Archivo para la categoría ‘Francia’

Recuerdos de un brigadista frances de la Juventud Comunista (3).

En “you tube”, se puede ver los comentarios de un brigadista frances quien participo en la brigada de la Juventud comunista francesa a partir de 1984. Ya varios articulos relatan el compromiso de la organizacion juvenil francesa en la construccion de escuelas entre 1984 y 1986. Trabajaron en el departamento de Carazo, en comarcas rurales del municipio de Santa Teresa. El comentario en frances acompaña la presentacion de fotos de la fases de construccion de la escuela de El Mojon (a menos de una hora de camino de Santa Teresa). Un testimonio importante…

http://www.youtube.com/watch?v=_POUAdZ4t0E

  

 

 Miniature  

Bref parcours d’un album pour relater un episode de solidarité dans le Nicaragua des années 1980…

Territorio liberado en Paris… (1978)

Territorio liberado en Paris… (1978)*

El grupo se acercó al edificio en silencio. Apretaron el timbre del portero eléctrico pretextando cualquier asunto para que les abrieran la puerta. El escudo nicaragüense de la delegación Somocista tronaba orgulloso: una boina frigia sobre cinco montañas centroamericanas prometiendo la libertad que seguía siendo burlada.

Apenas se abrió la puerta, el grupo irrumpió violentamente. El personal del lugar fue expulsado y un nuevo embajador fue instalado – el elegido fue el único nica del grupo- el tiempo que duraría la conferencia de prensa. El retrato del presidente Somoza ya descansaba en el suelo, medio roto, como eco de la rabia despertada en Monimbo. Algunos periodistas habían sido avisados de la operación y pudieron escribir algunas líneas sobre el suceso que pocas veces fueron publicadas por las redacciones.

Después del discurso, declarando “liberada” la sede diplomática Somocista, el grupo decidió esfumarse antes que llegue la policía francesa. En el tiempo que duró la “declaración oficial del nuevo embajador”, se revisaron los archivos y las gavetas de las oficinas. Al terminar su trabajo el grupo desapareció por los techos parisinos con algunos pasaportes recién preparados por el consulado. Algunos siguieron rumbo a Bélgica donde después de una breve etapa se prepararon para ir a Nicaragua con sus pasaportes en regla. Luego integraron las tropas guerrilleras…

* Relato de un miembro del comando escuchado en 2009. Me habló de su llegada a Managua con las tropas victoriosas. Cuando quise preguntarle mas cosas, desapareció.

(Gracias, Fonti por la revision del texto!).

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Traduccion en frances por Lorenzito.

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 Territoire libéré à Paris (1978).

Le groupe s’approcha de l’édifice en silence. Ils sonnèrent à l’interphone et prétextèrent d’un quelconque sujet pour qu’on leur ouvre la porte. Le blason nicaraguayen de la délégation somoziste trônait orgueilleusement: un bonnet phrygien au-dessus de cinq montagnes centraméricaines promettant la liberté pourtant toujours confisquée.

 Sitôt la porte ouverte, le groupe fit violemment irruption. Le personnel des locaux fut expulsé et un nouvel ambassadeur nommé (l’élu était le seul Nica du groupe) pour le temps de la conférence. Le portrait du président Somoza reposait déjà sur le sol, à moitié brisé, comme en écho à la rage réveillée à Monimbo. Les quelques journalistes qui avaient été avisés de l’opération purent écrire quelques lignes sur cet événement, peu souvent publiées par leurs rédactions. 

Après leur discours, conclu en déclarant “libéré” le siège diplomatique somoziste, le groupe décida de s’évaporer avant que n’arrive la police française. Pendant le temps que dura la “déclaration officielle du nouvel ambassadeur”, les archives et tiroirs des bureaux furent inspectés. Son travail terminé, le groupe disparut par les toits parisiens, emmenant avec lui quelques passeports récemment établis par le Consulat.

Quelques membres du groupe mirent le cap sur la Belgique où lors d’une brève étape ils se préparèrent pour aller au Nicaragua avec leurs passeports en règle. Là-bas, ils intégrèrent les troupes de la guérilla.

 * Récit d’un membre du commando, recueilli en 2009. Il me parla de son arrivée à Managua avec les troupes victorieuses. Quand je voulus lui en demander plus, il disparut.

Recuerdos de una brigadista francesa de la Juventud Comunista (2).

 ”Os digo que a mi regreso, van a oír hablar de Nicaragua”.   El tono de Magda Hoibian no deja ninguna duda. Donde quiera que vaya, ahora se llevara el país con ella. Magda es parte de una brigada de ciento veinte jóvenes comunistas franceses que construyen tres escuelas financiadas a través de recolectas, una de ellas llevara el nombre de “Louis Aragon” . Jacques Perreux, secretario general del Movimiento de la Juventud Comunista, quien asistió a la ceremonia del 5 º aniversario de la Revolución, visitó la brigada.

 Nacido en una familia protestante, se sintió sofocado en su escuela secundaria de Fontenay-sous-Bois. El encuentro con el círculo de la JC, en un debate sobre la formación profesional, le “abrió el horizonte”. Magda quería “experimentar cosas emocionantes”. Durante una noche de solidaridad, se enteró de la historia de “un pequeño pedazo de tierra que antes era parecido a una una cámara de tortura y escapó al imperialismo resistiéndole desde cinco años.” Magda recolecto tres mil francos a su alrededor y se integro a la brigada.

País pobre, país en guerra, la joven comunista sabía lo que le esperaba en Nicaragua. A su llegada, fue sin embargo “un choque al ver las casitas de tablas, la gente con los pies descalzos, los niños que trabajan.” Choque frente a las imágenes concretas de la guerra, los jóvenes que van al frente, fotos diarias en el periódico de los caídos, todos los días el anuncio de un ataque de mercenarios de Washington.

Magda ha descubierto también una revolución. Ella trabaja en El Llano, a 50 km de Managua. Trescientos campesinos viven allí, en las casas de tablones construidas a lo largo de un camino de tierra. La nueva escuela será el único edificio de concreto con ventanas de vidrio. La vieja escuela, los jóvenes franceses la descubrieron a su llegada. “Llegamos al anochecer, la gente estaba esperando desde tres horas. Nos llevaron a la escuela, una baraca completamente oscura, sin ventanas, con sólo una pizarra y pupitres. El responsable sandinista, dijo: “Antes de la Revolución, no había ni siquiera eso. Vivíamos aquí como ratas en un agujero. ” Magda dijo: “Fue una recepción muy solemne y muy conmovedora. Se alquiló un viejo tocadiscos que trabajó con el generador y bailamos. ”

Gilles Perre, coordinador de la Brigada "Louis Aragon" en Nicaragua por la Juventud Comunista.

Gilles Perre, coordinador de la Brigada "Louis Aragon" en Nicaragua por la Juventud Comunista. (1984)

Entonces la vida se organizó bajo la dirección de los jefes de obra nicaragüenses. Los jóvenes brigadistas trabajan duro todos los días. La escuela de El Llano tendrá dos clases de 6 sobre 8 metros. El grupo de Magda ha nivelado el terreno, comenzó las fundaciones y la estructura. Los que llegaran en agosto construirán las paredes, Luego otro grupo completará la construcción en septiembre. La construcción no es sólo el asunto de la brigada. Hombres, mujeres, niños, todos los habitantes vinieron a ayudar a excavar y empujar carretillas. El domingo, el sitio se convirtió en el centro de la vida de la comunidad.

