la injusticia, esta poesía ayer perseguida, vilipendiada, atacada por ser expresión de los intereses del pueblo, hoy ha reventado y se ha esparcido por los aires; como la de ayer esta es poesía de amor y desamor, de dicha o  de tristeza, pero toda es poesía que refleja una actitud positiva ante la vida, un inmenso amor por la revolución, una profunda convicción de que por fin el presente y el futuro nos pertenecen por entero”.

Hasta hoy, los talleres siguen siendo un ejemplo único en el mundo que despertó la expresión del pueblo nicaragüense : ¿quién no ha escuchado en una reunión, en un bus, a una anciana, a un chavalito de seis años, todo este conjunto ciudadano, esta locura urbana, esta humildad campesina de noche frente al fogón, declamar unos versos?

Cuando escuchas versos, sabes que estás en Nicaragua…

Poesia editada por la ENN o el Ministerio de Cultura.

Poesia editada por la ENN o el Ministerio de Cultura.

Los billetes sandinistas (Moneda e historia nacional).

En 1990,  tras la derrota electoral del Frente Sandinista, el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro creo el Córdoba Oro para reemplazar la moneda anterior marcada por la espiral inflacionista. No se trataba solo de sanear la situación en « cien días » como lo pretendía el entonces ministro de finanzas, Francisco Mayorga. Se terminaba con una moneda marcada por el sello sandinista. Las ilustraciones que acompañaron a los nicaragüenses durante una década cambiaron radicalmente: Carlos Fonseca y Germán Pomares desaparecieron para dejar campo a las figuras de Pedro Joaquín Chamorro y de nuevo al conquistador Córdoba. Sandino y Diriangen lograron resistir unos años mas antes de ser expulsados de las representaciones oficiales. 

Este proceso ya había ocurrido cuando la revolución sandinista triunfo y cambio las figuras de las monedas y billetes emitidos a partir de 1979… En tres décadas, tres regímenes se sucedieron en Nicaragua y recurrieron a una iconografía distinta. Es un detalle histórico pero puede constituir un punto de partida al estudio del discurso oficial de un Estado: nos ofrece una representación de los conceptos del poder central. De mano en mano, muchas veces analfabetas (con un analfabetismo pasando del 53 al 12 % durante la administracion sandinista), pasan rostros de hombres ilustres, paisajes, hechos históricos que fueron escogidos con mucho cuidado para difundir un mensaje conforme al discurso oficial.

Existe una evidente coherencia entre el proyecto político de la clase que asume el poder y la iconografía escogida en las monedas emitidas en el país.

 

Simbolos de la Revolucion Popular Sandinista : logros sociales y institucionalizacion y defensa de la Revolucion.

Simbolos de la Revolucion Popular Sandinista: logros sociales y institucionalizacion y defensa de la R.P.S.

Reinterpretación de la historia nacional. 

Los principales cambios de iconografía en los billetes corresponden a los cambios políticos de los 35 últimos años en Nicaragua. Así comparamos tres series de billetes: la serie somocista de 1972, la serie sandinista de 1985 y la serie neo-liberal después de 1990.

En cada periodo, los temas claves de la historia nacional son reinterpretados. Así, la revolución sandinista oriento el tema de la historia del movimiento popular. Las ilustraciones escogidas pusieron en continuidad la lucha anti-colonialista hasta la gesta de Sandino y el derrocamiento de los Somoza; 500 años de lucha desembocando sobre el proceso revolucionario de manera coherente según la interpretación sandinista tal como la encontramos en « Raíces indígenas de la lucha anticolonialista en Nicaragua », el clásico de Jaime Wheelock. (Esta profusión de referencias se encuentra también en la política editorial de la década sandinista como una reacción al silencio impuesto por la dictadura somocista.) Este movimiento de reapropiación de la historia popular contra una visión elitista del destino de la Nación, lleva consigo un nuevo simbolismo, su calendario de celebraciones 19 de julio, 2 de septiembre…), su panteón de héroes y mártires… Los billetes emitidos durante el periodo sandinista ilustraron las nuevas referencias llevadas por la Revolución. El conquistador Hernández de Córdoba quien dio su nombre a la moneda por sugerencia norteamericana en 1912,  desapareció de las monedas y de los billetes, aunque se conservo su nombre.

 

Serie de billetes sandinistas emitidos en 1985.

Serie de billetes sandinistas emitidos en 1985.

La serie sandinista de 1985 se componía de la siguiente manera:

  • 10 córdobas: Andrés Castro
  • 20 córdobas: Germán Pomares Ordóñez
  • 50 córdobas: Cmdte Carlos Fonseca Amador
  • 100 córdobas: Rigoberto López Pérez
  • 500 córdobas: Rubén Darío
  • 1000 córdobas: Gral. Augusto C. Sandino. 

Después apareció el de 5000 con la efigie del General Benjamín Zeledón. Hubo varias monedas con el rostro de Sandino o la forma de su sombrero, incluyendo una moneda con valor de quinientos córdobas. Cada figura citada era acompañada al verso por una escena que representaba: la nacionalización de las minas, las milicias populares sandinistas, el 19 de julio, la reforma agraria, las jornadas populares de salud, la campaña nacional de alfabetización, el sacuanjoche (flor nacional) o edificios públicos.