Por la noche, los franceses se reúnen alrededor de las lámparas de petróleo. Poco a poco, las familias llegan y comienzan los cantos. En el pequeño pueblo, tres centenares de campesinos muy pobres, aislados de todo, ahora conocen “le chiffon rouge”, canción de Longwy en lucha, que se convirtió en el himno de la Juventud Comunista. Entonces, dice Magda, “todo el mundo se va donde su familia“. Magda convive con la familia de una anciana analfabeta que le explica la revolución: “Ahora, cuando las mujeres trabajan, se les paga. Y entonces ya no estamos solos. Sentimos que tenemos un país y que tenemos amigos ya que están Ustedes aquí”. Ella también habla de sus temores por su hijo que se fue a combatir.

La última gran fiesta se llevó a cabo el 14 de julio. Los brigadistas han invitado a todo el mundo y querían cocinar “francés”. Tuvieron que inventar. Piden perdón a las hermanas Tatin porque por falta de manzanas, hicieron la famosa torta con mangos y salio muy bueno. Esta noche, las familias han escuchado la historia de otra revolución, la de 1789, y preguntaron: “¿Y cómo hicieron para resistir la agresión imperialista?» Pronto, la joven francesa se irá. Se siente un poco triste. “Nunca la olvidaremos“, ya le han dicho los nicaragüenses. Magda no verá la escuela completa. Pero un sueño ha nacido: ser estudiante en la Escuela Normal para ser profesor: “Un día, dice, voy a enseñar en esta escuela. ”

Articulo de Maite Pinero, publicado en el periódico francés l’Humanité, 24 de julio de 1984.

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articulo original en frances mandado por Jacky

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L’école neuve d’El Llano
Sur un des chantiers de la brigade des jeunes communistes français

Envoyée spéciale: MAÏTÉ PINERO, Journal L’Humanité

Managua, 24 juillet : « Je te le dis, à mon retour, on ya en entendre parler du Nicaragua. » Le ton de Magda Hoibian ne laisse planer aucun doute. Où qu’elle aille, dorénavant, elle emmènera ce pays avec elle. Magda fait partie d’une brigade de cent vingt jeunes communistes français qui construisent là-bas trois écoles dont l’une portera le nom de Louis Aragon, qu’ils ont financées grâce à leurs collectes. Jacques Perreux, secrétaire général du Mouvement de la jeunesse communiste, qui a participé aux cérémonies du 5e anniversaire de la révolution, a rendu visite aux brigadistes.

Issue d’une famille protestante, elle étouffait dans son lycée de Fontenay-sous-Bois. La rencontre avec le cercle de la JC, au cours d’un bat sur la formation professionnelle, lui a « ouvert l’horizon ». Magda avait envie « de vivre des choses passionnantes ». Au cours une soirée de solidarité, elle a appris l’histoire d’« un tout petit bout de pays qui était avant comme une chambre de tortures et a échappé à l’impérialisme qu’il tient en respect depuis cinq ans ». Magda a recueilli trois mille francs autour d’elle et s’est inscrite comme brigadiste.

Pays pauvre, pays en guerre, la jeune communiste savait ce qu’était le Nicaragua. A l’arrivée, ce fut pourtant « le choc devant les baraques de planches, les gens pieds nus, les enfants qui travaillent ». Même choc levant les images concrètes de la guerre, jeunes qui partent au front, photos quotidiennes dans le journal je ceux récemment tombés et, chaque jour, l’annonce d’une attaque des mercenaires par Washington.

Magda a aussi, a surtout découvert la révolution. Elle travaille à El Llano, à 50 km de Managua. Trois cents paysans vivent là, dans des maisons de planches qui s’étalent de part et d’autre d’une route de terre. La nouvelle école sera le seul bâtiment en dur muni de vitres. L’ancienne, les jeunes Français l’ont découverte dès leur arrivée. « Nous sommes arrivés à la nuit tombée, les gens nous attendaient depuis trois heures. Ils nous ont emmenés dans l’école, une baraque toute sombre, sans fenêtres, avec juste un tableau et des pupitres. Le responsable sandiniste nous a dit: « Avant la révolution, il n’y avait même pas cela. On vivait ici comme des rats dans un trou. »

Magda ajoute: « C’était un accueil très solennel, très émouvant. Ils avaient loué un vieil électrophone qui fonctionnait avec le groupe électrogène et on a dansé. »

Puis la vie s’est organisée sous la direction des maîtres d’œuvre nicaraguayens. Les jeunes brigadistes travaillent d’arrache-pied tous les jours. L’école d’El Llano comprendra deux classes de 6 mètres sur 8. Le groupe de Magda a nivelé le terrain, effectué le traçage, commencé les fondations et l’armature. Ceux qui viendront en août construiront les murs, l’équipe de septembre achèvera le bâtiment.

La construction n’est pas seulement l’affaire de la brigade. Hommes, femmes, enfants, à tour de rôle, tous les habitants sont venus piocher et pousser les brouettes. Le dimanche, le chantier devient le centre de la vie de la communauté.

Le soir, les Français se réunissent autour des lampes à pétrole. Peu à peu, les familles arrivent et commencent les chants. Dans le petit village, trois cents paysans très pauvres, coupés de tout jusqu’ici, connaissent maintenant le « Chiffon rouge », chant de Longwy en lutte, devenu hymne de la jeunesse communiste.

Puis, dit Magda, « chacun rentre dans sa famille ». Celle de Magda est une vieille paysanne analphabète qui lui explique ainsi la révolution : « Maintenant, quand les femmes travaillent, elles sont payées. Et puis, on n’est plus seuls. On sent qu’on a un pays et qu’on a des amis puisque vous êtes ici. » Elle parle aussi de ses craintes pour le fils qui combat.

La dernière grande fête s’est déroulée le 14 juillet Les brigadistes ont invité tout le monde et voulu cuisiner « français ». Il leur a fallu inventer. Les sœurs Tatin leur pardonneront : faute de pommes, leur célèbre tarte s’est faite avec des mangues et c’était très bon.

Ce soir, les familles ont écouté l’histoire d’une autre révolution, celle de 1789, et elles ont demandé: « Et comment avez-vous fait pour résister à l’agression impérialiste ? »

Bientôt, la jeune Française va repartir. Elle est un peu triste. « Nous ne vous oublierons jamais », lui ont déjà dit les Nicaraguayens. Magda ne verra pas l’école achevée. Mais un rêve est né : étudiante à l’ Ecole normale, elle sera un jour institutrice : « Un jour, dit-elle, je viendrai enseigner dans cette école. »

Pierre Grosjean, médico francés, 1983.

Manifestacion contra la intervencion norteamericana, Managua 1983. Pierre Grosjean aparece retratado.

Manifestacion contra la intervencion norteamericana, Managua 1983. Pierre Grosjean aparece retratado.

 Los manifestantes desfilan en Managua, pasan frente a la Central Sandinista de Trabajadores gritando consignas contra la intervención yanqui. Carteles denuncian a Reagan, el lema “Alto a la intervención en Centroamérica” se mira en grande, otros recuerdan la “sangre de Pierre”. En eco, un mantel está escrito en francés dice “Reagan avec le sang de Pierre, nous réafirmons notre compromis avec le Nicaragua libre”. Pierre Grosjean, médico francés, murió días antes, asesinado por la Contra en el Norte del país.

 

A partir del año 1983, la agresión hacia Nicaragua dio un salto espectacular. Ronald Reagan promovió una política abierta de intervención en Centroamérica. Las fuerzas contrarrevolucionarias basadas principalmente en Honduras recibieron del Congreso norteamericano financiamiento, armas y logística. Ronald Reagan declaraba que “la seguridad nacional de todas las Américas esta en juego en Centroamérica“. “Tenemos un interés vital, un deber moral y una responsabilidad solemne”.

El “deber moral” y “la responsabilidad solemne” orientaron a sistematizar el hostigamiento y el sabotaje para destruir los programas sociales sandinistas sembrando el terror en el campo: destrucción de los puestos de salud, asesinar de los médicos y alfabetizadores, atacar las cooperativas. A la par de la táctica de “Guerra de Baja Intensidad”, los Estados Unidos buscaron legitimar un “gobierno provisional” estableciendo una “zona liberada”: por ello, columnas de centenares de combatientes pasaron la frontera desde Honduras y lanzaron varias operaciones de gran envergadura como la ofensiva en la zona de Jalapa.

En este contexto, Pierre Grosjean trabajaba en Nicaragua. Era médico especializado en las problemáticas humanitaria y epidemiológicas en los países en vía de desarrollo. Había presentado su tesis de doctorado en enero de 1982 sobre “las condiciones generales de salud en las favelas de Rio de Janeiro”. En agosto de 1982, el doctor Pierre Grosjean llego a Nicaragua en el marco de un convenio de cooperación entre el Hospital Claude Bernard de Paris, el Comité de cooperación científica y técnico Francia-Nicaragua y ambos gobiernos.

Estaba encargado de cursos en la Universidad de León y llevaba una investigación sobre la prevención de la tuberculosis y la “lepra de montaña” (leishmaniosis). Su trabajo de campo lo llevo hasta Rancho grande, un pueblo del departamento de Matagalpa cerca de Waslala, donde casos de leishmaniosis habían sido detectados.

Entonces, se pensaba que la zona de Rancho grande no era muy peligrosa. En la mañana del 26 de marzo, el grupo de médicos fue despertado bruscamente en medio de explosiones y disparos. Todos se tiraron al suelo. Desde varias semanas, la Contra buscaba constituir una “zona liberada”; el ataque de Rancho grande movilizó a decenas de combatientes. Pierre nunca se levanto.

El pueblo contó 4 otros muertos y 17 heridos. Siguiendo esta táctica, la Contra mato entre enero y julio de 1983 cerca de 600 personas en Nicaragua.

La esposa de Pierre, Rosangelina, en un texto denunciando la responsabilidad directa de los Estados Unidos, afirmo que “los franceses viviendo y trabajando en Nicaragua están resuelto a seguir a la par del pueblo nicaragüense el trabajo empezado, como lo hizo Pierre Grosjean hasta el final”.

Pierre Grosjean en Nicaragua

Pierre Grosjean en Nicaragua

 

Une brigade de jeunes CGT va travailler au Nicaragua. (1984)

Une brigade de jeunes CGT va travailler au Nicaragua.

Solidarité avec les sandinistes qui défendent leurs frontières.

A l’appel de la CGT, quarante jeunes professionnels vont aller travailler au Nicaragua. « Vous serez les ambassadeurs de la classe ouvrière française… » Pierre Gensous, secrétaire de la CGT, a salué ainsi les quarante jeunes qui, du 5 août au 5 septembre, vont aller au Nicaragua remplacer dans les entreprises des jeunes qui se sont engagés pour défendre, aux frontières, la révolution sandiniste. Henri Krasucki, secrétaire général, René Lomet et Joannès Galand, secrétaires de la CGT, Patricia Arbieu, secrétaire du Centre confédéral de la jeunesse, Danilo Madrigal, premier secrétaire de l’ambassade du Nicaragua à Paris, participaient à la réception qui a suivi la première réunion de la brigade.

Ces filles et ces garçons ont moins de trente ans. Ils sont les envoyés des travailleurs de leur entreprise. La collecte de fonds de la solidarité (grâce à une carte postale éditée pour l’occasion paiera leur voyage, leurs frais de séjour, les outils qu’ils apporteront et laisseront à leur poste de travail au Nicaragua). Marc, photocompositeur, Pascale, chimiste, Philippe, interne des hôpitaux… A Managua, ils seront employés dans leur spécialité. La centrale sandiniste des travailleurs prépare leur accueil. Carole, elle, est employée de bureau, parce que son CAP de soudeuse ne lui a pas permis de trouver un emploi dans sa qualification. Là-bas, elle pourra exercer son métier.

Le premier secrétaire de l’ambassade nicaraguayenne leur a déclaré que l’initiative du Centre confédéral de la jeunesse et du secteur international de la CGT est « très significative à cause de l’aide matérielle apportée au peuple nicaraguayen et de la démonstration ainsi faite de l’audience de notre révolution ». Avec une délégation du Centre confédéral de la jeunesse, les membres de la brigade se sont rendus à l’ambassade des Etats-Unis pour exiger que Washington cesse d’attaquer le Nicaragua et d’en miner les ports.

L’année suivante, une délégation officielle de la CGT se rendit au Nicaragua. Elle se composait d’Henri Krasucki, Pierre Gensons, Lucien Postel et Hélène Bonneaud. Dans son numéro de mai 1985, l’organe officiel de la CGT, Le Peuple relaya auprès des syndiqués un appel à la solidarité. D’autres brigades de la CGT s’en suivirent, constituées notamment par le personnel hospitalier ou bien le Syndicat du livre.

Sources : L’Humanité du 21 mai 1984 et Nicaragua aujourd’hui, juin 1985.

"la lucha sigue"

"la lucha sigue"

“Un bateau pour la solidarité” – Campaña Nacional de solidaridad con Nicaragua (PCF – 1986)

En el 1986, florecio en las paredes de Francia entre otras propagandas partidarias, el rostro de un chavalo nicaragüense.

Durante este año, se recaudaron fondos y material en todo el territorio aprovechando la mobilizacion de las estructuras partidarias, de la juventud y sindical. Tal como se hizo a favor de Viet-Nam, Cuba o actualmente Gaza, se trataba de mandar un barco a Nicaragua a pesar del bloqueo norteamericano.

Por ejemplo en la ciudad de Poitiers, se reconstruyo el hospital a partir de 1984. Los militantes de la CGT, de FAL y otras asociaciones se mobilizaron entonces para recuperar todo el material medico que iba a ser cambiado (sillas rueda, incubadoras, camillas…). Asi se cargaron 40 toneladas de material con destino al puerto del Havre donde se encontraba a principio de 1987, el buque con destino, Nicaragua. En solidaridad, los dockeres del puerto del Havre renunciaron a su salario para cargar el el barco.

Propaganda ediatada por el PCF en solidaridad son Nicaragua.

Propaganda ediatada por el PCF en solidaridad son Nicaragua.

Las palabras de Joël Fieux. (1986)

Joël Fieux llego a Nicaragua en 1980. Y allí se quedo… portado por el entusiasmo popular suscitado por la revolución sandinista. Joël no se quedo saboreando. Se comprometió con el proyecto revolucionario y trabajo con los campesinos en el Norte del país. Poco antes de su muerte, otro brigadista Daniel Noël lo entrevisto en Matagalpa.

Entrevista

« Lo que temo, es no poder asistir a la realización completa de la revolución sandinista. Temo morir a la vuelta de un camino de forma estúpida, volado por una mina puesta por un mercenario en la carretera a Jinotega”. Joël Fieux es el que nos habla. ¿Sera que el joven voluntario francés asesinado el 28 de julio pasado por los contras, armados y dirigidos por Washington, intuya su propia muerte?

Daniel Noël, quien vive en Libourne, es miembro de una brigada de solidaridad con Nicaragua. Los días, 8, 9 y 10 de junio pasado, estaba en Matagalpa donde converso largamente con Joël. Su grabadora encendida, Daniel nos mando la transcripción de las dos cintas grabadas durante estos encuentros.