Lo que no me explico es la ausencia del pasado indígena. Es una contradiccion dificil de entender cuando se mira el trabajo de rehabilitacion historica realizado durante los años 1980 : Adiact, Yarrinse, Diriangen la sublevacion de Matagalpa en 1881, hacian parte de la gesta de liberacion. Fue hasta el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro que apareció Diriangen, el cacique quien expulso a la primera incursión española de Gil González Dávila, en 1522. Las series somocistas ya habían evocado los orígenes indígenas tal como otros países centroamericanos (Tecun Uman en Guatemala o la referencia a Lempira en Honduras). Esta referencia mínima petrificaba a los indígenas en el pasado quitándole todo papel histórico para los 500 años que siguieron. La referencia indígena escogida por el somozismo fue exenta de todo belicismo: se hizo referencia al cacique Nicarao quien  « recibió » al conquistador (representacion de la estatua situada por el parque de Asososca). Tambien en 1951, se había representado a una “india” en el billete de un Córdoba con la efigie de la hijita, Liliam Somoza Debayle representada al estilo Sioux de los Estados Unidos con su pluma en el cabello. ¡Ni siquiera matagalpina, monimboseña o miskita! Es muy revelador de la visión exótica de la realidad indígena del país que pretendían gobernar.

  

El brazo de Andres Castro : Comparacion entre la serie somocista de 1972 y el billete emitido por la JGRN en 1979 / Foto de Susan Meiselas.

El brazo de Andres Castro : Comparacion entre la serie somocista de 1972 y el billete emitido por la JGRN en 1979 / Foto de Susan Meiselas.

El brazo de Andrés Castro.

En una serie de billetes del periodo somocista aparece la figura de Andrés Castro. Se trata de una fiel reproducción de la estatua erigida en la entrada al empalme que lleva hacia la hacienda de San Jacinto. La revolución sandinista retomo la figura de Andrés Castro, héroe de la guerra contra los filibusteros de William Walker, pero Castro ya no tiene los brazos contra su cuerpo como su estatua lo representa sino que esta arrojando su piedra en dirección del capitán yanqui. Una actitud que recuerda la foto de Susan Meiselas cuando fotografió a un muchacho sandinista arrojando su cocktail molotov contra una posición de la Guardia Nacional en Esteli. El brazo de Andrés Castro y su actitud de combate lo diferencian de la visión somocista más pasiva.

 

Al final de la Revolución pudimos ver la aparición de los billetes resellados: en 1988, el banco central de Nicaragua se vio obligado a resellar los billetes de baja denominación con denominaciones más altas: ¡Así nos volvimos millonarios! Podemos recordar los billetes con la efigie de Sandino acompañado de sus nuevos valores : un millón de córdoba hasta contar con un billete de 10 millones de córdobas, simbolizando los múltiples deslizamiento de una economía en crisis debido en parte a la agresión.

El Córdoba Oro nació en 1990 para reemplazar la moneda anterior que se perdía en devaluaciones. Todos los sandinistas desaparecieron de la nueva serie para permitir la reaparición de Hernández de Córdoba, Larreynaga o Rafaela Herrera. Pedro Joaquín Chamorro y el General Zelaya entraron en la lista de los “ilustres” que prestaron su figura a la emisión de billetes. Sandino y Diriangen pasaron algunos años en el « purgatorio » antes de ser definitivamente expulsados de las ilustraciones oficiales. Andrés Castro que había llegado a estar presente en los billetes somocistas y sandinistas no reapareció nunca.

Solo Rubén Darío se salvo y permaneció en todas las series de los tres periodos políticos abordados… permitiéndonos así recordar su poema “A Roosevelt”.

Con el deterioro economico de los ultimos años, nos volvimos millonarios.

Con el deterioro economico de los ultimos años, nos volvimos millonarios.

Guerra de la información (3).

Julio Cortázar defiende la Revolución sandinista. (Junio de 1983)

 El escritor Julio Cortázar fue entrevistado en Francia por la extensión regional “Poitou-Charente” del canal FR3 cuando fue invitado por la asociación France Amérique Latine a participar de un debate sobre Nicaragua. El autor de “Nicaragua tan violentamente dulce” fue entrevistado el 22 de junio de 1983.

 Washington impulsaba la Guerra de Baja Intensidad para destruir el proyecto sandinista. En Europa, se desataba el debate entre “intelectuales” sobre la actitud a tener ante esta revolución, solidarizándose una parte con el pueblo agredido mientras otros como Fernando Arrabal o Bernard Henri Levy reclamaban la intervención norteamericana en nombre de la “libertad”. Ya presentamos ambas partes en la serie de artículos “Guerra de la información”.

 Su libro, “Nicaragua tan violentamente dulce”, no sólo nos da sus impresiones del proceso revolucionario o testimonios “desde adentro”. Varias partes del libro tratan del papel que juega la prensa internacional para construir una visión parcial, fragmentada y caricatural del Sandinismo. La crítica se vuelve sistemática después de un tiempito de entusiasmo de muchos intelectuales europeos decepcionados… por su propia incapacidad.

 Una video de tres minutos archivado en el Instituto Nacional Audiovisual -INA- nos ofrece las palabras dulces y firmes de Julio. Por supuesto la entrevista esta en francés… Abajo viene la traducción de los apenas tres minutos de entrevista. Esta grabación, tercer episodio de la “guerra de la información” es un tesoro.

 portarit CORTAZAR

Enlace internet.

http://boutique.ina.fr/video/RXC04044848/plateau-invite-julio-cortazar-ecrivain.fr.html

 

Julio Cortázar es uno de los más grandes escritores latinoamericanos. Se encuentra hoy en Poitiers invitado por el comité local de la asociación France Amérique  latine para presidir, esta noche a las 8 PM en la « Maison du Peuple », una conferencia sobre Nicaragua. Un país, Julio Cortázar donde Usted se encontraba hace poco tiempo…

 P: A propósito, ¿Usted viene a testimoniar o a denunciar?

 Julio Cortázar: “Las dos si Usted quiere, porque fui cinco o seis veces a Nicaragua y la acumulación de testimonios que pude juntar ya, en este país, lleva necesariamente a la denuncia de lo que, allí, pasa. Sobre todo en cuanto a la interferencia de la política de Washington en toda Centroamérica y en particular sobre Nicaragua y El Salvador”.

 P: En este drama que vive actualmente América latina, ¿podemos decir que hay por un lado “los buenos” y por otro “los malos”?

 Julio Cortázar: “No, las cosas no siempre son o todo negro o todo blanco por supuesto. Pero si está claro que en Nicaragua el buen lado es del lado del gobierno sandinista y del pueblo sandinista, quien logró liberar el país luego de 40 años de lucha contra la dinastía Somoza –Padre e hijo-.Y que ahora se encuentra amenazado de ser aniquilado por una invasión –todo el mundo conoce los detalles por la prensa-. (Una amenaza) Que no parra de aumentar de día en día.”

 P: Hay una cosa que, en lo personal, no puedo explicar: Es la razón, por la cual, América latina ha conocido en todos tiempos los dramas que conoce actualmente. Siempre hubo, en estos países, violaciones de los Derechos Humanos, violaciones de las libertades…

 Julio Cortázar: “Si, es un problema complejo. Por una parte, somos países muy jóvenes y por otra, somos también países muy ricos. Lo que hizo que, desde el principio, después de la época colonial hubiese intereses extranjeros que trataron de adueñarse de todas las posibilidades de lo países latinoamericanos, muy especialmente – en el caso que me interesa- Centroamérica. Usted sabe muy bien que los Estados Unidos no tienen vergüenza al designar a Centroamérica como su “patio trasero” y están dispuestos a hacer cualquier cosa para mantener y conservar (su dominio).”

 P: Sin querer ser pesimista, tengo la sensación que los signos de una normalización hacia una democracia “adulta” no son muy palpables.

 Julio Cortázar: “No soy pesimista, soy un optimista muy crítico. Si usted piensa en lo que ocurre en el Cono Sur, en países como Argentina, Chile y Uruguay… y Bolivia. Usted mira hasta que punto llega la capacidad de los pueblos latinoamericanos para salir de los impases, a veces terribles, a los cuales son sometidos. A pesar de todo, se perfila poco a poco.”

 

 livre CORTAZAR

Confesion

 

Me acuso, Padre,

de querer a un país que no me pertenece.

 

Mi confesión es una larga lista de pecados:

querer robarme los atardeceres,

la sonrisa de un niño,

las viejitas del campo, en Chinandega,

La luz de amanecida sobre el lago,

los volcanes y los algodonales…

 

Me acuso, Padre,

de querer robarme este país entero.

 

Quiero hacer un paquete con esta Nicaragua

y llevarla conmigo

para que me consuele en otro exilio.

 

Paulina Herrera, chilena, Diciembre de 1980

2baraca FMJD

Roque Dalton y la Guatemala feliz. (2)

Guatemala Feliz

En enero de 1960, Miguel Ángel Asturias regresa a Guatemala tras cinco años de exilio. Concedió una de sus primeras entrevistas a la periodista Alaide Foppa, donde aborda la literatura latinoamericana. Evocaba también la nueva generación centroamericana y su deseo de interpretar la realidad de su país. Distingue ahí a tres excelentes jóvenes poetas: Arqueles Morales en Guatemala, Roque Dalton en El Salvador y Pompeyo Ramírez en Honduras. En varias ocasiones será Roque Dalton quien hablará de Asturias y a veces lo interpelara. En febrero de 1965, El imparcial publica una entrevista de Roque Dalton, donde aborda las características de su generación literaria ligada a la realidad social de su país.[6] También contesta al periodista que le pregunta su opinión sobre la nominación de Asturias al Premio Nóbel. Dalton expresó su profundo desacuerdo con la eventualidad, arguyendo que un escritor de tal calidad no necesita tal recompensa, y tendría que demostrar el coraje de un Sartre, quien por razones políticas lo rechazó en 1964.