Estas entrevistas, explica Daniel “se desarrollaron de manera informal alrededor de la mesa familiar, con un Joël radiante porque su esposa Fatima, con quien estaba casado desde 5 años y vivía en Managua donde trabajaba de periodista, asi que su hijo Oswaldo, nacido el 19 de julio de 1985, ya estaban reunidos desde quince días. Daniel evoca en las calles de Matagalpa a “Joël, conocido por todos, bromeando con todos y sintiéndose feliz en medio de este pueblo que amaba”.

Damos la palabra a este testigo comprometido, lucido, caluroso y valeroso que fue Joël.

El entusiasmo existe y no ha bajado pero la energía del proceso revolucionario ya no solo es el entusiasmo, se basa sobre realizaciones concretas y las perspectivas que percibe la población…

Estos campesinos del norte no huirán frente a la agresión porque benefician de todo el proceso revolucionario y tienen armas para defenderse…

Por ejemplo,  Yale es un pueblito, en el camino a Bocay, que ha sido atacado tres veces por la contra. Tiene ochenta y cinco casas. La última vez, la contra mando para arrasarla a ochocientos o mil de sus bestias. Los quince milicianos nicaragüenses ahí murieron, la contra solo pudo quemar diez casas y, ya al día siguiente, los campesinos, después de haber enterrados a sus muertos, se pusieron a reconstruir

La guerra llevada contra el pueblo de Nicaragua tiene como objetivo destruirlo económicamente, moralmente y físicamente. Llegamos a reconstruir a las cooperativas pero es imposible reemplazar a los hombres. Sobre ciento cincuenta cuadros del departamento de Matagalpa nombrados  hace cinco años, ciento cuarenta y siete han sido asesinados…

Joël iba a ser el número ciento cuarenta y ocho. Tenía como misión el mantenimiento de las radios puestas a disposición de los campesinos, a lo largo de la frontera con Honduras de donde salen los contras. No había podido encontrar a una escolta militar pero tenía que ir cueste lo que cueste. Daniel Noël  subraya que su muerte así que la de sus dos camaradas, un suizo y un alemán del Oeste fue un acto voluntario para sembrar el terror. Los voluntarios circulaban a bordo de un Toyota, vehículo que no utiliza el ejército nicaragüense. Los Contras no pudieron confundirlos con militares.

Así murió Joël, valeroso francés quien honora nuestro país cuyas autoridades, de derecha, se callan con el pretexto de que no había cumplido con el servicio militar y que tenia ahora la nacionalidad nicaragüense.

En esta conversación premonitoria, algunas semanas antes de morir, Joël se justifica sobre este asunto: “Mi mayor pena son los compañeros que desaparecen en la tormenta de la guerra. También tengo pena de no haber podido beneficiar de la amnistía de 1982, después de mi insumisión (al servicio militar – ndt), por culpa del papelero acumulado en la embajada de Francia en Managua que no juzgo importante informarme a tiempo de esta posibilidad de amnistía. Después, no tengo tiempo para apelar de esta decisión…

Del palacio del Elysée a Matignon, pasando por el quai d’Orsay (en orden sede presidencial, del primer ministro y ministerio de asuntos exteriores – ndt), el silencio sobre la muerte de Joël es mas vergonzosa.

Joel Fieux en 1983.

Joel Fieux en 1983.

Emboscada

El 28 de julio de 1986, como a las 11h30 de la mañana, dos camionetas circulaban en la carretera a jinotega, proveniendo de Wiwili cuando en el lugar llamado «  La Zompopera » sufrieron un ataque de la Contra. La primera camioneta logro pasar entre las rafagas pero el segundo vehiculo fue alcanzado por los disparos y cohetazos.

Los sobrevivientes apoyados por los ocupantes del primer vehículo trataron de resistir unos 45 minutos, el tiempo necesario para la llegada de la tropa del EPS que puso fin a la emboscada y persiguió al comando de la contra.

Entre los muertos:

Yvan Leyvraz, Suizo, llegado a Nicaragua tres años antes para trabajar de carpintero, electricista y cooperaba en un proyecto de vivienda en Wiwili.

Bernd Koberstein, Alemán de Friburgo, llegado 4 meses antes para trabajar en el proyecto de agua potable de Wiwili.

William Blandón, mili­tante san­di­nista, secretario a la propaganda en la zona de Wiwili.

Mario Acevedo, funcionario ejecutivo en el municipio de Wiwili.

 

Parece que un pequeño reportaje ha sido realizado sobre la muerte de Joël… Las referencias son las siguientes : Mort de Joël (Fieux) – El Frances, La [French] (1986) (M Follin; A Dugrand) Documentary France 10’; Hasta la fecha, no tengo mas datos…

Cuando la justicia francesa condenaba la solidaridad. (1987)

En 1986, varios comités de solidaridad, sindicatos se asociaron con el Partido comunista francés para montar la operación “Un barco para Nicaragua” (Un bateau pour le Nicaragua). Tal como se hizo en otras ocasiones a favor de Cuba, se trataba de mandar por buque cantidades de material sanitario, educativo o equipos de producción para Nicaragua, sometida desde mayo de 1985 al bloqueo por los Estados Unidos.

La campaña de solidaridad se desarrollo al nivel nacional a través los comités departamentales animados en mayoría por militantes del Partido. En las paredes de los suburbios aparecía con frecuencia la cara de un chavalo nica sonriente… Era el cartel escogido para popularizar la campaña. Varias alcaldías de izquierda votaron subvenciones para ayudar en la compra de material para “llenar” este famoso barco. Los consejos municipales reunidos votaban el desembolso de montos a favor de los comités departamentales “Solidarité Nicaragua Libre”.

Un documento fechado en  octubre de 1989, da cuenta de una decisión de justicia: la anulación por el Tribunal Administrativo de Paris de las subvenciones por ser “ilegal” tras la queja en 1987 del comisionado de la Republica… representante del gobierno derechista de entonces (un tal Jacques Chirac ya era primer ministro). Las alcaldías presentaron una demanda al Consejo de Estado para anular la condena… sin éxito.

 Después de una larga lista de artículos enrollados por el vocabulario administrativo y de derecho viene (por fin) el resumen de la decisión:

 “En nombre del pueblo francés”,  se decide lo siguiente:

 Por una deliberación fechada del 3 de marzo de 1987, el consejo municipal de la comuna de Pierrefitte-sur-Seine voto una subvención de 3 000 F en beneficio del comité nacional “Un bateau pour le Nicaragua”. Por las deliberaciones del 27 de abril de 1987 y del 27 de marzo de 1987, los consejos municipales de las comunas de Saint-Ouen y de Romainville votaron subvenciones, por un monto respectivo de 10 000 F y 5 000 F, en beneficio del comité “93 Solidarité Nicaragua Libre”.

La acción emprendida por el comité nacional “Un bateau pour le Nicaragua” y por el comité “93 Solidarité Nicaragua Libre”, teniendo como objetivo aportar una ayuda material a la población de Nicaragua, se basaba explícitamente, criticándola, sobre la actitud de un Estado extranjero hacia Nicaragua e imputando a las intervenciones de este Estado las dificultades económicas, sanitarias y sociales de la población de Nicaragua. Asi, acordando subvenciones a estos comités, los consejos municipales de Pierrefitte-sur-Seine, Saint-Ouen y Romainville tomaron parte en un conflicto político. Entonces, las subvenciones arriba mencionadas eran tachadas de ilegalidad.