A pesar de todo, en 1966, Roque Dalton y Miguel Ángel Asturias aparecen juntos en una fotografía tomada en el barco Undine, de Alemania Democrática. Asturias aparece en el centro de la foto, mientras Dalton, con una boina puesta, lo escucha con aparente calma. Tal vez Asturias llegó a Europa en este año de 1966 para recibir el Premio Lenin por la Paz en Moscú. Tal premiación no suscitó los mismos comentarios reprobantes de su parte: En el contexto de la lucha, los intelectuales del continente reunidos en Cuba (Depestres, Benedetti, Fernández Retamar, etc) expresaron la necesidad de definirse políticamente, rechazando la supuesta neutralidad de la creación artística[7].

En los meses que siguieron, una polémica mucho más violenta estalló cuando Asturias aceptó el puesto de embajador de la dictadura guatemalteca en París. Arqueles Morales y Roque Dalton reaccionaron violentamente contra este compromiso. Otto René Castillo estaba entonces a punto de unirse a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la sierra de las Minas. La decisión del Nóbel guatemalteco había sido discutida por el mismo Asturias con los cuadros del Partido Guatemalteco de Trabajo (PGT), quienes le aconsejaron aceptar el cargo para poder dar apoyo logístico al movimiento desde el exterior: Asturias se calló ante la desaprobación de los que respetaban su obra y creían en él.

Dalton gratificó a Asturias en un poema irónico:

“Guatemala feliz

Cada país tiene

el premio Nóbel que merece.”

Después de este episodio, parece que los dos autores no tuvieron la oportunidad o la voluntad de reencontrarse. La página fue definitivamente volteada.

Homenaje a la mala memoria

En 1964, el V Congreso del Partido Comunista Salvadoreño (PCS) evocó la vía armada como lejana perspectiva, pero definió como tarea prioritaria reiniciar el trabajo de organización y de tareas políticas. Esta declaración significaba el abandono de los intentos de resistencia armada, en precedentes como los GAR o el FUAR. Tal como ocurría en el PGT guatemalteco, los cuadros herederos de la tradición soviética habían sostenido estos intentos armados con poco entusiasmo. En definitiva, prevalecía la opinón de que la participación del PC en la insurrección campesina e indígena de 1932, tanto como la figura de Farabundo Martí, llevaban los estigmas de “la enfermedad infantil del comunismo”. Respecto a la figura de Martí, Roque la había pacientemente redescubierto con el testimonio de Miguel Mármol en mayo de 1966, en Praga, ligando así la historia del PCS a la tradición insurreccional, con lo que además ponía a la luz la figura olvidada de Farabundo Martí.

En Checoslovaquia, Roque colabora en el Comité editorial de la Revista Internacional junto a un guatemalteco delegado del PGT, Fortuny, a quien había conocido en Cuba por intermedio de Manuel Galich, ex-ministro de educación del gobierno de Jacobo Arbenz. En sus memorias, Fortuny relata que Roque se interesaba mucho por la línea política del PGT, que había decidido utilizar todos los medios para enfrentar al gobierno… Y entonces aceptó la vía armada reclamada por los jóvenes del partido, creando una confrontación casi generacional en el partido.[8] En Europa, Dalton vuelve a encontrarse con dos militantes del PGT, sus amigos Otto René Castillo y Arqueles Morales, que estudian entonces en Alemania.

Entonces, las FAR de Guatemala vivían una profunda crisis. Luis Antonio Turcios Lima intentó reactivar la lucha contra la línea de tregua impuesta por el PGT. La muerte del líder guerrillero, en octubre de 1966, empeoró la situación y el aislamiento de las FAR. En este contexto político frágil, Otto René estaba a punto de ingresar al frente guerrillero en la sierra de las Minas, dirigido por César Montes. Fortuny escribe: “El hecho es que Roque cada día hacía la pregunta de ´¿Qué hacer en El Salvador?´ Cada vez más disgustado con su partido, que entonces, evidentemente, excluía la vía armada de su estrategia política y cada día más animado por lo que se suponía eran éxitos de las guerrillas latinoamericanas”.[9]

Notas :

6 El imparcial, Guatemala, 20 de febrero de 1965: entrevista con el poeta Roque Dalton, los nuevos valores literarios de El Salvador.

7Lisandro Otero, Llover sobre mojado, editorial Planeta, México, 1998.

8 Miguel Ángel Sandoval, Los años de la resistencia, editorial Óscar de León Palacios, Ciudad de Guatemala, 1998. p 66-67.

9 Testimonio de Fortuny p. 309.



Guerra de la informacion (Francia – 1985)

Cuando intelectuales franceses recogían firmas contra el gobierno legal de Nicaragua.

El 21 de marzo de 1985, después de las primeras elecciones democráticas en Nicaragua, el periódico francés Le Monde publico una tribuna de intelectuales franceses que denunciaba la « dictadura sandinista ». La autollamada « internacional de la resistencia » pedía el apoyo activo de los Estados Unidos a la Contra.

En el mismo periodo el semanario Le Figaro Magazine denunciaba el « genocidio de los indios miskitos » publicando fotos de victimas… del somozismo!

Este ejemplo confirma que la solidaridad con Nicaragua tenía que desarrollarse allá, construyendo y cosechando pero también aquí, en el Imperio contra la desinformación. Hoy uno de los principales firmantes, Bernard-Henri Lévy afirma que nunca firmo tal documento…

 

Le Monde, Jueves 21 de marzo de 1985, pagina 6.

Internacional de la Resistencia.

Al Congreso Estadounidense.

El porvenir de la democracia está actualmente en juego en Nicaragua. Después de 4 años de dictadura (mayo de 1980 – noviembre de 1984), un partido totalitario –el FSLN- no pudo quebrar la resistencia del pueblo. Así como lo demostraron las elecciones, y a pesar de las presiones organizadas por el FSLN, mas de la mitad de los electores nicaragüenses le rechazaron su voto. La proclamación del estado de alerta demuestra, después de la relativa apertura que constituyeron estas elecciones, que el proyecto sandinista sigue la instauración del totalitarismo. Por eso, consideramos que el apoyo a todos los sectores de oposición es indispensable para que los Nicaragüenses puedan deshacerse de la dictadura de un partido totalitario y ejercer, por fin, este derecho que pensaban haberse ganado derrocando a la tiranía somocista : escoger libremente su porvenir político.

Estas circunstancias nos llevan a pedir al Congreso de los EE.UU, con un espíritu de solidaridad democrática, prorrogar la ayuda a la resistencia nicaragüense.

La prórroga de esta ayuda es necesaria desde un punto de vista estratégico: la junta sandinista no ha ocultado nunca que su objetivo es la integración de toda Centroamérica en una sola y misma entidad marxista-leninista. En ese caso, EE.UU. se obligaría a retirarse del uno de sus principales Tratados de ultramar, y es el objetivo precisamente buscado por la estrategia soviética: forzar los Estados Unidos a retirarse de las regiones que representan una importancia vital para ellos-mismos y el Mundo Libre. A este respecto, el problema de Centroamérica – “quinta frontera” de Europa – es también un problema.

Esta ayuda es también necesaria desde un punto de vista moral: el Occidente debe ser consecuente en el apoyo que aporta a los que luchan para beneficiarse de estos derechos que su propia Declaración de Independencia declaro inalienables y que, por lo tanto, deberían pertenecer a todos.

Decimos al Congreso de los EE.UU.: rechazar la ayuda a los que pretenden ejercer estos derechos equivaldría, por vuestra parte, a rechazar el espíritu de su propio país. En caso de fracaso en Nicaragua, la situación estratégica en la cual se encontrarán EE.UU. será menos grave que la traición de los principios mismos en los cuales su país ha estado basado.

La libertad de los Nicaragüenses, es su libertad y la nuestra. En este sentido, no se divide. Si fallan en Nicaragua, tenemos derecho a pedirle: ¿a dónde va a fallar la próxima vez? ¿Si la libertad y la democracia no valen la pena de ser defendido en su propio hemisferio, donde valen pena ser defendidos? El Mundo Libre espera su respuesta. Sus enemigos también.

 

Primeras firmas.

Francia / NICARAGUA :

Fernando Arrabal, dramaturge ; Alain Besançon, historien, philosophe ; Léon Boutbien, président international de l’Union internationale de la résistance et de la déportation ; Claudie Broyelle, écrivain ; Jacques Broyelle, écrivain, journaliste ; Pierre Daix, déporté, résistant, écrivain, journaliste ; général Delauna ; Monique Garnier-Lançon, vice-présidente de l’EI ; Eugène Ionesco, dramaturge, académicien ; Robert Jaulin, ethnologue, Bernard-Henri Lévy, philosophe ; Armand Maloumia ; Edouardo Manet, écrivain, Vladimir Maximo ; Jean-François Revel, journaliste, écrivain ; Jules Moch, ancien ministre, écrivain ; Marie-Madeleine Fourcade, présidente du comité d’action de la résistance ; Galina Vichnevskay ; Leonid Plioutch ; Illios Yannakakis, universitaire ; Jacques Miquel, avocat ; Pierre Rigoulot, universitaire, écrivain ; Olivier Todd, écrivain, journaliste ; Père Riquet, déporté, résistant ; Patrick Wajsman, écrivain, journaliste ; Eddy Marnay, compositeur ; Raymond Moretti, peintre ; Branko Lazitch, écrivain, journaliste ; Pierre Golendorf, journaliste, écrivain ; Emmanuel Le Roy-Ladurie, historien, Collège de France ; Vladimir Boukovsky ; Pierre Le Rolland, résistant, déport ; Eliane Le Rolland, résistante, déporté ; Philippe Bernert, journaliste ; Jean-Marie Daillet, vice-président du CDS.

Omar Cabezas nos habla de la montaña…

Enrevista en Managua, 2004. Laurent Sanchis.

Revision “Ivn”

Tuvimos la oportunidad de encontrar a Omar a finales de 2004. El pretexto era hablar de Leonel Rugama, poeta y militante sandinista pero no pude resistir de hacerle preguntar acerca de su “obra”. Nos relato como nació el libro… contra su propia voluntad.

La montaña es algo más que una inmensa estepa verde, de Omar Cabezas (León, Nicaragua, 1950), se convirtió en un relato de referencia casi obligatoria para intelectuales y periodistas que en la década de 1980 se interesaban en la literatura que producía Nicaragua bajo el entonces gobierno revolucionario de los sandinistas (1979-1990).