( fuente : Conseil d’Etat statuant au contentieux N° 93331 93847 93885 )

BateauNicaragua1987[1]

Café de la solidarité. (1986)

Articulo publicado en “L’Avant-garde”, revista de la Juventud Comunista Francesa. (1986)

Nos presesenta a dos jovenes que se preparan a integrar la Brigada Augusto Cesar Sandino para la cosecha de café.

 

Bernard Thonin un jeune travailleur d’Etampes s’apprête à monter dans l’avion qui le transportera avec une trentaine d’autres jeunes communiste français au Nicaragua. Il participera ainsi à la brigade Auguste César Sandino. Il retrouvera 200 autres jeunes d’Europe, d’Amérique latine, d’Asie et d’Afrique. But de la brigade : aider à la récolte du café.

Il faut savoir qu’avec le coton, le café est le seul produit d’exportation. Un produit décisif donc, pour surmonter le blocus économique imposé par les les USA et défendre le pays. L’année dernière (1985), 30% de la récolte n’a pas pu se faire. Parce que les gens valides étaient occupés aux tâches de défense nationale. Le travail de la brigade va donc avoir une importance capitale pour la défense de la révolution. Les amis qui cueilleront les grains de café s’activeront dans les régions de Jinotega et Matagalpa, situées au nord du pays. Elles seront entourées par celles de militants de la jeunesse sandiniste et de paysans locaux.

IL FAUT Y ALLER

Ça y est. C’est bientôt le départ. Jean-Claude Legros, lui, vient de Saint-Etienne de Rouvray en Seine-Maritime. Il a 26 ans, brun et heureux de partir aider la jeune révolution sandiniste : « J’ai appris que les USA augmentaient leur pression face au Nicaragua. Reagan vient de débloquer une aide de 100 milliards de dollars à la contras juste au moment de la récolte du café. Le café est une des principales sources de revenu du pays, vu que les nicaraguayens sont au front, il leur est nécessaire de faire appel à la solidarité internationale. Ça ma décidé à y aller ».

Jean-Claude est chômeur et n’a pas pu financer l’ensemble de son mandat. Alors les JC de son département ont lancé une grande campagne de solidarité auprès des communistes et de la population du département. Là, il sait aperçu de la désinformation de la presse par rapport au Nicaragua, après discussion avec les jeunes, plusieurs milliers de francs ont été collectés. Le travail des brigadistes a donc bien commencé en France.

Bon voyage et à bientôt.

reagan

Brigada de constructores “Louis Aragon” en Nicaragua.

(dia del guerrillero heroico)

Dos brigadistas franceses con un cartel de la MJCF : "Brigada de constructores "Louis Aragon".

Dos brigadistas franceses con un cartel de la MJCF : "Brigada de constructores "Louis Aragon".

Como tantas otras organizaciones políticas en el mundo, el Movimiento de la Juventud Comunista Francesa (MJCF) se  movilizo a favor de la Revolución Sandinista. Decenas de miembros de la MJCF atravesaron el Atlántico  para concretizar con el pueblo nicaragüense su aporte solidario.

Varios miembros de la JC se unieron a la Brigada Augusto Cesar Sandino mobilizada en 1987 por la FMJD para la cosecha de café. Anteriormente la MJCF habia lanzado una campaña nacional para la construccion de escuelas en Nicaragua. Asi a la militancia se mobilizo al nivel nacional en campaña de solidaridad. 

En octubre de 1984, se abrieron las puertas de la escuela “Louis Aragon”  construida en El Llano, un pueblo de 400 habitantes situado al sur de Managua. Fueron 120 brigadistas de la JC que levantaron en cinco meses la escuela. En Francia, los jóvenes comunistas montaron acciones de solidaridad para financiar el proyecto incluyendo gastos de transporte y comida. En las seis aulas podían estudiar unos 280 niños y 90 adultos.

En diciembre de 1986 se contaban con dos otras escuelas construidas en El Monjon y La Ceiba: las escuelas Guy Moquet y Frédéric Joliot-Curie.

JC

Nos quedamos en la UPE !

Matagalpa, Nicaragua, 1989.

18 de agosto

Desde hace dos semanas, la brigada «roja y negra » sigue la construcción de un Centro Infantil Rural en la UPE Santa Josefina en el departamento de Matagalpa. Varias brigadas internacionalistas participaron a la realización de este proyecto. Ahora cuatro brigadas trabajan en la última fase de la obra: dos brigadas francesas, una brigada vasca y una brigada nica constituida por trabajadores de ENABUS, la empresa de transportes urbanos de Managua.

El clima de las montañas matagalpinas es más soportable que la franja pacifica aplastada sin piedad por el sol o Managua que sofoca contra el lago. La experiencia sandinista y el trabajo colectivo nos entusiasman. Durante cinco años, Nicaragua, fue para mí esta foto de milicianos sonrientes que había recortado en un periódico y pegado en la pared de mi cuarto. Ahora, ya estoy allí! Escucho el viento en los arboles, miro los alumnos uniformados, los zopilotes que dan vuelta en el cielo, las nubes cargadas de lluvia, los camiones y los helicópteros soviéticos, los mangos, el pinol forman parte de mi sueño.

 Los franceses y los vascos estaban encargados de terminar el centro infantil con las orientaciones de trabajadores nicaragüenses. Así, este centro podrá atender a los hijos de los trabajadores de la UPE. Santa Josefina era un caserío que contaba con una docena de casas de ladrillo construidas para los trabajadores agrícolas desde que el terrateniente había sido expulsado por la Revolución. Nos contaron que el propietario saboteaba la producción dejando al abandono varias áreas de producción de café. La vida cotidiana estaba ritmada entre la obra, a veces transformada en asamblea general, las mil y una reuniones, los tiempos de comida donde seguían las discusiones apasionadas acerca de la Revolución, se evocaba la libertad vasca, el deseo de comer carne o saborear una botellita de vino. A veces, la obra estaba parada por falta de material. Entonces, nos repartíamos para trabajar en otras comunidades, como la Pintada o nos juntábamos a la brigada ENABUS para limpiar el cafetal y cortar árboles. Nuestra alegría siempre vencía al cansancio. Teníamos la sensación de participar a la edificación de una sociedad más justa. El mito del Hombre Nuevo que había forjado la generación de combatientes del Frente todavía era palpable en estas montañas. No sentíamos el peso de la guerra implacable que se desarrollaba en la cordillera o por la frontera… solo mirábamos pasar camiones del Ejército Popular o de vez en cuando, los helicópteros pesados que abastecían o apoyaban a las tropas.

Camion del EPS saliendo de Matagalpa.

Camion del EPS saliendo de Matagalpa.

Al final de la segunda semana, la brigada vasca nos invito a compartir un trago en la tarde para despedirnos de un dirigente que volvia a Euskadi. Cuando llegamos, los compañeros se levataron y entonaron un canto muy bello. Ahora cuando escucho el himno vasco siempre lo asocio con la montañas verdes y humedas de Matagalpa. Como siempre, las discusiones rafaguearon mezclando temas graves y bromas. Desde varios días, el ambiente se volvió mas pesado en la UPE. Observamos las idas y vueltas de los responsables de la brigada nica a Matagalpa para reunirse con la central sindical y las autoridades de planificación.

La madrugada anterior, cuando se formaban los grupos que se iban al cafetal, Ramón Ortega se me acerco para decirme que pronto se iba a reducir de forma drástica el número de trabajadores en la UPE. Desde 1988, el gobierno opero una serie de « compactaciones » en el sector público… Se pagaba así los millones de córdobas destinados a la guerra y los errores económicos; el país iba mal, lo sabíamos pero puta, seguía el entusiasmo o así lo miraba yo a medida que se acercaban las próximas elecciones. Esto, esta Revolución no podía quebrarse, estaba bien segurito de esto! Ramón me dijo con su voz suave que la brigada ENABUS iba a trasladarse en la quinta región, Chontales, una zona donde la Contra seguía fuerte.