 El relato de Cabezas, que fue comandante guerrillero sandinista, ganó el Premio Casa de las Américas en la rama de testimonio (1982). Pero Cabezas resiente las acusaciones de escritor en su contra. Cuenta en esta entrevista que el relato, traducido en varios idiomas y que fue una ventana para comprender parte de la historia de su país, nació de plena desnudez: con su novia de turno, luego de la hora del amor, contaba sus experiencias, mientras su pareja grababa, para luego transcribir el relato.

La montaña es algo más que una inmensa estepa verde, es un texto de cercanías, sin ninguna duda. Julio Cortázar escribía en una carta dirigida a Omar Cabezas: “Sin duda ya sabrás por muchos otros lectores que una de sus características más salientes es la imantación, quiero decir que apenas se lo empieza a leer uno se queda como pegado a él y ya es imposible abandonarlo hasta el final“. Y el poeta nicaragüense, José Coronel Urtecho, expresó que el libro estaba escrito “en nicaragüense, en puro nicaragüense, en la lengua que todos nosotros hablamos”.

 
P- Cuando se publicó La montaña es algo más que una inmensa estepa verde, de repente su nombre pasó a formar parte del panorama literario nicaragüense. ¿Qué recuerda del súbito interés por su relato?
R- Lo primero que me provocó fue mucha presión. Verdad, porque una vez que se publicó el primer libro, me empezaron a presionar por el segundo libro. Entonces, esto me provocó mucha angustia, una presión social, política, masiva. Aquí en Nicaragua fue la presión más grande. Me paraba en un semáforo y la gente montada en un bus me decía: ´¿Y el segundo libro?´. Si iba a un restaurante o a una fiesta, la gente me presionaba mucho por el segundo libro. Igual ocurría en el extranjero. Entonces, la primera cosa fue que me provocó una presión sicológica de alguna manera, pero además me ocasionó acusaciones infundadas. Como, por ejemplo, que me acusaban de escritor. Y esa acusación yo nunca la he asumido, nunca aceptaba que me acusaran de escritor…

La montaña es algo mas que una inmensa estepa verde...

La montaña es algo mas que una inmensa estepa verde...

P- ¿Usted cómo se consideraba: como autor, un testigo, alguien que cumplió con el deber de memoria…?
R- Yo tenía ganas de hablar, una razón muy egoísta. Tenía ganas de contar lo que había vivido. Y hay que recordar que el libro yo no lo escribí: el libro yo lo conté. Este libro no es escrito: este libro es hablado, a una grabadora, con una muchacha. Lo que yo quería era hacer el amor y contar las cosas que yo había vivido. Y eso lo contaba completamente desnudo además… Después el libro tuvo mucho éxito por el premio (Casa de las Américas) y todo este rollo. Quiero decir que esto está alejado de pretensiones de educación, de formación… Más bien, tiene que ver con mi característica: que yo tenía ganas de hablar, pues. Como estaba la revolución empezando, me presentaban como si fuera escritor. Y me preguntaban cual era mi opinión sobre la revolución y los intelectuales, que cual era el autor que más había influido en mi vida… Y quiero aclararte que cuando hice este libro, lo único que había leído, porque yo no era un lector de literatura, yo era más bien un lector de sociología –soy abogado de profesión— pero a mí lo que me fascina es la sociología. Y entonces, me hacían esta pregunta que cuál era el autor que más había influido en mi obra. Ninguno decía, porque yo solo había leído El Quijote de la Mancha, porque me lo impusieron los profesores del primer año de universidad, de la clase de español. Claro, de tantas preguntas, tuve que empezar a leer, porque me daba pena. Por vergüenza personal, más bien.
P- ¿Cuándo sintió la necesidad de contarnos esta parte de la historia clandestina de Nicaragua?
R- Lo que ocurrió es que yo conocí a una periodista, a una reportera de guerra del Washington Post, en plena insurrección, y estaba bajando de la montaña en dirección de Estelí, precisamente. Se llamaba Alma Guillermo Prieto. Ella y yo nos hicimos amigos, 15 días antes del triunfo de la revolución. Después, ella me llamó diciéndome que la editorial mexicana Siglo XXI le había financiado un libro que era una historia oral de la revolución y ella pensaba hacerlo a partir de entrevistas con comandantes, y quería que yo fuera uno de los comandantes. Entonces yo le di una entrevista, hicimos como 12 horas de grabación. Después ella me entregó un fólder y me dijo: ´mira, vos sos escritor y no te has dado cuenta´. ¿Por qué?, le pregunte. Ella me dio una trascripción de la grabación que hicimos en su casa y me dejó de leerlo. Y cuando lo leí, pues me quedé encantado. Ella me dijo que era textualmente lo que había dicho y entonces, me dijo que escribiera. Yo le dije que no, que era loca. Y se fue.

Mi oficina era contigua a las del comandante Bayardo Arce, que tenía una secretaria que se llamaba Nazarena Navas. Era bella, era linda y me gustaba. Yo no hallaba cómo entrarle a ella. Ella era lectora de literatura latinoamericana, yo siempre la miraba con libros de García Márquez, Vargas Llosa, Galeano. Entonces, para acercarme a ella empleé este truco.
Una vez le dije: Nazarena, fíjate que una periodista loca del Washington Post me vino a decir que yo era escritor por esto. Le dije: Léelo amor, y entonces lo empezó a leer. Me dijo: ´No me friegues, esto es literatura y de la buena; tienes que escribir. Y si no podes escribir, pues grabas´. ¡Y cómo me voy a poner a grabar! Voy a parecer loco, así con la grabadora: bla bla bla bla.
´ No, –me dijo—, yo te acompañó a grabar´. Bueno, le dije, entonces empezamos a grabar; vale decir, empezamos a hacer el amor y grabábamos desnudos. Ella lo transcribía después. Cuando se dio el primer año de la revolución, invitamos a todos los grandes intelectuales de América Latina en aquel tiempo. El padre (Ernesto) Cardenal, que era ministro de Cultura, en una conspiración con la secretaria, publicó sin mi permiso ni autorización un extracto de la grabación en uno de los primeros ejemplares de la revista Nicarauac. Ese 19 de julio, después del acto de la plaza de la revolución, Bayardo Arce dijo: ´vámonos a mi casa a echarnos unos tragos´; él le dijo a todos los intelectuales. Estaba García Márquez, estaba Eduardo Galeano, Julio Cortázar, y no sé quien más… Pues ahí estuvimos hablando de cualquier cosa, de la organización del pueblo, etc. Pero, indefectiblemente, García Márquez, el Gabo, metió el tema de la literatura. Estaba diciendo que no es cierto eso de las musas para inspirarse, que la mejor musa era una mesa de trabajo con una página en blanco y fajarse, y escribir, y que eso requería oficio. Y que había que guardarla seis meses y volver a sacar la pagina y corregirla. Así era el oficio. Empezó a decir que aquí en Nicaragua van a ver que van a hacer una nueva literatura. Dijo: ´Aquí acabo de leer un trabajo muy bueno y se ve que el hombre, el compañero que lo escribió, lo pulió: se mira que lo trabajó… Es comandante incluso, cómo es que se llama…Se llama Omar Cabezas´. Todo el mundo se volteó y yo me puse colorado. ¡Hay mi madre!, pensé, ¡si supiera este hombre que lo hice desnudo, que no lo corregí nunca, se va a morir! Entonces me quedé calladito. Y eso me puso una presión, verdad. Los compañeros me decían que escribiera. Pero esta compañera que me había ayudado a grabarlo se fue para Panamá, porque era panameña. Entonces yo deje de grabar. Pero me gustaba la idea de hacer el amor y grabar. Luego yo me encuentro con otra amiga y le expliqué cómo hacía las grabaciones. Después ella se fue para Bulgaria a estudiar. Yo todavía era soltero y cuando me encontraba a una amiga yo le proponía hacer las grabaciones…Y así fue, fueron unas cuantas noches bellas con unas amigas lindas.

Un buen día me llamó Ernesto Cardenal y me dijo: ´Omar, fíjate que en Cuba hay un concurso que se llama Casa de las Américas´. Yo ya había oído a Leonel Rugama hablar de este concurso, pero claro, este concurso era para los grandes escritores, con referencia. Entonces le dije que estaba loco, que cómo se le ocurría proponerme este concurso. Cómo iba a concursar en literatura. ´Si, -me contestó Cardenal—, pero hay un premio para testimonios´. Me daba lo mismo: cómo iba a mandar mi testimonio para que un jurado que no conocía, escoja cual vida es más bonita entre todos los libros que están contando su historia. No me parecía ético concursar para saber si mi vida era más bonita para que la premien. Yo tenía un problema con esto. ´No, –me dice— pero esto te corresponde a vos, puede servir de ejemplo para los jóvenes, las generaciones del futuro y esto…´ Por el lado político me cogió, pues. Bueno, le digo, pero fíjese que no tengo las grabaciones, porque mis amigas se quedaban con los casetes de recuerdo, porque les gustaba cómo hablaba… Y no solo esto, además Tomas no me va a dar permiso porque estamos hasta aquí de trabajo, porque yo era viceministro. ´No, –me dice Ernesto Cardenal—, yo voy a hablar con Tomás´.
Un día, Tomás me dice: Omar subí. –él estaba en el quinto piso y yo en el cuarto—. Mira, me dice, me dijo Ernesto que vos querés sacar un libro. ¡Yo no quiero hacer ni mierda!, la conteste. Él es el que quiere que yo lo haga. Tomás replicó: bueno, de todas maneras esto es importante y por esto te voy a dar ocho días para que escribas este libro. Te voy a conseguir una casa en la Laguna de Apoyo, voy a ver para que te metan todas las cosas que vos necesites. Y me vas a escribir este libro en ocho días, porque tenemos demasiado trabajo. Y ándate ahora, terminó. Pero mira, Tomás, es que no tengo los casetes –y tengo que contarle la verdad al viejo—. ´Anda que te los presten´, dijo. Fíjate que ninguna de mis amigas quería prestarme los casetes. Al fin, aceptaron darme una copia de los casetes. Me metí ahí con todas las copias, simplemente las ordene cronológicamente con todos los documentos y cuando faltaba un lapso de seis meses que no contaba, entonces yo escribía y le ponía un puente. Estuvo el libro, lo mande al premio.