Esta tarde, nadie trabajo. Los brigadistas aprovecharon este receso para discutir como siempre sentados cerca del edificio en construcción, otro grupito al cual me sume paso de casa en casa para saludar… y pedir un poco de comida o un traguito. Una radio resuena pero la melodía está cubierta por las risas y una guitarra. Adolfo y Juan Carlos bromean a cada rato, las risas estallan al momento de sacar fotos, recuerdos de estos días en la montaña. Ya se acerca la hora de regresar a Matagalpa, nuestro responsable nos llama varias veces pero con David, decidimos quedarnos en la UPE. Son los últimos días de la brigada nica en la zona y queremos compartirlos con ellos.

Compañero Ramon Ortega Guillen, responsable de la Brigada ENABUS.

Compañero Ramon Ortega Guillen, responsable de la Brigada ENABUS.

Como a las tres de la tarde, antes que la lluvia complicara el transito, un Kamaz azul se aparca cerca del galerón donde duermen las dos brigadas francesas. Nuestro coordinador, Walter nos llama para subirnos y así llegar a Matagalpa antes que anocheciera. Nosotros, aprovechamos el transporte para ir a la Pintada, un caserío cercano donde reparamos unos días antes, una linda presa de agua con una cascada maravillosa cercada de arboles y de rocas. Durante el camino, cantamos como siempre: el himno del Frente, « la jeune garde », el canto de la Unidad… Cuando el camión entra en la Pintada, con David saltamos y lo dejamos alejarse, los compas se pierden en el polvo de la carretera. Que alegría! Estamos solos en la montaña! Agarramos un caminito cerca unas baracas y llegamos a la cascada.

 Allí si que nos lavamos bien. Cambiaba del pozo de Santa Josefina. Nos apuramos de regresar por el camino entre los cafetales porque ya oscurecía, allá a lo lejos en el valle se miran las luces de un caserío. El viento hace vibrar los cables tendidos entre los postes que inicialmente llevaban la luz en la montaña pero no hasta nuestra UPE; desde que una noche de relámpagos dejo el transformador alemán y democrático quemado. Llegamos a nuestro galerón en la oscuridad total, solo se adivinaban las vacilaciones de las luces de las lamparitas de petróleo que tenían los campesinos silenciosos en sus hogares. Golpeamos a la puerta de la cocina contigua al galerón. Juanita se sorprendió al ver aparecer nuestras caras en la noche. Lleno nuestros platos de gallo pinto y le deseamos una buena noche. Cerró la puerta y la luz se alejo hasta el fondo de la baraca.

Nos instalamos para el festín sobre los sacos de dormir rodeados por las mochilas colgadas a los clavos de las paredes de tablas, la ropa tendida que esperaba secarse algún día. Busque las candelas y una caja de fósforos preservados de la humedad. Cuando encendimos las candelas se hizo más grande el galerón pintado de blanco que con letras negras deseaba la « bienvenida a los compañeros internacionalistas ». Entonces, los « compañeros internacionalistas », nos pusimos a buscar sin escrúpulos todo lo que podía comerse en aquel cajón metálico donde se escondía la « reserva estratégica» de la brigada: encontramos algunas galletas, nueces y una latita de carne, la « carne del diablo » decía la etiqueta. Procedimos a la repartición justa del botín, el comunismo a la hora de la cena. Empezamos a comer; la luz de la candela daba un color amarillo a mi comida, algo irreal. Lo palpable era nuestra alegría de estar en Nicaragua, viviendo lo cotidiano de una Revolución, perdidos en un caserío que no mencionaban los mapas.

Chepe Leon y Juanita sentados en los "banquitos" del galeron de los internacionalistas.

Chepe Leon y Juanita sentados en los "banquitos" del galeron de los internacionalistas.

Como todas las noches, me dormí rápido, me derrumbe vencido por el cansancio. En la noche el canto triste de unos campesinos me despertó un rato, un rato suficiente para sentir mi cuerpo flacucho invadido por las pulgas… por suerte, el sueño me alejo de esta terrible sensación.

Si se va la Brigada, quedara la Revolucion ?

19 de agosto

En la madrugada, me desperté al escuchar unas voces. Detrás de la puerta, están ya los compañeros trabajadores esperando el café antes de bajar al centro infantil. Algunos ya caminaron una hora para llegar hasta la UPE. Me junte con ellos y hablamos mientras me calentaba las manos apretando el vaso de café recién servido. Este café dulce era un encanto y te ayudaba a olvidar la humedad y el frio de la mañana. A las seis, nos fuimos para limpiar la obra y preparar el trabajo del lunes: se limpiaban las tablas, se enderezaban los clavos, se recuperaba todo lo que se podía en esta economía en crisis. Faltaba poco para poner el techo. El edificio de ladrillo se mira bonito.

Construccion del Centro infantil Rural.

Construccion del Centro infantil Rural.

Mientras me encargo de la tarea revolucionaria de recuperar los clavos pegados en la tabla miro a los compañeros que se bañan alrededor del tanque de agua: por la mañana, los hombres medio se lavan allí; después de los tiempos de comida, cada quien lava sus trastes acompañado por los perros y las gallinas en busca de restos de comida; mas tarde van las mujeres a lavar la ropa y bañar a los chigüines que llenos de espuma, tiemblan bajo el agua fría. De vez en cuando se aparece un caballo para tomar agua, un agua bien fresquita contaminada por una gran variedad de bacterias y gusanitos, esta agua fresquita que diezma los rangos de los brigadistas que pasan días como cadáveres diarreicos entre vómitos y fiebre.

Seguimos el trabajo hasta el mediodía. Los brigadistas nicaragüenses se dan cuenta que dos cheles se quedaron en la UPE el fin de semana y entonces nos invitan a compartir la comida con ellos. Hablan de una sopa de pollo! Para ser digno de tal honor, me afeito, me pongo un pantalón azul limpio y una camisa que no huele tanto a podrido, pongo la medalla del decimo aniversario de la Revolución y ya estoy listo. Los nicas nos reciben y comemos lo suficiente como para sentirse satisfecho. Surgen las bromas habituales pero nos damos cuenta que sigue el ambiente pesado: pues, Ramón Ortega no ha vuelto de la reunión en Matagalpa. Los compañeros se miran muy preocupados. Se presiente que la brigada terminara pronto su misión en la zona: seis meses de trabajo para limpiar el cafetal y preparar la primera cosecha desde 1987, sacrificios para abrir una clase de primaria en el pueblo, el centro infantil en construcción, y la llama viva de la Revolución como lo recordaba siempre la bandera rojinegra que flotaba en la loma arriba de Santa Josefina.

 

la bandera anunciaba la UPE santa Josefina.

la bandera anunciaba la UPE santa Josefina.

 La preocupación y la tristeza empieza a jodernos cuando un campesino nos invita en su casita: Nos habla de su vida miserable y su reclutamiento en la Guardia Nacional antes del triunfo. Durante la dictadura, centenares de campesinos analfabetas como el, fueron reclutados y entrenados a matar a su propio pueblo: « Quienes somos? Tigres! Que beben los tigres? Sangre! la sangre del pueblo ! » Cuantos se transformaron en esbirros, en asesinos persiguiendo a los muchachos en la ciudad o la montaña? Nos decía que la Revolución le había devuelto su dignidad, le había dado esperanza. Le enseñaron a leer y a escribir al principio de los años 1980 cuando la Cruzada de alfabetización. La perspectiva de ver a la brigada ENABUS salir de la zona lo preocupaba mucho: temía de que volviera el terrateniente, recordaba su actitud y los golpes. Este terrateniente, colaborador de la Contra que poco a poco había saboteado la producción: lo que justifico su expropiación. Lo dejamos cantar su tristeza con su hijo mientras un brigadista nica toca la guitarra…

 

Ramon, Jairo y Pedro (sentado)

Ramon, Jairo y Pedro (sentado)

Sentado en las tablas que sirven de banca miro a Ramón, Pedro, Santamaría «el profe» y Jairo que se dirigen hacia el cafetal. Nos llaman para dar una « vueltecita ». En fila, pasamos el cafetal y penetramos en la selva ya más oscura. Bajo los capotes verde-olivo, miro los cañones… Recuerdo los días anteriores cuando nos fuimos a entrenar con Ramón y « el teniente »: disparar, tenderse, en cuclillas, avanzar con el fusil, dar saltos, correr… « Esta experiencia siempre les servirá » nos decían… Y yo, puta, a miles de kilómetros de mi casa, mis amigos, mis camaradas… Contaba dieciocho primaveras y avanzaba armado en esta montaña. Nos hicimos mas duro y lo jodido es que esta experiencia teníamos que guardarla sin compartirla con nadie.

Solos los nicas pueden orientarse en esta selva. Apenas Jairo daba con el machete que un miliar de insectos me caían encima y se pegaban a mi cuello sudado, los chayules me designaron como mascota, me amaban al punto que no quería abrir la boca para no tragármelos. Desaparecemos en esta vegetación. Volvimos a aprender a caminar. En Nicaragua, volvimos a aprender todo, caminar como gato en el lodo, filtrar el agua, comer todo lo que se puede comer, trabajar sin parar, cagar y dormir. « Quédate en fila!», « respeta las distancias !», « no haga bulla ! » « Que no ves las huellas! ». Realmente, no miraba nada y solo me fijaba en la camisa de Jairo. Pues Jairo encabezaba la columna, Santamaría me seguía, luego venían David y Ramón, Pedro cerraba la fila.

Descansamos cerca de un riachuelo, al pie de un árbol inmenso. Ramón nos explica que los monos están allá mas arriba y que ahora hay que avanzar sin ruido. La columna sigue progresando en este laberinto vegetal. A esta altura, estoy incapaz de orientarme. Pedro hace una señal y nos parramos, levanto la cabeza y allí están. Un grupo de varios monos, los monitos bien pegados a su mama pero ya el macho nos reparo y grita, parece tigre. El grupo de monos congós se desplaza y trata de huir. En fila, rastreamos y los seguimos, los compañeros ya se fijaron en el macho, creo que Santamaría disparo el primero y el congó replico tirando todo lo que tenía al alcance para defenderse, hasta su propia mierda… provocando los gritos de Ramón. Seguía mirando la cima cuando Pedro le pego el balazo y el pobre mono cayó. Lo fui a buscar, lo agarre y mire su cara de hermano triste, dio su último suspiro cuando lo levantaba. Esta noche la brigada lo repartirá en Santa Josefina.

En el caserío, los brigadistas están reunidos con Ramón Ortega que acaba de regresar de Matagalpa. Esta noche, todos se reunirán para conocer la decisión final. Por ahora, hay que limpiar los fusiles y preparar el mono.

La reunión se organiza en la casa de abajo cerca del pozo. Todos estamos afuera mientras Ramón, David y otro muchacho preparan el mono. La decisión es difícil de entender: la brigada será trasladada en la zona de Cuapa, Chontales. Como justificar este cambio, apenas cinco meses antes de la cosecha? Leonel dice que no quiere dejar la UPE, Betancourt declara que seguirá las consignas del Frente, Santamaría, este gigante barbudo, se levanta y pregunta quien tomo la decisión de echar a la mierda a los trabajadores y desplazar a la brigada, sabe que a partir de entonces, los niños de Santa Josefina ya no tendrán profesor… Para calmar a los compañeros, el delegado de la CST afirma que personalmente se opuso a la decisión, los argumentos de Ramón Ortega no convencieron al responsable del sector estatal. Lunes por la mañana vendrán dos camiones para llevar a los compas rumbo a Chontales, la decisión es definitiva.

Brigada ENABUS : al centro : Betancourt, "el teniente" y santamaria "el Profe".

Brigada ENABUS : al centro : Betancourt, "el teniente" y santamaria "el Profe".

Realizo entonces que los que considero como mis hermanos, los que tanto me dieron, se van. Esta brigada fue constituida en marzo de 1989 con trabajadores de ENABUS para participar a la reactivación económica de la UPE. Habían dejado la capital, su familia, la seguridad de la ciudad para trabajar en una zona de guerra, encarnaron la Revolución en esta montaña apartada. Con esta decisión los brigadistas sentían en el fondo que perdían su dignidad, nunca participaran a la próxima cosecha de café…

La reunión terminada, se siente el olor a comida que sale de la cocina. Todos nos juntamos alrededor de la olla y en pocos minutos desaparece el pobre mono. Me como rápido dos pedazos de carne con arroz, me chupo los dedos para no perder nada. Ya comido, de nuevo empieza a vencerme el sueño. Pedro me deja su cama y se instala en una hamaca. Quito mis botas y me acuesto. En la oscuridad, siento una barra metálica en la espalda. Mis manos acompañan la curva del cargador de un AK. Agarro el fusil y vuelvo a pensar a estos días en la montaña. Un elemento entre cientos diseminados en el territorio de la « Nicaragua Libre » para decir « No » a los gringos, resistir, trabajar y amar a la Revolución.

¡Por fin estoy en Nicaragua!

Aterrizo el Tupolev a Managua procediendo de Moscú. Apenas las ruedas acariciaron la pista quemada por el sol tropical que los pasajeros aplaudieron sin cesar. El avión se dirigió lentamente hacia la zona de desembarque. Los jóvenes nicas ya no aguantaban la espera. Se habían tirado cinco o seis años de estudio en la URSS. Por fin regresaban al país, iban a ver a sus familias que los habían visto irse adolecentes, iban a tomar pinol, comer gallo pinto con crema… pues, no aguantaban y esperaban de pie la apertura de las puertas.

Minutos antes, cuando apareció el territorio, desde el Atlántico irisado de perlas isleñas buscando el Amerrisque de los caciques chontaleños, las nubes se abrieron y divisamos caseríos silenciosos, milpas y la selva inmensa. Una maravilla… Un muchacho saco su guitarra y disparo canciones. Cuando apareció el gigantesco lago Xolotlan, el avión dio su última vuelta para ponerse paralelo a la Carretera Norte donde corrían los buses repletos de gente. Managua hervía de vida.

El avión se paralizo en la pista. Dieron autorización de abrir las puertas y sentí el aire caliente cargado de humedad envolverme con sabores al macadam licuado de la pista. Tenia la respiración corta mientras el aeropuerto Augusto C. Sandino nos daba la “bienvenida”… ¡Por fin estoy en Nicaragua!

Disparando canciones...

Disparando canciones...

  ¿Cuándo empezó todo esto?

Chavalo, recuerdo los noticieros que pasaban y comentaban las manifestaciones de la revolución iraní de 1979. Miraba en la pantalla del televisor blanco y negro a miles y miles de opositores a la dictadura del Shah pero no recuerdo nada de la marcha que entonces daban las columnas del Frente Sandinista. Ya ardía el frente sur, Matagalpa, Estelí, Monimbo habían estallido. Tenía 8 años y creo que nunca había oído mencionar al país de Sandino.