Omar Cabezas, dia de la entrevista. (Foto L. SANCHIS)

Omar Cabezas, dia de la entrevista. (Foto L. SANCHIS)

Como a los tres meses, a mí se me había olvidado esto, me llamó Tomás: ´Omar, me acaban de llamar de Cuba diciendo que ganaste´. ¿Que gané qué?, le pregunté. ´El premio´, me contestó. ¡Hijuelagranputa, qué jurado más irresponsable!, pensé. Y ahí empezó todo…
Luego, hasta 1988, por ahí ó 1989, no me acuerdo bien, me vino la presión para escribir el segundo libro. Eduardo Galeano me había dicho que mejor hiciera tres libros, que hiciera una trilogía, porque en este tiempo él estaba escribiendo Las memorias del fuego, y estaba con la onda de la trilogía. Entonces, teóricamente yo me metí a hacer la segunda parte de las tres, pero estando ahí durante un mes de vacación, yo me dije: ¿y cuando regresemos, la gente va a empezar a preguntar: y el tercero? Y me va a meter una presión como la que me metieron para el primero. Entonces me tiré no una trilogía, sino que hubo un libro así como de 700 o 600 páginas. Y en este momento perdimos las elecciones y como que se perdió el interés por la revolución y se desorganizó la parte del Frente que miraba mis libros, porque yo done mis derechos de autor para los huérfanos de la guerra y para Los Pipitos.
P- Hoy en la actualidad, ¿ya no piensa grabar… ya no, digo, escribir?
R- Yo me casé con la última mujer con quien grabé el primer libro. Es madre de mis gemelos, que nacieron con síndrome de Down. Fue lo que me inspiró a fundar Los Pipitos. Ellos nacieron en septiembre de 1986, en 1987 hicimos la asociación de padres de familia Los Pipitos, y en 1987-88 hice el segundo libro y después, en este ínterin, perdimos las elecciones. Los primeros años fueron años muy duros en que los gringos trataron de demolernos, trataron de acabar con todos los logros de la revolución, y trataron de demoler al Frente. Los gringos tienen el sentido de remate. Como nos golpearon con la pérdida del gobierno, trataron de irse a fondo, sin importarle las consecuencias. Entonces yo pensaba tal vez escribir un tercer libro. Como que ya te sentís un poco picado, que ibas contando una historia y quieres saldar la cuenta con el lector, con la juventud, con el mundo o con lo que sea. Porque el libro, el primero, por ejemplo, tiene más de 400 ediciones en 27 países. Fue nominado varias veces, se hizo una película que se presentó en el festival de Nueva York, fue muy divulgado hasta el día de hoy. Acabo de regresar de Venezuela, hace como 15 días, que nos invitaron los chavistas a hacer un intercambio de experiencia allá. Y después que estuve en una conferencia en una universidad, llegaron varios jóvenes y profesores a que les autografiara un libro y descubrí que era un libro pirateado por un editor español. Sentía la necesidad por escribir quizás unos cuentos, quizás una novela. Pero no soy un escritor de profesión. Hasta ahora ando con una gana terrible de contar lo que paso de 1990 para acá. Por eso quiero ocupar una conferencia que di cuando estuve en Santiago de Chile. Anteriormente estuve en Chile en 1972 cuando yo era vicepresidente de una organización en la Universidad y fui a un congreso estudiantil continental que había allá. Ahí conocí a Allende y también a Víctor Jara y me acuerdo que le caí muy bien, pues amanecimos una noche bebiendo vino en las escaleras de un edificio, hacia un frió terrible y amanecimos en las escaleras que dan en las aceras. Entonces cuando me invitaron allá, me fui. Me invitaron a hablar y cuando empiezo a hablar yo ya no puedo dejar, esto es mi problema. Me van a mandar los filmes y las transcripciones grabadas de las conferencias que di allí. Y dos meses después me invitaron a Venezuela y también pedí el favor que me mandaran grabaciones.

Ahora me muero por contar lo que ocurrió. Entonces, no hay que asustarse si aparezco con un tercer libro contando la historia de lo que pasó de 1990 para acá, que me parece que es una odisea por todavía estar aquí platicando nosotros, porque los norteamericanos se tiraron una operación de demolición del FSLN después que perdimos las elecciones. Y no han podido pues, más bien vamos para arriba. Parece más bien que vamos a hacer un gobierno de nuevo en un par de años. No solo es que no nos detuvieron, porque claro, nos pegaron muchísimo. Pero empezamos a resistir, a reagruparnos y vamos para adelante. Perdimos el gobierno por los votos cuando lo ganamos a balazos. Bajados a votazos, minándonos por la guerra. Y entregamos el gobierno normalmente y después de 15 años volver de nuevo por los votos. Y a mi me gustaría contar toda esta experiencia de lo que fue la resistencia que hay contra los gringos. Claro, remontando las cosas para atrás, obviamente. A mi me encanta la idea de hacerlo.


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