Fue hasta más luego, en 1984, cuando un amigo de mi tía nos invito a ver una serie de diapositivas sobre su último viaje. Acababa de regresar de Nicaragua donde había sido brigadista en León. En la oscuridad sobre la pared blanca de su departamento desfilaban imágenes de campesinos, mítines con hombres vestidos de verde-olivo, la solidaridad internacional, los brigadistas sembrando en el campo… Y ahí empezó  lo que fue para mí, una urgencia terca: ir a Nicaragua.

Este momento correspondió más o menos cuando empecé a dar mis primeros pasos en la organización.  Con la ayuda de mi amigo Gilles, tuve acceso a las primeras lecturas de la revista de la Juventud Comunista “L’Avant-garde”: el mundo resonaba con la resistencia de Mandela, los frentes angolanos contra los racistas del Sur, la lucha anticolonial en Kanaky (isla francesa del pacifico), los Palestinos tirando piedras contra los tanques… Daba visitas más asiduas a la biblioteca de mi padre donde estaban en orden los libros de Jack London cerca del busto negro de un tal “Lenin”. Una tasa de metal recordaba la conquista intersideral de los cohetes soviéticos mientras un pequeño Guardia Rojo chino de porcelana saludaba el porvenir. Numerosos libros formaban fila, firmes, esperando no se qué orden insurreccional. En este entonces, vivía en Saint-Denis, ciudad del “cinturón rojo” que rodeaba París. Una ciudad donde paseando, las placas de las calles hacen referencia a la resistencia contra los Nazis o el Franquismo y a la lucha internacional. Confieso que la historia de mis abuelos, un piloto anti franquista, mi pobre abuela volando trenes alemanes o mi abuelo frances, integrante de la resistencia a los 17 años contra los Nazis formaron mi panorama. Todas estas imágenes me acompañaban cuando empecé a ponerme serio, a ponerme “político”. Llego el año 1986 del movimiento estudiantil con sus 23 días de huelga general, con un millón de estudiantes en la calle y nuestro primer muerto, Malik masacrado por la policía.

En 1987, el amigo de mi tía se fue de nuevo a Nicaragua con miembros de su sindicato para trabajar en la imprenta del periódico sandinista Barricada. Y volvió con otras fotos, otros retratos, otras anécdotas.

En el liceo, la Juventud Comunista era bastante fuerte con actividades tan exóticas como pegar propaganda de noche, distribuir folletos, llamar a cada rato a interrumpir los cursos, organizar comisiones y debates, invitar a una delegación del Komsomol… Vinieron los primeros dolores de cabezas tratando de entender a Marx. A pesar de participar en estas actividades, todavía no era miembro de la organización, pues tomaba muy en serio el hecho de ser militante, la meta me parecía enorme y…vamos, no tenía un duro para pagar la cuota mensual. Un día de 1988, nos avisaron que nos íbamos a reunir con dos Nicas: uno era responsable político en Matagalpa y el otro ya no me acuerdo. Ahí hablamos de la situación en el país, del internacionalismo, comparamos las luchas, pues todo… ¡a la grande! este día integre la Juventud… pero no siempre podía pagar mis cuotas.

Un mantel dando la bienvenida a la brigada francesa.

Un mantel dando la bienvenida a la brigada francesa.

Montar una red de solidaridad.

Recortaba en los periódicos todo lo que tenía que ver con el paisito agredido. Desde los análisis de fondo sobre el proceso revolucionario hasta las breves notas de prensa que reportaban los combates y los campesinos asesinados. Un profesor de deporte del liceo nos detecto – pues era fácil por el pico siempre abierto que teníamos-; nos dijo que ya había ido a Nicaragua. Por su intermediario se armaron otras reuniones clandestinas en locales del liceo con jóvenes que querían participar en las brigadas. Poco a poco fuimos divulgando información sobre la lucha en Nicaragua, se distribuyan folletos llamando a la solidaridad después del huracán Joan que destruyo Bluefields… Este profesor me prestó “El pensamiento vivo de Sandino” que había sido traducido en francés. También leía las revistas de solidaridad y por este canal editorial y asociativo, nos fuimos preparando. Cuando Daniel Ortega estuvo en Francia estuvimos miles de personas a escuchar su discurso y hacerle preguntas como “de cara al pueblo”.

Luego nos integramos a otros círculos de solidaridad principalmente con un grupo de salvadoreños refugiados que tenían una tropa de teatro. Asistimos a reuniones con sindicalistas salvadoreños, el primero de mayo recaudábamos fondos para el Farabundo con mi gran amigo David. Todos nos querían ya que éramos muy joven en esta onda; nos miraban como cipotes, creo que nuestros discursos serios e ingenuos les daban risas a nuestros interlocutores pero por cariño o por piedad, siempre nos apoyaron y nos daban ánimo para seguir.

Llego el momento de hacer algo concreto y montar una red de solidaridad en nuestro liceo. La Juventud Comunista tenía varias comisiones y así constituimos la “comisión Nicaragua”. Con ayuda del Comité de Solidarité avec le Nicaragua, recuperamos propaganda, folletos, broches de Sandino… Otro comité, France-Amérique Latine nos facilito una exposición sobre la revolución sandinista: la educación, la reforma agraria, la lucha antiimperialista… Aprovechamos una reunión del consejo de delegados de los alumnos para proponer la presentación de la lucha en Nicaragua. En este momento, la directora intervino y nos corto la palabra. Fuimos expulsados. Gozando, montamos la exposición en la calle frente al liceo y empezamos a recaudar fondos para financiar los proyectos de solidaridad. Fue un éxito tremendo ya que éramos además “victimas” del sectarismo autoritario de la autoridad autoritaria. Muchos estudiantes vinieron a informarse y expresaron su solidaridad con la iniciativa de participar a una brigada. Me acuerdo que recaudamos más de 400 francos, una suma importante en este entonces para nosotros que a mediodía íbamos a comer en los supermercados, como decirle, pues comíamos abriendo los paquetes de galletas y otras cosas que le gustaban a nuestros estómagos y salíamos muy humildes sin pagar de estas catedrales del consumismo. Los fines de semana, era otra meta: buscar plata para el viaje. Íbamos a “Les Puces” (las pulgas), el mercado popular en la Porte de Montreuil para vender de todo un poco, a como se podía. Días enteros sentados en los andenes vendiendo viejas cosas o trabajando al negro para juntar el dinero necesario.

Estas eran las mil y unas cosas que se inventaron para ir a Nicaragua e informar sobre la situación. Estos eran los tipos que después corrían en la montaña matagalpina o quedaban en los galerones matados por la diarrea. Me imagino que los brigadistas tienen miles de historias que contar, miles de itinerarios para alcanzar este sueño colectivo.

  Aterrizo el Tupolev a Managua procediendo de Moscú. Apenas las ruedas acariciaron la pista quemada por el sol tropical que los pasajeros aplaudieron sin cesar. El avión se dirigió lentamente hacia la zona de desembarque. Los jóvenes nicas ya no aguantaban la espera. Se habían tirado cinco o seis años de estudio en la URSS. Por fin regresaban al país, iban a ver a sus familias que los habían visto irse adolecentes, iban a tomar pinol, comer gallo pinto con crema… pues, no aguantaban y esperaban de pie la apertura de las puertas.

¡Por fin estoy en Nicaragua! Era el último año de la Revolución que tanto amamos. Da igual, seguiremos y siempre te tendremos en el corazón.

"Por fin estoy en Nicaragua !"

"Por fin estoy en Nicaragua !"


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